Airi: ¡Hola! ¿Cómo están? ¡Espero que muy bien! No se pero este fic me está gustando y bastante :3

Espero que a ustedes también, tanto o más que a mí :D si no es así ¬¬ pues… les enviaré a mi hermana y ¡sentirán lo que yo siento! XD

¿Novedad?, SE no me pertenece, es de su creador Ohkubo Atsushi. Solo escribo este Fic para compartirlo con ustedes, en ningún caso me adjudico ni los personajes ni la trama. ¡Con ustedes!:

Capítulo III:

"No iluminaras la esperanza simplemente viéndola en una estrella enterrada en las tinieblas […] Ven a la incipiente oscuridad en la ahogada luz […] Anhelemos el paraíso perdido"

Día sábado, las 11:00 horas antes del medio día. Soul, Chrona y yo nos encontrábamos situados al final de la catedral, yo tomando la mano de Soul, la cual ardía como el fuego del infierno, Chrona nos miraba dispuesta a contarnos cómo apareció su acompañante, el demonio Ragnarok, y cómo fue que terminó en ese estado, si es que le podemos decir así.

- Todo comenzó hace cerca de diez años, yo era apenas una niña de cinco años – Habló la joven, eso quiere decir que ella es de mi edad, como bien suponía – Mi madre me contó que un hombre vendría a vivir con nosotras – Suspiró – Al principio pensé que sería un hombre normal como todos, pero con el pasar del tiempo me dí cuenta de que no era así. – Se silenció unos minutos, al parecer meditando o tal vez intentando recordar, luego continuó – Él era un sujeto amable, dulce y cariñoso, o eso es lo que yo creía. De pronto, un día como cualquiera, mi madre comenzó a cambiar, él sujeto le dijo a mi madre algo de lo que no estaba yo muy segura pero hoy por hoy lo comprendo "La reencarnación de aquella mujer" – Soul le miró con sorpresa, al parecer estaba comprendiendo algo de lo que yo no me enteraba para nada.

- Continúa – Le dijo Soul, incitándole a que ella siguiera con la narración

- Bien – Inspiró, sus ojos se volvían cada vez más opacos, no comprendía pero seguía escuchándole atentamente – Mi madre, entonces comenzó a cambiar drásticamente, se volvió violenta y agresiva conmigo. Me obligaba a participar en lo que ella llamaba "rituales de iniciación", pero yo no entendía nada de todo aquello, solo recuerdo que aquel sujeto recitaba en un extraño lenguaje, nada más. Al poco rato un ser emergía de la nada y le interrogaban. El ser respondía al nombre de Ragnarok. – Fijó su atención en sus manos, empuñándolas fuertemente contra su falda.

- ¿Es allí donde acaba la historia? – Preguntó Soul sin eufemismo.

- No… es solo que yo… - Murmuró.

- Soul – Le miré – Por favor no la presiones – Argumenté, luego observé a Chrona quién me agradeció mentalmente, o eso me pareció. Sus ojos recuperaban lentamente el brillo. Lo que ella padeció debió de ser muy frustrante para que acabara en ese estado, se ve a simple vista que es una joven con traumas y demasiado depresiva, producto de lo mismo, imagino.

- Vaya chiste, ¿no eras tu quién decía que no la ayudaría? - ¿Es que éste sujeto es imbécil?

- ¿Es que no puedo cambiar de parecer? – Exclamé, el solo rió irónicamente, eso me indignó.

- Esa es tu decisión – Se hizo presente el silencio, ninguno de los tres decía palabra alguna, situé mi mirada en Chrona, quién seguía con sus manos empuñadas mirándolas atentamente. Tomé una de sus manos apretándola suavemente, ella se sobresalto y me miró sorprendida.

- No te preocupes, puedes continuar con tu narración cuando estés más cómoda – Ella me devolvió el apretón, aún nerviosa, su mano temblaba - Yo te ayudaré Chrona – Le dije, ella me sonrió con dulzura, creo que pude distinguir un pequeño destello en su mirada pero ¿era felicidad o tristeza lo que le invadía?

- Gracias, Maka-chan – Soul se apoyó en el respaldo y miró el cielo, encontrándose con los enormes candelabros que colgaban sobre nosotros, las luces se encontraban apagadas, por ser aún temprano y porque no se estaba realizando ninguna ceremonia por el momento.

