En el capítulo anterior

-Creo que nunca podré terminar de agradecerte, porque no me dejas llevart/

*Rin rin* Una vez más era el teléfono celular que me quitaba las palabras de la boca. –Sí, soy yo… está bien… allí estarñe… llegaré pronto – Rafaela había logrado convocar a todos los directivos.

-Marinette yo…-

-No te preocupes, puedo caminar a casa-

-Lo siento mucho… pero aun así no quiero que te vayas sola caminando… -

-¿Disculpa?-

-¿Qué tanto te gustan las limusinas?

Capítulo 4

Primera parte

-Dirígete ahora al tercer piso, dime, ¿Puedes ver el corredor de la izquierda?

-Sí, aquí estoy-

-Direccionando cámara de vigilancia- mencionaba Ladywifi casi susurrando

-Es la tercera puerta, se abrirá con el siguiente código-

En el cuarto de mando Volpina tecleo en el ordenado una secuencia de números que inmediatamente apareció en el brazalete comunicador de Ladybug, esta sonrió y acceso los códigos en la puerta de seguridad.

-Estoy dentro-

Ladywifi observaba en las pantallas a un pequeño punto rojo parpadeante y la escena en vivo de la sala del museo que confirmaban la exacta posición de Ladybug.

-Bien, es tu turno-

Ladybug saco de su pequeño cinturón un artefacto rojo, mismo que se iluminaba en uno de los pequeños círculos negros que tenía en la superficie, eso le indicaba la pieza que estaba buscando y se guío hasta llegar a un cuadro de una tormenta azul; de igual forma tomo de su cinturón un par pinzas cortando el cable de seguridad del cuadro.

-Apresúrate Ladybug, un guardia se está acercando a la sala por la derecha- interrumpió Ladywifi

-Tienes 10, 9, 8…

-Es hora de irnos chicas- una pícara sonrisa se dibujó en su rostro.

Mientras escuchaba la cuenta regresiva, Ladybug tomo su pistola gancho y disparo contra el techo, rompiendo así la cristalería que cubría el museo. Al escuchar el estruendo y un montón de vidrios estrellándose contra el piso, el guardia de seguridad se apresuró a presionar la alarma pero ya era demasiado tarde lo único que alcanzo a ver fue la silueta de un pie alejándose.

-Te vemos en casa- La comunicación con Ladywifi había terminado ya, solo alcanzo a escuchar el pitido del cambio de comunicación.

-¡Maldición!- Fue lo único que el guardia pudo decir.

Ladybug salió corriendo del techo del museo, brincando entre la diversidad de casas, restaurantes, galerías… los colores y las luces se mezclaban para formar el mayor espectáculo de Paris, la noche.

Por fin se detuvo cuando se encontró lo suficientemente lejos del museo que ya ni siquiera conseguía distinguirlo, su respiración profunda y agitada le impidió mantenerse de pie, se acercó a una pared contra la que se recargo, se cercioro de que nadie la hubiese seguido al ver que no había rastro de nadie guardo la pistola y se sentó sobre la azotea de un viejo almacén, fue ahí cuando corto toda comunicación con Volpina y Ladywifi.

-Es nuestra hora amiguita- Una pequeña criatura se apareció entre las manos de Ladybug, después una luz blanca convirtió su actual traje negro en un rojo intenso.

En ese mismo momento tomo el cuadro que contenía una tormenta azul y lo destruyo.

Segunda parte

De una pequeña caja color negro, de entre las cosas de Marinette un pequeño resplandor apareció

-Aww… ¡que hambre tengo!- Una pequeña criatura color negro parecida a un gato, buscaba levantarse de la cajita. Se quedó quieto durante unos segundos, una de sus pequeñas orejas de gato percibían.

-¡Ya te encontré!- Salió volando de la caja en dónde se encontraba y se perdió entre la oscuridad de la ciudad.

Tercera parte

-Esto es lo único que tenemos en color negro-

-Ya veo, el antifaz se ve bien, me lo llevo-

-Espere, creo que encontré otro accesorio… al parecer es un sombrero…-El encargado de la tienda saco de un baúl lo que parecían unas orejas de gato, mismas que le mostro a Adrien.

-Jajaja, ¿orejas de gato?, no cree que sería muy extraño que alguien me viera con eso puesto-

-Es una tienda de disfraces, es lo más discreto que puedo ofrecerle, estoy seguro que a la fiesta que valla nadie lo notará… no es como si fuera a salvar al mundo con eso puesto-

-Jajaja, si… eso sería muy extraño-

Adrien pago por el antifaz y salió de inmediato, encendió su motocicleta y se fue en dirección al museo. Una pequeña figura color negro lo seguía animadamente, por fin lo había re encontrado.

Cuarta parte

La destrucción del cuadro tuvo como resultado la liberación de una pequeña mariposa negra, que inmediatamente atrapo Ladybug, está la sujeto entre sus manos regresándola a su estado original, causando el mismo efecto sobre el cuadro de la tormenta y un efecto aún más extraordinario en el laboratorio del departamento de policía ya que una de las extrañas criaturas comenzó a desintegrarse entre una especie de humo negro en una joven mujer, regresando su ritmo cardiaco a la normalidad e incluso su tono de piel había cambiado.

