Equipo 7+1

No me pertenece Naruto ni ninguno de los personajes y elementos de otras fuentes

Capitulo 3

El Entrenamiento "Especial"

-Usted debe odiar a los jóvenes para guardarse semejante detalle en la descripción de la misión- fue lo primero que dijo Shinji una vez que el viejo Tazuna termino de explicar la historia de su agredida nación.

Kakashi y sus alumnos llegaron a Nami, poco después de que Tazuna fuera escoltado a su casa por Naruto y Sakura, ya que una vez que estos últimos alcanzaron las cercanías del pueblo, el rubio hizo un clon para guiarlos al sitio.

Hatake tardo un rato en recobrar la conciencia, pues entre el Sharingan y los jutsu de alto calibre, su chakra casi había tocado el suelo. Luego este exigió los verdaderos detalles de la misión al constructor de puentes, para que luego su tono de voz se tornara bastante serio.

-Lo que hizo fue muy grave. De haber sabido que existía la posibilidad de ser atacados por ninjas de ese nivel, la misión hubiera tomado el rango A.

-Y con ello el precio- respondió el anciano con una expresión impotente. –De poder pagarlo lo haríamos, pero la economía de nuestro país no nos permite costearnos una misión así.

-Si ese es el caso, temo que me veo en la obligación de abortarla - dijo Kakashi con algo de lastima.

-DE ESO NADA- dijo Naruto levantándose del asiento en donde estaba bastante molesto. –No podemos irnos así. Estas personas necesitan nuestra ayuda y no podemos negársela- dijo con bastante fuerza.

-Entiendo tu punto Naruto, pero debes tomar en cuenta de que nos enfrentamos a un jounin, es parte de mi responsabilidad mantenerlos a salvo.

-(cough, cough) Entrenarnos adecuadamente también es una- dijo el pelimorado con voz baja.

-Pero nada, si no los ayudamos, nadie lo hará. Acaso no es ese el propósito de los shinobi. Ayudar a las personas – dijo el rubio apretando los puños.

El sensei suspira al ver la determinación del chico y entonces ve a los demás. -¿Qué dicen ustedes?

-Yo también quiero participar. Este lugar necesita de nuestra ayuda- dijo Sakura que en su corto recorrido que había tenido por el pueblo y el mismo hogar del constructor, presencio las condiciones en las que vivían ese país.

-¿Una misión no cumplida? Ni crean que permitiré que eso pase en mi presencia- dijo el Uchiha menor.

-No creo que tenga otra opción- dijo Shinji con desgano.

-De acuerdo, terminaremos la misión. Nos encargaremos que ese puente sea construido- dijo Hatake viendo a Tazuna.

-Se los agradezco- dijo el viejo con casi lágrimas en sus ojos. –No sé cómo pagarles- dijo mientras hace una reverencia al grupo.

-Inútil- se oyó de una voz que llamo la atención de todos. Un niño que llevaba un sombrero y que estaba medio escondido en el marco de la puerta de la sala. –Gato los matara a todos- dijo con una voz baja y llena de rabia

-Wow, por favor díganme que ese de allí no es el alma en pena de un niño, porque si es así, renuncio- dijo Shinji mientras se para y forma una cruz con su brazos en dirección del muchacho, causando que a los otros se les forme una gotas en sus nucas.

-INARI- reclamo una mujer que llego a la habitación con una bandeja con vaso de té. - Esa no es forma de tratar a nuestros invitados- dijo Tsunami mientras ofrecía lo que trajo los presentes

-No importa, Gato los matara a todos – repitió el niño.

-¿Quién te crees que eres para hablarnos en ese tono? – dijo Naruto reclamándole.

-Basta, Naruto. Es solo un niño- le dijo su compañera tratando de calmar al chico.

-Estoy seguro de que esa será la primera en morir, es la más débil- dijo para que antes de que alguien pudiera reaccionar, un chichón apareciera en la cabeza de niño cortesía de la pelirrosa.

-Ten más respeto por la Haruno-san, jovencito- le regaño Tazuna. – Ella junto a su amigo se encargaron de mantenerme a salvo mientras éramos atacados.

-No importa, Gato los matara a todos. Todos mueren cuando se le enfrentan- dijo Inari como si ese fuera su slogan, molestando a los visitantes y preocupando a sus familiares.

-Ya entendimos, Gato los matara a todos, quieres una galleta Ina-Loro –dijo Shinji mientras busca algo en su mochila.