- Muchos serán falsos profetas y enseñarán caminos diversos y doctrinas de perdición – Chrona y yo nos sobresaltamos al oír esa exclamación, Soul entonces me miró intentando decirme algo, pero nada salió de sus labios - Y llegarán a ser hijos de la perdición. Entonces Dios vendrá a mis fieles, los que tienen hambre y sed y están afligidos y purifican sus almas en esta vida, y juzgará a los hijos de la iniquidad. – Los tres nos volteamos para encontrarnos de lleno con un joven sacerdote que era acompañado de un muchacho un par de años menor que él, su acólito supongo. Ambos nos miraban con una sonrisa, creo que aquella frase nos la dijo a nosotros. Me recorrió un escalofrío. Se acercó mas a nosotros, sentí a Soul inquietarse, pero no quise comentar nada al respecto. Su mano comenzó a temblar, eso no era algo bueno, o eso creo.

- Maka… - Susurró, su mirada se colmó de pánico, entonces me contagió de su miedo.

- Tranquilo – Exclamé, sentí como Chrona se inquietaba y tensaba al mismo tiempo ¿Qué es este temor que estoy sintiendo? Quiero… quiero huir de este sitio, quiero llorar… ¡Quiero gritar!

- Hijos – dijo el muchacho frente a nosotros – Bienvenidos sean a la casa de nuestro Señor, la casa de Dios es también su casa – Sonrió aún más y el pánico en nosotros se acrecentaba. Entiendo que Soul esté espantado, entiendo que Chrona se sienta mal pero… ¿Qué hay de mí? Segundos después sentí como lágrimas comenzaban a escurrir de mis ojos surcando mis mejillas ¿Por qué estoy llorando? ¿Qué significa esto? ¡No lo entiendo!

- Hija mía – Extendió su mano, la cuál ni siquiera dude en aceptar, me invitó a ponerme de pie junto a él y yo accedí sin chistar. Miré a Soul una última vez. Sus ojos me decían que no me acercara al sujeto ahora frente a mí pero mi cuerpo no respondía a aquel mandato. – Bienaventurada seas, querida niña – Era un poco más alto que yo, sus ojos como el mismísimo cielo, era atractivo. Su cabellera rubia le daba un toque angelical, y yo me perdí en su mirada a los pocos segundos de verle. Hizo unos movimientos con una de sus manos, persignándome y al finalizar acercó su rostro lentamente al mío y deposito un suave beso en mi frente. – Amén – En mi pecho nació un dolor indescriptible, mi llanto no cesaba y por alguna razón inidentificable para mi ¡quería seguir llorando! No lo sé. Me sentía tan a gusto así, con aquel joven frente a mí. El solo mirarle me llenaba de gozo ¿Quién diría que yo la chica impía terminaría en este estado? – Que la gracia de nuestro Señor esté siempre contigo, purifique tu espíritu y sane tu alma – Volvió a sonreír y cuidadosamente limpió mi rostro de las lágrimas. – No llores linda ¿Cuál es tu nombre? – Volví entonces a mirar a Soul, él negó con la cabeza. ¿Estará mal que le rebele mi nombre? No lo creo, sin pensármelo contesté a su interrogante.

- Maka Albarn, Padre – Se sorprendió ¿Qué tiene de extraño mi nombre? Soul chasqueó su lengua con molestia, se puso de pie y exclamó:

- ¡Nos vamos ahora mismo! – Yo le miré incrédula ¿Qué provocó su enojo? Pasó junto a mí y cuando se iba a retirar, el clérigo sujeto su brazo con brusquedad.

- ¿Qué sucede, hermano? – Soul le miró indignado y de un tirón soltó su brazo del agarre, para acto seguido salir del lugar, siendo seguido de cerca por Chrona. ¿Hermano? No lo entiendo, ¿por qué a Soul le llamó hermano? Tal vez se haya recibido hace poco tiempo, eso debe de ser. Después de todo es muy joven aún.

- Qué mal educado es tu novio, Maka-chan – Me miró y sonrió dulcemente.

- Él no es mi novio – Exclamé sonrojada – Es el nieto de la hermanastra de mi abuela, y viene de Alaska – Sonreí al recordar aquella mentira.

- ¿En serio? – Se sorprendió – Yo creí que venía de un sitio aún más lejano – Sonrió, pero esta vez esa expresión fue enigmática.

