#04# Érase nexus

Donatello

En cierta manera, me sentí bienvenido. Por primera vez al llegar a Nexus nadie nos atacó. Ni fugaces perseguidores que saltaban des de los inmensos bosques, ni enormes monstruos de otras dimensiones que amenazaban en aplastarnos el caparazón ni nada extraño.

Tan solo tranquilidad, un fresco aire y una frondosa y verde vegetación a todo lo largo ancho.

Que bien.

Creí que las cosas se pondrían difíciles en tan solo llegar. Pero no fue así.

Michelanggelo seguía luchando contra su estómago en cuánto alcanzamos a ver las torretas que rodeaban Nexus. Nadie puso pegas a nada. Las puertas quedaban anchamente abiertas sin que nadie diera importancia alguna a nuestra llegada.

Una vez dentro, la conocida ciudad se nos hizo visible de nuevo una vez más. Siempre me había sombrado su construcción. Simples casas de piedra que se abrían camino en el espacio sin orden alguno, haciendo que las calles quedasen encrucijadas y bastante confusas.

Todo era de piedra y madera. Todo. Mezclándose en una entrañable y apacible construcción a la que nunca había logrado encontrar cabida alguna en un marco histórico.

Las costumbres de Nexus parecían ser...ciertamente feudales. Del Japón feudal, para ser exactos...pero muchas de sus construcciones y de sus adornos resultaban ser visiblemente medievales.

Así pues, todo quedaba en una especie de mezcla antigua que ofrecía verdaderos deleites a la vista.

Bonito, muy bonito. Para que mentir. Después de las atrocidades que había llegado a vivir en aquél lugar, aún seguía añorando a Nexus cómo uno de los ámbitos más cómodos y agradables.

Al entrar, nos dirigimos hacia la única zona que realmente conocíamos: el bazar que se desprendía alrededor del estadio del torneo de Nexus. Un bazar lleno de carros con diferentes objetos, alimentos y curiosos adornos, a reventar de compradores y vendedores pegando gritos aquí y allá.

Niños jugueteando, gente hablando en cualquier rincón, terraza o tienda y sobretodo, y digo sobretodo, mucho macho suelto con deseos de grandeza...:

.- Vaya, veo que andas mal acompañada – cuando despegué mis narices de mi alrededor, me percaté de que alguien se había apoderado de malas maneras de mis ahora estrechos hombros - ¿eres nueva por aquí, verdad¿quieres que te muestre los mejores rincones del lugar?

Me sorprendió un enorme hombretón peludo con unos amarillentos colmillos...fuera de intentar saber a que tipo de raza, etnia o espécimen pertenecía, tan solo indicaré que parecía un oso...:

.- Hem...me parece que te estás confundiendo...- fue lo único que supe decir mientras trataba de deshacerme de las garras de ese mamífero apestoso...¿qué queréis?...nunca me han tirado los tejos de aquella manera...

.- Anda anda, no seas tan remilgada que tan solo pretendo ser cortés – mandé una mirada de socorro hacia Leo y Mickie, pero habían encontrado mejor entretenimiento en uno de los artilugios de los tenderetes.

Tan solo Raphael se encontraba por mi alrededor y me observaba con indiferencia mientras mordía una manzana...vete a saber de dónde la había sacado.

El hombretón también se hizo con los hombros de éste en cuándo interceptó su presencia:

.- Vaya, si veo que tienes una hermana. Que par de hermosuras. ¿Sois gemelas?

.- eh...

.- ¡oye! – Raph se quitó de encima con violencia el brazo del oso – ¡vete a tocar a tu madre que todavía debe estar esperando en las esquinas!

