Aquí tienen el cuarto capítulo de esta historia, debo decir que me ha costado redactarlo por lo que espero que les guste a todos mis lectores. He tenido un mes bastante movido, además, estuve casi una semana con gripe y he tenido a mi padre ingresado por lo que no sabía si iba a terminar el capítulo antes de que terminara Enero. Al final del capítulo dejo varios comentarios y varias preguntas en relación a la historia.

CAPITULO 4

TIEMPO ENTRE NAVIDAD

Harold salió de su clase de pociones, estaba bastante contento ya que de seguir con esas notas sería el primero de su curso, su grupo de estudio tenía las mejores notas de todas y a pesar de los esfuerzos de Hermione Granger por superarlo no lo conseguía. El grupo que tenía Granger era poco funcional, no se ponían de acuerdo para quedar y entre el orgullo de algunos miembros, el poco respeto que le tenían a la hija de muggles y que Hermione intentaba hacer todo a su manera aunque no le funcionaba apenas progresaban en conjunto. Era cierto que algunos alumnos de ese grupo había mejorado ligeramente, pero estaban lejos del nivel que tenía el grupo de Harold. Eso provocaba que Granger siempre tuviera alguna discusión entre ella y el joven Potter sobre sus métodos de estudio. Para Granger lo que mas importaba era hacer las cosas tal y como las decían los libros, al contrario en el grupo de Harold cada uno estudiaba el libro y lo enfocaba de manera diferente, para fastidio de la muchacha su sistema le daba menos resultados y eso que los profesores le decían que el método que usaba Harold era mejor, pero nada, ella seguía con su sistema.

Dumbledore miraba las listas de las calificaciones de los alumnos, a pesar de la mejora de Ron Weasley estaba bastante lejos de los requisitos para un cambio de casa, dejaba muchas cosas para última hora y apenas le ponía esfuerzo a sus trabajos y actividades, era cierto que gracias a Granger había mejorado pero aun no era suficiente, tampoco le gustaba ver que Harry Potter era no solo el mejor alumno de los de primero, sino que sus notas eran las mejores de segundo y tercer año, el hombre estaba seguro de que si el muchacho quisiera podría adelantar de curso, pero se quedaba donde estaba para estar con sus amigos, unos amigos que al director no le gustaban ya que no controlaba a ninguno, ni tenía influencia con ellos. En ese momento se encendió la chimenea dejando ver el rostro de Molly Weasley.

- Albus ¿podemos hablar?

- Claro ¿ha pasado algo?

- Debes saber que los gemelos han informado a su padre que han recibido una invitación a la fiesta de navidad en el castillo Peverell, como son menores de edad también nos han invitado a Arthur y a mi, creo que también esta invitado Charlie.

- Eso es bueno, de esa manera quizás podamos averiguar donde esta ese castillo y poder actuar.

- Quería conocer tu opinión, no se quien más estará invitado, pero lo que tengo claro es que Arthur no puede venir, para poder investigar sin problemas no quiero que mi marido este siempre vigilando mis movimientos.

- No, es mejor que vayáis los dos, que Harry vea que sois una familia ejemplar, de esa manera llegado el momento os podréis acercar mejor a él.

- En el castillo ¿como debo llamar al muchacho?

- Harold, a pesar de que no quiero que se le diga así, pero no queda otra para congraciarse con él.

- ¿Hay algún progreso con Adriano Peverell?

- Ninguno, es por eso esencial que os acerquéis a Potter y Peverell para poder averiguar lo que puedas, me esta frustrando no conseguir algún punto débil de ese hombre.

- ¿Como le va a mi Ron con las clases?

- Ha mejorado gracias a Granger, pero aun esta lejos, sus modales han mejorado según los informes aunque aun es grosero con algunos alumnos lo que le quita puntos.

- Pues contactare con él para darle otro toque de atención, a pesar de que los gemelos se han acercado a Harry necesitamos aun más y el comportamiento de mi hijo debe dar algunos cambios extras.

- Me parece correcto, se sutil y que Arthur no se entere.

- Sin problemas Albus.

La conexión se corto, Dumbledore sonrió ante aquel golpe de suerte, ahora colocaría un hechizo rastreador en Molly para de esa manera averiguar la localización exacta del castillo Peverell, por fin años de investigación y decepciones podrían dar sus frutos si localizaba esa ubicación. En ese momento la puerta del despacho se abrió y entro Severus Snape.

- Severus gracias por venir.

- ¿Que necesita? tengo clase en media hora.

- Quería saber si has hecho algún progreso con la localización de Voldemort.

- Aun nada, mis viejos colegas tampoco saben nada, claramente no quiere ser encontrado por si alguno le traiciona antes de que recupere su cuerpo y su poder.

- Quería saber tus progresos, pero claramente tienes razón, Lord Voldemort es muy precavido y no querrá correr riesgos.

- Si consigo averiguar algo le puedo asegurar que le informare, ahora debo volver a las clases.

Severus salió del despacho maldiciendo a aquel hombre, no se podía creer que Albus quisiera el regreso de Lord Voldemort para recuperar poder y fama, estaba claro que Adriano tenía razón en decir que Dumbledore no era el hombre que parecía ser. En el camino al aula de pociones se encontró con Adriano, iba a hablar cuando el profesor de DCAO hablo primero.

- No hace falta decir nada, no me esperaba que Dumbledore quisiera que contactaras con Lord Voldemort para ayudarlo a recuperar su poder, sabía que haría algún movimiento desesperado pero no de esa magnitud.

- Al igual que Dumbledore parece que sabes todo antes de que suceda, no se si sentirme incomodo o sorprendido.

- Suele suceder, vamos a tener que tener vigilados a Dumbledore y varios de sus aliados.

- La fiesta de navidad será perfecta para saber sobre la señora Weasley.

Tras eso cada uno se fue a dar sus clases, mientras tanto Harold se encontraba en clase de encantamientos sentado al lado de Daphne ignorando los planes que Dumbledore tenía para él, como siempre era el mejor de su clase, su grimorio ahora contenía ya un buen número de hechizos y su núcleo mágico había mejorado de tal manera que los hechizos de primer año e incluso algunos de segundo año que había dominado ya no le drenaban demasiado, era divertido también ver como otra vez Granger cada vez que él conseguía puntos por su trabajo intentaba superarlo, como siempre se ponía en evidencia delante de sus compañeros y profesores al ser superada.

- Bien hecho señor Potter, otro hechizo más aprendido y que ha aparecido en su grimorio, un excelente trabajo, 10 puntos para Ravenclaw.

Hermione lo detestaba cada vez pasaba eso, daba igual que clase fuera, Potter siempre la superaba tanto en la teoría como en la practica, se llevaba los halagos del profesorado y era apreciado por muchos alumnos. Volvió a intentar con más pasión realizar el hechizo pero en vez de salir a la perfección, como ella quería, una pequeña explosión se dio en su pupitre astillando la madera y dañando su varita, la joven ni le dio tiempo a protegerse por lo que cayo al suelo con varios cortes en la cara y en las manos.

- ¡Quietos todos! - grito el profesor Erien, encargado de dar las clases de encantamientos de primero a cuarto - señor Potter, necesito que vaya a la enfermería y avise a la señora Pomfrey de que le vamos a llevar un alumno herido, los demás recojan sus cosas, la clase de hoy se suspende.

- Si profesor Erien - el joven miro a Daphne - recoge mis cosas.

El joven salió raudo de la clase, mientras los alumnos recogían sus pertenencias y cuchicheaban viendo como el profesor sacaba a la joven levitando para que no sufriera ningún daño más.

Harold llego a la enfermería y toco a la puerta antes de entrar, allí una mujer vestida de blanco le atendió.

- Señor Potter ¿le pasa algo?

- El profesor Erien me manda para decirle que trae a una alumna herida en su clase señora Pomfrey.

- ¿Quien es la alumna?

- Se trata de Hermione Granger.

- Bien señor Potter, puede usted irse, ya me encargo de tener todo listo.

En el camino de vuelta a su sala común el joven se encontró con el profesor que traía a Granger flotando, Harold sabía que la muchacha había querido usar demasiada magia y eso le había provocado el incidente, era cierto que no le gustaba, pero no quería verla herida de esa manera.

