Por fin capitulo, una disculpa enorme por el retraso pero estos últimos días y hasta el mes de abril tendré mucho trabajo por lo que no me será fácil actualizar tan seguido como deseo, pero el fic sigue.
Gracias por los comentarios y por agregarme como autor e historia favorita me alegra saber que el fic les está gustando.
Cuídense mucho y deseo que tengan un excelente inicio de semana.
Luz de Luna.
4. Cerca de ti.
Un nuevo día a comenzado y antes que los primeros rayos del sol aparecieran el futuro soberano de la Tierra despertaba y admiraba a su apacible novia respirar tan tranquila, eso lo reconfortaba porque haberla visto el día de ayer tan desesperada y sobre todo llorando le habían causado un gran dolor en el corazón, con pesar la despertó.
— ¡Buenos días amor! —dijo el pelinegro despertando a su amada con un dulce rose en los labios rosas de su amada.
— ¡Buenos días cielo! —saludo la rubia acariciando el rostro de su amado dándole otro beso pero con mayor intensidad.
— ¡Oh Serena! Hoy desperté con tu amor y me estoy acostumbrando —expreso el pelinegro acariciando el rostro de su novia y depositando otro beso.
—Es porque te tengo conmigo y así te puedo yo amar —respondió Serena con una gran sonrisa y besándolo de nuevo.
—Amor te tengo que llevar a tu casa para que no tengas problemas —expreso Darien con desanimo sin apartarse de ella —aunque si aprendieras a controlar tu teletransportación podríamos. . . —se detuvo y le beso nuevamente, acercándola más a su cuerpo y manteniendo una mano de ella en su torso para que sintiera a su corazón palpitar rápidamente por su cercanía.
—Cielo ¿Qué podríamos? —pregunto curiosa la rubia ya que su amado no había concluido su dialogo pero contenta de ser la causante del aceleramiento de su corazón.
—Dormir juntos y verme reflejado en tus ojos a la primer hora del día, ya no aguanto más tenerte lejos —expreso Darien con ilusión.
—Darien. . . yo —apenas susurro Serena siendo interrumpida por uno de los dedos de su amado que cubrió su boca.
—No me mal interpretes, quiero hacer bien las cosas, es decir casarme contigo para que nuestras vidas están unidas para siempre pero antes tengo que tener una casa que ofrecerte y poder darte todo lo que te mereces, pero amor tenemos que esperar y ansío que hoy pueda conseguir el empleo para que nuestros días en que compartamos juntos nuestras existencias estén más cercanos — expuso Darien sonriéndole y quitando su mano para que ella pudiera hablar.
—Yo también ansío estar contigo lo antes posible, porque cuando duermo en tus brazos me siento tranquila y no tengo pesadillas, solo sueños hermosos en los que los protagonistas somos tú y yo — sonrió ampliamente empezando a levantarse de la cama y atrayendo a su lado a su novio que no estaba muy contento.
—Vamos pues antes de que te descubran —asintió Darien abrazando a su novia por la espalda y caminando juntos rumbo a la puerta principal de su departamento.
En casa de los Tsukino han llegado los enamorados en el automóvil de Darien ya que la motocicleta hace más ruido y podrían descubrirlos, el pelinegro ayudo a su amada a bajar del automóvil para luego ayudarla a subir por el balcón, una vez que ella entro en su habitación, emprendió el regreso a su departamento para arreglarse para la entrevista no sin antes llamarle a la dueña de su corazón y confirmarle que pasaría por ella en un rato más para llevarla a la escuela.
En cuanto Serena entro a su habitación, Luna despertó por el leve ruido de la puerta del balcón y se sintió aliviada al ver a su amiga bien y con una amplia sonrisa en su rostro.
—Serena ¿Dónde estuviste? Te vi despertar y luego desaparecer frente de mis ojos — interrogo Luna confundida.
—Luna tengo que contarte sobre un sueño que tuve, creo que tú podrías ayudarme —comenzó la rubia con cierta preocupación en su mirada.
—Te escucho ¿Qué es lo que te preocupa? —pregunto de nueva cuenta la gatita tomando asiento las dos en la cama.
—Desde que Seilla se fue y Darien regreso a mi lado he tenido un sueño que cada vez empeora, la primer noche que no dormí con Darien —explico la rubia siendo interrumpida por su amiga felina.
