En otra parte de Gaea donde se encuentra un hermosa cuidad Samurai, rodeada y protegida por dragones, encontramos a Fanelia. La cuidad se encuentra en total movimiento por las celebraciones de ahí se realizarán los próximos días. Pareciera que no existía nada que pudiera disolver la alegría de la población, todos trabajaban con ahínco ya que se rumoraba que al finalizar las fiestas el Rey de esas tierras contraria matrimonio y así disolviera la soledad que envolvía a su gobernante.
Muy alejados de todos los preparativos podemos ver a un apuesto joven de 22 años de edad. Que a simple vista se podría observar que poseía un cuerpo atlético, su espalda era ancha mientras entre las ropas se podría fácilmente divisar que poseía una musculatura muy marcada, gracias a los duros entrenamientos que realizaba diariamente con la espalda. No era otro que su majestad Van Slazar Fanel, quien había dejado muy atrás su adolescencia, era tan alto como su difunto hermano Folken. El descendiente de la misteriosa cuidad de Atlantis había dejado de ser un muchacho impetuoso, aunque seguía siendo terco y en ocasiones impulsivo. Su mirada era serena pero severa, sus ojos se mostraban profundos llenos de determinación y coraje, símbolo inequívoco de su carácter. Pero al mismo tiempo fríos mientras reflejaban una furia contenida en su interior, e indiferentes a la vez. Ese detalle lo hacía ver muy atractivo, lo cual convirtió al joven rey en un hombre muy cotizado por las mujeres. Todas querían ser la afortunada compañera del Rey de Fanelia, quién llevo a su reino a la prosperidad, después de que fuera destruido en la guerra.
Todo parece marchar a la perfección.
El enlace matrimonial... ¿por que insisten tanto en eso?
¿celebrar? ¿por qué celebrar?...
¿Mi coronación? ¿La restauración? o ¿el inicio de la guerra?.
Van Fanel estaba meditando, se sentía inquieto y deprimido. Hacía tiempo que no se sentía de ese modo, se encontraba acostado en una rama de un árbol. Mientras observaba en la lejanía su cuidad, era un cuadro digno de admirarse. El castillo del Samurai en lo alto, mientras que las diferentes casas estaban sedimentadas a su alrededor. Las dos lunas de Gaea estaban suspendidas en lo alto como vigilando la paz y alegría de las personas que habitaban la región.
No muy lejos de donde se encontraba su majestad se escuchaban voces de un grupo de niños de la localidad. Nuestro joven rui-yin no tomó importancia aquellas alegres voces, sin esperar que aquel grupo de estudiantes estaban a punto de romper su tranquilidad.
Esperen... no corran tan rápido – era una muchacha de unos 20 años que estaba rodeada de unos 15 niños de diferentes edades y razas (lobos, delfines, felinos, topos, etc.)
Lo sentimos maestra, pero queremos llegar a tiempo para ver practicar a los soldados que participaran en el torneo este año – decía muy contento un niño de la especie felina de unos 8 años de edad.
Si, yo quiero ver los Gymelefs, en especial Schedezal del Caballero Allen Schezard – hacía coro otro chico de unos 9 años.
Pero Schedezal, pertenece al reino de Austuria y ellos no llegaran tal vez dentro de 3 a 5 días- había replicado la maestra.
Es una lástima yo deseaba verlo – respondió muy triste el pequeño.
No se que le ves a ese Gymelef, el que es digno de observar es el Dios Dragón Escaflowne- dijo otro niño - lobo de unos 10 años, en una posición muy seria y orgullosa.
¡Claro que si! ¡Es el mejor! - Dijeron todos en coro.
Pero es una lástima que el Rey no use su Gymelef- respondió con tristeza y desilusión el pequeño.
Si, ... como me gustaría verlo pelear.
Pero niños saben muy bien , que Escaflowne es como nuestro Dios Protector y solo debe usarse para proteger la paz. Por lo tanto no puede ser usado así como así.
Van se queda observando al grupo de estudiantes, lo han sacado de sus pensamientos. Nadie se ha percatado de su presencia...no lo ven ni lo sienten. El entusiasmo de los pequeños llamó su atención, así que dirigió su mirada hasta donde estos se encontraban.
Pero si fue el mismo Rey quién junto con los Gobernantes de Austuria dieron inicio a este tipo de eventos. ¿por qué no usar a su robot?- dijo una pequeña de 6 años.