Dan y Emma Granger llegaron al castillo en el que estudiaba su hija algo mareados, la profesora McGonagall la mujer que les había dicho que su hija era una bruja había contactado con ellos para informarles de que su hija había sido herida en una clase, el mareo duro unos segundos, el tiempo que tardaron en llegar a la enfermería de colegio. Allí vieron tumbada en una cama a su hija durmiendo con una extraña crema en las manos y en la cara.

- Señores Granger, soy Poppy Pomfrey la jefa de la enfermería.

- ¿Que le ha pasado a mi hija? ¿cómo esta?

- Su hija ahora mismo esta descansando señor Granger, ha sufrido algunos cortes en las manos y en el rostro debido a una explosión de su propia magia.

- ¿Que quiere decir?

- Si me permite señora Pomfrey - el profesor Erien intervino - cada mago tiene un núcleo mágico, su hija para intentar hacer un ejercicio que no le salía a forzado demasiado su núcleo lo que ha causado la explosión.

- ¿Cuanto más o menos tardara en recuperarse?

- Unas dos horas más o menos, la señora Pomfrey además de aplicar un ungüento que sanara por completo los cortes de su hija la ha tenido que sedar para que este tranquila y su núcleo se estabilice.

- ¿Podemos estar con ella? - pregunto la señora Granger.

- No hay problema señores, de todos modos cuando se despierte me gustaría hablar con ustedes y con su hija sobre un asunto, no es nada grave, pero es algo que deben saber.

- Así lo haremos, ahora nos gustaría estar con nuestra hija a solas.

- Les puedo asegurar que nadie les molestara, si ven algo raro o que no les guste no duden en hablar con la señora Pomfrey o con alguno de los enfermeros y enfermeras.

Los señores Granger se sentaron al lado de su hija, veían como en verdad los cortes que tenía poco a poco se iban curando, tenía una expresión serena y calmada. En la entrada de la enfermería la profesora McGonagall y el profesor Erien hablaban sobre lo que había pasado.

- ¿De que tienes pensado hablar con los padres?

- Del comportamiento en algunos ámbitos de la muchacha, no niego que es estudiosa y respetuosa con las reglas, pero claramente tiene un problema de celos con la gente que la supera académicamente, eso es lo que ha provocado la explosión, al ver que no era capaz de superar al señor Potter.

- Es una lastima, es una alumna que puede llegar muy lejos, pero se deja llevar por sus ansías de conocimientos y superación, no hace caso a las indicaciones de como debe hacer algunas cosas y siempre es fiel a los libros, espero que sus padres consigan convencerla ya que de seguir así no sabemos lo que pueda provocar.

Dumbledore cuanto se entero de lo que había sucedido había intentado hablar con los padres de la joven, pero la petición de estos de que querían estar a solas con su hija era clara y la señora Pomfrey no iba a permitir que se molestara a su paciente y a sus familiares, ya tendría tiempo de hablar cuando los padres quisieran. Eso a Dumbledore le molesto, era cierto que las reglas de la escuela decían que si unos padres no querían de momento a hablar con él no estaban obligados, pero el era Dumbledore, el director del colegio y necesitaba saber e intervenir en cada asunto del colegio sobre todo si tenía que ver con uno de sus peones, la joven Granger se había ganado su respeto por ayudar a la gente con sus estudios aunque a ella no la apreciaran, sería una muchacha útil y no podía permitir que los padres debido a lo sucedido llegasen a retirar a la joven del colegio.

Tras y como había predicho el profesor Erien, la joven despertó a las dos horas y diez minutos, estaba algo confusa pero al ver a sus padres allí con la profesora del colegio se tranquilizo, cuando pasaron unos minutos la señora Pomfrey reviso a la joven e indico que estaba recuperada, pero que al tratarse de un núcleo mágico la quería tener en observación hasta la mañana siguiente. Tras la revisión la profesora McGonagall se dirigió a los señores Granger.

- Señores Granger ya conocen al profesor Erien, estos son el director Dumbledore y el profesor Peverell.

- Un placer conocerles - dijo Dan y miro a Adriano - ¿no estará usted relacionado con Adriano Peverell?

- En realidad yo soy Adriano Peverell, señor Granger.

- Es un placer conocerlo en persona, no sabíamos que una de las personas más influyentes de nuestro mundo era también un mago.

- ¿Puedo saber de que se conocen? - hablo Dumbledore algo molesto de que Peverell fuera más acaparado que él.

- En realidad nunca hemos conocido al profesor Peverell en persona - hablo Emma Granger - pero en nuestro mundo es un respetado empresario que ha impulsado grandes avances tanto en medicina como en otras materias.

Dumbledore no dijo nada, debía reconocer que no había investigado al hombre en el mundo muggle pero ahora por fin tenía un hilo del que poder tirar. Por su lado Hermione miraba al profesor que tanto odiaba, claro que conocía al empresario del que hablaban sus padres, pero jamas se hubiera imaginado que esa persona era Adriano Peverell. Fue en ese momento interrumpida por el profesor Erien.

- La razón por la que les he pedido hablar con ustedes es sobre el comportamiento de su hija en determinadas acciones.

- ¿Ha hecho algo malo?

- No se pueden considerar malos sus actos, pero esperaba que como sus padres hablaran con ella, el accidente de hoy por ejemplo es fruto de su comportamiento.

- ¿Que quiere decir?

- Los celos de su hija al no ser capaz de superar a uno de sus compañeros ha causado que al mirar solo en querer ganar al joven Potter perdiera la concentración y subestimara sus limites, esta vez solo ha sido herida ella, pero si por su obstinación en ser la mejor hiriese a algún otro estudiante podría incluso ser expulsada del colegio.

- Esta bien, hablaremos con nuestra hija, les pedimos que nos dejen unos minutos a solas.

Dumbledore quería haber intervenido pero tenía todo en contra, solo esperaba que los padres de la joven no quisieran retirarla del colegio. Dan y Emma Granger miraron a su hija algo decepcionados.

- Veo que a pesar de lo inteligente que eres hija no aprendes.

- Papa te puedo asegurar que se equivocan.

- No Hermione, no es la primera vez que por querer ser la mejor provocas altercados y problemas, esta vez has resultado herida solo tu, pero y si como dice el profesor hieres a otros compañeros o les causas daños más graves da igual que no te expulsen ya que te retirare del colegio, no se que consecuencias tendrá eso, pero al menos no nos avergonzaras con tus celos por querer ser la primera en todos los estudios y ser capaz de cualquier cosa.

La joven empezó a derramar lagrimas por sus ojos, era cierto que otras veces sus padres le habían regañado, pero nada como eso, nada como el discurso que su progenitor había dicho, miro a su madre pero por su rostro estaba de acuerdo con su padre, eso no podía ser así, debían estar contentos de que su hija fuese capaz de cualquier cosa para convertirse en la mejor alumna de Hogwarts sin importar su procedencia. Vio como sus padres salían de la enfermería y ella tenía que quedarse sola, sin libros, sin poder estudiar, era incomodo y frustrante ver que nis sus padres compartían sus puntos de vista, ahora tenía claro que solo podía confiar en Dumbledore, era el único que le había apoyado en su forma de ser por lo que sería fiel al director de Hogwarts.

Hablando del director, el hombre se encontraba en su despacho tras haber visto marchar a los señores Granger, esa misma noche tenía pensado hablar con la joven, había que convencer a los padres de alguna manera y necesitaba la complicidad de la muchacha para hacer lo que fuera necesario. Dumbledore sabía que el mundo mágico necesitaba sangre nueva para mejorar, pero nunca se debían aceptar las invenciones muggles que lo único que harían ver que los no mágicos eran mejores en algunos ámbitos que los habitantes del mundo mágico.

Cuando llego la noche el director entro en la enfermería, un simple encanto para pasar desapercibido y se acerco a la muchacha donde coloco un hechizo de privacidad, toco el hombro de la joven para despertarla.

- Director Dumbledore ¿ha pasado algo?

- Para nada, pero tenemos que hablar sobre tus padres, no podemos permitir que te retiren del colegio.

