CAPÍTULO IV

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a la maravillosa y mágica J.K. Rowling.

NOTA DE LA AUTORA: ¡Hola!, ya estoy aquí de vuelta con este cuarto capítulo, espero y sea de su agrado y se diviertan mucho al leerlo, o al menos se les quite un poco el aburrimiento jejeje…., Bueno bla,bla,bla,bla lean , no importa en que año esten léanlo (estoy segura que esto se leerá en el futuro)


EL JUEGO DE LA BOTELLA Y VISITA A HOGSMEADE

-Tranquila chiquita-Masculló Ginny, colocando un paño de agua fría en la frente de su pequeña Lily

-Amor, ¿qué la niña está mal?-Preguntó Harry entrando a la habitación de la pequeña, muy preocupado

-Sí, tiene mucha fiebre-Contestó muy disgustada sin voltear a verlo

-Kreacher dice que se puso así, después que me fui – ¿Qué tiene?

-¿Dónde diablos andabas?-Preguntó enfadada

-Tuve que ir al ministerio, hubo una emergencia y aunque saben que no me gusta que me molesten cuando estoy en casa…

-Sí, entiendo-Lo interrumpió Ginny, aún sin verlo

-Amor, no te enojes preciosa por favor, solo dime que tiene nuestra hija-Exclamo muy triste y acercándose a la pequeña

-No estoy enfadada, estoy preocupada por mi hija, tiene mucha fiebre Harry y no sé porque si está bien abrigada y aquí no entra ninguna corriente de aire

-Mi chiquita-Exclamo Harry colocándole otro paño a la niña mientras Ginny ponía en un gotero una poción sanadora para la nena. –Tal vez le hizo daño el paseo por el parque-Dijo de pronto Harry

-¡¿QUÉ DICES!-Grito furiosa -¿Sacaste a mi hija con este frío?

-Sí, mi amor, pero siempre lo hago, ya sabes su paseo y la abrigue bien-Dijo muy nervioso

-¿Acaso no te das cuenta de la temperatura?, hoy no la tenías que llevar idiota -Bramó la pelirroja y se acercó a su hija para darle la poción con el gotero

Harry se sintió muy mal al escuchar lo que su esposa le había dicho y se sentía culpable de que su hija estuviera enferma por su culpa, por lo que muy triste exclamo: -Lo siento, mi amor, sé que fue mi culpa pero no pensé que se fuera a enfermar, la abrigué bien y nos regresamos temprano

-Harry, no manches, está hasta nevando, los niños no aguantan temperaturas tan bajas

-pero a esa hora no nevaba-Replicó desesperado y acercándose a su esposa, que cargaba a la niña

-Eso no justifica nada Harry, sabes que en cualquier momento neva, el frío esta insoportable y por eso le di ordenes a la señora Simons que no la bajará al comedor porque allá abajo está muy frío, mi hija solo tiene 2 años Harry y está expuesta a las enfermedades y eso tú lo sabes-Exclamo aun muy enojada

-Lo sé mi amor, perdóname por favor, pero es que pensé que no iba a pasar nada-Dijo muy angustiado. –Mira, vamos a llamar a un medimago-Exclamo Harry sacando su celular mágico

-Ya lo hice, no te preocupes-Contestó fríamente la pelirroja. Harry sin saber qué hacer se quedo ahí parado observando a su esposa que estaba muy desesperada.

TOC, TOC, TOC. –Pasa Kreacher-Dijo la pelirroja. El elfo entro y haciendo una exagerada reverencia exclamo: -El medimago ha llegado

-Dile que pase-Contestó rápidamente Harry. El medimago entró y Ginny colocó a la niña en su cuna. El medimago pidió que saliera una persona de la habitación, por lo que Harry muy triste se dirigió hacia la puerta.

-¿Qué tiene mi hija?-Preguntó angustiada Ginny, cuando el medimago termino de revisar a la niña

-No se preocupe señora Potter, lo que su hija tiene es un simple refriado, debido a una larga exposición al frío, pero todo está bajo control, la fiebre le bajará enseguida con esta poción-Exclamo sonriente, mientras la pelirroja suspiraba aliviada

-Muchas gracias-Dijo agarrando la poción y acercándose a la niña, que en ese momento ya estaba más tranquila

-Le recomiendo que no la saque a ningún lado y de hacerlo abríguela bien, y es mejor que viaje con ella por red flu-Sugirió el medimago

-Si claro, muchas gracias, mi elfo le dará sus honorarios-Contestó mientras acariciaba a su hija.

El medimago salió muy sonriente y se encontró a un angustiado Harry que en cuanto lo vio exclamo -¿Cómo esta mi hija?, ¿Ya puedo entrar?

-Sí señor Potter, no se preocupe su hija está bien. Sin escuchar nada mas entró a la habitación y un poco temeroso se acercó a su esposa.

-El medimago me ha dicho que ya está mejor nuestra hija

-Sí, ya no te preocupes, mi hija está bien-Contestó fríamente

-¿Puedo acercarme a ella? preguntó vacilante. –Si claro-Dijo Ginny mientras se paraba y se sentaba en un sillón junto a la cuna. Harry se acercó a la pequeña y comenzó a acariciarla tiernamente y la llenaba de besos.

Ginny se enterneció un poco, pero aún seguía muy enfadada con su esposo. ¡Por Merlín!, en que pensaba Harry cuando saco a la niña a la calle con ese frío, definitivamente esto no se lo perdonaría tan fácil y además era su hijita, el amor de su vida, si le pasaba algo a su pequeña ella se moría. Un rato después ella y Harry dormitaban cada uno en un sillón junto a la cuna, por lo que ella consulto su reloj y vio que eran las 12 de la noche.

-Harry, vete a la habitación-Exclamo de pronto –Yo me quedaré aquí con mi hija

-Ok, amor pero yo me quedo contigo-Dijo muy seguro

-No, no Harry, tú necesitas descansar, anda vete a la cama

-¿Pretendes pasar la noche en ese sillón Ginny?-Preguntó sorprendido

-Harry, ¿se te olvida qué somos magos?, puedo convertir este sillón en una cama

-Es cierto, a veces se me olvida, soy tan tonto-Exclamo con una sonrisa

Ginny también sonrió y en tono despreocupado le dijo –Anda vete a la cama

-Pero me gustaría quedarme aquí con ustedes-Insistió

-Harry James Potter, ¡Por favor!-Exclamo furiosa. Harry conocía a su esposa y sabía que cuando le decía sus 2 nombres era porque ya estaba fuera de sus casillas y era mejor no repelar, así que aún en contra de su voluntad se levantó y se despidió de su hija dándole un suave beso y al acercarse a ella le dio otro en la mejilla, aunque ella solo se limito a decirle –Buenas noches.

Ginny pasó toda la noche al pendiente de su hija y durmiendo entre ratos, al día siguiente despertó y tocó a su hijita en la frente y alegremente noto que ya no tenía fiebre y le coloco el termómetro mágico y este le corroboro que todo estaba bien. Harry entró a la habitación ya listo para irse al trabajo.

-¿Cómo amaneció mi princesa?

-Todo bien, ya no tiene fiebre-Dijo Ginny muy sonriente

Harry muy contento se acerco a la pequeña y la beso, para luego despedirse de su esposa, que aún estaba enojada con él y solamente le dio un beso rápido en la boca y muy fría le dijo –Hoy tengo entrenamiento, y llevaré a la niña a la madriguera con mi mamá

-Ah, si mi amor no te preocupes, tú concéntrate para el partido

-Herms ira conmigo y llevará a mi pequeña Rose

-Que bien, mi amor, le das muchos besos de mi parte a nuestra ahijada-Dijo muy contento

-No vendré a comer, estaré con Herms y con las chicas del equipo

-Ok, entiendo, tal vez yo tampoco pueda venir-Dijo tristemente y salió de la habitación.

Después de darse un baño y de arreglarse, Ginny salió muy de prisa con la niña para dirigirse a la madriguera por la red flu, al llegar le encargo a su mamá a su pequeña y nuevamente regreso por la red flu hacía el estadio de Quidditch donde entrenaban las Holyhead Harpies.

