Todos los derechos a PaddieFrog. (AO3, Tumblr, FFiction) All rights to PaddieFrog. Ver nota del principio para más información.

ORIG., "Shadow".


ADV: Refs. Abuso infantil.


4. Sombra

Los ojos de Sans brillaron más notablemente bajo la poca luz de la repentina sombra, como dos pequeñas estrellas resplandeciendo en una profunda oscuridad. Toriel a menudo se veía hipnotizada observándolas; observando la forma en que mostraban sus verdaderas emociones. Podía sonreír todo lo que quisiera, pero esas luces no mentían; cada parpadeo, cada ondeo y cada apagón repentino lo traicionaban.

Y en ese momento, parecían reflejar una cosa... miedo.

Y como siempre, hizo todo lo posible para aparentar. Su sonrisa era débil, aunque se vería bastante genuina para la mayoría, y su postura le decía que estaba bastante relajado. Pero las luces de sus ojos estaban oscuras y temblorosas, revelando una profunda y verdadera ansiedad tratando de ocultarse. Eso era demasiado difícil de esconder estando tan cerca de otra persona.

Toriel solo podía desear que su presencia y sus gentiles muestras de apoyo pudieran evitar que todo empeorara. Si lo que estaba indicando sobre sus primeros años era tan malo como lo hacía parecer, ciertamente necesitaría a alguien para lograr superarlo.

Ella pasó el pulgar sobre el dorso de su mano mientras él reunía sus pensamientos, observando sus pupilas en busca de cualquier cambio. Finalmente, se agudizaron con la decisión, y habló una vez más.

"el doc me hizo primero. probablemente ya lo sabías, siendo yo el hermano mayor y todo eso..." Comenzó, sentándose con las piernas cruzadas.

GB se movió ligeramente para mantenerse en su lugar. El esqueleto no reaccionó más que para poner al bláster un poco más cerca. Se quedó mirando atentamente en un pequeño parche de flores que crecía cerca del borde del árbol. Había una amplia variedad por el claro, tal vez como resultado de una de las tantas visitas de Asgore.

Sans parecía estar observando una determinada sección en particular, un pequeño grupo de nomeolvides que eran empujadas por una ligera brisa. Las flores estaban sofocadas por una mata agresiva de malezas, pero algunas se levantan lo suficiente como para que su color azul pálido fuera visible. Incluso bajo la sombra, sus tonalidades se destacaban entre el verde mar de hojas.

"me llamó 'el prototipo'". Sans continuó, aun fijando la vista en las flores.

"básicamente, solo era una prueba... no tenía la intención de que sobreviviera. era un ensayo para que pudiera sacar sus cálculos iniciales, y luego tener en cuenta todos los defectos que tenía, para no volver a cometer los mismos errores cuando creara el producto final." Esa pequeña chispa de ira volvió a su voz, pero había menos detrás, tal vez eclipsada por los nervios.

"entonces... eh... cuando intentó inyectarme los rasgos humanos. mi alma eh... se agrietó. fue demasiado. él podía aprender de eso para después, para neutralizarlos cuando lo hiciera con pap... pero... sí." Se estremeció ligeramente, y Toriel notó que se movió para agarrar la camisa sobre su pecho. Apretó la tela blanca entre sus dedos mientras continuaba hablando.

"sin embargo, de alguna forma me estabilizó, pero bueno... el daño ya estaba hecho. eh... eso me quitó la capacidad de... desarrollarme adecuadamente. por lo que me contó, apenas estaba vivo cuando mi alma estaba en la cámara de... incubación. y cuando mi cuerpo finalmente se formó, era... bueno... muy pequeño." Su sonrisa se ensanchó un poco, pero no era por entretención alguna.

"hizo un experimento para acelerar mi crecimiento, pero, como dije, solo era como una rata de laboratorio, así que realmente no le importaba mucho si funcionaba o no. me llenó de algo para que creciera mucho más rápido. pasé a ser como un niño de unos siete, en poco menos de un año. y resultó que eso, sorprendentemente, también fue una mala idea" De su tono goteó un nuevo y amargo sarcasmo, y Toriel pudo ver que estaba haciendo todo lo posible por mantener la voz firme.

"luego hizo... algo, no estoy seguro de qué, para inculcarme un montón de información antes de que siquiera abriera los ojos por primera vez. así que, como que, "nací" con una comprensión básica de cómo funcionaba el mundo... o al menos de cómo funcionaba el mundo del doctor. sin duda hizo las cosas más fáciles para él, pero no tanto para mí, je..."

Un suave y preocupado quejido de GB atrajo brevemente su atención, pero él no liberó ninguna de sus manos para calmarlo. Solo le dio una sonrisa cálida. GB frunció el ceño, gimiendo otra vez, y a regañadientes se volvió a recostar en el regazo de Sans. Él solo continuó mirando inexpresivamente la pequeña mancha de flores. Cuando prosiguió, fue más rápido, y Toriel percibió su mano temblando nuevamente bajo su agarre.

"cuando al fin me sacaron de la cámara, estaba realmente débil. hasta el punto en que apenas me movía, no podía comer y estaba afiebrado todo el tiempo. además, todavía era, ya sabes, muy pequeño. no me sorprende haber terminado con las estadísticas tan bajas. 1 en general. incluso para un niño, eso es muy poco... supongo que crear monstruos artificialmente no es algo que hagas bien a la primera... curiosamente, tenía 5 hp en ese entonces. no llegó a 1 hasta muchísimo después..."

Se detuvo por un momento. Toriel, pensando en todo lo que había escuchado, estuvo a punto de responder. Pero Sans volvió a centrar la atención y comenzó a hablar de nuevo, a toda velocidad, evitando que lo hiciera. A diferencia de antes, no vaciló. Las palabras vinieron con tanta facilidad, que tal vez era demasiada... Toriel no pudo evitar pensar que estaba empezando a actuar como un desquiciado.

"no recuerdo bien esta parte, pero, era raro porque podía hablar, y entendía todo lo que esos científicos decían, pero me costaba mucho comprender cualquier otra cosa". Continuó.

