CAPTÍTULO 4: Una carta nueva

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El día estaba nublado, durante toda la noche había llovido fuertemente pero para esa chica era el día más hermoso de todos, Milk había despertado. Tomó su mochila y se metió a la camioneta de su padre. Esperó su llegada pero por lo mientras dibujaba caritas felices en la ventana empañada. Mientras esperaba prendió su reproductor de música y con audífonos se puso a escuchar música. Ni el día más feo le borraría esa sonrisa.

A la llegada de su padre se quitó los auriculares y lo saludó alegre. Charlaron en el camino e incluso él se sorprendió. Normalmente se ponía sus audífonos y se metía en su mundo, su hija que fue una dulce bebé se encerraba horas en su cuarto y miraba la televisión o se metía a internet, cuando no era así salía y lo que siempre escuchaba salir de su boca era la palabra "dinero" .A pesar de eso, se sintió alegre por el cambio.

Goku estaba desanimado, de seguro esa chica se había burlado y había tirado los chocolates a la basura. Ya no quería perder tiempo en eso. El muchacho pedaleo hasta la escuela, lamentablemente el autobús lo había dejado y el día no era bueno. Seguro llegaría ahí empapado.

Otra vez el muchacho vio pasar la camioneta de su amada a lado de ella. De manera despiadada lo había ignorado y se dirigía a igual que ella a la escuela.

Después de un rato Milk llegó a su salón y con felicidad se sentó en su lugar. Poco después llegó el peculiar gordito cabizbajo y como lo había predicho, estaba mojado. Milk lo ignoró pensando en la carta una y otra vez, y reflexionaba en quien podía ser el supuesto "Kakarotto".

Goku miró a Milk que no había notado su presencia, incluso estaba pensativa. El chico abrió su libreta sin ninguna razón y fingió estar concentrado en ello, sin embargo en su cabeza solo estaba un "¿Qué pensará Milk?" "¿Lo habrá leído?" "¿si le lo mostró a sus padres y se burlaron de mí?". Goku tenía muchas dudas pero no podía preguntarle que pensaba de él.

-Hola- Goku se exaltó ante el repentino saludo.

-Hola Krilin- Respondió sin muchos ánimos.

-Oye, ¿recuerdas que querías tomar clases de Kung fu?- Preguntó Krilin refrescando la memoria del rubio.

- Si, ¿por qué?- Se interesó.

-Encontré a un hombre que da clases, nos puede dar clases a los dos. Es un viejo pero dicen que es muy bueno, se hace llamar "Muten Roshi" – Goku por fin sonrió, quería volverse delgado y atlético y estaba seguro que lo lograría.

-Está bien ¿Cuándo vamos a ir?- Preguntó el alegre chico.

-Después de clases preguntamos, y mañana vamos a entrenar ¿te parece?- Contestó Krilin amable.

-Claro- Ambos se miraron alegres.

Por otro lado Trunks entraba al salón de clases. Miró a todos y se encontró con su objetivo. Pan terminaba de anotar apuntes cuando sintió la presencia de alguien que se sentaba a su lado.

-¿Trunks?- Preguntó exaltada.

-Si… ¿vas a estar ocupada después de clases?- Preguntó despreocupado.

-Si- Respondió cortante.

-Ya veo… entonces te espero después de clases en la entrada de la escuela. No tardes-

-No tengo tiempo, y aunque tuviera no iría contigo-

-Que tonta… mira, el otro día nos quedamos en algo, pendiente así que me gustaría terminar las cosas bien, te espero no faltes- Ordenó el peli lila.

-Eres un tonto. ¿Qué te hace pensar que YO te esperaría ahí?- Mofó la pelinegra.

-Eso crees muñeca- Trunks le guiñó un ojo y se fue a su lugar habitual. Pan lo miraba sonrojada, todo lo que decía la hacía suspirar. Ese chico la hacía estremecer, tan solo pensar en "terminar lo pendiente" hacía que se le endurecieran los pezones.

Trunks la observaba, aunque no lo admitiera él quería a esa chica. Amaba a Pan más que a cualquier otra y lucharía porque sus deseos se cumplieran.

Las clases habían sido cortas así que pronto llegó el recreo. Milk se sentó con sus habituales amigas que se sorprendieron al verla tan perdida.