Suspiré al ver la que se nos iba a caer encima de nuevo. Cuando el peludo y apestoso "oso" me quitó el brazo de encima, supe que no le había sentado muy bien el comentario de Raphael:

.- No me seas mal educada, tortuguita. Que esa lengua te puede perder – Raphael se cruzó de brazos y escupió al suelo en los pies del hombretón:

.- ¿En serio? – frente a esa aberración de feminidad, el oso arrugó la nariz en una mueca de asco. Pero pareció no darse por vencido, pues al momento volvió a sonreírle:

.- Vaya...una chica agresiva ¿nah? ...Me gusta – trató de volver a hacerse con el brazo de Raphael, pero éste lo apartó. Un escalofrío me recorrió el cuerpo cuando el peludo clavó sus negros ojos y su mirada viciosa en mi cuerpo de nuevo. También se apoderó de mi brazo otra vez – que bien. Me veo con dos del brazo. ¿A las gemelas les van los tríos?

.- ¿Quieres gemelas? – Raphael pareció caer en furia y empujó con violencia al "oso" contra uno de los tenderetes, en concreto contra el que Leo y Mickie se habían entretenido. Pude notar el respingo de Leonardo en cuánto el hombre colisionó con fuerza contra el escaparate - ¡Quieres gemelas!

Raphael le berreó de nuevo antes de mandarle una fuerte patada en la entrepierna. Sonó un golpe seco. Doloroso, al que todos los presentes concientes de lo que suponía eso nos obligó a llevarnos las manos hacia abajo...incluso yo, que en esos momentos andaba escaso de aparato masculino...

.- ¡Pues toma gemelos maldito acosador¿Quién coño eres tú para ir poniéndonos la mano encima ¿eh? – corrí por agarrar a mi hermano para que no se le tirase encima de nuevo.

Leonardo y Michelanggelo se dignaron a seguirnos tratando de escabullirse entre el tumulto de gente que se había aglomerado alrededor del herido mamífero.

Conduje a Raphael hacia una de las esquinas, tratando de pasar desapercibidos. Se me subió la sangre a la cabeza de nuevo en cuánto otros machos sentados en una terraza se giraron a repasarnos cuándo pasábamos por allí...Raphael les gruñó y yo recé para que no les atacase de nuevo.

Lo acorralé contra la pared y tomé posición de suplica:

.- Raph...- suspiré - ...¿recuerdas nuestro trato?...

.- Tsé

.- ¡Pues no la líes¡Maldita sea¿Qué te cuesta decirlo todo con palabras?

.- ¿Cómo tú? – se burló – " no..hem..perdona, creo que te confundes"¡venga ya hombre! – volví a suspirar después de aquella patética imitación de mi hermano. Entonces es cuando mi mente maquiavélica volvió a funcionar de nuevo. Instinto femenino...que se le suele decir...comprendí que si quería entenderme con un bufón cómo él debería de rebajarme a su nivel:

.- Muy bien, lo haremos así pues – arqueó una ceja prestándome atención sin llegar a fiarse del todo – si te sales del guión, cantaré a Leonardo tu insistente intención de deshacerte de sensei.

.- ¡Pf! Menuda amenaza Donny ¿y que va a hacerme Leo¿castigarme?

.- Mejor pregúntate que va a hacerte sensei en cuánto se entere

Ahí le dí.

Quedó vacilando unos instantes. Ponderando y estudiando mi amenaza con gravedad. Se cruzó de manos sin dejar de sacarme la ceñuda mirada de encima. Una mirada que, por ser femenina, había adquirido ciertos rasgos fríos y felinos que ponían las escamas de punta:

.- Está bien. Pero los que me ataquen a mi los despacharé a mi manera.

.- Con sutileza.

.- ¡Si me meten mano no hay sutileza que valga! – bueno, accedí. Al menos era un avance. Tenerle controlado para que Narnia no se percatase de que podía conducir la situación a algún lugar peor de lo que ya estaba era mi primera prioridad.

La segunda le pasó por las espaldas a Raphael que ni se percató.

No pude evitar seguirla con la mirada. Una mirada que, de seguro, se vería ridícula y más con mi aspecto de mujer. De haber tenido babero me hubiera ido a la perfección, pero no fue el caso.

