jejejeje creo que me ausente un poco, .w. pido disculpas, es que bueno presente en la universidad y con el fin de semestre todo se me acumuló, pero bueno ya estoy de vuelta con mi historia loca :'v espero y continúen leyéndola :3

Ya era de mañana, el sol comenzaba a asomar sus rayos por el horizonte, y travieso atravesaba una ventana para acariciar con su tenue calor la silueta recostada de una jovencita de cabellos rosas; al sentir como la luz penetraba en la habitación y escaló hasta alcanzar su rostro despertó

Bostezó y se estiró para incorporarse –vaya ya es de día-dijo al frotar sus ojos con ambas manos, inmediatamente tomo su celular para ver la hora y no era nada más y nada menos que las 6:30 am. Al ver lo temprano que aún era decidió mejor tomar un baño, porque si volvía a dormir sabía que no despertaría hasta ya entrada la mañana y no podía permitirse hacer eso en su primer día de clases en no sólo una nueva escuela; sino en un nuevo país y continente.

Al percatarse de su situación actual no pudo evitar sentirse insignificante e insegura en el gigantesco mundo; sin embargo sola decidió darse ánimos recordando uno de los tantos consejos que le había dado su padre; porque desde muy pequeña la fue preparando para la vida por su temprana madurez mostrada ante las situaciones que se iban presentando

Sola se dijo: -Muy bien no puedo ya hacer nada, ya estoy aquí, no hay nadie que me diga que hacer, eso es un avance y además que importa que sea pequeña y ya creceré entonces el mundo no será mucho problema, debo recordar: "No importa que tan grande sea la distancia mi pare y yo compartimos el mismo cielo y las mismas inquietudes, tristezas, alegrías y demás"- dicho esto se levantó sin más tomó una ducha, mas rápido de lo que hubiese querido, porque ese monólogo que realizo le había reducido considerablemente la cantidad de tiempo para llegar puntual a su nueva escuela, se preparó un pan tostado con mantequilla y salió corriendo; estaba a menos de 10 minutos de que fuesen las 8:10 hora a la que fue citada para darle algunas indicaciones finales.

Ni ella misma supo cómo atravesó las por fortuna pocas calles que se interponían entre ella y su destino; pero logró llegar incluso un par de minutos antes, lo que le permitió ir rápidamente al baño para arreglar su un poco desaliñado uniforme; el cual constaba de una falda amarilla con trama de cuadros de líneas rojas, camisa blanca con corbata amarilla, la cual la designaba de nivel secundaria.

Gracias a que el día anterior había decidio ir a dar un vistazo a la escuela no tuvo dificultades para encontrar la sala de maestros a donde arribó justo a tiempo, dando crédito a su fina educación londinense.

-Buenos días, mi nombre es Megurine Luka y me he transferido, ¿me podría indicar con si debo dirigirme por mi cuenta al aula, o algún docente me acompañara?- dijo a una de las personas que estaba tras su escritorio, la cual le indicó que esperará un par de minutos para ver si el maestro titular de su clase llegaba, pero si no era así entonces contaba con la libertad de esperarlo fuera de su salón para que él le diera la bienvenida.

Así transcurrieron algunos minutos y cuando se percató que nadie llegaría, opto por ir a su aula; como era de esperarse atraía la atención de las personas que se encontraba a su paso, ya fuera por su ya notoria y prominente figura, por su cabello, por no haberla visto jamás, o simplemente porque era muy bella; sin embargo, era demasiado modesta con su apariencia física, que le restó importancia y siguió caminando, a las 8:30 am sonó la campana que marcaba el inicio de las clases, a dicha hora logró presenciar como una mujer de mediana edad quien Luka supusó se trataba de la maestra, entraba al salón pasando de largo su presencia, lo cual incomodó un poco a nuestra pelirrosa amiga.

