Deslices
Parecía que Sasuke había olvidado todo con respecto a aquel beso. Al siguiente día se había despertado con un gran dolor de cabeza y por supuesto, había culpado a Naruto de él, pues por culpa de este había acabado en aquella fiesta. Se había atrevido a preguntarle si no había hecho alguna tontería, Naruto le dijo que no pero no le creyó del todo.
—¿Cómo va todo?—le preguntó Itachi a Sasuke, después de que Naruto se fuera a clases.
—Sigo siendo mujer, así que diría que bastante mal—dijo molesto, mientras apretaba con fuerza uno de los cojines del sillón.
—¿No has encontrado nada, o alguna pista para remediarlo?
—Pues al parecer el tipo que me maldijo—Sasuke se río al oírse decir esto, jamás había sido una persona que creyera en ese tipo de cosas – es demasiado bueno y temido por todos los de su clase.
Itachi dibujó una media sonrisa en su rostro. No tenía idea de cómo ayudar a su hermano, aún se le hacía difícil de creer que la chica que tenía enfrente se trataba de Sasuke.
—¿Seguirás viviendo con Naruto?
—¿Tiene algo de malo?
—No. Sólo que, Naruto es algo pervertido con las mujeres, y ahora lo eres. ¿No ha intentado nada contigo verdad?
Sasuke sintió demasiado sobreprotector a Itachi, estaba seguro que de estar Naruto en esos momentos lo había obligado a tener un interrogatorio, del cual Naruto hubiera quedado completamente traumado, tal vez, en eso estaba en los futuros planes de su hermano, Sasuke no podía descartarlo.
—No, de hecho se comporta— Sasuke no se fijó que sus mejillas se habían tornado un poco rojas.
—Sasuke, acaso tú, ¿eres el que ha intentado algo?—preguntó al ver la reacción de su hermano, no es que le sorprendiera mucho, siempre había pensado que debía de haber algo oculto para que alguien como Sasuke pudiera lidiar con una persona como Naruto, incluso había tenido la teoría de que a su hermano le gustaba Naruto, pero la había descartado al notar lo exigente que era Sasuke en todos los aspectos.
—No, ¿por qué preguntas eso?— se había delatado en el momento que había desviado la mirada de su hermano y comenzó a sonrojarse cada vez más.
—Sasuke, ¿qué hiciste?
—¡Nada!— se puso de pie y caminó a su habitación, pero Itachi lo siguió, un poco divertido y un poco preocupado. La teoría que alguna vez había tenido parecía cierta.
—Sólo dime que no han…
—¡No!—la simple insinuación de que se hubiera acostado con Naruto, lo hizo enojarse más. Por un momento sintió que el sólo verse como mujer en ese momento, hacía pensar a Itachi que se había vuelto una zorra o algo por el estilo.
—De acuerdo, pero si lo haces, recuerda protegerte.
Sasuke volteó a ver a su hermano con los entrecerrados, incrédulo de lo que le había dicho – llevó años viviendo con Naruto ¿y justo ahorita me dices eso?— le reclamó – no soy tan débil.
Lo siguientes días Sasuke evitó a Naruto, generalmente cuando este llegaba a la casa, Sasuke ya estaba en su cuarto mirando la televisión o leyendo algún libro y para las pocas veces que buscaba a Naruto era para preguntarle si le había conseguido los apuntes que necesitaba, después de ello le estampaba la puerta en la cara.
—Sasuki— le habló Naruto, sabiendo que el denominarlo de esa manera lo molestaba bastante.
—Te he dicho que no me llames así—le dijo lanzándole una mirada asesina y volviendo a tomar un bocado de su comida.
—¿Estás en tus días?
Sasuke aventó el tenedor a la mesa, y Naruto por un momento pensó que se pondría de pie e iría a pegarle —¡No Naruto, no lo estoy!—gritó Sasuke completamente enfurecido y después de pasados unos segundos se calmó un poco, ahora que lo pensaba, era muy probable que tuviera que pasar por eso y no lo había considerado ni un poco.
—¿Seguro?—volvió a insistir Naruto— desde la boda has estado más de mal humor que en días normales.
—Naruto, por seguirte la corriente acabé con una gran jaqueca, además de que aún no te creo del todo el que no haya hecho ninguna locura—dijo Sasuke un poco exasperado y mirando directamente a los ojos a Naruto con la finalidad de incomodarlo.
—Eres tú, en toda situación mantienes la calma—se excusó Naruto y tomó un trago de agua.
