¡Nueva actualización!

Siento de nuevo la tardanza, pero ya sabéis, exámenes finales y blablablabla, un coñazo todo.

Por ello, aquí tenéis un capítulo el doble de extenso para satisfaceros... De ahora en adelante intentaré que sigan siendo así de largos.

¡Disfrutad!


Las cosas se habían calmado. Todos seguían con la esperanza de que ésas mentes "superiores" conseguirían hacerlos volver, sanos y salvos, pero el tiempo y la espera eran algo que no podían remediar. Ninguno sabía responder a la pregunta de "¿cuánto tiempo llevaremos aquí?", pero solo había que recorrer un poco el terreno y observar los destrozos de Vi y sus nervios por estar encerrada para darse cuenta que demasiado. La única ventaja al ser una segunda realidad y que el tiempo pareciese no fluir, es que no podrían morirse de hambre o de deshidratación.


Musitaba en voz baja mientras continuaba con su camino. Estaba cansada de tener que ver aquellas caras malhumoradas… ¿Por qué siempre tenía que ser ella la que pusiese todo en orden? ¿Por qué tenía que dejarse llevar y ayudar a los demás? Suponía que era su naturaleza y realmente estaba a gusto con ella, pero aquella situación se había ido de sus propias manos.

Al igual que sus propios… Sentimientos como podía intuir. Se habían desbordado hasta causarse un estado de no saber qué ocurrir o qué hacer. ¿Cómo podía sentir un calambre por toda la espina dorsal cada vez que solo sus ojos se topaban con los suyos? No estaba bien… Pero a la vez… Sabía que había sido ella. Le debía la vida.

Ladeó la mirada sin querer asumir lo que en su pensamiento se encontraba. La calle estaba tan vacía que la nostalgia la invadió, no estaba segura de cuántos días llevaban allí, pero echaba de menos poder estar en su habitación con Lulu pululando por allí para jugar con ella. ¿Qué tal estaría la yordle? Suspiró cansada penetrando dentro de la jungla, dejándose caer sobre uno de los muros paralelos a la calle. Los sentimientos eran tan complejos que no conseguía atisbar dónde se separaba un sentimiento y el deseo del mismo.


Sus dagas yacían guardadas debidamente mientras miraba al cielo inexistente. ¿Qué sería lo que había sucedido? Desde luego, llevaba mucho tiempo como campeona allí y jamás, en todo ése tiempo, había pasado algo parecido. Era como si… ¿Se hubiesen olvidado de nosotros? Por primera vez, la Noxiana podía decir que tenía real pudor y pavor por lo que pudiese suceder de ahí en adelante.

No notaba la presencia de ninguno de sus compañeros por las colindancias, probablemente todos se hubiesen dispersado, o al menos, la mayoría. Ninguno era de tener cerca compañía, cada uno tenía su pasado. Oscuro. Si no fuese así, no estarían aquí, desde luego, una vida apacible no entraba dentro del término de la Liga de Campeones.

- Vaya, vaya.- Un murmullo a su espalda la hizo estremecerse, obligándose a sí misma a voltear para ver quién era.

Unos ojos rojos la miraban fijamente, sin titubear. Las pequeñas rejillas que tenía por boca se habían estirado en lo que parecía una desdeñada sonrisa que le heló la sangre, pero no se inmutó, se quedó impasible viendo el rostro del asesino. Otro como ella.

- No me esperaba que una Noxiana tuviese miedo…- Su tono parecía cautelosamente cargado de sorna, no le gustaba ni un pelo a la pelirroja, desde luego, Zed era tan sádico como ella, o peor.

- ¿Quién dice que tenga miedo?- Preguntó alargando su mirada, con advertencia en su voz.

- Solo hay que verte la cara.- Sonrió de medio lado con ésos grilletes, era horrible la imagen, sin duda.

- Tú la escondes para que no te la podamos ver, así no notamos que estás muerto de miedo.- Se cruzó de brazos relajándose al borrarle la sonrisa, quien las daba las tomaba.

- ¿Y ésas confianzas?- Preguntó dejando escapar una risa suspicaz.

- La misma que te has tomado tú opinando sobre mí.- Cortante y seca entrecerró levemente los ojos, alerta, no le gustaba nada cuando Zed echaba a reír.