— ¿Cómo que has dormido con Darien? Serena ¿te has cuidado? —de nueva cuenta Luna interrogaba con preocupación y reproche.
—Luna no es lo que tú piensas, Darien y yo no hemos tenido intimidad solo dormimos en la misma cama —explico la rubia con enojo y un enorme sonrojo.
—Perdona Serena, aunque sería normal que tuvieran intimidad después de todo son novios y en un futuro tendrán una hija aunque considero que todavía eres muy joven —se disculpo Luna un poco avergonzada.
—Yo también pienso que todavía no es tiempo Luna, pero ese no es el punto, te contaba que uno de mis sueños me encontraba en el camerino de Seilla en el ultimo concierto que iban a dar el me dijo antes de salir al escenario que cuando terminara el concierto me secuestraría —comento Serena con suma preocupación.
—Pero solo fue un sueño, ¿Qué es lo que te preocupa? —cuestiono Luna sin entender la explicación de la rubia.
—Ayer cuando desperté en mi sueño esta vez Seilla me llevaba lejos, tanto que podía ver la Tierra de lejos, intentaba por todos los medios soltarme y regresar pero me era imposible fue entonces cuando grite el nombre de Darien y me encontré frente de él —explico Serena.
— ¿Lo hiciste sin tu transformación? — interrogo Luna.
—Si lo hice sin ella, Darien también quedo muy impresionado al verme ahí — respondió la rubia a su felina amiga.
—Eso quiere decir que algunos de tus poderes como princesa están despertando —comento Luna contenta de los avances de Serena.
— ¿Poderes de princesa? —pregunto Serena confundida.
—Los poderes que hasta ahora has desarrollado son de Sailor scout, pero cuando estabas en el milenio de plata tenías poderes como princesa y uno de ellos era la teletransportación, la usabas para visitar la Tierra a escondidas de la reina Serenity —explico Luna —estaba prohibido que vinieras a la Tierra sino era con la compañía de tus guardianas las sailors scouts —concluyo Luna.
— ¿Y qué otros poderes tengo como princesa? —interrogo Serena curiosa y entusiasmada a la vez.
—Eso es algo que descubrirás poco a poco, conforme puedas ir controlándolos —explico Luna.
—Entiendo bueno debo arreglarme porque dentro de poco vendrá Darien por mí para llevarme a la preparatoria —dijo Serena dando por concluida su conversación.
Minutos más tarde Serena bajaba para ayudarle a su mamá a preparar el desayuno, mientras le ayudaba a cortar unos ingredientes la charla comenzó:
—Serena ayer nos dijiste que cambiarias y serías una chica diferente ¿es por alguien tu cambio? —pregunto directo mamá Ikuko.
—Si es por alguien, pero a la vez es por mi misma —respondió la rubia sin rodeos sorprendiendo a su mamá aquella jovencita tan inocente y despistada realmente estaba cambiando.
— ¿Se puede saber quién es? ¿Qué relación llevas con esa persona? — pregunto curiosa mamá Ikuko pero feliz porque su intuición seguía activa.
—Se llama Darien y él es mi novio — respondió Serena contenta de poder contarle a su mamá sobre su amado aunque con su padre sería más difícil.
— ¿Y cuando lo traerás a casa a cenar para conocerlo? —pregunto mamá Ikuko sonriente.
—No lo sé, creo que primero debo decirle a papá, pero no sé como lo tomara —respondió la rubia un poco nerviosa por la reacción de su progenitor.
—Tú tráelo a cenar y yo me ocupare de que tu padre lo acepte —respondió mamá Ikuko quien llevaba los platos del desayuno a la mesa.
— ¿Cuándo sería conveniente que se diera la cena? —pregunto Serena entusiasmada y preocupada a la vez.
— ¿Qué te parece el domingo? —sugirió mamá Ikuko.
—Le diré entonces que el domingo —respondió Serena llegando junto con su mamá a la mesa y empezando a desayunar ya que su hermano y papá habían llegado.
Minutos más tarde Serena se despedía para partir a la preparatoria y su mamá no pudo evitar dirigirse a la ventana para conocer al chico ya que su intuición le decía que él la esperaría para llevarla a la preparatoria y acertó observo al chico y recordó que ya lo conocía pero como el amigo de su hija ya que la vez que lo vio el papá de Serena, él no reacciono de la mejor manera pero ahora se encargaría que así fuera después de todo se trataba de la felicidad de su hija.
