¡Hola!, espero me disculpen, me he entretenido muchísimo en otras cosas, y apenas hoy pude escaparme y escribir un poco, como saben, anteriores veces he perdido mucho mi inspiración, quizá viendo otra ves la serie me vuelva XD. Aun así, siento que lo siguiente puede que no les guste mucho, se que pude haberlo hecho mucho mejor, pero, no me ha vuelto la inspiración.

-¿Que fue eso?- Rei se encontraba caminando cerca de la casa de los Tsukino cuando vio ese destello dirigirse hasta el cielo para perderse. Rei por un momento cree saber lo que pasaba y angustiada corre hacia la casa de una amiga que tenia tiempo que no veía. Al llegar, llama la puerta tantas veces puede, pero nadie le contesta, y ella no iba a quedarse con los brazos cruzados, así que como pudo escaló hasta el cuarto de Serena y desliza la ventana a un lado. Observa que el cuarto de Serena se encuentra solo y un poco desordenado. Al salir, observa la sala detenidamente hasta que por fin, encuentra a su amiga sentada en el sillón inmovilizada.

-¿Serena?...- Rei apenas se dio cuenta, era entonces verdad, aquel destello fue sin duda el de los three lights. Rei se acerca a Serena y la toma de los hombros mientras se inca frente a ella, la mirada de Serena no se encontraba visible entre tanta humedad y sus cabellos. –Serena, discúlpame. No sabíamos lo que pasaba, en realidad, pensamos que era bueno dejar que vivieras sin que nosotras estorbáramos tu paso… debí imaginarme lo sola que te sentías, sabia que escondías un profundo sentimiento, ¿podrías perdonarme Serena tonta?- Rei trata de abrazar a su amiga con fuerza para poderla despertar de ese trance, Serena al escuchar los sollozos de su amiga, levanta la mirada y la rosa con sus dedos para saber si en verdad se encontraba ahí, con ella.

-¿Rei… que tal se encuentra Nicolás?- Rei por unos segundos sonríe mientras no para de llorar. –Serena tonta…- Ambas se quedan ahí un tiempo, sin decir nada ya que lo sucedido era mas que obvio.

Mientras tanto, la princesa del planeta Kinmoku se encontraba descansando en su dormitorio cuando escucha los estruendosos pasos de una estrella más que molesta. Kakyuu se levanta lentamente y descubre su cuerpo de aquellas sábanas que la acobijaban.

Fighter abre la puerta desvergonzadamente para encontrarse frente a su princesa, Fighter se encontraba jadeando, sudando y con una expresión enfurecida en su rostro. – ¡¿Cuál era la prisa? ¡Nuestro planeta se encuentra bien gracias a ellas!, usted ya no necesita de sus guardianas, menos de mi…- Healer y Maker al escuchar los gritos que provenían del dormitorio de la princesa se apresuran, encontrando a Fighter muy dolida y a su princesa con la mirada baja.

-¡No le hables así a nuestra princesa!...- Decía Healer enfurecida sujetando a Fighter por el hombro.

-¿Quieres calmarte Fighter?, tus gritos se escuchan hasta los alrededores.- Maker al decir esto también toma el otro hombro de Fighter.

-No se preocupen, déjenla.- Kakyuu sale de su habitación pasando por un lado de Fighter y ahí mismo se detiene. –Fighter, esto lo hice por ti, sabes muy bien que en ese planeta no eres bien recibido, tarde o temprano te atacarían y nos atacarían sabiendo que la estrella mas poderosa de Kinmoku se encontraba lejos.- Fighter aprieta mas los puños y sin saberlo sus ojos ya comenzaban una tormenta, sus rodillas le temblaban dejándose caer arrodillado.

-No me hubiera importado…- Kakyuu lo observa consternada. –Yo a ella la habría protegido por sobre todos… incluso dando mi vida si era necesario- Kakyuu se dispone a abandonar su dormitorio para salir al patio, tratando de ignorar lo que su amada estrella se había atrevido a pronunciar, pensando entonces, ¿donde quedaría ella entre tanto amor ajeno? Healer se apresura para alcanzar a su princesa mientras Maker sostiene a Fighter llevándola a su cuarto.

-Tengo que volver Maker, por favor…- Maker tiende a Fighter sobre su cama y se le queda viendo por unos segundos. –Estas olvidando nuestras obligaciones Fighter, la princesa es lo único que nos queda, ¡eres una egoísta!... ¡¿cómo puedes poner a Serena por encima de todas nosotras?- Maker al decir todo aquello, sale del cuarto cerrando la puerta con fuerza. Fighter aprieta con sus manos las sabanas que ahora la consolaban, por fin había encontrado la luz de su ser y ahí estaban aquellos que no podían entender todo lo que pasaba, ahora, ¿quienes eran los egoístas?