Los médicos al verla en ese estado temieron lo peor, por lo que realizaron las pruebas correspondientes lo más rápido posible para determinar su nivel de toxicidad o en caso contrario su "regreso a la normalidad" ya que su extrema deshidratación y al encontrarse en un estado de mínima respuesta era posible perderla. La llevaron a la sección me cuidados intensivos pero en ningún momento dejo de estar encadenada.

Ladybug sonreía satisfecha, en cualquier lugar en el que estuviera esa víctima, ahora era libre.

-Eso es todo Tikki, gracias- La pequeña criatura salió del comunicador.

-¿Es hora de ir a casa?-

-Así es… hemos llegado a casa-

-Extrañaba Paris-

-Yo también, como no tienes idea-

Quinta parte

Del pasado para el futuro de Marinette I

-Ya casi es final del ciclo escolar…, se ha pasado volando nuestro primer año, no lo crees Alya? … ¿Alya? ¿Qué pasa?

-Marinette, tienes que leer esto.

Desde la secundaría que había estado enamorada de él, y ¿Cómo no estarlo? Ya no existían hombres como él: caballeroso, centrado, talentoso, guapo, inteligente, gentil con todas las personas… Pase días esperando ver su limusina doblar la calle e incluso pase las horas queriendo ver sus ojos verdes entrar por la puerta de la escuela, cada día que yo pasaba sin verlo era como un día perdido. Me había enamorado tanto de él…

Le había dado tanto poder sobre mí y él ni siquiera lo sabía, era una típica historia de amor. No habíamos tenido una conversación decente fuera de los labores de la escuela y ya lo estaba perdiendo.

Seguí la nota de la explosión del avión en todos los medios y me pareció increíble como un accidente pudo arruinar toda la reputación que tenía Adrien, lo tacharon de asesino y de mafioso; para los medios el accidente no fue una desgracia sino una coincidencia y se dedicaron a investigar cada uno de las aspectos ocultos de la vida del gran Gabriel Agreste, de las que se encontraron actividades sospechosas e ilícitas que inmediatamente heredo Adrien, ya que al ser el único hijo reconocido de Gabriel, toda la fortuna paso a ser de Adrien, quedándose al enfrente de casi toda la industria textilera, del diseño y de la moda en Paris, eso asumía una cantidad millonaria en euros.

Los medios asumieron siempre lo peor, en ningún momento se le dio credibilidad y la oportunidad de defender su persona… en las fotografías que aparecía se le notaba avergonzado, cansado, triste… solo.

Lo único que podía hacer era ayudarlo no importaba como, tome una cajita de pastelillos y salí corriendo en dirección a la universidad, abrí su casillero de donde tomé su horario y fui a buscar a cada uno de sus profesores, después de ocho horas de juntar sus tareas y apuntes pude dirigirme a su casa. No me costó ningún esfuerzo hacer todo eso, pero mis piernas comenzaron a flaquear a algunos metros de distancia a la puerta… y la verdad yo no sabía si él se encontraba en su casa.

Solo estaba tratando de acercarme, posiblemente sería la última vez para verlo en persona… Llevaba unos cuantos minutos pensando en qué decirle "Hola… soy Marinette, ¿te acuerdas de mí? Claro que te acuerdas de mí, somos compañeros de clase" "Soy Marinette, sé que no nos conocemos muy bien pero en la escuela sí, yo solo vengo a…" "Buenas tardes joven Agreste…"… mi mente era un desastre, tenía la oportunidad de hablarle diplomáticamente y salirme con la mía: "Como presidenta de la clase vengo a entregarte estos libros y notas que me encargaron tus profesores para que te pongas al corriente", nadie lo sabría, solo era cuestión de controlar mis nervios.

-C-como presidenta de la clase, yo vengo a entregarte estos libros y notas que pedí para que regreses… No no no, así no era.

Era un desastre.

Solo me arme de valor, no sabía cómo me respondería, quizá ya no le interese la escuela… Respire profundo, toque el timbre y hable.

-Hola Adrien, soy Marinette, vengo a entregarte estos libros y notas que me encargaron los profesores en caso de que desees volver a la escuela-

Quinta parte

El pasado de Adrien II

Pase prácticamente tres días viviendo en la empresa Agreste, y fue en esos momentos en los que logré entender el "por qué" tenía una video conferencia en lugar de un padre.

Los días que pase frente a la empresa, recibí toda clase de llamadas por parte de sus acreedores y de sus numerosas amantes súper modelo, pero lo logré, deje de lado toda la paja que estaba acarreando la empresa, junto con sus negocios sucios. Antes, la firma de "Gabriel Agreste" era famosa por tener los más altos estándares de calidad, de diseño e innovación… pero lejos de toda la basura, el nivel que podía alcanzar la empresa era absolutamente mayor.