Mi segunda prioridad contoneaba las caderas sutilmente y con gracia y su rubia melena ondeaba con el viento y con sus andares. Abrazaba una bolsa en su pecho y mantenía fija la vista al frente. Una mirada verde y dulzona.

Tan sólo logré alcanzar a ver unas diminutas orejitas que asomaban por lo alto de su cabeza. Nada más.

Quedé estático unos instantes, sumergido en aquella especie de tifón que me había envuelto haciendo que todo lo demás fuera prescindible para mi.

Escuchaba la voz de Raphael de fondo pero no le hice caso. No me importaba. Tan solo quería seguir con la mirada aquella hermosa creación de la naturaleza que, sin abrir boca, había logrado tomar mi atención.

La perdí por la esquina y por más que tratase de alargar mi cuello no logré verla más.

Fue el sopapo de Raphael el que me devolvió al mundo:

.- ¿Pero que coño te pasa? – no le respondí. Tan solo quedé sobándome la nuca y apreciando cómo, por la misma esquina por la que había desaparecido mi musa, aparecían Leo y Michelanggelo sofocados por el tumulto de gente.

.- ¿Qué demonios a pasado? – preguntó Leonardo tomando aire con consistencia.

.- Adivino adivino – Michelanggelo nos agarró a Raph y a mi por los hombros y nos sonrió- ¿alguien le ha tirado los trastos a mis dos sexis hermanitas?

.- Beh. Un imbécil.

.- y Raphael, que tiene la sutileza de una pelota de clavos – contesté. Leo se llevó la mano a la frente en un suspiró:

.- Diablos...apenas hace unos minutos que hemos llegado y ya os metéis en problemas...

Seguía escuchando las voces de mis hermanos des de muy de fondo, en un segundo plano que no me importaba. Ni siquiera le di relevancia cuando escuché por la boca de Raphael alguno de sus bonitos piropos dirigido directamente a mi y a mi manera de defenderme de los acosadores.

Tan solo quería volver a verla una vez más...

Saber quien era, como se llamaba y...si no es mucho pedir, dónde vivía.

Me extrañé a mi mismo pensando de aquella manera, pues no suelo ser alguien instintivo que actúa por impulsos o estímulos. Más bien suelo plantearme claramente las cosas y repensarlas una y otra vez hasta sacarles jugo...pero aquella muchacha ya venía embadurnada en su jugo.

Por primera vez en mi vida, me había dejado llevar por el puro instinto y ni siquiera me había preocupado en saber si aquella chica era inteligente o no.

No me importaba.

Toda su belleza me había entrado por los ojos y estaba dispuesto a abrirme más para que me entrase también por la cabeza...un acto reflejo de macho. Para qué mentirnos.

Que irónico. Acababa de tener un lío porqué un hombre me había tirado los trastos, y ahora me veía a mi mismo analizando parte por parte a otra hembra...ironía pura y dura. El cerebro de testosterona no da para más.

Al menos me alegraba que siguiera teniendo de eso...mi aspecto femenino amenazaba con obligarme a fijarme en hombres en cualquier momento. Y por eso si que no pasaba.

Así pues, no pude evitar sonreír al ver que, por lo menos, aún me atraían las mujeres:

.- ¿Hola? Nexus llamando a Donny – caí frente a la sutil llamada de Michelanggelo:

.- ¿No debería de ser Tierra llamando a Donny? – corregí.

.- Nah. Despierta Don. ¿Dónde estamos? - ...oh, bien...por primera vez la inutileza de mi hermano menor me había cogido desprevenido...por supuesto, estábamos en Nexus...

Había empezado a incomodarme de nuevo al pasar un grupo de luchadores por nuestro lado, cuando alguien volteó con tanta violencia a Leonardo que, por encontrarme a su lado, recibí un golpe de su hombro que me estremeció entero. No creí que mi cuerpo fuera a ser tan débil.