- ¿Acaso no puedo hacerlo?- Abrió sus ojos rojos un poco más acercando su rostro asesino al suyo. No se achantó, pero notó cómo algo le ascendía por la punta de sus dedos. Sus ojos rojos sin duda eran impactantes, y fríos, terriblemente vacíos de emoción alguna, para intimidar quizás. ¿Realmente sentiría?

- Eso te servirá con otros. Soy una Noxiana, a mí no me asustas.- Le advirtió manteniéndole la mirada, no por nada era una de las mayores y renombradas asesinas de Noxus. Que cojones, era la mejor.

- Vaya, ya veo.- Captó un cierto interés en su voz, ¿qué quería?

- Zed, no soy estúpida como la mayoría de campeones.- Bufó suavemente molesta.- Así que dime lo que quieres.

- ¿No te resulta extraño que nunca haya sucedido nada, y de buenas a primeras tras la llegada del nuevo campeón ése morado nos hemos quedado atrapados de los principales campeones?- Preguntó volviendo a su habitual rostro serio y su voz ronca y penetrante.

Parpadeó un par de veces escuchando sus palabras… ¿De verdad el nuevo campeón podía haber tenido algo que ver? Era un disparate, pero… ¿Y si…? Tal vez…

- Eso es imposible Zed.- Murmuró parpadeando perpleja por la idea.- ¿Cómo iba a tener manera de hacerlo? Es solo un campeón más.- Decididamente era imposible.

- ¿Solo un campeón más?- Ésta vez rió con algo de lo que pareció real sorna.- Veo que no has escuchado de dónde proviene.

- Pues no, no me interesa.- Le cortó de pronto, no le gustaba hablar de otros campeones, personas, monstruos, o lo que fuesen.- ¿De dónde viene?- Pero ante tal ímpetu, se lo creó a ella misma.

- Del mismo vacío.- Alzó lo que debían de ser un par de cejas y volvieron a su sitio dándole más énfasis, Katarina entreabrió la boca abriendo los ojos un poco más, atónita.

- E… Eso es imposible.- Vaciló al escoger sus palabras.- El Vacío solo es un lugar dónde se destruyen cosas, no puede haber vi…

- Sí que puede haber vida.- Ésta vez le cortó a ella el asesino.- ¿Quién crees que desintegra ésas cosas? ¿El vacío por sí solo? Te creía más lista.- Decepcionado exhaló por su nariz metálica con fuerza.

- No me interesaba saber ése tipo de cosas.- Dijo únicamente sin sentirse insultada.- Además, si así es… ¿Habrá conseguido desintegrar algo de la Liga?- Un escalofrío le recorrió todo el cuerpo al imaginar a Vel'Koz destruyendo uno de los servidores.

- No lo sé, pero, solo sé que seguro ése campeón es el causante de todo esto y…- Ahora hablaba con algo de rabia.- No podemos hacer nada.- Suavizó el tono, parecía resignado.- Espero que los invocadores sean más inteligentes que los que nos manejaron hoy.

- Por favor.- No pudo evitar reír, Zed era una persona muy fría, muy distante, pero sin embargo… No carecía de sentimientos, aunque no fuesen del todo buenos o puros. Lo notó mirándola profundamente.

Escuchó toda la conversación con la mirada perdida en el muro que tenía frente a ella, donde hace un tiempo habían estado los golems. Apretó el escudo dorado que portaba siempre en la mano y apoyando la cabeza en la piedra cerró los ojos tratando de asimilar lo que acababa de presenciar escondida. No había querido, pero probablemente hubiese sido peor si se hubiese movido y descubierto su posición, estaba segura de que era lo suficiente silenciosa como para pasar inadvertida allí. Y así fue.

- Hay alguien que te busca.- Susurró en un hilo de voz el asesino. Ante los ojos de la pelirroja una sombra se creó junto a él y cruzó de pronto el muro, quedando al otro lado, en menos de un milisegundo, Zed como otra sombra, desapareció hacia la sombra que ya había perdido de vista, sin duda, ésa habilidad era asombrosa.

Sabía lo que iba a ocurrir nada más ver la sombra del "hombre" o lo que quisiera que fuese, por lo que en un impulso se pegó más aún a la pared para tratar de que no la viese, pero rechinando los dientes, salió corriendo ahora que nadie le prestaría atención hacia la jungla, tratando de no asomarse a la calle donde se encontraba aún Katarina y Zed. ¿Vel'koz sería realmente el culpable? ¿No podían hacer nada de verdad? Estaban… Atrapados… O peor… Desconectados.