"es algo confuso, pero incluso después de que, de algún modo supere lo peor, me seguía enfermando todo el tiempo... me hacía daño con cualquier cosa... incluso ahora, de verdad no sé cómo terminé sobreviviendo, especialmente por la forma en que el doctor y los demás me llenaban por capricho de cualquier brebaje raro que se les viniera a la cabeza. me imagino que de algo habrá servido, ya que estoy vivo, pero, dios, fue un infierno..."

Sans dejó de hablar mientras la sombra de la nube finalmente pasaba, y pequeños rayos de la luz del sol volvían a posarse sobre ellos. Alzó la vista hacia el techo de hojas de sauce y se tomó la camisa otra vez, justo sobre el lugar donde estaría su alma. Después de unos momentos, se volvió y se encontró con la mirada de Toriel. Debió haberse visto bastante consternada, porque Sans se rió entre dientes al verla.

"¿ya es lo suficientemente feo para ti?", Preguntó con desinterés, inclinando la cabeza hacia un lado.

Toriel dejó escapar un suspiro que no sabía que había estado sosteniendo ,y tragó saliva. Bueno, ciertamente no estaba mintiendo cuando dijo que no era bonito. Todo fue más fácil de procesar a un nivel conceptual esta vez, pero eso no hizo que lo que describiera fuera menos aterrador. ¿Cómo pudo Asgore permitir que eso sucediera? Una cosa era que sacrificara su moral con respecto a los humanos. No importa cuán terrible fuera eso, porque al menos lo podía justificar. ¿Pero, esto? ¿Experimentar con niños? Había pensado, tal vez contra viento y marea, que los experimentos no llegaban más allá de inyectarles los rasgos humanos. Claramente, no era el caso.

Todo la dejó sintiéndose horriblemente consternada, solo empeorando por una repentina puñalada de culpa. Si no hubiera dejado el trono, podría haberlo evitado. Nunca habría permitido que algo como eso fuera aprobado o incluso entrara discusión en primer lugar. Parte de esto... era su culpa. Pero, si ella hubiera estado allí para detenerlo... Sans no existiría en absoluto. Esa idea provocó emociones conflictivas en su alma que la hicieron tartamudear cuando volvió a hablar.

"Oh Sans... S-si lo hubiera sabido... Pude haber hecho algo... Nunca los hubiera dejado... No puedo creer que... Lo siento..."

Fue interrumpida cuando él tomó su garra y habló por encima de ella, con un tono tranquilo.

"tori... no empieces a culparte a ti misma, ¿está bien? no fue por tí ... no creo que haya sido culpa de felpudito, siquiera. estoy seguro de que no tenía ni idea de lo que gaster estaba haciendo con las almas... después de todo, el doc siempre nos escondía de todos, excepto de él y de su equipo, claro. nunca vi al rey mientras crecía, solo escuché algunas cosas acerca de él... así que... no te enojes tanto con él. incluso si hubiera tenido alguna participación, ni lo recordaría... j-je...".

Sus pupilas se volvieron nebulosas. Agarró su pecho aún más fuerte, y empezó a sudar. Toriel solo se sintió más culpable, pero no por las mismas razones. Realmente tenía que dejar de reaccionar tan mal a cada cosa que Sans le revelaba. De lo contrario, nunca acabarían la historia. Fue bueno saber que Asgore no pudo haber sido tan cómplice de actos tan atroces como pensaba, pero eso no fue suficiente para justificar el que Sans intentara consolarla.

Ella no había sido la víctima, ni quien había vivido todas las cosas que estaba oyendo. Era él quien necesitaba consuelo y alivio. Necesitaba ser fuerte en este momento y dejar de ser tan fácil de sorprender. Si llegaba a pensar que la estaba molestando, fácilmente perdería la voluntad de continuar. Necesitaba cuidar su elección de palabras y hacer únicamente preguntas que aportaran al tema. Su propia culpa estaba fuera de cuestión en ese momento.

Le dio un suave abrazo, acercándolo brevemente en forma de disculpa silenciosa. Sans no reaccionó mucho, pero sus ojos al menos volvieron a enfocarse. Acarició su mano tiernamente mientras reunía la fuerza para responder.

"Muy bien, amigo mío, no voy a ponerme a asignar culpas ahora... Solo... siento tanto que hayas tenido que soportar eso..." dijo, manteniendo su tono gentil. Había mucho más que quería decir y preguntar, pero se mordió la lengua para no decir nada imprudente.

El esqueleto no respondió, luciendo más y más desconcentrado con cada segundo que corría. Toriel miró la manera en que se agarraba con fuerza la camisa, y frunció el ceño con preocupación. "Sans, ¿estás bien? ¿quieres parar por ahora? No pasa nada si necesitas un descanso, amigo".

Sans entrecerró un poco las cuencas de los ojos y negó con la cabeza. "nah, eh... necesito-... quiero que sepas lo que el doctor y su grupo hicieron, tori... ha estado impune todo este tiempo y... alguien además de mí necesita saber lo que hizo... incluso si el muy idiota no está aquí para ser juzgado por ello... "

Su enojo, que hasta ese momento había sido reprimido por la inquietud, ahora estaba ardiendo fuera. Ella pudo sentirlo en las inestables olas de energía que fluían de su alma, y en la forma en que el agarre que tenía en su mano se apretaba hasta el punto en que casi dolía. Su repentina ira la sorprendió, pero no se sobresaltó. Emociones como esas, eran algo que ella sabía manejar mejor que su muy normal apatía. Su extraño comportamiento aún la asustaba, pero perdió poco tiempo antes de asentir en respuesta.

"Bien, entiendo a mi amigo. Solo... no te fuerces, como dije antes, no hay afán." Le recordó, asegurándose de mantener su propia rabia bajo control.

Puede que no hubiera sido capaz de recordar a ese Doctor Gaster, pero por lo que Sans le había contado, tenía la idea de qué tipo de monstruo era. Cualquier persona que hiciera daño a un niño, que lo tratara la misma manera en que habían tratado a su amigo, era la forma más baja de escoria en su punto de vista. Luchó por no dejar que ninguna llama subiera a su garganta.