Cuando llegó el resto del equipo estaba en los vestidores y alegremente la saludaron y se pusieron a sus órdenes. Salieron al campo y comenzaron a entrenar, mientras ella como capitana corregía algunos errores y daba algunas técnicas de juego. Entrenaron 2 horas seguidas y después dio un descanso, cuando aún estaba volando, en las gradas divisó a Hermione y a su querida ahijada, por lo que muy contenta bajo y se dirigió hacia ellas.

Las 2 amigas se saludaron con un fuerte abrazo y Ginny cargo a su ahijada y la lleno de besos.

-Hola mi niña preciosa, mi terroncito de azúcar-Exclamo cariñosamente

-Hoña mañiña ñiñy- Al escuchar esto la pelirroja la abrazó aún más fuerte y algunas lágrimas se le escaparon de la emoción, mientras la castaña las observaba tiernamente. Ginny se sentó junto a su amiga con la niña en sus piernas. Rose jugaba con una escobita de juguete que Ginny le había regalado, mientras su tía la llenaba de besos.

-¿Y esas ojeras? -preguntó de pronto Hermione

mi niña se enfermó, tenía mucha fiebre

-¡¿QUÉ! Y POR QUÉ ME LO DICES HASTA AHORA-Exclamo molesta Hermione

-Tranquila Herms, no fue nada grave solo un resfrío, por culpa del idiota de Harry-Dijo molesta

-¿Por culpa de Harry?-Preguntó sorprendida

-Sí, el muy idiota la saco ayer al parque con el frío que hacía, fue un irresponsable

Hermione observó a su amiga y exclamo –Tranquila nena, es cierto que estuvo mal lo que hizo, pero te aseguro que no fue intencional, Harry es muy distraído

_pues, si Herms, pero es mi hija, es lo que más cuido-Grito Ginny

-Claro amiga, entiendo que es tu hija, yo también cuido mucho a mi hija, pero no te pongas así nena, ¿Discutieron?

-Pues no, él se sentía muy mal y me pidió disculpas, pero yo estaba muy enfadada lo llame idiota

-Ay Ginny, no debiste haber hecho eso, pobre Harry, ya me imagino cómo se siente

-Sí, ya sé que estuvo mal pero es que estaba tan enojada, que lo único que quería era matarlo. Pero ya no te preocupes, esta noche hablaré con él.

-Por favor, hablen y ya no seas tan dura-Dijo Hermione tranquilizando a su amiga

En ese instante se apareció al lado de ellas una hermosa chica muy esbelta de cabello negro, piel morena y ojos azules, quien era la buscadora del equipo y que muy contenta exclamo: -Hola Hermione, que bueno que vienes a apoyarnos

-Hola Caroline-Exclamo muy contenta la castaña, saludándola con un beso y un abrazo

-Ay, que hermosa niña-Dijo de pronto -¿Es tu hija Hermione?

-Sí ella es mi pequeña Rose-Dijo orgullosa

-Hola Rose-Dijo tiernamente mientras se acercaba a ella y le daba un beso

-Hoña-Contestó Rose. La chica se emociono mucho y la cargo, mientras decía: -Ay mi sueño es algún día tener una hermosa niña como tú. Ginny y Hermione sonrieron ampliamente.

-Hay Ginny, de veras vengo a preguntarte si puedo comer algo

-Sí, claro, pero algo ligero Caroline, ¡Por favor!

-Sí, ya sé, además yo siempre desayuno ligero-Exclamo indignada aunque sonriendo mucho

-Uy, si como no-Soltó Ginny riéndose

-Bueno chicas, pues las demás vamos a desayunar aquí en la cafetería del estadio ¿Vienen?

-En un rato bajamos-Dijo Ginny, mientras Hermione asentía sonriente

-¿Puedo llevar a esta muñeca con nosotros?-Preguntó Caroline muy sonriente y con Rose en brazos. Hermione dubitativa volteó hacia Ginny y está muy sonriente le dijo: -Déjala Herms, con las chicas no hay problema son de fiar y si Caroline se ve un poco loca pero es buena gente -Soltó divertida.

-Bueno, pues si es así puedes llevarla-Dijo la castaña dándole un beso a su hija

-Vas a ver Ginny-Dijo divertida Caroline. –Si estoy loca pero soy la mejor buscadora -Soltó riéndose mientras se alejaba con Rose.

Ginny y Hermione rieron ante el comentario de Caroline y se quedaron observando el campo. De pronto Ginny soltó un suspiro y exclamo –Que recuerdos me vienen al estar aquí

-¿Por ejemplo?-Pregunto sonriendo Hermione

-Las pruebas de Quidditch en Hogwarts, ¿te acuerdas?

-Claro-Sonrió la castaña y en susurro dijo –Confundus…. Ginny sonrió y se recostó sobre su amiga y comenzó… Recuerdo que ese día….

FLASHBACK:

Ginny se levantó muy feliz, ya que ese día eran las pruebas de Quidditch y ella y Dean irían juntos, se baño rápidamente y se puso el uniforme para después salir muy de prisa hacía el comedor. Al bajar a la sala común, su novio ya la esperaba y muy alegre se lanzó hacía él y se dieron un tierno beso y un fuerte abrazo, ante la escandalizada mirada de Parvati y Lavender.

-Buenos días, preciosa-Dijo Dean muy sonriente

-Buenos días-Respondió dándole otro beso

-Hoy es el gran día de las pruebas-Exclamó alegre Dean

-Sí, hoy por fin, ¿estás nervioso?

-La verdad, sí mucho

-No te pongas así, tú tranquilo, recuerda que yo estaré ahí también-Dijo sonriendo pícara

-Lo sé preciosa, pero creo que eso me pone más nervioso aún-Exclamo sonrojado.

Ginny sonrió ampliamente y de una forma muy coqueta se acerco al oído de su novio y le susurró: -No te pongas nervioso, ahorita te voy a dar algo para que se te quiten los nervios- y sin previo aviso comenzó a besarlo apasionadamente, a lo que él respondió de la misma forma. En la sala común solo quedaban ellos y Parvati y Lavender que al verlos así, soltaron unas risitas y salieron corriendo por el retrato.

Un rato después Ginny y Dean bajaron al comedor. La pelirroja se sentó junto a Hermione quien junto con Ron le daban ánimos a Harry, ya que ese día era su debut como capitán del equipo de Quidditch. En esos días Dean ya no se sentaba junto a su novia, ya que cada vez que lo hacía Ron parecía que lo quería matar, por lo que estaba junto a su amigo Seamus Finnigan, aunque esto no impedía que la pareja se lanzara miradas furtivas durante las comidas o se mandaran besos.

Cuando termino el desayuno se dirigieron al campo de Quidditch, las pruebas comenzaron y había candidatos muy buenos, aunque también había sus excepciones, como el caso de unas chicas muy tontas que solo fueron por ser fans de Harry, pero que al estar volando no sabían qué hacer. Cuando le toco el turno a Ron, ella trato de darle ánimos y muy contenta vio que su hermano lo hizo muy bien y pudo notar la alegría de Hermione que se encontraba en las gradas algo sonrojada.

Ginny hizo sus pruebas y muy segura de sí misma sintió que quedaría en el equipo, ahora buscaba el puesto de cazadora y al bajar Dean muy contento la felicito y ella le dio ánimos. Dean voló muy bien, hizo unos buenos movimientos y por un momento la pelirroja pensó que si iba a quedar, pero sus esperanzas se acabaron cuando fue el turno de Katie Bell y ésta lo hizo más que excelente y pudo ver la satisfacción en el rostro de Harry, quien le había dicho a Katie que ella no era necesario que hiciera pruebas ya que era la mejor cazadora-

Y tal como lo predijo Dean, él no quedo en el equipo ya que Katie Bell había arrasado en las pruebas quedando como cazadora junto con Ginny y Demelza Robinson. Ginny pensó que su novio estaría muy triste por lo que al terminar las pruebas fue corriendo a los vestidores a buscarlo y al entrar éste la recibió con una gran sonrisa y cargándola le dio un gran beso.

-¡FELICIDADES! PRECIOSA, tú fuiste la mejor-Exclamó contento

-Gracias-Contesto sonriente la pelirroja –Siento que tu no hayas quedado, aunque lo hiciste muy bien

-No te preocupes preciosa, estoy satisfecho con lo que hice, pero la verdad es que Katie es una rival muy fuerte y nunca le podría ganar

Ginny sonrió ampliamente y volvió a besarlo, pero justo ahí comenzó a sentir algo muy especial al besarlo y verlo a los ojos.

