AGUA


Hola a todos, perdón por el retraso en verdad. Tuve un problema con la PC como comente y quede literalmente fuera de línea por bastante tiempo sin la posibilidad de transcribir. Y cuando la recupero pues todos mis archivos valieron gorro u.u Además me pongo al corriente con el manga y descubro que Sasuke se cargo a Deidara y Manda o.ó (Y digan que no estoy tan enfadada que si no me hubiera ensañado en él en el otro fic. Okaerinasai hubiera tenido un final muy, muy diferente.) Eso de cierto modo cambio levemente este capi. Aunque tuve que reescribirlo todo XO Pero no pienso dejarlo colgado, si tiene final esto (Un singular Final, pero final).

De no ser por el tiempo que me ausente esto ya habría acabado. Curiosamente esto en un principio quería fuese un One-shot cosa que no logre obviamente XD

Uff. Este capi salio bastante largo y volvi a pensar en dejarlo en dos y eso que no puse todo lo que quería que apareciese pero con tanto retraso y sepa Dios que vaya a ocurrir después mejor lo publico tal y como esta.

Reescrito, Corregido, Reeditado y Aumentado XD

En fin. Este capi se lo dedico especialmente a: Anhara S., mira que no quiero ser la causa de tu visita al loquero aunque no te vendrían mal unas vacaciones por estos lares :D Además siendo la que principalmente haga que me ponga las pilas con actualizar esto. Y a MiaBathory-chan también, hay cierta escena que te dedico, espero sepas cual :)


Nota/Disclaimer/Negación/Aviso/etc…: Naruto y Cía no me pertenecen, le pertenecen a su autor Masashi Kishimoto-sensei de lo contrario… Deidara seguiría V-I-V-O Hn. O en lugar de Sasuke, Manda se hubiera salvado Hn. ¬¬ (See, aunque me hubiese quedado sin SasuSaku. Perdonen, es solo en lo que asimilo esto Hn. u.ú)

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Niebla

¿Cómo fue a parar allí? Oh sí! Sí sabía, aún así tenía la impresión de que estaba olvidando algo importante desde hace varios días incomodándole bastante ese hecho y no tenía nada que ver con la misión que realizo, de eso si estaba seguro. Mhmm… quizás lo mejor sería ordenar sus ideas y dar un vistazo a lo que había pasado. No es que le importará mucho realmente, pero tanto tiempo a solas sin quien atosigar, con quien divertirse, "charlar", alguna cabecita pelirroja que le estuviera gritando dejandolo al borde de la sordera; sip, era demasiada tranquilidad así que era ocuparse en eso ó… morir de aburrimiento. Después de todo, ya había terminado con el encargo de Sasuke.

Un largo bostezo precedió sus pensamientos a la par que acomodaba su enorme espada a un lado suyo en esa enorme roca en la que se encontraba sentado.

Se ubicaba ni más ni menos que a las afueras de un bosque perteneciente al País del Arroz, en una pequeña planicie donde descansaba pacificamente en ese montículo de rocas. Frente a él (lo que vendría siendo el Sur, rumbo al país del Fuego) se plantaba ese verde y denso follaje. Justo allí, en lo profundo de ese boscaje, bien oculto, se encontraba lo que fuera la última guarida de Orochimaru, aquella que ocupo antes de caer ante Sasuke.

Aquella donde se vio encerrado tanto tiempo.

A sus espaldas (al Norte), terminaba exactamente el verdor de esa área comenzando un extenso terreno agreste, seco y árido, casi totalmente erosionado con uno que otro flacucho arbolillo y matorrales adornando aquí y allá. Hasta el otro extremo se vislumbraba nuevamente un verde bosque. Era curioso ver esa planicie tan extensa, estéril como un desierto, rodeada de un extenso bosque de manera circular.

Antepuso una mano entre los rayos del Sol y su cara para que estos no le dieran de lleno. Estaba fastidiado de ese clima. Resoplo resignado. Hecho un último vistazo a la posición de ese brillante astro para calcular que hora era. Dedujo que aún le sobraba tiempo, por lo menos una hora le quedaba para ir a encontrarse con su equipo en 'aquel' lugar. Desvio un poco la mirada hacia su derecha (el Oeste), al otro extremo de ese seco panorama, cruzando parte de ese páramo, más allá del bosque, casi cerca de esas pequeñas lomas que se asomaban distantes sería el punto de encuentro.

El camino más rápido era cruzar directamente por ese soleado terreno donde el calor se sentía más fuertemente, pero estratégicamente podía ser fácilmente emboscado al no haber donde guarecerse; no es que se esperara eso pero prefería ahorrarse mayores molestias, extrañamente no estaba de ánimos como para disputar una lucha. En cambio, la otra alternativa era bordear ese terreno a través del bosque, así como enmarcaba el lugar; era largo el camino a recorrer pero entre tanto ramaje podía ocultarse. Sin olvidar el hecho que el ambiente era más húmedo.

Viendo que tenía tiempo de sobra y descubriendo lo delicioso que podía ser tener un tiempo a solas optó por recostarse placidamente lo mejor posible en la dura y caliente roca acomodando sus brazos bajo la cabeza.

Paso de los molestos rayos del astro rey que le pegaban en el cuerpo. Aunque eso era mínimo ante esa frustrante sensación de olvido y en sus ratos libres (como ahora) trataba de hacer memoria de que pudo haber pasado por alto para sentirse al fin libre.

Era estúpidamente paradójica esta situación ¡¡ Él ¡¡ quien en incontables ocasiones había sido testigo y protagonista de incontables derramamientos de sangre, se sentía ligeramente perturbado por "algo" que no tenía ni la más remota idea de que era. !! Inconscientemente sabía que debía tratarse de algo importante entonces.

Volvió a resoplar molesto. Comenzaba a sentir el ardor en su piel. Eso no le hacia la menor gracia pues sus pensamientos se veían interrumpidos constantemente con los comentarios que hacia respecto al "Estúpidamente perfecto clima soleado del lugar".

En esos días es cuando no podía evitar recordar su antigua Villa en el País del Agua.