- ¿Que podemos hacer?

- De momento quiero que no te excedas demasiado en tus labores, sigue estudiando pero enfocándote en la teoría en vez de en la practica para que el accidente que has tenido no vuelva a suceder, no digo que dejes de practicar, pero debes hacerlo con más calma.

- Entiendo.

- Por último quiero preguntarte una cosa y quiero que me seas sincera ¿si tus padres tuviesen pensado retirarte del colegio estarías dispuesta a si es necesario a que nos deshagamos de ellos?

- ¿Matar a mis padres? pero eso nos convertiría en magos oscuros.

- Claro que no, estoy hablando de si fuera necesario hacerles que se olvidaran de ti, se puede hacer para que de esa manera puedas seguir estudiando, yo sería designado tu tutor.

- No lo se director Dumbledore, es algo que debería pensar.

- Tu piénsalo, puede que sea la única manera de que te quedes en el mundo mágico.

- ¿Algo más director?

- En realidad necesito que me digas sobre las empresas de Adriano Peverell, he intentado averiguar más sobre ese hombre, pero no se donde buscar en el mundo muggle.

- Es el principal accionista e impulsor de varias invenciones en los campos de la tecnología y de la medicina, sus inventos han ayudado a muchísima gente, la pobreza ha disminuido, hay menos gente enferma y las fabricas que posee contaminan menos, tendría que pasar un fin de semana donde mis padres para averiguar más.

- Gracias por la información señorita Granger, estoy seguro que llegaras muy lejos en el mundo mágico.

Las palabras del director eran un halago para la joven, pero por otro lado Dumbledore no estaba nada contento, ahora sabía que en el mundo muggle Adriano Peverell era alguien de gran alcance y poder, debía revisar a los pocos aliados que tenía en ese mundo para que le buscaran más información.

A la mañana siguiente Ollivander llego al colegio a petición del director para que repara la varita de la joven Granger, el accidente era comentado por los alumnos, pero como solo la muchacha se había herido a ella misma nadie decía nada, algunos ciertamente se burlaban aunque nadie lo hacia abiertamente. En lo único que Dumbledore tuvo que intervenir fue para que los alumnos del grupo de la muchacha no dejaran de estudiar con Hermione, les convenció que un accidente lo tenía cualquiera y lo que le había pasado le podría pasar a cualquiera, que aprendieran de los errores de la joven como si fuera otra clase.

Tras el incidente con Hermione las clases volvieron a la normalidad, la alumna más calmada y relajada seguía intentando ganar con su grupo al de Harold, ese cambio de personalidad le hizo ganarse la confianza de su grupo por lo que se esforzaban y comportaban más y mejor, eso hizo que aunque no superaran al grupo de Harold, sus notas fueran más altas. Eso ayudo a que Dumbledore estuviera menos vigilante con aquel grupo y se pudiera centrar en intentar averiguar sobre Adriano.

Según pasaban las semanas todo iba más o menos igual, los alumnos en sus clases, los partidos de quidditch y algún que otro asunto ocupaban la vida de los estudiantes y de los profesores. Cuando llego primeros de diciembre si hubo un suceso que la gente comento, las invitaciones a la fiesta de navidad en el castillo Peverell se repartieron a los que iban a asistir. Dentro de Hogwarts varios alumnos amigos de Harold fueron invitados junto a sus padres, otros alumnos recibieron la carta pero esos eran por la posición o trabajo que tenían los padres, el profesorado fue invitado una pequeña parte entre los que estaba Dumbledore; el hombre no se había esperado la invitación, pero estaba contento, de esa manera podría vigilar a Adriano sin saber que era el mismo plan que tenía el profesor Peverell al haberlo invitado, había otras familias del mundo mágico y muggle incluyendo varios extranjeros invitados por lo que la celebración sería una de las mas glamurosas que había dado Lord Peverell. Cuando llegaron las vacaciones de navidad varios alumnos regresaron a casa de sus padres o de sus familiares, los gemelos Weasley para enfado de Ron se fueron debido a que estaban invitados junto a sus padres al castillo Peverell donde se juntarían con Potter, pero el muchacho no dijo nada ya que sabía que su madre y Dumbledore lo vigilaban por si cometía algún error.

Adriano y Harold llegaron al castillo Peverell, allí lo estaban esperando Remus y Sirius que se habían trasladado al hogar ancestral del profesor para ayudar con los arreglos para la cena de navidad.

- Bienvenidos, ¿que tal el último día de clases del primer trimestre?

- Bastante bien Sirius, aquí nuestro joven amigo ha conseguido ser el primero de su curso, sus notas son más altas que los alumnos de segundo y tercer año.

- Solo me he aplicado y estudiado todos los días mientras hacía mis ejercicios - dijo Harold algo sonrojado por los halagos - cualquiera podría.

- No Harold - fue esta vez Remus quien hablo - eres un mago de gran poder y alcance, ahora entiendo perfectamente los motivos por los que Dumbledore te quería tener controlado, no quiere que nadie le supere o lo eclipse.

Tras conversar unos minutos cada uno se fue a sus asuntos, Harold llego a su habitación donde tras dejar sus pertenencias se tumbo tranquilamente y se puso a pensar en como había cambiado su vida desde que Adriano Peverell se había presentado en la puerta de su casa hacía ya años, estaba contento por todo lo que había pasado.

Adriano subió a su despacho, allí tenía las confirmaciones de varias de las invitaciones a su fiesta de navidad, mientras revisaba las invitaciones no pudo evitar recordar su última navidad antes de regresar en el tiempo, como había regresado a Inglaterra tras muchos años para confrontar a la gente que le había traicionado.

- Flash Back -

La madriguera se encontraba en celebración, cada año celebraban lo mejor que podían aquellas fechas donde sobre todo se echaba de menos a Fred Weasley muerto en la batalla final contra Voldemort. Estaban todos tan tranquilos cuando sintieron como la tierra comenzaba a temblar, como la casa parecía querer venirse abajo salieron al exterior, al estar fuera de la casa el terremoto paro por completo pero por algún momento no eran capaces de volver a entrar en la casa, de pronto una voz emergió de entre los arbustos.

- Una reunión familiar muy interesante - una figura cubierta con una túnica gris y capucha apareció lentamente, en su mano un báculo que brillaba con fuerza - siento molestar en su hogar señor Weasley, pero algunos miembros de su familia deben pagar por sus pecados.

- ¿Quien es usted? esta familia siempre se ha regido por la luz, no permitiré que dañe a los míos.

- Mi nombre no tiene importancia, pero le puedo asegurar que ni todos sus hechizos juntos podrían pararme, los crímenes de los que estoy hablando los cometieron su esposa Molly, junto con sus hijos Ron y Percy, al lado de Hermione.

Molly al momento ataco al desconocido, pero con un simple gesto alzando el bastón deshizo el hechizo.

- Buen hechizo señora Weasley, normal que derrotara a Bellatrix Lestrange, pero para mi solo es como un ataque de un primer año.

- Muestra tu rostro cobarde, no eres quien para llamarme criminal.

- ¿No señora Weasley? ¿no fue usted junto a su hijo Ron como engañaron a un joven mago ingenuo para que se acercara a su familia? ¿un joven que entraba débil al mundo de los magos por los crímenes de Dumbledore?

- No, no puede ser.

Molly, Ron, Percy y Hermione estaban blancos de miedo, era imposible que fuera quien pensaban, las demás personas de la casa no entendían que estaba pasando y fue Bill Weasley quien hablo protegiendo a su hija y a su mujer adelantándose.

- ¿Tienes pruebas de lo que dices? ¿de quien hablas?

- Hablo de mi mismo Bill - entonces el desconocido se descubrió dejando ver los rasgos inconfundibles de Harry Potter - los engaños y mentiras que usaron para acercarse a mi.

- ¿Harry?

- Ese nombre es solo para los amigos, pero ahora no me quedan, soy Harold Potter Peverell, aquel que derroto a Lord Voldemort, pero sobre todo me presento aquí como el maestro de la muerte, el poseedor de las tres reliquias de los hermanos Peverell.