¿Robot?, ¿ROBOT?... Melisa por favor, no son robots... son Gymelefs- dice un chico de unos 12 años de edad.
¿cuál es la diferencia?, para mi son lo mismo... hermano- mientras le enseñaba la lengua en forma traviesa.
¡Mike y Melisa no peleen!.
Si maestra – dijeron en coro los pequeños.
Así esta bien,... ¡como veo que están muy interesados en las festividades, veamos un poco de historia!...¿qué les parece? – dice la maestra muy alegre.
¡Noooo, que aburrido!...
¡Mejor vamos a ver a los soldados!
¡Siiiii!
¡No tienen remedio!... si tanto les interesa este evento... ¿alguien, puede decirme...por qué se originaron estas festividades, que no solo son exclusivas de Fanelia sino de toda Gaea? – había dicho la profesora a todos ellos, ocultando una leve sonrisa.
Los niños comenzaron a verse entre sí... la maestra había dado en el clavo, hablar de las fiestas que organizan la Alianza cada año, era el tema favorito de todos los pequeños. No solo por que estas se organizan a lo largo y ancho de toda Gaea, sino porque en cada uno de estos eventos se realizan batallas entre Gylmelefs y duelos con espadas que en algunas ocasiones terminaba en luchas de cuerpo a cuerpo, tema favorito de los pequeños. Así que mientras la maestra hacía un ademán para sentarse, los pequeños comenzaron a sentarse a su alrededor llenos de entusiasmo.
La Alianza de las Tres Esferas se creó al finalizar la Gran Guerra, para ayudar a todos los reinos que fueron afectados y algunos destruidos en su totalidad, para poder restablecer su economía. Casi un año de haberse fundado, Dryden Fassa realizó un gran evento con el pretexto de celebrar la Paz en Gaea, aunque realmente existía una segunda intensión. Varias naciones creyeron que era una excelente idea realizar una festividad de este tipo. Así que propusieron que cada año se llevara acabo este evento, pero con la diferencia que una nación diferente fuera la encargada de organizarla.
Este año la cede se le otorgó al Reino de Kamui. Este país es dirigido por Eliot Abaharaki quien tomó las riendas de su reino después de que el antiguo Rey muriera durante la explosión de la Bomba-energist que fue arrojada por Basram.
Este gran evento se celebrará tres lunas después del Aniversario de la Restauración del Reino de Fanelia y la Coronación de su Rey. Pero este año, se ha vuelto muy especial, no solo por los 6 años de paz en Gaea, si no porque se ha planteado la posibilidad que Van Fanel, representante de la Esfera Roja de la Alianza anunciará su compromiso con la princesa del Reino Kamui, Lilith Ann Abaharaki.
La Alianza de las Tres Esferas esta encabezada por Asturia, Fanelia y Freid, quienes son los representantes y responsables de mantener la Paz y Orden en toda Gaea. Asturia representa la esfera Azul (Tecnología e Industria), Freid por la esfera Amarilla (Mercantil) y Fanelia la esfera Roja (Agraria).
Aunque Freid se caracterice por su economía Agrícula, a la muerte de Boris, Alix su hijo quien fue educado bajo la tutela del padre de Dryden, poseía grandes conocimientos en el área mercantil. Con apoyo de Asturia, Freid se convirtió en una de las grandes potencias en el ámbito mercantil. Pero aun así Alix, consejero de Chid Zar Freid, también fue instruido bajo los ligamientos del Clan Zeku.
Asturia su economía esta basada en el comercio, pero aprovechó al máximo los conocimientos obtenidos por Folken Lacord, aunque gran parte de ellos los conservaba en secreto. Por esta razón era la encargada de regular todo lo referente a la tecnología existente en Gaea.
¿Nadie? – después de un breve silencio, la maestra trataba de darle forma a su idea de cómo iniciar una clase de historia, aprovechando el interés que tenían los pequeños y comenzar a relatar los hechos más importantes que caracterizaron a la Gran Guerra – Bien, estas fiestas nacieron gracias a...
Es tiempo de no temer – una voz, interrumpió el relato de la profesora - el poder de los deseos radica en lo profundo de nuestros corazones. No podemos dormir, ni sentir...es imposible el sueño que vivimos... si no luchamos por él.- habló un chico de 11 años perteneciente a la raza de hombres lobos, que no se había sentado junto con el resto de los niños alrededor de la maestra, si no había recargado en el tronco de un frondoso árbol cercas del grupo, con los brazos cruzados. Todos se quedaron observándolo, ya que casi no hablaba, pocas veces se le veía sonreír, y lo que acababa de decir no tiene sentido.