Me volteé aturdido dispuesto a tirar un par de palabras al bestia que me había empujado, pero quedé estupefacto cuando descubrí a Leo en frente de una muchacha, poco más baja que yo, que lo observaba atónita:

.- ¿Leonardo-san? ...¿eres tu?...- Leo frunció el ceño unos segundos, pero luego pareció caer en la cuenta:

.- ¿Tomoe Ame¿Aquí? – la chica pegó un par de brincos entusiasmada y abrazó levemente a Leo para luego saludarle en una reverencia.

Raph, Mickie y yo compartimos miradas cómplices sin acabar de entender la cuestión:

.- Vaya Leonardo, cuánto tiempo. Es un placer volver a verte de nuevo.

.- Igualmente...hem...¿por qué estás...?

.- ¿En Nexus? – la chica sonrió – mi señor se encuentra seguro en manos del Shogun y decidí pasar unas breves vacaciones entrenándome en esta dimensión – sin esperar respuesta alguna por parte de mi hermano, Tomoe Ame (así la llamó Leo) lo agarró del brazo y lo arrastró calle abajo – Usagi y Genosuke están aquí también. De seguro estarán contentos de verte.

Quedamos perplejos viendo como una extraña arrastraba a nuestro hermano calle abajo. Michelanggelo, cómo siempre, fue el primero en romper el hielo entre tanta confusión:

.- Hem...¿soy el único que no sabe de qué va todo este asunto?

Raphael

Aquella muchacha no se había detenido ni tan solo a presentarse. No soy quién para hablar de modales, pero ella tampoco se lucía en ellos.

Empezamos a correr para alcanzarlos mientras seguíamos el paso de Leonardo a través de curiosas, estrechas y confusas calles de piedra.

Todo aquello había dado un giro inesperado y me hizo empezar a desconfiar fríamente de Leo por unos instantes...¿qué?...saber que tienes un hermano mayor al que una chica intenta llevárselo de la mano sin que tu sepas quien es no resulta muy agradable...

Aquella muchacha...Tomoe Ame, tenía una pinta bastante parecida a la de las películas de samurais que en numerosas ocasiones Mickie y Leo nos habían obligado a tragarnos. Vestía un kimono japonés bañado en tonos púrpuras y blancos y lucía una negra cabellera ciertamente ondulada que recogía en una cola.

Todo podría haber estado bien, si no olvidase el pequeño detalle de que se trataba de un gato.

¡Una mujer gato!...¡ja!...ya ni sé de que me extraño...después de todo yo era una tortuga con problemas de identidad sexual, un enorme oso babosos acababa de asaltarme y me encontraba rodeado por seres de otras galaxias y dimensiones con formas y colores bastante raros...diablos...

Suspiré con contundencia por tener que estar perdiendo el culo por seguir a Leonardo en vez de preocuparnos por llegar hasta Narnia. Michelanggelo seguía confundido por todo aquello y, ya sea por su inagotable curiosidad que podía llegar a ser hasta fastidiosa o porqué realmente le preocupaba el tema, no dejaba de preguntar sin dejar de repasar a la muchacha:

.- Pero...pero...¿dijo Shogun?...- miró a Donny con súplica en los ojos - ¿qué es un Shogun, Don?

.- Bueno...si no estoy equivocado...los Shogun eran los señores feudales del Japón antiguo...bajo su mandato se hallaban todos los clanes ninja que pudieran existir en sus tierras...o eso creo.

.- ¿Entonces? – gruñí pidiendo más explicaciones. Donatello se dio facilmente por aludido:

.- Bueno, creo recordar que Usagi pertenecía a una dimensión distinta en la que se desarrollaba el Japón feudal en una época pasada...con la única diferencia de que estaba compuesto por animales...- Donny se sobó el mentón de nuevo. A pesar de ser una chica no había perdido sus más típicas poses – de seguro que Tomoe Ame pertenece a la dimensión de Usagi que, cómo samurai, viajará en numerosas ocasiones hacia Nexus...supongo que Tomoe habrá venido con él.