El clima en la Aldea de la Niebla era frío, húmedo, fresco… Si bien era cierto que la bruma no te permitía ni ver que había frente a tus narices, se podía dar el caso que ni en cuenta que a unos pasos adelante se hallara un peñasco sepa Dios a donde iba a terminar; en algunos lados nevar era cosa del diario. Pero... eso a él le gustaba. (Justo ahora echaba de menos los nubarrones oscuros que adornaban el cielo.) El terreno allí era dudoso, incierto, peligroso… eso solo provocaba que tenías que estar atento a todo tu entorno, al más mínimo movimiento y sonido; era un lugar en el que no podías permitirte vacilar o dudar. A un pequeño error o descuido podía significar el final de tu miserable existencia... Por eso adoraba su Villa. Agradecía el haber nacido y ser criado en aquel sitio. Las reglas, los métodos y procedimientos de las demás Aldeas Ocultas le parecían aburridas y hasta cierto punto restrictivas. En la Niebla tenían formas y métodos muy diferentes a como enseñar y hacer las cosas. Se te mostraba que no había cabida para fallos, simplemente no era otra cosa más que TU vida o la del Otro. Así de simple.

Se inculcaba el sentido de la supervivencia pese a todo (En otras palabras, el éxito de la misión mayoritariamente).

Aprendías del mejor modo: si no duele no sirve. Si sobrevivías hoy, era quizás para perder la vida mañana.

Tenías la libertad de aprender cuanto quisieras como quisieras… Ok, no tanto –rió entre dientes- a pesar de todo había normas que seguir. Pero no por eso coincidía con ellas (A decir verdad no había muchas cosas con las que coincidiera ni encajaba incluso en su propia aldea).

Existia algo en lo que definitivamente no estaba de acuerdo a creer o seguir. Esa idiota creencia en la que consideraran a los shinobis como simples herramientas de batalla, francamente a él le daba lo mismo como lo consideraran. Pero por lo que discordaba en sí es que era ESTUPIDO eso que los ninjas no debían tener ni mostrar emociones - Pues los sentimientos y emociones mismos eran una "Restricción Mental" -

¡¿Como iba a ser posible eso?! ¿Como evitar no sentirse entusiasmado ante un nuevo combate¿Que no fuera invadido por la adrenalina durante la lucha emocionándose? Excitarse ante el derramamiento de la tibia y escarlata sangre. Sentir placer al contemplar el rostro patidifuso y horrorizado de su contrincante al verse rodeado, sin esperanza alguna y aguardando su muerte únicamente sin poder defenderse. Sentirse complacido una vez retirada su arma del cuerpo inerte del oponente "satisfecho" de haber concluido con la misión.

En fin. Omitiendo ese paradigma siguió con su camino a la grandeza. Desarrollo su propio camino e ideales, su propio estilo. Fue así como llego a conocerlos: Los 7 Guerreros de la Espada. Fuertes shinobis de temer, diestros maestros en el arte de blandir esas armas de filosa hoja. Ya había escuchado historias de ellos, pura palabrería la mayoría de ellas imagino él así que por si mismo quiso comprobar que tan cierto eran los rumores. Grata sorpresa se llevo al ver que todo lo que había oído no era charlatanería. Debió admitir que se sintió intimidado ante su presencia y la magnificencia de sus armas.

De entre todos ellos con quien congenio particularmente fue Zabuza, El Demonio. Termino por simpatizarle el tipo o quizás fue al revés, quien sabe, no llego a saber a ciencia cierta como se desarrollaron las cosas. Zabuza lo había tomado como aprendiz. Después de todo en un círculo tan exclusivo como ese no podían dejar morir la tradición así de fácil, así fuese que fueran otros los que continuaran con el legado. Aquel sujeto durante las sesiones de práctica lo hacía parecer un completo enclenque inútil. Bueno, de hecho lo era físicamente pero en cuanto a experiencia y nivel lo dejaba en ridículo; y eso que Suigetsu ya había echado en mano en su corta vida de varios "encargos". Sin embargo, su orgullo algo dolido era un tanto opacado ante el júbilo y la emoción de ver cuanto aún podía mejorar y crecer como espadachín. En un principio le dio un poco de extrañeza el ver que Zabuza siempre andaba acompañado de un joven, eran de cierto modo inseparables. Un chico de casi la misma edad que él. Le había dado la primera impresión al verlos de que Haku era el discípulo de El Demonio, pero después de un tiempo descubrió el por que no se dio este caso. El otro tenía ya de si una excelente barrera de sangre (cosa que Suigetsu no gozaba) pero desde su particular y singular punto de vista la principal razón radicaba en que la apariencia del chico no cuadraba en absoluto con la de un espadachín, o por lo menos la de alguno que fuese a formar parte de ese grupo de elite; estaba falto del deseo de batalla y… sangre. Era demasiado dócil. (Y la facha de… uh… chica, no ayudaba mucho)

Duro bajo la tutela de Zabuza otro corto periodo. Sus caminos se tuvieron que ver separados y cada quien tomo su rumbo. Claro, bajo la premisa de quien podría ser el futuro poseedor de la Espada. Suigetsu era paciente, y mucho. Sabría esperar por ese ansiado momento, después de todo no esperaba que Zabuza fuera a caer tan fácilmente (y con ayuda de Haku, menos) Pero no desechaba la idea de que quizás algún día fuese el mismo quien tuviera que arrebatarle el arma de sus manos sin vida. Su sensei no se ofendería, para nada, no tendría por que. El mismo le había inculcado esos pensamientos. La ley del más fuerte. Para su joven mente no representaba más que un reto, un objetivo.

Hasta ese día en el que vio tambalear sus planes… Cuando cayó en manos de Orochimaru. Los detalles de cómo, cuando, donde y el porque de eso no los recordaba exactamente. Si antes no le había importado mucho, ahora menos. Lo que paso pasó y punto. ¿Qué se le podía hacer?