Kakyuu se detiene en uno de los arboles del planeta, observando el cielo y las miles de estrellas adornándola. Healer se encuentra a un lado de ella.

-Ella vendrá…- Decía Kakyuu mientras apretaba su puño. –Hay que interceptarla…- Healer, aun enfurecido, no podía creer lo que su princesa le estaba encomendando, ¿quería que interceptara a Serena antes de que pisara el planeta Kinmoku?, si él hacia eso seguramente Serena, aun siendo la princesa de la Luna, colapsaría en medio del universo.

-¿Quedo claro, Sailor Star Healer?- La princesa se devolvía a su dormitorio dejando a Healer confundida, era verdad, Serena siempre ha sido como una espina molesta que no se había podido quitar, aun después de dejar el planeta tierra, viendo como Seiya sufría al abandonarla rendido. La princesa había estado muy extraña después de que volvieron a formar el planeta Kinmoku, pensaba, pero no le dio mucha importancia, ya que una orden debía respetarse.

En el planeta tierra, las sailor se juntaban en casa de los Tsukino después de que Rei había avisado a todas lo que Serena acababa de contarle. Todas se encontraban muy preocupadas por Serena, aun que, por mas que pensaran que la teletransportación de las Sailors era lo mas conveniente, Amy aseguraba que no seria posible al observar las coordenadas del planeta en su computadora, ya que se encontraba muy lejos y sus poderes no bastarían para llegar todas al planeta.

-Aun que…-

-Suéltalo de una vez Amy, lo que sea puede sernos muy útil…- Decía Mina.

-Bueno, que tal si Serena fuese la única en ir al planeta, así nosotras concentraríamos nuestro poder en Serena y después ella debería concentrar sus fuerzas en alcanzar el planeta una vez expulsada. Si me pongo a calcular nuestra energía con la distancia que debe recorrer, hay un 70% de probabilidad de que Serena llegue sana y salva al planeta, si no, ella tendrá que poner más energía para alcanzarlo.- Cuando Amy terminó de hablar, todas estaban en silencio pensando, eso podría ser muy peligroso, pero no tenían otra alternativa, había que intentarlo.

-Chicas, no se preocupen por mi…- Serena a un lado de Amy rompió el silencio, se había recuperado un poco después de tenerlas todas en casa, eso la había alegrado mucho. –En verdad, necesito estar con Seiya, necesito hablar con la princesa Kakyuu y convencerla de mi amor por él- Todas observaban a Serena con entendimiento, ella se había vuelto más madura y decidida.

-Entonces, ¡no se diga mas!, llevemos a Serena al planeta Kinmoku!- Decía Rei con entusiasmo y levantando el puño, y a unísono las demás estaban de acuerdo.

-Serena…- Una voz un poco dudosa se hacia notar después de que todas estaban a punto de salir fuera para comenzar la teletransportación, a lo que se detuvieron para observar a Amy. –Darien… ¿Darien no volverá?- Serena al escuchar aquello, su piel se había erizado, pero después continuó. –Darien me dejo muy en claro que no quería verme… parece ser que la pasa muy bien donde esta, creo que ya no importa mucho el futuro, ¿no?... a decir verdad, si soy la única que puede mantener la paz en la tierra, no necesito a ningún príncipe o rey caprichudo- Al terminar esto, todas estaban mas que impresionadas, a Serena ya no le importaba, aun cuando habían visto y sentido el amor inigualable de ambos, todo lo que había dicho su amiga era mas que alarmante.

-Bueno, basta ya de parloteo, tenemos que mandarte al planeta, si no, Seiya se encontrara muy triste- Decía Rei con una ligera sonrisa en su rostro, moviendo los hombros de Serena y guiándola hasta afuera. Todas siguieron a Rei un poco confundidas, pero a la vez alegres de que Serena no estaba resentida.

Fuera de la casa de los Tsukino, vigilando que no hubiese nadie alrededor, las Sailors invocaban los poderes de los planetas y Serena el poder de la Luna. Al terminar la transformación, Sailor Mars, Sailor Mercury, Sailor Jupiter y Sailor Venus estaban rodeando a Sailor Moon tomándose de las manos.