.- Naaaah...ese maldito Usagi...siempre que nos hemos topado con él he acabado en algún lío...- lo solté porqué después de todo era verdad.

Myamoto Usagi era un conejo samurai que allí dónde iba lo seguía la desgracia...¿para qué mentir?...al igual que Leonardo se basaba en el código de honor y no dejaba que nadie ni nada lo pisase delante de él. Tal vez por eso crearon tan buenas migas la primera vez que se vieron...era un tipo extraño. Curioso...y bastante serio. Pocas veces lo había visto sonreír...tan solo estando Leonardo delante se permitía alguna risa...

No me culpéis si os confío que alguna vez llegué a pensar que ese conejo podía llegar a estar enamorado de Leo...¡puajh!

Cuando quise percatarme de dónde estabamos, la gatita había arrastrado a Leonardo a las afueras de la civilización de Nexus en las que se abría un enorme prado verde. Algunas pocas casas se levantaban en él alejadas las unas de las otras. En una de ellas, un cercado de madera lucía cercano a un río.

Un cercado de entrenamiento, sin duda. Ya sea por el muñeco de trapo que se sostenía en una estaca en el centro de éste o por las numerosas armas y escudos que quedaban tirados a un lado.

En las vayas de madera del cercado, el conocidísimo Usagi y su inseparable y maldito amigo Genosuke descansaban sentados en ellas.

Leonardo, metros más adelante que nosotros, fue el primero en llegar. Al instante Usagi se incorporó para darle la bienvenida con un saludo:

.- ¡Leonardo-san! Que sorpresa – nos dirigió una cálida mirada y otra reverencia - ¿qué os trae por aquí de vuelta?

.- ¿Los hermanos tortuga¿Otra vez por aquí? – la voz ronca del maldito rinoceronte cayó en el lugar mientras se incorporaba con su eterna arrogancia agarrándose el cinturón de su blanco kimono – el torneo Nexus no es hasta el próximo año.

.- Si bueno. Lo sabemos – Leonardo se justificó mientras Tomoe seguía agarrada de su brazo – la verdad esque...

Leo pareció tratar de justificarse cuando Usagi plantó sus ojos en mi y en Donatello. Parpadeó confundido mientras nos señalaba vagamente:

.- Nunca me dijiste que tuvieras dos hermanas más, Leonardo...- Leo se volteó confundido sin saber en un principio a qué se refería el conejo.

Le mandé una sonrisa sarcástica deseando ver como salía de ese tema. Pero Donatello habló por él justo antes de que a Leonardo se le ocurriera una explicación sencilla y coherente:

.- Bueno...hemos tenido algunos problemillas pero seguimos siendo Raphael y Donatello – como una bala, justo antes de que pudiera ni tan solo percatarme, Genosuke se plantó delante de mi y me estudió con la mirada clavada a centímetros de mi rostro.

Lo miré sin comprender y con eterno desprecio.

Quedó unos segundos en silencio antes de estallar en carcajadas.

Arrugué la nariz en desagrado esperando a que aquella mole de tío dejase de reírse. Pero las carcajadas parecían matarlo...ojalá lo matasen...:

.- ¿Qué coño te pasa? – le solté con una arrogancia suprema típica de mi.

Se calló y carraspeó antes de hablarme:

.- No hay duda, tenéis que ser vosotros por fuerza. Sois igualitos a antes, solo que ahora estáis más buenas – volvió a reírse y yo luché por no levantarle la mano consiguiendo tan solo que mis puños temblasen de nuevo con fuerza.

Noté cómo Donatello me agarraba la muñeca y me fusilaba con la mirada pidiéndome que dejase en paz mis precarios y maquiavélicos pensamientos acerca se qué hacerle al desgraciado de Genosuke.

.-

Usagi había adquirido buena fama en Nexus por ser un buen luchador. Al igual que Genosuke. Así que no me extrañó que ambos hubieran logrado uno de los mejores aposentos de algo parecido a un "hotel".

