Especial navideño: Cartas a Santa Claus

Alguna vez se han preguntado ¿Qué regalos pedirían los chicos de Yugioh en navidad?, pues aquí lo verán… no importa la edad que tengan, un niño nunca deja de creer.

Yugioh! No me pertenece… Aunque, tal vez sea buena idea pedírselo a Santa este año.

Carta de Mokuba Kaiba, 9 años:

De: Mokuba.

Para: Santa.

Querido Santa este año me he portado súper duper estupendamente bien, bueno, tal vez te lleguen algunos rumores sobre algo que hice con Yugi y Ryou hace tiempo, te pido que no les hagas caso, y esta vez solamente te quiero pedir unas cosillas…

Quiero un auto de carreras real.

Una pista de carreas.

Un poni.

Un Pegaso.

Un unicornio.

Un perrito.

Una montaña rusa.

Un tiranosaurio.

Un trineo.

Un jet pack.

Uno de tus duendecillos para que me ayude con mi tarea.

Un ajedrez.

Una mini-motocicleta.

Una piscina para mí solo.

Un árbol mutante que en vez de fruta de helado.

Un balón o pelota de cada deporte existente.

Un ejército de hormigas.

Un helicóptero, pero que sea real no como el del año pasado...

OoOoOo

─ Mokuba es hora… dijiste que querías acompañarme a la oficina o ¿no? ─ Seto se había asomado a la puerta del pequeño moreno, interrumpiéndolo.

─ ¿Eh?... a si ¿verdad?, ya me alisto ─ Mokuba bajó de su cama, entró al baño y dos segundos después regresó con la cara húmeda ─ Listo, ya me bañé, vámonos ─ Seto rodó los ojos.

El pequeño moreno jaló a su hermano rumbo a la entrada donde ya los aguardaba su limusina…

─ ¿Por qué escogiste la pequeña?... ¿No querías llamar la atención?... Jajaja buen chiste ¿no? ─ Seto simplemente suspiró y subió al auto seguido de cerca por Mokuba.

El niño una vez más sacó la hoja que llevaba en el bolsillo y continuó escribiendo su carta.

OoOoOo

Hola otra vez Santa, disculpa mi hermano me interrumpió, pero no hay problema, aquí continuó con mi cartita:

También quiero una granja.

Unos mega-patines con motor turbo.

Un juego de realidad virtual.

Una rana.

Un arco con flechas.

Un rifle de asalto para el juego que me trajiste el año pasado.

Una visita a la fábrica de Willie Wonka.

Un Oompa Loompa.

A Elmo.

Un elefante.

Mi propio circo.

A Robocop.

Un hermano gemelo como el de Marik…

OoOoOo

─ Listo, llegamos Mokuba… escucha tengo mucho que hacer hoy así que te quedaras en la estancia fuera de mi oficina y por favor no rompas nada ─ el joven castaño daba indicaciones al menor mientras subían por el elevador.

─ No te preocupes Seto ni-sama… no romperé nada, yo también tengo cosas que hacer… es una suerte que sean vacaciones.

Los chicos llegaron al último piso y Seto entró a su oficina mientras el pequeño pelinegro se instalaba en la alfombra de la sala y seguía con su trabajo.

OoOoOo

También quiero un perro.

Un gato.

Una víbora.

Un espejo mágico.

Una enorme paleta de caramelo… Ignora a los que dicen que el azúcar me vuelve loco, mienten.

Un concierto privado de W-inds, en mi cuarto de juegos cada año.

Mi propia maquina de palomitas.

A los bailarines de Thriller con todo y disfraz.

Los poderes de Superman.

Saber quiénes son los padres de Peter Parker y que fue de ellos.

Una línea completa de cosplays.

Conocer alguno de tus ayudantes.

Alguna antigüedad hechizada para vender por internet.

Internet gratis de por vida. (N/a: Nyaaa!, yo también quiero eso!)

Una bazuca de fotones.

Un detector de tesoros.

Un delfín.

Mi propio parque acuático.

Un tobogán.

Una alberca de pelotas.

Un pastel como los que prepara tía Motou.

Un camión de volteo.

Una aplanadora.

Mi propio programa de televisión.

Una maquina de karaoke.

Una máquina de rayos X para jugar con Yugi y Ryou.

Un piano para la sala de mi habitación.

Libros de vampiros de todo el mundo.

Una piñata rellena hasta el tope.

Una geisha para que atienda a mis invitados y me lea cuentos.

Un permiso para hacer pijamadas al menos una vez al mes, expedido por mi abogado, firmado por mi hermano dando su aprobación y debidamente notariado, para que Seto no me las prohíba después.

También quiero juguetes vivientes, como los de esa famosa película vieja… ¡Pequeños guerreros!, esa del Comando Elite y los Hormigones ¿o eran Gorgonzolas?, bueno ya sabes, de esos.

Una membrecía del videoclub Domino Video Center.

Mi propia disquera.

Un hombre lobo.

Un automóvil hibrido.

Un canario.

Un tanque.

Un uniforme militar.

Un entrenador para hacerme espía internacional.

Mi equipo de DJ.

Un teléfono celular con las mejores aplicaciones y de última generación.

Un radio comunicador.

Un videojuego portátil.