De camino a la preparatoria conversaban los amantes lo sucedido en la noche.
—Sabes hoy cuando me dejaste en mi casa, hable con Luna sobre lo que pasó ayer y me dijo que pude realizar la teletransportación por mi misma sin la transformación porque es un poder que tengo como princesa —explico Serena a su amado quien miraba el camino.
— ¿Poder de princesa? ¿Por qué antes no lo usaste? —interrogo el pelinegro un poco confundido.
—Luna menciono que mis poderes habían estado por decirlo de alguna manera dormidos y los que desarrolle fueron los de Sailor scout, que estos poderes irían despertando conforme estuviera preparada para usarlos —respondió Serena.
—Entiendo, entonces espero que pronto puedas controlar este nuevo poder —comento el pelinegro entusiasmado y con un tono pícaro.
—Además mamá quiere que vayas a cenar a la casa para que te conozcan los dos —comento la rubia un poco nerviosa.
—Pero si tu mamá ya me conoce y cuando tu papá me vio la primera vez no le caí muy bien —explico Darien nervioso también rememorando ese día.
—Esta vez te presentare ante ellos como mi novio, mamá dijo que prepararía a papá para que te aceptara, por favor ¿iras? —pidió la rubia acercándose a su novio y dándole un beso en la mejilla.
— ¿Cuándo quieres que valla? —interrogo el pelinegro, deseaba que su relación con Serena fuera formal para pronto pedir su mano y casarse con ella, ese era su objetivo primario y no desistiría hasta lograrlo.
—El domingo —respondió la rubia muy contenta dando otro beso en la mejilla de su amado.
—Lo que sea para complacerte amor —respondió el pelinegro deteniendo el automóvil y besando a la dueña de su corazón en el semáforo que había marcado el rojo — con esto haremos formal nuestro noviazgo —asintió Darien muy contento comenzando a manejar de nuevo.
—Gracias Darien, esto es muy importante para nosotros así como para mis padres, ya podremos andar sin tener que escondernos de ellos —comento la rubia feliz.
Luego llegaron a la preparatoria Darien encamino a su novia hasta la entrada se despidió de ella pidiéndole el beso de la suerte y marchándose sumamente contento para su entrevista que era cerca de la preparatoria de Serena.
Cuando Darien entro a la cafetería ya se encontraba el rector de su universidad y otra persona que dentro de poco conocería.
— ¡Buenos días señor Chiba! —Saludó el rector Takeshi de mano al recién llegado —le presento al señor Shintaro —presento.
— ¡Buenos días rector Takeshi, es un gusto señor Shintaro! —Saludó Darien a los dos hombres y tomaron asiento.
—El gusto es mío señor Chiba —añadió el señor Shintaro tomando un sorbo de su taza de café —Takeshi me ha hablado muy bien de usted —añadió sonriendo depositando la taza en la mesa.
—Muchas gracias —respondió Darien recibiendo una taza de café del mesero que los atendía.
—Vera señor Chiba la razón porque lo cite es sencilla, comente con Takeshi que uno de mis profesores va a tomar una licencia de tres meses y necesito un suplente pero no he podido conseguir a nadie de forma inmediata —expuso el señor Shintaro.
— ¿Cuándo desea que me presente a suplir al profesor? —interrogo Darien interesado.
—Mañana mismo si es posible —respondió el señor Shintaro
—Me parece perfecto pero necesito saber más detalles ¿Qué nivel académico voy a suplir? —pregunto Darien mas entusiasmado.
—Disculpe señor Chiba mi olvido pero vera es de suma importancia para mi encontrar a un profesor, es la preparatoria Juban, imagino que la ha escuchado nombrar — comento el señor Shintaro tomando un sorbo a su café —estaría en el primer grado —concluyo dejando de nueva cuenta la taza de café en la mesa.
—Me temo que no podre asistir —expuso Darien muy serio y de forma tajante.
—Pero señor Chiba, es la oportunidad que estaba esperando, es un buen empleo y yo se que usted se puede desempeñar muy bien en esa labor—argumento el rector Takeshi.
—Lo sé pero creo que no sería ético —fue interrumpido el pelinegro en su explicación.