Una enorme mansión a ras de suelo y bastante bajita se abría en uno de los padros que rodeaban Nexus. Una casa en forma cuadrada con un inconfundible estilo japonés.

La casa quedaba vacía por el centro haciendo que los pasillos que llevaban a las distintas estancias tuvieran que rodear el pequeño jardín que crecía en el centro de todo el edificio.

Las habitaciones no eran nada más que grandes estancias con una mesa baja y algunos cojines de asiento. Nada más. Todo guardado detrás de una casi transparente mampara.

Arrugué la nariz ante la posibilidad de tener que compartir todos un espacio tan pequeño como estancia...si tenía que dormir con Genosuke en las misma habitación de seguro acabaría violado...notaba como me traspasaba con una viciosa mirada mientras de seguro en su cabeza debían de cruzar millones de pensamientos obscenos en los que mi cuerpo era protagonista.

No aguantaría mucho tiempo allí.

Opté por desaparecer hacia otra de las estancias pero, por ser un lugar ciertamente "lujoso" los pasillos se encontraban repletos de visitantes y de clientes del hotel. De seguro no había nada más libre en todo Nexus:

.- Ya...Narnia...- metido en mis pensamientos y apoyado en el umbral de la mampara mientras observaba el enorme jardín, no me percaté de que en cuestión de minutos Leonardo había logrado explicar a Usagi y compañía todo el percal de la situación. El conejo agachó la mirada en una mueca de concentración – la conozco.

.- Todo el mundo en Nexus la conoce – corrigió Genosuke – es una mala bruja.

.- No juzgues, Gen-chan – le corrigió Usagi en una fugaz mirada antes de dirigirse de nuevo hacia Donatello – la gente no suele hacerse mucho con ella. No deja que nadie que no conozca se le acerque y suele bagar sola por las calles de la ciudad. Tiene fama de...huraña...una mujer de desconocido paradero que des de hace tiempo de aposentó en Nexus.

Donatello desesperó por unos instantes mientras se sentaba de lado con cierta feminidad...me dio repulsión el pensar que en realidad era un hombre...:

.- Mucho me temo que no puedes decirnos nada que no sepamos – susurró más para si mismo que ara el resto mientras perdía su mirada en la pared.

.- Bueno, podría indicaros dónde reside.

.- ¿sabes dónde vive? – preguntó Leonardo mientras Donatello volvía a cobrar vida a su lado.

Usagi tan solo asintió mientras Genosuke contestó por él:

.- Esa anciana vive sola en una casa a las afueras de a ciudad. Hacia el sur, junto al pantano.

.- Como no – Michelanggelo, que hasta entonces había permanecido ausente mientras una de sus mejillas le resbalaba por una mano entró en la conversación – todos los monstruos, espectros, brujas y seres malos viven cerca de los pantanos. En vueltos en barro, árboles decrépitos y una extraña humareda que pasa por ser niebla...

.- Mickie, basta – le gruñí.

Nunca entraba en ninguna conversación, pero cuando lo hacía la cagaba. A veces tan solo abría la boca para decir gilipolleces...

.- ¿a que esperamos? – inquirí mientras me incorporaba de un salto y me crujía los nudillos – vayamos a por la desgraciada de Narnia ¿no?

Donatello volvió a mandarme una sutil y violenta mirada que, mezclada con su aspecto terriblemente femenino, me ponía los pelos de punta mucho más de lo que solía hacerlo con el aspecto masculino.

¡Maldita sea!

Sin palabras me indicó me permaneciera a la espera si no quería acabar con el trasero pateado por sensei y Leonardo...diablos. Que poco me gusta que me tengan por el cuello.

Quería deshacerme de Splinter para actuar a mis anchas y ahora tenía a Don atado al cuello...genial, terriblemente genial...

Una inmensa rabia se apoderó de mi y, por no estallar entre la gente, desaparecí por la puerta mientras cerraba la mampara con fuerza.