Nada más decir esas palabras Harold invoco todo su poder, los vientos rugían con la fuerza de huracanes controlados por el joven, la noche nublada y oscura dejo paso a un cielo lleno de estrellas y con la luna brillando con fuerza, era tal el poder que la casa de los Weasley estuvo a punto de venirse abajo. Molly, Percy, Ron y Hermione atacaron con todo lo que tenían, pero de nada servía ya que los hechizos ni llegaban a acercarse debido al aura de Harold.

- Harold, explícate - intervino el señor Weasley - habla y para antes de que destruyas todo.

Harold usando el poder del maestro de la muerte mostró los recuerdos de Dumbledore, de como había conspirado con los traidores y otras personas para que fuera su marioneta, como incluso la pelea de Percy era para que el joven estuviera cercano a personas importantes del ministerio e informara a Dumbledore, todo eso mientras los traidores estaban inmovilizados bajo el poder de Harold que veían como sus secretos y mentiras salían a la luz sin poder hacer nada, como la imagen que Dumbledore había tardado años en conseguir era destruida en cuestión de minutos.

- ¿Que piensas hacer ahora? ¿cuál es tu objetivo?

- Muy fácil Bill, voy a cambiar la historia, voy a alterar el tiempo mismo, tengo el poder para hacerlo y es lo que haré, pero antes voy a hacer que esos cuatro traidores paguen por su crímenes.

Harold alzo su bastón y un fuerte luz salió despedida hacía las cuatro personas, no sintieron ningún dolor por lo que pensaban que todo era un farol del joven, cuando la luz se acabo intentaron atacar a Harold con su hechizos, pero fue entonces que se dieron cuenta de que estaban sin magia, de que aquel al que habían manipulado y engañado les había arrebatado la magia.

- ¡Nooo! - Ron Weasley al ver que no tenía magia se lanzó a pelear con los puños - ¡devuélvenos la magia maldito!

Ni si quiera alcanzo a Harold, un simple gesto de mano lo tiro al suelo causando un gran dolor en todo el cuerpo de su antiguo amigo.

- Yo que tu no me movería mucho, he fracturado varios huesos importantes y si te mueves se desintegraran por completo, las astillas de los huesos dañaran tus órganos de tal manera que morirás al instante.

- ¡Harry por dios no! - grito Hermione al ver a su esposo sin poder moverse - ¡detente!

- Mi nombre es Harold - alzo su bastón apuntando a su antigua compañera - Harry es como hizo Dumbledore que me llamaran para que mi aura mágica no fuera tan fuerte, pero seguro que tu lo sabes, me imagino que los conocimientos a los que has tenido acceso por promesa de Dumbledore te han ayudado mucho.

Hermione miraba con odio a Harold, por su huida no había tenido acceso a la biblioteca de la familia Potter, esos conocimientos debían ser para ella. No sabía que hacer, no tenía magia, su cuerpo no podía moverse, era imposible que pudiera hacer nada. El próximo objetivo fue Percy, en su trabajo en el ministerio le había perjudicado no solo a él, sino a varias personas y le haría sufrir.

- Percy Weasley, el hombre que usando sus contactos impidió que Amelia Bones pudiera contactar conmigo cuando se celebro mi juicio en el Wizengamot, que hizo que no recibiera los libros y documentos necesarios cuando mi nombre salió en el cáliz del fuego, que hizo creer a todo el mundo que estaba en contra de su familia solo por obedecer las ordenes de Dumbledore.

Un rayo de energía golpeo a Percy, noto como en su interior algo cambiaba, vio como sus piernas empezaban a convertirse en madera, como sus dedos se enraizaban en la tierra enterrándolo casi hasta la cintura. Fue en ese momento que la señora Weasley intento abalanzarse sobre Harold, atacarlo por sorpresa, pero de nada sirvió ya que la inmovilizo al momento.

- ¡Es como dijo Dumbledore! - grito la mujer - ¡te has convertido en un mago oscuro!

- Para que lo sepa el único conjuro oscuro que he usado es sobre los huesos de Ron, todo los demás es magia antigua, la magia que Dumbledore prohibió y se quedo solo para él, la magia que alimenta las lineas ley del mundo, es por eso que Inglaterra era tan débil mágicamente, es por eso que Dumbledore no es un mago de la luz sino un mago oscuro que quería todo para él.

- ¡Mentira! ¡Dumbledore era el mejor mago del mundo! ¡Eres un traidor!

- Es increíble, a pesar de los recuerdos del viejo, de verse que han cometido crímenes, siguen creyendo que sus actos eran legales, que todo lo que hacían era por el bien común, cuando la verdad es que son unos sucios criminales y delincuentes a los que nunca había atrapado.

Nada más decir eso Harold concentro toda su magia, una poderosa luz de color grisáceo cubrió su cuerpo, su energía se comenzó a irradiar en olas que golpeaban con fuerza los alrededores, toda la familia veía fascinada y aterrada aquellos sucesos, el poder era tal que la casa se derrumbo en pocos segundos debido a la presión. Harold con unos ojos de color dorado intenso miro a Arthur Weasley por última vez y le hablo.

- Señor Weasley, usted solo es una victima de las manipulaciones y mentiras de su mujer, le prometo que intentare ayudar a usted y a los que en verdad son amigos, no se como se dará la historia, aunque le puedo asegurar que procurare que sufran daño.

Nada más decir eso miro a Ginny, su antigua novia se dio cuenta de que ella solo había sido una victima, con su mirada le pedía perdón, al resto de la familia que conocía hizo lo mismo, los miro uno por uno y vio en cada uno la aceptación ante lo que iba a hacer, que contaría con ellos pasara lo que pasara. Tras eso poco a poco empezó a desaparecer hasta que no quedo nada de él, la energía paro golpeándolo todo, todos vieron como Ron empezaba a sangrar por todos lados debido al impacto y el hechizo de antes, murió a los pocos segundos maldiciendo a Harry Potter; al morir Ron no vio como claramente todo comenzaba a cambiar, se notaba que el tiempo había sido alterado, que la historia estaba tomando otro curso distinto, vieron mientras desaparecían como claramente algo había cambiado en la linea de tiempo, solo los traidores maldijeron al ver que sus planes estaban arruinados completamente, los demás solo desearon que pasara lo que pasara Harold Potter fuera benevolente con ellos.

- Fin Flash Back -

Tras recordar aquellos sucesos comenzó a trabajar, tenía varias ideas para la fiesta de este año, siempre sorprendía de alguna manera a sus invitados, además, al ser una fiesta más numerosa había más detalles a tener en cuenta, pero lo que más quería ver era el rostro de Dumbledore cuando viera a varios de sus invitados, si conseguía que el hombre se pusiera en evidencia en su fiesta le ayudaría a destruir la reputación del director en ciertos sectores.

Llego el día de la celebración, en las invitaciones que se habían mandado se había estipulado que mantuvieran la carta ya que serviría de traslador, Dumbledore se coloco varios hechizos para cuando llegara al castillo conocer la ubicación de lugar, pero era algo que Adriano sabía que podía pasar por lo que tenía preparado todo para que cuando el director llegara los hechizos fueran disipados de tal manera que el viejo creyera que aun seguían en funcionamiento. El hombre junto a Harold fueron recibiendo a sus invitados, los miembros de la familia Weasley, Selene Lovegood, la familia Greengrass al completo incluyendo a Regina, tía de Daphne, los Malfoy que habían sido invitados por Sirius, muchos conocidos del mundo mágico ingles, pero también varias personas a nivel internacional de otros países. Dumbledore vio como su nombre estaba en una mesa donde tomarían asiento los directores y profesorado de otros colegios mágicos del mundo como Beauxbatons de Francia, Durmstrang de Rusia, Salem en los EEUU, Cervantes en España y varios representantes de otros colegios y academias. Una de los primeras personas en saludar al director de Hogwarts fue la directora de Salem.

- Director Dumbledore, me alegra verlo aquí como invitado.

- Directora Smith, creo que nunca hemos coincidido en persona.

- En efecto - Lindsay Smith respondió - si usted esta aquí es que por fin parece que acepta los cambios que ha impulsado el profesor Adriano.