¿Hugg a que viene eso? –Dijo la maestra.
Alguien hace mucho tiempo me dijo esa frase...además que el poder radica cuando nuestros deseos son escuchados, y un hombre quiso usar el poder de los deseos de cada ser viviente para ver cumplir su cometido. Las personas que lucharon en aquella guerra lo entendieron y pelearon por su libertad.
¡Eres extraño!- dijo otro chico- ¿qué tiene que ver todo eso, con lo que estamos hablando?.
Sin voltear a ver a su compañero continuó – Cuando la guerra se inició, muchas naciones estaban separadas entre si. Muy pocos reinos tenían un acuerdo, la mayoría de estos estaban relacionados con el Imperio de Zaibach. Austuria y Fanelia se unieron por el destino, y ahora que en Gaea reina la paz, ellos quieren seguir manteniendo esa unión. Originada por la destrucción de un reino, el encuentro de una amistad, una rivalidad, una esperanza y un sueño.
Todos observaban al muchacho, estaban sorprendidos por sus palabras...pero este no se inmuto por las miradas de asombro de los demás niños... tan solo se quedó observando las nubes y poco después sus ojos se fijaron en el astro azul.
Mientras tanto Van se había quedado igual de sorprendido que el resto de los chicos, repitiendo la frase del pequeño – "Tiempo de no temer, no podemos dormir, ni sentir...imposible el sueño que vivimos".
En la mente del joven Slazar estas palabras parecieran que tenían un significado muy profundo, pero no encontraba por que le inquietaban. Mientras nuevamente la maestra tratando de romper el silencio que había provocado su joven pupilo, preguntó...
Es muy cierto lo que has dicho...¿parece que conoces muy bien la historia de Gaea?...bien niños y dígame ¿quiénes fueron los principales personajes que intervinieron en la Gran Guerra y qué fueron clave para lograr la paz?
El Caballero Allen Schezard de Austuria — dijeron unos chicos
Nuestro Rey Van Fanel- Otros chicos gritaban emocionados
La Reina Millerna - comentaron gemelas de la raza felina.
Dyden Fassa- mencionaron otros en coro.
Príncipe Chid de Freid – dijo la pequeña Melisa.
No es un príncipe es un Duque – dijo el hermano de la niña como reprendiéndola.
Bueno es cierta manera el Duque Chid es un príncipe también –intervino la maestra, al divisar una nueva disputa entre los dos pequeños - Recuerden que el tiene el título de Príncipe por el Reino de Austuria y el de Duque por su país Fried.
No se olviden de Lady Merle , Ella también es importante- Dijo un pequeño niño con su rostro sonrojado.
Si Miguel, ¡sabemos que te gusta!... jajajajaja – rieron en coro todos.
Después de que se calmaran un momento la maestra continuó - Muy bien, niños ellos fuer..
La Chica de la Luna Fantasma,...Hitomi Kanzaki- Había dicho Hugg con tristeza... ya que nadie la había mencionado.
Van sintió que la sangre se le helaba al escuchar aquel nombre, nunca pensó que alguien que no fuera sus amigos conocía su nombre. Es verdad que Folken lo había mencionado cuando atacó Austuria, pero casi todos se enfocaron en llamarla la chica de la Luna Fantasma, su nombre había quedado casi en el olvido.
Ella fue clave para lograr la paz, sin ella todos quienes mencionaron no habrían...
¡No nos habrían atacado! - Había respondido una niña de unos 10 años, estaba muy molesta.
Hugg volteo a verla muy sorprendido por su reacción- Liz..¿por qué dic..
¡¿por qué lo digo?!- Se veía enojada, se había levantado de su lugar. Su rostro mostraba que estaba a punto de llorar, pero estaba roja de coraje, caminó firmemente hasta Hugg.
¡Simple y sencillamente porque ella tiene la culpa de todo lo ocurrido!, ¡la destrucción de Fanelia, Austuria, Freid!.. y de ... y de mis... de todo, ella trajo la desgracia y destrucción...
Liz, ¿por qué hablas así?- había dicho la maestra.
