Capítulo 4

Edward POV

Edward.

Escuché la pequeña voz de Alice. Me tensé en mi asiento. Bloqueando todas las voces excepto la de ella.

Van a ir para allá. Dos de ellos.

Empecé a ver las visiones. Dos hombres entrando en el salón de clase, agitando sus armas y manteniéndonos cautivos. Bella despertándose, gritando, ganando la atención de los hombres. Otra visión de ellos agarrándola. Lastimándola. Una visión de mí exponiendo lo que soy en verdad. Por ella. Arriesgándolo todo. De nuevo. Por ella. Una humana.

No podía permitir que esa visión se hiciera realidad. Podría sacar a Bella y escapar del instituto. Todos nosotros podíamos. Mi familia. Pero sería demasiado riesgoso. Cuando esto se acabe, las personas seguramente se darían cuenta que nosotros faltamos y querrían una explicación de cómo toda mi familia escapó sin ser vista. Sería demasiado sospechoso.

Eliminé el escapar de mi lista y me fui por el plan B. Los irritantes estudiantes todavía estaban rodeando a Bella. Preguntándose si se murió espontáneamente por un mero susto. Idiotas.

Escuché dos voces viniendo del pasillo. Voces no. Pensamientos. Casi están aquí. Alcancé a Bella abruptamente y la sacudí de forma un poco tosca. Despierta. Sus ojos estaban todavía cerrados, y aún respirando. Maldición. La empujé por el hombro. Era más como un golpe, en realidad. Pero necesitaba que despertara.

"¿Pero qué diablos, Cullen?" canturreó Mike. "¡No la golpees!"

Lo fulminé con la mirada. "Mi padre es doctor. Sé lo que estoy haciendo."

Mike se burló. "Me gustaría leer el texto que habla sobre lastimar a las víctimas para mejorarlas."

Apreté mi mandíbula. "No la estoy lastimando. Solo le estoy incitando a que se despierte."

"Bueno, tu incitación le va a causar daño físico." replicó.

Quería golpearle y preguntarle si siente daño físico ahora. Maldito niño. Vete de aquí.

Agarré el hombro de bella. Gentilmente esta vez. para complacer a Newton. "Bella." suspiré suavemente. Sólo para que ella me escuchara. De todos modos, Mike estaba demasiado cerca y podía escuchar todo lo que yo dijera.

"Déjala en paz." Demandó Mike. "Sólo déjale descansar."

Dejé mi mano en el hombro de Bella y mi cabeza inclinada hacia ella pero moví mis ojos para fulminar a Mike con la mirada. "¿No deberías estar en tu asiento?" dije entre dientes.

Mientras Mike y yo estábamos teniendo nuestra 'conversación', los otros estudiantes se iban lejos, uno a la vez.

Mike se encogió de hombros y se fue finalmente. Exhalé profundamente para poder suspirar. Eso fue un error. Un gran error. El olor único de Bella me golpeó con fuerza, junto con el del chico tumbado en el suelo. Estaba tocando a Bella todavía. Mis manos estaban tan cerca de su cuello. Podría romperlo y..no. Para.

El sonido de una silla chirriando contra el suelo llamó mi atención. Volteé mi cabeza para ver a Mike deslizando su silla entre Bella y yo. Tienes que estar bromeando. Si las miradas mataran, él estaría hundido sobre la silla, sin vida.

"¿Qué estás haciendo?" rugí.

Se encogió de hombros. "Tomando asiento." Sonrió pagado de sí. "Tu idea."

Simplemente le miré. "Aquí no." Aparté su silla. "Vete a tu mesa."

Mike ladeó su cabeza hacia un lado, como si estuviera pensando sobre algo, y después sacudió la cabeza. "Nah. Creo que me quedaré aquí y jugar al enfermero con Bella cuando despierte." La miró. "Lo necesitará."

Lo único que tenía que hacer era alzar mi brazo y chocar mi puño con su mandíbula. Seguramente lo mandaría a volar a través del salón con una mandíbula rota. Mientras pensaba sobre eso, empujó su silla hacia la mesa y tomó asiento entre Bella y yo. No lo creo.

