Aclaración: Primeramente, lo de siempre, todo lo que seáis capaces de reconocer le pertenece a J.K y su maravillosa creatividad, a Warner o.. Bueno, a quién pertenezca. Lo segundo, y realmente importante, es que ¡LA HE LIADO! Luego de leerme bien el perfil de los personajes de la época de Tom resulta que Antonin Dolohov estudió con nuestro malvado Slytherin; por ello a partir de ahora "André Dolohov" pasará a tomar el nombre que le corresponde. Pido disculpas.. Ese dato se me pasó por alto.
En tercera instancia.. Lamento la tardanza de éste capitulo; sinceramente la inspiración me había abandonado. ¡Muchas gracias por sus Reviews! Leerlas es fabuloso, de nuevo muchas, muchas, muchas gracias.
Una declaración de Guerra.
Me despierto bastante temprano, como es mi costumbre, y me percato de que los demás continúan durmiendo. Me siento en la cama y observo por la ventana al calamar gigante, sonrío al recordar lo que ocurrido con el chico de Gryffindor, aparto algunos mechones de mi cabello que me obstaculizan la visión; me levanto y tomo una toalla, me dirijo hacia el baño a darme una ducha matutina para acabar de despertarme. En cuanto salgo noto que los otros apenas están despertando, Magnam cabecea sentado en el borde de la cama como un imbécil mientras yo me visto, Avery está medio dormido pero su mirada somnolienta está clavada en mi pecho; esbozo una sonrisa cínica, le guiño y me coloco la camisa, él desvía la mirada.
La clase de Transfiguraciones es la primera del día y la compartiremos con Gryffindor, menudo grano en el culo. Las dos cosas que más me desagradan de todo Hogwarts están juntas tan temprano; todo indica que éste día será un completo fastidio, de principio a fin.
Una vez culminan las clases mi humor está por el piso, ni siquiera Magnam se atreve a hablarme porque aunque la indiferencia domine mi rostro todos saben perfectamente que estoy de malas y cuándo eso ocurre mi varita no reconoce amigos o enemigos. Me doy la vuelta y me fijo en ella, la muchacha aparta la vista y yo dejo escapar una sonrisa burlona, los demás me miran pero no dicen nada. Como era de esperarse, desde aquél incidente, la rubia hacía todo lo posible por evitarme aunque es claro que constantemente notaba que sus ojos estaban fijos en mí. Sea cual fuere la decisión que tomase ella, continuar prendida a mi túnica o huir de mis garras, las cosas saldrían como yo quería porque ese era el modo en el que las cosas se hacían.
- Menudo rollo, tío. -Soltó Magnam de pronto.- Slurgon me ha mandado deberes extra. ¿Deberíamos dejar la reunión para luego?
- A mi también me ha cagado la semana el muy imbécil. -Lo apoyó Avery- creo que deberíamos dejarlo para después.
Tanto Dillon como Mulciber se rehusaban a postergar la diversión, a Antonin y a Altair les daba reverendamente igual porque ellos también se encontraban atareados con los deberes de DCAO. En medio de la discusión, todos se volvieron a verme puesto que necesitaban mi opinión; yo bufé ¿No podía disfrutar de mi desayuno con algo de calma? El zumo de calabaza casi se me había atorado en la garganta a causa de sus estupideces y no conformes con ello ahora me obligaban a interceder.
- Hagan lo que les venga en gana, no me importa. -Dije y los ignoré.
Todos asumieron que yo no estaba de humor por lo que, en consecuencia, decidieron postergar las cosas al menos una semana y no volverían a tocar el tema frente a mi hasta que el mal humor se me apartase del semblante; cosa que no cambió sino hasta hace unos tres días pero aquello sería adelantarse a la historia.
Caminaba por los pasillos junto con mis compañeros de casa cuando me percaté de su mirada, nuestros ojos se encontraron y ella apartó la vista haciendo un intento por concentrarse en la persona que tenía al lado, una persona que yo bien conocía y que al contrario que su amiga seguía molestandome. Una castaña, de la que su nombre jamás he conseguido acordarme y cuyas futuras acciones casi acaban por frustrar mis planes. Ella pareció no haberme visto y por consiguiente ambas chicas continuaron su camino como si nada.