-Nos vemos chicos-Exclamo Katie al salir de los vestidores

-Adiós Katie-Contestaron mientras seguían abrazados, afortunadamente Ron no estaba ahí y ya no quedaba nadie en los vestidores. Ellos solo querían seguir besándose un rato más hasta que fuera la hora de la cena. Ginny en cada beso sentía nuevas cosas, el sabor de la boca de Dean, su lengua la cual buscaba desesperadamente en cada beso y lo que más le encantaba era escuchar los latidos de su corazón al recostarse sobre su pecho.

Esa tarde decidieron quedarse ahí, ya que el frío era muy intenso para ir rumbo a la torre de Astronomía, aunque pensaban encontrarse ahí un poco más tarde.

-Mañana hay visita a Hogsmeade-Exclamo alegre Ginny

-Sí, mi amor. ¿Te gustaría que fuéramos al salón de té de madame Pudipié? -preguntó muy sonriente Dean

Ginny recordó que ese lugar era famoso porque ahí iban las parejas de enamorados y sin pensarlo 2 veces contestó muy contenta –Sí, vamos –Y nuevamente se besaron.

Mientras estaban ahí muy acurrucados, alguien entro muy de prisa a los vestuarios, a quien inmediatamente reconocieron, era Cormac McLaggen, que al verlos exclamo. –Oh, lo siento pero es que hace un rato olvide mi bufanda-Dijo señalando hacia el suelo donde estaba una bufanda

-Sí, no te preocupes-Contestó Dean

-Ah, por cierto Felicidades Weasley, lo hiciste muy bien, nada que ver con tu hermano

-Gracias Cormac, pero también mi hermano lo hizo muy bien, por algo quedo en el equipo-Exclamo molesta.

-Weasley, tu sabes que si tu hermano quedo fue porque es amigo de Potter-Dijo muy seguro

-Claro que no, no seas idiota

-Ginny tiene razón, Ron lo hizo muy bien-Agrego de pronto Dean

-Claro Thomas tú lo defiendes porque es tu cuñado, pero la realidad es otra en cambio yo si quede por ser un buen jugador-Dijo altaneramente

-Quieres dejar de ser tan pinche presumido-Exclamo Ginny –Mejor lárgate. -Cormac con una sonrisa burlona salió de los vestidores, dejando a una Ginny muy enojada.

-No le hagas caso preciosa, ese McLaggen es un imbécil-Dijo Dean acariciándole el rostro a su novia. –Tienes razón, es un imbécil-Dijo Ginny y tiernamente volvieron a besarse.

Katie Bell entro estrepitosamente en los vestidores junto con Leanne y Demelza, cuando los vieron soltaron una carcajada y Katie muy divertida exclamo: -¡Puta madre!, ¿por qué siempre los encuentro así?

-¿Y tú por qué siempre nos interrumpes así?-Preguntó divertida la pelirroja, lo que hizo que todos estallaran en carcajadas

-Prometemos tocar antes para la próxima-Exclamo Demelza

-Diles de una vez Katie-Sugirió Leanne

-Ahh, si es cierto, esta noche los invito a la torre de Astronomía, pero no para que vayan a fajar eh-Soltó divertida

-¿Entonces para qué?-Preguntó Ginny riéndose

-Esta noche daremos una fiesta para celebrar que quedamos en el equipo, nos escaparemos después de la cena, los invitados somos los mismos del ED, así que cuento con ustedes ¿Verdad?

Ginny y Dean voltearon a verse y con una sonrisa maliciosa contestaron –Por supuesto.


Después de cenar todos los de Gryffindor fingieron irse a la sala común, mientras que Ginny y Dean se fueron a un aula vacía para estar un rato juntos, ya que sabían que en la fiesta estaría Ron y no podrían besarse tanto. Un rato después se fueron a la torre de Astronomía y al llegar notaron que por fuera todo se veía oscuro y no se escuchaba ningún ruido, por lo que intuyeron que habían puesto un tipo de hechizo, subieron las escaleras y al llegar a la puerta salieron de la capa invisible de Harry, Ron y Hermione que les abrieron la puerta.

-¿Ustedes aquí?-Preguntó Ginny muy sorprendida

-Claro, no íbamos a perdernos esto-Exclamo muy sonriente Hermione-Además somos los prefectos y debemos mantener el orden

-Pasen, antes de que nos cachen. Ya bastante nos costo que Harry nos prestará su capa-Dijo Ron fulminando con la mirada a Dean

-Gra-gra-gracias-Dijo Dean con una sonrisa nerviosa y tomando muy fuerte de la mano a Ginny

-¿Por cierto donde diablos andaban?-Preguntó muy enfadado Ron -¿Por qué llegan hasta ahorita?

-Eso no es asunto tuyo hermanito-Dijo Ginny jalando a Dean hacía la entrada de la torre

-¿Cómo que no es mi asunto Ginebra?, oye ven acá escúchame-Bramó Ron

-Ya basta Ronald, déjalos, vas a hartar a tu hermana ya no seas tan asfixiante-Exclamo Hermione enfadada y entrando a la torre. Ron muy enojado por las palabras de Hermione entró a la torre y se puso al lado de Harry quien estaba en un rincón solitario escondiéndose de la cámara de Colín.

La torre de Astronomía estaba irreconocible por dentro, habían adornos de fiesta por todos lados, velas flotando, snitchs volando y una mesa enorme con bocadillos, cerveza de mantequilla y whisky de fuego. Ginny y Dean se acercaron a la mesa y cada uno agarró una cerveza y se fueron junto con Hermione se sentaron en una de las mesas que habían puesto. Se escuchaba música por toda la torre, de las brujas de Macbeth y una que otra de algún grupo muggle que Hermione había proporcionado.

Y como había dicho Katie Bell todos los presentes eran los mismos del ED, algunos trataban de platicar con Harry y otros lo felicitaban por sus hazañas, pero todos eran ahuyentados por Ron quien les decía que lo dejarán en paz.

-¿Está bien Harry?-Preguntó Ginny a Hermione

-Sí, solo está un poco cansado por las pruebas pero todo bien-Contesto Hermione muy alegre tomándose su quinta cerveza

-¿Y a qué vino el amargado de mi hermano?-Preguntó con fastidio

-Pues como es prefecto, tuvo que venir y claro que también para vigilarte, supuso que vendrías con Dean.

Dean estaba muy nervioso y no dejaba de voltear hacía donde estaba Ron, antes de besar a Ginny, mientras que esta se divertía mucho y le decía que no tomará en cuenta a su hermano. En un rincón oscuro estaban bailando muy pegados y cariñosos Neville y Luna, por lo que todos los observaban muy sorprendidos. Katie Bell llegó a saludar a Ginny y sus amigos y les agradeció por haber ido, ya que estaba muy feliz de haber quedado en el equipo de Quidditch

-Gracias Granger, por dejarme hacer esta fiesta-Exclamo Katie brindando con su cerveza

-De nada Katie, y ya te dije que me llames Hermione ¿ok?-Dijo Hermione muy sonriente, mientras Seamus la sacaba a bailar

-De acuerdo Hermione-Grito Katie y se fue hacía donde estaba Harry y sin preguntarle siquiera lo saco a bailar. Ginny y Dean se levantaron y entre besos y abrazos empezaron a bailar también justo al lado de Katie y Harry, quien de vez en cuando volteaba a ver a la feliz pareja.

Ron seguía en el rincón bebiendo cerveza tras cerveza, muy aburrido y enfadado cuando llego Lavender Brown y muy sonriente se le acercó y exclamo: -¿Bailas conmigo Ron?

Ron muy aturdido la miro fijamente y sin muchos ánimos contestó –Claro que no –Y sin decir nada más se fue hacia otro lado, dejando a una Lavender muy triste y decepcionada. Ron vio a su hermana bailar con Dean, por lo que frunció el ceño, pero su cara se volvió de decepción al ver a Hermione bailando muy contenta con Seamus Finnigan.