Lo que si tenía grabado y recordaría perfectamente era esa sensación de confinamiento. No era de los que gustase mantenerse quieto sin hacer nada, y el estarse en un viejo laboratorio todo lúgubre teniendo por vecinos "cosas" que en algún tiempo (y vida) fueron personas no le era muy grato -ni sano-; que por las noches tuviera que escuchar alaridos y quejidos como "melodías" de cuna era incomodo. Aunque termino por acostumbrarse, incluso a las sesiones de laboratorio a las que era sometido. Así se mantuvo, hasta el día que encontrara la forma de salir por si mismo estaría en poder de esa asquerosa víbora como un simple objeto sabía Kami hasta cuando. Noto que por lo visto la fijación de Orochimaru por él había sido un tanto pasajera arrumbándolo al olvido ocupándose de otros "trabajos" (un lapso verdaderamente corto). Agradecía en parte no tener que verlo a diario y soportar esos malditos ojos y su retorcida sonrisa. De vez en cuando Kabuto iba a echarle un vistazo, "checarlo" y a hacerle la plática para distraerlo de esa eterna soledad.… No, no era compasión lo que sentía el otro peligris por lo que le hiciese compañía. Era burla, lástima… Podía verlo reflejado en sus ojos a través de esos lentes. Lo único que le agradecía al esbirro de Orochimaru eran los rumores que traía consigo. Durante un corto periodo el lugar fue tomando un aire más interesante; había mucho movimiento. No era para menos, había escuchado que se preparaban para una invasión ni más ni menos que a Konoha formando una alianza con Suna con un solo propósito en sí, traer su próximo contendor (y de paso, la consecuente destrucción de la Aldea Oculta del País del Fuego, claro). Eso si que iba a ser sumamente entretenido, maldijo interiormente el no estar libre para ser testigo de aquello. Ni modos. No pudo evitar mofarse tras enterarse que ese asunto fue un completo fracaso y Orochimaru no la libro del todo. Eso y más que fuese lo que le halla pasado se merecía aquel ser despreciable. Pero no podía cantar victoria, sabía de antemano que el anciano cambiaría de cuerpo más adelante.

Y eso era muy cierto, descubrió en gran parte que su abandono por parte del viejo Sannin se debía a un muchachito, un joven shinobi, el mismo del que siempre se hablaba, al cual se le achacaba del ataque a Konoha y le había invertido mucho tiempo pues lo tenía contemplado para ser su próximo contenedor. Hasta que cierta vez finalmente había conseguido seducirlo a cambio de poder trayendolo hasta sí causando que abandonase todo por seguirle. Orochimaru estaba complacido, estaba seguro. Ese chico valía mucho la pena, a cambio había dejado que la vida a los Cuatro shinobis del Sonido y Kimimaro fuera sacrificada por que Konoha había hecho lo posible por no dejar ir al niño bonito.

No dudo entonces que se trataba de un ninja de gran calibre y potencial como para que el Sannin hiciera a todos a un lado por dedicarse a su ahora nuevo pupilo. Era ninja de magnificas habilidades, descendiente de un gran clan con una barrera de sangre excepcional y demás halagos y cumplidos. Pero para él, Suigetsu, no era más que un miserable cobarde y sin dignidad por lo visto como para estar arrastrándose por poder.

Aunque le agradeció el hecho que debido a su estancia el ambiente del lugar era más "movido" Varias ocasiones tuvo la oportunidad de verle.

Después de todo Orochimaru tras un lapso de tiempo volvió a experimentar con su cuerpo como se le dio en gana…Cerca de dos años casi tres fue que le llego inmediatamente el rumor que el mismo Orochimaru había sido derrotado ni más ni menos que por ese mismo pupilo. Un mediocre final para un mediocre...bueno, no importa ya. Bien, ahora de miserable paso a ser oportunista. Aunque no se dejo llevar del todo y acepto la valía del Uchiha en cierto grado. El portador del Sharingan escondía más de lo que aparentaba y lo mejor era ser prudente hasta revelar que era capaz de hacer.

Lo que le sorprendió fue cuando Sasuke le libero escogiéndolo para formar su equipo. Claro, con un extraño objetivo pero a fin de cuentas le debía una quisiera o no.

¿Cuanto tiempo estuvo encerrado? No supo con exactitud.

De todos modos volvía al principio, analizandolo todo sus objetivos seguían aún en pie y manteniéndose por lo mientras al lado de Sasuke los alcanzaría pronto: no tardo en hacerse de la espada de su viejo mentor finalmente y próximamente la de Hoshikage Kisame.

Curioso el destino que lo hizo formar equipo con un ninja que ayudo en el derrocamiento del gran Zabuza-sensei.

Claro, tuvo que adaptarse a la situación y hacer equipo con las personas menos pensadas. Sasuke se tomaba muy en serio su misión. ¡¡Le importo un comino el hecho que no quisiera trabajar con la loca de Karin y el trastornado de Juugo!!

No es que Sasuke le cayera del todo mal, solo que no soportaba del todo su actitud de eterno desinterés.

Bueno, podría considerar que con eso terminara el breve recuento de su vida hasta el momento de su liberación que literalmente tomo como un nuevo renacimiento.

No, nada en su pasado mostraba indicios de haber olvidado algo importante o que algo le inquietara. No creía que le hecho de no haberse despedido de algún compañero de laboratorio/cuarto fuese la causa de su estado de confusión.

Se levanto un poco desperezándose mientras alcanzaba con su mano uno de los termos que tenia en su cinto.

—Tsk. Vacío. — mascullo al notar que el frasco no tenía nada en su interior que ofrecerle. Contemplo el cielo, alcanzo a divisar unos pequeños nubarrones acercarse. En un rato más no tardaría en llover así que no le importo mucho la escasez de líquido por ahora. Se tumbo nuevamente retomando su labor. Viendo que nada de su turbio pasado indicaba esa sensación de ausencia prosiguió con lo que pasaba recientemente.

Después de haber sido liberado tuvo que soportar la presencia de Karin y Juugo para trabajar con ellos lo mejor posible (Quizás solo ahora comprendia un poco, muy poco aunque sea eso de no mostrar lo de las emociones). No era difícil darse cuenta que a Sasuke le importaba un pepino lo que opinaran sus subordinados con tal que hicieran su trabajo (Y que durante el proceso no se mataran los unos a los otros) cometer ese error y el mismo Sasuke se encargaría de despacharlos (N/a: Si no ayudas, no estorbes ¬¬).