-Disculpe sensei, buenos días, mi nombre es Megurine Luka y me he transferido- Le dijo en tono dulce, pero firme

- ¡Oh! Tienes razón me habían informado que un estudiante nuevo llegaría, discúlpame, pero tiendo a ser un poco distraída con algunos asuntos, por ahora entraré al salón para anunciar tu llegada- Le respondió un tanto apenada se dio la media vuelta para entrar al aula; y dijo más al aire que directamente a Luka: -Mi nombre es Masuda Lily-

Al entrar al salón Masuda sensei notaba un aura alborotada entre sus estudiantes, garraspeó un poco para hacer notar su presencia y comenzó a decir:

-Clase buenos días el día de hoy, cómo muchos debieron de haber notado ya, a nuestra escuela ha llegado una estudiante extranjera procedente de Inglaterra, quien compartirá clases con ustedes, así que les pido de la manera más atenta posible, se lleven bien con ella y la ayuden en lo que necesité, adelante jovencita, preséntate por ti misma-

Ante esta última frase Luka quien aún estaba fuera del aula sintió su alma desfallecer, tenía muchos nervios, sin embargo saco valor desde lo más profundo de su ser y logró atravesar la puerta e ingresar al salón con un aire de solemnidad y elegancia en su andar, tomó un gis y anotó en la pizarra su nombre, se giró para decir:

-Buenos días mi nombre es Megurine Luka, como ya dijo la sensei vengo de Inglaterra, pero a pesar de ellos soy mitad japonesa por mi madre, me gusta mucho cantar y tocar instrumentos además del atún, mucho gusto en conocerlos y espero nos llevemos bien- Finalizó esbozando una sonrisa bastante cálida y brillante, como si Kami-sama estuviera presente una corriente de aire se infiltro por una de las ventanas e hizo que el pelo de la ojiazul ondeara, lo que combinado con su sonrisa, fue una escena que cautivo a todos por igual e hizo bailar a más de un corazón.

-Perfecto esa ha sido una presentación extraordinaria, ahora Megurine-san te sentaras detrás de Gakupo-san, por favor Gakupo-san levanta la mano, para que nuestra nueva compañera para que localice su asiento-

-sí, si si, lo que diga sensei- Dijo un joven con cabellera morada que estaba en la penúltima silla de la fila con vista a la ventana

Dicho esto Luka tomo su nuevo lugar, y se dio cuenta que las personas, eran un tanto reservadas, pero amistosas, no notó que alguien demostrara hostilidad en sus acciones o en su mirada contra ella.

Así de esta forma pasaron las clases hasta que sonó la campana que indicaba era la hora del almuerzo, como no había alcanzado a preparar su obento en la mañana, pensó en que tendría que comprar algo en la cafetería, así que comenzó a guardar su cosas, antes de levantarse, se encontró rodeada de todas las chicas de la clase, quienes tan solo con verla se volvieron sus fans; por su parte estaba acostumbrada a recibir la atención de las personas, pero no con tanta intensidad como en esta ocasión, trato de evadirlas argumentando que no traía que almorzar, sin embargo esto no freno a las horda de chicas que a partir de ese día la acosarían; puesto que entre todas le formaron un muy completo obento para que se quedara con ellas; ante tal amabilidad y sobre todo la existencia de atún entre los elementos que conformaban su ahora almuerzo, no pudo decir que no.

En los días siguientes, ya no llevaba obento e incluso se dejaba alimentar; dado que cada vez que intentaba llevar su propio obento siempre, por extrañas razones, aunque un tanto aparente, se extraviaba, por lo que la fuerza la abandonó y cedió ante el afecto de sus compañeras de escuela, si de escuela, se había vuelto una de las chicas más populares del Conservatorio, por su belleza, su talento, su inteligencia y sus aptitudes deportivas.

Se volvió costumbre tener la dicha de poder alimentar a Megurine Luka, como si fuera un pequeña mascota, ese hobby era realizado por la mayoría de las chicas, además siempre trataba de que el atún abundara, puesto que era el alimento preferido de ella.

Por su parte los chicos no la odiaban, ¿Cómo podrían odiar a semejante monumento de chica?; pero a decir verdad no la aceptaban mucho porque a varios sus novias las dejaron con tal de pasar más tiempo con Megurine Luka; lo cual no les parecía muy normal.

