Capítulo 4: Un día en Konoha

Edad de Naruto 9

Ryou Senju estaba tranquilo haciendo su típico papeleo diario, era un día extremadamente tranquilo, el sol brillaba los pájaros cantaban nada podría alterar esta paz…

-¡Hokage-sama! ¡Hokage-sama! –un chunin entro de forma desesperada a su oficina

-Si fue Naruto no me interesa saberlo resuélvanlo ustedes – Ryou siguió en su pápelo

-¡Pero Hokage-sama él…!

-¡Hokage-sama! ¡Hokage-sama! – otro chunin entro corriendo a la oficina interrumpiendo al primero

-Por el amor de dios dime que no fue Naruto – Ryou miro serio al chunin

-Pero si fue él – el chunin iba a decir algo

-Hokage-sama – un anbu entro a la oficina del Hokage… solo que el anbu llevaba su uniforme de color rosa mexicano

-Maldita sea Naruto… díganme ¿Qué hizo ahora? – Ryou suspiro finalmente se resignó a no poder tener un momento en paz

-Naruto vandalismo el monumento Hokage, pinto las caras de los Kages – el primer chunin hablo

-Clavo todos los muebles de la academia al techo – el segundo chunin hablo

-Pinto todos los uniformes de anbu de rosa y dibujo marcas de bigotes en todas la mascaras – el anbu informo serio, ese fue un duro golpe a honor y orgullo de los anbus

-¡Hokage-sama! ¡Hokage-sama! – un tercer chunin entro a la oficina – Naruto acaba de detonar bombas apestosas en toda la aldea tenemos escuadrones chunin persiguiéndolo pero son más de 30 de alguna forma se clono a si mismo…

-¿Clones?... me pregunto ¿quién fue el idiota que le enseño a hacer eso? – Ryou se quedó pensando

-¡Hokage-sama! ¡Hokage-sama! – Shizune Kato una recién ascendida chunin entro a la oficina – Naruto saboteo todas la destilerías de sake de la aldea

-¡NARUTO! – Ryou grito al cielo

-¿Si? – Naruto se asomó desde el techo de la oficina, sorprendiendo a todos los presentes

-¡¿Qué demonios?! ¡Naruto ¿qué haces ahí?! – Ryou miro serio a Naruto que se puso nervioso

-Nada… - Naruto evito hacer contacto visual

-Naruto baja de ahí ahora mismo – Ryou le ordeno al rubio, hasta que recordó algo – Naruto ¿esta Itachi y Anko contigo? – Naruto metió su cabeza un segundo por el hoyo par después volver a sacarla

-Dice Itachi que ellos no están aquí – Naruto contesto lo que provoco que alguien lo golpeara y cayera

-Idiota tenías que decir que nosotros no estábamos – una muy enojada Anko salió del hoyo

-Y eso hice – Naruto se intentó defender

-Olvídalo Anko este idiota no tiene salvación – Itachi también salió del hoyo

-¿Por qué no sorprende que ustedes tres causen tantos problemas? – Ryou estaba enojado

-¿Por qué somos súper fabulosos? – Naruto se ganó un golpe de Itachi no era momento para hacer bromas

-Ustedes tres, llegaron esto muy lejos con sus bromas, hacer 5 bromas al mismo es demasiado

-¿5?... - Naruto se quedó pensando hasta que se escuchó una explosión en el fondo – o ahí está

-Naruto

-¿Si?

-Te dejare sin ramen un mes – se escuchó otra explosión – que sean dos meses

-¡Kyaaaaa! – al pobre Naruto se le salió el alma por la boca

Itachi y Anko se rieron de la desgracia del rubio

-Ustedes dos estarán también dos meses sin dango por participar

-¡Kyaaaaaa! – ambos gritaron en pánico

-¡Hola he vuelto de mi misión! – Obito entro a la oficina

-¡Nii-san! – a Naruto le volvió el alma al cuerpo por un segundo

-Hola Naruto ¿ya perfeccionaste los clones de sombre que te enseñe el otro día?

-¡Si!

-Naruto es un buen chico – Obito estaba felicitando a Naruto hasta que sintió un brutal instinto asesino de todos los adultos presentes – Sabia que enseñarte los clones de sombra, y estas tácticas de infiltración y sabotaje, era una buena idea

-Gracias nii-san – Naruto estaba feliz Obito estaba acariciando su cabeza sin darse cuenta de toda la sed de sangre de los presentes

-Ustedes tres pueden dejarnos solo un segundo, tengo que hablar de algo muy serio con Obito – Ryou hizo un gran esfuerzo por no matar a Obito en ese instante

Mientras que Naruto Anko e Itachi se alejaban de la oficina del Hokage, Naruto recordó algo…

-Oigan si desactivamos la bomba en la oficina del abuelo – Naruto le dijo a sus compañero que se detuvieron y voltearon hacia la ventana donde vieron que todo se cubrió de miel y plumas – Creo que no…

-¡NARUTO!

Después de ese día Obito estuvo un mes en el hospital, y saliendo estuvo haciendo misiones clase D por seis meses…