- Puede que aun no este de acuerdo en algunos de los cambios, pero debo reconocer que han ayudado mucho.

- Pues tras esta noche puede que cambie de opinión con respecto a los cambios, tengo entendido que Adriano Peverell tiene pensado hacer un gran anuncio que revolucionara la medicina, he oído que ha conseguido un gran logro en el ámbito de mezclar la curación muggle con la mágica.

- Si eso es verdad y trae grandes beneficios puede que deba apoyar los cambios del hombre.

Era totalmente falso, cualquier logro que encumbrara a Adriano Peverell sería una molestia para él, debía saber de que era el logro para ver si podía sabotearlo o perjudicarlo de alguna manera. Vio en otra mesa a los Weasley que habían sido invitados junto a Augusta Longbottom y Neville, vio que en la mesa quedaban dos sillas vacías y el director pensó que faltarían algunos invitados o que había gente que no podría asistir. Cuando todos estuvieron sentados Adriano Peverell se levanto de su asiento, en la mesa donde estaba vio al joven Harold junto a Sirius y Remus a lado de otros invitados, el hombre lobo pagaría por haberle traicionado después de todo lo que había hecho por él.

- Gracias a todos por venir, como bien saben normalmente hago venir a la prensa para que se vea la gente que ha venido a esta fiesta, pero este año hay otro motivo, junto con algunos investigadores de la escuela Cervantes de España, la escuela Tokugawa de Japón y la academia Amazonas de Brasil hemos ayudado a curar un grave daño que durante años ha tenido incapacitadas a un par de personas, me refiero a Alice y Frank Longbottom.

En ese momento las puertas se abrieron dejando entrar a la pareja que había sido torturada hasta la locura por los Lestrange y Barty Crouch Jr, estaban en pleno estado de salud, como si el daño causado no existiera, los aplausos no se hicieron esperar ante la recuperación del matrimonio que tomaron asiento en su mesa.

- Esta recuperación se ha podido llevar acabo gracias a varias plantas medicinales proporcionadas por la academia Amazonas, a la labor de la profesora Calderón de la escuela Cervantes y a los aparatos tecnológicos de la escuela Tokugawa.

Los fotógrafos de la prensa hicieron varias fotos a los responsables de la recuperación del matrimonio y al mismo matrimonio que sonreía junto a su hijo Neville y la matriarca de la familia Augusta Longbottom, todos felicitaban a la familia, tras eso la matriarca decidió dar un discurso ante el publico.

- No se como expresar la emoción que siento ante la recuperación de mi hijo y de mi nuera, quiero dar las gracias a todos los que han ayudado a conseguir lo que aun me parece un milagro, es cierto que al principio tenía dudas sobre Adriano Peverell y su forma de pensar actuar, pero claramente me equivoque, es por eso que desde este día la familia Longbottom pasara a ser de la facción gris de este país y apoyaremos a la casa Peverell en todas sus decisiones.

Aquellas palabras fueron un duro golpe para Dumbledore, era cierto que en los últimos años Augusta se había debatido entre él y Lord Peverell, pero que ahora la familia Longbottom, una familia tradicional de la luz se pasara al lado neutral o gris era un serio problema para él. Cuando la mujer tomo de nuevo asiento en la mesa la celebración se reanudo, Adriano solicito que la prensa tomara asiento en una mesa que se había preparado para ellos, para que empezara la comida. Al instante varias cartas con los diferentes platos disponibles aparecieron ante los comensales, podían elegir entre una gran variedad de platos internacionales. Los comensales comían y hablaban tranquilamente entre ellos, Dumbledore conversaba con otros directores, pero a la vez miraba de vez en cuando a Molly Weasley para enviarle mensajes usando legeremancia para que se calmara debido a que la mujer parecía que iba a saltar en cualquier momento contra Augusta Longbottom por abandonar el lado de la luz; veía a la familia Malfoy sentada en la misma mesa que la familia Tonks, claramente Lucius y Draco no estaban contentos con estar sentados junto a ellos, pero Narcissa y Andromeda hablaban tranquilamente, como dos hermanas que llevaban tiempo sin verse, miro a la joven Tonks y vio algo que disgusto al director, el aura de la joven era mucho mayor de cuando había sido estudiante en Hogwarts, estaba claro que el poder de Nymphadora había crecido del alguna manera y no podía ser solo por la escuela de aurores.

Adriano sonreía viendo a sus invitados, todo estaba tranquilo y calmado, se notaba como Dumbledore estaba irritado por algunas de sus amistades y el anuncio de Augusta Longbottom le había dañado mucho. Vio a las sacerdotisas de su aquelarre, como Narcissa conversaba con su hermana y su sobrina, Ariana estaba hablando con Selene, Isabella se encontraba junto a su hijo en la mesa junto a los miembros de la familia Delacour que habían acudido, al frente de la familia Caroline Delacour, la matriarca de la familia, tan hermosa y radiante que deslumbraba a la gente. Por último en otra mesa estaban Amelia Bones junto a Regina Greengrass con sus respectivas familias. Era una magnífica celebración, el hombre sabía que Dumbledore estaba irritado por no ser capaz de identificar el plano donde se encontraba el castillo, notaba en los ojos del director la irritabilidad al ver cada artículo mágico del castillo, cada esencia de poder que circulaba por el hogar ancestral de los Peverell el viejo lo deseaba para él, nunca lo lograría, se lo impediría.

La celebración termino entre aplausos, por último Adriano obsequio a sus invitados con un recital de violín que encandilo a todo el mundo, una música tan sublime, hermosa y fascinante que termino con una inmensa ovación al hombre, pero para Dumbledore era una ovación fingida, lo había reconocido, el violín era un artículo de la familia Peverell muy poco conocido del que se decía que podía influir en los sentimientos de las personas usando la magia de la familia Peverell, era un objeto que había llevado a la fama a Edmund Peverell cuando usando solo la magia del violín derroto a una veintena de oponentes en un torneo de duelo hacía ya unos quinientos años.

- Gracias a todos por asistir a esta celebración - hablo Adriano tras guardar el instrumento de música en un estuche - es para mi un gran honor que hayan aceptado mi invitación tanto los que han sido por primera vez invitados y los que ya antes habían asistido.

El hombre junto a Harold se despidieron de cada uno de sus invitados, Dumbledore quiso quedarse con la excusa de que debía hablar con el profesor de DCAO, pero era para investigar más el castillo.

- Lo siento director pero es imposible, debo encargarme de varios asuntos, aunque mañana si quiere puedo pasar por su despacho.

Dumbledore sabía que no podría convencer al hombre, miro de reojo como Harold se despedía de sus amigos, el hombre se fue enfadado, ninguno de sus planes funcionaba, sus objetivos cada vez estaban más lejos y además perdía aliados más rápido que los ganaba; vio como Molly Weasley intentaba convencer al joven Potter para que fuera unos días a su casa y estuviera con los gemelos, pero el muchacho tuvo que rechazar su oferta ya que tal como dijo debía estudiar durante las vacaciones para seguir con sus enseñanzas para convertirse y saber manejarse con Lord Potter además de sus otros títulos; Molly se tuvo que marchar a regañadientes pero basto una mirada de su marido para que no protestara. Los únicos que se quedaron en el castillo fueron la familia Malfoy al completo ya que Sirius quería hablar con ellos, Adriano y Harold también estarían en la reunión por petición de Sirius.

Gracias por quedarse - hablo Sirius - tenemos que hablar sobre el comportamiento de Draco Malfoy en la escuela, el profesor Peverell me ha informado y debo reconocer que estoy muy desagradado de lo que he leído.

- Mi hijo no ha hecho nada malo - intervino Lucius enfadado - es la educación de Hogwarts la que se ha visto degradada.

- Se haya visto degradada o no su hijo es grosero, mal educado con compañeros, se ausenta de varias clases que no quiere dar y sus notas no son lo suficiente altas, eso hace que según los estatutos del contrato matrimonial entre la familia Black y la familia Malfoy, su hijo y los futuros herederos de su hijo queden fuera de la linea de sucesión de la familia Black.

- ¡Eso es mentira!