Las horas pasaban y la fiesta estaba cada vez más prendida, todos estaban muy contentos bailando, tomando y fumando. La mayoría ya estaban muy borrachos y hacían de todo tipo de travesuras, como en el caso de Luna y Neville que se fajaban sin pudor alguno enfrente de todos, o Hermione que le entraba duro al whisky de fuego y bailaba con quien se le pusiera enfrente y hasta se había quitado la túnica y la corbata, mientras que Ginny y Dean estaban escondidos en un rincón besándose apasionadamente.

-¡ATENCIÓN!-Grito de pronto Katie Bell, quien ya estaba muy borracha y con un movimiento de su varita bajo el volumen de la música. –Les propongo algo sucio-Exclamo sonriendo maliciosamente

-¿QUÉ PASA?-Grito Hermione alzando su vaso de whisky y Dean y Ginny salían de su escondite

-¡Qué todos nos encueremos!-Grito muy divertida y todos estallaron en carcajadas. –No, no, es broma, mejor juguemos el juego de la botella-Dijo finalmente

-Ese juego me gusta mucho-Dijo de pronto Luna fumando un churro de marihuana y que era abrazada por Neville quien ya estaba algo borracho.

Todos al igual que Luna estuvieron de acuerdo en jugar, por lo que Katie les pidió que todos se sentarán en circulo y cambió la música por una más romántica, de pronto muy divertida exclamo: -Hey, ustedes ya dejen de fajar y vénganse para acá-Les dijo a Seamus y Parvati que se besaban en un rincón.

En unos segundos todos estaban sentados en círculo muy divertidos mientras que Harry y Ron ya muy borrachos seguían en el rincón. –Harry, Ron, ¿Qué diablos esperan para unirse?-Gritó de pronto Demelza Robinson, mientras que Leanne colocaba una botella vacía de cerveza de mantequilla en el centro del círculo.

-Nosotros ya nos vamos-Exclamo Ron

-¿Qué?, no claro que no, ustedes no van a ningún lado-Dijo Katie levantándose y dirigiéndose a ellos

-En serio Katie, ya tenemos mucho sueño-Dijo Harry a modo de disculpa

-Harry no puedes irte, tú eres el capitán del equipo-Replico Katie jalando a Harry hacia los demás

-Pues yo si me voy-Dijo Ron muy borracho

-Que aguafiestas Ron-Dijo Katie –Pero bueno si quieres vete, pero Harry se queda. Harry sin saber que hacer ya que estaba algo borracho, se sentó junto a Hermione quien platicaba muy alegre con Neville y Luna.

Ron con paso decidido se acercó a Hermione y exclamo –Hermione, ¿Te vienes o te quedas?

-Por supuesto que me quedo-Exclamo decidida, abrazando a Neville

Ron rodo los ojos y muy sorprendido dijo -¿Qué?, Pero Hermione tú eres prefecta, tú tienes que estar conmigo

-Sí Ronald, soy prefecta pero tú también lo eres, así que hoy te toca hacer guardia a ti-Contestó muy decidida, mientras los demás se reían sin parar al ver la cara de Ron

-Eso es todo Hermione, así se habla –dijo Katie brindando con Hermione. Ron muy furioso se acercó a Harry y le susurró algo y salió de prisa de la torre dando un portazo.

-Vaya, hasta que se fue el castroso de mi hermano-Exclamo Ginny aliviada, recostándose en Dean

-Pues, bien creo que ya todos sabemos cómo funciona este juego-Exclamo Hermione. –Y esta vez será de puros besos ¿Están de acuerdo? –Todos muy emocionados exclamaron –SÍ.

Entre risas y bromas el juego comenzó, Katie Bell giró la botella y está apuntó hacía Seamus y Hermione, por lo que todos soltaron risas y todo tipo de comentarios, mientras que ellos se veían pícaramente y sin pensarlo se acercaron y comenzaron a besarse. Al principio el beso fue suave pero después de un minuto se volvió apasionado y placentero, mientras que los demás se reían sin parar y Ginny muy divertida tomaba el tiempo, debían ser 5 minutos.

-¡TIEMPO!-Gritó la pelirroja muy divertida. Seamus y Hermione se separaron lentamente muy sonrientes y sonrojados. El segundo giro de la botella lo hizo Luna y apuntó a Ginny y Neville, por lo que la pelirroja volteo hacia su novio que muy sonriente le susurró –No pasa nada preciosa, es un juego, tranquila. –Ginny asintió y le dio un beso rápido, mientras que Neville algo nervioso se acercaba a Ginny y Luna exclamaba –WOW, esto no me lo pierdo, tranquila amiga, yo no soy celosa.

Ginny y Neville comenzaron a besarse y los demás estallaron en gritos de sorpresa al ver la intensidad del beso, mientras que la pelirroja trataba de controlar los nervios de Neville. Hermione tenía el reloj y tomaba el tiempo, mientras Dean muy divertido los observaba.

-TIEMPO-Gritó Hermione y Neville y Ginny se separaron. Al llegar junto a su novio lo beso, mientras Neville hacia lo mismo con Luna. Dean muy sonriente le susurro a su novia –Te amo….

El siguiente giro de la botella lo hizo Hermione y en esta ocasión el turno fue para Katie y Leanne, que estallaron en carcajadas y se acercaron muy coquetas y comenzaron a besarse, mientras los demás se reían y las observaban sin parpadear.

-¡Mi sueño hecho realidad!-Exclamo Seamus

-Ustedes si tienen huevos-Gritaron Ginny y Hermione, mientras Dean tomaba el tiempo muy divertido.

-TIEMPO-Grito finalmente Dean y Katie y Leanne se separaron un poco en contra de su voluntad. El siguiente giro lo dio Parvati y la botella apunto hacía Dean y Hermione, que muy sorprendidos voltearon a ver a Ginny. –No, yo no puedo hacerle esto a mi amiga-Exclamo Hermione

-No manches Hermione, va a ser un beso tampoco es que te lo vayas a acoger-Exclamo Demelza-¿O eres muy celosa Ginny?

-No, claro que no, adelante por favor, ustedes bésense por mí no hay problema, solo se van a besar no a coger-Exclamo la pelirroja muy divertida y abrazando a Dean.

Hermione y Dean sonrieron y con timidez se acercaron y cuando estaban a punto de besarse, Ginny exclamo de pronto –Hey, Herms, no se te olvide que esos deliciosos labios son míos-Dijo sonriendo y tomando su cerveza. Hermione volteo hacia su amiga y sonriéndole se volvió hacia Dean y comenzaron un apasionado beso de labios y lenguas, mientras Leanne tomaba el tiempo y Ginny los observaba tratando de no sentir celos, ya que Dean se besaba con su amiga Hermione y no tenía porque estar celosa, aunque la verdad era que no podía contener los celos.

¿Pero por Merlín?, ¿Qué estoy haciendo?-Pensaba Ginny, ¿Estaba sintiendo celos?, eso era imposible y menos de Hermione ella sería incapaz de quitarle a su novio, y ella Ginny Weasley jamás celaría a nadie-Pensó con determinación y agitando la cabeza se deshizo de esos pensamientos. -¡TIEMPO!-Exclamo Leanne muy divertida, y Hermione y Dean se separaron muy sonrientes. Al volver junto a Ginny, su novio la abrazo y ella muy feliz se recostó sobre él, mientras qué Hermione la veía y le sonreía.

El siguiente giro fue para Ernie Mcmillan y Lavender, quien sin pensarlo se acercó estrepitosamente a Ernie y comenzó a besarlo cayendo encima de él. Los gritos y risas se oyeron por toda la torre y Hermione tomaba el tiempo doblándose de la risa. -¡TIEMPO!-Exclamo la castaña, pero Lavender no paraba y a Ernie ya se le veía muy afligido, por lo que Parvati se levantó a separarlos, regresando a Lavender a su lugar.

El beso siguiente fue recibido con muchos elogios ya que les toco a Harry quien hasta ese momento había estado muy callado y a Katie Bell que lo levanto de la mano muy sonriente. –Hay Katie, me da pena besarte-Exclamo nervioso Harry. –Ah, o sea que estoy tan fea, y no me quieres besar-Exclamo Katie. –No, no para nada tú eres preciosa, pero me da un poco de pena. Katie Bell sonrió pícara y le susurró. –Relájate… Y sin pensarlo más lo beso apasionadamente, mientras Harry un poco nervioso correspondía al beso y minutos después lo disfrutaba abiertamente, ya que aquel beso le parecía muy rico, nada que ver con el de Cho. Hermione volteó a ver a Ginny y vio que esta sonreía muy contenta, mientras se abrazaba a Dean y observaba divertida a Harry, y ahí se dio cuenta que finalmente Ginny había superado a su amigo.

