Capitulo 4
Despues de clases me arme de valor para invitar al chico nuevo a cenar. "Hey, Kurt, te veias tan emocionado viendo a los Warblers que pensé, quizás seria una buena idea que audicionaras. Nunca te he oído cantar pero podrias venir a casa a ensayar y presentarte mañana, podríamos elegir una canción juntos. Que dices?". Acepto sin pensarlo dos veces.
Al ver el diminuto departamento se sorprendio pero su cortesía y amabilidad le impidió preguntarme al respecto, me adelante, sin embargo, y le dije que mi relación con mis padres no era muy buena y que vivía allí con Wesley desde hacia unos años. Este, afortunadamente, había salido aquella noche con otros amigos del instituto.
"Entonces tu conocias a mama antes de que yo naciera…" Dijo ojeando los CDs de mi estante mientras yo preparaba uno de los únicos platos que me sabia, tratando de la mejor forma que podía. "Si, esos cuatro años que nos llevamos.." Empece pero me detuve para soltar una maldición al ver que mi camisa estaba prendiéndose fuego, intenente apagarlo usando la botella de coca que tenia mas a mano pero Kurt se apresuro a detenerme. Me dio un par de golpes para apagar el fuego, en unos segundos limpio el desastre y antes de que me diera cuenta ya estaba tirando la comida quemada para preparar un estofado a nivel profesional con papas al horno y ensalada rusa.
"Eso va a bajarle el autoestima a mi pizza" Conclui mientras lo ayudaba a tender la mesa, observando tristemente el pedazo de masa quemada en la basura. El rio y mi corazón volvió a dar un vuelco para regresar a la realidad unos segundos después, justo cuando Kurt se detenia a mirar de nuevo el estante de los CDs: "Eso que esta enmarcado.."
"Oh, ya iba a mostrártelo" Empece haciéndome lugar en la pequeña mesa del casi inextistente comedor. "Yo no podía dormirme en las noches sabiendo que tu madre iba a irse luego, asi que ella me cantaba, besaba mi frente y me prometia que aunque no la encontrara en la mañana siempre dejaría una nota escondida con un mensaje que me hiciera sonreir".
La nota que tenia enmarcada en mi estantería rezaba: "Baby, Its cold outside". Kurt parecía confundido y le explique que no había podido traer todas las notas me había dado su madre, la mayoría seguían en mi vieja casa escondidas en el lugar en donde ella misma las había dejado, pero que esa había sido la primera de todas y que por eso la había escogido antes de las demás. "Esa noche no había forma de hacerme ir a dormir, acababa de conocerla y tenia miedo de que cuando se fuera no volviera a regresar. No hubo caso, ni cantándome ni prometiéndome que regresaría, yo no iba a dormirme. Puedo ser un poco insistente o caprichoso a veces, sabes" Kurt sonrio tomando la nota entre sus delicadas manos, observándola unos minutos y dejándola de nuevo en su lugar para sentarse a mi lado a cenar.
"Cuando finalmente llego la hora de marcharse aun no había logrado mandarme a dormir asi que la acompañe a la puerta en pijamas sin que se diera cuenta, al verme se sorprendio y temio que pudiera resfriarme con el frio que hacia afuera asi que me llevo a la sala principal, tomo prestado el piano y me toco una de las mas hermosas canciones que oi acompañada por su bellísima voz. A la mañana siguiente desperté en mi cuarto y al regresar hasta el piano encontré esa nota entre las teclas.
"Baby Its could outside" Susurro Kurt: "¿Es ese el nombre de la canción que te toco mi madre en el piano esa noche para hacerte dormir?" Asenti y me miro decidido: "Es esa, Blaine, la que quiero cantar para mi audición. Por favor ayúdame a practicarla"
"Es una gran idea, Kurt, por supuesto que voy a ayudarte. Si quieres puedo acompañarte en el piano" Recomende señalando el instrumento que ocupaba la mitad de mi pequeña habitación.
Y esa fue la primera vez que oi su vos, cantamos, cantamos juntos la primera canción que había oído de su madre. Esa fue también la primera que oi de su hijo y la voz de este ultimo, aunque me costara admitirlo, había incluso superado la de ella. Era como si todos los mejores sonidos del cielo, del paraíso, se mezclaran juntos en una inigualable armonía para ser expresada a través de los labios del muchacho. Mis dedos apenas podían concentrarse en seguirle el ritmo a medida que nuestros sonidos se fundían en uno solo.
"Kurt" Le dije una vez que la música se había acabado. Mi corazón comenzaba a latir deprisa de nuevo y, de repente, todo se vio con claridad; su voz, sus sonrisas, sus palabras, su todo. Habia estado convenciéndome a mi mismo que amaba a su madre cuando en realidad lo único que había estado buscando siempre era a la semilla de su vientre, mi persona destinada incluso antes de su nacimiento. Ahora lo sabia; estaba enamorado de Kurt Hummel!