Agradecí cada sabio consejo que Marinette me dejo, porque fue eso lo que mantuvo la empresa a flote… posiblemente yo hubiese tomado otra decisión y el resultado no sería el mismo, ¿la clave?, ella pensó en los trabajadores. Yo tenía mucho que aprender.

Sólo había un par de cosas sueltas, que no se podían resolver hasta ver el primer informe bimestral de costos. Tenía dos meses para resolver mi propia vida, comenzaría por descansar.

Pase dormido un par de días, no lo voy a negar, era el único lugar "seguro" en el que ya la prensa y los medios no sospecharon, ellos se dedicaban a buscarme en fiestas de lujo, yates, antros… entre otras excentricidades en las que pudiera derrochar la fortuna Agreste, eso gracias a la fama que me gane de "Hijo de papá" y posterior a la "Asesino"… claro, de vez en cuando mandaban a un periodista a fotografiar mi casa y para buscar pistas de lavado de dinero e incluso "súper fiestas".

Cuando por fin recobre todas mis energías, aún tenía en mente el "qué sería de mi vida"… Pensé seriamente en todo, reconsideré cada aspecto. La vida que había llevado no era la que yo había elegido, recordé cuando comenzaron las clases extra, yo estaba entusiasmado, quería tomar clases de natación pero en cambio entre a "clases avanzadas de Mandarín, Portugués e Inglés", cuando empecé a mostrar interés por los deportes y a jugar con mis compañeros de clase decidió apuntarme a una liga de esgrima y basketball, me gustaba participar pero ya no era divertido… era siempre una feroz competencia y rivalidad, con el tiempo mi padre me fue incluyendo a la moda, por lo que comencé una carrera como modelo.

El que yo pensará que hacer con mi vida no significaba que el tiempo dejara de transcurrir, así que asistí de nuevo a la universidad, con el fin de no volverme loco de escuchar sólo mi propia voz… para mi sorpresa fue un alivio encontrarme justo en la puerta con Marinette, casi me había olvidado de ella, la chica que tenía tanta dulzura como fortaleza.

-¡Buenos días!-

-Buenos días Marinette-

Desde ese día, Marinette y yo nos volvimos grandes amigos, eso se debe a que los medios surtieron efecto entre la gran mayoría de mis compañeros de clase y algunos amigos; pero no todo fue así, yo recibía textos e incluso e-mails de mi mejor amigo Nino, ya que por su intercambio no me fue posible verlo, aun así él me mandaba todo su apoyo y claro varias fotos de su estancia en Rusia.

Comenzamos a pasar tiempo juntos después de la escuela, yo estaba realmente fuera de horarios, con tanto tiempo libre pude pensar claramente las cosas, al contrario de Marinette, ella siempre tenía vestidos que confeccionar, gorros que hacer, concursos que ganar, niños que cuidar, pastelillos que hornear, era como ver a una pequeña navaja suiza que subía y bajaba escaleras, siempre lista para actuar. Por mi parte, deje de lado todas las actividades extras que tenía, ya no era posible continuar con la carrera de modelo por la caída de mi imagen y la empresa estaba pasando por un periodo de prueba de nueva aceptación de la última colección.

-¿Estas bien, Adrien?-

-Claro, estoy bien-

-Te veo muy pensativo-

-¿Ocurre algo?-

-No… nada-

-¿Enserio? Ese "no… nada" no suena precisamente a "nada"-

-Estoy bien Marinette, confía en mí-

-Yo confío en ti, bien, de la lista solo me falta comprar hilo de seda-

-Bien, y ese hilo para ¿qué lo vas a usar?-Le decía mientras pasábamos frente a un puesto de periódicos

-¡Oh mira! ¿A quién estoy mirando?-

-¿De que hablas? Yo no veo nada-

-Valla, es el terror de Paris atacando de nuevo- Marinette me enseñaba la portada del periódico de Paris, en donde claramente se notaba que éramos parte de la primera plana.

-jajaja que graciosa Marinette… pero ¿ya viste?-

-¿Qué tengo que ver?-

-Tiene una pequeña secuas, jajaja- Le decía mientras señalaba en la foto a Marinette

-Jajaja, valla ahora sí que están en peligro -

Nos moríamos de risa al ver los titulares de los periódicos.

-Ahora que estas más tranquilo, me dirás ¿qué te pasa?-

-No sé de qué me hablas-

No estaba listo para contarle más allá de mis preocupaciones, aunque estaba seguro de que ella las intuía, cada que nos veíamos yo no dudaba en preguntarle sobre la confección, la creación de diseños… ya que al estar al frente de la empresa yo tendría y podía decidir para el futuro de la empresa… Poder decidir, fueron esas palabras las que me llevaron a cambiar.

Fin del capítulo

Hola muchachitos, muchas gracias a todos los que siguen la historia, de verdad, me alientan mucho a seguir escribiendo e imaginando más cositas, espero actualizar pronto.

Para el próximo capítulo les tengo algo muy bonito, solo emociónense mucho n.n

¡Hasta la próxima!