- ¿Por qué lo dice? – Pregunté sin rodeos. Sinceramente creo que el sospecha algo, o tal vez solo sea sugestión mía.

- Es solo una broma, hija – Sonrió con dulzura otra vez, yo volví a sentirme hipnotizada tal y como me sucedió con Soul anteriormente… espera ¿Cómo sucedió con Soul? Han de ser imaginaciones mías, es solo que el presbítero es demasiado joven y atractivo, y yo estoy en plena juventud y desarrollo. ¡Malditas hormonas! – Mi nombre es Justin, y quiero que me llames así ¿Comprendes Maka?

- Si, Padre Justin – le sonreí.

- He dicho solo Justin – Me corrigió. ¿Solo Justin? – Él es mi acólito, su nombre es Hero – Agregó.

- Encantado de conocerle, Maka-chan – Sonrió al igual que Justin – Esperamos verle por aquí de nuevo

- Por qué vendrás a la Santa misa de Eucaristía ¿Verdad? – Me silencié. Mi padre jamás me ha traído a una misa, ni siquiera las he visto por televisión. Por Dios ¡Ni siquiera estoy bautizada! ¿Y ellos quieren que venga a misa? Por supuesto que no asistiré ¿Qué esperaban?

- Aquí estaré Justin-sama – Y la estúpida no quiso quedar mal, repito ¡Seré tonta a veces!

Entonces me despedí de Justin-sama y Hero-kun para retirarme del lugar, de seguro Soul y Chrona han de estar esperándome, y creo que estarán molestos conmigo por la demora. Iba caminando en dirección a la salida, cuando una joven algo mayor que yo entró en el lugar. La miré, era muy hermosa. Sus ojos eran azules, su cabellera negra azabache estaba tomada en una cola alta y tenía buena figura. Bastante diferente a mí, en definitiva ¡Y no estoy envidiosa! Al acercarme noté algo raro. Su frente tenía una extraña marca de color rojo, al observarla con claridad noté que era una herida y no solo una ¡Dios mío! ¡Jamás en mis quince años había visto algo así! Al ver a Justin-sama la muchacha corrió hasta él. Me sentí un poco celosa por la acción, me giré para verles cuando ella pasó junto a mí. Se sonrojó y abrazó a Justin-sama, a los pocos segundos comenzó a llorar desesperadamente. Se me partió el corazón al ver la escena, pero de cierto modo era chocante para mí contemplar a una creyente actuar de esa manera.

- Tranquila Tsubaki-chan – Dijo Justin-sama acariciando la cabeza de la joven – Verás que encontraremos una cura a tu maldición – Al acabar esa frase sentí curiosidad de saber que le pasaba a aquella chica pero yo debía seguir con mi camino sino Soul se molestará de verdad conmigo.

Al salir de la catedral, me encontré con Chrona demasiado nerviosa, mirándome con agobio y Soul que no podía ocultar su evidente irritación.

- ¡¿Por qué has tardado tanto? – Exclamó Soul al verme salir ¿Acaso le debo alguna explicación? ¿Qué se ha creído? Es decir, está bien que sea un demonio y que no le agraden los "creyentes" pero, no tiene porque descargar su rabia sobre mi persona ¿o si?

- Estaba haciendo vida social con Justin-sama – Contesté a modo de burla, él frunció el ceño y chasqueo su lengua una vez más.

- ¿Justin-sama? Estarás de broma, supongo – Sonrió irónico.

- Claro que no, cabe mencionar que vendré a la misa de mañana Soul – Y mi sonrisa se amplió aún más si es que era posible, y Soul se molestó mucho más y eso me consta.

- Vale, ya fue mucha broma por ahora ¿volvemos a casa? – Al parecer no me creyó nada de lo que dije.

- Pero ¿Qué sucederá con Chrona? – Pregunté

- Pues mañana vendrás con ella a la misa – Y los tres comenzamos a caminar en alguna dirección.

- ¡¿Qué? De verdad estás loco – Le miré con sorpresa. Él sonrió.

- La venganza no es buena ¿verdad? Pero no hay nada que me deleite más que ella. Claro excepto tú – Sentí mis mejillas entibiarse, ¡Volví a sonrojarme por enésima ves! Maldito demonio, no me cansaré de repetirlo una y otra vez. Suspiré y dirigí mi vista a Chrona quien miraba el suelo como si se tratase de la cosa más interesante del mundo.