— ¿Ético? Ha dicho usted, explíquese por favor —pidió el señor Shintaro sonando un poco molesto ante la negativa rotunda del joven.
—Eso es lo que pretendo, mi novia estudia en esa preparatoria y para ser más preciso en el primer grado —expuso el pelinegro un poco desilusionado de no poder trabajar tan pronto como lo había deseado —no sería bien visto que un maestro ande con una alumna, sería escándalo y eso es lo que menos quiero por el bien de ella — concluyo el pelinegro.
—Eso es muy cierto, pero sé que en este momento usted es mi única solución y un buen elemento según los reportes de Takeshi, le propongo que acepte la oferta y mantenga su relación con su novia en la mayor discreción posible, solo diremos al consejo de profesores que usted está comprometido —expreso el señor Shintaro sonriendo al pelinegro para que aceptara la propuesta.
—Acepto su propuesta pero con la condición de que seguirá buscando un profesor sustituto, porque mantener los lazos afectivos separados de lo laboral no me resultara nada fácil —expreso el pelinegro después de meditarlo unos minutos entusiasmándose al saber que estaría más cerca de su amada de lo que había pensado aún sin todavía unir su vida con la de ella.
—No te arrepentirás Shintaro de que el señor Chiba de clases y me alegro que haya aceptado ya que usted me dijo que necesitaba el trabajo y sé que desempeñara muy bien su puesto, es un joven muy responsable —dijo el rector Takeshi.
—No se diga mas, lo espero mañana en la preparatoria Juban para que el profesor al que suplirá le deje lo necesario para que trabaje, fue un gusto conocerlo señor Chiba — se despidió el señor Shintaro levándose de su asiento no sin antes dejar pagada la cuenta y una propina para el mesero.
—Yo también me retiro tengo que ir a trabajar, me alegra haberlo ayudado y recuerde se que usted podrá separar lo afectivo de lo laboral —añadió el rector Takeshi que también salió del establecimiento dejando a un joven pelinegro entusiasmado y pensativo a la vez.
Darien esperaba a su amada novia frente de la preparatoria, emocionado ya que se había convencido que haber aceptado este empleo era una buena idea y la oportunidad de estar más tiempo y cerca de la rubia que le robaba suspiros como el que acaba de soltar al verla salir e ir en su busca, la estrecho entre sus brazos y le dio un beso apasionado sin darse cuenta que sus amigas venían detrás de Serena y vieron la escena.
— ¡Que pareja tan feliz! —expreso Mina con cierta risa provocando en los enamorados que se separaran de forma inmediata y se sonrojaran.
— ¡Hola chicas! —saludo Darien a las presentes sonrojándose levemente pero sin soltar a su amada la cual se giro en sus brazos para quedar de frente a sus amigas.
— ¡Hola Darien! —saludaron las tres al unísono riéndose por haberlos encontrado en una situación comprometedora.
—Los dejo quede de verme con mamá para comer juntas —se despidió Amy alejándose a toda prisa de sus amigos.
—Nosotras también nos tenemos que ir tenemos que hacer unas compras —se disculpo Mina que jalo con demasiada fuerza a Lita que casi la tira al suelo de no ser porque la castaña también es fuerte pudo evitarlo.
—Hoy estuvieron muy raras ¿no lo crees? —cuestiono Serena a su novio quien la llevaba al automóvil sin dejar de abrazarla.
—Cierto, ni oportunidad de decirles adiós nos dieron, tenían mucha prisa eso pude notarlo —respondió el pelinegro que le abría la puerta para que subiera.
—Alguna maldad deben estar tramando y espero que no sea conmigo —comento Serena un poco nerviosa a su amado que subía al automóvil.
— ¿A mi departamento? —interrogo el comenzando a manejar obteniendo como respuesta una afirmación de la rubia con un leve movimiento de su cabeza y una encantadora sonrisa que lo hizo suspirar y sonreírle de la misma forma.
En el departamento de Darien, se encontraban los enamorados ella en la sala haciendo su tarea mientras él preparaba la comida para los dos. Luego de terminar de cocinar comenzaron a comer mimándose uno a otro dándose probadas de la comida en la boca como niños pequeños, recogieron todo y dejaron limpio el comedor y la cocina concluida su tarea se sentaron en la sala a contemplar una película en recompensa por el esfuerzo de Serena en los últimos días.
