Noche de Lluvia

Capítulo 4: Palabras traicioneras

Hiyo le contó todo lo sucedido.

Takano había llamado a Kirishima después de que Yokozawa se desmayó y juntos lo llevaron a un taxi, a continuación, Kirishima lo llevó a casa. Hiyo no estaba allí cuando llegaron por lo que no podía decir cómo Kirishima lo había conducido hasta el apartamento. Todas las opciones eran embarazosas.

Él no conocía a otro médico que no fuera el pediatra Hiyo, por lo que le llamó. El rubor de Yokozawa era cada vez peor.

-Él fue a comprar la medicina y te obligó a beberla para bajar la fiebre -Yokozawa vio una pequeña botella en la mesa de noche-. Se quedó toda la noche contigo, estabas hablando de sus sueños. Oh, cierto que mencionaste a alguien. ¿Quién es Masamune?

-¿Qué?

-Dijiste: Gracias por cuidar de mí, Masamune. ¿Quién es él?

"Mierda".

¿Él realmente dijo algo así?

-E-él es mi mejor amigo -respondió- Fuimos compañeros de cuarto en la universidad. Verás, yo por lo general no me enfermo, y desde aquel entonces nadie se ha ocupado de mí, así que supongo que lo recordé en mis sueños.

-Oh, así que eso es -dijo sonriendo- Pensé que... No, no importa.

-¿Qué es, Hiyo?

-Bueno ... Estaba pensando que papá y yo somos los primeros de cuidar de ti desde entonces, ¿no?

Sonrió él también.

-Sí, Hiyo, tengo que darle las gracias también

Ella sacudió la cabeza.

-No, no hay necesidad de dar las gracias. Me alegro de poder ayudarte ya que tú me ayudas mucho todos los días. Es natural que cuando quieres a alguien, ¿verdad?

Él acabó la sopa y Hiyo le quitó la taza de las manos.

-Vuelve a dormir. Voy a tener que ir a la escuela, pero papá estará despierto en aproximadamente una hora por lo que no estarás solo. Sólo duerme.
-Ok, haré lo que dices. Gracias Hiyori

Ella se fue por un momento lo que le permitió tener tiempo para volver a dormir. Se despertó unas horas más tarde, el sol brillaba afuera y su cuerpo se sentía mucho mejor.

Se quedó en la cama, pensando en lo que Hiyo dijo. ¿Era esa la razón para el extraño comportamiento de Kirishima? Bueno, era un gran problema decir el nombre del hombre que solías amar en frente del hombre con el que estás saliendo, y peor si le estabas dando las gracias.

Pero era sólo un recuerdo, una parte de su pasado.

Era suficiente para decir cosas hirientes cuando se está despierto, siempre sin querer, pero decirlas en sus sueños febriles era demasiado.

Se sentó y se dio cuenta de que Kirishima había cambiado sus ropas. Una pequeña sonrisa apareció en su rostro por un momento, pero desapareció con la memoria de la cara de preocupación de Kirishima.

Podía oír el suave sonido de las hojas de papel volteandose, una señal de que Kirishima estaba haciendo un trabajo en el hogar. Estaban en una fecha temprana en el ciclo, así que estaba bien.

Yokozawa caminó en silencio a la sala de estar, todavía estaba un poco mareado. Kirishima se encontraba acostado en el sofá con una pila de papel y una pluma roja en la mano, probablemente se tratara del último trabajo de Ijuuin-sensei.

-Kirishima-san...

Se levantó de inmediato.

-Idiota, deberías estar descansando. Regresa a la cama.

-Regresaré luego. Tenemos que hablar.

Caminó hasta el sofá y se sentó en frente de Kirishima, que lo miraba con preocupación.

-¿Cómo te sientes? -preguntó.

-Hecho mierda, pero voy a estar bien cuando las cosas se aclaren. Hiyori me dijo lo que pasó ayer, sobre lo que... dije en mi sueño

-Oh -Esa mirada triste en el rostro de Kirishima conmovió el corazón de Yokozawa -Lo siento, sé que dije que no debías olvidar esos sentimientos preciosos, pero... No puedo evitar sentir celos. Tal vez preferirías que él fuera quien te cuidara.