-No me digas que en serio está buscándole una galleta- fue el pensamiento de la mayoría de los presentes, nerviosos por la respuesta del chico. Pero realmente Shinji solo saco una bolsa que tiene unas esferas amarillas, entonces toma una y la trituro en su vaso de té.

-La muerte es algo inevitable, a todos nos llega en el algún momento- dijo mientras le da un sorbo a su bebida. –A algunos más pronto que a otros- entonces mirada se torno triste y melancólica, cosa notada por los presentes. –Aun hay veces en que lo extraño. Fue muy difícil superar la perdida de Mufasa- dijo mientras ve el techo, como si viera al cielo, mientras una lagrima cae por su rostro.

-Shinji-kun ¿El era….?- trato de decir Sakura viendo preocupada la reacción de su compañero.

-El gato de mi familia- todos en la habitación cayeron de espaldas contra el suelo, por la semejante estafa a sus sentimientos. –Supongo que tampoco ayuda que lo hubiéramos llamado como a ese león de la película- dijo el moreno mientras se secaba las lágrimas con pañuelo.

Luego de que Inari se fuera azotando todo lo que tuviera en frente por aquel insulto, su abuelo conto al equipo el suceso que ocurrió con su padrastro y el mafioso. Cosa por la cual, la chica del grupo le reclamo al pelimorado que fuera a disculparse.

Sin más nada que decir, el constructor se retiro pues el sensei del equipo 7 le pidió un poco de privacidad para discutir unos asuntos con sus estudiantes.

-Cómo supondrán, tengo muchas preguntas, empezando por algo que me tiene bastante curioso- dijo Kakashi señalando a Shinji, que ahora se estaba comiendo las esferas amarillas solas. - ¿Qué supone que estas comiendo? Te he visto desde que salimos de la aldea consumiendo lo que sea eso- le dijo en tono acusador.

-Caramelos- dijo sin inmutarse.

-¿De qué clase?- responde escéptico.

-Azúcar y miel- dijo él con cara inocente.

-Qué alivio. Pensé era uno de tus experimentos raros que traes para comer- dijo el rubio mientras se pasa la mano por la frente. –¿Me permites uno?

-Por supuesto- dijo el Shinji facilitándole la bolsa en donde los guardaba.

-Gracias- dijo Naruto llevándose a la boca un puñado. –Están buenos- dijo feliz con la boca llena para el desagrado de algunos. La sonrisa del chico pronto desaparece, mientras su cara se ponía roja y empezaba a sudar copiosamente, para luego salir corriendo pidiendo desesperadamente agua.

-Mmmmmmm, Creo que debí advertirle sobre el relleno de jengibre concentrado- dijo el otro chico pensativo con la mano en la barbilla.

-¿Qué rayos paso?- dijo mientras Kakashi ve desconcertado la escena.

-Shinji tiene un sentido del humor de temer- dijo Sakura lamentando que Naruto haya caído de nuevo en los trucos de su compañero.

-En lo posible nunca acepte algo hecho por su mano- dijo Sasuke con un semblante algo verde.

-Que crueles- dijo Shinji algo aludió mientras comía sus creaciones.

-Bien, volviendo al tema. ¿Cómo fue que hicieron el plan que ejecutaron en la pelea? Apenas hablaron entre ustedes y de la nada sacaron a Tazuna del peligro, sin que ni siquiera yo me diera cuenta- pregunto el exasperado jounin.

-Es interesante ver como el reglamente ninja, en realidad es bastante útil. Dice que cada grupo debe desarrollar un código personalizado para poder operar con mayor eficacia, el usado en la pelea fue el "tres idiotas"- dice el chico moreno haciendo énfasis que lo último fue solamente una actuación.

-¿Eh?- es lo único que expreso el ciclope.

-Se refiere, a que si los chicos hacen una acción que considere bastante estúpida, es una señal de que yo debía actuar para aliviar la situación. Debido a que la prioridad era el cliente, le indique a Naruto que nos sacara del sitio.

-¿Cómo demonios convenciste a Naruto de ello? -dijo Kakashi abriendo su ojo visible a más no poder.

-Cinco platos de ramen son el precio por hacerme perder una pelea- dijo un Naruto ya recuperado mientras Shinji sentía como su billetera le dolía.

