Advertencias: Este fanfic tiene OCs, además, es una parte paralela a mi fanfic SoulTale, los protagonistas son Sans, Papyrus y dos OCs que son parte de SoulTale, así que, bien puedes leer y considerar que los niños que aparecen son simplemente alumnos o leer la historia completa y ampliar tus conocimientos acerca de ellos. Que la historia ocurra paralelamente no significa que ocurra al mismo tiempo, estas clases empiezan el día después que Acedera deja la escuela y continúan hasta que empieza a converger con el resto de la historia. Las actualizaciones serán generalmente semanales y cortas. Aclarado esto, ¡les dejo leer!
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Tutorías con el profesor Sans
(llame, pero no hay garantías de que contestemos)
¡Octava clase!
física (¡Por fin!)
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Sorprendentemente, Acedera volvió y aún más asombroso, no parecía enojada por las bromas de la semana anterior.
Sans decidió que iba siendo hora de enseñarle algo de matemáticas de verdad, no simplemente jugar con números hasta marearla por simple diversión, así que se abstuvo de hacer chistes. Pero esa vez ocurrió algo diferente, ella parecía mortalmente concentrada en sus palabras y no en las explicaciones como lo hacía normalmente.
—¿comprendes? —le preguntaba siempre al final.
Ella se recostaba lentamente en su asiento, procesando la información para luego preguntar lenta y cuidadosamente—: Fue... un chiste, ¿cierto?
Y ahora había un nuevo problema, ella ya no se concentraba en las clases sino en los chistes ocultos de sus enseñanzas. Sans casi se rió cuando se dio cuenta de ello, definitivamente, esas clases no estaban yendo a ningún lado.
—de acuerdo, hora de pensar en otra forma de enseñarte esto, chico —dijo Sans mientras bostezaba—. quizás es simplemente que las matemáticas no quieren colarse en tus huesos, ¿por qué no dejamos así?
Acedera negó.
—Necesito aprender, sino... no podré volver a la escuela.
—te gusta mucho la escuela, ¿eh? —preguntó el esqueleto recostándose con pereza, aprovechando que ella se había desviado de las clases por un momento. Cualquier momento de descanso él iba a aprovecharlo.
—Me gusta —asintió juntando sus manos en su regazo. Sans la miró con curiosidad.
—wow, es bastante extraño escuchar a alguien decir que le gusta la escuela, ¿tienes muchos amigos allí, chico? —cuestionó interesado, no muchos niños o adolescentes decían libremente que les gustaba ir a la escuela, ella era la segunda persona a la que escuchaba decir eso, después de Frisk.
—Soy chica. Y no. No conozco a nadie más que Frisk —dijo avergonzada—. Solamente me gusta la escuela porque... me resulta normal.
—¿normal?
—Sí, me gustaría ir a la escuela como una chica normal —respondió con algo más de confianza—. Poder tener compañeros de clase, exámenes, tareas, mis propios deberes y actividades. Hacer cosas de chicas de mi... edad.
Ella era muy consciente de lo mayor que había sonado con la última frase, pero no había mejor forma de describirlo, ella quería ir a la escuela para ser una adolescente normal, no una secretaria de diecisiete años que aparentaba tener la experiencia de una mujer de treinta.
Necesitaba esas tutorías.
—si es así, no creo que puedas aprender todo lo que necesitas aprender antes de que se acabe el año, hemos perdido mucho tiempo —dijo Sans sinceramente.
Acedera estuvo tentada a decirle "¿y de quién fue la culpa?", después de todo, muchas clases se pasaron con el esqueleto durmiendo profundamente. No obstante, tomó aire y consiguió relajarse. Debía ser paciente, no podía explotar en la cara de su tutor.
—¿Me sugiere tomar más tutorías?
—si quieres aprender bien. sep. puedes tomarlas conmigo o con alguien más, es tu dinero y haces lo que quieras con él —dijo Sans sin mucha preocupación—. pero, mientras acaba mi contrato, voy a enseñarte lo poco que sé.
