Sólo me queda decir Gracias por su tiempo!
OOOoooooooooooooooooooooooooOOOOOOOOOOOOOOOOOOOooooooooooooooooooo
¨Lo mismo que yo"
-Crees que será posible que podamos convivir sin necesidad de sacarnos los ojos de vez en cuando...?-consulto ella en voz baja, disfrutando del calor de Rick mientras conversaban a la luz de una lámpara de emergencia, cubiertos con una manta, sentados en el blando sofá de la casa de Lisa. Rick suspiró dándole una rápida mirada a la mochila de campaña que había traído desde su casa, Si no podían era él quien tendría que regresar con tremendo equipaje a sus dependencias que de momento no tenían puerta...
-Bien, supongo que podemos intentarlo...además ya sabemos que ambos tenemos una gran capacidad de perdonarnos y olvidar...no?
Ella sonrio escondiendo el rostro en su pecho...vaya que sí tenían esa capacidad. Como durante el resto del día, el recuerdo de la muerte de sus amigas volvía a ella como si una alarma se encendiera, robándole la satisfacción de vivir la felicidad de tener a Rick a su lado. Era frustrante no poder sentirse completamente feliz, o que al hacerlo, el remordimiento y el dolor de la perdida se colaran en su alma para recordarle que aún no era hora de disfrutar. Tembló por un momento, por lo mismo...
-Te sientes bien?- Preguntó el pero se respondió a si mismo de inmediato-sabía que debí amarrarte y llevarte al hospital a pesar de tus protestas
-Estoy bien,. Es sólo que...de repente recuerdo lo que ocurrió con las chicas y el capitán...y no lo puedo creer...esta vez la muerte estuvo tan cerca...se llevó a tantas personas importantes para mí, así de golpe...-le miró fijamente sintiendo tantas ganas de llorar...
-Me tienes a mi ahora.. el acariciando sus cabellos. Lisa se estremeció al oírlo.
.-no sé qué sería de mi si no fuera así...-aceptó ella abrazándose de su cuello con fuerza, sabía que de no tenerlo no habría nada que impidiera que se volviera loca de dolor.
Rick la abrazo protectoramente, al fin sintiéndose útil y necesario para ella. Por fin Lisa empezaba demostrándole lo sensible que era en realidad. Siempre había sospechado que detrás de la fría fachada se escondía una mujer sensible y que eso fuese una revelación sólo para él era un honor y todo un placer.
Se durmieron abrazados, reconfortándose en la compañía y el calor del otro.. ambos preguntándose como habían llegado a ese punto después de demostrarse tantas veces que no se soportaban. La vida era una caja de sorpresas y para ellos la persona que estaba delante era el mejor regalo que esta podía brindarles
El amanecer descubrió a Lisa despierta, mirando con cierta incredulidad al hombre que dormía junto a ella. Debía admitir que a pesar de tantos malentendidos y tanta tortura por su causa le encantaba todo de él...se ruborizo simplemente por aceptar el hecho de que la enloquecía . El calor que transmitía su piel bajo su camiseta era exquisito. Se situó junto a él teniendo sumo cuidado de no despertarlo, apoyándose con una mano en el sofá. Aspiró el aroma que emanaba de su cuello mientras recorría suavemente su pelo con las manos, tratándose de convencer de que no soñaba...se inclinó despacio sobre él y rozo apenas sus labios con dulzura y timidez. Luego continuo mirándolo, de muy cerca, pensando dónde había quedado el mocoso desagradable para dar paso a aquel hombre.
Recordó a Minmei...recordó el dolor que las actitudes de él por causa de ella le provocaron en el pasado y se preguntó una vez más si no estaba soñando...no podía simplemente convencerse de que el futuro se presentara en su compañía, que le había prometido ir con ella al espacio nuevamente, que le había prometido estar a su lado...había renunciado a él tantas veces!