- ¿Ocurre algo, Chrona? – Le pregunté, ella se sobresalto, creo que no está acostumbrada al contacto con las personas, o eso parece.

- No…n-nada – Contestó, me dio una ojeada y volvió a concentrarse en el suelo.

- Te gusta mucho el cemento del piso, ¿verdad Chrona? – Se mofó Soul, yo le dí una fugaz mirada y le pegue un codazo, se quejó en un murmullo y yo reí traviesa.

- No dejes que este pedazo de estúpido te moleste, Chrona – Le miré y le sonreí. Ella hizo lo mismo para conmigo, pero sin dejar esa melancolía de lado.

- Lo intentaré – Y de pronto apareció Ragnarok para comenzar a molestar a mi amiga.

- Escúchame Soul – Luego de tomar su extraña apariencia continuó - ¡Cómo me quites mi trabajo, juro que te mataré! – Soul le miró incrédulo y luego se carcajeo

- Y puedo saber ¿qué harás estando en ese estado? – Y volvió a reír.

- No me provoques, hermano - ¿hermano? Entonces recordé la frase de Justin-sama "¿Qué sucede, hermano?" ¿Será una coincidencia? Quiero creer que es así, no podría imaginarme que el lindo Justin-sama fuese un demonio, porque no podría pasar mucho tiempo en una catedral ¿o si? ¡No! Justin-sama ¡no puede ser un demonio! Maka, el haber conocido a Soul y ahora a Ragnarok está comenzando a volverte paranoica.

Al rato de caminar, llegamos a la vivienda de Chrona, nos despedimos de ella quién nos agradeció que la acompañásemos hasta su hogar y quedamos de vernos al día siguiente. A los minutos, Soul y yo nos encontrábamos caminando de regreso a casa.

- Oye Maka, ¿de verdad asistirás a la misa? – Soul me miró con curiosidad, yo le sonreí.

- Claro que sí, se lo he prometido a Justin-sama – Mi acompañante me miró con una mezcla de curiosidad y asombro, para luego cambiar a una expresión cargada de ira.

- ¿Ocurre algo de lo que deba enterarme? – Pregunté con interés, él miró en otra dirección haciendo caso omiso a mi pregunta. – ¡Soul! – Siguió ignorándome. Inflé los mofletes muy molesta. – Bien, no me respondas ¡pero luego no me molestes! – Y bueno, su reacción fue la siguiente: -… -

¡La gota que rebalso el vaso! - ¡Escúchame cuando te hablo! – Él entonces me miró, pero parecía ido por alguna razón. - ¿Soul? –

- Maka… lo lamento – Se detuvo y en rápido movimiento me abrazo con fuerza por la cintura ocultando su rostro en mi cuello ¿Qué significa esto? – Por favor, espero que me puedas perdonar… - ¿Qué es lo que tengo que perdonarle? ¿De qué está hablando? No lo entiendo…

- ¿Qué ocurre…? – Lo aparté un poco para poder verle a los ojos pero él no me lo permitió.

- No es nada… sólo prométeme que no me abandonaras

- ¿Por qué habría de abandonarte? – Se mantuvo en silencio durante unos minutos, cuando de pronto me soltó y esta vez me miró a los ojos, con una expresión tan melancólica

- Por Justin… -

41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno

Preparado para el diablo y sus ángeles.

San Mateo 25: 41.

"Extracto de la Santa Biblia"

9 Mirad que Él viene con una multitud de sus santos, para ejecutar el juicio sobre todos y

aniquilará a los impíos y castigará a toda carne por todas sus obras impías, las cuales

ellos han perversamente cometido y de todas las palabras altaneras y duras que los malvados

pecadores han hablado contra Él.

(Enoch 1:9)

"Extracto del Libro de Enoch"

Continuará…

Airi: Bueno, si les gusta ¿me dejan reviews? De verdad quiero saber que opinan y también son bien recibidos los consejos, críticas constructivas y destructivas. Ustedes saben, solo díganme lo que piensan y yo intentaré mejorar lo que se pueda (si es que se puede 9.9) porque alguien sabio me dijo una vez "Arréglate, solo si tienes arreglo" XD

Esperando que mis queridas lectoras se encuentren muy bien (no como yo que tenido una pésima semana) y que no me maten porque este capítulo me quedo corto (Debido a problemas personales y familiares ¬¬)

Me despido :3

¡Hasta pronto!