NARUTO HAJIME NO OMOI

CAPÍTULO 4

Sakura mantenía los ojos cerrados mientras por su frente se deslizaban algunas gotitas cristalinas, su respiración era normal, pero de un momento a otro empezó a moverse de la posición en que estaba, viendo hacia arriba a quedar de lado, dándole la espalda a su acompañante, el peliazul que se había quedado dormido abrazado a ella, ahora mantenía su mano cayendo sobre la cintura de Sakura hasta donde se extendía su vientre cobijado bajo las sábanas que los cubrían a ambos.

Aparentemente las molestias de su embarazo eran notorias, le costaba trabajo acomodarse, por lo que abre lentamente los ojos al sentirse ya despierta, estira el brazo para tomar el reloj con su mano y ver la hora, el artefacto marcaba las 3 de la mañana.

Regresa su brazo al lado de su cuerpo y en ese momento puede sentir la mano de Sasuke cayendo sobre su vientre, la observa y sonríe un poco. Empieza a quitarse la sábana para levantarse. Queda sentada por un momento y observa la fas del Uchiha, tan tranquilo, tan sereno…que cuando busca sus pantuflas en el piso trata de hacer el menor ruido.

Momentos después ya está afuera de la habitación y cierra la puerta para no molestar al durmiente.

Dentro de la habitación Sasuke se acuesta completamente pegando el abdomen contra el colchón y dejando descubierta su espalda, ya que entre sueños se había descobijado. La blancura de su piel contrastaba con la oscuridad en la que dormía.

Mientras tanto Sakura hurgaba en la cocina.

-no puede ser…que a estas alturas aún me estés pidiendo antojos bebé…, -dice mientras sonríe al ver un trozo de pastel en el refrigerador.

Lo toma, cierra la puerta de la nevera con la cadera y con el tenedor en la boca se sienta en el sofá prendiendo la televisión.

-oh…mira…sigue programación aún a esta hora…, -al pronunciar esas palabras siente el movimiento de su hija, lo que la hace llevarse la mano a su ensanchado vientre y acariciarlo por un momento. –eres tú quien me despertó, ahora te aguantas…, -dice volteando nuevamente al aparato de cable.

Los ojos de Sakura se transforman en una raya y un punto.

-y…ahora esto…, -dice levantándose del sofá y caminando hacia una puerta, con el dibujo de una niña y un niño pegado, -ir al baño todo el tiempo…, -dice al cerrar.

Momentos después al lavarse las manos frente al espejo, contempla como su vientre puede verse a través de su ropa, ligeramente pero ya notorio.

-ahora ya nadie puede decir "aún no se te nota", -sonríe mientras mira hacia su abdomen, -pero aún falta tanto…, -dice parándose de lado y viendo que no es mucho el crecimiento de su vientre aún, por lo que se tira un poco para adelante la cadera, de tal manera que pareciera más gorda y su rostro es de sorpresa, -wow…, -entonces vuelve a su posición original, -pero hay tiempo para esperar bebé…, -dice colocando una mano en su espalda y la otra en el vértice de su abdomen.

Entonces escucha un sonido proveniente de la parte del jardín.

-¿qué…? , -sale del baño y camina por el corredor, de topa con la puerta de su habitación y pareciera querer entrar para avisarle a Sasuke, pero desiste y sigue caminando por su cuenta.

Llega hasta la puerta del jardín y se asoma.

Inmediatamente una sombra sale de la nada, la agarra por el cabello y la empuja hacia el piso.

-¡Ahhhh!!!!, -cae protegiéndose el abdomen, golpeando sus brazos, -¿pero qué rayos??.

Voltea hacia el agresor pero ya no había nadie, Lo único que logra ver inmediatamente es como una estalactita de cuarzo le golpea la cara, por lo que pierde el conocimiento.

La sombra se acerca a la futura mamá y la toma entre sus brazos, desapareciendo al instante.

Dentro de la casa, en la habitación, Sasuke yacía dormido sin imaginar la terrible desgracias que encontraría al despertar.

ALDEA DE VIDRIO

Varios ninjas patrullaban por la zona, sus vestimentas moradas con negro los identificaban rápidamente como ninjas Barazuisho.

Dentro de las instalaciones del palacio, en lo que parecía una mazmorra, Sakura, amarrada de los brazos hacia arriba al techo del lugar, abre lentamente los ojos, con los cuales mira al aparente agresor que la esperaba. Del mismo traje bicolor.

-vaya…con que al fin despiertas…ha pasado tanto tiempo…

La Haruno logra identificar aquella voz "y el próximo está dentro de ti…"

-no…eres tú…, -lo mira, mientras la sangre se derrama por su herida en la frente.

-Me has recordado…pero mírate…es fabuloso…mientras más pasa el tiempo…el desarrollo del próximo es más evidente…más excitante…, -dice mientras va acercándose poco a poco con la lujuria reflejada en su mirada.

-excitante…, -se asusta por sus palabras Sakura.

-claro…acaso no lo notas…?, me encanta la forma en que tu cuerpo ha ido cambiando…tu vientre…mientras más embarazado…más me excita…, -se acerca peligrosamente.

-¡Aléjate de mí, enfermo!!!!

-tus pechos…, -dice poniendo las manos sobre el vientre de Sakura, cuando de improvisto se abre la puerta, dejando entrar a otra figura encapuchada.

-¿Qué demonios crees que estás haciendo??!!

-Señor…yo…, -dice alejándose de ella

-Te dije que no te quería en este caso…la protección de ese bebé es lo más importante, ¡Fuera!

-sí… ¡sí!, -dice desapareciendo.

-discúlpelo…tiene un serio problema…

Sakura sólo desvía la mirada ofuscada.

-vine a traerle esto, -tira en el piso una especie de túnica de manta, -por el tiempo que permanecerá aquí, esas ropas no serán capaces de protegerla…

-¿Quiénes son ustedes?...¿qué es lo que quieren…?

-No es mi deber mantenerla informada, permiso, -dice saliendo de la habitación, al instante sus ataduras se sueltan y cae arrodillada.

No puede evitar que las lágrimas se asomen a sus ojos…-¿qué es esto…?...Sasuke-kun…, -pronuncia sollozando mientras toma entre sus manos la manta.

Afuera el ninja que sale habla con otro.

-eso es lo que está en su mente…, -informa.

-ya comprendo…, -responde el otro.

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Sasuke abre lentamente los ojos y se lleva una sorpresa al notar que Sakura no está a su lado.

-¿Sakura…?, -se levanta y camina rumbo a la cocina, cuando ve el televisor encendido y ve que en sofá no hay nadie. En ese momento siente la brisa que se filtra por la puerta abierta del jardín. Corre hasta ahí y ve el plato con la mitad del trozo de pastel tirado en el piso.

Empieza a negar con la cabeza, su seño se frunce y sale de la casa, viendo en el piso se topa con una gota de sangre…

-Sakura… ¿Sakura???, ¡¿Sakura????!!!!, -sale corriendo desesperado.

Continuará………