- ¿Qué clase nos toca ahora? - Le pregunté a Dillon mientras bostezaba. Él me miró sorprendido pues, por lo general, yo jamás necesitaba esa clase de información y aunque las ganas de bromear sobre ello le carcomían las entrañas no se atrevió a hacer algún chiste sobre ello.
- Eh.. DCAO. -Dijo y tosió. Yo me limité a asentir y a encaminarme al aula, adelantándome a ellos.
En cuanto llegué allí, la profesora de Defensa contra las artes oscuras, Galatea Merrythought, se encontraba sentada detrás del escritorio. Me miró sorprendida por la puntualidad y quizás porque me encontrara solo. Pues, aunque la soledad fuese lo mío había intentado jamás estarlo desde el mismo momento en el que descubrí que era algo "anormal" que una persona común no tuviese ni un solo amigo; por supuesto, había tenido la suerte de intervenir en una conversación entre Magnam y Antonin por allá en el segundo año y aunque al comienzo fingía ser un imbécil al igual que ellos poco a poco, al descubrir que nuestros intereses eran los mismos, fui revelando cada vez más sobre mi verdadero ser y aquí estamos; ellos siendo "mis caballeros" y yo su "líder".
- Es raro verlo solo, joven Riddle. -Me dice la vieja asquerosa con una estúpida sonrisa instalada en su cara de perro viejo mientras yo colocaba mis cosas sobre la mesa. Yo la miré y me encogí de hombros, fingiendo estar ligeramente avergonzado con su observación. - No se preocupe. De vez en cuando necesitamos tiempo para pensar en "otras cosas".
- Sí, tiene usted toda la razón. Profesora Merrythought. - Le respondí yo con una sonrisa impecable. Ella continuó arreglando las cosas, que asumo, tendrían que ver con la clase de hoy mientras yo fingía escribir algo porque sinceramente pocas ganas tenía de entablar una conversación con ella; hoy no era un buen día para fingir ser el "brillante y perfecto Tom Riddle".
- ¿Hay algo que le preocupe, Riddle? -Me preguntó de pronto y yo paré de escribir. Su pregunta me había dejado aturdido. Sin darme tiempo de responder volvió a hablar con esa voz chillona de vieja dulzona otra vez.- ¿Tendrá que ver, quizás, con una jovencita? Una novia, tal vez..
- Ah.. -La miré anonadado, pues ante su pregunta la imagen de esa estúpida rubia cruzó mi mente. Negué abruptamente y ella se rió. En ese preciso instante entraron algunos alumnos de Ravenclaw lo cual agradecí enormemente. El resto de la clase me la pasé pensando en una justificación a su breve aparición dentro de mis pensamientos, ignorando la mirada de cierta pelirroja que no dejaba de fastidiarme. ¿Por qué había pensado en ella? No lo sabía, quizás el hecho de que siguiese sonriendo tan abiertamente me molestase y justamente es esa idea la que me hace detenerme a pensar el porqué de mi mal humor, pues, si bien detestaba compartir clases con Gryffindor y al mequetrefe de Dumbledore eso era algo con lo que debía lidiar al menos dos veces por semana entonces.. ¿Cuál era el jodido problema? Quizás el que las cosas con Lunae no hubiesen avanzado en lo absoluto me tenía de malas, sí.. Era probable y solo pensar en que ella causase en mí una reacción y no al revés hacía que enfureciese aún más. Maldita mocosa..
- ¿Qué es ésto, Tom? -Me pregunta Avery cuando entro en la habitación, está solo, sentado en su cama mientras sostiene un cuaderno de cuero negro en la mano. Yo abro los ojos desmesuradamente y se lo arrebato de las manos, lo empujo hacia su cama y me posiciono sobre él. El cuaderno lo he dejado sobre la mesa de noche.
- ¿Qué nunca te han dicho que no debes husmear las cosas de los demás, Joseph? - Él no dice nada, está demasiado sorprendido por mi arrebato. Lo tomo de la barbilla y lo observo fijamente.
