Bleach y sus personajes pertenecen a Kubo Tite, yo solo hago esta historia que me hace feliz , sin fines lucrativos, jeje

Simbología:

-blablabla…-diálogos

'Pensamientos'

Inspirada en el Ichiruki, en la canción del mismo título y en la peli "The Cutting Edge", nada me pertenece pero me inspira

CONCIERTO PARA DOS VOCES

Capítulo 4: Si volteas los imanes, se atraen

Ichigo se encontraba corriendo, entrenando nuevamente, esta vez quería mejorar su velocidad, ya que por poco no pasa en la competencia anterior; corría por los alrededores mirando el cielo de cuando en cuando, siendo opacada su vista por momentos por los arboles que rodeaban la propiedad. Seguía corriendo, veía cielo, ramas con flores rojas, nubes, ramas con flores naranjas, el cielo, Rukia en ramas con flores rojas, el cielo…

- "Queeee!…"-le pareció ver a Rukia sentada en un árbol de ramas con flores rojas, motivo por el cual volteó intempestivamente y no se dio cuenta que empezaba el tramo de vallas; gracias a esta "pequeña distracción" tropezó y cayó de la peor forma posible en el suelo apoyado sobre su mano derecha; lo cual le causo un dolor muy severo en su muñeca, la cual se sujetaba.

De pronto oyó como algo caía al piso, no había sido su imaginación, Rukia Kuchiki había saltado del árbol de flores rojas y aterrizó de manera impecable con los brazos extendidos y los tobillos juntos como lo hacía en las competencias de gimnasia.

- Y yo que pensé que contigo tendríamos una medalla mas – dijo en tono burlesco- lastima tendremos que conformarnos con otra de cobre.

Ichigo se levantó y la miró con cólera – Es tu culpa, las personas normales no andan trepadas en los árboles como koalas!- dijo en tono irritado- Ouch, demonios si me fracturaste algo te lanzare a ese árbol para que nunca mas puedas bajar.

- Jajaja –rio la muchacha- seguro que si, sobre todo considerando que apenas puedes moverte de dolor, vaya que eres infantil- dijo burlándose del muchacho- no te has fracturado nada es solo una luxación- expreso muy segura de su afirmación.

- Que ahora también me sales con que eres médico, tú que sabes – dijo Ichigo con voz en tono doloroso y enojado.

- No soy médico, pero se mucho de ese tipo de accidentes, yo me he luxado y fracturado muchas veces, y por lo que veo creo tener más experiencia que tú en ese campo.- dijo tratando de cogerle la mano a Ichigo para examinarla.

- Aaauuu, puede ser pero aun así no creo que sepas arreglarlo apropiadamente- dijo Ichigo retirando su mano y volteándose un poco para que no intente "curársela" de nuevo.

- Bueno como quieras, pero por lo que veo se está empezando a poner morada y si sigues así se hinchara y será más difícil colocarla en su lugar, es mejor tratarla cuando esta reciente, de ese modo cederá más fácil y dolerá menos; o es que acaso no puedes soportar un poco de dolor pequeño Ichigo? – dijo con un tono infantil un tanto agudo pero que a Ichigo le resulto sumamente irritante.

- Cla claro que puedo soportarlo, es solo que no quiero quedar peor de lo que estoy gracias a tus curaciones – le refutó muy irritado.

- Ya vamos no seas bebé y terminemos con esto de una vez o tendremos que pagarte una operación después – dijo Rukia volteando a Ichigo para que su mano que en frente suyo y poder arreglarla.

- O operación?- pregunto Ichigo preocupado- aaauu- grito cuando Rukia tomo su mano para proceder a recolocarla.

- Bien, esto solo dolerá un momento de acuerdo

- N no espera aun no estoy listo

- Oh por favor, deja de ser tan infantil, solo será un instante

- Y que tal si no tienes la fuerza suficiente para hacerlo, solo empeorarás las cosas.

- Que no tengo la fuerza suficiente – dijo enfurecida y poniéndose las manos en la cintura mientras le pisoteaba un pie a Ichigo.

- AAAAAAaaaahhhhh - grito de dolor- estás loca, quieres matarme!.

- Ya ya – dijo haciendo un gesto con la mano restándole importancia a lo sucedido- eso era para hacerte olvidar el dolor de la muñeca, bien ahora si, a la cuenta de tres bien?.

- Uno…-tomando su muñeca con las dos manos, sujetando con una el antebrazo y con la otra la mano.

