Lucy

Completamente perdida en mis lagrimas susurraba - nos volveremos a ver mi amor... estaremos junto señor Sieglieg - mi mano en mi vientre como queriendo aferrarme a lo mas valioso que tenia en aquel momento. Mire el mar y perdida en lo que veía temblé ligeramente, sabia lo que era, era miedo.

¿Cuánto tiempo habría pasado? Un día una hora un mes... ni idea tenia un segundo lejos de él era para mi una eternidad.

De pronto sentí una voz que provenía de mi pecho, una vos que conocía tan bien, extraje de dentro de mi blusa un corazón de plata que el centro guardaba una gota de sangre de aquel hombre, del único hombre que me importaba. Lo mire atenta y de pronto un grito fuerte y claro, un grito que desgarro mi alma. ¿Que le sucedería, le torturarían... habría sido condenado a estar con aquella vampira que el odiaba?... mi alma ahora estaba tan inquieta.

Pero algo de todo aquello no era posible, Era obvio que el amuleto me traía su voz, pero por que razón sentía su perfume tan cercano. Me pare aturdida por lo que me estaba sucediendo y vi a lo lejos una silueta - oh mente mía tu también quieres dañar mi alma, mostrándome en espejismo lo que mas quiero ver- dije comenzando a caminar en dirección opuesta a aquel espectro que creí ver.