— ¿Conseguiste el empleo? —interrogo la rubia mientras mantenía una de sus manos entrelazada con la de su amado mientras que él solo había pasado un brazo por los hombros de su novia.
—Si lo obtuve —respondió el pelinegro que se gano un beso efusivo por parte de la rubia.
— ¡Felicidades! ¿Dónde trabajaras? ¿Cuándo empiezas? —interrogo Serena sumamente feliz pasando sus brazos por el cuello del pelinegro.
—Gracias por el interés, trabajare en una preparatoria, a partir de mañana —respondió Darien correspondiendo el beso de su amada abrazándola contra su pecho sintiendo las curvas de su amada comenzando en él un calor por el cuerpo ante las caricias que le proporcionaba la rubia en sus cabellos azabaches.
— ¿En qué preparatoria trabajaras? —pregunto Serena aún con la respiración agitada pasando sus manos por el torso de su amado y sentándose en sus piernas comenzando a sentir un calor que la invadía por todo el cuerpo rosando sus labios con los de su amado.
—En la preparatoria Juban —respondió hipnotizado por los labios de su amada capturándolos de nueva cuenta en otro apasionado beso, ella mantenía sus manos en su torso y Darien accidentalmente acaricia la espalda de Serena por debajo de la blusa.
— ¿Qué? En mi preparatoria ¿en qué grado? —interrogo la rubia separándose sorprendida de su amado respirando agitadamente, el pelinegro se disgusto por el distanciamiento de sus cuerpos ya que tener a Serena de esa manera y tan cerca le habían dado ánimos de llevar las cosas hasta la más pura y hermosa expresión del amor que era consumar el acto —respóndeme Darien Chiba —reclamo la rubia en un grito que lo saco de sus pecaminosos pensamientos.
—En primer grado, para ser preciso en tu salón —respondió de manera automática y nerviosa por la actitud de su novia —precisamente de eso debemos hablar, verás obtuve el empleo con la condición de mantener nuestro noviazgo en secreto de toda la escuela, seremos el profesor y la alumna —explico rápidamente Darien aún nervioso.
— ¿Por qué ocultarlo? No que íbamos a llevar las cosas a otro nivel — reclamo la rubia enojándose parándose rápidamente y quedando frente a su novio con las manos en la cintura en forma de puño tratando de contener su enojo.
—Amor es por el bien de los dos, estaremos más tiempo junto, no te perderé de vista y sabrás donde estoy todo el día — se explico el pelinegro tratando de sacar sus pensamientos lujuriosos al ver a su novia molesta frente de él caminando en un pequeño círculo pensativa y con los labios hinchados por el efusivo beso que se proporcionaron instantes atrás.
— ¿Cuánto tiempo? —cuestiono la rubia un poco más calmada, parándose secamente frente del pelinegro que seguía sentado en el sillón.
—Será por tres meses, quizás sea menos, le pedí al señor Shintaro que buscara de cualquier forma un suplente para tu profesor, le comente sobre nuestro noviazgo, en un principio me negué, luego me entusiasme al saber que podría estar cerca de ti — completo Darien atrayendo a su novia y sentándola en sus piernas de nueva cuenta y abrazándola muy fuerte— además así podre cuidar más los pasos de Hirojo, no me gusto el otro día la forma en que te miro y se dirigió a ti —completo el pelinegro con un poco de celos en sus palabras.
—Y espero que te mantengas alejado de cualquier jovencita de la preparatoria, ya que algunas son muy atrevidas, donde sepa que me engañas Darien Chiba o pones los ojos en otra —advirtió Serena separándose un poco de los protectores brazos de su novio sin poder terminar ya que el pelinegro la miro a los ojos y puso un dedo en sus labios.
—Amor. . . —tomo su rostro entre sus manos para que lo viera directo a los ojos y pudiera ver que lo que iba a decirle venía desde lo más profundo de su corazón —cuando miro a mi alrededor solo veo personas pero cuando te veo a ti —toco con su frente la de su amada rosando sus labios, sin perder de vista el par de ojos azules —el tiempo no pasa y se detiene en ti, eres . . . —confeso Darien sin poder concluir sus propias palabras no sabía cuales usar para hacerle entender que no hay otra mujer que no sea ella así que decidió hacerlo depositando un tierno beso en los labios de su amada la cual respondió llevando sus manos nuevamente a los cabellos azabache.