Si aún tuviera el cuerpo de un hombre, Sasuke no podría debatirle a Naruto lo que había dicho, era cierto, siempre mantenía la calma, a pesar de que se estuviera muriendo del coraje por dentro, pero ahora que era una chica, había notado que era un poco más inestable de lo normal, incluso se había imaginado un montón de escenario donde golpeaba a Naruto, aunque no sólo eso, también a veces se imaginaba besando a su amigo y culpaba a las hormonas por ello.
Cruzó las manos bajo su barbilla – tengo un vago recuerdo donde tú me besabas – le dijo y ocasionó que Naruto se atragantará con su agua.
—¡Yo no te besé, tú me besaste!—dijo Naruto una vez que hubiera dejado de toser. No iba a permitir que Sasuke siguiera culpándolo de todo y mucho menos de las propias acciones que había hecho.
—¡Pues no debiste negarlo!
—¡Pensé que era lo mejor!, ¡además, seguro hubieras acabado culpándome de ello, cuando fuiste tú quien se emborrachó!
—¡Fue tu culpa, tú me dejaste sólo mientras coqueteabas!—Sasuke ya estaba de pie, con ambas manos recargadas sobre la mesa.
—¡¿Qué podía hacer?! ¡Tú no querías bailar ni nada!
—¡Sabes perfectamente que así soy, sólo me llevaste porque era la única manera que fueras con una mujer a esa boda!—tomó el vaso de agua que tenía a la mano y derramó su contenido sobre Naruto, quien se quedó un poco sorprendido pero no dijo nada, tan sólo vio como Sasuke recogía su plato y lo llevaba a la cocina.
—Sasuke—ahí estaba Naruto de nuevo, de seguro le pediría una disculpa como siempre, aunque generalmente esperaba una semana para hacerlo.
No sabía porque se había molestado tanto cuando había visto a Naruto coqueteando con alguien en esa fiesta, tal vez había sido porque le había molestado el que lo acabara dejando sólo, cuando sabía perfectamente que no estaba de buena gana en aquel lugar. Además, había prometido que limpiaría el apartamento si iba con él, y desde ese día Naruto no había hecho nada, al contrario, el seguía haciendo los quehaceres, aunque al menos había conseguido que Naruto aportará más dinero, suerte que Naruto tuviera tan mala memoria, había olvidado que Sasuke aún tenía su tarjeta.
—Sasuke, hazme caso—le rogó Naruto, al ver como este acomodaba cosas con el fin de ignorarlo. Se comenzó a desesperar, lo tomó con fuerza de la muñeca y lo obligó que volteara a verlo. Sasuke estaba furioso, lo podía ver en su mirada – lo siento. También sé que no he cumplido mi parte del trato, pero es que odio limpiar las cosas, porque siempre te quejas de cómo lo hago, además desde que eres chica eres mucho más inestable y te enojas con más facilidad.
Sasuke lo barrió con los ojos e intentó irse a otro lado, pero el agarre de Naruto se hizo más fuerte, evitando que el pudiera escaparse de aquella situación.
—Suelta mi muñeca— le dijo en tono amenazante.
Naruto soltó al instante la muñeca de Sasuke, además de estar asustado estaba un poco sorprendido, desde cuando agarraba de la muñeca a Sasuke, generalmente cuando discutían el tendía a ignorarlo y seguir con sus asuntos, tal vez era el que su amigo le daba un poco más de miedo siendo una mujer que un hombre, sin mencionar que en esos momentos se sentía un poco incómodo.
De la boca de Sasuke se escaparon las palabras "maldita sea" y salió de la cocina, para irse seguramente a su cuarto.
—¡Deja de culparme por todo!—le gritó Naruto mientras lo seguía – sé que yo también tuve que ver con tu problema, pero tampoco esto es fácil para mí. Incluso he estado buscando información o algo que te pueda servir. ¡Sasuke!—gritó desesperado de que su compañero sólo se dignará a ignorarlo, ya estaba comprendiendo un poco como se sentía este cuando lo ignoraba sobre los deberes del apartamento alguna otra cosa.
Apresuró el paso cuando notó que Sasuke estaba cerca de la puerta de su habitación, no iba soportar que le azotará la puerta y al día siguiente ni siquiera le dirigiera la palabra. Sasuke apenas estaba por entrar a su cuarto, Naruto lo tomó del hombro, lo jaló hacia atrás e hizo que volteara hacia él. Cuando sus rostros estuvieron frente a frente, Naruto olvidó que era lo que le diría a Sasuke y en vez de eso lo besó.
Rodeó a Sasuke con sus brazos y profundizó el beso, pudo sentir cuando Sasuke colocó amabas manos en sus cintura y le correspondió. Estrechó a Sasuke con más fuerza y pegó la espalda de él a la pared, mientras ambos disfrutaban y saboreaban aquel beso.