¡Porque ella trajo la desgracia!... ¡por eso su majestad la envío... de regreso a su planeta!, por...porque ni él ni nadie la quería aquí. Ella era una maldita bruja...una...mal...
Van no podía creer lo que estaba escuchando, a cada palabra de la pequeña sus ojos se tornaban fríos, mientras su cuerpo comenzaba a expulsar una extraña energía... transformando su apacible alma en una terrible ola de odio y coraje. Sus músculos se tensaron, el cabello y la vestimenta parecía ser agitada por una corriente de aire.
ES MENTIRA...- Hugg esta molesto, nadie lo había visto nunca en ese estado- UNA VIL MENTIRA... SI NO FUERA POR ELLA TAL VEZ AUN ESTARIAMOS EN GUERRA, FANELIA NO EXISTIRÍA...TU NO SABES LO QUE DICES...
Pero la pequeña había comenzado a sentir a mitad de sus palabras un viento muy frío, completamente helado que comenzó a recorrer su frágil cuerpo. Atravesando su piel y llegar hasta su acelerado corazón, comenzó a sentir mucho miedo, sus palabras se comenzaban atorar en su garganta hasta dejarla sin habla alguno.
¡Basta ya!- había dicho la maestra colocándose en medio de los dos chicos, aunque la pequeña estaba quieta y temerosa, la maestra había creído que había sido por la reacción el joven Hugg. Así que decidió poner un alto.
Van reaccionó al escuchar al pequeño defender a Hitomi. Eso hizo que su furia se desvaneciera poco a poco, los latidos de su corazón y su respiración comenzó a regularse. Su mirada se suavizó pero aun conservaba esa frialdad en sus ojos, pero con un eje de tristeza.
¿por qué pelean?...Hugg esa no es manera de hablarle a Liz.
Lo..lo siento no fue mi intención- el chico había bajado la cabeza, y apenado por su comportamiento.
Bien,... ahora Liz, dime ¿por qué crees que la Chica de la Luna Fantasma tiene la culpa, y por qué te expresas de esa manera?
A pesar de su arranque de furia del Rey de Fanelia, parecería increíble pero nadie notó su presencia. Ninguno de los pequeños de las distintas razas en especial la felina, no podían sentirlo, como si no existiera. Van se mantuvo inmóvil, sin decir nada, escuchando atentamente...
Liz aun sentía miedo, el frío que había cubierto su corazón aun estaba latente. No se atrevía a pronunciar palabra.
Vamos Liz dime que piensas – había dicho la maestra muy dulcemente para calmar a la pequeña.
Mis...mis... padres mu..murieron en la destrucción de la Cuidad de Palas. Estabamos de visita... cuando un ro...robot, un.. un... Gylmelef rojo.... llegó de repente...de...después de ...de que Esca...Escaflowne sa...salió del...del...ca..canal. Pe...pelearon ... y ...y... hubo un in...incendio – hubo un breve silencio la pequeña, comenzó a derramar lágrimas y después de un suspiro, continúo.
El...re...rey...es...escapó...escapó...vo...volando,...parecía un... un...dragón... yo me quede sola...mi...mi... fa...fami..lia..., mis...pa...padres...por...tra...tratar de protegerme ... mu...murieron.
Pero Liz, no veo porque el odio a la chica – la maestra había abrazado a la pequeña, ella estaba temblando. Su mirada mostraba un miedo indescriptible.
¿Es...que...que no me entienden?...- la niña suspiró, y sintiéndose segura en los brazos de su maestra había logrado tranquilizarse. Tomando valor necesario continuó su relato, procurando no tartamudear, pero sin dejar de llorar.
Después se realizaron ...las...las bodas de los Reyes de ese país y la cuidad fue...fue...a...atacada...nue..nueva...mente. Buscaban a ... a...esa...esa...chi..chica, y un...un soldado trato de protegerme y...y... me...me dijo que si no fuera por ...e...ella nada de esto hubiera pasado... y mis...mis pa...padres estuvieran vivos,...a...de... además ella estaba...jun...junto con...con...los ro...robots el...el di...día que mu...mu...murieron mi...mis padres.
Pero esa no es la razón para culparla –dijo en voz baja Hugg- no tienen derecho a culparla por algo que ella no hizo...¿por qué la siguen tratando así?.. ¿por qué?...¿por qué no es de este mundo?- Mientras hablaba subía poco a poco el tono de voz, sin soportar más sintió que se desgarraba su garganta- ODIO QUE PROHIBAN HABLAR DE ELLA.