Sirius ante el grito de Lucius saco una copia del documento que firmaron las cabezas de cada familia por el matrimonio concertado, en el documento señalo en punto que acababa de afirmar. Narcissa miraba a su estúpido marido, ella si había leído el contrato, pero Lucius como le dejaba todo en manos de sus abogados no lo había leído. Draco miraba el documento con la tez pálida, primero había sido relegado a segundo heredero por Harold Potter y ahora estaba a punto de perder su oportunidad de ser Lord Black, el joven entonces decidió hablar.

- Lo primero que quiero decir es que no voy a pedir perdón, no me gusta como se hacen las cosas en Hogwarts y eso no va a cambiar, pero si se me permite estoy dispuesto a ser enviado a Durmstrang o a otro colegio que sea de mi agrado para demostrar que puedo sobresalir.

- Es una petición admirable, pero hay un punto en ese documento que indica que cualquier posible heredero de la casa Black debe matricularse en Hogwarts.

- ¿Y si yo estudiara en otros colegios, pero a la hora de los exámenes los realizo en Hogwarts?

- Es una posibilidad por la que estoy dispuesto a pagar los costes del traslado, pero debes saber varias indicaciones, la primera es que tus notas deben subir hasta llegar a los mínimos establecidos, la segunda es que bajo ningún concepto nadie adulto o compañero puede intervenir para ayudarte, claro que te pueden ayudar los profesores, pero solo para explicaciones no para ayudar a subir nota o salir de problemas en los que te metas, por último la tercera indicación es que bajo ningún concepto tu padre intervendrá en tu vida escolar o lo que se pueda relacionar con tu vida escolar.

- Yo Draco Malfoy, segundo en la linea de sucesión de la casa Black, acepto las condiciones e indicaciones impuesta por Lord Sirius Black.

Un brillo cubrió al joven Draco, el brillo demostraba que el muchacho aceptaba completamente lo que había pedido Sirius. Narcissa por primera vez en mucho tiempo estaba orgullosa de su hijo, por fin mostraba la verdadera naturaleza de la familia Black, pero Lucius aunque estaba contento de que su hijo fuera a salir de Hogwarts, no lo estaba ante que no pudiera intervenir para ayudarle. Por último Draco se dirigió a Harold.

- Quiero disculparme con el heredero Potter ante mi comportamiento en algunos ámbitos, no debería haberme burlado de que tus padres estuvieran muertos.

- Acepto tus disculpas heredero Malfoy, espero que en el futuro podamos llegar a considerarnos amigos.

Los dos jóvenes se dieron la mano, era una tregua que ya se vería a donde se dirigía. Tras despedirse de los organizadores de la fiesta la familia Malfoy abandono el castillo, Sirius decidió irse a su casa tras despedirse de Adriano y Harold; mientras los dos habitantes varones del castillo se fueron cada uno a su habitación, el joven Harold fue a leer varias cartas que le habían enviado, entre las cartas estaba un misiva de los Dursley para felicitarle las fiestas, era una carta muy emotiva ya que eran sus primeras navidades separados.

Querido Harold:

Te deseamos una feliz navidad y unas felices fiestas, los EEUU son geniales, su forma de preparar las navidades son muy diferentes a nuestro país, pero es todo muy alegre y jovial. Vernon esta muy contento con su trabajo y Dudley es feliz con sus nuevos compañeros y amigos que ha conocido en el gimnasio. Yo por mi parte he abierto al lado de donde vivimos una pequeña tienda de pasteles y dulces tradicionales ingleses con el que me esta yendo muy bien, es increíble como a los americanos les gustan los dulces tradicionales de nuestro país.

Hay algo de lo que debo avisarte, hace unas semanas contacto Marge con nosotros, la hermana de Vernon no esta nada contenta con nuestro traslado, a pesar del éxito que tenemos cree que es culpa tuya que hayamos abandonado el país donde nacimos y esta muy resentida, en verdad poco después averiguamos que estaba enfadada debido a que la protectora de perros le ha quitado a varios de sus animales debido a las condiciones en la que trataba a los animales, cree que al no estar allí Vernon no la ha podido ayudar, como nos fuimos y tu te quedaste cree que es culpa tuya lo que ha pasado. Ten mucho cuidado si te la encuentras, a pesar de ser la hermana de Vernon se trata de una mujer arrogante, maleducada y obstinada.

Te queremos mucho, con todo nuestro amor:

Petunia, Vernon y Dudley Dursley

De regalo iban una serie de imágenes de su familia en New York, parecían muy contentos y felices, estaba deseando ir a verlos en cuanto pudiera.

Mientras Harold abría y leía las cartas de navidad, Adriano fue a su laboratorio, usando varios aparatos mágicos fue capaz de capturar la firma mágica de Dumbledore para poder atestiguar los hechizos que el viejo había lanzado para conocer la ubicación de su castillo, no lo iba a usar aun, sino cuando tuviera suficientes pruebas para que no se pudiera defender, también había detectado varios hechizos en algunos aliados del director como Molly Weasley, esos hechizos funcionaban de foco para averiguar la localización de su morada, todos los hechizos tenían la firma mágica de Dumbledore. Había una cosa que Adriano no se esperaba y era la resolución de Draco, durante toda su vida siempre había tenido a su padre detrás de él, por lo que su decisión le había impresionado, ojala cambiara a tiempo y se alejara de la senda destructiva de Lucius Malfoy. En ese momento entro Harold en el despacho.

- ¿Pasa algo Harold?

- Debes leer la carta de tía Petunia, hay algo que debes saber.

El hombre leyó la carta con rapidez, decir que no estaba nada contento con Marge, a esa mujer no le hacían falta hechizos para que odiase a la gente que no eran como ella, era viciosa, malhumorada y muchos términos más que no tenía pensado usar delante de Harold.

- No te preocupes, te puedo asegurar que nos encargaremos de ella.

- Gracias profesor Peverell.

Tendría que investigar como hacer que la mujer cayera más en la ruina, si Dumbledore se encontraba con ella la podría usar para su beneficio y no quería nada de eso.

Cuando al día siguiente salieron las noticias de lo sucedido en la fiesta Peverell fue un gran acontecimiento, la recuperación de la familia Longbottom era una gran sorpresa y el abandono de la luz de esta familia, se transmitió a cada rincón de Inglaterra e incluso de otros países, era un gran avance en el campo de la medicina. Por todos lados los que celebraban la noticia se dieron cuenta de que los avances conjuntos de los dos mundos eran impresionantes, era cierto que algunos sectores de la luz estaban contentos de la recuperación de unos héroes como eran el matrimonio Longbottom aunque no podían aceptar que abandonaran el lado de la luz, pero la reacción más sonada fue en el lado de las familias oscuras, si ya tenían problemas por como se había puesto la situación tras la llegada de Adriano Peverell eso lo empeoraba aun más, la reputación de los Longbottom como luchadores era bien conocida, si tenían que acabar con sus enemigos lo hacían, no eran de los de dar segundas oportunidades a los magos oscuros, si acabando con sus enemigos evitaban que estos hicieran daño en el futuro lo harían. Una de las reacciones más sonadas fue la de Bellatrix Lestrange en Azkaban, cuando la mujer se entero de la recuperación de sus victimas casi le dio un ataque, estaba tan orgullosa de su logro que no se podía creer lo que había sucedido; aunque la reacción de mayor enojo había sido la de Lord Voldemort, el mago oscuro se había enterado cuando Quirrell lo había leído en el periódico, estaba orgulloso de Bellatrix y de aquellos que habían causado el daño a la familia Longbottom, de que habían sido fieles hasta el final, la recuperación de esa pareja solo hacia ver que el mundo muggle estaba mucho más avanzado de lo que pensaba y la gente podría apreciarlo, algo que el no quería, debía acabar con Adriano Peverell para dar una lección y de esa manera dejar desprotegido a Harry Potter.

Dumbledore no estaba nada contento aquella mañana, los sucesos del día anterior le alejaban cada vez más de la popularidad que quería para él, la recuperación de la familia Longbottom era en verdad algo bueno, pero si se juntaban al lado neutral era algo que no podía permitir, debía averiguar como se habían curado para de esa manera revertir el proceso y ser él quien los curara para ganarse la fama que estaba teniendo Adriano, debía desbancar a ese hombre. En ese momento a chimenea se encendió mostrando el rostro de Molly Weasley.