Caminé con violencia por los pasillos de madera sin apartarme frente al paso de nadie. Maldecía en voz baja a todo. A Leo, a sensei, a Donny y a la maldita bruja...y a Mickie por no apartarlo de todo.

Me metí de lleno en el jardín tratando de buscar soledad en algún rincón.

Tenía la cabeza demasiado maltratada en mi primer día como hembra y no quería llegar a imaginarme lo desquiciado que acabaría si pasaba mucho tiempo más así...

Me recosté en una de las piedas del jardín sentándome en la mullida hierba. A mi alrededor, montones de plantas crecían y crecían sin orden aparente y un pequeño riachuelo se abría paso a todo lo largo de la estructura.

Entonces logré relajarme unos instantes.

Miré al cielo descubriendo que el jardín quedaba por completo al descubierto en forma de claraboya en el centro de la estructura cuadrada del edificio.

Mejor, aire puro.

Apenas estaba anocheciendo. Notaba como el cielo se oscurecía más y más con el paso de los minutos.

Fue entonces, cuando divisé levemente el brillo de la primera estrella, que mi cuerpo empezó a dolerme.

Me miré las manos confundido notando como mis articulaciones ardían y ardían sin que pudiera hacer nada por ellas. Me las froté desesperado tratando de que el dolor dejase de matarme.

Pero no podía hacer nada. Mi cuerpo ardía y seguía aumentando su temperatura de una manera agónica e insoportable.

Me tumbé en el suelo echo un ovillo mientras me abrazaba y gruñía deseando que todo se detuviera. Me apretaba con fuerte mis costados para que los huesos dejasen de arder con tanta violencia pero lo único que conseguía era hacerme más daño y caer en la cuenta de que cualquier cosa que trataba de hacer por mi, no servía para nada.

Deseé gritar.

Llamar a mis hermanos, pedirles que vinieran por mi esperando a que, como la ultima vez, la mano de Mickie cayera sobre mi hombro e hiciera que todo el dolor pasase.

Pero aquella vez nadie se encontraba cerca, y por estar agazapado entre la hierba y con un nudo en la garganta que me impedía musitar palabra alguna, pasaba desapercibido para cualquier persona que se encontrase en mis alrededores.

Cuando ya creí que empezaba a desvanecerme, noté una mano sobre mi hombro y todo se detuvo de nuevo.

El dolor pasó y el sudor también.

Experimenté un inmenso alivio y respiré tranquilo mientras ponía mi mano encima de la del extraño que, de seguro, creí que volvía a tratarse de Michelanggelo.

Pero cuando levanté la vista no me encontré con sus ojos.

Unos enormes ojos verdes me miraban con preocupación mientras una larga melena rubia y sedosa caía a mechones por su cara al permanecer agachada.

Unas pequeñas orejitas, casi imperceptibles, se abrían paso en lo alto de su rostro.

Quedé sin palabras y algo traspuesto por el momento:

.- Vaya...¿te encuentras bien chico?- ...¿chico?...¿había dicho chico?

Sin ni tan solo preocuparme por contestarle, la eché a un lado con cierto cuidado y me incorporé de un bote para mirar mi reflejo en el riachuelo.

No había duda...el Raphael de siempre había vuelto a mi...

Palpé mi cara, mis brazos mi abdomen.

Todo volvía a estar en su sitio.

Todo menos mi bandana, que descansaba atada en mi brazo ahora bastante prieta a causa de que el músculo volviera a crecer.

Me giré redondo hacia la chica que me miraba atónita:

.- Vuelvo a ser...¡vuelvo a ser yo!

.- ¿Fuiste otro alguna vez? – me preguntó con una hermosa sonrisa.

Pero en aquellos momentos no estaba yo para hacer nuevos amigos y me marché corriendo traspasando todo el jardín con saltos y peripecias notando como la fuerza había vuelto a mi cuerpo mientras me reía a histéricas carcajadas.