Juro que no estoy comiendo azúcar y aún si lo estuviera haciendo no me afectaría... es tan solo que he bebido dos litros de refresco y la emoción de escribirte me aloca HAJAJAJA… aún no termino espera un poco…

OoOoOo

Mokuba corrió rumbo al baño; apenas comenzaba a atardecer y el chiquillo ya comenzaba a aburrirse, los asistentes de Seto le daban todo lo que quisiera y probaba algunas de las nuevas invenciones de su hermano, pero aún así no era suficiente, para Mokuba, el día estaba pasando lentamente y para colmo no se le ocurrían mas peticiones para Santa, ¿Qué podría pedirle un niño que prácticamente lo tiene todo?

─ Definitivamente debo pensar más cosas… tal vez si le pido mas mutantes… No, dudo mucho que santa quiera meter mutantes en su bolsa ─ el pelinegro se acostó en el sillón poniendo los brazos bajo su nuca, bastante desanimado ─ Santa dame ideas… debería donar mis juguetes a los niños huérfanos, así tendría menos cosas y podría pedir más, además que eso me daría meritos con Santa y tal vez le demuestre un par de cosas a mi hermano… si eso es lo que haré y además hmmm… ¡YATTA!

OoOoOo

Hola de nuevo Santa, lo último que quiero pedirte es que convenzas a Seto ni-sama para que me deje dar una fiesta navideña en nuestra casa el día 25, para invitar a todos nuestros amigos y por favor dile que ese día no trabaje por que quiero estar con él… ah por supuesto que tu también estas invitado.

Atte. Mokuba Kaiba.

─ Que bien por fin acabé… ¿será muy larga?... Nah ─ el pequeño pelinegro comenzó a saltar en el sillón cuando unos ruidos raros captaron su atención ─ ¿Que? ─ Unas sombras extrañas se acercaban por el pasillo, la forma que tenían emocionaron demasiado al pequeñín.

─ ¿Hola, son los ayudantes de santa?... creo que se adelantaron ¿quieren ver mi lista? ya esta lista jajajajaja, ¿lo ven? un juego de palabras, mi lista está lista, ¿Qué tal? ¿Buen chiste no? Jajajajajaja… ¿Por qué no se ríen? ─ Mokuba les salió al encuentro, estaba bastante emocionado era la primera vez que veía a un ayudante de santa en persona ─ Lindos trajes ¿los usan todo el tiempo?, ¿Qué hacen en verano?, ¿tienen playas en el polo norte? ─ Los tres duendes intentaban escabullirse ─ ¿A dónde van?, ¿son espías de Santa?, ¿quieren robar los planos de mi hermano Seto?, ¿o los envió para vigilarlo?

─ Calla enano ─ uno de ellos tomó al niño por el cuello y le cubrió la boca ─ Bandido dame el cloroformo, este pequeño debe tomar una siesta ─ el chico apodado Bandido le pasó una botella y el muchacho colocó un poco del liquido en un pañuelo y lo aplicó a la nariz del niño, unos segundos después, el pequeño Mokuba ya estaba en el país de los sueños…

Era un lugar lleno de luz, Mokuba abrió los ojos, el sitio olía delicioso era un enorme campo cubierto de caramelos hasta donde alcanzaba la vista.

─ Estoy en el paraíso… si esto es un sueño no quiero despertar ─ el niño corrió hacia el horizonte recogiendo los caramelos que le salían al paso y dando mordidas a los troncos de los arboles hechos de chocolate ─ delicioso chocolate ¡SIII, ASOMBROSO UN ÁRBOL DE HELADOS, GRACIAS SANTA! Este helado esta dulcísimo me encanta ─ de pronto comenzó a temblar.

─ No ¿Qué pasa, que es esto? ─ el lugar comenzó a derretirse ─ ¡NOOOO!

─ Mokuba, despierta ya es hora de ir a casa ─ el niño abrió los ojos, su hermano Seto lo había despertado.

─ ¿Fue un sueño?... hermano, debiste ver el lugar a donde fui… estaba lleno de dulces y los arboles tenían tronco de chocolate y uno de ellos daba helados, debiste probarlo era lo más delicioso del mundo… creo que ese lugar era mucho mejor que la fábrica de Willie Wonka ─ de pronto pareció recordar algo ─ ¿y los duendes?, ¿Los viste, que querían?, ¿eran espías? ─ Seto se rió.

─ No Mokuba, ellos no eran… ─ se detuvo al ver el rostro tan ilusionado de su hermanito ─ espías, solo vinieron a cantar un rato y luego se fueron, dijeron que tenían prisa y que te portaras bien o no vendrían de nuevo ─ le revolvió el cabello un poco ─ ahora vámonos que ya es tarde.

─ De acuerdo, solo que ahora tendré que borrar unas cuantas cosas de mi lista jajajaja ─ Mokuba daba saltos por delante de su hermano mientras ambos recorrían el pasillo rumbo a la salida ─ ¡fue un día fenomenal hermano!

Fin carta cuatro, próximamente la carta de los gemelos Ishtar, si porque los que somos gemelos debemos ahorrar papel en esta temporada, saludos a todos los que se han tomado su tiempo para leer este fic y en cuanto consiga el internet en mi casa que no sé cuándo será porque la situación esta terrible, yo espero que pronto… bueno, esperen mas cartas pronto y lo que pasará en la fiesta navideña de Mokuba ja-ne.