Me levanté y saqué mi silla debajo de la mesa. Mike pensó que me estaba rindiendo y dejando que él y Bella tuvieran la mesa. Reí mientras me colocaba detrás de él y empujaba su silla, con él sentado en ella, hacia mi lado de la mesa. Sus ojos se abrieron como platos mientras me miraba sorprendido. No estaba esperando eso.

Estaba a punto de deslizar mi silla entre Mike y Bella pero decidí en contra de ello. Los convictos estaban acechando en el pasillo. Discutiendo su plan. No quería darles una vista completa de Bella. Acaricié el cabello de Bella cariñosamente y coloqué los mechones detrás de sus orejas. Cuando su pelo estuvo fuera de su rostro, deslicé mi mano por debajo de su cabeza por lo que dejó de estar tumbada en la mesa y la alcé contra la silla. Ella gimió, recobrando el conocimiento mientras corría su silla hacia el centro de la mesa. Sus ojos empezaron a abrirse y coloqué mi silla en el puesto previo.

Todas las tres sillas estaban apiñadas debajo de la mesa. La silla de Mike y la mía estaban presionadas contra la de Bella. Estaba intercalada entre nosotros.

Ahora estaba casi despierta y se frotó los ojos. Se tensó en su silla cuando finalmente se dio cuenta de nuestro nuevo arreglo de asientos. Miró de mí a Mike.

"Vine para cuidarte." Explicó Mike. "Edward estaba abusando de ti."

Lo fulminé con la mirada sobre la cabeza de Bella. Se volteó hacia mí con una expresión confusa en su rostro. Sus ojos interrogando la pregunta no hecha. Sacudí mi cabeza. "Eso no es exactamente cierto."

Dos arrugas aparecieron entre sus cejas. Luego de unos segundos, siseó de dolor y se frotó el hombro, donde le había empujado. Hice una mueca.

"¿Ves?" habló Mike con una estúpida sonrisa en su cara. "Esa es la mano de obra de Edward."

Ella simplemente se contrajo de dolor y cerró sus ojos. ¿Realmente le había golpeado tan fuerte?

La puerta se abrió. El profesor Banner se olvidó de colocarle el seguro luego de arrastrar al chico adentro. Justo como en la visión de Alice, los dos hombres con armas entraron, agitándolas alrededor.

Uno de ellos era alto y regordete. Era de piel pálida, cabello largo marrón oscuro hacia atrás y ojos azules. Ojeras debajo de sus ojos. El otro era bastantes pulgadas más bajo, musculoso y bronceado. Tenía cabello corto y oscuro y ojos marrones. Los estudiantes gritaron, algunos de ellos colocaron sus cabezas en las mesas, otros se escondieron debajo de sus mesas y los demás se quedaron sentados en sus asientos, absorbiendo lo que estaba pasando.

Escuché a Bella gemir y me volteé hacia ella. Nuestros ojos se encontraron y escuché su corazón acelerarse. Tuve una extraña sensación de que no era por los hombres que acababan de entrar. Su corazón no había reaccionado de esa forma hasta que la vi. ¿Acaso tengo una expresión aterrorizada en mi rostro? Arrugué la frente, completamente confundido del por qué reaccionaría de esa forma cuando la miré.

Bella POV

Lo último que recordaba era marearme y luego nada. Oscuridad. Cuando empecé a recobrar el conocimiento, mi cabeza me estaba doliendo pero sentí fríos dedos frotar mi rostro y eso me calmó. Y en eso sentí como si me estuvieran levantando y no pude sentir más la mesa. Me tomó un rato abrir los ojos. Todo estaba borroso al principio.

Mi visión se aclaró finalmente. Pero algo estaba mal. Me sentí apabullada. Miré sobre mi hombro para ver a Edward sentado donde yo usualmente me sentaba. Estaba confundida. En eso miré sobre mi otro hombro y vi a Mike. Estaba más que confundida en ese momento.

Mike me dijo que Edward estaba abusando de mí pero Edward lo negó. Sentí un dolor en mi hombro y dolió bastante. ¿Qué diablos había pasado? Seguía desorientada.

Escuché la puerta abrirse y me asusté cuando todos empezaron a gritar y observé como dos personas de la mesa de enfrente se escondían debajo de la mesa. Me incliné hacia adelante para poder ver más lejos de Edward y vi dos prisioneros con armas. Hice un sonido embarazoso y Edward se volteó hacia mí.