–Debería relajarse lo encuentro bastante tenso, en verdad el hombre estaba algo hiperventilado- le dijo Sakura a Kakashi

-¿Pero como hicieron para anteponerse al miedo que provocaba estar completamente rodeados por enemigos? Zabuza bien pudo matarnos en un instante.

-No queremos hablar de eso- dijeron Sakura, Naruto y Sasuke mientras una nube sombría los cubría.

Los genin supusieron que tener a un bromista como Naruto en el equipo iba a traerles algunos momentos incómodos, pero realmente no esperaban que el rubio realmente solo fuera un novato en comparación al pelimorado. No entendían que exactamente pasaba por la retorcida mente del otro Uchiha, pues se habían vuelto los conejillos de indias en una inconcebible cantidad de maldades.

Despertar una noche cubierta de cucarachas de plástico más un intento de genjutsu en donde a la chica le crecía la frente y perdía su cabello hasta quedar calva, fueron suficientes para que los padres de Sakura consideraran llevar a su hija a un psicólogo y cambiar todos los cristales de las ventanas de su casa.

Naruto fue encontrado por sus compañeros en posición fetal cuando todo el ramen instantáneo de su casa desapareció luego de que el afirmara ver como un fantasma come-fideos vaciaba sus alacenas sin que él pudiera hacer nada para evitarlo. Unos Bushin con Henge, simulaban perfectamente los fantasmas que el rubio tanto temia.

El mas perturbado de los tres era Sasuke, pues de alguna forma habían quebrantado su más guardado secreto, su miedo a los payasos. No había forma de que alguien lo supiera, es más, se había olvidado completamente del tema luego de la masacre Uchiha, pero de repente estaban allí, en su apartamento, decenas de mascaras de payaso viéndolo con sus ridículas sonrisas y sus chillonas narices rojas. Lo peor fue cuando de alguna forma le fue puesto un genjutsu en donde veía a Sakura y Naruto con los disfraces y maquillajes de estos. Sasuke sin saber que hacer, empezó a huir de ellos mientras estos le perseguían inocentemente pues esa había sido la instrucción de entrenamiento para ese día de Shinji.

A eso se le tenían que agregar incesantes sombras que parecían perseguirlos por todas partes. La vez que la figura de una mujer salió volando de un pozo de agua seguida de una serie de gritos y otras muchas cosas más de ese estilo, que ocurrieron en el transcurso del tiempo que llevaban entrenando.

Al ver la cara de tragedia y trasnocho de los shinobi, Shinji no pudo más y estallo en risas, cosa que llevo a sus compañeros a concluir que los ataques habían sido perpetrados por él. Esto por supuesto derivo en una persecución todoterreno por toda Konoha, que finalizo en una paliza monumental para el pelimorado. Esto también llevo a una promesa entre los tres chicos, en donde no le darían otra vez a Shinji el placer de verlos asustados.

-Publicare un libro que se titulara "Como Vencer Tus Miedos"- dijo el Uchiha mayor, para luego recibir una serie de golpes por parte de los otros integrantes. Esto sin embargo fue ignorado por el sensei que se encontraba deprimido en una esquina haciendo círculo en suelo.

-Kami-sama, ¿Cuál es el sentido de la vida? – pensó viendo que su labores como sensei habían sido casi completamente desplazadas. Ya que se suponía que él era que debía trabajar esa cosas con su alumnos.

Momentos después el equipo 7 tomo en seriedad su situación y empezó a discutir la verdadera razón de la reunión.

-Temo decirles que Zabuza sigue vivo- dijo el jounin conmocionando a los genin.

-Sabía que no se podía confiar en ese Anbu- dijo Shinji apretando los puños.

-¿Cómo llego a esa conclusión?- pregunto Sasuke.

-Como dijo Shinji, si su intención era deshacerse del cadáver debió hacerlo en ese mismo sitio. El procedimiento es demasiado estándar como para que sea secreto y no necesitaba ponerse a la defensiva como lo hizo- dice el jounin – ¿Por cierto como es que sabias ese detalle?- menciono el Hatake mientras se gira al joven.

-¿Si saben que en la academia hay libros con lo más básico del oficio ninja?– respondió él con sarcasmo. -Este no es un trabajo tan secreto como aparenta.

-Este chico me va a sacar las canas incluso más rápido que el resto del equipo junto- pensó Kakashi.