- Ojala sepas lo que haces – dijo Ichigo mirando al cielo como buscando que un ángel la iluminara para que no empeore todo.

- Dos… y…- en ese momento enderezó la muñeca de Ichigo oyéndose un click al momento de regresar a su lugar.

- Aaaaahhh, no dijiste tres- dijo con ojos llorosos.

- Ya ves no fue nada ahora vamos a la casa para que Sebastián te la vende y te de algunos medicamentos para el dolor y la hinchazón – palmeando su muñeca y haciendo que Ichigo vuelva a gritar de dolor – no te preocupes Sebastián estudio primeros auxilios.

- Y por qué no lo dijiste antes enana del demonio, si era un experto quizás no me hubiera dolido tanto – le dijo muy irritado y adolorido.

- No me llames así, ten más respeto – mientras le golpeaba la mano afectada, no con mucha fuerza pero si para que lo sintiese – y yo no dije que fuera un experto solo dije que estudió primeros auxilios, baka.

Ambos se dirigieron a la mansión, Rukia llamo a Sebastián y le explicó la situación, enseguida el mayordomo se dispuso a traer el botiquín de primeros auxilios con los implementos necesarios para la curación; mientras vendaba la mano de Ichigo, Sebastián hiso un comentario:

- Hiso una reducción perfecta señorita Kuchiki, la mano del joven Kurosaki estará como nueva en pocos días.

- Gracias Sebastián – dijo Rukia mirando a Ichigo en tono triunfal.

- Es bueno que el deporte que practica el joven no requiera el uso de sus manos o este hubiera sido un incidente muy lamentable, me podrían explicar cómo fue que ocurrió exactamente?- indagó el mayordomo terminando el vendaje y asegurándolo para que no se soltase con facilidad.

- Pues lo que paso fue que nuestro corredor estrella estaba practicando y al verm…

- A al ver un pajarito que se cayó de un árbol, para no pisarlo, tuve que esquivarlo y tropecé- dijo Ichigo interrumpiendo a Rukia para evitar ser avergonzado por la penosa verdad, la cual no quería admitir.

- Oh vaya, me alegro que nada le pasase al pajarillo pero es lamentable las consecuencias que tuvo este evento – respondió el mayordomo arqueando una ceja de incredulidad ante la historia que le conto el muchacho.

- No es para tanto Sebastián, además con o sin manos no logrará superar la marca del corredor Nigeriano.

- En serio eso cree señorita Kuchiki? – preguntó Ichigo en tono sarcástico- pues le probaré que con o sin mano hoy mismo lograré batir esa marca.

- Ja, lo dudo muuucho – respondió con el mismo tonito irritante que exasperaba a Ichigo.

- Pues te lo probaré – y tomando un cronómetro de la mesita que estaba a su lado se dirigió a la salida.

- No se olvide de regresar mañana para cambiarle el vendaje!,- le dijo Sebastián poniendo una mano a lado de su boca para ampliar el sonido de su voz, mientras Ichigo salía de la habitación haciendo un gesto despreocupado con la mano – ese muchacho es muy pasional, no debió retarlo señorita.

- No te preocupes Sebastián – respondió Rukia con tono despreocupado- estará bien, bueno será mejor que inicie con mis practicas antes de la hora del almuerzo.

Pasaron varias horas e Ichigo no se presentó para almorzar con el resto, mientras tanto Rukia se veía un tanto distraída – "ese idiota, seguro se retraso por romper el estúpido record, no puedo creer que sea tan cabeza dura como para perderse el almuerzo por algo así, todavía tiene tiempo de superarlo hasta su siguiente competencia". – pensaba Rukia mientras los demás la veían con algo de curiosidad, siempre se veía muy segura de sí misma, pero hoy la notaron distinta, como ensimismada.

Llegó la hora de la cena e Ichigo tampoco apareció, ya estaba oscuro y había empezado una llovizna que se hiso mas fuerte con el correr de las horas; después de terminar la cena, los deportistas se retiraron a su habitación para descansar, Rukia se dirigía a la suya pensando sobre lo sucedido mientras pasaba por el recibidor para dirigirse a las escaleras por donde subiría a su dormitorio; cuando de pronto oyó golpes en la puerta, extrañada por este hecho ya que era improbable que su hermano toque la puerta para entrar o que hubiese algún invitado a esas horas y sobre todo en este tiempo.