- Q.. -Aparta la vista y yo me río.- Lo lamento, Tom, no fue mi intención tomar tus cosas no volverá a p-
Me fastidia tanta lambisconería de su parte es por ello que coloco mis labios sobre los suyos para callarlo, él no opone resistencia de ningún tipo, todo lo contrario. Me toma de la nuca y me obliga a acercarme lo más posible a él, abre la boca para intensificar el beso mientras se mueve debajo de mi. Me rodea con sus brazos mientras yo suelto su boca para saltar a su cuello y morderlo. Avery se queja y mete su mano dentro de mi camisa para acariciar mi espalda, como sea, ya me he aburrido de él es por eso que luego de darle un beso que lo deja con una erección a medias me levanto, me arreglo la camisa y lo dejo echado en su cama. Tomo el el cuaderno nuevamente y salgo en dirección a los terrenos del colegio.
Me siento en el mismo árbol de siempre, con la espalda pegada en el tronco. Mis ojos observan cuidadosamente el cuero negro y brillante del cuaderno que sostengo en mis manos; recuerdo aquella vez en el despacho de Slughorn, cuando me habló de los Horcruxes y sonrío abiertamente ¿Quién diría que en cuestión de dos años ya habría logrado mi cometido? Porque aunque aquella asquerosa sangre sucia no hubiese muerto por mi mano, lo había hecho bajo mis ordenes y aquello era prácticamente lo mismo pues mi alma estaba dividida, fracturada y ennegrecida, el pedazo de mí que residía en ese cuaderno era la prueba contundente de ello. Cerré los ojos, con aquél cuaderno en mi mano, luego de haber transferido mi alma al diario -Doloroso proceso, por cierto.- algunas cosas habían cambiado; mis ojos marrones habían obtenido un color grisaseo y casi inhumano, puede antes fuesen penetrantes pero ahora poseían un salvajismo animal, las vidas humanas que antes poco me importaban ahora me resultaban más que patéticas ¿A qué se debía? No lo sé, pero estaba seguro de que si continuaba las cosas empeorarían mucho más.. Tal vez mi aspecto cambiase totalmente pero ¿Qué más daba si me hacían el ser más poderoso sobre la faz de la tierra? Aunque sabía que mi rostro me había ayudado a conseguir mucho de lo que ahora tenía, no me importaba.. Porque el poder lo es todo, te da respeto, un nombre.. Sí, eso es lo que necesito ahora, un nuevo nombre.. Sonrío malicioso para mis adentros y un grito ahogado me hace abrir los ojos.
- Lo.. -Es la amiga de Lunae, ha pensado que estaba dormido y ha intentado tocarme la cara. Puedo predecirlo porque ha retirado la mano de improvisto, yo frunzo el ceño y ella traga saliva. - Lo..
- No digas nada. -Le contesto cortante y me levanto. Camino en dirección a mi sala común, recuerdo a Avery y maldigo a esa muchacha mentalmente; me ha terminado de joder el día.
- Riddle, de verdad lo lamento. -Me dice y yo frunzo aún más el ceño porque detesto que me llamen por mi apellido, aún así me detengo y me volteo a mirarla.
- Ha sido una indiscreción de muy mal gusto, señorita. Le pido que en el futuro se abstenga de importunar a las personas con ese tipo de.. -Pero no alcanzo a decir lo que pienso porque los ojos verdes de Lunae me lanzan una mirada reprobatoria desde detrás de su amiga. No puede escucharnos pero lo que ve no le gusta, es entonces cuando me percato de que estoy inclinado hacia su amiga y ella parece avergonzada por lo que sea que yo esté diciéndole.
- ¿Qué le haces a Autum? -Me recrimina mientras camina hacia mi. Yo me enderezo y esbozo una sonrisa de lado pero no digo nada.
- No, Aerith, no es lo que.. -Pero no la deja hablar, me saca la lengua y arrastra a su amiga lejos de mi. Yo finjo estar perplejo pero lo cierto es que su actitud se me hace patéticamente divertida aunque hay algo más, algo que me sigue causando molestia y no sé que es. Años más tarde seguiría preguntándome lo mismo ¿Y saben qué? Jamás dí con la jodida respuesta.
Vuelvo a mi sala común y al llegar me encuentro con Magnam recostado en un sillón leyendo una revista; al verlo enarco una ceja, él me sonríe y me muestra el contenido.. Se trata de una revista para adultos, claro, viniendo de Lestrange no me sorprende en lo absoluto. Me siento a su lado pues no tengo ganas de entrar en los dormitorios, Magnam me pasa una de sus revistas y yo la tomo encogiéndome de hombros.