Cruzó hasta su sombra sin más, sin dejar que la otra persona que acababa de aparecer en la calle lo notase allí, aunque si era quien esperaba, ya lo sabía de antemano, quizás no había sido tan inteligente. Volteó de pronto la cabeza al escuchar un ruido en la maleza vecina, entrecerró levemente los ojos rojos enarcando una ceja al ver un destello dorado antes de desaparecer sin dejar rastro. ¿Los había escuchado? Sería divertido… Estiró los grilletes que tenía por boca y se aproximó a seguir el camino que había dejado. No estaba bien escuchar conversaciones ajenas.

- ¿Haciendo amigos?- Preguntó a su espalda una nueva voz femenina. Joder, ¿hoy era el día de a la espalda de Katarina o qué?

- ¿Cuánto tiempo llevas ahí?- Preguntó al voltear, entonces se encontró con un cabello tan pulcro que tampoco esperaba, sosteniendo en una de sus manos su magistral arco.

- El suficiente.- Murmuró acercándose ligeramente a ella.

- ¿No te enseñaron que no es de buena educación escuchar conversaciones ajenas?- Preguntó reprochándole aquello.

- ¿Y desde cuándo tú tienes buena educación?- Su cara era seria e impasible, únicamente alzó una ceja inquisitiva.

- ¿Qué haces aquí?- Preguntó tratando de serenarse, le ponía los nervios a flor de piel. Parecía una muchacha buena y serena, pero nada más lejos de la realidad. Alzó el arco apuntándole con una flecha.

- Lo mismo que tú.- Le dirigió una corta sonrisa que luego volvió a borrar desviando su mirada hacia la nada.

- No juegues conmigo.- Se acercó a ella amenazante, con una de sus manos peligrosamente cerca de sus dagas.

- ¿Recuerdas que ya no estamos jugando?- Preguntó clavando de pronto su mirada en la suya, con gesto seco, con voz seca, deteniéndose cerca de ella, lo suficiente para poder saltar encima de ella, pero no lo hizo, la miró expectante ver como descendía el arco hasta dejarlo en reposo en una de sus manos de nuevo.

- Sí, lo recuerdo.- Asintió parpadeando con cuidado.

- Creo que Zed tiene razón.- Comentó mirando hacia su halcón que sobrevolaba por encima de ellas, vale, ahora entendía cómo sabía de su presencia, mediante él.

- Nunca he jugado contra Vel'koz.- Pensativa, recibió de nuevo su mirada gélida.

- Yo tampoco…- Desveló aún sosteniendo el arco en la mano, apretándolo con algo de fuerza, no quería sacar conjeturas precipitadas pero...- ¿Qué pasaría si de verdad ya no estamos jugando?- Preguntó volviendo al hilo de antes.

- ¿Qué quieres decir?- Frunció el ceño sin entender a qué se refería.

- Si estamos desconectados y morimos… ¿Desapareceremos?- La nueva idea hizo que Katarina se asustase realmente de nuevo, no había pensado en ello. Rozó sus dagas suavemente y pasó una pequeña cinta de seguridad sobre ellas para tenerlas bien guardadas, sin sustos. Quizás allí casi ninguno fuese de su total agrado, pero, no tenía nada en contra de ninguno, todos habían sido sus compañeros en algún momento, y al menos a sus manos, ninguno moriría.

- No lo había pensado…- Musitó en un hilo de voz fijando su mirada en el suelo.

- Veo que eres tan estúpida como pensaba.- Medio sonrió de forma graciosa, recibiendo la dura y asesina mirada de la pelirroja.

- Puede que no estemos jugando, pero podría matarte si así quisiera.- En un instante, quitó la cinta de seguridad y se hallaba sobre ella con la daga desenfundada, amenazante sobre su pecho.- Yo que tú, me andaría con cuidado…- Sinuosamente movió sus labios grácilmente, después pudo tonar algo que reposaba sobre su pecho, una flecha que se había conducido allí a la misma velocidad, expectante a alguno de sus movimientos.