Las manos de los dos estaban deseosas de caricias más atrevidas, así que la rubia bajo una de sus manos para ponerla en el pecho de su amado dentro de su camisa obteniendo contacto con su piel un calor la invadió, a la vez que el pelinegro llevaba sus manos a la espalda de la mujer de sus sueños bajo la blusa de ella como instantes atrás las había tenido, tocar su piel tan suave lo hacía estremecerse pero no solo eso también el sentir la mano suave de ella en su pecho, la acerco mas con sus brazos subiendo una de sus manos hasta tocar su sostén y la otra viajo al sur suavemente acaricio una de los glúteos provocando en Serena un gemido de aprobación.
—Serena. . . espera. . . —apenas dijo Darien quien no soltaba los labios de su amada.
— ¿Esperar? —interrogo la rubia confundida sin apartar sus labios de los del pelinegro.
—Por favor no te muevas de esa forma —suplico Darien separándose para tomar aire sin soltar a su amada.
—Pero si yo no me estoy moviendo. . . tú eres el que lo está haciendo —respondió Serena recobrando el aire.
Darien se percato entonces que el movimiento que lo estaba haciendo que se excitara demasiado y casi empezando una erección no provenía del cuerpo de su novia sino de sus pantalones se trataba de su celular que mantenía en vibrador.
— ¡Rayos! —expreso molesto moviendo de forma delicada a su novia para poder tener acceso a la bolsa de su pantalón y poder detener aquel movimiento, lo abrió y leyó un mensaje su rostro seguía molesto.
— ¿Pasa algo malo? —interrogo Serena sentándose en el sillón acomodándose la blusa.
—Quede de verme con Andrew y otros compañeros de la universidad, celebraremos mi regreso —respondió Darien aún con tono molesto tomando la mano de su amada entre la suya y suspirando.
— ¿Qué es lo que te molesta? —cuestiono Serena con curiosidad sonriendo de forma traviesa al ver los avances que su mano había tenido sobre la camisa de su amado la cual estaba casi en su totalidad desabrochada y le mostraba una exquisita vista de lo que había palpado con su mano y de nueva cuenta el calor recorría por completo su cuerpo.
—Separarme de ti amor, ¿Qué te causa gracia? —interrogo Darien siendo contagiado por la risa de su amada, dirigió su vista a donde ella la tenía fijo y noto que estaba desabrochada gran parte de su camisa, ¿a qué hora su novia lo había? No lo sabía estaba tan concentrado en las caricias que le proporcionaba, del suave de su piel en sus manos —Así que tenemos unas manos muy traviesas —agrego encontrando la razón y comenzando a abrochar los botones de su camisa.
—Pues las tuyas no se quedan atrás —expreso Serena con un radiante brillo en sus ojos que reflejaban felicidad.
—Pero si tu estas intacta —se defendió Darien sabiendo que no era cierto aún sentía la calidez de su piel en sus manos.
—Y entonces las manos que sentí por debajo de la blusa ¿de quién eran? —interrogo Serena aún divertida deteniendo las manos de Darien y quedando muy cerca de sus labios.
—Lo siento amor, no quería propasarme contigo —se disculpo Darien sonrojándose y ocultando su vista y observando las manos de su amada sobre las suyas.
—No tienes porque pedir perdón, la verdad me gusto mucho —dijo en un susurro apenas audible para el pelinegro a pesar de tenerla muy cerca, manifestando en su rostro un leve sonrojo —recuerda que nuestra relación va a otro nivel —concluyo.
— Cierto y estoy complacido con ello —la beso de nueva cuenta pero el teléfono de su departamento sonó de nueva cuenta —oigo —expreso levantando la bocina —allí estaré ya casi estoy de salida —respondió y colgó —amor tengo que dejarte en tu casa, los chicos no me dejaran tranquilo por el día de hoy —se disculpo el pelinegro que abrazaba a su novia la cual se había levantado del sillón.
—No te preocupes, estos últimos días yo te he tenido solo para mi, nos vemos entonces mañana —dijo Serena dándole un beso fugaz y tomando sus cosas de la escuela para marcharse.