Cuando el beso termino Harry regreso a su lugar muy sonrojado y mientras se sentaba Ginny muy contenta exclamo-Bien Harry, ya ves que si podías. Harry le sonrió y nuevamente sintió su aroma a rosas mientras ella besaba a su novio y él opto por seguir bebiendo cerveza de mantequilla. El siguiente giro de la botella lo hizo Hermione y el turno para besarse fue para Hannah Abbot y Ginny por lo que todos estallaron en risas morbosas y comentarios, pero a Ginny no le importó y se levantó y cogió de la mano a Hannah y comenzaron a besarse con mucha pasión. Harry las observaba atónito, mientras veía que Dean sonreía y exclamaba –Esa es mi pelirroja hermosa.

Harry por momentos tuvo deseos de unirse a ellas, pero inmediatamente deshizo esos pensamientos. Al terminar el beso Ginny volvió junto a su novio y lo beso y Harry los observaba tristemente. Seamus giro la botella y apuntó hacía Luna y Harry, quien muy nervioso hasta tiro su cerveza de mantequilla, mientras que Luna se levantó y se sentó junto a él y sin previo aviso lo besó y Neville los observaba un tanto disgustado, mientras que los demás estallaban en risas.

A Harry no le desagrado el beso de Luna, sino todo lo contrario pero no podía dejar de sentirse mal ya que sabía que Neville los observaba. –No besas tan bien-Soltó Luna al terminar el beso. –Ah de ser por los nargles-Dijo y se levantó muy sonriente y llegaba junto a Neville, dejando a un Harry muy decepcionado.

-Uyyyyyy-Gritaron todos al enterarse de quienes se besarían. –Granger y Longbottom-Exclamo Lavender que para ese momento estaba ya muy borracha. Neville muy nervioso se acercó a Hermione y la tomó de las manos y ella le sonrió y tiernamente se acercaron y comenzaron a besarse apasionadamente. –Eso es todo chiquito, demuéstrales que tú sabes besar muy bien-Exclamo Luna sonriente, mientras los demás miraban muy sorprendidos aquel beso. Al terminar Neville muy sonrojado ayudó a Hermione a sentarse y volvió junto a Luna.

El juego continuo y el turno fue para Seamus y Parvati, que sin chistar se besaron por un largo rato, pasándose de los 5 minutos, después Padma y Justin hicieron lo propio, seguido por un apasionado beso entre Demelza y Luna, quien dijo que este beso había estado mucho mejor que el de Harry. Pero sin duda alguna el momento que mas alboroto causo fue cuando Harry giro la botella y esta señalo hacia Ginny y Hermione. –WOW, por fin se me hará realidad esa fantasía-Exclamo Lee Jordán emocionado. –Vamos mi amor-Grito Dean emocionado.

Las 2 amigas sin pensarlo más se acercaron y justo en medio del círculo se tomaron de las manos y empezaron un divertido y apasionado beso, mientras todos los chicos estallaban en gritos placenteros y las chicas soltaban risitas nerviosas. Al terminar el beso, Ginny pícaramente exclamo –Que bien besas Herms. Y la castaña estallo en risas abrazando a su amiga. Ambas estaban muy seguras de que aquello era un juego y no pasaba nada porque se hubieran besado.

Después de un apasionado beso entre Katie Bell y Lee Jordán y otro de Seamus y Luna, quien nuevamente mencionó que ese beso fue mejor que el de Harry, el turno fue nada más y nada menos que para los grandes amigos Harry y Hermione. –No me puedo besar con Harry, él es como mi hermano-Exclamo Hermione escandalizada. –Es cierto, Herms y yo somos hermanos-Decía Harry muy apenado.

-Pues me vale madres-Exclamo Katie Bell –Ustedes se besan, por que se besan

-Sí, no mamen-Soltó Ginny –Vamos Herms, besa a Harry, no pasa nada-Exclamo haciéndole un guiño a su amiga, a lo que esta entendió que su amiga no se pondría celosa por Harry.

Harry y Hermione se acercaron y sin decir nada más comenzaron a besarse, ninguno de los 2 podía creer lo que hacían, pero segundos después se besaban apasionadamente sin pensar en nada más. Al terminar Hermione le guiño un ojo a su amigo y exclamo –Tranquilo Harry, tú y yo seguiremos siendo amigos, aunque Luna tenía razón, no besas tan bien-Dijo soltando una sonora carcajada junto con los demás, por lo que Harry optó por reírse él también, ya que sabía que su amiga bromeaba.

Lavender Giro la botella y ésta señalo a Parvati y Dean, en ese momento Ginny sintió una punzada de fastidio en el estómago, cosa que no había sentido cuando Dean beso a Hermione. Parvati se levantó muy sonriente y Dean después de darle un beso en la mejilla a su novia se acercó a su amiga y comenzaron a besarse. Dean empezó suavemente pero Parvati le metía la lengua desesperadamente y lo abrazaba fuertemente. La pelirroja ya muy pasada de copas, definitivamente estallaba en celos, a Parvati no le tenía confianza como a Hermione, sabía que a Parvati le gustaba su novio y recordaba que Dean anteriormente había elogiado la belleza de ésta, por lo que los miraba fijamente muy disgustada y en 2 ocasiones estuvo a punto de levantarse y quitarle a su novio, pero se contuvo por las miradas de advertencia que Hermione le lanzaba.

Cuando por fin el beso terminó, Dean y Parvati se separaron y Ginny se levanto y muy segura exclamo: -Bueno, pues creo que hasta aquí dejamos esto, ya es muy tarde y mañana hay visita a Hogsmeade. Las quejas no se hicieron esperar por parte de los demás –No, no, no, la noche es joven-Exclamo Katie Bell, quien ya estaba demasiado borracha y ni siquiera se podía parar.

Hermione aunque también ya estaba muy borracha entendió el mensaje de Ginny y con voz algo firme exclamo: -Es cierto chicos, es mejor que ya nos vayamos a dormir, esta noche ya hemos roto muchas reglas-Dijo con cierta culpabilidad.

Aun en contra de su voluntad todos se levantaron y empezaron a salir de la torre, mientras que Hermione ayudada por Dean quien no estaba tan borracho, ya que no había bebido mucho para poder cuidar a su novia, quitaban los adornos y la música con sencillos movimientos de sus varitas.

Al terminar solo quedaban en la torre Harry, Hermione, Dean y Ginny. Harry estaba tirado en el suelo y Dean ayudo a Hermione a levantarlo y a bajarlo por las escaleras. Cuando estuvieron al pie de la torre Harry exclamo –Ginny, Ron me pidió que te cuidará, si quieres te puedes venir con Herms y conmigo en la capa

-Gracias Harry, que lindo, pero no te preocupes, yo sé cuidarme sola y me voy con mi novio-Dijo sonriendo y tomando de la mano a Dean.

Harry muy triste asintió y antes de cubrirse junto con Hermione con la capa ésta dijo –Hasta mañana chicos. –Hasta mañana-Contestaron Ginny y Dean antes de irse rumbo al castillo.

Antes de entrar por el retrato Ginny y Dean se fueron al pasillo oscuro y siguieron con los besos y arrumacos. –Espero y no estés celosa por los besos, mi niña-Dijo Dean apenado

-Claro que no, yo también me bese con otros chicos y chicas-Soltó divertida

-Por las chicas no hay problema-Exclamo divertido, mientras Ginny lo golpeaba suavemente en el pecho y exclamaba –Que tonto eres. Nuevamente se besaron como siempre lo hacían, aunque Ginny notó algo muy raro en ella, conforme se besaban quería acariciar a Dean, quitarle la ropa, besar todo su cuerpo, etc, etc…. Al principio se escandalizo con sus pensamientos pero después pensó que era porque estaba muy borracha.

