Autor: enchanted_jae

N/T: Este capítulo va con agradecimientos a sailor mercuri o neptune, yilam, rabosa y a todos los que se toman el tiempo para leer.

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VII.

Resumen: Draco decora el cuarto de niños.

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"¿Dónde estará tu esposo esta tarde?".

Draco arrugó la nariz ante la mención de su esposo. "Fue a visitar a los sucios huérfanos", le dijo.

La expresión de Pansy se iluminó con alegría. "¿Así que no vamos a tener ninguna interferencia suya?".

"Ninguna", le sonrió Draco.

Cuando Draco le había mencionado a Pansy que estaba pensando en la decoración del cuarto de niños en el nuevo domicilio que compartía con Harry, su amiga había insistido en que se le permitiera ayudar. Draco acordó que el proyecto podría necesitar el toque de una mujer, y había terminado invitado a Pansy cuando Harry se marchó por la mañana.

Pansy estaba en el centro de la habitación vacía, mientras consideraba las posibilidades. "Es maravilloso el verte anidando, querido", le dijo.

"¿Anidando?", repitió Draco, con el ceño fruncido ante la extraña elección de la frase.

"Es a lo que se le llama cuando una persona embarazada, comienza a organizar la casa para ella o él a su gusto", le dijo Pansy.

"No tenemos ningún cuarto de niños", le dijo Draco. "Simplemente estoy remediando eso".

"Anidando", asintió Pansy.

Draco optó por no discutir. "¿Qué combinación de colores vamos a usar?", le preguntó.

"Puesto que no sabes si vas a tener un niño o una niña, es posible que desees evitar el azul o el rosa", le dijo Pansy. "Me gustaría recomendar amarillos pálidos y cremas".

"El amarillo no es mi color".

"No estamos decorando tu habitación, bobo", suspiró Pansy. Arrojó el bolso fuera de su hombro y ahondó en el interior, obteniendo diversas publicaciones en papel satinado. "Tomemos estos catálogos y ordenaremos todo lo que necesites".

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Harry regresó a su casa, ansioso por ver a su esposo. Draco había mencionado una sorpresa, y Harry se preguntaba lo que implicaba. Con Draco, podría ser cualquier cosa. Harry sólo esperaba que no fuera alguna cosa desagradable.

"¿Draco?", le llamó cuando entró por la puerta principal.

"¡Arriba!".

Una visión de Draco, desnudo y esperándolo sobre la cama, saltó a la mente de Harry, y se lanzó hacia arriba dos escalones a la vez. Estuvo profundamente decepcionado al encontrar el dormitorio vacío. "¿Dónde estás?".

"¡En el cuarto de niños!".

"¿Tenemos un cuarto de niños?".

"¡Al final del pasillo, imbécil!".

Harry se dirigió por el pasillo y atravesó una puerta abierta. Se detuvo ante la visión de un cuarto de niños completamente equipado. Las paredes lucían una nueva capa de pintura de color amarillo pálido, y había grandes calcomanías de animales tanto Muggles y mágicos desfilando alrededor. La nueva alfombra era de color crema, al igual que el mobiliario. Varios juguetes de peluche estaban colocados alrededor de la habitación, y había artículos para bebé salpicando cada superficie.

"Sorpresa", le dijo Draco.

Parecía ansioso, y Harry le sonrió para tranquilizarlo. Se acercó a Draco y lo envolvió en un abrazo. Draco se puso rígido ante el inesperado contacto, pero no empujó a Harry. "Es una maravillosa sorpresa", le dijo Harry. "¿Has conseguido hacer todo esto por ti mismo?", le preguntó. "No lo hiciste todo, ¿verdad?".

Draco sacudió su cabeza. "Pansy me ayudó", admitió.

"Es brillante", le dijo Harry. "¿Está terminado?".

"Aparte de unos cuantos pequeños detalles, sí", le respondió Draco.

"Sólo hay una cosa que queda por hacer a continuación", le dijo Harry con un brillo sobre sus ojos. "Tenemos que bautizar el cuarto de los niños".

La mandíbula de Draco cayó, y trató de zafarse del abrazo de Harry. "¿Estás loco?", parloteó. "¡No podemos tener sexo aquí!".

"¿Por qué no?".

"Es... es muy inapropiado", balbuceó Draco. Su cuerpo no estaba de acuerdo y comenzó a reorientar su suministro de sangre.

Harry se inclinó hacia él y mordisqueó el cuello de su esposo. Draco chilló y forcejeó antes de rendirse con un suave gemido. Harry tomó una injusta ventaja ante la rendición de Draco y lo llevó hasta el suelo. Sus dedos se deshicieron fácilmente de su ropa, dejándolos desnudos sobre la suave alfombra.

"¿Tienes un escondite con algo de lubricante aquí?", le preguntó Harry, separando las rodillas de Draco con ansiosas manos.

"Por supuesto que no", le dijo Draco. La brevedad de su respuesta fue atenuada por un entregado jadeo de su voz.

Harry miró a su alrededor y descubrió un poco de aceite para bebé. Lo levitó hacia él con un movimiento de su varita.

"Eso es para el bebé", protestó débilmente Draco. Su queja terminó en un grito de asombro cuando unos aceitados dedos acariciaron su entrada y se presionaron en el interior.

Harry preparó a Draco de la manera más eficiente posible, a juzgar por la disposición de su esposo y por el volumen de sus gemidos. Finalmente, Harry reemplazó sus dedos con su polla y comenzó a empujar en Draco a un ritmo lento y mesurado.