—Paso por ti mañana para ir juntos a la preparatoria —menciono riéndose —nunca creí decir esto —agrego acompañándola hasta las afueras del edificio donde tomaron rumbos diferentes ella a su casa y él al encuentro con sus amigos.
Cuando Serena llego a su casa ayudo a su mamá haciendo unos mandados sin protestar ni pedir nada, cosa que impresiono demasiado a su papá que siempre la escuchaba suplicar que no la dejaran hacerlo y cuando la hora de la cena llego, los padres de la rubia notaron que su hija se veía radiante y en su rostro quedo la marca de una brillante sonrisa que les transmitía.
Cuando los Tsukino entraron en su habitación retomaron la charla del día anterior.
— Sabes Ikuko, me gusto la actitud de nuestra hija hoy, estaba sumamente feliz —menciono Kenji.
—Es bueno verla sonreír de nueva cuenta, hace un tiempo que ese brillo en sus ojos había desaparecido —agrego Ikuko.
—Por cierto ¿Qué averiguaste del novio? —interrogo impaciente Kenji.
—Acerté, nuestra hija tiene novio y está muy enamorada —respondió sonriente Ikuko.
— ¿Quién es? ¿Él corresponde a sus sentimientos? ¿Qué edad tiene? —interrogo Kenji molestándose un poco.
—Su nombre es Darien, su edad no la sé, pero estoy segura que corresponde los sentimientos de nuestra hija —respondió Ikuko.
— ¿Cómo estás segura de eso? —interrogo todavía no muy convencido de que su niña estaba creciendo y sobre todo que estaba enamorada, era muy joven para saber que es el realmente el amor.
—Esta mañana vino por ella para llevarla a la preparatoria y pude ver en su mirada un infinito amor por nuestra hija, además podrás preguntarle lo que quieras el domingo —contesto Ikuko que se acomodaba por fin en la cama para dormir.
— ¿El domingo? ¿Por qué? —cuestiono Kenji confundido siguiendo los pasos de su esposa.
—Vendrá a comer con nosotros, le pedí a Serena que lo trajera para conocerlo —respondió Ikuko —más vale que lo invadas con un sin número de preguntas todas al mismo tiempo si lo haces sentir incomodo nuestra hija se molestara y puede que pierda la confianza que nos tienes no lo arruines con tus celos de padre —advirtió Ikuko con un tono muy severo en su voz deseándole buenas noches con un tierno beso.
Mientras tanto en el departamento de Andrew se encuentran algunos compañeros y compañeras de universidad de Darien que se alegraron al verlo llegar y preguntaban cómo le había ido en Estados Unidos y él repetía la misma historia a todos, la platica se torno interesante cuando:
— ¿Qué piensas hacer? Mientras que arreglan lo de tu beca — cuestiono Hikaru uno de los compañeros de Darien de la universidad, sentándose a un lado de Saori otra amiga del pelinegro que ya había olvidado su amor por él al ser novia de Hikaru.
—Voy a trabajar, mis ahorros no son mucho y tengo que pagar las cuentas del departamento y alimentarme —respondió Darien contento al ver que sus amigos llevaban una solida relación.
— ¿Ya conseguiste trabajo? Porque de no ser así puedo decirle a papá que te ayude —ofreció Megumi una chica alta y delgada casi de la estatura de Darien, pelinegra y su piel blanca poseedora de unos ojos verdes claros que cautivaban al ser vistos, interesada en el pelinegro que era el centro de atención de todos los presentes.
—Gracias Megumi, pero el rector Takeshi ya me consiguió trabajo —respondió contento al recordar que a partir del día de mañana estaría más cerca de aquella mujer que entro en su vida hace casi cuatro años y se apodero de su corazón.
— ¿Dónde trabajaras? —interrogo Shiho un joven alto y delgado, su piel blanca y unos ojos color verde un poco más oscuros que los de Megumi, interesado en la misma pero no se anima a decirle nada ya que sabe de su interés por Darien.
—Puedo notar que es un buen trabajo por la expresión en tu rostro, estas irradiando una felicidad que no puedes ocultar —comento Kumiko una joven pelirroja casi de la estatura de Serena y de complexión un poco robusta con ojos color miel.
—Es temporal, daré clases en la preparatoria Juban, supliré a un maestro que tomo una licencia —respondió sonriente el pelinegro.