Después entraron a la sala común y se despidieron antes de subir a sus cuartos y prometiéndose encontrarse ahí mismo al día siguiente. Muy mareada subió a su cuarto y sin quitarse el uniforme se acostó en la cama y noto que su corazón estaba muy agitado y sentía cosas muy raras, pensamientos extraños llegaban a su mente y solo deseaba que a su lado ahí en su cama estuviera Dean y poder besarlo y hacer otras cosas toda la noche. Con esos pensamientos se quedo dormida. ¿Es que acaso ya se estaba enamorando de Dean?


Al día siguiente la sala común de Gryffindor estaba abarrotada y no precisamente por la visita a Hogsmeade, sino porque todos habían amanecido con una resaca terrible y comentaban todo lo ocurrido en la fiesta de la noche anterior. Ginny Weasley bajo muy contenta y busco por todas partes a sus amigos y a su novio pero no los encontró por ningún lado, por lo que un poco triste se dirigió hacía el retrato para salir.

-Hey, Ginny, espera-Grito Parvati, que le daba un masaje sobre las sienes a Lavender

-¿Qué pasa?-Preguntó la pelirroja fríamente al recordar el beso entre Parvati y Dean

-Dean, te estaba esperando aquí, pero se tuvo que ir al comedor porque Seamus se sentía muy mal y necesitaba comer algo, y me dijo que te avisara que allá te espera

-Ah, ok gracias Parvati-Dijo un poco más animada, saliendo de la sala común

Al salir de la sala común se topo con la profesora McGonagall quien muy amablemente le pidió que le entregara un pergamino a Harry, a lo que ella acepto gustosa. Cuando bajo las escaleras se encontró con el trío dorado, que estaban en plena discusión.

-¿Y bien Hermione cuéntame besan bien Seamus, Neville y el idiota de Dean?-Preguntaba Ron muy enfadado –Ah, y ¿qué tal el beso de ustedes 2?-Dijo fulminando con la mirada tanto a Hermione y a Harry –Después de eso ya ¿piensan salir juntos, o solo serán amigos con derechos, como Luna y Neville?

-Cállate Ron, mi vida privada no te interesa, además todo fue un juego, y que Harry y yo nos hayamos besado no quiere decir que vayamos a ser novios, idiota-Contestó muy enojada Hermione

-Hermione tiene razón Ron, ese beso fue por el juego eso es todo, entre nosotros no hay ni habrá nada-Exclamo Harry muy nervioso

-Ah, y como estuvo eso de que te besaste con el novio de mi hermana, ¿Acaso ella lo sabe?, ahí si te pasaste Hermione-Bramó Ron

-Por supuesto que lo sé, yo misma los vi y los anime a hacerlo hermanito, ya para tu drama ¿quieres?-Dijo de pronto Ginny acercándose a ellos

-Ah, ahora resulta que eres muy liberal hermanita y dejas que tu novio se besuqueé con tu mejor amiga-Exclamo Ron indignado

-Claro que soy liberal, y si se besaron fue porque era un juego, por favor deja de ser tan anticuado Ron-Dijo Ginny con fastidio. Ron sin más que decir se fue muy enojado rumbo al comedor, mientras que Ginny y Hermione soltaban una sonora carcajada y se abrazaban.

-Ese mi hermano es un ridículo-Exclamo divertida. –Ah Harry, me dieron esto para ti-Dijo dándole el pergamino

Gracias Ginny-Exclamo Harry sonrojado -¿Vienes con nosotros a Hogsmeade?

-Gracias Harry, pero yo voy con Dean, tal vez nos veamos allá-Exclamo muy contenta y se fue hacia al comedor

-¿Por qué diablos le dijiste a Ron lo del juego?-Bramó Hermione

-Lo siento Herms, pero es que me preguntó que había pasado después que se vino y….

-Sí ya sé, abriste la bocota y le contaste todo…..-Exclamo disgustada Hermione caminando hacia el comedor, seguida por Harry que se sentía muy apenado.

Al entrar al comedor Ginny diviso a su novio que estaba junto a Seamus y que al verla sonrió ampliamente y corrió a recibirla, se abrazaron fuertemente y cuando iban a besarse Dean se paró en seco y volteó hacía Ron que los observaba muy disgustado, por lo que solo le dio un beso en la mejilla y se fueron a sentar. Dean acompaño a Ginny a su lugar y le dijo

-Perdóname, porque no te esperé, pero es que Seamus estaba muy mal, ya sabes la resaca

-Sí, eso me dijo Parvati, no te preocupes, yo entiendo-Dijo sonriente. Dean le dio otro beso en la mejilla y se fue a su lugar junto a su amigo y Parvati, cosa que no le agrado mucho a la pelirroja, por lo que vio a su hermano con severidad. Ginny notó que todos sus compañeros de casa estaban muy raros, debido a la resaca y observó que Hermione y Harry bebían jugo de calabaza como camellos y que se frotaban constantemente las sienes. A ella también le dolía mucho la cabeza y tenía mucha sed y la comida le daba asco, por lo que solo tomo jugo y café cargado.

Cuando salió del comedor se reunió con Dean en la puerta del castillo y después de ser revisados por Filch, se fueron caminando muy contentos hacía Hogsmeade. El clima era pésimo, había lluvia y nieve y el frío estaba insoportable, pero a la pelirroja le encantaba que hiciera frío, mientras que Dean temblaba sin parar. Todo el camino fueron abrazados y platicando, detrás de ellos venía Katie Bell con Leanne, que se notaba que la resaca que traían aun estaba intensa.

-Que onda chicos ¿van a las 3 escobas?-Preguntó un poco aturdida Katie

-No, vamos al salón de té de madame Pudipié-Contestó alegremente Dean

-Uyyy, que se diviertan-Exclamo Leanne sonriendo maliciosamente junto con Katie.

Al llegar al pueblo se dirigieron al salón de té, mientras que Katie y Leanne se fueron a las 3 escobas y los demás se esparcían por las tiendas.

-Este frío esta insoportable-Exclamó Dean, abrazándola aún más fuerte

-¿Tienes mucho frío?-Preguntó divertida

-La verdad sí, ¿Tú no princesa?, si quieres te puedo dar mi chamarra

-No, no gracias, a mi me encanta el frío, esta rico así-Exclamo sonriente. Dean asintió feliz y entraron al salón de té. Al entrar ambos se quedaron sorprendidos, era la primera vez que iban, el lugar era pequeño y caluroso decorado con flecos y lazos. Ginny puso expresión de horror al ver todo aquello tan "cursi", pero trato de fingir un poco.

-Por lo menos aquí no hace frío-Exclamo nervioso Dean-Es un poco acogedor ¿no?

-Sí, claro-Mintió Ginny

-Preciosa, sé que este lugar no es tu estilo-Dijo de pronto Dean-Es muy cursi, pero yo no sabía que era así, te lo juro, si quieres nos vamos

-¿Qué dices?, no, no Dean, no te preocupes, es cierto que no es mi estilo pero tampoco quiero irme, ya estamos aquí, a mí me hacía ilusión venir aquí contigo-Respondió Ginny sonriente y abrazando a su novio.

-¿Estás segura?, porque si no, podemos ir a las 3 escobas

-Estoy completamente segura, anda mejor vamos a sentarnos-Exclamo la pelirroja mientras se dirigían a una de las mesitas redondas y se sentaban. Al sentarse observaron que en el lugar había puras parejas de enamorados y que todos se besaban apasionadamente.

De pronto una mujer muy robusta peinada con un negro y reluciente moño, a quien identificaron como madame Pudipié, se acercó a ellos y muy contenta exclamo -¿Qué les traigo? Dean volteó hacía su chica y ésta respondió muy segura: -2 cafés, por favor.

Mientras les servían los cafés Ginny y Dean observaban el lugar, y no podían creer que existiera un lugar tan cursi como ése, pero en el fondo era agradable ya que había mucha privacidad. Cuando les trajeron los cafés, los 2 comenzaron a bebérselos muy sonrientes. Sin embargo Ginny notaba muy nervioso a su novio, por lo que sin decir nada lo tomo de las manos y éste se las apretó suavemente y se le acercó besándola suavemente en la boca.