Sin más, con mucho esfuerzo el esqueleto se levantó de su lugar y se dirigió a la puerta, Acedera lo miró confundida, ¿a dónde iba ahora?
—¿te vas a quedar ahí, chico? hay que salir —dijo mientras abría la puerta y le señalaba el exterior.
—Oh... —ella se puso de pie inmediatamente— ¿a dónde vamos? Si se puede saber...
—a lo que querías —dijo Sans mientras cerraba la casa con seguro y caminaba con las manos en los bolsillos, Acedera se apresuró a seguirlo—, estudiar.
—En... ¿En la calle? —preguntó confundida.
—en el parque —corrigió Sans sin preocuparse demasiado—, se me acaba de ocurrir una sansástica idea, si no entiendes entonces puedes buscarte otro tutor si quieres.
—En ese caso déjeme volver por mi cuaderno de apuntes y...
—nope —negó Sans sin mirar atrás, obligándola a seguirlo sin decir una palabra—. sólo vas a ver —entonces llegaron al parque—, bienvenida a tu primera clase de física real. vamos a jugar "sans dice".
Estaban parados en mitad del césped, a unos metros de ellos habían niños jugando y algunas parejas de humanos y monstruos paseando por ahí, ya fuese en plan romántico o simplemente sacando a la mascota. Ese juego de "Sans dice" sonaba a que iba a hacer el ridículo en público.
—No estoy segura de que...
—sans dice no hables —empezó riendo, ella al no saber diferenciar si estaba bromeando o estaba hablando en serio, obedeció irremediablemente—. bien hecho. ahora, sans dice camina tres pasos hacia delante —ella miró insegura a Sans, pero obedeció—. ahora, tres pasos hacia atrás —lo hizo, Sans rió—. nope, no dije sans dice.
—Lo siento —se disculpó mientras volvía a avanzar los tres pasos hacia delante, se veía tentada a preguntarle qué tenía que ver el dichoso juego con física, pero decidió ser paciente, quizás, iba alguna enseñanza oculta ahí.
—ok. sans dice da tres pasos hacia atrás.
O quizás no.
Pero como fuese, ella dio los tres pasos, volviendo al inicio.
—bien. sans dice, responde: ¿cuánto te moviste?
—Eh... seis pasos, si no contamos cuando me equivoqué —respondió sin mucha dificultad.
—error —dijo Sans para su sorpresa—, yo te veo en el mismo lugar del inicio, chico —ella lo miró confundida—. escucha, si te hubiese preguntado cuántos pasos diste habrías acertado, pero te pregunté por cuánto te moviste. este es de los conceptos más básicos de la física: el movimiento. en física, el movimiento se refiere a un cambio de posición. la distancia es algo diferente, diste nueve pasos (sí, contamos tu error) hacia delante y hacia atrás. sé que te preguntarás, ¿para qué sirve esto? bueno, con esto puedes calcular el tiempo y distancia que puede tardar en recorrer un... no sé, niño para llegar a un carrito de helados, pero eso se viene con otras cosas que le vamos a agregar, que son medidas. ¿te tengo o te perdiste?
Acedera miraba a Sans fijamente con los ojos bien abiertos, cuando el esqueleto le preguntó si había entendido ella se sorprendió muchísimo al darse cuenta que, efectivamente, había entendido lo que Sans le había explicado.
—Sí... sí, entendí... ¡entendí! —dijo sonriendo por primera vez de emoción.
—...eres la primera persona que conozco que se emociona por haber entendido algo, bien hecho, chico, pero no cantes victoria hasta que acabemos esta clase —dijo Sans mientras reía un poco.
Acedera asintió, esperando la próxima explicación.
—bien, sans dice... súbete a ese árbol.
Claro, esa iba a ser una tarde muy larga y muy, muy pesada.