-¿Y a ti que te picó?- Preguntó Videl al verla tan pensativa.

-¿Eh?- Suspiró la chica aún sin prestarles atención.

-Milk, te hablo- Repitió la oji azul pero fue en vano.

-¡Milk!-Gritó exaltada Videl recuperando a su amiga.

-¿Milk qué sucede?- Preguntó la chica molesta.

-Perdón, estaba pensando. Solo eso- Dijo la chica mientras mordía la manzana que llevaba en su lonchera.

-Qué raro. ¿Te pasó algo? ¿Viste a un chico apuesto?- Preguntó Bulma lujuriosa.

-No, solo que estaba muy feliz el día de hoy- Sonrió la chica alegre.

-Ah que bien, por cierto la película de ayer estuvo hermosa y divertida, ¿Qué les parece si salimos de nuevo hoy, tengo que comprar ropa nueva y podemos comer ahí?- Anunció Bulma.

-Claro, es buena idea- Se entusiasmó Pares.

-Yo si iré- Mencionó Videl.

Milk se quedó callada y pensó en lo que diría.

-¿Y tú? ¿O te quedarás viendo la tele con tu mamá?- Bulma chasqueó la lengua y Milk la miró con molestia.

-Sí, eso haré. En verdad no quiero ir hoy así que me quedaré en casa- Las demás chicas se sorprendieron ante el comentario de la chica.

-No me digas, y también te sentarás a comer con Goku- Se burló de nuevo la peli azul con muina.

-No sé qué tiene el de malo, si él es malo seguro que tú también. Al fin y en cuentas son familia- Bulma se llenó de furia y miró a Milk retadora.

-Mira, si no quieres ser mi amiga lárgate porque para ser "popular" debes de respetar a la gente que es mejor que tú-

-No quiero dejar de ser tu amiga. Solo no quiero y no iré con ustedes esta tarde- Milk se fue molesta al salón y las demás querían reír pero no lo hacían por miedo a la reacción de Bulma con ellas.

Milk se sentía pequeña. Se arrepentía de lo que había dicho. Lo más seguro es que después la quisieran linchar, pero después de pensarlo bien se rió alegre. Hace tiempo que le quería decir a Bulma algo parecido y por fin lo había hecho.

Al regreso de las clases Bulma ni siquiera miró a su "amiga" ambas se habían aplicado la famosa "ley del hielo".

Al fin de clases Pan se quedó en el salón. Se sentía tonta por haberlo hecho pero su cuerpo le mandó. Se quedó en el salón esperando a la llegada del peli lila. Pasaron los minutos, pero después las horas y nadie llegó. Pan se sentía Idiota, tonta, incrédula quería a alguien que no la quería y aparte la trataba como un objeto. Pan esperó dos horas y nadie estuvo ahí. Salió del colegio corriendo y derramando lágrimas de dolor.

Goku estaba de regreso a casa, había esperado bastante tiempo, Incluso se había olvidado de Milk por un momento. Deseaba entrenar y volverse fuerte, el chico seguía a Krilin que entraba al centro de Kung fu. Al llegar notó a varios jóvenes entrenando.

-Hola niño. Te esperaba, este es el lugar y ellos son los alumnos- Ambos voltearon y vieron a muchos chicos. El maestro era un carismático viejito.

Entre tantos chicos Goku se quedó estupefacto ante la presencia de una bella chica. Una chica de pelo negro amarrado en una coleta alta, de fleco vistiendo un kimono de karate. La chica también los vio solo que su reacción fue diferente, se había puesto completamente roja, era vergonzoso que la vieron haciendo tal deporte que sus amigas (si la hubieran visto) se burlarían de ella.

-Milk- Susurró en su mente.

Goku la veía hermosa con esa ropa. Para Goku con cualquier ropa era hermosa.

-Bueno chicos, para venir a entrenar deben de pagarme mañana y…- EL viejo empezó a reír y acercó a ambos chicos a él.

-Tráiganme un regalito…no sé una revista interesante- Goku y Krilin asintieron y salieron de ahí. Krilin y Goku se sentaron en el parque a pensar a que se refería aquel viejito con una revista "interesante".

-Oye Krilin ¿y si se refería a una revista de Ciencia?- Sugirió Goku inocente.