- Molly ¿ha pasado algo?

- Te llamo para saber si has avanzado en descubrir la localización del castillo Peverell.

- Para nada, claramente ese lugar tiene una fuerte magia protectora, incluso con los hechizos que coloque en aquellos que fuimos no consigo discernir el lugar exacto.

- Entonces ¿que podemos hacer?

- De momento nada, seguiré con mi investigación para averiguar como podemos atacar a ese hombre.

- ¿Que hay de los Longbottom?

- También estoy trabajando en averiguar que métodos se han usado para curar al matrimonio, pero eso me llevara tiempo.

Estuvieron hablando durante varios minutos más, las repercusiones de lo que había sucedido serían trascendentales en el mundo mágico y debían encontrar una manera de recuperar la fama de Dumbledore.

Lucius Malfoy se encontraba en el escondite secreto de su mansión, ahora que su hijo Draco no estaría en Hogwarts podía dar rienda a su plan para causar un desastre en el colegio. Cogió un pequeño diario de un estante, en el diario gravado el nombre de Tom Riddle, el diario que su maestro le había pedido que guardara y que según le había dicho era la clave para abrir la cámara de los secretos y eliminar a los sangre sucia y mestizos del colegio, incluso si se encargaba de algunos sangre pura que le rivalizaban sería genial, ahora solo tenía que encontrar un alumno al que entregar el diario y que fuera el cebo, esperaba que si un alumno ya hubiera escrito en el diario, por lo que ya fuera influenciado por este las defensas que tenía el colegio no servirían para detectar el objeto. Ahora solo quedaba ver a que persona le entregaba el diario, le encantaría dárselo a Potter, pero sabía que Adriano Peverell lo descubriría al momento, si los Weasley siguieran siendo tan pobres como antes serían un buen objetivo, debía pensar y tener cuidado, buscar a alguien de quien no se esperase, un alumno nuevo que no tuviera antecedentes o que incluso no tuviera quien lo respaldara, lo único que quería era que el colegio de Hogwarts recuperara su antigua gloria y a la vez pudiera acabar con todos sus enemigos. Lo que el hombre no sabía era que gracias a Narcissa se habían colocado varios instrumentos, desde que había entrado al servicio de Adriano Peverell la mujer había ayudado al hombre a investigar a su marido ya que se había dado cuenta del peligro que representaba Lucius Malfoy para la sociedad del mundo mágico, el hombre estaba dispuesto a poner en peligro a su hijo con tal de conseguir sus planes y eso nunca lo permitiría, ahora sabía que su marido tenía pensado desatar sobre Hogwarts un objeto altamente peligroso por lo que activo los instrumentos que avisaban a Adriano de lo que hacía su marido, lo único que aliviaba ahora mismo a la mujer fuese que su hijo iba a estar fuera del país y lejos de las estupideces de su marido.

Cuando Adriano se entero de los planes de Lucius estaba furioso con el hombre, estaba dispuesto a un movimiento muy peligroso, ya en su otra vida lo había hecho, pero eso no implicaba que le gustara que Lucius Malfoy pusiera en peligro a los alumnos de Hogwarts, no lo permitiría, vigilaría cada movimiento del hombre para cuando dejara el diario pudiera atraparlo en el momento de su crimen.

El resto de las navidades pasaron tranquilos, tanto en Hogwarts como en los hogares las familias pasaban su tiempo con los amigos y con la familia, ya solo quedaban unos días para el regreso a las clases y Harold se encontraba preparando todo su material, durante esos días había seguido estudiando sobres sus futuras labores como Lord Potter y sus demás títulos, no estudiaba a conciencia, sino que lo hacia poco a poco para que los conocimientos fueran más fáciles de aprender y entender. Durante las vacaciones las sacerdotisas de Adriano que aun no tenían aprendiz habían conseguido reclutar, en el caso de Regina, Amelia, Isabella fueron mujeres jóvenes cercanas a ellas, pero lo que mas sobresalió fueron las personas que habían conseguido Selene y Caroline. Caroline se presento ante él con un miembro de los FAE, una hada de la corte de las sombras, por lo visto el ser buscaba disfrutar de los placeres del mundo mortal, lejos de sus hermanos y hermanas, en uno de sus viajes conoció a Caroline y al saber quien era decidió unirse a ella. Por su lado Selene se encontró con la heredera de un semidiós, una descendiente de la primera heredera de Afrodita fue la mujer que decidió unirse a Selene. Esas dos uniones hicieron que el poder de Adriano siguiera evolucionando, que el poder dentro de él cada ver fuera mayor; Lilith viendo como evolucionaban los acontecimientos estaba extasiada, cuando el hombre al que deseaba realizara el ritual sería alguien de inmenso poder, no le importaba perder contra aquel hombre ya que sabía a la perfección que Adriano Peverell era un hombre magnífico. Pero no solo la gobernante del mundo de los demonios deseaba aquel cuerpo, la súcubo no era el único ser que deseaba disfrutar de los placeres carnales con el maestro de la muerte y dentro de poco

Adriano se encontraba tranquilamente en su castillo, era el último día de vacaciones cuando sintió una poderosa perturbación en la barrera, alguien estaba intentando entrar en el castillo pero no de forma agresiva, era como si quien quisiera acceder pidiera hablar con él. Era extraño sus aliados podían contactar con él sin problemas, sintió el aura de la energía que había en la barrera y se sorprendió, al momento uso su magia para dejar entrar a la entidad que quería entrar en el castillo, como Harold estaba descansando no habría ningún problema y el muchacho no sería molestado.

Tras levantar la barrera vio como una figura empezaba a tomar forma, se trataba de una figura femenina, pero de mujer tenía poco ya que Adriano reconoció el aura al momento, se trataba de un ángel y no de uno cualquiera, una potestad. Entre los rangos de los ángeles existen tres jerarquías, la primera jerarquía compuesta por los serafines, querubines y tronos, la segunda jerarquía la componían las dominaciones, virtudes y potestades, por último la tercera jerarquía era donde estaban los principados, arcángeles y ángeles. Era extraño encontrar en la tierra, en el mundo mortal un ángel fuera de la tercera jerarquía, ellos eran los mensajeros del resto de los ángeles. Pero que ahora un ángel de la segunda jerarquía apareciera ante él era una verdadera incógnita, decidió salir a los terrenos del castillo para esperar a su invitada, fueron a un plano aparte donde podrían conversar.

Un poderosa figura emergió de la nada, seis poderosas alas de un blanco puro cubrían su cuerpo, unos ojos de un color blanco como la nieve brillaban con fuerza, una armadura de un color dorado brillante que denotaba como se unían luz y oscuridad para proteger al ser y en su mano una espada que emitía dos colores, blanco brillante que refulgía con las alas del ángel y negro oscuro como la oscuridad más profunda y temible, un arma capaz de acabar tanto con seres celestiales como demoníacos.

- Bienvenida potestad, ¿quien eres y que quieres de mi?

- Soy Ameriel, enviada del arcángel Rafael, soy un ángel de la muerte, deseo hablar sobre tus acciones.

- Adelante Ameriel, hablemos tranquilamente.

- Estamos preocupados de tus acciones con Lilith, sabemos que eres el maestro de la muerte por lo que no puedes morir, pero que alguien del mundo mortal tenga tanto poder es preocupante y más si desequilibra el poder entre los mundos demoníacos y celestiales.

- No busco el desequilibrio y el caos, busco el poder para realizar mi trabajo, para mantener el equilibrio entre el bien y el mal, combato el mal es cierto, pero tampoco me gustan las acciones que usa la gente por el llamado bien mayor ¿vas a detenerme?

- No, quiero ver si eres digno, si eres capaz de recibir el poder celestial, de esa manera si consigues el poder demoníaco y el poder celestial serás un buen maestro de la muerte.

- ¿Como demostrare si soy digno?

- Enfréntate a mi Adriano Peverell.