Cuando regresó a la realidad desde sus cavilaciones se dio cuenta de que él la miraba en silencio y sintió vergüenza de no saber desde hacía cuánto tiempo, se sobresaltó al sentirse descubierta. Trató de separarse pero el la detuvo simplemente con alzar una mano y tomar su rostro para atraerla hacia él, sin decirle nada. Lisa cerro los ojos apenas sintió el contacto de los labios de Rick sobre su boca. Su mano libre se deslizo sobre el pecho de él buscando aferrarse a él mientras la caricia se hacía cada vez más profunda. Rick se incorporó buscando su contacto mientras la ayudaba a situarse contra él y sus manos bajaban por su cuerpo, buscando anhelante el calor que escapaba por el satín de su camisa de dormir...Lisa se abrazó de su cuello mientras sentía cómo el aliento de Rick quemaba contra la curva de su cuello y la mordía suavemente haciéndola estremecer.
Rick, no podía creer que había sido su intensión renunciar a todo cuanto ella le provocaba, la deseaba tanto que bastaba solo un suspiro de ella, un simple gemido para hacer que el deseo se disparara en él de manera incontrolable, justo como ese que acababa de dejar escapar contra su oído. Lisa temblaba mientras la boca de Rick bajaba por su hombro susurró su nombre una y otra vez mientras él la tocaba y sus manos ardían contra su suave piel, perdidas bajo la delicada camisola.
-oh…mi amor- murmuro el mirándola extasiado cuando se la quitó haciéndola ruborizarse tanto por su expresión como por la frase que acababa de expresar, se detuvo un instante solo para admirarla ella hizo lo propio con su camiseta, y se inclinó sobre su pecho empezando a besar cada centímetro de él. Rick la dejo tocarlo porque necesitaba sentirla, necesitaba tanto sus caricias en el mismo modo que necesitaba acariciarla, besarla, tenerla. Necesitaba saber que podía entregarse a ella y fundirse en su cuerpo sin reservas porque ya era suya. Abrió los ojos al sentir que Lisa lo guiaba y se situaba sobre el para recibirlo en medio de un suspiro compartido. Las suaves manos de ella se aferraron a su pecho mientras el la apretaba contra sus caderas en éxtasis y comenzaba a seguir sus movimientos . Lisa quería gritar de emoción, por sentirlo de ese modo, tan dentro de ella. Tan desesperado como ella de entregarse. Rick la sostuvo con fuerza mientras se alzaba e invertía su posición situándose sobre su cuerpo, haciendo que reposara su cabeza sobre el brazo del sofá, acariciando sus piernas que habían quedado ligeramente sobre sus caderas. Lisa bajo las manos por su espalda y más abajo, mientras trataba de hacer presión contra el casi con desesperación.
-me vas a matar, Lisa Hayes….-susurro mientras tomaba una de sus piernas y la alzaba para poder facilitar cada una de sus embestidas, Lisa sonrió como adormecida por el placer que comenzaba a apoderarse de su vientre, mientras gemía ya sin control y lo buscaba, atraía su rostro y le devoraba la boca con un beso ardiente, sin reservas al comprender que era tan suyo como ella misma lo era de él.
-…Dios, quiero gritar…-susurraba contra su oído y era lo más erótico que Rick pudiera haber escuchado en su vida , Descanso su frente contra su cuello mientras las uñas de Lisa se clavaban en su espalda y de su garganta se escapaba un profundo gemido. EL cuerpo de ella se arqueó contra el suyo mientras su propio cuerpo se tensaba contra ella y la llamaba en un ronco susurro
-Ohh, Lisa….se estremeció involuntariamente mientras trataba de recuperar el aliento y ella de soportar el placer que exploto dentro de su cuerpo como miles de fuegos que la quemaban de manera exquisita. Estuvieron en silencio un instante sólo oyendo el ritmo de su respiración extática ella cerró aún más su abrazo contra su cuello enredando sus finos dedos en el despeinado cabello del muchacho buscando su mirada, encontrándose con la intensa y profunda mirada de él,
-Te amo…-le dijo Rick en un susurro, como saboreando cada palabra, ella sonrió con dulzura alzando un poco más el rostro para rozar sus labios en una caricia delicada.