Sans emitió un desganado sonido de agradecimiento, pero no respondió a sus palabras más allá de eso.

Después de unos momentos, GB dejó escapar otro suave gemido ante la atmósfera tensa, dándole a Sans un empujón insistente. Él finalmente retiró la mano de su pecho y la apoyó en la parte superior de la cabeza del bláster, y pasándola por todo su hocico.

"tranquilo, chico..." dijo Sans en voz baja. "estamos hablando del viejo g.; recuerdas, ¿verdad?"

GB refunfuñó en un tono confuso y se sacudió de un lado a otro. La expresión misteriosa de Sans se mantuvo firme.

"claro que sí... trataste de protegerme de él varias veces ¿te acuerdas? siempre gritando y llamándome "prototipo". envió su bláster hacia tí y te mordió hasta partirte por la mitad. tienes que recordarlo... pasé semanas arreglándote". Sans murmuró con voz helada e inquietantemente calmada, dada su clara ira.

Los ojos de GB se redujeron a pequeños puntos cuando comprendió lo que escuchaba. Gimió nuevamente, temeroso, y se estremeció, presionándose fuertemente contra el vientre de Sans. Toriel también vio un toque azul en las mandíbulas del bláster. Reprimió un escalofrío, imaginando al dulce y gentil GB, agrietado y derrumbado. Eso solo alimentó aún más la ardiente furia en su alma. Sopló otra bocanada de humo caliente de sus fosas nasales, apretando los dientes.

Dejó que esa fuera la única muestra de su propia ira, cuando su preocupación por Sans regresó una vez más. Su amigo no estaba actuando normalmente, pudo verlo bien, ya que parecía indiferente ante la evidente angustia de GB. No había hecho ningún movimiento para consolarlo. Simplemente había vuelto la mirada hacia las flores azules, con los ojos aún vacíos de luz alguna, como agujeros negros, casi hipnóticos por su oscuridad envolvente. Quería decir algo para devolver esa luz familiar, pero Sans ya había proseguido antes de que pudiera hablar.

"después de que me recuperé, pasé mis días sometiéndome a prueba tras prueba, experimento tras experimento. lo que sea que se les ocurriera a esos científicos". Dijo, con una sonrisa antinaturalmente amplia y tensa. El sudor le bajó por la cabeza mientras hablaba y apartó su mano de la de ella para hacer gestos.

"no les importaba cuánto daño me hicieran o cuánto dolor me provocaran. si me ponía a llorar, o trataba de alejarme o lo que sea, se aseguraban de recordarme una y otra vez lo egoísta que estaba siendo y lo mucho que los decepcionaba." Continuó, venenosamente.

"¿cómo te atreves a interferir con este trabajo y poner el futuro de los monstruos en peligro? ¿cómo te atreves a quejarte cuando estás cumpliendo un propósito tan importante? ¡¿cómo te atreves a destruir las esperanzas y los sueños de todo el mundo pensando solo en ti?!" El volumen de su voz se elevó con cada repetición de esa frase, y su sonrisa adquirió una cualidad casi salvaje.

Toriel y GB lo miraron conmocionados, pero ya no parecía estar hablando con ellos. Estaba completamente atrapado en su propia ira. Su ojo izquierdo comenzó a brillar de nuevo, colores alternándose y destellando de manera desorientada. Toriel pudo ver arcos azules flameando de sus manos.

"no importaba lo que me hicieran mientras obtuvieran sus malditos datos para poder finalizar el arma perfecta... ¡mi hermanito!"

Esas dos últimas palabras fueron gritadas lo suficientemente fuerte como para aturdir todo lo que los rodeaba hacia un silencio absoluto. Por un momento, ningún pájaro cantó, ningún bicho zumbó, Toriel incluso pudo jurar que las hojas del sauce se habían congelado. Todo lo que podía oír era la respiración pesada de Sans y el suave tintineo de su cuerpo temblando. Otra nube pasó por encima y bloqueó el sol, arrojándolos a la sombra una vez más.

En todo el tiempo que lo había conocido, nunca lo había escuchado levantar la voz de esa manera. Diablos, nunca lo había escuchado levantar la voz en absoluto. Sans siempre hablaba tan suavemente, sin importar la situación. Incluso su risa más real era tranquila y sosegada. Escucharlo gritar así le hizo darse cuenta de cuánto había estado ocultándose por tanto tiempo. Debería ser normal escuchar a alguien enfadarse de vez en cuando. Incluso el bondadoso Papyrus y su dulce Frisk a veces sucumbían a la rabia. Pero el hecho que fuera tan impactante escuchar que eso sucediera con Sans solo la convenció aún más de la gravedad del asunto.

Aun así, se le estaba yendo de las manos, no estaba siendo sí mismo. Estaba dejando que su ira lo controlara, y claramente no estaba acostumbrado a tratarla. Nada de eso lo iba a ayudar en ese punto y el riesgo de que perdiera el control de su poder era real, y peligroso. Una oleada lo suficientemente fuerte podría llevarlo a dañar su alma. Y con solo un punto de vida... No había dudas de que necesitaba calmarse.

Afortunadamente, Toriel ya había lidiado con situaciones parecidas.

Cuando Chara vivía con ella, recordaba lo propenso que había sido a los arrebatos emocionales. Su vida anterior le había dejado muchas cicatrices, lo que constantemente le ocasionaba explosiones de sus sentimientos reprimidos. Sus estallidos de ira eran los más comunes, y a menudo resultaban en muchos gritos e intentos de violencia, generalmente hacia sí mismo. Aprender a lidiar con esas situaciones, le había enseñado a Toriel las técnicas que ahora podía usar para ayudar a Sans.

Afortunadamente, su ira abrumadora del momento no llegaba ni cerca de las peores crisis de Chara. Estaba segura de poderlo manejar. Pero tenía que cuidar el cómo. Sans ciertamente ya no era un niño y, a pesar de su continua insistencia en lo débil que era, seguía siendo potencialmente peligroso en ese estado. Tomó aliento para contener toda la pena en su ser tras todo lo que acababa de revelarle. Podría enfocarse en horrorizarse y lamentarlo más tarde.

