Peter y las chicas
Disclaimer: todo pertenece a J. K. Rowling.
Esta historia participa en el minireto de enero de La copa de la casa del foro La noble y ancestral casa de los Black.
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Los Merodeadores eran afortunados: eran populares, iban bien en el colegio y eran los mejores bromistas, pero en el tema amoroso no tenían tanta suerte. Las chicas se desvivían por James y Sirius, sí, pero Lily, la única que le gustaba a James, no le hacía caso, y a Sirius no le gustaban las chicas. A Remus las chicas parecían verlo más como un buen amigo que como un posible novio, pero a su amigo le daba igual, ya que no le gustaba nadie. A Peter, el tímido Peter, las chicas no parecían verlo en absoluto. ¿Cómo iban a verlo si siempre estaba rodeado por sus talentosos y extrovertidos amigos?
Algo se encendió en la cabeza de Peter, quizá el wisky de fuego que había tomado, pero él prefirió pensar que se trataba de una buena idea. Debía hablar con las chicas él solo. Así, ninguno de sus divertidísimos e inteligentísimos amigos podría robarle su atención.
Con esta gran idea en mente, Peter salió del dormitorio.
Nada más bajar a la sala común, el retrato de la señora gorda se abrió y por él entró nada más y nada menos que justo lo que Peter estaba buscando, una chica.
Se trataba de una chica de su curso, una de las que solían observar a Sirius y James mientras comentaban cosas por lo bajo y soltaban risitas muy poco discretas. Peter no lo dudó un segundo; tenía que demostrarle a esa chica que él no tenía nada que envidiarles a Sirius y James.
Se acercó decidido y comenzó a hablar con la voz pastosa por el alcohol sobre sus cualidades, entre ellas, su musculatura, porque puede que no lo pareciera, pero Peter era puro músculo, y dicho esto se quitó la túnica para que la desconcertada chica pudiera comprobarlo. Después, Peter comenzó a quitarse otra prenda de ropa dispuesto a enseñarle otra parte de su cuerpo, una que según él estaba también muy bien dotada. La joven echó a correr en dirección a su dormitorio. No tenía ningún interés en comprobar el tamaño de ninguna parte del cuerpo de Peter. Él, por su parte, no pudo hacer más que volver a su cuarto a dormir la borrachera.
Al día siguiente no se acordaba de nada, pero notó que algunas chicas le lanzaban miradas riéndose. ¿estarían por fin las chicas demostrando interés en él?