En la portada hay un grupo de mujeres que ríen mientras comienzan a desnudarse, yo enarco una ceja y miro de reojo a mi compañero de casa ¿De verdad le gustan este tipo de cosas? Él no me presta atención pues está bastante concentrado en su "lectura", me decido a abrir la revista y una castaña voluptuosa, en una pocisión que parece muy incomoda, me guiña un ojo. - Prueba a pasar tu varita por.. Bueno, no tengo que explicarte todo, tío. -Me dice Lestrange en voz alta en cuanto se percata de que unas "señoritas" pasan a su lado y lo miran con reprobación mientras se sientan cerca de los escritorios.
- No debería juntarse con semejante.. Tipejo, Riddle. -Me dice una de ellas y yo solo atino a sonreír a medias. Nunca he hablado con ella pero sé que es de las mayores, quizás ya esté en su último año.
- Ignórala. Es de esas que te invita a comer y jamás te sirve nada, ni un jodido bocado. -Me espeta Magnam y yo me río. Decido ignorarlos a ambos y concentrarme en la revista. Frunzo los labios, hago girar mi varita con una mano y al cabo de un rato me decido a seguir el consejo de Lestrage, paso entonces la varita las tetas de la mujerzuela y ella emite un gemido que me deja perplejo. Magnam se ríe y todas las personas en la sala me dirigen una mirada sorprendida; maldito Lestrange.. En cuanto me percato la mujer de la revista ha abierto las piernas y ha comenzado a divertirse utilizando sus dedos. La veo solo un momento porque alguien me ha arrebatado la revista, es la chica de antes, la que peleaba con Magnam.
- No pierdas tu tiempo con estas cosas, Tom. -Me dice ella y arroja la revista a un lado. Sus amigas se ríen y yo finjo estar avergonzado pero lo cierto es que el hecho de que me tutee me ha molestado.- Como tu superior.. Estoy en el deber de "enseñarte" algunas cosas.. -Dijo al tiempo que se sentaba en mis piernas y pasaba sus manos por mi cuello. Es una estúpida, eso es lo que pienso realmente pero debo mantener mi papel y quién sabe.. Ésto podría tornarse divertido.
- No creo que.. -Digo fingiendo estar nervioso pero ella se ríe y pasa una de sus piernas a un lado, como si intentase acorralarme en el sillón. Y eso es lo que hace. Su rostro está a escasos centímetros del mío pero yo no me muevo en lo absoluto; miro a Magnam y parece algo enojado "No ha sido mi intención robarte a tu puta, amigo" pienso son sorna.- Eh.. Magnam.. -Le pido ayuda, pero él se cruza de brazos y no hace nada. Bien, peor para ti.
- Shh.. -Coloca un dedo en mis labios y niega.- Concéntrate solo en mí, lindo. -Intenta utilizar un tono seductor, sus amigas vuelve a reír y yo aparto el rostro.
- Lo siento señorita pero no tengo interés en.. -Ella se acerca más a mi y pasa su lengua por mi cara - Desde mi barbilla hasta mi nariz.-, escucho vítores y un "éste debe ser imbécil" pero no es eso lo que me hace sonreír de medio lado. Avery está parado en la entrada de la sala común con los ojos abiertos como platos frunce los labios y está a punto de marcharse. Oh.. Mi día comienza a mejorar. Sonrío de medio lado pero se me escapa un quejido porque ella a mordido mi labio inferior.
- Tommy.. -Me susurra al oído mientras mueve sugestivamente sus caderas, haciendo de esa forma que choquen con las mías. Soy un hombre, después de todo, es cuestión de tiempo que esa parte de mí comience a reaccionar.- Tommy.. -Me llama para luego morder mi oreja, sin dejar de frotarse contra mi. Esta maldita iba a conseguir lo que quería ¿Pero qué era eso? Coloco una mano en su espalda, la hago temblar lo suficiente como para que ella vuelva a mirarme y me vea a los ojos. En cuanto sus ojos azules se fijan en los míos puedo acceder a sus pensamientos. Sé que quiere joder a Magnam a través de mi, que piensa emocionarme y luego darme un desplante público porque soy su mejor amigo y el "eslabón más débil del grupo". Yo me río por lo bajo y ella se detiene. Estiro mi mano y la coloco sobre su mejilla, la halo hacia mí y la beso de una forma que sé la dejará sin aliento, miro de reojo a Avery, está que echar chispas.