Los viajes no eran para considerarse del todo agotadores pero la metida de mano que Orochimaru hizo en su cuerpo los convertía tediosos pues constantemente tenía que hidratarse (Aunque eso le daba una facultad muy especial a su cuerpo que es lo único en sí que podía agradecer y sacarle provecho) Pero eso no era tan tormentoso como escuchar a la pelirroja gritarle la mayor parte del tiempo "Estúpido kappa" Si, no le importaba lo que opinaran de él, pero el soportar la voz a veces chillona de la joven era harina de otro costal. Agregando el hecho que platicar con ellos era taaaaaan 'interesante' No era muy agradable y seguro intentarlo: Karin solo le gritaba, golpeaba… o ambas al mismo tiempo. Juugo era demasiado reservado o en algún momento podría surgirle su doble personalidad. A causa de eso no ponía mayor esfuerzo en hacerles charla, no le importaba conocer detalles sobre sus vidas, se podría considerar que eran símiles en su pasado hasta cierto punto. (Estúpido Orochimaru, de entre todos los ninjas que podía escoger siempre tomaba a los más extraños y safados para hacer sus raros experimentos)

Pero Sasuke ese si que era el punto de atención. A diferencia de ellos había tenido hasta cierto punto una vida "normal" (No podía agregar que una familia normal también, de entre el grupo es el que mostraba una situación familiar de lo más…particular y especial)

Había asistido a la academia, se graduó, formo un equipo, realizo ñoñas misiones de gennin en un inicio. Frecuentemente trataba de imaginarse a un Sasuke más joven, rodeado de compañeros, entrenando, estudiando, socializando… (Alto, eso si no podía imaginárselo. De solo hacerlo le daban unas ganas enormes de echarse a reír a carcajada limpia). Tenía la clara impresión que Sasuke ya había nacido con ese gesto de indiferente amargado con aire de autista -y ceño fruncido incluido- Tratar de sacarlo de quicio era todo un reto: ver que cambiara su imperturbable semblante (era aburrido verlo así siempre). Pero por más que hiciese o tratase no lograba cambio alguno. Suigetsu se consideraba una persona molesta, si, lo reconocía. A veces le resultaba exquisitamente fácil sacar de quicio a las personas (o en su caso, oponentes) Pero Sasuke era ó muy paciente ó disimulaba muy bien. Dado el primer caso le provoco otra gran incertidumbre. Quizás Sasuke había tratado con gente aún más molesta y por eso el trato que le daba le resultaba cosa de nada. Bueno, retomando lo que había indagado de lo que fue su vida mientras estuvo en Konoha no dudo de eso entonces. Eso le conllevo a lo otro, la creciente curiosidad por conocer como habían sido sus compañeros de equipo. Todo lo que sabía al respecto era por cortesía de los chismes de lavadero que le contaba Kabuto y una que otra cosa que escuchaba de Karin. El mismo no podía sacarle más información, de todo lo que hablaba Sasuke (cuando hablaba) era sobre su objetivo y los planes que se llevarían a cabo para cumplirlo. See, era un tipo de lo más interesante. (…)

De lo que tenía entendido es que su equipo estuvo formado por un tal Uzumaki Naruto, que no tardo en convertirse en discípulo del otro viejo Sannin, Jiraiya-sama. Pero de la kunoichi no tenía mayor idea. Kabuto alguna vez le comento — "Una fanática de Sasuke…"— murmuro recordando eso con humor … — "Pero…"— cambio su semblante en busca de otras palabras para describirla mejor por lo visto… A Suigetsu solo le basto lo de "fangirl" para darse una idea de cómo era. Aún le venia a la mente una niña comportándose como Karin y todo deseo por saber de ella desaparecía. ¿Que podía esperar? Incluso no recordaba con claridad el nombre, solo que estaba relacionado a una flor… ¿Margarita¿Violeta?, lo que sea, no importaba.

O eso pensaba, pero menuda impresión fue a recibir la primera vez que la vio. ¿Cómo olvidar ese día?

--------------------------------------------

Flashback

Después de la visita realizada a ese extraño lugar donde se reabastecieron de víveres y otras cosas, luego de haber conocido a la extraña Abuela Gato. Ellos habían puesto manos a la obra en su misión primeramente obteniendo toda la información posible que guiara al paradero de Uchiha Itachi. Akatsuki era una organización criminal así que buscando en lugares correctos poseedores de mala fama era un buen sitio para iniciar, cuando menos para Suigetsu le era fácil desenvolverse en ese ambiente.

Volvía de una no muy fructífera búsqueda cuando de la nada la tierra bajo sus pies se cimbró alertándolo a él y a todos los transeúntes en las calles que algo había ocurrido por los alrededores. La imponente columna de luz y humo que aparecio de repente solo lo alerto en mayor parte al caer en cuenta que todo ese espectáculo se situaba extrañamente cerca del punto de reunión que había dispuesto Sasuke. Una onda de choque se dejo sentir permitiéndole calcular cual fue el foco de esa explosión. Corrió a toda prisa a ver que demonios había pasado. Reacciono un poco y antes de llegar a ese punto saco un rollo de invocación percatándose que el emblema de la Serpiente estaba desapareciendo, eso no le agrado en lo absoluto así que se vio en la necesidad de comprobar por si mismo que tan cierto era su mal presentimiento. Tras el procedimiento no tardo en tener tras una enorme nube de polvo y humo la aparición de Manda, la Serpiente más poderosa e imponente del repertorio de Orochimaru. Cayó en cuenta del Genjutsu conjurado para su manipulación y tras eso apareció un Sasuke bastante malherido. Había luchado con un miembro del Akatsuki. El resto de miembros no tardo en aparecer allí mismo guiados por la misma preocupación. Asombrosamente para él, Sasuke más motivado por su orgullo que nada se puso de pie apenas apoyándose de lo que quedo de Manda (Definitivamente Sasuke no es de los que les gustase tener mascotas). No pudo evitar disimular su sonrisa socarrona. Veía entretenido como Sasuke pasaba de Karin quien se desvivía por literalmente rogarle que le permitiera curarle sus heridas (¿Karin¿De enfermera? Buen chiste, ella no gozaba de mayores conocimientos que él en ese campo; por lo menos el actuar decentemente como una enfermera lo haría solo tratándose de Sasuke, solo así sería capaz de mostrar un poco de preocupación y presteza. Algún otro tipo y lo dejaría morir) Juugo también se notaba levemente preocupado, lo veía reflejado en sus ojos. Tan inmersos cada uno en la efímera tranquilidad que Sasuke hubiera sobrevivido que tardaron en darse cuenta que otras personas se agregaban para hacerles compañía. Presencias cercanas en las que no habían reparado.