-Muchas gracias… chicas- Decía Serena sonriéndole a cada una de sus amigas. Había llegado el momento, las Sailors desprendían una gran cantidad de energía mientras Sailor Moon se concentraba en la dirección que debía tomar y aquella estrella seria su guía. En unos segundos, todas estaban flotando unos centímetros sobre el suelo, Sailor Moon por fin se eleva y desaparece cual destello para perderse en el firmamento.

Sailor Moon estaba viajando a una velocidad impresionante, por fin, divisaba aquel planeta rojo, su corazón saltaba de alegría imaginando que tan impresionado estaría Seiya al mirarla. Frente a ella, se veía una luz viajando hasta donde se encontraba, sorprendida, trata de esquivarla pero logra golpearle el hombro y fracturárselo. Sailor Moon grita de dolor pero eso no la detiene a seguir luchando, ahora era su turno, tenia que reunir una fuerte cantidad para poder pisar el planeta. El cristal de plata salía del estuche de su pecho irradiando una luz intensa. Toda esa luz la cubre convirtiéndola en la princesa de la Luna. Toma el cristal sagrado de plata entre sus manos y lo eleva pidiéndole fuerza para llegar a aquel planeta.

En el planeta Kinmoku, Healer se encuentra impresionada de que su ataque infierno estelar no diera resultado. Kakyuu estaba molesta, caminaba de un lado a otro pensando en como terminar todo aquello. De tan solo pensar que ella correría a los brazos de la estrella que Kakyuu tanto amaba le daba cólera. Sailor Star Fighter no lo pensaría dos veces y se marcharía dejándola a ella sola. No lo toleraba.

Serena no podía mas, al pasar por el campo de fuerza de aquel planeta, toma el cristal de plata en sus manos y lo aprisiona a su pecho. Quizás no sobreviviría al impacto en el planeta, pero debía intentar al menos verle una vez más.

Fighter había salido a las afueras de Kinmoku, estaba cansado e irritado. En ese momento siente una energía entrar al planeta y trata de observar quien era, aun que con la oscuridad de la noche era casi imposible ver. Kakyuu corre al encuentro con aquella princesa y se topa con Fighter, entonces era el momento, Kakyuu muestra una cara de horror.

-¡Fighter!, sabia que era verdad, han llegado para atacarnos, quieren matarme y destruir nuestro hermoso planeta, tienes que hacer algo!...- Al escuchar todo esto, Fighter observa que aquella luz se acercaba mas y mas a donde ellos se encontraban. Estaba preparada para impactar aquel ser con su laser de estrellas fugaz pero es detenida por Healer.

-¡No te atrevas!... esa… ¡esa luz es Serena!...- Fighter sigue repitiéndose aquellas palabras en la cabeza y se lanza hacia aquel destello sin titubear. Maker alcanza a su princesa y a Healer que no le quitaba la mirada a su princesa.

-Querías matarla… ¿por qué?...- Maker al escuchar a Healer también observa a su princesa asombrada, ella jamás seria capaz de algo así. Kakyuu solo las ignora observando como Fighter pudo abrazar aquella luz y con esa misma rapidez impactarse con fuerza sobre el suelo. Healer y Maker corren hacia Fighter que apenas podía moverse.

Fighter abre sus ojos para encontrarse con Serena que parecía inconsciente, dibuja una hermosa sonrisa sobre su rostro, Healer y Maker estaban ahí para observar a la pareja de enamorados ayudándole a Fighter a levantarse.

-No la muevas mucho, parece que se fracturó el brazo…- Decía Healer después de recordar como su ataque la hirió severamente. –Debemos asegurarla dentro del palacio hasta que despierte- Kakyuu abre las puertas del palacio para que introdujeran a Serena en alguna habitación, Healer al pasar observa con enojo a su princesa mientras corre aprisa con las demás.

Al llegar a un cuarto, Fighter deposita suavemente a Serena sobre la cama. Estaba un poco pálida y con varias heridas en su rostro. Healer toma uno de los hombros de Maker y sin hacer ruido salen de la habitación dejándolos solos.

Fighter estaba muy afligida, la hermosa princesa de la Luna lo había dado todo por llegar hasta ella, no podía estar más segura, era ella a quien necesitaba por sobre todo. Su mano levemente acariciaba el rostro de aquel ángel herido, haciendo a un lado sus cabellos que posaban sobre sus labios.

-Mi dulce bombón…- Fighter posa su cabeza por encima de las sabanas que rodeaban el cuerpo de Serena, su corazón quería salirse y su cuerpo le temblaba, y entre leves sollozos, sus lágrimas brotaban sin cesar, le dolía tanto verle así, no podía esperar verla feliz y besar esos labios que lo dejaban atónito. Era solo cuestión de esperar.