Al diablo con Narnia. Había recuperado mi yo real y ya todo me importaba un comino.

¿Donny también sería macho?


Bueno bueno bueno

Siento mucho si he tardado en actualizar, pero eske los exámenes...ya sabéis, la excusa de siempre...¿que os voy a contar de nuevo?

Sobre Nexus: ya dije que, para aquellos que no sabían nada acerca de la saga de Nexus iría contando pequeños detalles, sobretodo en cuánto a los personajes.

Usagi es un conejo blanco samuri que a aparecido varias veces en las series de TMNT. Tiene su propio cómic "Usagi Yojimbo" que, corregidme si me equivoco, también es de Eastman y Laird (cradores de TMNT), es por eso que no sea aro que en numerosas ocasiones hayan habido varios crossovers entre TMNT y Usagi Yojimbo.

El mundo (o dimensión) de Usagi es un territorio típico del japón feudal en el que los diferentes clanes ninja de la época (todos compuestos por distintos animales) luchan por mantener el poder y la supremacia enla zona. Tomoe Ame era una espadachín que protegía a uno de los señores feudales de la época (Lord Noriyuki) se suele decir que Tomoe y Usagi acaban siendo pareja, pero bueh, no quiero juzgar ya que solo he leído un par de comicbooks de Usagi Yojimbo. Genosuke es también un maestro de la katana que se junta a Uasgi tras hacer algunas misiones juntos. Arrogante, egoísta y con una terrible mal costumbre a apostar por todo.

En la saga de Nexus, Genosuke solía llevarse bastante mal con Raph por tratar de tomarle el pelo a Michelanggelo influenciándolo a apostar acerca de los resultados del torneo Nexus. Tomoe Ame tan solo conoce a Leonardo (y no a sus hermanos) puesto que en uno de los caps de la serie del 2003 (no recuerdo el nombre) leonardo se transporta al mundo de Usagi, en dónde acabade intimar con él y conoce a Tomoe Ame en un problema territorial bélico entre dos clanes.

Bueno, por el momento tan solo puedo contaros esto. Iré matizando mucho más a medida que aparezcan nuevos personajes o nuevos anécdotas.

Si, tienes razón Itsuki,. La verdad esque ya pensé en ponerle el nombre de Narnia a la bruja antes de que saliera la película (en el preview ya tenía pensado el nombre, y la película apenas hace dos semanas que apareció por aquí España). la verdad esque ví ese nombre de "crónicas de Narnia" por los libros que había leído. Me gustó y decidí usarlo...solo que luego apareció el boom de la película (que por cierto, muy buena). me alegra ver que de nuevo vuelves a alas andadas por la sección, a ver si te dignas a continuar tu fic, chica, que lo tienes abandonado!

Uoooh! Nueva lectora! Kawai kawai! ver nombres nuevos por la sección ilusiona mucho, eso significa que estamos en expansión!jeje, gracias por tu review, Lady Grayson (la oscuridad, jejej). ya ví que también leíste "Que puta es la vida" me alegra que te haya gustado nn, hay poca gente que deje review en los fics que ya hace tiempo han sido escritos (no piensan que su dueño puede verlos gual, jejeje)

En un principio tus suposiciones si que son erróneas, jeje (ui! que mala mente mujer! tienes la mente más sucia que nosotras, jejeje. No, que es es imposible!) no creo que vaya a haber yaoi en este fic, jejeje, aunke Donny acabe siendo una señorita en s totalidad no creo que le tiren los tíos (es más, acaba de enamorarse de una mujer XD). pero bueno, si lo que te interesa saber es si va a haber sexo, la respuesta más inmediata es sí, lo habrá. Jejeje, uno de los personajes que quedan por presentar es una prostituta que se codeará con Raphael, jejeje. Que panorama.

ueno nenas, ahí os dejo la parrafada que os prometí en el cap anterior,. Espero no tardar mucho en subir el proximo cap.

Nos estamos leyendo!

besos, YaS ;-P