— ¿No es esa la preparatoria donde estudia Serena y las chicas? —interrogo Andrew.
—Es la misma —respondió el pelinegro.
— ¿En qué grado darás clases? —insistió en preguntar Andrew.
—Primer grado —contesto Darien un poco confundido por las preguntas de su amigo.
—Ahora entiendo la felicidad de Darien —expuso Saori sonriéndole al pelinegro en complicidad y mirando a Andrew que también había entendido.
— ¿Quién es Serena y las chicas? —interrogo Megumi con curiosidad esperando que esas chicas fueran amigas de la hermana de Andrew.
—Serena, Lita, Mina y Amy son amigas nuestras, pero Serena es la novia de Darien —respondió Andrew — ¿crees que podrás dar clases sin quitarle los ojos de encima a Serena? —interrogo sonriente Andrew a su amigo.
—La respuesta la tendré mañana — respondió Darien con una radiante sonrisa.
—Es una niña ¿Qué es lo que le ves? —interrogo Megumi molesta o quizás ¿celosa?
—Te lo tenías muy escondido yo creí que éramos muy buenos amigos —comento Shiho con tono un dolido aunque en realidad estaba contento porque encontró el rayo de esperanza que necesitaba para declararle sus sentimientos a Megumi esperando ser correspondido.
—Ella no es ninguna niña y son muchas las cosas que veo en ella, su sonrisa, su mirada, su ternura, su bondad —respondió Darien mostrando un brillo excepcional en su mirada, era el resplandor del amor, la forma en que su corazón hablaba.
—Deberías conocerla, Serena es una mujer muy bondadosa —agrego Saori defendiendo a la joven que protege al mundo.
—Serena es una chica muy especial, bueno eso es lo que dicen sus amigas de ella —expuso Andrew.
—Yo quiero conocer a tu novia Darien, ¿Cuándo vas a presentármela? —pregunto Shiho.
—Te parece el sábado en la tarde, tú escoge el lugar —comento Darien emocionado.
—Creo que en tu departamento estaría bien —respondió Shiho.
—Los espero en mi departamento el sábado a las cuatro de la tarde, la invitación está hecha para todos, por ahora tengo que irme, mañana tengo que levantarme temprano —confirmo el pelinegro la cita con sus amigos.
—Hasta el sábado amigo, ahí estaremos —asintió Hikaru mirando a Saori.
—Que te vaya bien mañana en tu primer día —deseo Andrew quien lo acompañaba hasta la puerta principal.
Una vez que Darien llego a su departamento, observo el reloj y decidió llamar a la mitad que complementa su vida para desearle buenas noches. Aunque realmente lo que deseaba era tenerla junto a él, se estaba acostumbrando a que en los últimos días dormía con ella en sus brazos y despertaba viendo aquellos hermosos ojos azules que le confesaban que aquella rubia lo amaba intensamente.
—Oigo —respondió una voz femenina del otro lado del auricular.
— ¡Buenas noches amor! — saludo el pelinegro al escuchar la melodiosa voz de su amada manifestando en el timbre de la suya una felicidad enorme.
— ¡Buenas noches cielo! ¿Cómo te fue con tus amigos? — pregunto la rubia sonriendo también al escuchar la voz del hombre que ama inmensamente.
—Bien, quieren conocerte, el sábado vendrán a mi departamento a las cuatro de la tarde, para que no hagas planes —comento entusiasmado Darien.
—Sera estupendo conocer a tus amigos y no se te olvide que el domingo conocerás a mi papás —dijo Serena.
—No se me olvida por eso les dije que el sábado, debo colgar para porque mañana tendremos que levantarnos temprano —expreso Darien.
— ¡Buenas noches cielo! —se despidió Serena.
— ¡Buenas noches amor! Que tengas dulces sueños — deseo el pelinegro a su novia.
—Contigo siempre son sueños hermosos —afirmo la rubia mandándole un beso por el auricular.
—Te amo Serena —expreso Darien colgando el auricular no sin antes escuchar la misma declaración de amor de su princesa.
Continuara. . . .
¿Aceptara Kenji a Darien como el novio de Serena?
¿Cuál será la impresión que deje Serena en los amigos de Darien?
¿Podrán la pareja dorada ocultar su noviazgo y ser solamente profesor y alumna?