Cuando Sasuke lo había besado en el carro, apenas y había sentido algo, lo había tomado totalmente desprevenido, además de que había durado poco, en cambio ahora, podría decir que le encantaba y no solo a él, Sasuke no se quedaba atrás, quien a pesar de que no lo aceptará se estaba volviendo loco con ese beso, sus manos habían dejado la cintura de Naruto para posarse en su espalda y atraerlo más hacia él.
Sintió que la mano de Naruto había lazado un poco su playera, abrió los ojos como plato y lo empujó con todas sus fuerzas. Naruto cayó de bruces al suelo, ambos se miraron desconcertados y Sasuke acabó saliéndose del apartamento.
Hacía un poco de frío, seguramente ya pasaban de las nueve de la noche. Al principio había corrido hasta alejarse lo suficiente del edificio, ahora caminaba con los brazos cruzados. No podría sacar de su mente lo que había sucedido hace tan sólo unos momentos, ya no podía culpar al alcohol de sus acciones, pues había estado totalmente sobrio cuando decidió corresponder el beso de Naruto. El sólo recordar el nombre de esa persona hizo que apretará sus puños con fuerza, ese maldito dobe, ¿qué demonios tenía en cabeza cuando había decidido hacer semejante cosa? Tenía razón su hermano, Naruto era bastante pervertido, seguramente había sentido necesidad en aquel momento, eso lo enfureció aún más.
Mientras caminaba, decidió que lo mejor era concentrarse en algo más, así que comenzó a observar los árboles y algunos edificios. Se desconoció a él mismo cuando descubrió que estaba rozando con su dedo sus labios, maldijo para sus adentros y siguió caminando sin importarle mucho a donde fuera parar.
Seguía maldiciéndose, lo peor de ese beso, además de haberlo correspondido, era que le había gustado y mucho, de no ser porque recordó las advertencias de Itachi seguramente él y Naruto estarían en otros asuntos en ese momento.
Necesitaba hablar con alguien, siempre esa persona había sido su hermano, pero sí tan sólo se le ocurría mencionarle algo, seguramente se volvería loco e iría a amenazar a Naruto, sin mencionar que seguramente le haría empacar sus cosas para que se fuera a vivir con él.
Maldecía a Sasuke por tener tan buena condición física, ese breve lapso que tardó en reaccionar había sido suficiente para que no viera a su amigo en ningún lugar. No entendía que había ocurrido hace algunos momentos, sólo que estaba vez, el sí tenía la culpa de todo. De pronto había sentido una necesidad por devorar los labios de Sasuke, quien en parte tenía la culpa por haberse convertido un mujer tan guapa, aunque no todo terminaba ahí, Sasuke lo había besado también, lo que significaba que tal vez su amigo tuviera algún interés en él.
Chocó contra una persona, pero ni siquiera se detuvo a ver quién era, ni si había ocasionado algún daño.
Recorrió casi ocho cuadras y ni señales de Sasuke, estaba exhausto y necesitaba descansar por un momento o acabaría desmayado. Entonces lo vio, de una tienda, Sasuke iba saliendo, no supo cómo, pero pareció recobrarse de sólo verlo.
—Sasuke—le habló un poco apenado.
Abrió los ojos de par en par, sintió un vació en su estómago cuando escuchó la voz de Naruto, la verdad es que no creía que lo fuera a buscar.
—¿Qué hace aquí?—dijo volteando de mala gana.
—Saliste como loco del apartamento— sintió que su excusa era muy barata, no era la primera vez que Sasuke hacia eso, cuando lo hacía enojar demasiado lo dejaba solo en el apartamento y Naruto optaba por ver una película y olvidarse de Sasuke.
—Lo he hecho muchas veces y nunca vienes por mí— eso sonó un poco a reclamó y Sasuke volvió a maldecirse por décima vez en ese noche.
—Es porque siempre haces berrinches por cosas sin sentido en cambio hoy…—no tenía el valor para decir lo que había pasado y notó que Sasuke se sentía igual cuando desvió sus mirada al otro lado de la acera – Escucha, no sé qué me paso – no quería decir que se había dejado llevar, Sasuke lo tomaría como algo que había hecho por calentura y al menos estaba casi seguro que no había sido por eso – yo sólo lo hice.
—Yo también fui parte de ello.
Naruto se sorprendió, era la primera vez desde que conocía a Sasuke que aceptaba que había tenido la culpa de algo. Comenzó a reírse algo nervioso y a rascar su cabeza, jamás se le hubiera ocurrido que llegaría a sentirse tan incómodo con su mejor amigo.