Así pasaron los años, bajo esos mimos vivió Luka, fue tanta su costumbre ante tales atenciones que fue olvidando lo que era tener amigos realmente y comenzó a creer que todas las personas estaban solo para servirle a ella, se convirtió en una persona pedante, déspota e incluso en ocasiones humillaba a las personas a su alrededor, de la cálida chica que se presentó el primero día de curso, ya no quedaba nada al menos de su personalidad, porque todos sus demás talentos y habilidades se habían pulido con el tiempo.

Todo su cambio negativo comenzó cuando su inocencia se vio corrompida cuando cumplió los 13, una de sus senpais de último curso, quien a ojos públicos se sabía que gustaba de las chicas; decidió comenzar a cortejar a Luka, quien ella misma sabía compartía los mismos gustos que su senpai, porque de otra manera jamás habría rechazado tan cruelmente a su amigo de Inglaterra quien siempre la había procurado y protegido de todo mal. Además ella comenzó a intuir que algo no andaba bien con ella en ese sentido cuando en Inglaterra le prestaba más atención a los cambios corporales, actitudinales o de apariencia de sus amigas, aunque fueran mínimos.

Al cabo de un par de meses, Luka anunció públicamente su orientación sexual ante la comunidad estudiantil, la cual en lugar de ser vista con malos ojos por las chicas o incluso con asco; todas enloquecieron, al pensar que al menos tenían un posibilidad de poder "amarla más completamente" que como simples fans.

La relación que Luka sostenía con su senpai era bastante pública, se tomaban de las manos, salían juntas en las tardes, iban a comer lo fines de semana; había besos ocasionales en la escuela; todo iba como de ensueño, su senpai la respetaba y cuidaba bastante, se preocupaba por ella, le regalaba cosas sin ser un día especial; en fin un sinnúmero de detalles que la hacían sentir la mujer más feliz de la Tierra; sin embargo era demasiado bueno para ser verdad, el tiempo fue cruel y paso demasiado rápido frente a los ojos de la ojiazul, la graduación de su senpai estaba a la vuelta de la esquina, no se podía evitar, era evidente su separación.

Y así la última noche antes de la graduación, su senpai se apareció en su casa alrededor de las 8:00 pm, ella emocionada le permitió entrar, algo de lo que se arrepentiría después.

La chica con una mueca sombría la abrazó y le dijo al oído:

-He venido por mi regalo de graduación-

-¡¿Qué es a lo que te refieres?!- Dijo algo asustada Luka mientras tragaba saliva audiblemente

-No te hagas la inocente sabes a que me refiero, no me iré hasta que lo consiga, es algo que solo yo tendré antes que nadie, la preciada castidad que posees- Le susurró a la pelirrosa

-P-pero senpai, tú no eres así, por favor no me hagas daño- Suplico Luka

-Te amo, y esta noche te lo demostraré con cada centímetro de mi piel-

-Pero las cosas no deben ser así, por favor tran…- Se vio interrumpida por unos labios que aprisionabas los suyos de forma frenética y sentía como unas manos se deslizabas libremetne por su cuerpo, así no era como ella pensaba tener su primera vez así, que encontró la forma de morderla fuertemente mientras la besaba; al hacer esto instintivamente corrió hacia su habitación, dónde sabía no estaría a salvo por mucho tiempo, pero aun así no encontró mejor lugar para resguardase, su nerviosismo y pánico eran notorios en su rostro y respiración.

Ya dentro de su habitación encontró un posible escape, la ventana, era su última oportunidad de poder escapar, casi podía sentir la tranquilidad de haber logrado escapar con éxito, incluso comenzaba a dibujarse en su rostro una sonrisa de triunfo y alegría sin embargo ésta se tornó de horror porque cuando estaba a punto de saltar, sintió como rodeaban su cintura y la estiraban dentro de la habitación, acto seguido fue lanzada contra la cama, al querer incorporarse para intentar huir nuevamente, se percató de que había alguien encima de ella, no era nada más y nada menos que su senpai quien tomo las muñecas de Luka y las aferro contra la cama.