La mujer se separa un poco de mí, sus ojos están cerrados, su respiración es irregular. Ha colocado la mano en mi pecho mientras se muerde el labio inferior, parece contrariada y yo, yo disfruto de cada uno de sus gestos. Alza un poco la vista, parece confundida porque me creyó solo un "pardillo comelibros", si dijese que eso ha sido solo una pequeña muestra de lo que puedo hacerla sentir ¿Qué reacción tendría?. Vuelve a acercase a mi, pero algo es diferente, está temerosa y anhelante me lo pienso dos veces antes de volver a besarla de la misma forma, pero lo hago, ella suspira entre mis labios y se aferra a mi como si su vida dependiera de ello pero la aparto con gentileza. - ¡Ah.. T-Tom! -Me llama pero yo la miro aburrido y me levanto. El diario se cae a un lado, lo invoco con la varita y me encamino al dormitorio. Me detengo en las escaleras para observar como media sala me mira incrédula ¿He dado la impresión de ser un bastardo de sangre fría? Mis disculpas, chicos.
Coloco un pie en las escaleras pero mis ojos siguen clavados en mis compañeros de casa. Avery está enojado, Dillon sonríe abiertamente y me hace señas, Magnam mira la situación ahora más divertido "Llévatela al dormitorio" piensa y yo me río como respuesta, quizás eso sea lo más natural, extiendo una mano hacia ella que me mira con algo de rabia ¿He herido su orgullo? No importa, porque cuando ve mi mano extendida su expresión de confusión se me antoja adorable. - ¿No vienes? -Le digo con una sonrisa más que encantadora en los labios. Su rostro se ilumina, me sonríe de vuelta y me toma la mano. Escucho unas cuantas frases que no pueden estar guiadas por otra cosa que por la envidia mal disimulada, le guiño a Avery antes de que ella y yo nos perdamos escaleras arriba.
¿Acaso tengo que describir lo que sucedió en cuanto llegamos a los dormitorios? Dudo que sea necesario pero puedo asegurar que luego de correr a Dolohov y a Nott, ella vivió el momento más esplendido de su vida. Dudo enormemente que pueda llegar a olvidarlo y ella también pues estuvo jodiendome la existencia hasta el día en el que se graduó, pero claro, eso ya es adelantarnos a la historia..
Mi rutina diaria se mantuvo sin demasiadas diferencias, claro que ahora tenía más "mujeres despreciables" como cariñosamente las llama Avery -quién se niega a dirigirme la palabra luego de la escena de hace tres días- detrás de mi pero eso no hace que mis días sean diferentes ni interesantes. Estoy comenzando a aburrirme y eso no avecina nada nuevo, quizás acabe matando a alguien para el final del día y no sería mi culpa, claro que no, le atribuiría dicha muerte a cierta rubia estúpida que se niega a seguir la senda que he elegido para ella. Como sea, había sido una pésima semana, de principio a fin ¿Mi humor? Mejoraba y empeoraba con tanta frecuencia que hasta yo estaba jodidamente harto; pensé que las cosas no mejorarían en lo absoluto cuando..
- Hm.. Riddle, tengo que hablar contigo. -Me dice mientras me hala de la túnica. Avery bufa y se larga, está más molesto de lo que estaba antes pero a mi eso poco importa, luego me las arreglaré con él pues su actitud ha comenzado a cansarme; Nott mira a la chica divertido, lo mismo pasa con Rosier, Dolohov y Mulciber solo Lestrange me observa con seriedad.
- Oh, así que la señorita ha decidido dejar de pasar de mí. Te escucho. -Le digo con una sonrisa en los labios. Ella mira hacia otro lado avergonzada.