Vio como al frente a ellos aparecían dos personas bastante peculiares vestidos con unos gabardinas claras acompañadas de… uhm… ¿perros? Las cosas que hay que ver, uno de los sabuesos era del tamaño de un caballo por lo visto.

Pudo percatarse que rondaban por la misma edad que Sasuke. Uno con la cara semicubierta y gafas oscuras con un aire siniestro alrededor; el otro con marcas rojas en la cara montado sobre ese enorme can y una sonrisa que bien podía hacer competencia con la suya en cuanto a burlesca.

---------------------------------------------

-Perspectiva de Suigetsu-

Oi. Cuanto tiempo sin vernos. Eh Sasuke? — saludo el de apariencia salvaje montado sobre el enorme animal.

— Kiba. Shino. — Fue lo único que dijo en respuesta sin asombrarse separándose de Manda. Supuse que no le gustaba que lo vieran en semejante condición viéndose en la necesidad de apoyarse a algo. Por lo que pude entender Kiba fue el primero en hablar y Shino el otro sujeto.

—Igual de sociable que hace años. — Se bufo — Oye y mira el trabajo que nos costo localizarte ¿y así nos das la bienvenida? — agrego sarcásticamente.

—Je. Que tenemos aquí… ¿Amigos tuyos, Sasuke? — pregunte al notar en ambos los protectores de Konoha. Voltee a verlo de soslayo. Sasuke ni se inmuto, oh novedad.

—Hn. No precisamente — respondió el chico de cabello castaño torciendo la boca. — No te ofendas — dirigiéndose a pelinegro.

— "No me sorprendería lo contrario" — pensé con burla. Realmente dudaba que Sasuke tuviese amistades.

— Veo que tienes nuevos compañeros de equipo— El chico de las gafas intervino — ¿Te aburriste de tus antiguos amigos¿Les has olvidado tan rápido? — más que preguntar afirmaba. Lamentablemente la cara de palo de Sasuke no cambiaba como para poder deducir algo.

— ¿Celosos? — Y allí tenemos a Karin abogando por su amor literalmente pegándosele al brazo.

Pude comprender enormemente el gesto que puso ese par al ver eso. ¿Celosos? Más bien era confusión y pena ajena con las cejas enarcadas. ¿Como se le ocurre hacer eso a la chica en público?

— ¿Qué es lo que hacen aquí? — Por fin, Sasuke al fin había abierto la boca.

— Cumpliendo una misión — El de lentes se acomodo las gafas en el puente de la nariz.

— ¿Misión? — . Esto se estaba poniendo interesante.

— Que no se te suba a la cabeza. — Kiba bajo de su perro — Pero es respecto a ti — indico con pesadez mirando a Sasuke con detenimiento. Notablemente lo que hacia no le agradaba en lo más minímo.

— Bueno. Sea lo que sea que tengan que tratar con Sasuke… — Lleve mi mano al mango de la espada con intención de sacarla— Se las tendrán que ver con nosotros primero. — No pude evitar sonreír al notar sus ceños fruncidos.

Karin se antepuso a Sasuke a la defensiva. Juugo dio un par de pasos al frente interponiéndose entre los visitantes y nosotros.

— Ya veo… — suspiro resignadamente el de las marcas en la cara acariciando el pelaje de su mascota — ¿Va a tener que ser del mismo modo que hace años, eh? — Bajo la mirada un poco ausente aunque mantuvo firme su voz cargada de… ¿resentimiento? — Pero va a ser diferente esta vez — Alzo la vista bastante decidido apretando los puños.

¿Hace años? Jumn, tendría que investigar al respecto por que por ahora no entiendía a que diablos se refería el colmilludo. Oh, esperen! Acaso se referiría a aquella ocasión donde los Cuatro del Sonido incluyendo a Kimimaro ...

- Sasuke enarco perceptiblemente una ceja con aire de indiferencia dando a entender que poco o nada le importaba eso. A leguas se notaba que eso hacia poner furioso a Kiba si no se equivocaba. El ambiente comenzaba a ponerse bastante tenso, hostil. -

— ¡Oi! — ladró uno de los perros que los acompañaban saltando frente a él. — Tranquilízate, mocoso — gruño — ¡Que no se te olvide cual es la prioridad de esta misión! —

— Tiene razón — Shino dio un paso al frente extendiendo su brazo negándole cualquier paso tratando de calmarlo. — No hay tiempo para esto. —

Resoplo molesto — Esta bien — mascullo entre dientes. — Den el avi… — no termino su frase cuando se tenso un poco detectando algo con su olfato por lo visto — Tsk. Ya viene para acá… — mirando de reojo a su amigo. — Esto no me gusta. —

— Da igual. De todos modos tiene que pasar. Ahora. — Con esa palabra indico con la cabeza a los perros ninjas que ejecutaran la orden.

— Que complicado son los humanos — comento uno de los canes antes que a la par ambos comenzaran a aullar a coro con todas sus fuerzas sin parar.

Cuestión de segundos nos tomo el caer en cuenta que no estaban haciendo otra cosa más que dar nuestra ubicación. Eso solo significaba que refuerzos venían en camino. Eran un equipo de búsqueda y rastreo.

— Genial. Hay varias presencias cerca — escuche decir a Karin

— Kuso. Más visitas — puse los ojos en blanco — ¿Y ahora que? — "¿Sacar té y galletas?"

