Capítulo 3: Nuevos Amigos

Al día siguiente, al sonar el despertador a las 7:30 en el dormitorio de las chicas de 6to año todo parecía igual que siempre. Las chicas se arreglaron y salieron a desayunar al Gran Comedor sin notar ningún cambio, pero esa mañana no era como las demás, nuestra querida Lizzie no se había despertado junto con ellas ni se había quedado dormida, se había levantado mucho más temprano.

Ana, su hermana, como todas las mañanas fue a su habitación y se sorprendió gratamente al no encontrarla dormida. Sonrío, como quién sabe algo que los demás no, y se marchó al Gran comedor.

Narra Elizzabeth:

Hoy me había despertado a las siete de la mañana voluntariamente, realmente me extrañé pero igual me bañé, me coloqué mi túnica y baje al Gran Comedor. Caminé por los pasillos con una sonrisa poco común en mí. Estaba feliz y no quería ocultarlo, de cualquier manera dudaba que alguien se diera cuenta que este mínimo detalle.

Al llegar al Gran Comedor, solo había un par de estudiantes más pero no me atreví a quedarme hasta que se llenara y arruinaran mi felicidad con sus estupideces de siempre. Me acerque a la mesa de Slytherin, en la cual cabe destacar que solo había un estudiante, posiblemente tan invisible como yo, lo saludé con un asentimiento de cabeza - más por educación que por otra cosa - tomé un trozo de pan caliente y una taza de café con leche – mi bebida favorita – y me dirigí a mi lugar preferido en todo el castillo: La Torre de Astronomía.

Era tan solitaria y silenciosa que me reconfortaba y me hacía sentir que era parte de algo, aunque ese algo era nada más y nada menos que la soledad en su máxima expresión.

Me senté en la baranda como solía hacer, sé que es peligroso y toda esa tontería pero esa sensación de vértigo que provocaba me encantaba, y desayuné, después de tanto tiempo, con paz y tranquilidad. La vista desde donde estaba era impresionante, el amanecer con sus fascinantes colores y los tímidos y feroces rayos del sol que te provocaba reír y llorar por lo insignificante que los seres humanos nos veíamos ante esa majestuosidad.

Narrador Omnisciente:

El tiempo se le paso volando a Elizzabeth y para cuando se dio cuenta faltaba 15 minutos para que diera comienzo su primera clase del día que para la felicidad de la chica era Defensa Contra las Artes Oscuras con Hufflepuff.

La peliazul corrió lo más rápido que pudo al aula de su profesor y tío favorito: RemusLupin. El profesor estaba a punto de cerrar la puerta cuando a ella apareció corriendo al final del pasillo con una mirada inocente. Él no pudo evitar reír y la dejo pasar. "Primera y última señorita Black" dijo Lupin con severidad ocultando la sonrisa divertida. Le recordaba tanto a él y sus amigos cuando estaban en clases. Lo más cómico era que su hijo había salido igual.

Elizzabeth pasó en silencio y con una sonrisa divertida por la carrera que había tenido que hacer para llegar a tiempo. Buscó asiento con la mirada y encontró uno en la primera fila. Se acercó y se dio cuenta que era el mismo chico que había estado en la mesa de Slytherin esa mañana. Se sentó mordiendo su labio nerviosa, no acostumbraba a sentarse son alguien en clases, le costaba trabajar en pareja o grupos.

- Hola – susurró con una pequeña sonrisa que pretendía ser amable pero parecía más una mueca por lo nerviosa que estaba – Soy Elizzabeth… - el profesor la cortó cuando dijo en voz alta que el compañero que tenían a su lado sería el mismo hasta que terminara el año. Ella lo miró casi que con odio y volteó de nuevo al ver al chico– Soy Elizzabeth Black y al parecer… – repitió su nombre y agrego casi divertida – tu nueva compañera…

- Hola – murmuró con timidez el chico con un notable acento francés – Yo…yo soy Hugo Delacour.

- Bueno Hugo, al parecer eres nuevo porque yo nunca te había visto ni de pasada y con ese acento me lo confirmas – dijo Elizzabeth sonriendo, los chicos así le caían bien a la chica porque como ella, él sabía cuándo callar y cuándo hablar. Lo miró divertida y susurró en un casi perfecto francés -Nouspayons plus d'attention, vousnepensezpas? (Mejor prestamos atención, ¿no crees?) – Élla miró sorprendido y asintió volviendo la vista al profesor.

Hugo Delacour, hijo de Gabrielle Delacour, hermana menor de FleurDelacour. Era castaño tirando a rubio, utilizaba el cabello largo por sobre los hombros y tenía unos ojos marrón notaba a simple vista que era tímido y socializar no era lo atractivo pero su aura de timidez provoca la falta de interés de las chicas.

Elizzabeth, al darse cuenta de que el chico todavía no había sido contaminado por sus compañeros de casa, se aferró a él como un chinche y no lo soltó. Le preguntó de todo, y a Hugo no le quedaba otra que responder.

Al principio se comportó con su timidez habitual respondiendo monosilábico pero al pasar el tiempo fue agarrando confianza y también le preguntaba cosas respecto a ella. En ese momento estaban a la orilla del lago con los pies libres de zapatos y de calcetines sumergidos en el agua mientras lanzaban piedras viendo cual caía más lejos. Eli reía a carcajadas por las patéticas excusas que le daba el chico de porque iba perdiendo.

- Acéptalo, soy mejor que tu – dice Eli con arrogancia y le salpica agua.

- No… - Hugo iba a hablar cuando se escucha un grito a lo lejos llamando a la peliazul.

- ¡Elizzabeth! – la susodicha voltea y sonríe ampliamente al ver a Ted corriendo hacia ella.

- Ted, hola – saluda sin borrar su sonrisa cuando el chico llega a su lado –

- Hola Eli – le sonríe y voltea a ver a Hugo – Hola…

- Es Hugo, mi nueva adquisición - le informa a Ted y luego mira a Hugo – Él rarito de pelo azul que acaba de llegar es Ted, mi mejor amigo desde que tengo memoria.

- ¡Hey, tú cabello también es azul! – se queja y se sienta al otro lado de Eli. – Asi que nueva adquisición – susurra y ríe – Hugo, corre mientras puedas – Hugo lo mira pensando seriamente si hacerlo no pero ríe.

- Ted, a mí el cabello azul, me queda genial, a ti no tanto – ríe y agarra de un brazo a Hugo – Tu no te vas Huguín, no le hagas caso a él, solo esta celoso porque ya no es mi único amigo. – le saca la lengua aTed y Hugo observaba todo con verdadera de diversión.

- Hola – saluda Hugo tímido con una leve sonrisa. Ted le sonríe y asiente en modo de saludo.

- ¿Qué hacían? – le pregunta Ted a Elizzabeth observando las piedras en sus manos obteniendo una leve idea de lo que hacían.

- Pues, le ganaba a mi amigo aquí presente lanzando la piedra más lejos. Soy y siempre seré la mejor en este juego – dice la peliazul arrogante levantando sus brazos en modo de victoria para luego reír. Ted rueda los ojos y niega.

- Eli…Eli…Eli… - canturrea Ted - Ambos sabemos que entre tú y yo, yo siempre seré el mejor – Elizzabeth le iba a refutar pero Ted le da una piedra y él toma también una comenzando así una competencia para averiguar quién era el mejor, quedando Hugo como el juez.

Así pasaron el resto de la tarde entre risas y discusiones mientras lanzaban piedras al lago haciéndolas rebotar con ganas.