Esto logró llamar la atención de todos los niños, que voltearon a verlo muy sorprendidos. Hugg no se había percatado de eso, pero aun así redujo su tono de voz a uno más calmado y lleno de tristeza - Odio que digan que ella causo la guerra. Si no fuera por ella... solo ella... ¿por qué, la odian? ¿ es por eso que no le...?- de repente se lleva su garra al hocico...como percantándose de lo que estaba apunto de decir.
La maestra se le acerca y le dice – Hugg no es forma de hablar, se que la admiras por como la defiendes, pero no puedes opinar porque no la conocisteis...
Hugg baja la mirada y aprieta las manos, no sabe que decir
No podemos decir si ella era buena o mala... porque...
En eso Van que permanecía callado y oculto, salta de la rama donde se encontraba. Cayendo suavemente y dándole la espalda al grupo de niños, quienes se sobresaltan al ver aquel extraño aparecer de repente.
La maestra lo reconoce, y sus ojos muestran sorpresa y apenas puede pronunciar palabra alguna, pero logra decir – Su...su majestad... – por extraño que parezca sintió escalofríos al ver la figura ante ella.
Van se voltea a verla, sus ojos muestran una frialdad indescriptible. Que hace que todos los presentes se queden estáticos, la mirada del rey parecía congelar hasta el corazón más cálido. Pero solo Hugg lo observaba con una leve sonrisa, se había sorprendido como el resto de los chicos pero cuando se repuso de la misma, solo comenzó a sonreír mientras observaba al piloto del único Gymelef hecho en Ispano.
Van no le presta atención dando media vuelta y se aleja caminando lentamente, con un paso lleno de pesar...que deprime incluso a la persona más feliz.
Su majestad... –dice finalmente la maestra cuando lo ve alejarse a través del bosque - Niños creo que debemos irnos y no hablar mas del tema.
No lo creo así – Se escucha una voz entre las sombras de la espesura del bosque – además no podemos evitar ignorar los hechos del pasado.
Todos se sobresaltan, pero después su sorpresa se rompe en un estruendo de alegría.
Ashitaka... Miren es Ashitaka.
Todos los niños admiraban a este espléndido espadachín y arquero de Austuria. Este ve a los niños y sonríe, pero en seguida voltea en dirección a donde el Rey se había marchado. Pudo divisarlo a lo lejos gracias a su vista felina.
Mientras los niños a su alrededor lo cubren de preguntas, pero él no responde. Tan solo se dirige hasta donde estaba Hugg, quien no ha apartado la vista del sendero que tomó Van.
Hugg- Su voz denotaba irritada, mientras su mirada era severa- No debemos apasionarnos de esa forma, debes cuidar tus emociones. Sabes muy bien las consecuencias que puede ocasionar un descuido tan imprudente, como el que has demostrado hace unos instantes. Si quieres ser un guerrero debes mantener la mente fría, ¿cuantas veces te lo tengo que repetir?
Hugg solo sonríe tristemente- Lo siento...capitán.
¡NO SOY TU CAPITÁN!, pero aun a si, debo recordarte, que si deseas proteger lo que más quieres y aprecia en este mundo no debes olvidarlo... ¿entendisteis?
Si señor...
Espero que no lo vuelvas a olvidar...
Todos se quedaron observando la extraña escena. Muchos de los pequeños se preguntaban que relación tenía Hugg con Ashitaka, lo que no sabían es que Hugg era el aprendiz del Caballero Caeli.
Aproximadamente hacia tres lunas que Hugg había llegado a Fanelia, después de una disputa con el Capitán de la Elite Celeste. Como se mencionó anteriormente era un chico muy callado y solitario, siempre se le veía alejado de los demás niños, mientras practicaba al tiro al blanco. Rara vez sonreía, se le veía regularmente cercas del castillo del Samurai, sentado en alguno de los muros de la cuidad. Observando siempre a la Luna de las Ilusiones.
Ashitaka después de la llamada atención al chico, cambió esa actitud de autoridad, dando media vuelta se dirigió al resto de los pequeños. Estos nada perezosos lo comenzaron a rodear y pedirle que les contara sobre los torneos en los cuales había participado. Ashitaka les brinco una cálida sonrisa y comenzó a relatar sus aventuras, no sin antes percatarse que el niño lobo, Hugg se alejaba del lugar a meditar lo ocurrido.
