Capítulo 4: El inicio del desastre
Leon me mira fijamente sabe que estoy mintiendo – Esta bien (nombre) ¿así es como confías en mí? - aun no puedo decir si debo decírselo o no, solamente bajo la mirada – Escucha linda yo no puedo juzgarte, pero si vamos a estar juntos necesito saber la verdad – coloco su mano sobre la mía, yo aún no puedo mirarlo a los ojos – Eso es un no – dijo y se levantó de la cama, escucho sus pasos dirigirse a la salida, pero mi mente esta en shock no sé qué debo hacer – Leon por favor espera – grite al escuchar la puerta cerrarse de golpe, nunca creí que tendría que explicarle esto a alguien decidí que era el pasado y se quedaría ahí y aún así guardaba esa foto en mi armario ¿Qué pasa conmigo?.
Tome el teléfono – ¿Hola tienes tiempo? Necesito tu ayuda – llame a una persona que no le interesaba lo que tuviera que hacer para que yo estuviera bien – Estoy en mi casa ¿podrías darte prisa? – colgué el auricular y tome la foto en mis manos y la examine (otra vez). Ahí estaba yo sonriendo ampliamente montada en la espalda de Wesker y él me sostenía firmemente con el rostro serio y sus gafas oscuras puestas; gire la fotografía y con mis uñas raspe la pintura que cubría el reverso, no tardó en aparecer un mensaje escrito con mi puño y letra – Con amor (nombre) – sentí ira y estuve a punto de romperla, pero no pude hacerlo.
...
El sonido escandaloso del motor de un auto de detuvo frente a mi casa yo sonreí demonios ya no iba a estar sola - ¡Hola (nombre)! – Piers grito desde la puerta – Estoy arriba – conteste me incline para guardar la foto en la mesa que esta junto a mi cama me gire para ver un ramo gigantesco de flores y a un Chris Redfield que lo sostenía – Diablos Capitán aún no he muerto – dije él rio ante mi comentario - Veo que el sedante no afectó tu mal humor – dijo mientras me daba las flores – Eres muy tierno – dije tocando ligeramente su mano – Hola (nombre) ¿Sigues con vida? – Nivans entro en la habitación - Carajo soldado no me dijiste que traerías compañía – le dije – Vamos es obvio que la BSAA es bienvenida en la casa de (nombre) – Chris lo miro de reojo y sonrió de forma juguetona casi podía leer su mente (y él entre mis piernas también) me sonroje ante este pensamiento.
Chris me ayudo a bajar al primer nivel de la casa – Detesto esa maldita silla ya quiero volver a caminar – dije con tristeza – Cálmate soldado deberías aprovechar tu descanso – Piers me lanzo una mirada maliciosa – Por cierto ¿Dónde está el tipo rubio? – Chris y yo nos sobresaltamos ante el comentario imprudente de Nivans y al notar que ambos lo mirábamos – Tengo hambre (nombre) ¿Tienes cereal y leche? – se dio media vuelta para hurgar en mis alacenas y alejarse de la situación incómoda, el capitán dirigió su mirada hacia mí examinándome de pies a cabeza, se detuvo específicamente en mi camisa que en realidad le pertenecía a Leon – Él no está aquí - dije secamente mientras una sensación de dolor invadió mi pecho al recordar lo de esta mañana – No puedes estar sola en estas condiciones - Chris parecía molesto - Descuida este mocoso se quedará conmigo – señale a mi compañero que en ese momento se sentaba a la mesa devorando lo que debería ser mi desayuno – Lo lamento soldado, pero … - el Capitán lo miro y el guardo silencio de inmediato – Se supone que no debíamos decirte – Redfield respiró profundo – Sé lo mucho que te gusta la acción (casi estoy segura que la palabra "acción" iba en otro sentido y es que mi relación con él fue casi tan sexual como lo ha sido la que tengo con Leon) y se nos ha asignado una nueva misión… - -¡En China!- Piers interrumpió a Chris.
Él tenía razón me sentía muy mal por no poder asistir a la misión, bueno serán unos meses pensé y luego volverán para vanagloriarse ante mí de sus "hazañas" en combate – Escucha linda mi hermana vuelve hoy de Francia y se quedará aquí el tiempo que necesites – mi corazón se llenó de alegría al pensar que estaría de nuevo con Clair hace mucho tiempo que no la veo.
Piers se puso de pie inmediatamente – Capitán es hora de ir por ella al aeropuerto – dijo acercándose a mí y luego me abrazo como despedida – Diablos tendrás unas mini-vacaciones con la hermana del Capitán, por favor ve tu a China yo me quedaré aquí- susurro en mi oído yo le sonreí – Ya lárgate imbécil – le di un puñetazo en el hombro – Soldado ve al aeropuerto y llévala a casa – el Capitán le ordeno al más joven en la habitación, Nivans me sonrió como si solo ellos dos supieran el secreto – Si señor – dijo y se retiró cuando el sonido de su ruidoso motor desapareció por la calle me di cuenta de algo; me había quedado sola con Chris Redfield en una casa vacía y antes de que él se fuera por meses a una misión desconocida al otro lado del mundo.