Hizo un gesto a GB para que se alejara de Sans, y el bláster obedeció sin cuestionarse, todavía mirándolo con miedo. Sans no reaccionó, claramente a punto de estallar nuevamente. Sin GB aferrándose a él, contrajo los puños en su regazo, y su sonrisa frenética se ensanchó aún más. Respiró hondo, probablemente para alimentar su siguiente diatriba, pero antes de que pudiera hablar, Toriel lo interrumpió.

"Sans". Dijo su nombre con firmeza, moviéndose para estar directamente frente a él.

Lentamente colocó ambas manos sobre sus hombros, aplicando la presión justa para que lo registrara y se estabilizara. Como ya lo esperaba, su rabia momentáneamente se dirigió hacia ella y se encontró frente a una deslumbrante luz. Los vertiginosos colores de su ojo destellaron violentamente, pareciendo mucho más intensos ahora que estaban bajo la sombra.

". . . ¿ ?" Gruñó como una bestia acorralada, con una voz extraña, profunda y reverberante.

El poder que corría por su cuerpo golpeó levemente sus manos, robándose la fracción más pequeña de su HP. No le prestó atención, y sin pestañear mantuvo su mirada fija en la de él.

"Por favor, cálmate. Sé que estás enojado. Y eso está más que bien, tienes todo el derecho de estarlo. Pero podrías poner en peligro tu alma si esto continúa. Solo, respira... Te ayudará. Recuerda que estás a salvo, mi amigo".

Sans la fulminó con la mirada, y su sonrisa forzada se marchitó poco a poco. Toriel se preparó para que la atacara, o para que simplemente huyera. Pero rápidamente se hizo evidente que no sería el caso. Su respiración áspera comenzó a disminuir y bajó la mirada hacia su regazo, perdiendo de inmediato el espíritu de confrontación. Sin embargo, su ojo todavía llameaba como un fuego abierto, así que Toriel continuó hablando.

"Toma aire... Así está muy bien", lo animó, frotando su brazo suavemente. Bajó la velocidad de su propio aliento también, solo para servir como un ejemplo.

Sans no respondió, pero pareció prestar atención a sus palabras con el pecho agitado mientras calmaba su respiración errática. La ira que fluía de su alma comenzó a ser reemplazada por miedo y confusión, y la de Toriel dolió por él mientras se sacudía ante su presencia. Podría decir entonces que ese estallido de ira casi lo había llevado a un ataque de nervios en toda regla. Agradeció al cielo haber intervenido a tiempo para lograr evitarlo.

"Estás bien, amigo mío... trata de dejar que tu energía se asiente, concéntrate en dejarla apagarse, ¿entiendes?"

No estaba segura de si el consejo era algo que realmente necesitaba, ya que Sans parecía estar bastante bien informado en lo que se trataba de sus propios poderes. Pero sin duda era mejor ir con cuidado que lamentar al final, además, parecía que sus palabras estaban ayudando a calmar el ambiente.

Sans simplemente obedeció sus instrucciones, levantando sus temblorosas manos y dirigiendo la energía que le corría por el cuerpo hacia las puntas de sus dedos. Los vio envolverse repentinamente en lo que parecían ser llamas azules pálidas, con arcos resplandecientes siendo disparados como electricidad. Hizo una pequeña mueca cuando el exceso de magia que había creado en su furia se alimentó en un fuego etéreo, causando que estallara de una forma impresionante. Golpeó a Toriel con algunas chispas, pero ella mantuvo sus patas en el mismo lugar.

Después de unos momentos más, el brillo se redujo a una tenue luz, y luego se apagó por completo. Su ojo siguió el ejemplo, desvaneciéndose con un brillante destello final y quedándose oscuro y vacío una vez más. Ahora que el fervor de su alma se había aquietado, pareció desinflarse, bajando la cabeza hasta sus manos y luchando contra los escalofríos que todavía lo atenazaban.

Toriel suspiró de alivio. Confiando en que ya estaba estable, se inclinó más cerca de su nivel y suavemente puso una mano en su rostro.

"¿Estás bien, Sans? Háblame, por favor, amigo..." imploró, sintiendo el cosquilleo anticipatorio de su energía curativa formándose en sus patas.

Dejó escapar un suave gruñido, sonando frustrado y agotado. No levantó la cabeza, pero cedió a responder.

"sí..." murmuró, ganando control sobre sus temblores.

Maldijo en voz baja, antes de soltar una larga exhalación. Luego, su sonrisa volvió a aparecer en los extremos, aunque se mantuvo notablemente inestable.

"j-je... oooh, c-caray... ¿qué fue eso?" Preguntó, pero a Toriel le pareció que era una cuestión retórica. Decidió responder de todos modos.

"La ira sacó lo peor de tí, amigo". Respondió suavemente, pasando su pulgar por un lado de su cabeza. "Aunque, no puedo culparte... con todo..." Se mordió el labio y se fue perdiendo en el silencio cuando los detalles de su anterior relato volvieron a su mente.

Trató de no pensar demasiado en eso, pero, cielos... Todo lo que su querido amigo había vivido a una edad tan joven... Sans había pintado una imagen bastante vaga pero reveladora del abuso que había pasado en las manos de ese tal Gaster, e imaginar las cosas atroces que le habían hecho le provocaba náuseas. Su propia ira de antes había sido toda por él. Porque nada era justo.

Hizo todo lo posible por aplacar sus emociones nuevamente, recordándose a sí misma que necesitaba permanecer firme y concentrarse en la tarea que tenía entre manos.

"p-pero, m-maldición... no sabía q-que podía tener un temperamento t-tan..." Sans se detuvo un momento, levantando un poco la cabeza. "ardiente... j-je..."

Toriel lo miró, algo echada hacia atrás por su intento de hacer humor dada la situación. La débil luz en sus ojos regresó, finalmente volviéndola a ver. La nube en lo alto pasó, y la reconfortante luz del sol fluyó sobre ellos otra vez.

"eh... p-perdón... esa fue mala... incluso para mí". Resopló, intentando darle una sonrisa como disculpa.

