-Danny! Esperame!- decía afligido el moreno mientras trataba de alcanzar a Danny quien caminaba a paso rápido.

- Que sucede contigo Danny? Porque trataste así a Sam? - Tucker estaba realmente sorprendido. Hacia tan solo unas horas atrás, su mejor amigo pensaba que aquella chica era la mas hermosa de la secundaria pero ahora que sabia quien era en verdad, parecía despreciarla por completo.
Danny había detenido su caminata, la ira que lo invadía no le permitía dar un paso mas y antes de poder responderle, intentó calmarse para no desquitarse con Tucker.

-Que no entiendes, Tuck? Esa no es Sam! Ella jamás se pondría algo rosa por su propia voluntad! Y además esta muy...-se detuvo de golpe para pensar cual seria la palabra más apropiada para aquella descripción

-femenina? – se le adelanto tomándolo por sorpresa

-Si! Demasiado femenina, es terrible. No la viste? Siempre se estaba acomodando el cabello y se miraba permanentemente al espejo!

-Como Paulina? – Hasta ese momento no había pensando en eso. Tucker tenía razón, Sam estaba comportándose igual o peor que Paulina y todos pensaban que así se veía muchísimo mejor pero, sin saber porque, Danny seguía odiando este cambio de "look".

-Escucha Danny, Sam decidió hacerse un cambio, pero eso no quiere decir que dejara de ser nuestra amiga. Si ella quiere verse así, que se vea así! Es algo que ella quiere hacer y deberías apoyarla ya que somos sus únicos amigos.

-Es que no la entiendo Tucker, porque hizo eso? Si pudo hacer ese "cambio" podría llegar a ser muchos mas y eso es lo que me preocupa! La desconozco, siempre pensé que odiaba esa forma de ser. Ayer aun detestaba como era Paulina... - no alcanzo a terminar la oración cuando vino a su mente el recuerdo de lo sucedido el día anterior: "Tu nunca podrás ser como Paulina y lo sabes!" " Eso crees? Ya lo veremos...!"

-Esto es mi culpa, nunca le debí haber dicho eso.- dijo abrumado por la culpa puesto que sabia que había cometido el mayor error en su vida y lo que no sabia es que aun podía empeorar mas.
En vista del decaimiento que sentía, Tucker decidió que lo mejor seria llevarlo a su casa para que descansara un poco
Al llegar, Danny fue hasta su habitación y se recostó en la cama agotado por el remordimiento de su conciencia. Aun era temprano, las 4:28 para ser exactos y Danny contemplaba el techo de su cuarto envuelto en un estado de molesta depresión que lo hacia pensar en lo que estaría haciendo Sam en ese mismo momento. "Quizás… todo esto acabe si me disculpo… Debería hacerlo" pensó y después de tomar el coraje necesario, se levanto y fue volando a casa de su amiga.
Estaba totalmente hundido en sus fantasías y si en ese instante hubieran aparecido fantasmas, el no se hubiera dado cuenta pero, para su suerte, eso no ocurrió. No deseaba cruzarse con los padres de su amiga y por eso mismo, planeo entrar por la levanta y cuando estuvo apunto de hacerlo, vio que la joven gótica estaba poniéndose otro atuendo (esta vez, era de color azul y de hombros descubiertos).
Una seductora visión lo paralizo, Sam luchando con su cremallera quien se resignaba a obedecerla. Este pequeño dilema dejaba al descubierto el aterciopelado cuerpo del que Danny solo pudo ver la espalda. Hipnotizado por su silueta, entro cautelosamente y tomo el cierre a la vez que ella lo hacia subiendo lentamente la cremallera del vestido que ahora se deslizaba sin ningún inconveniente. El vestido que llevaba puesto era aun mas atractivo de lo que había sido el que había visto en la mañana lo cual lo dejo perplejo, era ella la misma chica que había sido su mejor amiga durante tantos años? Porque sentía que esa era la primera vez que la miraba como chica de verdad.
Sam estaba lista para partir y sin apartar la vista de su presa, la siguió con la mirada hasta verla encontrarse con una hermosa joven de oscura tez
Ya estaba demasiado confundido como para ponerse a pensar que estaba haciendo con Paulina, así que decidió investigar más las razones de ese cambio tan drástico. Examino con cuidado cada detalle del cuarto de Sam, reviso cada uno de los cajones y busco en cada rincón. Abrió el closet y al hacerlo, se sorprendió muchísimo. Ninguna de las ropas que allí habían eran negras o violetas, todas eran finas prendas dignas de cualquier princesa. Olvido esa rareza al fijar su vista en los papeles que había encima de la mesita que estaba junto a su cama, se acerco y los tomo. Para su sorpresa, en el habían un sin fin de números telefónicos de chicos de los que nunca había oído hablar. Solo había un nombre que reconocía y era el de Dash Baxter

- idiota... – murmuro al romper en mil trocitos el papel.

Siguió con su expedición y encontró en su librero una incalculable cantidad de libros que lo alivio un poco. Había cambiado por fuera, pero no por dentro y esa era una clara evidencia. Estuvo a punto de sacar un álbum que encontró atrás de unos polvorientos libros, pero algo le llamo la atención. En una esquina de la habitación, había un par de cajas una puesta al lado de la otra. Se acerco a una de ellas y la abrió. En su interior, estaban apilas las conocidas prendas oscuras que, antes, usaba diariamente. La cerró y siguió con la otra. En esto se asombró un poco: Dentro había un par de botas negras talla 7 notablemente gastadas. Las botas de Sam. Era una de las cosas que más apreciaba, nunca le había gustado usar zapatillas o algún zapato que tuviera tacón, por eso jamás pensó que esas botas fueran a parar a un rincón. Sabía que ella no seria capaz de deshacerse de eso, pero ya lo había sorprendido demasiado, así que resolvió en llevárselas para cuando Sam volviera en si... si es que lo hacia.
Ya había visto suficiente por un día e iba a regresar cuando sonó su celular: era Tucker.

-Danny! Donde estas?

-eemm...en...que donde estoy? Mmm...estoy en mi casa Tuck, porque preguntas? - No le podía decir que estaba registrando la habitación de Sam por que estaba seguro que no podría entender porque lo hacia… ni siquiera el estaba completamente seguro de sus razones…

-Mentiroso...bueno, ven a la hamburguesa apestosa ya, tenemos que hablar.

-Pero Tuck, yo... – antes de que pudiera terminar de excusarse, su amigo colgó y con algo de resignación partió a su encuentro. Entro al restauran y lo primero que vio fue al moreno que lo esperaba en una mesa.

- Que sucede Tucker?

- Hace un rato, Paulina estaba aquí. La escuche hablar sobre Sam, y no es nada bonito lo que quiere hacer con nuestra amiga.