-Estaba soñando, o más bien, recordando la última vez que estuve así de enfermo -dijo Yokozawa con un tono de regaño. -Yo estaba en la universidad y Masamune era mi compañero de cuarto. Sí, yo estaba agradecido con él por cuidar de mí, porque yo no esperaba que lo hiciera.

-Pero ... estabas muy molesto cuando supiste que él me llamó.

-¡Estaba avergonzado, idiota! Nadie en la oficina se supone que sabe que somos tan cercanos. ¿Por qué demonios sabían que tenía que llamarte a tí?

Kirishima lo miró sorprendido, sus ojos brillaban de emoción.

-Así que... ¿querías que yo cuidara de ti?

-Hm... algo así...

Kirishima sonrió, se podía leer el alivio en su rostro.

-¿Cómo es eso? -Estaba usando ese tono, no el que se utiliza cuando le está bromeando, sino el que usa cuando estaba verdaderamente curioso. Cuando lo hacía, Yokozawa no podía dejar de ser totalmente honesto.

-Bueno, sólo un momento antes de perder el sentido, yo pensaba que podría ser bueno para estar aquí, porque sabía que tú y Hiyo podrían al menos hacerme compañía..

Kirishima sonrió y se inclinó para besarlo.

-Oi! Espera... no... -Yokozawa dijo empujándolo hacia atrás.

-Es sólo un beso y estamos solos -protestó.

-Lo sé, pero te contagiarás de mi resfriado y no quiero que te enfermes"

Kirishima sonrió ampliamente y sacudió el pelo de Yokozawa.

-Eres tan lindo.

Él se sonrojó.

-No lo soy.

-¿Otra vez tienes fiebre? Porque tus mejillas están muy rojas -dijo en su tono de broma

-Vete a la mierda y muere -dijo y trató de levantarse, pero Kirishima se apoderó de su muñeca y le hizo caer en sus brazos.

-Me muero de la felicidad. Eres adorable cuando se está siendo honesto

-Cállate -gruñó, pero tuvo que admitir que se sentía bien con ese abrazo. Sintió sueño una vez más.

-Vete a la cama, ahora -ordenó Kirishima.

-Sí, sí ... Me voy

-0 -

Yokozawa fue a tomar el té en las máquinas expendedoras. Se sentía bien, pero todavía había algunos síntomas de la gripe que se negaban a irse. Decidió regresar a su oficina cuando vio a Takano caminar en dirección a él.

-¿Te sientes mejor, Yokozawa?

-Ah, sí. Dormir tanto funcionó como un encanto. Disculpa las molestias.

Takano sonrió y se dirigió a la máquina expendedora de café. -En realidad Kirishima y tú ahora son muy cercanos, ¿no?

Él se congeló. Sabía que era cuestión de tiempo tener que hablar con él, pero aún no estaba preparado mentalmente. Era inútil tratar de ocultarlo ya que él mismo ayudó a Kirishima a llevarlo a cas... después de que él lo llamó.

-Hey, ¿cómo sabías... Quiero decir, ¿por qué lo llamaste?

Takano lo miró fijamente con ojos perplejos. A su espalda, Kirishima y Shizuku venían justo en el minuto cuando Masamune dio su respuesta.

-¿Qué quieres decir? Lo último que dijiste antes de desmayarte fue "Kirishima-san", así que supuse que querías que lo llamara ".

Los ojos asombrados de Kirishima y su rubor de brillante color rojo eran un poco más evidentes que su propia expresión, pero ambos se quedaron mudos. Takano le dio la espalda cuando se dio cuenta de que Yokozawa estaba enfocando detrás de él y vio Kirishima, a continuación, Yokozawa, luego a Kirishima ... y sonrió.

-Ambos deberían estar descansando -dijo mientras salía. El tono de su voz demostraba que se estaba divirtiendo -Parece que es un resfriado muy contagioso.