Y así estuvieron varios minutos entre besos y risas, hasta que de pronto Dean exclamo: -Preciosa, en todo el tiempo que llevamos de novios, te he contado muy poco sobre mí, siento que casi no sabes nada de mi vida

-Sí, eso es verdad, casi no hablamos de nuestras familias, bueno tú sabes un poco más de la mía-Exclamo Ginny sonriente

-Sí, tu familia es famosa en el mundo mágico, pero los míos son muggles y pues no somos conocidos-Dijo sonriendo-Nena, tienes que saber que no soy completamente muggle, soy mestizo-Dijo nervioso

-¿Qué?-Exclamo sorprendida-¿Tienes familia mágica?, ¿Pero por qué siempre dices que eres muggle?

-Sí, preciosa mi papá era mago-Soltó Dean

-¿Murió?-Preguntó Ginny vacilante

-Sí, hace ya mucho tiempo, ni siquiera lo conocí-Respondió muy triste. Ginny sintió una profunda tristeza y sin más que agregar lo abrazó fuertemente y en voz muy baja exclamo: -Lo siento chiquito, no sabía, pero es que ese día en la estación vi que un señor llegó con tu mamá y tus hermanos y pues yo pensé que él era tu papá-Exclamo apenada

-No te preocupes preciosa-Dijo sonriendo-Ese señor no es mi papá, es mi padrastro-Exclamo muy tranquilo –Después de la muerte de mi papá mi mamá se casó con este señor y tuvo más hijos, pero él es muy bueno y yo lo quiero como si fuera mi padre

-Ah, entiendo-Dijo Ginny más tranquila. –Dean, ¿qué le paso a tu papá?-Preguntó de pronto-Claro si tú quieres contármelo, sino no hay problema

-Claro que te lo contaré preciosa, pero no hoy, ya será en otro día, es algo muy triste y no quiero arruinar este momento-Dijo muy triste y con los ojos húmedos.

-Ok, entiendo, lo siento Dean, en serio no debí preguntar eso-Exclamo muy nerviosa

-No, no preciosa, tú tranquila por favor, a mi me gusta que quieras saber más de mí-Dijo sonriendo y besando las manos de su novia. ¿Quieres que te cuente sobre mis hermanos?-Dijo muy sonriente, a lo que la pelirroja contestó muy feliz –Sí, claro.

Ginny escuchó muy divertida a Dean, cuando le conto que tenía 5 hermanos menores que él, 3 niñas y 2 niños, Caroline, Abigail, Marie, Tom y Alfred, y que al igual que a él les encantaba el fútbol, y que durante las vacaciones escucharon cuando él le contaba a su mamá sobre ella y que desde ese momento no dejaron de hacerle preguntas sobre su chica y que se morían de ganas por conocerla.

-¿Te gustaría conocerlos mi amor?-Preguntó tímidamente

-Por supuesto-Respondió Ginny muy sonriente-Así como también me gustaría que tú pudieras conocer a mis papás, ya que a mis hermanos ya los conoces, excepto a Bill Y Charlie

-Para mí sería un placer mi niña, conocer a tú familia-Dijo sonriente –Aunque no sé tus hermanos que opinarían- dijo temeroso

Ginny soltó una carcajada y muy segura exclamo:-Por ellos no te preocupes, ten por seguro que no te harán nada, yo te defiendo, recuerda que me he criado entre hombres. Dean rio abiertamente y la beso apasionadamente. Después Ginny sonriendo exclamo –Ahora si ¿Me puedes explicar en qué consiste el maldito futbol que tanto mencionas?

Dean sonrió maliciosamente y comenzó a contarle detalladamente en lo que consistía el famoso deporte muggle del cual era tan fanático. La pelirroja lo escuchaba atentamente mientras seguía bebiendo su café y sonreía aunque un poco aburrida, ya que Dean le daba muchos detalles que ella consideraba innecesarios.

-Ah, o sea que el fútbol no se juega volando en escobas y solo se utiliza una pelota-Dijo finalmente en tono aburrido

-Claro preciosa, se juega en tierra y el objetivo es meter la pelota en la portería

-Oh, que interesante-Mintió Ginny-¿Pero no es algo aburrido, solo jugar con una pelota?-Preguntó dudosa

Dean sonrió abiertamente y exclamo: -Al parecer no te agrado mucho el fútbol, y es lógico porque estás acostumbrada al Quidditch, pero para mí es lo mejor del mundo, hasta juego con mis amigos

-¿En serio juegas?-Preguntó sorprendida

-Sí, en vacaciones llego con mis amigos muggles y me la paso jugando fútbol, para mí es hermoso

-Pues me encantaría algún día verte jugar y ver un partido de fútbol-Exclamo sonriente Ginny

Dean se quedo atónito al escuchar aquello y muy sonriente exclamo -¿En serio nena, te gustaría verme jugar?

-Claro, me encantaría, y pensándolo bien, no ha de ser tan aburrido el fútbol-Dijo divertida

Dean sin saber que decir se abalanzó sobre su novia y la abrazó y beso varias veces, mientras exclamaba: -Te prometo que un día te llevaré a un partido de fútbol mi amor y verás lo hermoso que es.-Ginny asintió muy feliz, mientras se recostaba sobre el pecho de su novio y decía:

-Bueno, pues ahora me toca a mí, contarte un poquito más sobre mi vida. Dean escuchó muy sonriente todo lo que su novia le decía y se emocionó aún más al saber que su familia, especialmente su papá Arthur Weasley, tenía una profunda admiración por los muggles. Ginny le contó sobre su mamá y lo cariñosa y sobre protectora que era con ella y sus hermanos, del próximo matrimonio de su hermano Bill con Fleur aunque ella no estaba de acuerdo y de cómo cuando era chiquita se escapaba en las noches de su cuarto para practicar a volar en la escoba y poder jugar Quidditch.

-Wow, ¿En serio hacías todo eso preciosa?-Preguntó sorprendido

-Claro, y muy pocas veces me caí de la escoba, la verdad es que me encanta volar y amo jugar Quidditch

-Eres la chica más valiente y hermosa que conozco-Exclamo Dean abrazándola. Ginny era una chica muy modesta y no le gustaban los elogios, pero sin embargo los elogios de su novio no le molestaban, sino todo lo contrario le encantaba. La pelirroja se incorporó y quedo de frente a Dean, quién tomaba su café y humedecía sus labios que estaban algo resecos por el frío y se quitaba la túnica. Ginny se quedo embelesada observándolo, la verdad era que tenía enormes ganas de besarlo y no sabía cómo se estaba aguantando las ganas, conforme pasaba el tiempo y lo observaba sentía muchas cosas inexplicables y lo único que deseaba era tenerlo junto a ella y besarlo y no soltarlo nunca.

-Nena, ¿estás bien?-Preguntó Dean

-Eh, sí claro, estoy bien. –Respondió Ginny algo ruborizada mientras tomaba un largo trago de su café.

-Bueno, pues creo que ya hablamos de muchas cosas y ahora sabemos un poco más de nuestras familias-Exclamo Dean muy contento

-Sí, claro-Respondió Ginny un poco impaciente ya que lo único que quería era comerlo a besos y no hablar de nada más por un buen rato. Dean se acercó a su novia y sin pensarlo más imitaron al resto de las parejas y empezaron a besarse apasionadamente. El chico la abrazaba fuertemente mientras ella hacía lo mismo con él, se acariciaban la cara y los besos fueron cada vez más y más intensos hasta que sus lenguas probaron cada rincón de sus bocas.

-Te amo-Susurro Dean muy acalorado al terminar uno de los besos

-Yo tam….. te te quiero mucho Dean-Exclamo la pelirroja y Dean asintió y sonrió aunque un poco triste, ya que su chica aún no le decía lo que él tanto deseaba escuchar, sin embargo se fundieron en un tierno abrazo y ella se recostó sobre su hombro respirando el delicioso aroma de su fragancia.

-¿Pero qué diablos me pasa?-Pensaba la pelirroja muy agitada aferrándose a los brazos de su novio-¿Qué es lo que siento?, ¿Es que acaso me estoy….. no, no no, eso no puede ser -pensó sorprendida. Ella sabía que no podía enamorarse otra vez, no ahora, aunque Dean le encantaba y no podía estar sin él y quería seguir siendo su novia, pero desde que se enamoró de Harry y este no le hizo caso, prometió no volverse a enamorar nunca de nadie, aunque con Dean todo era diferente, todo, completamente todo….Muy confundida agitó levemente la cabeza y se incorporó frente a Dean y éste le brindó una hermosa sonrisa, la más hermosa para ella.