-Ahora dígame, ¿Esa fue una emboscada normal?- dijo Sasuke. -Vi la fuerza del espadachín y bien él solo pudo haber puesto a todo equipo en problemas. ¿Para qué necesitaría refuerzos?

-Hay registros de que los Hermanos Demoniacos trabajan para Zabuza, pero el resto debió tratarse de hombres de Gato. Aunque debo mencionar que ese tipo cooperación es rara incluso para un ninja renegado- dijo mientras todo el equipo queda pensativo. –Por el momento necesito que descansen, mañana tendremos un entrenamiento especial. –El equipo asiento y se retiro de la habitación.

[En la guarida de Zabuza]

-MALDITO DEMONIO, ¿COMO SE TE OCURRE FALLAR EN TAN IMPORTANTE MISION?- grito un hombre de baja estatura a otro que se encuentra completamente vendado en una cama.

-No es como si tus soldados hubieran ayudado un poco- respondió el Momochi.

-Por tu culpa, perdí a cinco de mis mejores hombres- dijo el otro colérico.

-Entonces tienes unos estándares bastante bajos. Esos hombres perdieron contra un mocoso que usaba un overol naranja. No hay que ser un genio para saber que se trataba de un idiota que no entiende el concepto del sigilo, pero aun así el simplemente los noqueo en un santiamén.

-Eso no justifica tus fallas. Se supone que solo se trataba de una panda de niños-dijo agitando el bastón que lleva.

-Pues tú informante estaba mal, esos chicos apenas mostraron miedo. No sé qué clase de entrenamiento infernal les estarán dando ahora en Konoha, pero no eran los mocosos que esperábamos.

-Esto saldrá más caro de lo que esperaba, tendré que contratar más hombres- exclamo el mafioso halándose los pelos.

-No te molestes, la próxima vez me encargare de esos bastardos- dijo el ninja renegado

-No creas que tolerare más fallos –dijo el enano partiendo del sitio con sus guardaespaldas.

-¿Por qué permite que lo trate de esa manera? –le pregunto el joven que lo había salvado, ahora sin la máscara que ocultaba su rostro.

- Necesitamos el dinero, Haku- dijo el hombre sin darle la cara.

-¿Y eso implica dejarse a rebajarse y ser herido en más de un sentido?

-Que no se te olvide quienes somos- dijo dándole una mirada fuerte. –Solo somos simples herramientas.

-Lo que usted diga Zabuza-sama.

[En el pueblo]

Sakura, Shinji y Tsunami habían salido hacer una compras, en donde la kunoichi se había ofrecido gentilmente a asistir a la ama de casa, aunque ello se debía realmente a que no quería dejar sin vigilancia al chico que se había ofrecido primero. ¿Quien sabe que podría planear a sus espaldas? Aun cuando se molesto mucho cuando descubrió ese lado del pelimorado, Sakura no podía tener con él, los mismos arranques de ira que a veces provocaban las idioteces de Naruto.

El pelimorado, no podía evitar ser engreído como lo eran los demás muchachos, pero al menos era más sutil al momento de tratar con las damas como ella. El chico la veía como una igual y no la subestimaba al momento de ayudarla en los entrenamientos, sin mencionar que se sintió aliviada cuando él dijo que veía ridículo lo de asunto del largo de su cabello, le comento que cada quien tenía el derecho a llevarlo como quiere y bastaba con que lo recogiera un poco mientras se estaba en la intemperie.

Sakura le pregunto cómo es que estaba tan seguro de ello, pues eran sus palabras contra la de un jounin experimentado. Él le comento que su madre solía llevar el cabello largo con toda confianza y que a pesar de ser luchadora de corto alcance nunca había ha tenido problemas con ese asunto. El detalle estaba en la confianza que ella tuviera en sus habilidades.

Claro, a pesar de ser alguien a quien le daba gracias por haber reconstruido su confianza en sí misma, no podía evitar darle un golpe de vez en cuando debido a que en una escrito con sangre de pollo "No hay escapatoria" en el techo de su habitación luego haberle hecho tener una espantosa pesadilla con la escusa de estoy probando Genjutsu.