Es tan increíblemente hermoso. Sus ojos estaban taladrando los míos, como si estuvieran entrando en mi alma. Mi corazón se aceleró y casi dejé de respirar. Arrugó su frente y aparté mi mirada. Seguramente me pilló observándole detenidamente como un perrito enfermo de amor. Creo que le doy asco.

"¡Siéntense!" Una floja voz demandó. "¡Todos en sus asientos, ahora!" ordenó severamente y ahora estaba experimentando de nuevo las sensaciones que tuve en el pasillo.

El hombre caminó hacia el frente de la clase y me tensé. Miraron cada una de las personas. El Sr. Banner fue forzado contra la pared y uno de los hombres le estaba gritando algo. El otro hombre, que era bajo y musculoso, caminó hacia una mesa y golpeó la punta de su pistola contra ésta.

"Teléfonos." gritó. "Ahora."

Los dos chicos de la mesa sacaron sus teléfonos y se los dieron al convicto. Él se los arrebató y los arrojó en la mesa del Sr. Banner.

"Quiero los teléfonos de todos. Sáquenlos. Tienen diez segundos." Caminó hacia la mesa siguiente y recogió esos. Repitió la acción de agarrarlos y arrojarlos en el escritorio del profesor.

Vi a Edward y a Mike sacar sus teléfonos. Yo no me moví. No tengo teléfono móvil. El convicto fue a cada mesa, agarrando los teléfonos y colocándolos en el escritorio. El Sr. Banner estaba en su silla ahora. El otro prisionero lo tenía amenazado.

Finalmente el convicto alcanzó nuestra mesa y agarró los teléfonos de Mike y Edward. Me miró directamente. "Teléfono. Ahora."

Mi garganta se sintió seca. "Yo-yo no tengo uno."

Flexionó sus músculos y golpeó la pistola contra la mesa. "¡No estoy jugando contigo!" su voz fue tan fuerte, que era casi ensordecedora.

Sacudí mi cabeza. "De verdad no tengo uno."

Se inclinó hacia mí y yo retrocedí. "¡Levántate!" gritó y mi corazón se agitó.

"¡Hey, ella no tiene un teléfono, hombre!" Mike le gritó al hombre.

El convicto escapado ni siquiera le miró. Sus ojos estaban puestos en los míos. "Levántate."

Empujé mi silla hacia atrás lentamente y me preparé para levantarme pero el brazo de Edward se alzó y colocó su mano alrededor de mi muñeca. Lo miré incrédula. ¿Qué estaba haciendo? ¿Acaso quiere que nos maten a los dos?

"Déjala ir." El convicto le dijo a Edward.

"No." La voz de Edward estaba llena de autoridad y veneno.

El convicto apuntó la pistola hacia mi rostro y sentí la mano de Edward liberar mi muñeca. Me miró con una expresión compungida en su rostro. Antes de poder decirle algo, el prisionero caminó detrás de mí y me tironeó hacia arriba.

No grité. Me rehusaba a darle algún tipo de satisfacción. Me arrastró hacia el frente de la clase y me presionó contra la pared. Mi pecho estaba estrujado contra la pared y sentí al hombre acariciarme. Tocando cada centímetro de mi cuerpo. Me contraje de dolor, sintiéndome violada y avergonzada. Sabía que todos los ojos estaban puestos en mí.

Luego de algunos minutos, me volteó y sonrió. "No había estado tan cerca de una mujer en seis años."

Escuché un fuerte estruendo y abrí los ojos como platos cuando vi a Edward levantarse, viéndose dispuesto para atacar. Aparté mis ojos hacia la silla que aparentemente arrojó a través de la clase. La arrojó tan fuerte que estaba rota.

"¡Sienta tu trasero, niño!" El convicto demandó.

Edward no se echó atrás. Miró maliciosamente al hombre y fue suficiente para asustarme. En eso, de pronto e inesperadamente, su expresión cambió de peligrosa a preocupada. Segundos después, el convicto me presionó contra él y colocó la pistola contra mi sien.

Lo único que pude hacer fue mirar a Edward y pensar en el hecho de que él obviamente sabía que esto iba a pasar antes de que ocurriera.


Las cosas se ponen peoress! :o

Que bueno que les gusta! ^^

Mientras más reviews más rápido actualizo! :)

Gracias por leer!

-Mariale.