Entonces se dirigió a la puerta principal de la mansión y al abrirla se encontró con Ichigo, completamente mojado por la lluvia y agitado por el ejercicio, mostrándole un cronómetro que marcaba su tiempo y dijo con voz agitada – Te gane la apuesta enana.- después de esto cayó desplomado al piso a los pies de Rukia quien gritó - ICHIGO!, Sebastián, Hanataro ayúdenme!.-

Ichigo despertó en un lugar que no conocía, era una habitación enorme en la que nunca había estado decorada fastuosamente y se encontraba descansando en una cama muy cómoda y grande; de pronto sintió el suave toque de una mano sobre su frente al voltear vio a Rukia tomándole la temperatura y frunciendo el seño en señal de preocupación.

- Tienes mucha suerte hasta ahora, no tienes fiebre y parece que eres más fuerte de lo que aparentas – Ichigo la miro con una expresión bastante inusual en el, relajada y despreocupada, como si la situación en la que se encontraba fuera algo que se diera todos los días.

- Rukia – respondió con voz carrasposa, señal de no haber hablado por largo tiempo.

- Ni te atrevas a echarme la culpa de esto!, tu solo decidiste realizar tremenda locura, que no tienes un poco de sentido común, podrías haber roto esa marca hoy, mañana o pasado, tienes hasta la próxima semana antes de la siguiente competencia, por Kami!-

- Di lo que quieras –cerro los ojos un momento y luego los abrió para tomar un objeto de la mesa de noche que estaba a lado - pero te gané la apuesta – dijo Ichigo con una sonrisa en los labios y moviendo el cronómetro con el tiempo de su nuevo record que aun permanecía en él.

- Ushhh! Eres un insensato y un idiota! – respondió Rukia retirándose de la habitación muy molesta, haciendo sonar sus pasos mientras salía, lo que hiso sonreír a Ichigo mucho más – puedes quedarte aquí hasta mañana temprano, y espero verte en el desayuno esta vez o te echaré de la cas yo misma – y salió cerrando la puerta con algo de brusquedad.

Esa noche antes de quedarse dormido y después de comer el plato de comida que le fue dejado en su mesa de noche, estuvo pensando en los sucesos de ese día, y se sorprendió a sí mismo cuando se dio cuenta que los sentimientos de odio hacia Rukia ya no existían mas, se habían desvanecido completamente, a pesar de haberlos sentido con mucha profundidad hasta hace unos días, hoy solo quedaba la duda de por qué empezó a sentirlos en primer lugar? Y aunque no consideraba a Rukia un ángel caído del cielo precisamente, le parecía agradable su compañía, y su concepto sobre ella cambió para hacerse parecido al que sus amigos le habían descrito hace unos días; de ser una enana molesta, engreída, mandona y atorrante; paso a ser una muchacha amable, buena y talentosa; y además –"¿bonita?, no claro que no"- sacudiendo su cabeza en negación al último pensamiento que paso por su mente –"aunque no es fea y a pesar de ser una enana es bastante agraciada y… creo que estoy demasiado cansado, mejor me duermo- y así terminaron sus cavilaciones y se quedó dormido. Esa noche soñó con ella, no sabia exactamente qué pero se extraño que fuera ella precisamente.

A la mañana siguiente y después de un tranquilo desayuno y con un vendaje nuevo, Ichigo y los demás recibieron una noticia por parte de Byakuya Kuchiky quien los reunió en el salón principal para anunciarles algo importante.

- Mañana por la noche en esta casa se llevará a cabo una reunión social con distintas personalidades deportivas, como parte de las actividades sociales de las olimpiadas; normalmente solo asisten algunos deportistas y debido a las circunstancias todos quienes residen en esta casa están invitados. – todos se miraron primero extrañados y luego con un tinte de alegría en sus rostros – espero sepan comportarse a la altura de las circunstancias, la fiesta será de gala y asumo que todos trajeron consigo un traje, ya que se les indicó que como parte de las actividades olímpicas deberían asistir a este tipo de eventos, quienes no posean uno podrán ir con Sebastián en la van hacia la ciudad, él les indicará los lugares apropiados en los cuales conseguirán adquirirlos. Espero verlos a todos vestidos y arreglados a la hora acordada - dicho esto se despidió y se retiró del salón.

Continuará…

Hasta aquí el Cuarto capítulo, espero no haberme salido mucho de la trama original ha sido un mes muy agitado, nos vemos en el quinto capítulo, o sea en marzo, gracias por sus comentarios no se olviden de su humilde servidora ichirukista.

Próximo capítulo: Fascinación

PD: les recomiendo que escuchen la canción para darle un toque extra a la lectura de la historia XD