Se comenzaron a escuchar aullidos en respuesta a diferentes distancias. Pero inadvertidamente uno de ellos se escucho a escasos metros. Inmediatamente otro ninja hizo acto de presencia acompañado de otro par de perros ninjas colocándose en medio de sus dos compañeros.

— ¡Sabía que no me equivocaba! — Ladró uno de los perros — Era el rastro de Sasuke después de todo —

Preste algo más de atención al recién llegado. Una kunoichi de curioso cabello rosa. Y había pensado que Karin era única en ese detalle.

La chica se notaba visiblemente ajetreada con la respiración irregular. Traía urgencia y, en cuanto había arribado al lugar había clavado su vista a un punto en específico: Sasuke. Supuse el hecho de que tratándose del Uchiha ella no habría sido una más de su extenso grupo de "Fangirl's" en Konoha deseosa de volver a verlo. Pero me percate que sus ojos tenían un brillo muy diferente. Esos peculiares pares de esmeraldas mostraban algo más… profundo; cuando menos eso no era fanatismo ni nada parecido. Tomo atención en sus heridas también de forma minuciosa, analizándolo. Sus dos compañeros no bajaron la guardia estando más atentos. El ambiente se enrareció, era complicado describirlo y ni saber que lo causaba. Sasuke frunció levemente el ceño. ¿Qué pasaba aquí?

Eso prendió un foquito en mi cabeza atando cabos. El inusual color de su cabello era similar al de…

— Sakura, nos volvemos a encontrar —

Eso si nos tomo por sorpresa¿Sasuke a la iniciativa? La cara que puso Karin no tenía precio. Eso solo confirmo mis sospechas. Ya lo recoraba. Haruno Sakura, la kunoichi del equipo al cual había pertenecido Sasuke. Vaya día, quizás no fuese tan aburrido después de todo y me llegue a enterar de algo diferente.

— Comprendo, siguen empeñados con eso…— Dijo arrastrando las palabras. La pelirrosada le mantenía la mirada. — ¿Acaso no fue suficiente lo de la última vez? — En ese momento la chica se turbo un poco mordiéndose los labios. Sus dos acompañantes cruzaron miradas confundidos, igual que yo… — No pienso regresar… — Ella solo inclino un poco la cabeza permitiendo que sus mechones rosados le cubrieran la cara. — Ya dejen de meterse en mi vida. — finalizo levantando un poco la voz. Eso si que me extraño.

— No es correcto ser grosero con las damas. — De la nada apareció un pelinegro a espaldas de la joven con una visible sonrisa poniendo su mano en el hombro haciéndola reaccionar de un respingo. — O eso he leído en los libros

¿Libros dijo? Observandolo bien... ese tipo mantenía cierto parecido con Sasuke de algún modo, a excepción de ese postizo gesto de gusto y lo pálida de su piel.

— Sai… — murmuró ella cuando el chico se quedo a su lado.

— Así que tú también… —

— Ohayo, Sasuke-kun. Veo que me recuerdas, que gusto. — Ensancho su entupida y falsa sonrisita aún más. — ¿Qué te paso? — pregunto maliciosamente.

— ¿Siguen con lo mismo?¿Qué no lo pueden entender? — pregunto algo hastiado. — ¿Cuánto más lo seguirán intentando, eh? —

— Las veces que sea necesario si es posible. — Sakura tomo la palabra ahora.

— Son una molestia — afirmo poniendo en alto la cabeza. Fue imaginación mía o cuando la joven escucho esa palabra contuvo dolorosamente la respiración

— ¿Te arrepientes no habernos matado cuando tuviste oportunidad, Sasuke? — Con esa pregunta por fin se torno serio el Sr. Sonrisitas dejandonos boquiabiertos. ¿Ya había existido una primera vez? La intromisión ocurrida no hace mucho a una de las bases de Orochimaru ¿entonces?. Los mismos que tenía en frente ahora mismo habían sido los responsables de...

— Ese pequeño error puede arreglarse. — Entrecerro los ojos — Ya me encargare luego de Naruto —

— ¡Maldito Bastardo¡¿Tú…?! — Kiba en cuanto escucho eso no pudo más que alarmarse mostrando un fiero semblante mientras que su perro se le erizo el lomo mostrando sus colmillos.

— Solo así aprenderán de una vez por todas — alzo los hombros lo más que pudo en su precario estado. Sasuke a veces podía ser tan cabezota y orgulloso. — Ya se los había advertido una vez. No habrá otra oportunidad. —

— ¡Pero Sasuke, no estás en condiciones! — grito Karin

— Para eso estamos nosotros — Juugo tomo la palabra

— Bien dicho, Juugo —

Aunque no pudimos evitar mostrarnos un tanto patidifusos asimilando esto, nos tomo por sorpresa. Sasuke¿ese era el mismo Sasuke que no permitía el sacrificio de vidas?¿Estaba insinuando que el mismo iba a matarlos?¿Ninjas de su misma Villa?A los que fueron sus propios compañeros de equipo¿Sus amigos? Es más, una vez ya lo había intentado por lo visto. Karin y Juugo si se quedaron un tanto pasmados. Para mi fue un buen chiste. ¿A que estaba jugando Sasuke? Sin embargo si se lo estaba tomando en serio y la joven pelirrosa y el rarito pelinegro también, se notaba. Era capaz, en verdad. Si hubiese estado en mejores condiciones no hubiera dudado que se les hubiese arrojado con su espada en mano. Debía admitir que esto se estaba poniendo muy confuso y lamentablemente conociendo a Sasuke no iba a querer explicarle nada de nada de esto después. Pero en ese preciso momento su Líder no estaba en condiciones para tener una lucha, pero ellos sí. Si lo que quería era deshacerse de una vez por todas de esa carga. Lo harían ellos por su Jefe, no había problema…

— ¡¡Voy a destrozarte la cara, Uchiha!! — Espeto Kiba como si se tratase de un grito de guerra tronando sus nudillos al tiempo que daba unos cuantos pasos al frente. Pero se vio interrumpido por una mano femenina al acto.