-No creo. Dime algo que les guste a los ancianos-

-Mmm, debe ser…algo como una motocicleta-

-¡A los ancianos no les gustan las motocicletas!- Gritó Krilin molesto.

-Bueno, al viejo le gustan las artes marciales- Dijo Goku.

-Cierto- Ambos se metieron a la tienda y después se dirigieron a casa.

Goku de nuevo pasó frente a la casa de Milk y miró de nuevo su buzón. Sabía que no estaría ahí ya que estaba en el entrenamiento de Kung fu.

Goku metió rápidamente otra carta y se fue a su casa de manera rápida.

Pan caminaba a casa, estaba molesta y hacía mucho frío. Tanto que sus lágrimas ya se habían secado y solo quedaban las marcas de que alguna vez lloró.

-¿Pan?- La chica volteó.

-Goku…- Se dijo a sí misma.

-¿Qué te pasa?- Preguntó Preocupado. Pan al recordar se puso a llorar y se lanzó hacia el rubio. Lloró y Goku sin más le respondió, después de todo era su amiga.

-Goku, por favor. No me sueltes- Suplicó la chica entre sollozos.

-Eh, no lo haré- Dijo confundido.

Las clases habían acabado y Milk se dirigía a casa. Hace tiempo que no iba ya que salía con esas chicas a la hora en la cual entrenaba. Milk miraba el camino, ese había sido uno de los mejores días de su vida. Sin embargo, en el camino pudo ver a un par de chicos. Goku y Pan abrazados, Milk sintió rabia. Hace tiempo atrás le había dicho "te quiero" ya ahora abrazaba a su "amiga" Milk no les quitó el ojo de encima hasta que la camioneta se fue alejando y ya no los pudo visualizar.

La pelinegra se metió a su casa furiosa, pero la rabia se fue al notar a su mamá en la cocina aún sin hablarle.

-Mamá- dijo temerosa.

-Que sucede- Respondió secamente.

-Perdón- Se disculpó.

La mujer volteó y la miró indiferente.

-No importa. De todos modos no es importante-Contestó la mujer del mismo modo que antes.

-Sí importa, te cambié por mis amigas y no valen la pena. Perdón, ¿podemos pasar la tarde juntas?- Sugirió con miedo.

La mujer aún la miró seria pero después de unos segundos su rostro cambió a una tierna y cálida sonrisa.

-Está bien- Respondió sonriente.

Milk sonrió de la misma manera y ambas se vieron felices.

-Pondré una película- Anunció Milk.

-Yo haré unas botanas- Dijo la mujer.

-¿Y yo qué?- Ambas voltearon.

-Tú también papá- Rió Milk.

Los tres se sentaron y vieron una película juntos como no lo habían hecho hace mucho. Nunca había sido más plena.

Pronto acabó y todos se fueron a dormir. Milk se introdujo en su habitación y miró de nuevo su carta.

-Gracias- Musitó y de repente abrió los ojos de par en par.

Milk corrió al patio en busca de correo y efectivamente vio otra carta que la hizo sentir que saltaba de alegría.

Milk se metió a su habitación y vio que esta vez solo tenía una paleta. Pronto la abrió y decía:

Hola Milk

Espero que no hayas rechazado mi anterior carta, espero que la hayas aceptado. Hoy me quedé pensando en que habrás pensado de ella, pero al fin y en cuentas no importa cuántas vueltas le dé al asunto. No lo sabré. Hoy te veías hermosa, y me enteré que vas a clases de artes marciales lo cual me parece impresionante. Que no seas una chica como todas te hace genial. Deberías ir diariamente seguro que eres muy buena.

Bueno ojalá te guste la paleta y no me olvides, no olvides cuanto te quiero. Siempre estaré contigo así que no temas lo que piense la gente de ti si te atreves a ser diferente.

Atentamente:

Kakarotto

Cuídate.

Milk volvió a sonreís de nuevo tenía algo lindo. "atrévete a ser diferente" Milk sonrió más y se acostó a dormir.

NOTAS DE AUTOR:

Lo sé, merezco lo peor. Que digo lo peor debería morir por tardar tanto en actualizar pero es que los problemas que tengo hacen que no me pueda sentar a escribir y concentrarme en esto. Pues deben saber que tengo una vida complicada tras este medio.

Gracias por comprender y espero sus comentarios para sabes su opinión. ¡Por favor! :(

¡Besos!