Bueno, no os quejeis que estoy actualizando relativamente pronto, aprovechando que tengo tiempo estos días ^^
Ch4. Un baño accidentado
Tras aquel encuentro... nuestro extraño erizo pasó varios días con el pie hinchado y un moratón tras haber recibido un tacón de aguja en todo su pie... ni zapatos ni calcetines pudieron evitar aquel dolor insufrible... Sin duda, aquella niñita había mancillado su honor... y planeaba vengarse de ella... ¿o quizá solo chincharla?
Pasaron varios días desde aquel extraño encuentro, al que Amy decidió no darle importancia, al fin y al cabo no la tenía. La eriza tenía otras cosas en las que preocuparse, pronto sería su 18 cumpleaños y tenía en mente la idea de buscar un trabajo, así como de hacerse más fuerte. Gracias a Rouge, consiguió las dos cosas en una sola, a partir de ese momento sería una espía más de G.U.N. Aquel trabajo no le convencía del todo... pero por lo menos podría ayudar, de alguna manera, a luchar contra Eggman, sin tener que colaborar con Sonic.
Rouge, por su parte, planeaba una gran fiesta de cumpleaños para su amiga. Los dieciocho solo se cumplían una vez en la vida y quería que los de ella fuesen inolvidables.
Todo estaba preparado, había montado una gran fiesta en la que estaría muchísima gente. Pero fue algo que a la eriza no le emocionó demasiado... aquellas grandes reuniones no eran lo suyo. Así que en cuanto pudo escaquearse, no dudó en hacerlo. Se marchó sin decir nada a nadie, al fin y al cabo, la muerciélago estaba entretenida hablando con un grupo de gente y al resto no los conocía. Realmente nunca se le había dado bien hacer amigos y había apredido a amar su soledad.
Caminó sin un rumbo fijo por las calles de aquella gran ciudad, hasta atravesar el puente que daba a Green Hill. Se sentía triste, como si algo faltase en ella, como si fuese a contracorriente. Estaba contenta con su nueva madurez, estaba feliz con Rouge, estaba conforme con su nuevo aspecto... pero se sentía incompleta, y aburrida. Corrió hasta la playa, donde se quitó los zapatos y caminó con sus pies descalzos por la arena. El sonido del mar era relajante, le gustaba estar sola.. al fin y al cabo llevaba toda su vida así...
No había absolutamente nadie, por lo que se quitó la ropa y se sumergió en el mar.
Por suerte o por desgracia para ella, alguien había tenido exactamente la misma idea... y la casualidad quiso que se encontrasen...
- Ey! ¿Que haces tu aquí? - exclamó ella
- Una playa es un lugar público... - dijo él sin interés
- Si... pero... me gustaría que te fueses...- dijo ella nerviosa
- ¿Y por qué no te vas tú si tanto te molesto? - replicó
- Estoy desnuda... - dijo poniendose colorada.
- Yo también... - sonrió él
- Pero yo soy una chica, si me tapo una cosa no puedo taparme la otra!
- Está bien - dijo el resignándose
Nadó un poco hacia la orilla y salió sin ni siquiera taparse, aunque ella lo veía de espaldas y solo alcanzó a verle el culo. Él caminaba totalmente desinhibido, de hecho, hasta meneando ligeramente el culo en señal de burla. Se vistió y cogió la ropa de ella con una sonrisa triunfal.
- Eh! deja mi ropa ahí! - gritó ella nerviosa
- Anda... no quieres que te vea desnuda pero ¿tú si puedes mirarme?
- No es lo mismo... Yo... bueno... - se cortó - Tengo más cosas que enseñar que tú..
- Eso sigue sin explicar por que razón mirabas mi culo - siguió chinchándola
- Eres un imbécil - gritó - Dame mi ropa!
- ¿La quieres? Ven a por ella!
- No... damela... por favor...
Tras un rato, él se aburrió de aquel juego, estaba claro que ninguno de los dos iba a ceder. Así que, simplemente, desapareció, llevándose la ropa de ella. La pobre Amy tuvo que "vestirse" con lo que pudo encontrar por el camino...
- Maldito erizo... juro que si lo vuelvo a ver se las haré pagar...