-Y yo te amo a ti.
Rick se inclinó sobre ella otra vez para besarla apasionadamente mientras Lisa volvía a cruzar una de sus piernas contra su cintura en lo que él consideró una exquisita provocación. Le miró un instante esbozando una sonrisa tentadora y se inclinó otra vez mientras comenzaba a besar su clavícula para seguir un tibio sendero contra su tibia y temblorosa piel. Lisa cerró los ojos al tiempo que ahogaba un suspiro porque los labios de Rick continuaban bajando y empezaba a sentir que esta vez era él quien iba a matarla a causa de las sensaciones que le estaba provocando.
OOOooooooooooooooooooooooOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOoooooOOOOOOOOOO
La pareja se detuvo un instante ante las puertas de la Sala de Conferencias de la Base. La puerta estaba abierta y por ella podían distinguir al Ministro Excedore y al Doctor Emil Lang que conversaban entre ellos con gesto serio. Sabían que Mainstroff, Emerson y Leonard también estarían allí junto al resto de lo que quedaba del Alto Mando. También sabían que los puntos a tratar serían la re ubicación o re construcción de la Ciudad, los funerales con Honores de la tripulación del SDF1 y quizá entre alguna pausa se trataría de retornar el tema del perdido SDF 2 y la Misión al planeta de los Maestros de la Robotecnia.
-Aquí vamos de nuevo- le dijo él bajando la vista para mirarla.
Ella lo miró un instante.
-Así es, a re organizar las prioridades y empezar de cero.
-Eso sonó como a nosotros- sonrió el tomando sus dedos con juguetona timidez, aprovechando que estaban solos en el pasillo.- empezando de cero.
Ella le devolvió la sonrisa
-Francamente, no me gustaría que nuestras prioridades cambiaran.
-hummm…si lo dices por eso de tu Misión…?-le dijo arqueando una ceja, en una abierta provocación
-Nuestra Misión.-le corrigió entendiendo que quería molestarla.
-Bien.- se paró ante ella- déjame recordarte que no estaba informado. SI me colé es porque estoy actuando por osmosis contigo.
-Rick! y no, no me refiero a "Nuestra" Misión. Me refería a nosotros, fuiste tú quien hizo la comparación no yo.!-se defendió.
EL le dio una abrazo rápido besándole la frente.
-oye-le dijo-era una broma. Ya te lo dije. Iré contigo al mismo infierno si me lo pides.
-No sé si podría pedirte semejante cosa.- susurró ella sintiendo que la duda aún persistía.
-Bien, no al infierno…-contestó con gesto pensativo…-pero si a las Estrellas, o más allá, cuando tengamos en qué ir.
Ella sonrió apretando sus dedos
-sabes que de una u otra manera tendremos que ir. Estás seguro de que quieres tomar ese tren…
-Segurísimo…-susurró observándola fijamente- sólo encárgate de enviarme el ticket.
-Eso déjamelo a mí…-le contesto sonriéndole de manera competitiva-Tú sólo recuerda la promesa que hiciste.
Rick la observó abiertamente de pies a cabeza haciéndola estremecer por la intensidad
-cómo podría olvidarla,
Lisa sonrió e iba responder cuando Max los interrumpió, luego de toser forzadamente a sus espaldas. Se saludaron alegremente mientras comenzaban a andar los escasos metros que les separaban de la entrada.
La puerta se cerró tras sus espaldas mientras ante ellos se presentaba la posibilidad de participar en el nuevo comienzo de la Tierra que sobrevivía una vez más a la destrucción salvaje de una raza invasora. Claudia Grant tenía razón como siempre, pensó más tarde Lisa mientras participaba de la asamblea, sentada junto a Rick…sin quererlo al tomar las decisiones que se estaban tomando entre esas cuatro paredes todos estaban haciendo historia.
Una historia que estaba aún muy lejos de terminar.
_Fin_