Sin embargo, la chispa de humor en sus ojos murió rápidamente, regresando a una seriedad sorda. "y, eh... lo siento también por... alzar la voz, yo..." hizo una pausa, secándose el sudor de la frente. "... realmente no sé por qué me calenté así ..."

Toriel alzó una ceja, colocando la mano sobre su regazo. Sans parpadeó confundido y luego rió tímidamente.

"yo no, eh... esa no fue intencional... de verdad... ja...".

Toriel negó con la cabeza, ligeramente exasperada. Sans realmente sabía cómo recuperarse de cualquier experiencia, por horrorosa que pareciera. Sin embargo, sabía que todo era una farsa, y ver los terriblemente oscuros círculos debajo de sus ojos podían dar fe de eso. En serio deseaba que no sintiera la necesidad de mentir así... especialmente ahora, cuando necesitaba ayuda más que nunca.

Suspiró y decidió tomar cartas en el asunto. Se inclinó hacia adelante y lo abrazó, atrayéndolo por tercera vez ese día. Sans casi parecía estar esperándolo, aceptándolo y haciendo lo que podía para devolver el abrazo sin incertidumbre. Incluso se veía agradecido por ello, pues rápidamente ocultó su rostro contra su hombro y se aferró a la tela de su vestido. Ella pasó una pata por su espalda, observando cómo GB felizmente se acercaba para unirse al abrazo, apoyándose contra su pierna y otra vez ronroneando profundamente.

Suspiró y decidió tomar cartas en el asunto otra vez ... literalmente. Se inclinó hacia adelante y lo abrazó, atrayéndolo por tercera vez ese día. Sans casi parecía esperarlo en este punto, aceptando y haciendo lo que podía para devolver el abrazo sin ninguna incertidumbre. Incluso le pareció que estaba agradecido por ello, rápidamente ocultó su rostro contra su hombro y se aferró a la tela de su vestido. Pasó una pata por su espalda, observando cómo GB felizmente se acercaba para unirse al abrazo, apoyándose contra su rodilla y ronroneando profundamente una vez más.

Con las almas de ella y la de Sans presionadas tan cerca, ella pudo sentir sus verdaderas emociones. Cuando él estaba en sus brazos así, ningún acto de negación de su parte podía ocultar la verdad de lo que estaba sintiendo. Cerró los ojos, concentrándose en lo que el alma de su amigo le decía.

"Todavía estás enojado, Sans ..." dijo, suavemente, aun rozándolo rítmicamente.

Sans se tensó, no se apuró a negarlo. Solo guardó silencio.

"Estás enojado, y dolido... y un poco asustado también..." Continuó. "¿Lo negarías?"

Hubo una larga pausa, pero al fin ella sintió que sacudió la cabeza, presionando más cerca.

"Está bien que te sientas así, amigo. No está mal estar dolido, o estar enojado, o tener miedo... sé que lo que sucedió fue bastante abrumador, pero creo que solo pasó así porque nunca te has permitido superarlo correctamente... ¿No es así?"

Más silencio se encontró con su pregunta, pero él volvió a sacudir lentamente la cabeza en respuesta. Su alma se estremeció al ver confirmadas sus sospechas. Ella lo apretó un poco más fuerte.

"Lo siento tanto, amigo. Lamento que hayas tenido que enfrentar tal crueldad a una edad tan temprana y que sintieras la necesidad mantenerlo en secreto durante tanto tiempo... No mereces nada de esto. Es normal que estés enojado... por favor no te sientas culpable, o avergonzado por eso", Imploró, incapaz de evitar que su voz se quebrara.

Sans todavía no respondió, pero un pequeño escalofrío lo atravesó al escuchar sus palabras. Toriel decidió no tocar más el tema, conforme con sostenerlo un momento más hasta que decidió romper el abrazo por su propia cuenta.

No estaba segura de cuánto tiempo estuvieron sentados allí escuchando los relajantes ruidos de la naturaleza que los rodeaba. En algún momento, un suave ronquido se unió a todos esos sonidos y abrió un ojo para ver que no era Sans quien se había quedado dormido, sino GB. El bláster había rodado sobre su costado y se había ido en algún momento. Mirarlo la hizo sonreír cálidamente, y casi la distrajo lo suficiente como para pasar por alto la voz de Sans al hablar por primera vez luego de un largo silencio.

"quisiera haber podido sacar a pap de allá antes...", dijo, en voz baja.

Toriel parpadeó ante su declaración, sorprendida por lo que acababa de escuchar. No había llegado a mencionar los detalles de la infancia de Papyrus antes de salirse de control. Solo lo había dejado en que, su hermano era, al parecer, el producto final perfeccionado de la investigación en la que Sans era el prototipo.

Toriel reprimió un temblor al darse cuenta de que Papyrus estaba también sujeto a los abusos que Sans había sufrido. Estaba empezando a entender por qué deseaba tanto mantener a su hermano lejos de todo. Estaba a punto de responder, o tal vez al menos ofrecerle algunas palabras de consuelo, cuando un ruido repentino los hizo saltar violentamente.

Sans se alejó un poco de ella, pareciendo desconcertado por el fuerte tono musical que llenó el aire. Tardó un segundo en darse cuenta de que venía del bolsillo de su chaqueta, y metió la mano para sacar rápidamente su teléfono. Toriel vislumbró una imagen de Papyrus exhibida en la pantalla, que lo representaba con un par de gafas de sol y bíceps falsos exageradamente grandes pegados a sus brazos. Por lo general, esa imagen habría sacado a la luz la sonrisa genuina de Sans, pero en este momento solo se vio profundamente estresado.

Miró impotente al teléfono mientras sonaba y vibraba en sus manos. Trató de levantar un dedo para presionar el botón de respuesta, pero simplemente no pudo obligarse a hacerlo, y lo bajó mientras los ojos le temblaban.

"no... n-no puedo." Susurró desesperadamente.

Toriel entendió de inmediato, y le extendió la mano.

"Ven, pásamelo", ofreció.

Sans dejó caer el teléfono en su pata sin siquiera abrir los ojos de nuevo. Se subió la capucha y hundió la cabeza en sus manos otra vez, mientras ella tocaba rápidamente el botón de respuesta. Sonó una nota alegre y la voz de Papyrus comenzó a llegar a través del altavoz del celular.