La poderosa aura antes reprimida de la potestad se extendió, la energía era palpable, Adriano no se inmuto, al momento una armadura de color gris apareció para cubrir su cuerpo, el emblema de la casa Peverell en su pecho refulgía con fuerza, en su mano derecha una espada finamente labrada se hizo visible y en su mano izquierda el báculo de la muerte brillaba por el inmenso poder de Adriano, cuando ya estaba preparado desplegó todo su poder, un poder que había estado conteniendo para que no se supiera la verdadera totalidad de su ser, pero que ahora se extendía por aquel plano existencial donde se habían transportado para hablar, los espíritus del plano al sentir el poder de los dos contendientes se escondieron aunque se quedaron a ver la lucha que iba a tener lugar.

- Ignis - un poderoso torrente de fuego emergió del bastón de Adriano que ataco a su enemigo, pero no se quedo hay aumentando el poder del fuego - ventus.

Las poderosas llamas incrementadas por el viento atacaron a la potestad, pero esta cubriéndose con una de sus seis alas salió indemne del ataque. Ameriel tras eso alzo el vuelo, una lluvia de plumas emergió de sus alas las cuales atacaron a Adriano como si de un tornado se trataran, este bloqueo el ataque con un movimiento de espada que destruyo todas las plumas. Se notaba que ambos estaban midiendo sus fuerzas, pero en ese momento Ameriel se lanzo con fuerza con su espada contra Adriano, este uso su espada para bloquear la estocada de la potestad, el choque de espadas creo una onda energética demostrando la fuerza de los contendientes, Adriano entonces giro la muñeca para desequilibrar a su adversaria, pero la potestad vio las intenciones de su adversario y uso sus alas para intentar golpear al hombre.

Las espadas se cruzaban, poderosos hechizos y habilidades eran usados por ambos contendientes, con cada ataque se mostraba lo deseoso que estaba su rival de salir vencedor, al cabo de un par de horas de combate Ameriel paro, se quedo suspendida en el aire sin moverse, no se le notaba cansada pero indemne no estaba, en sus alas se notaban los efectos de los hechizos que le habían golpeado, su armadura estaba indemne pero eran visibles las zonas donde la espada de su enemigo había golpeado; por su parte Adriano aunque no se le notaba exteriormente estaba ligeramente cansado, su armadura había detenido las poderosas estocadas de su rival y aun así interiormente estaba dolido, se veía como debido a los ataques de las plumas tenía algunos ligeros cortes en algunas partes de su cuerpo, la magia emitida durante el combate había sido tan grande que el plano había sido gravemente dañado y por primera vez en mucho tiempo su magia estaba por debajo de la mitad, hacia tiempo que no se tenía que esforzar de esa manera.

- Buen combate Adriano Peverell - dijo Ameriel mientras enfundaba su espada - eres un rival de gran poder.

- Gracias por tus palabras, nunca me hubiera imaginado luchando contra una potestad, pero es una buena manera de probar mis habilidades.

- Eres fuerte y poderoso, pero se que te has abstenido de usar hechizos y habilidades que atacan directamente a los seres celestiales a pesar de que te hubieran dado ventaja.

- Ciertamente he usado las habilidades que he aprendido con los años de aprendizaje, no aquellas que he adquirido como maestro de la muerte de los recuerdos que he adquirido, he creído que esa era la mejor manera de demostrar mi honradez.

- Lo has demostrado Adriano Peverell, es por eso que te concederé el poder celestial, de esa manera estarás mejor preparado cuando quieras adquirir el poder demoníaco.

- Lo acepto pero ahora no, le jure a Lilith que cuando realizara el ritual sería con las habilidades que había adquirido, si ahora me concedieras el poder divino tendría una ventaja contra Lilith que estaría en nuestro acuerdo inicial.

Ameriel se acerco a él, con un par de dedos toco la frente de Adriano restaurando su cuerpo tanto física como mágicamente, las heridas que tenían sanaron al instante, el poder que emitió era tal que restauro el daño causado en el plano donde habían luchado.

- Estoy deseando volver a verte Adriano Peverell, ver lo que eres capaz de hacer si consigues el poder demoníaco, hasta ese momento entrena, aprende y mejora la siguiente vez luchare con todo lo que tengo.

- La siguiente vez usare todo lo que se, no me contendré.

- Estoy segura.

Un portal se abrió para que Ameriel se marchara, la potestad salió de la zona con el mismo aire sublime con el que había aparecido, tras eso Adriano regreso al castillo donde fue a sus aposentos a descansar, se dio cuenta de que apenas habían pasado unos minutos en el mundo real mientras en el plano donde había luchado habían pasado mas de dos horas. A pesar de estar recuperado se tumbo en su cama y se durmió al momento de lo cansado que estaba.

El plano celestial estaba en paz, el arcángel Rafael noto la llegada de su emisaria, de como Ameriel regresaba de la misión que le había encomendado.

- Ameriel, ¿necesitas curación?

- No es necesario arcángel Rafael, he cumplido mi misión y traigo mi opinión sobre el hombre que en esta linea de tiempo se hace llamar Adriano Peverell.

- ¿Que opinas de él?

- Es honrado y leal, tiene un inmenso poder de eso no hay duda, pero siempre buscara la manera de usar ese poder para el beneficio de la gente y el equilibrio del mundo.

- ¿Le has dado el poder celestial?

- Lo ha rechazado Rafael, dice que primero quiere enfrentar a Lilith con su poder tal y como había pactado con la súcubo.

Ameriel relató al arcángel todo lo sucedido en la lucha, como había luchado y con que poderes y habilidades; Rafael estaba bastante impresionado, se notaba que Harold Potter era diferente, era cierto que al viajar en el tiempo tantos años había alterado la linea temporal irremediablemente, pero sabía el daño que había sufrido en su linea de tiempo original por lo que deseaba ver donde llegaban sus movimientos, tras el relato de Ameriel tenía claro que el ahora llamado Adriano Peverell era digno del poder que iba a recibir; dentro de poco Adriano Peverell sería el ser más poderoso dentro del mundo mortal y cuando el hombre se uniera a su yo de esta linea de tiempo sería el maestro de la muerte que el universo necesitaba, pero no solo este universo, sino el multiverso al completo vería un poder tan grande que pocos habían llegado a esgrimir.

Hasta aquí el cuarto capítulo, espero que hayan disfrutado de la lectura. Ahora les informo que en el siguiente capítulo tengo pensado sacar el resto del primer año de Harold, junto con el ritual con Lilith. Sobre Draco aun no tengo pensado que papel va a tener en la historia, si va a estar al final al lado de Harold o su orgullo podrá con él, me gustaría conocer su opinión sobre que hacer con Draco Malfoy.

Por otro lado quiero que sepan que tras publicar el quinto capítulo tengo pensado comenzar a publicar una historia alterna de Las aventuras del inmortal Harry Potter, pero debo reconocer que aun tengo dudas sobre que universo usar, estoy entre Juego de tronos, Marvel, Star Wars o Stargate. A continuación les explico los posibles argumentos de cada uno de los cuatro crossovers, teniendo en cuenta de que Harold posee incluso cuando nace los recuerdos y conocimientos de todo lo que ha vivido:

- Juego de tronos: Harold nace como el primer hijo y único legitimo de Robert y Cersei, van a seguir estando los otros hijos de Cersei y cada uno tendrá un destino, la forma de ser de Harold cambiara la forma de poniente.

- Marvel: comenzará con la primera película de los Vengadores y seguirá a lo largo de las películas y series que han ido después.

- Star Wars: la historia comenzara en la película la amenaza fantasma, digamos que aunque Harold sabe los caminos de la fuerza no se va a dejar ver ante los jedi o los sith antes de eso.

- Stargate: Harold será un antiguo que tras el viaje en el tiempo de la doctora Weir se quedara en la ciudad con la mujer para preparar esta para la llegada de la expedición Atlantis.

Me gustaría conocer sus opiniones, si quieren proponer alguna otra serie o saga acepto cualquier proposición, las historias se basan en la imaginación del escritor y lo que opina la gente de sus historias, eso para mi es el sustento de una buena historia. Nos veremos en el siguiente capítulo señoras y señores.