-No hay escapatoria, mi cielo esta noche serás mía- Le susurró al oído

-No, por favor, ten piedad de mi- Le decía suplicante Luka, quien dentro de su cabeza era un caos, todas las imágenes de bellos recuerdos y momentos que había compartido con senpai se desmoronaban ante la situación que ahora estaba viviendo, esa chica a quien había amado, ahora se comportaba con un animal sin sentimientos que se dejaba guía únicamente por su instinto sexual.

Así esa noche fue de las más largas en la existencia de la joven Luka, quien se quedó afónica por tanto llanto y grito de súplica; que jamás fue atendido como debería, sólo acallados por los forzosos besos que depositaba en su boca aquella chica mayor, quien la dejó hasta sentirse satisfecha con el cuerpo de la menor, tras varias sesiones de "amor".

Así alrededor de las 6:00 am la mayor se retiró depositándole un último beso en la mejilla; Luka a duras penas la pudo seguir con la mirada y al verla cruzar la puerta, se pudo relajar porque a partir de ese momento ya no la volvió a ver…

La pobre y ultrajada Luka estaba en un estado en el que su mente estaba perdida, su boca abierta y sus pupilas bastante dilatadas, además llena de fluidos extraños a los de ella y una gran cantidad de sudor que empapaba las sabanas, su cabello era un total desastre al igual que su cuerpo que ahora estaba lleno de marcas de besos, mordidas e incluso moretones.

Tras un largo rato de permanecer completamente inmóvil, por asco hacía si misma por cómo se encontraba, decidió levantar a como pudo para darse un largo baño, para almeno así limpiar su cuerpo, y despejar un poco su mente, limpio meticulosamente cada parte de su cuerpo, tratando de quitar la mayor parte de las marcas que tenía, fallando notoriamente, pero al hacer eso, sintió que podía quitar los traumantes recuerdos vividos de la noche anterior.

Con las energías y los ánimos más renovados, se sentía hambrienta y se trató de consentir y consolar al mismo tiempo haciéndose un almuerzo bastante elaborado, consistía en varios platos de atún preparados de distintas maneras.

Después tomó las sábanas de su recamara, las colocó en bolsas y las tiró, no quería volver a saber nada de esas sabanas, al tiempo tiro todos los regalos que le había dado aquella chica, junto a las fotografías, las cartas. Todo fue a parar al lugar más conveniente para la Mgurine, la basura, ahí era donde pertenecían esas cosas a su parecer. Y ese día comenzaban sus vacaciones, en la cuales se dedicó enteramente a recuperarse física y mentalmente del atracó que había vivido.

Así al volver al instituto, la inocente e ingenua chica anterior a las vacaciones había desaparecido, ahora se abría paso la renovada Megurine Luka, quien lo que resto de su paso por el conservatorio de música se dedicó; en el aspecto social, a "consentir" a sus fans, jamás volvió a tener ninguna novia oficial, ella se volvió de todas, pero a la vez de ninguna, podemos decir que le eran indiferentes todas las chicas, además de ser sumamente fría, sus sentimientos los dejó únicamente para ella, porque si una vez los habían despreciado, nada impedía que lo volverían a hacer, convirtió su cálido corazón en un magnifico e imponente glaciar, donde la único forma de entrar la conocía ella. Su sonrisa era más de compromiso, o de sensualidad que de alegría y felicidad pura, esa sonrisa, ya no existía más…

-REVIEWS-

-TENSHINOKIRA: jajajajaja, no soy cruel :p sólo veo las cosas desde otro punto(? , mira almenos se ver a Miku en la historia, con estos vistazos al pasado :v. Pero espera si me matas, no sabrás como continúa la historia :c déjame vivir hasta que la termine :33. Gracias por leerme cx

- Akuma White: jajajaja su apellido no es tan importante, sólo fue para dejar huecos en la historia ewe. ¿Qué esperabas? Es millonaria, ya sino xD, te comprendo me ha pasado y son de bolsa pequeña ;-; Bueno ya actualice, antes de un mes es pronto no(? Hahahahaha, espero te guste este cap :'v

Gracias por seguir este loco fic cx que debo confesar escribo lo que se me ocurre no tengo trama, todo es espontáneo :v