"¿HOLA? ¿HERMANO?" Dijo. Su tono contrastó con la triste atmósfera de antes.

GB se puso feliz al oír a Papyrus, y se acercó para escuchar, gimoteando emocionado. Toriel miró el bláster con una débil sonrisa mientras se componía para contestar.

"Saludos, Papyrus... En realidad, es Toriel... Sans no puede venir en este momento, porque está, eh..." Se detuvo, mirando el esqueleto en cuestión por el rabillo del ojo.

"Durmiendo". Terminó rotundamente. La mentira le hizo sentir un toque de culpa, pero la verdad no podía y no debía ser compartida en ese momento.

"OH, POR SUPUESTO..." Prosiguió, sonando vagamente irritado.

"¿CUÁNDO ES QUE ESE VAGO NO ESTÁ DURMIENDO? ME DISCULPO POR LO GROSERO DE SU COMPORTAMIENTO, SEÑORA TORIEL. TOMANDO SIESTAS TODO EL DÍA EN LUGAR DE PASAR TIEMPO CON USTED, HACIÉNDOLA TOMAR SUS LLAMADAS... A VECES PODRÍA JURAR QUE ES UN COMPLETO SINVERGÜENZA".

Toriel forzó una pequeña carcajada, recostándose de sus rodillas para sentarse más apropiadamente.

"Está bien, no te preocupes por eso. Se durmió hace nada. No me es un problema pasar el resto de la tarde sola. Tengo que terminar mis quehasueños diarios, después de todo." Toriel pronunció los juegos de palabras con un tono esperanzado y convincente.

"UGH, POR FAVOR, SEÑORA TORIEL, ESPERABA QUE, AL USTED RESPONDERME, PODRÍA EVITARLOS CHISTES POR FIN." Refunfuñó, sacándole una suave pero genuina risa.

"¿De verdad? Bueno, supongo que no me conoces tan bien". Ella respondió, con un toque de descargo.

La conversación era tan casual que, para empezar, casi había olvidado la razón por la que estaba respondiendo en el lugar de Sans. Se lo recordó sentirlo moviéndose para recostarse contra su costado. No la estaba mirando, pero claramente estaba escuchando. Ella le rodeó los hombros con su brazo y lo mantuvo cerca mientras continuaba oyendo.

"DE TODAS FORMAS, ¡SUPONGO QUE EL GRAN PAPYRUS TENDRÁ QUE ENTREGARLE EL INFORME INICIAL DE SU ENTRENAMIENTO EN LA PLAYA! ¡POR FAVOR, ASEGÚRESE DE PASAR ESTA INFORMACIÓN A MI HERMANO CUANDO TENGA LA OPORTUNIDAD!" Instruyó. Toriel pudo imaginarlo posando dramáticamente mientras decía su discurso.

"YO, * UNDYNE Y ALPHYS HEMOS LLEGADO SEGUROS A LA COSTA DEL EBOTT CITY. HEMOS ENCONTRADO ALOJAMIENTO PARA LAS PRÓXIMAS DOS NOCHES Y COMENZADO NUESTROS EJERCICIOS DE CAPACITACIÓN, INCLUYENDO ENTRENAMIENTO EN MANEUVILIDAD ACUÁTICA, ENTRENAMIENTO DE CONSTRUCCIÓN DE ESTRUCTURAS DE ARENA Y ENTRENAMIENTO EN ABSORCIÓN SOLAR ", Declaró, haciendo un esfuerzo por parecer serio.

"¡TODO HAN SALIDO ESPLÉNDIDAMENTE! ¡ESTA NOCHE IREMOS A CENAR FRENTE AL MARAVILLOSO MAR, ANTES DE REGRESAR A LA PLAYA JUNTO A LA FOGATA PARA NUESTRO ENTRENAMIENTO DE PREPARACIÓN DE POSTRES!" Hizo una pausa, y su tono profesional titubeó momentáneamente. "BIEN, QUIZÁS LO ÚLTIMO NO ES UN ENTRENAMIENTO EN SÍ... MÁS BIEN SOLO ES HACER MALVAVISCOS CON GALLETAS... DE TODAS MANERAS, ¡EL GRAN PAPYRUS DARÁ TODO DE SÍ!"

A pesar de todo el estrés que su alma había soportado ese día, Toriel no pudo evitar sonreír ante el entusiasmo y la positividad de Papyrus. Era un alma tan alegre y amable... Era difícil creer que alguna vez fue pensado para ser un arma. Si Sans no hubiera sido quien insistiera en que ese era el caso, no lo habría considerado ni por un momento.

¿Qué pasaría con Papyrus si descubriera todo lo que le acababan de contar? ¿Destruiría eso su espíritu seguro y optimista? ¿Lo lastimaría tanto como estaba lastimando a su hermano? ¿Qué era realmente lo correcto? ¿Dejar a Papyrus ser en feliz en su ignorancia? ¿O decirle la verdad sin importar las consecuencias?

"¿SEÑORA TORIEL? ¿SIGUE AHÍ?" Preguntó Papyrus. Su voz la devolvió a la realidad.

"S-sí, mis disculpas..." Respondió rápidamente, haciendo todo lo posible por calmarse. Se aclaró la garganta antes de continuar.

"Es maravilloso escuchar que la estés pasando bien, amigo mío. Espero poder escuchar todas las historias que puedas traer contigo... Y estoy segura de que tomarán muchas fotos preciosas. Tendré que conseguir algunos marcos más".

Si Papyrus detectó la duda en su voz, no lo demostró, respondiendo con su característico entusiasmo.

"¡OH, CIERTO! YA TOMÉ BASTANTES QUE SON DIGNAS DEL ESPACIO MURAL DE NUESTRO HOGAR. ¡NO LA DECEPCIONARÁN! NYEH JE JE! ¡ME ASEGURARÉ DE ENVIARLE ALGUNAS ESTA NOCHE, CÓMO LO PROMETÍ!

Tras su declaración, Toriel se dio cuenta de que casi había olvidado sus palabras de ese día. Con todo lo que había sucedido, la mañana parecía haber pasado hace siglos...