Las manos de Draco se enroscaron sobre los hombros de Harry, y envolvió sus piernas alrededor de la cintura de su esposo. Volcó sus caderas hacia arriba para reunirse con cada movimiento, tarareando de placer cuando la polla de Harry frotó sobre su próstata. Draco no tenía ninguna queja sobre este aspecto de su matrimonio.

Harry se estiró entre ellos para sujetar la erección de Draco. Deslizó su aún resbaladiza palma hacia arriba y abajo sobre el asta de su esposo al compás de sus embestidas. Dentro y fuera, arriba y abajo, hasta que Draco se retorció y gimió debajo de Harry llagando a su clímax.

Las caderas de Harry bombearon más fuerte y más rápido en busca de su propia liberación. Se vino un momento después, llenado el interior de Draco con un lujurioso gemido. Harry mantuvo su peso fuera de su esposo, teniendo en cuenta el sutil abultamiento en el estómago de Draco. Finalmente salió de él y buscó a tientas su ropa.

"Me sorprende que no pintaras el cuarto de niños de color rosa y azul", le comentó Harry.

Draco se incorporó y le arrebató sus pantalones. "Puedes agradecerle a Pansy por la elección del color", le dijo. "Yo quería pintarlo de verde".

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VIII.

Resumen: Harry y Draco consiguen ver a su bebé.

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"Mm, Potter, sí...".

"Igualmente, Potter", resopló Harry. Estaba embistiendo suavemente dentro de Draco por detrás y con una mano acariciaba la polla de su esposo. Draco estaba demasiado perdido en la sensación como para ponerse de puntas por su apellido de casado. Se echó hacia atrás rítmicamente, haciendo coincidir los movimientos de Harry y exigiendo más. Harry se contuvo, sin embargo. Amaba una dura y buena follada tanto como el hombre a su lado, pero era consciente de la condición de Draco. El pulgar de Harry rozó la parte inferior del redondeado estómago de Draco mientras trabajaba la polla de su esposo.

"Más duro", gruñó Draco.

Harry le distrajo acariciando sobre la punta de su polla. Surtió efecto, cuando Draco respondió con una letanía de incoherentes palabras. Y se derramó sobre los dedos de Harry, un momento después. Harry siguió empujándose hasta que los ondulantes espasmos del cuerpo de Draco exprimieron su propio clímax. Harry tuvo la precaución de mantener su peso fuera de Draco mientras se recuperaba. Finalmente, aliviado salió de su esposo y atrajo a Draco hasta recostarse en la cama con él.

Draco se acurrucó cerca sin ningún tipo de insistencia por parte de Harry. "Te odio", bostezó, estropeando el anochecer.

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Metódicamente, Hermione agitó su taza de té. "Dime lo que te molesta, Harry".

Harry bebió un vigorizante sorbo de té negro y dijo, "Es Draco".

"¿Ahora qué ha hecho Malfoy?".

"Potter".

Hermione levantó la vista. "¿Perdón?".

"Los padres de Draco lo desconocieron", le recordó Harry. "Ahora que estamos casados, es Draco Potter".

"Muy bien, Harry. ¿Qué ha hecho Draco para molestarte?".

Harry bajó las cejas frunciendo el ceño. "Me dijo que me odia".

"¿Estaban discutiendo?", le preguntó Hermione.

Un rubor calentó las mejillas de Harry. "Er, no. Lo dijo después del sexo".

Las mejillas de Hermione también florecieron con color. "Tú no, ah, no lo lastimaste, ¿verdad?".

"¡Por supuesto que no!", exclamó Harry. "Soy cuidadoso por el bebé, y siempre veo a Draco antes de, umm...".

"Tengo la imagen", le dijo Hermione rápidamente.

"No lo entiendo", suspiró Harry. "Lo hace todo el tiempo. Después de que follamos, se abraza a mí como un gato y murmura: 'Te odio'".

El ceño de Hermione se arrugó mientras pensaba. "No creo que te odie en absoluto, Harry", le dijo. "A mí me suena como que Mal, eh, Draco está desarrollando sentimientos por ti. Puede que no sepa cómo afrontarlo, por lo que dice cosas hirientes cuando se siente vulnerable".

"Eso es completamente mental", le dijo Harry.

"No es mental, Harry", Hermione no estaba de acuerdo. "Son las hormonas".

"¿Las hormonas?".

Hermione ahogó una risita con su mano. "Pregúntale a Ron qué tan mental fue cuando estuve embarazada".

Harry le dio un mordisco a su bizcocho y meneó su cabeza. "Quizás mañana deberíamos preguntarle al Sanador sobre eso", le dijo.

"¿Draco tiene una cita mañana?", le preguntó Hermione.

"Sí, se supone que debe ir para... una aperio infans", le respondió Harry.

"Oh, eso es el equivalente mágico de una ecografía", le dijo Hermione. "El Sanador será capaz de comprobar el progreso del bebé, e incluso se podría saber si se trata de un niño o una niña".

Harry se animó con eso. "¿Sí? Lástima que Draco ya decoró el cuarto de niños con colores neutros".

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La Sanadora movió su varita en lentos círculos sobre el estómago de Draco antes de darle un rápido toque. Una intermitente burbuja de luz se formó en el aire sobre el abdomen de Draco, y una imagen de un bebé en gestación pudo ser vista girando en la profundidad.

Draco gritó de asombro y se levantó sobre sus codos para ver mejor. Se movió y colocó con reverencia una mano sobre su estómago. La mano de Harry llegó a descansar sobre la suya, y le dio a los dedos de su esposo un apretón. "Nuestro bebé es hermoso", le murmuró.

La Sanadora les sonrió. "Sí, lo es", les dijo. "Felicidades, van a tener un hijo".

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N/T: ¡Que tengan una excelente mitad de semana!

Gracias por tomarte unos minutos para leer.