— ¡¡Kiba, basta!! — exigio la kunoichi

¡¡No!! ¡¡Por ese imbecil no vale la pena que tú y Naruto arriesguen sus vidas!! — le reclamo furioso. Ella no le respondía.

— Órdenes son órdenes. Ya que no solo encontramos el rastro de Sasuke sino que a él también no podemos desaprovechar la oportunidad — asintio Sai con su falsa mueca otra vez. — Después de todo ya vienen los demás en camino… podría resultar interesante. —

— Veo que no entienden por las buenas… —

— Que curioso, tú tampoco. Eres igual de cabezotas que Naruto. — sonrió Sai

— ¡Terminemos con esto de una vez! — dije en voz alta ya impaciente. Esto era el cuento de nunca acabar. — ¿No te importa si arreglamos tus pendientes, verdad Sasuke? —

Todos menos él tomaron posición de batalla atentos a cualquier movimientos. Hasta que una nueva interrupción apareció. El chico perro ya más relajado, había aguzado el olfato nuevamente rastreando un aroma en particular en la zona pasando revista en cada uno de nosotros descaradamente omitiendo a Sasuke.

— ¿Ahora que? — Le pregunto Shino traduciendo su gesto.

— Huele a sangre… y no es la del Uchiha. Está cerca. — decía tratando de mirar lo que había tras el mencionado pero solo se encontraba Manda

— Es cierto, es casi imperceptible… Sigue vivo, por ahora. — confirmo uno de los perros haciendo un esfuerzo para equipararse al Inuzuka.

Sasuke arrugo la frente, trato de girar por si mismo. — Imposible… — dio unos pasos asomándose tras el cadáver de la serpiente — Tú… —

-Tirado en el suelo en un estado sumamente lamentable se encontraba Deidara con la parte superior descubierta mostrando profusas heridas y esa extraña abertura en el pecho, sangrando de la boca e incluso oídos. Respiraba lentamente con la boca abierta y el ceño fruncido. Por lo visto con tanto escándalo que se había armado no nos habíamos dado cuenta que tenía tanto rato allí como el mismo Sasuke.-

— ¿Creíste que… ibas a… escaparte de… mi… así como así…, chico? — murmuro cansinamente escupiendo sangre a la vez

— Demonios! No que el tipo se había muerto? —

— Ya veo… te has prendado de mi de algún modo escapando de tu propia explosión¿no? Deidara…—

Solo menciono eso Sakura salio disparada a donde estaba Sasuke pasando a su lado mirando lo mismo que él.

— No puede ser… — murmuro con los ojos bien abiertos. — ¿Seguías con vida? —

— ¿Le conoces? — pregunto Sai en cuanto llego con ella junto con todos los demás tomándose sus distancias (pero curiosos).

— Es el compañero de Sasori — fue todo lo que le dijo a modo de explicación para que lo entendiera acercándose lentamente a él. — Pensamos que estaba muerto después que el mismo se había inmolado con tal de eliminarnos en aquella ocasión… —

— Igual que ahora… — murmuró Sasuke haciendo conjeturas

— Tu… mocosa! — le "gritaba" mientras inútilmente trataba de reincorporarse — No pronuncies su nombre… con tanta vulgaridad… Agh…— se llevo una mano a un costado.

— No tarda en morir… y por su propia mano parece —

—Pues antes que eso ocurra quizás ahora si quiera cooperar un poco y nos diga donde esta Itachi —

— ¿Y creen que se los voy a soltar? No me hagan reir. Estoy herido, no estúpido —

— ¿Lo dice alguien que tiene que inmolarse para vencer a su oponente? —

— Maldito crío…! — Maldijo viendome.

— Por favor… — Para asombro de todos Sakura se postro cerca suya — Ahora no tiene caso que lo ocultes… —

Ah, no… Eso si no…!! Ignore el por que esa acción no me gusto mucho.

— ¡¡SAKURA!! — se escucharón varias voces al unisono

—Lo siento señorita… — le dije al desenfundar en un santiamén mi arma y sin mayor esfuerzo la amenace peligrosamente con el filo de la espada en su cuello. — Pero este es nuestra presa y no pensamos compartirla.

Ella volteo a verme cuidadosamente cambiando su semblante abruptamente. Pude ver por un santiamén el temor en sus ojos al verse en peligro, pero este se transformo en sorpresa y confusión pura, pero esto no era causado por mi presencia, lo era por mi arma…

— Eso pertenecía… a Zabuza-san… — la escuche decir, me quede momentaneamente de piedra, ella miro a Sasuke que se hallaba tras de mi pidiendo mudamente una respuesta — ¿Cómo… Cómo es que tu la tienes…? — me miro fijamente a los ojos. Fue extraño, sentir sus ojos sobre mí de esa forma… pocas personas realmente aguantaban mi mirada e inusualmente ella me observaba de un modo de reproche, molesto, exigiéndome una respuesta a la de ya.

Lamentablemente no hubo tiempo para ver que más podía ser capaz. Sorpresivamente el supuestamente moribundo Akatsuki se reincorporo de golpe tomando entre sus brazos a la chica afianzándola hacía él con un fuerte abrazo quedando ambos de rodillas en el suelo. La cabeza de Sakura quedo por sobre el hombro derecho de Deidara anonadada de la acción conteniendo la respiración, confusa.

— ¡¿Qué haces?! —

— ¡¡Suéltala, maldito!! —

— Cobrarme las que me deben… Hn.— dijo con la respiración agitada mostrando una mueca retorcida

— Hn. En tu estado no puedes hacer mucho — dijo sin preocupación el Uchiha — Apenas si puedes estar conciente… —

— ¿Quieres comprobar? Hn. — le reto — Aún puedo hacer un gran BANG aquí y ahora… — rió apretando el abrazo manchando de sangre la ropa de la joven.