Ninguno de los dos se atrevió a hablar y mucho menos mencionar que ese beso les había gustado tanto que estaban deseando por repetirlo en aquel momento, Naruto incluso dio paso hacia Sasuke pero este hizo lo contrario.
Volvieron al apartamento en completo silencio, Naruto sentía que le ardían sus mejillas y miraba al lado contrario de donde estaba Sasuke.
—Sólo olvídalo—le dijo de mala gana el moreno— no fue nada— pero ambos sabían que esas palabras eran mentira, se habían besado dos veces, ya no era mera coincidencia.
—¿Sasuke?
Tanto Naruto como él, sintieron un escalofrío al escuchar esa voz. Cuando ambos miraron hacia la puerta de su casa, se encontraron con una chica de pelo rosado, mirándolos detenidamente, sobre todo a Sasuke, a quien recorría una y otra vez de pies a cabeza.
—Sakura—dijo Naruto alegremente y se puso enfrente de Sasuke para que no pudiera verlo.
—Naruto, venía a ver a Sasuke, cuando chocaste contra mí y tiraste la canasta que traía – le reclamó Sakura, pero aun así, ella seguía mirando hacia donde estaba Sasuke.
—Lo siento, Sakura, llevaba prisa, por cierto Sasuke no está.
—¿Quién es la chicha detrás de ti?—preguntó con curiosidad. Cuando ambas personas iban subiendo las escaleras, Sakura hubiera jurado que se trataba de Sasuke con una peluca, pero eso era imposible ahora que podía ver a esa persona un poco más de cerca, parecía una mujer como cualquier otra, pero se parecía demasiado a Sasuke y eso la intrigaba.
—Es Sasuki, la hermana de Sasuke—apenas respondió esto Naruto y recibió un golpe en una de sus piernas – perdón, Mikoto— dijo sin despegar los dientes y mirando de reojo a Sasuke.
—Sasuke no tiene hermanas—objetó Sakura y se sintió como una verdadera acosadora. Le gustaba Sasuke desde hace un bien tiempo y no podía negar que había buscado la manera de obtener información de él a partir de Naruto.
—Es su media hermana, no le gusta hablar de ella, es la vergüenza de su familia. Incluso yo que soy su amigo, a penas al conocí hace unas semanas.
—Ya veo—dijo sin estar muy convencida y le entregó a Naruto lo poco que pudo rescatar de la canasta – veré si otro día puedo pasar.
—No creo que sirva de mucho, Sasuke está de viaje.
—Pensé que estaba enfermó.
Se dio cuenta que había metido la pata – claro, el sigue enfermó, Itachi lo vio tan grave que decidió llevarlo con un especialista a otro país.
—De acuerdo.
—No soporto a esa mujer— se quejó Sasuke cuando hubieron entrado al departamento— es demasiado metiche.
—Sí, tienes la culpa por gustarle, eso la vuelve más chismosa— se quejó Naruto.
—Yo no tengo la culpa, ni siquiera la habló.
—Claro.
—¿Aún no puedes superarlo?—preguntó molesto, parecía que ese noche no iba a poder dormir tranquilo – yo no tengo la culpa de que no le gustes— dijo de manera despectiva y aventó sobre la mesa lo que había comprado. No podía entender que veía Naruto en esa mujer, siempre se lo había dicho, no se le hacía ni siquiera tan bonita como para que alguien se volviera loco por ella.
Las semanas pasaron, la relación entre él y Naruto había mejorado un poco, ya podían convivir más tiempo sin enojarse, aunque a veces cuando discutían las cosas acababan en algo que antes hubiera parecido imposible. Se habían besado cerca de seis veces y después de hacerlo ambos buscaban la manera de evitar al otro. Generalmente era Naruto quien lo propiciaba, claro que Sasuke también había comenzado uno que otro.
No hablaban nada al respecto, se besaban, huían y al otro día como si nada hubiera ocurrido, aunque ambos sabían que más de un beso había estado a punto de llevarlos a la siguiente etapa, pero parecía que la simple imagen de Itachi en la mente de ambos, los hacia calmarse y volver a la realidad.
Ahora habían discutido por la película que Naruto había escogido para ver esa tarde, y como en varias ocasiones pasadas, terminaron besándose. Naruto estaba sentada en el sillón, mientras que Sasuke sobre él, estaban tan absortos que ninguno de los dos se dio cuenta cuando un extraño entró a su departamento.
El besó se terminó cuando alguien jaló por atrás a Sasuke y después de eso Naruto recibió un puñetazo en la cara.
—Sasuke, te vas conmigo—dijo Itachi y se llevó con él a su hermano, sin detenerse a escuchar los reclamos que este le decía sin importarle que los vecinos se enteran.