Además, como kunoichi sabía que no debía fiarse del todo en los demás, pero Shinji llevaba eso a otro nivel. Una vez trajo un intento de bento que se encontraba todo negro y quemado. El no comento nada sobre él mientras lo comía, pero sus compañeros en un acto curiosidad, y estupidez, pidieron probarlo. El alimento era actualmente comestible, pero de repente sus rostros se pusieron tal trasero de babuino y corrieron como pudieron hacia el lago del campo de entrenamiento para aliviar el picor que les había causado la comida. No esperaron que unas mascaras oni hubieran sido ubicadas en el fondo del lago, cosa que por poco causo que se ahogaran. Por eso cada uno se había impuesto la importante labor de vigilar al chico como si su vida dependería de ello.

Una vez que el ama de casa compro unas cuantas cosas, en donde que a pesar de su negativa, fueron pagadas por los genin. El grupo de personas se devolvió sobre sus pasos y camino por las vacías calles de Nami.

El pueblo estaba en un penoso estado. Las casas tenían sus fachadas deterioradas mientras casi todas las ventanas y puertas estaban cerradas. Algunos lugares parecían estar abandonados, pero el nauseabundo olor que despedían indicaba la posible causa. Las pocas personas que caminaban por el sitio lo hacían de forma apresurada, manteniendo sus rostros ocultos para evitar el contacto visual. Tsunami lamentaba que los jóvenes tuvieran que ver esto, pues ella afirmaba que su pueblo fue en cierto momento un lugar bastante hermoso. Sakura solo mantenía la vista agachado mas el chico se mantenía indiferente.

-¡PAPA!- fue el grito de un niño que rompió el silencio que gobernaba el lugar. El grupo se giro su vita para ver como en un callejón se desarrollaba una nefasta escena.

El pequeño estaba sobre el cuerpo de un hombre tirado en suelto, encima de un charco de sangre, tratando de hacerlo reaccionar en medio de un estridente llanto y muchas suplicas infructuosas para que se levantara. En frente de la familia estaban dos sujetos armados con katana riéndose por la que parecía su fechoría. Esto perturbo a Sakura y Tsunami, pero el chico en cambio solo se limito a indicarles que era el momento de retirarse.

Eso pudo haber evitado cualquier enfrentamiento innecesario, pero uno de los sádicos bandidos pensó que era buena idea acercarse a las chicas con el fin de buscar entretenimiento. Cuando puso mano el hombro la pelirrosa, un kunai fue clavado en su brazo cortesía de la chica que inmediatamente había sacado su arma para defenderse.

El hombre profirió una maldición que no debería ser escuchada por menores y pronto se encontraba listo para usar su ama para cortar a la chica cuando otro kunai se estampo en su frente, esta vez lanzado por el compañero de Sakura. La sangre entonces bajo por su rostro y la vida pronto abandono al sujeto.

Su amigo enfurecido se lanzo a la carga contra el pelimorado que esquivo el ataque en un salto contra la pared, que luego fue usado de impulso para que la caída este tomara su cabeza y la girara para romper el cuello del sujeto. Sin que ellos pudieran siquiera evitarlo, murieron a causa de unos simples mocosos.

Por supuesto, Tsunami se encontraba en estado de shock, en cuestión de instantes habían sido borradas varias vidas en frente de ella, unas escorias, pero vidas a final de cuentas. No entendía porque unos niños tenían que exponerse a semejante violencia.

Sakura por su parte, estaba conmocionada y sentía como su mente luchaba por escapar de la realidad. Ella solo planeaba amenazar al sujeto que quería sobrepasarse, si bien le había molestado mucho la escena anterior, pero no se había planteado llegar a ese punto.

El rostro de Shinji en cambio se veía completamente relajado. Era ignorado por las chicas, el hecho de que él se había liberado de parte de la carga que sentía en los hombros. Aun cuando un pequeño atisbo de su conciencia le decía que no lo hiciera, el chico necesitaba solo pequeño gatillo para deshacerse de la impotencia que sentía desde que llego al pueblo y ver toda la injusticia que provocaba una sola persona.

-Es la primera vez verdad- dijo el chico mientras recoge las armas de los sujetos.

-Así es- dijo la joven entendiendo que se refiere a lo de presenciar una muerte.

-No importa cuántas veces te lo digan, uno no puede acostumbrarse a esto.

-Entonces porque tomaste esa acción de esa forma, no dudaste ni un momento- dijo la chica con lágrimas en los ojos.

-La muerte es algo inevitable, a todos nos llega en el algún momento- dijo mientras pone por un instante su ojos en Sharingan. - Pero hay veces donde algunos tienen que irse "antes" que otros- menciono poniendo énfasis en esa palabras.