- A.. Aquí no.. -Me dice sin soltar la capa de mi túnica, yo me encojo de hombros y luego de hacerle una seña a mis compañeros de casa la sigo por los corredores. Me guía hasta uno de los pasillos, uno bastante apartado, que en ese entonces no significaban nada para mí pero que en años posteriores sería crucial; de esos que mis pies encontrarían sin importar la oscuridad.. Nada. - Hum.. Yo.. -Comienza a balbucear en cuanto llegamos. Yo me cruzo de brazos y suspiro cansinamente.
- No tengo todo el día, señorita Lunae. -Le digo al tiempo que me recuesto del muro y la observo de reojo. Su cara se ha puesto roja, yo me río, hacía mucho que no lo veía.
- Ah.. Sí.. -Se remueve nerviosa y clava sus enormes ojos verdes en mí- Hm.. Lamento lo de la última vez, Autum me ha explicado todo y.. Lo siento.
- ¿Eso es todo? - Le pregunto aburrido. Ella abre la boca pero no dice nada; simplemente se queda allí mirando sus pies como una idiota y nada más.
- Yo.. -Se mordió el labio inferior y sus mejillas volvieron a arder.- Sigo sin comprenderle, Riddle pero.. -Yo enarqué una ceja, fingiendo no entender a qué se refería, ella apartó la vista avergonzada.- Me ha dicho que no le gusto pero aún así siempre.. Siempre me busca con la mirada y.. Ah.. Yo.. No.. Quiero decirle que.. Si usted me lo permitiese yo.. ¿Se siente solo, Riddle? - La miré perplejo pero ¿Qué mierdas dice? ¿Sentirme solo? Estoy a punto de estrellar su cara contra el muro pero no hago nada, me quedo allí, simplemente escuchando. Sin saber si echarme a reír o enojarme.- Siempre está acompañado pero.. Jamás sonríe y.. Cuando lo hace.. No.. No es de verdad, usted.. Usted parece muy triste, triste y s-
Me acerco rápidamente a ella, golpeando la pared con toda mi fuerza y dejando caer la intensidad de mi mirada sobre ella. Intenta retroceder inútilmente pues la he acorralado a la pared con una sola mano - ¿Terminaste? -Le pregunto y ella me mira asustada, esta a punto de comenzar a llorar.
- Yo.. Lo.. Lo.. -Sus ojos se llenan de lagrimas, muerde su labio con fuerza pero yo no retrocedo.
- Será mejor que vayas a tu sala común. -Le indico con tono severo mientras aparto mi brazo de su cara, ella asiente con fuerza y sale corriendo. Su capa hondea mientras lo hace pero yo no me fijo en ello, no quiero ver sus alas blancas. La odio, detesto su idiotez y su maldita pureza, de verdad la odio.
Un dolor punzante me indica que me he quebrado al menos tres dedos; maldita, maldita mocosa.. Me recuesto de la pared y respiro agitadamente ¿Solo? ¿Triste? ¡Y una mierda! Por un momento me olvido de mi mano y vuelvo a golpear la pared, perfecto, no es algo que me moleste demasiado teniendo en cuenta que he pasado por una separación de alma, no, no duele en lo absoluto pero estoy enojado, más que eso, estoy frustrado. Justo ahora la idea de una "fiesta" no suena nada mal..
Y ésto ha sido todo por ahora.. ¡Lamento la tardanza, chicas! ¿Qué les ha parecido? Tengo mucho sin escribir (creo) y me he apresurado porque las he dejado esperando demasiado tiempo.. Así que si he arruinado algo o no he llenado sus espectativas, me disculpo.
Sí, las cosas con Aerith y Tom marchan demasiado tiempo y en éste capitulo no he adelantado casi nada ¡Pero he tocado varios puntos importantes que ta vez repercutan más adelante! Aprovecho para preguntarles ¿Cómo qué actor se imaginan a Tom?
Por último quiero darles la bienvenida a mis nuevas lectoras SeñoritaHalliwell, LethydeMarvel y TwistedMindDevi ¡Gracias por leer y aún más por tomarse la molestia de dejarme Reviews! Espero leerlas pronto y claro, un abrazo, para JessyRiddle quien ha seguido mi historia desde el inicio.
¡Espero actualizar pronto! Y ya saben si les gustó o si no les gustó.. ¡Díganmelo!
- See ya ~~