— Cobarde. No eres capaz de suicidarte en verdad, todas estás ocasiones has usado solo copias. — le espeto Sasuke

— Mira quien lo dice. Escapaste antes del gran final. No iba a permitir que te escaparas tan fácilmente… tuve que seguirte hasta aquí y… terminar contigo. Hn. ¿Y quien dice que esta vez será así? — Para estar apenas con vida seguía teniendo una gran boca. La determinación en sus ojos atemorizo un poco a los compañeros de la kunoichi

— !!Ella no te ha hecho nada!!Déjala ir!! —

— ¿Eso creen…? O acaso piensas que me he olvidado lo de Sasori no danna, hn? — murmuro al oído de Sakura suavemente causandole escalofríos a la joven.

— En tu estado y con lo que te queda de chakra lo único que conseguirás será causarte un infarto. — Sasuke entorno los ojos seguro de que eso ocurriría. Pero Deidara mostraba demasiada confianza.

— Por una vez haré que te tragues tus palabras, Uchiha… Hn.— sonrió burlonamente. Era cierto, con sus últimos alientos cuidando de no liberar a Sakura mostró la palma de su mano derecha la cual su boca (que repulsivo!) se hallaba masticando algo. — Con esto será más que suficiente… — se abrio esa boca y de ella comenzó a salir una mal formada lombriz (o víbora, en su caso) enrollándose entorno a ellos uniendo a ambos jóvenes — No pienso irme solo… — mostró una trastornada sonrisa manchada de sangre, comenzó a realizar los sellos para el final cuando su gesto cambio drásticamente, poso su mirada en la kunoichi que tenia de cierto modo apoyada en su hombro. Para todos nos fue extraño hasta que notamos que bajo la capa, Sakura había colocado una de sus manos sobre el pecho de Deidara… curándolo. El chakra verde que podía ser aun visible por sobre la ropa la delato.

-Nadie tuvo tiempo en reparar el visible brillo de conmoción que tenían los ojos de Sasuke al notar que Sakura era ni más ni menos que… -

— ¿Ninja médico? — susurro Karin pero con un gesto de hastió

— ¿Qué demonios… haces…?— murmuro sin creérselo Deidara…

— Si haces aunque sea el mínimo esfuerzo, terminaras por destrozarte el corazón y morirás… — dijo sin voltear a verlo.

Fue momentáneo pero eso causo la perdida de concentración del shinobi renegado de la Roca, su precaria figurilla comenzaba a perder forma, "derritiéndose". Con forma o sin ella seguía siendo un peligro latente. De la nada aparecieron media docena de avecillas negras, sin lugar a dudas obras del doble de Sasuke, Sai, que tomaron los pedazos que quedaban de la arcilla llevándosela lejos de allí. En el aire toda esa arcilla hizo una explosión bastante considerable. De la que se había salvado Sakura.

— Descansa… — Fue lo último que escucho Deidara antes de caer inconciente con una vaga sensación de tranquilidad y candidez en su pecho. Casi se llevo Sakura consigo al piso, ella quedo con las manos apoyadas en el suelo para no caer. Se retiro su capa y con cuidado lo cubrió con ella. Se puso lentamente de pie dandonos la espalda. (Tenía una figura decente, reconocí. Cuando menos las piernas las tenía mejor torneadas que Karin.)

— Sobrevivirá… — murmuró

— ¿Por qué lo has hecho? — le cuestione un tanto irritado apoyando la espada en el piso fuertemente. El tipo casi le mata y lo ayudo. ¿En que cabeza cabe eso?

— Un enemigo nos sirve más vivo que muerto para obtener información. — inquirió el pelinegro acercándose a la chica con la vista clavada al rubio

— Claro que si no coopera no durara mucho a los procedimientos de Ibiki-san — agrego Shino.

—¡¡Oportunistas!!— grito Karin acomodándose las gafas. — Sasuke se encargo de él so-li-to y ahora ustedes vienen así como así para llevárselo? —

—Déjalos — hablo Sasuke — Si nos lo llevamos con nosotros no duraría mucho de todos modos. —

— ¡¿Tanto para nada?! — le pregunte. Ya me había emocionado de presentar un combate con esos sujetos y de la nada me la quitaba.

— Ya habrá otra oportunidad… — aun en su condición era bastante amenazadora su mirada. — Solo vamonos… —

A esas palabras la kunoichi se dio la vuelta encarándolo con esa intensa mirada haciendo el ademán de querer detenerlo. — Sasuke! —

— No voy a permitir que me apartes de mi camino… — le amenazo. Ella se quedo estática — Díselo a Naruto también… —

A su señal nos reagrupamos de un salto, Juugo tomo a Sasuke de un brazo mientras Karin y yo a base de sellos desaparecimos en una voluta de humo. Lo último que recuerdo fue que de la nada habían surgido más ninjas, uno de ellos, un rubio ojiazul grito fuertemente ante la escena desesperadamente clamando por Sasuke.

Aunque lo que me quedo más grabado fue la mirada conmocionada de la chica con los puños fuertemente apretados. Impotente…

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Bueno, un capitulo bastante largo. A decir verdad divague bastante y ya cuando lo vi mejor lo deje asi u.u (Y de lo que quería agregarle todavía me sale otro episodio completo o dos..., pero eso se los dejo para despues. Los vaya a dejar ciegos u.u)

Se podría decir que fue un especial para Suigetsu, lo he tenido muy botado al pobre alli medio moribundo XD. Lamento si no es lo que esperaban pero tenía que aclarar de una vez algunos puntos entre Suigetsu y la Pelirrosa :3 No, no me he olvidado lo de la cueva no se preocupen pero necesitaba de esto para lo que viene uoú Pero es que de la nada no me va a surgir la parejita XD

De hecho, Suigetsu todavía tiene (o quiere) aclarar otros asuntillos con Sakura en el próximo capitulo ¬w¬ Este fue solo el primer encuentro y ya estoy escribiendo el segundo.

See, tengo una forma rara de redactar y publicar la historia en cuanto al orden cronologico de las cosas n.ñ

Comentarios, dudas, quejas, sugerencias y traumas sean tan amables de dejarme un review, bye :)

Pd. El Cap. 364 de Naruto fue tan gracioso en varias escenas XDDDD (por lo menos para mí ¬.¬)

Siguiente:

°O°O°O°O°O°O°

°.° Fuente °.°

°O°O°O°O°O°O°