Capítulo 3: Primera práctica.

Me instalaba dentro de la habitación que Finnian me dio al llegar al departamento, fue fácil, pues no tenía mucho que poner, más que un despertador, llenar el guardarropa con... ropa, y un osito hecho a parches de tela que hice con mi madre una vez. Al finalizar me senté en la orilla de la cama y reflexione un poco, perdiéndome de mis pensamientos, así como estos se perdían al instante, lo único que me hizo reaccionar fue la voz de Finnian entrar por la puerta de mi habitación.

—Victoria, ¿todo bien? He traído algo de comida, debes estar agotada por la mudanza, lo entiendo, pero debes comer algo antes...

—Si, en un momento voy...— conteste en un tono apagado, y fue entonces cuando se me lleno de curiosidad la mente sobre mi compañero, ¿qué arma seria?...

Eso de ser un arma con forma de humano era algo extraño, sumamente extraño. No entendía como es que lograban hacerlo, y quería averiguarlo... si, definitivamente lo haré.

No debe ser difícil, puesto que el doctor Stein lo hacia con su compañero. Ese pobre hombre pelirrojo mujeriego cada día estaba con más y más cicatrices, y el doctor me platicaba cada cosa que veía, y ni siquiera sabia por que lo hacia, quizás por que sabia que mis padres eran igual, a cada rato enseñándome cada cosa que ellos aprendían sobre biología, física o química incluso. Y recuerdo que ellos comenzaron a hacerlo, puesto que aprendí a leer y escribir a edad temprana.

Salgo de la habitación y miro a Finnian acomodar un paquete de servilletas en la parte alta de un almacén, miro la mesa, algo sencilla, y la comida reposa sobre esta. No se veía tan mal, después de ser comida rápida de algún local de muchos dentro de Death City.

—Sabes, para ser nuestra primera semana dentro de Shibusen, no nos fue mal, a comparación de los otros con la práctica...

—No hemos pasado a hacer practica, Finnian...

—Dime Chaff...

—¿Me que arma eres? Empecemos con la práctica...

—Pero ni siquiera hemos comido, ¿como haremos una práctica con el estomago vacío?

—No tengo ni idea Finnian...

El chico suspira cansado, y sube sus lentes con su dedo índice.

—No me dirás por mi nombre después de todo, ¿verdad?

Me quedo en silencio, mirando la comida. El olor hace que mi estomago gruña, no me quedo de otra que tomar un par de platos y comenzar a servirme en uno, dejando el otro para él. Chaff Finnian solo se sentó e hizo lo mismo que yo.

Por la tarde, después de horas de discutir por el nombre, decidimos hacer la práctica. Cuando por fin iba a convertirse, sentí una sensación que invadía mi ser, era agradable... Finnian solo se alzó sobre el aire, tomando forma a lo que era, una espada de filo rojo. Antes de que cayera al suelo, la tomo por el mango y lo observo, era una espada realmente bella; el filo era de un cristal rojizo, casi transparente, el mango era de color negro y detalles plateados con forma de cadenilla que lo rodeaba. La espada era un poco grande, y un poco pesada claro, pero no tanto como para que no pueda usarla con facilidad.

Recuerdo a profesor Sid decirles a aquellos que hicieron la práctica antes que nosotros que el peso de la arma, al usarlo por primera vez, o las primeras veces, dependerá de sus almas, que tan sincronizadas estén... Eso me hace reflexionar algo... Chaff Finnian y Victoria Bonvatisfera están sincronizados.