"Estoy segura de que son maravillosas, gracias Papyrus. Espero que sigan divirtiéndose. Por favor manda saludos y mis mejores deseos a Undyne y Alphys también. Le enviaré tu mensaje a Sans tan pronto como despierte".

"¡MUCHAS GRACIAS, SEÑORA TORIEL! ..." Papyrus respondió enérgicamente, pero se apagó por un momento. Cuando habló de nuevo, su voz había perdido una buena porción de confianza.

"ANTES D-DE QUE SE VAYA... UM... ¿PODRÍA PERDIRLE UNA ÚLTIMA COSA?"

Toriel sintió una pequeña punzada de preocupación por su inusual incertidumbre.

"Claro, ¿qué necesitas, amigo?"

"POR FAVOR... ¿PODRÍA VIGILAR A SANS POR MÍ?" Imploró, y Toriel sintió como el mencionado se ponía tenso al oír sus palabras.

"NO SÉ SI SE HABRÁ DADO CUENTA, PERO NO PARECE SÍ MISMO ULTIMAMENTE... CREO QUE ESTÁ TENIENDO PESADILLAS OTRA VEZ... Y HA ESTADO MÁS CANSADO DE LO HABITUAL... INCLUSO PARA ÉL. CREO QUE SIMPLEMENTE NO HA SIDO FELIZ DESDE HACE BASTANTE TIEMPO... AUNQUE INTENTE NO DEMOSTRARLO ".

El espíritu de Toriel se contrajo dentro de ella; emociones intensas lo agarraban. No estaba segura de si se sentía aliviada o preocupada de que Papyrus también supiera que su hermano estaba ocultando sus penas. Por un lado, era de esperar que conociera a Sans mejor que nadie, dado cuán cerca estaban los dos.

Pero, por otro lado, parecía que Papyrus estaba haciendo un trabajo excepcional al ocultar sus propias preocupaciones hasta ahora. ¿Cuánto sabía, realmente? ¿Cuánta tristeza llevaba guardada en su propia alma respecto a todo eso? Toriel se vio obligada a considerar en ese momento que tal vez los dos hermanos eran más parecidos de lo que ni ellos mismos creían.

"Sí, ya me di cuenta..." Respondió suavemente, apretando un poco más el hombro de Sans. Él no reaccionó, actuando como si estuviera congelado en su lugar. Toriel oyó a Papyrus respirar con alivio a través del teléfono.

"DEBO ADMITIR QUE, SABER QUE ESTÁ TENIENDO PROBLEMAS, ME HIZO PREGUNTARME SI DEBÍA EMBARCARME EN ESTE VIAJE O NO, PERO NO QUERÍA DECEPCIONAR A UNDYNE... ASÍ QUE, ¿PODRÍA ECHARLE UN OJO HASTA QUE REGRESE? POR FAVOR, SOLO ASEGÚRESE DE NO ESTÉ DURMIENDO TODO EL FIN DE SEMANA... OBLÍGUELO A COMER ALGO QUE NO SEA CHATARRA, Y QUIZÁ... DELE UN ABRAZO O DOS... ¿POR MÍ? TENGO QUE DECIR, SEÑORA TORIEL, SUS ABRAZOS PUEDEN NO IGUALAR LOS DEL GRAN PAPYRUS, ¡PERO CREO QUE SERÍAN LOS SEGUNDOS MÁS PARECIDOS! "

Toriel tragó contra una repentina opresión en su garganta. Su ser estaba lleno de renovada preocupación, junto con una inevitable sensación de ironía al saber lo que le estaba pidiendo. No pudo evadir ver su profunda afinidad con Papyrus en ese momento, como dos monstruos que compartían una profunda compasión por cierto pequeño esqueleto.

"Por supuesto Papyrus, sabes que me importa mucho tu hermano. Me aseguraré de velar por él en tu ausencia... y gracias, ja, ja... Desde luego, trataré de estar a la altura." Dijo calurosamente. La última parte logró devolverle otra pequeña sonrisa a la cara.

Con eso, la astucia habitual de Papyrus regresó, estando aparentemente satisfecho con su respuesta.

"¡GRACIAS, SEÑORA TORIEL! ¡SABÍA QUE PODRÍA CONTAR CON USTED! BIEN, DEBO IRME, ¡TODAVÍA TENEMOS MUCHO ENTRENAMIENTO QUE HACER ANTES DE LA CENA! HEMOS PLANEADO UNA CAPACITACIÓN DE RECOLECCIÓN DE CARACOLAS, Y ALGO QUE SE LLAMA, "PARAVELISMO". LLAMARÉ OTRA VEZ POR LA NOCHE PARA DAR MI INFORME FINAL DEL DÍA, ESPERO QUE SANS ESTÉ DESPIERTO PARA CONTESTARME. CUÍDESE, SEÑORA TORIEL, ¡Y MUCHAS GRACIAS DE NUEVO! "

"Hasta luego, amigo mío, diviértete y te deseo lo mejor". Toriel se despidió de él antes de tocar con su garra el botón de finalizar llamada.

"Adiós por ahora, amigo mío, diviértete y te deseo lo mejor". Toriel se despidió de él antes de tocar el botón de "finalizar llamada" en el teléfono con una garra.

Dejó escapar un profundo suspiro, presionando el celular contra su pecho mientras lo hacía. Se tomó un momento para calmarse antes de volverse a mirar a Sans. Estaba de espaldas a ella, pero la tensión en su cuerpo demostraba que había escuchado todo lo que había hablado con Papyrus. Frotó suavemente su brazo, esperando que aceptara su intento de consolación.

"Sans... ¿estás bien? Oír eso debe haber sido complicado... No sabías que él también era consciente de esto, ¿verdad?" Cuestionó en voz baja, aunque ya sabía la respuesta.

La rígida postura de Sans se relajó gradualmente y giró la cabeza hacia ella. Su capucha proyectaba oscuras sombras sobre su cara, pero sus ojos todavía brillaban tenuemente. Había muchas emociones en esas pequeñas luces, pero encima de todo solo lo mostraban inmensamente exhausto. Se esforzó por mantener una débil sonrisa mientras negaba.