- No eres la única que tiene reflejos, Noxiana.- Alzó sus cejas un par de milisegundos volviéndolas a colocar en su sitio. Sabía de las increíbles y limpias habilidades de Ashe, pero siempre la subestimaba.- Yo tampoco titubearía en matarte si así quisiera.- Sabía ella también que debía de ser fría y letal con la pelirroja, o estaría a su merced si así ella lo quisiera.

- Hazlo entonces.- Dejó un centímetro más entre su pecho y su daga dándole espacio para acertar una flecha en su pecho, sabía que no sería capaz.

Alzó un poco más el arco y disparó una certera flecha que obligó a abrir los ojos a Katarina como cuencas.

¿Lo había hecho? Miró algo asustada hacia su pecho, limpio, no había ninguna marca, no le dolía. Comenzó a sentir un ardor en el cuello, se llevó una mano a éste y un hilillo muy pequeño de sangre descendía ahora por él.

- No me tientes Katarina, o la próxima vez irá a tu pecho.- Le advirtió manteniéndose en aquella posición sin separarse de ella, dejando que dejase de confiarse por su aspecto agradable y sutil. Ya no era así.

- ¿Por qué no me has matado directamente?- Preguntó alzando una ceja con curiosidad, la habitante de Freljord le causaba curiosidad. Aún más desde aquella circunstancia, no era la primera vez que se encontraba en tal tesitura con la peliblanca.

- No quiero matarte, aunque si es necesario no tendría ningún reparo en hacerlo.- Dijo simplemente, notando como la pelirroja sonreía frente a ella, realmente, solo ella sabía que no podría hacerlo, no estaba en su naturaleza, pero si debía de defenderse… Su vida estaba primero.

- Yo tampoco quiero matarte, ya lo sabes.- Desveló una vez más posando suavemente sus labios en un impulso sobre los suyos, fríos e impenetrables.

Se ruborizó al notar aquel contacto, cobrando por una vez color en sus mejillas frías y apagadas. Un cúmulo de sensaciones calurosas comenzaron a embriagarle el pecho, donde ya no le importaba que hubiese una daga. La arquera se separó bruscamente de ella con el corazón latiéndole con violencia, no, no, no, ¡joder, que no!

- ¿Cuándo dejarás de negarme Ashe?- Preguntó suavemente dejando que se separase de ella.

- Esto no está bien Katarina.- Negó tratando de disipar el calor que albergaban sus mejillas.

- Es cierto, yo soy una asesina y tú una reina, ¿no es así?- Recordó sus palabras la última vez, cuando si quiera había dejado que la besase, ahora… Sintió una calma dentro de ella, lo había conseguido, quizás estaba rompiendo sus barreras.

- Exacto.- Le dio la razón desviando la mirada.- No podemos…

- No puedes tú.- Cortó sus palabras dando media vuelta de nuevo hacia la base.- A mí no me metas.- Con voz quedada anduvo sin más dilación, aparentando tristeza, pero con una gran sonrisa maliciosa en el rostro aunque la arquera no la viese por estar de espaldas a ella, dejándola sola con su incertidumbre. Pero estaba satisfecha, pronto, el frío hielo se extinguiría.


¿Y bien? ¿Qué tal os pareció? ¿Os gustó el capítulo más extenso? ¿Y qué me decís de lo que sucedió?

¡Os espero en las reviews!

Respuestas:

Scarlet Abadeer - ¡Hola querida lectora! Sin duda, no es algo que pueda responder ahora mismo. Van a estar muuucho tiempo dentro sin conexión, así que... Todo dependerá de cómo avance la historia. ¡Un saludo y espero verte por aquí de nuevo!

Natsukikocchi - ¡Hola hola! Más quisiera yo que nos dieran RP cada vez que se nos cae el EUW server xd Éso pasará en NA, y similares, pero aquí... Nos aguantamos con un cabreo de la leche, por éso es tan criticado haha. La verdad es que me di cuenta de la extensión y tampoco estaba muy conforme con ella, así que... ¡Espero que éste capítulo más extenso os satisfazca! ¡Un saludo y espero verte por aquí de nuevo!

KagamineIkumi - ¡Hola! Muchas gracias, ¡me alegra que te gustase! Dicho y hecho, también tomo vuestras sugerencias en cuenta ¿eh? ¡Un saludo y espero verte por aquí de nuevo!

¡Un saludo y hasta prontito queridxs lectores!