"no... pero no me sorprende..." Dijo, con voz ronca, estremeciéndose un poco cuando GB se acercó para que lo acariciara de nuevo. El bláster lo empujó un par de veces, pero al notar su poca reacción, flotó hacia su costado. Sans dejó que se hiciera bajo su brazo, pero no se movió, actuando como si apenas notara que GB estaba allí.

"dado lo desastroso que he estado actuando últimamente, no me sorprendería si todos ya supieran que soy un lío en este punto..." Se cubrió la cara con las manos, gimiendo suavemente, "y ahora pap se va a preocupar también... soy un maldito idiota."

Los ojos de Toriel se suavizaron con simpatía, pero contestó con cierta firmeza.

"Amigo, por favor no digas eso..." Presionó, volviéndose para mirarlo mejor y colocando el teléfono en su regazo.

"Estoy empezando a entender por qué te lo has guardado todo... por qué no quieres que Papyrus sepa... No te culpes por luchar para poder sobrellevarlo, además de por tratar de ocultarlo también... Nunca debiste haber tenido todo esto encima... "

Toriel no pudo evitar sentirse sofocada cuando la dura realidad de la situación de Sans se asentó en su corazón. Era una realidad que ahora ella misma tendría que afrontar, ya que su promesa la obligaba a mantener todo lo que oía en secreto. Sin embargo, lo haría así, sin preguntar, si eso significaba que podría al menos rebajarle la carga.

"Lo resolveremos, Sans... recuerda que ya no estás solo. Estoy segura de que a medida que compartas tu historia, te hallarás mucho más tranquilo, y a la larga podré encontrar mejores formas de ayudarte a lidiar con esto..." Se detuvo, mordiéndose un poco el labio.

"Sin embargo, creo que sería mejor que acabáramos por ahora. Has estado más que dispuesto a ser sincero conmigo y te lo agradezco mucho, amigo mío. Pero claramente estás agotado, y sé que esto ha sido muy duro. Vámonos a casa por hoy".

Tomó el celular de Sans en una mano y le tendió la otra con la intención de ayudarlo a levantarse. Sans no se movió, todavía curvando sus falanges contra su cara. Sin embargo, después de un momento, soltó una risa sibilante y negó con la cabeza.

"nah... tengo que terminar esto... apenas hemos tocado la superficie de la historia completa..." Dijo finalmente, sin aliento. "solo... intentaré no volver a enloquecer, je, estoy bien, todo va a estar bien, t..."

Bajó las manos y la miró con una sonrisa. Pero Toriel estaba lejos de ser engañada. La fatiga en su voz era suficiente para mostrarle que no estaba en condiciones de continuar relatando los oscuros secretos de su pasado. Pero lo que realmente trastornó el alma de Toriel con preocupación, fue su extraña insistencia en continuar con todo esto.

Antes, había estado vacilante y hasta nervioso por hablar de con ella. Sin embargo, cuanto más continuaba con su historia, más decidido estaba a seguir. El hecho de que no estaba aprovechando la oportunidad que le daba de tomar un descanso en medio de una situación tan difícil, era más que un poco alarmante.

"Sans, no hay necesidad de seguir con esto hoy". Reiteró, "No te hará ningún bien. Podemos hablar mañana si quieres. Como ya dije, no hay prisa".

La expresión de Sans permaneció desafiante, e intentó enfrentarla con una fingida confianza. "dije que estoy bien, ¿cierto, tori?", replicó, con un toque de ira antigua arrastrándose por su voz. "sigamos, puedo terminar esto."

Qué extraño era, pensó Toriel, escuchar esas palabras nuevamente, en una situación así. Parpadeó con incertidumbre, tratando de encontrar la mejor manera de contestar. Sus palabras y acciones eran tan diferentes de su yo habitual que la dejaron totalmente confundida y desconcertada.

"Amigo... ¿Por qué insistes en que todo suceda hoy? Te aseguro que será mejor para los dos si descansas antes de continuar. Ambos tenemos que procesar las cosas, ¿sí? Debes tomarte tu tiempo con esto, extenderlo a unos días... o al tiempo que necesites... Después de todo..."

Toriel se detuvo, dándole una sonrisa cálida y tranquilizadora.

"No es como si de repente fuera a olvidar todo lo que me contaste, ¿verdad?"

En el momento en que las palabras salieron de su boca, Sans reaccionó como si lo hubiera golpeado directo en el alma.

Una mirada oscura cruzó sus facciones. Sus ojos se volvieron totalmente negros una vez más, cuando su declaración pareció causar una terrible realización de algo hacer clic su mente. Sin embargo, el shock se desvaneció rápidamente, y su expresión se convirtió en una mirada vacía, una de aceptación. Toriel sintió como si su alma fuera apuñalada, ¿qué le había dicho que le hiciera daño? Culpa y confusión la inundaron, y ella levantó su pata tambaleante hacia él.

"¿Sans...?" Dijo su nombre, en voz baja.

Él la miró por un momento, y luego se puso de pie bruscamente. GB cayó del regazo de Sans antes de reponerse, y observó ansiosamente a su portador. Él se apartó de los dos.

"¿sabes? tenías razón. necesito un descanso." Sonó desapegado y sin vida.

Habló nuevamente antes de que Toriel pudiera siquiera intentar responder, dando un solo paso hacia adelante.

"me voy a grillby's."

Con eso, Toriel y GB quedaron cegados por un repentino destello de luz azul pálida, y Sans desapareció.

Fin del capítulo 4.


Diferencias de la versión original:

* Minor changes in the structure of multiple lines for better comprehension.

Pequeños cambios en la estructura de varias líneas para mejor comprensión.

* "Daily snores" joke was (poorly) adaptated.

La broma de "Daily snores" fue pobremente adaptada. ("Quehasueños")

*The word "s'mores" was replaced by "marshmallows and cookies". S'mores are not that of a popular dessert for us. xD

*Papyrus refers to Toriel with "usted", the formal way for "you".


NOTA DEL TRADUCTÓ: TENGO MUCHÍSIMO MIEDO.