-Eres tan hermosa-Exclamo Dean. Ginny muy sonrojada y sin saber que responder se abalanzó sobre él y lo besó intensamente. Durante el beso la pelirroja volvió a tener las mismas sensaciones extrañas de la noche anterior, las que había atribuido a la borrachera, pero ahora estaba en su sano juicio y las seguía teniendo, esas inmensas ganas de acariciarlo, de besarlo por todas partes y hasta de quitarle la ropa y aspirar el aroma de su cuerpo, de susurrarle cosas al oído y de que él hiciera lo mismo con ella.

Continuaron besándose, y ella sintió como él bajaba una de sus manos hacía la zona de su pecho, luego a su abdomen y finalmente a su pierna. –Menos, mal que vengo bien arropada-Pensó la pelirroja, ya que de estar con poca ropa…. Y al mismo tiempo se lamentó tanto por tener tanta ropa encima y no poder sentir por completo el tacto de su piel. Sentía el delicioso sabor de su lengua, mezclado con el sabor del café que tomaban. – ¡Por Merlín!, esto es delicioso-Pensó la pelirroja mientras devoraba a besos la boca de su novio y poco a poco bajaba una de sus manos a la pierna de Dean y se la acariciaba lentamente.

De pronto sintió que Dean se estremecía y lanzaba un suave gemido e inmediatamente se separaba de ella y muy sonrojado exclamaba: -Lo siento, nena no debí tocarte, por favor perdóname

-No pasa nada, tranquilo-Exclamó Ginny sonriendo, aún sin quitar su mano de la pierna del chico

-En serio, lo siento-Repitió muy nervioso, mientras movía las piernas lentamente sin verla a los ojos y observaba la mano de la pelirroja que estaba sobre su pierna.

Ginny se dio cuenta y retiro rápidamente la mano mientras decía –Tranquilo, no tienes que disculparte tantas veces-Dijo guiñando un ojo y observando que Dean cerraba las piernas y trataba de poner la túnica que se había quitado entre sus piernas como ocultando algo.

Ginny entendió rápidamente lo que le pasaba a su novio y tuvo que hacer esfuerzos sobre humanos para no reírse a carcajadas delante de él y no apenarlo más, ya que el pobre de Dean, se notaba que estaba en serios problemas y aunque era morenito, en ese momento estaba igual de blanco que un papel. La pelirroja se acercó lo mas que pudo a él y tratando de darle ánimos exclamo: -Si dejas de moverte un poco, ese problemita que tienes se bajará más rápido- Y muy sonriente le quito la túnica echa bola que se había colocado entre las piernas y pudo ver el enorme "paquete" que se abultaba en la entrepierna del chico, por lo que se quedo aún mas sorprendida y sin habla.

Dean se quedó inmóvil y más sonrojado que nunca al notar que la pelirroja observaba la potente erección que se abultaba en su pantalón y muy apenado dijo: -No, no me pasa nada, estoy bien, no tengo ningún problema. Ginny soltó una risotada y muy divertida exclamo:-Dean, neta que conmigo no te pongas de macho y trates de ocultar eso-Dijo señalando-Sé perfectamente lo que te pasa y no tienes porque avergonzarte, es lo más normal, somos adolescentes

Dean muy sorprendido por las palabras de su novia, sonrió tímidamente y la abrazo tiernamente.

-Tienes razón nena, pero es que me da pena que me pase esto contigo justo ahora, pero es que tus besos me vuelven loco y siempre que nos besamos así, me pasa esto-Exclamo apenado

-¿En serio?, ¿Desde cuándo te pasa?-Preguntó sonriendo maliciosamente la pelirroja, mientras se tomaban de las manos

Pues, pues desde la vez que nos vimos en la cafetería muggle-Dijo tímido-Pero te juro que puedo controlarme y nunca te faltaré al respeto mi vida, te lo juro-Exclamo desesperado

Ginny sonrió pícara y exclamo: -Sé que tú nunca me faltarías al respeto, tranquilo, aunque debo confesarte que es la primera vez que lo notó, en la cafetería ni cuenta me di-Soltó divertida

-Nena, yo te respeto mucho y por favor perdóname, te prometo que lo evitaré, aunque hay veces que es más fuerte que yo, pero algo voy hacer si es necesario me pongo una bolsa de hielo-Exclamo muy apenado

Ginny soltó una carcajada y susurrando dijo:-Tranquilo, esto es algo que no se puede evitar y no es necesario el hielo, y no me molestó que me tocarás, la verdad me gustó que lo hicieras y mucho

-¿De veras te gusto?

-Sí, mucho. Además yo también te toque y creo que eso provocó aún mas esto-Dijo divertida-¿Crees estar mucho tiempo así?

-No, no, en un ratito se me pasa-Respondió nervioso y la pelirroja continuó riéndose.

Minutos después Dean ya estaba más tranquilo, ya que aquel abultamiento ya había desaparecido. Ambos reían muy divertidos por lo ocurrido y Ginny estaba recostada sobre el chico y él le acariciaba y besaba el cabello.

-Me gusta aquí-Exclamo Dean mientras besaba en la mejilla a su novia

-¿En serio te gusta?-Preguntó sonriendo muy sorprendida y volteando hacía él.

-Sí, aquí esta calientito y hay poca gente y sobre todo no está el ojo acusador de tu hermano

-En eso tienes razón, aquí el patético de mi hermano no nos puede espiar-Soltó muy divertida. Ginny se acercó a Dean de forma traviesa y nuevamente se fundieron en apasionados besos y abrazos, la pelirroja saboreaba los besos de Dean y esta vez ella se sintió muy excitada, podía notar el aceleramiento de su corazón y que un calor intenso recorría su cuerpo con una sensación burbujeante que no podía explicar, definitivamente aquello no era normal, sin embargo aún en contra de su voluntad la pelirroja por fin pudo darse cuenta de algo que hasta ese momento había estado negándose. Estaba perdidamente enamorada de Dean, pero no se lo diría ahora, no en ese momento, ya habría otro.

Después de aquella intensa sesión de besos, ambos voltearon hacía la ventana y notaron que ya estaba oscureciendo por lo que Ginny un poco triste exclamo: -Dean, se hace de noche, tenemos que volver al castillo, recuerda que mi hermano siempre checa la hora en que llegamos

-Sí preciosa, es mejor que nos vayamos, y tranquila yo hablo con Ron si es necesario –Exclamó muy seguro. Después de pagar la cuenta, se levantaron de la mesa y cuando se dirigían hacia la salida, pasaron junto a una mesa que estaba en un rincón y vieron a una pareja que se besaban apasionadamente y que la chica estaba encima del chico casi quitándole la ropa. Los observaron con curiosidad y se quedaron casi petrificados al darse cuenta que eran Luna y Neville.

-¿Viste lo mismo que yo?-Preguntó Ginny destornillándose de la risa al salir del pub

-Creo que sí-Respondió Dean riendo a carcajadas

-Luna y Neville cada día, me sorprenden más

-¿Ya serán novios?

-Pues, espero y ya, porque si no, pues que modernos

-La verdad yo no lo creo, Luna es Luna y Neville con tal de estar con ella, acepta todo-Dijo Ginny muy sonriente, mientras Dean la abrazaba y tomaba de la mano.

-Pues, yo siempre he dicho que me encanta esa pareja-Exclamo sonriente Dean.

Antes de volver al castillo pasaron a las tiendas y Dean le compró unos dulces y unas plumas a su chica y se dirigieron hacía la escuela entre besos y arrumacos. Al llegar al castillo notaron que los jardines estaban desiertos a pesar de que era sábado y casi no se escuchaba nada, ni siquiera el típico murmullo de estudiantes, por lo que muy preocupados se dirigieron a su sala común.

Cuando llegaron a la sala común vieron que estaba llena y todos tenían cara de susto y rodeaban a Harry, Ron, Hermione y Leanne, quienes estaban muy nerviosos. Ginny y Dean se abrieron paso y se acercaron al trío dorado. -¿Qué paso?-Preguntó la pelirroja muy preocupada

-Qué bueno que llegan-Exclamo Hermione con cara de alivio. –Paso algo horrible, atacaron a Katie Bell-Dijo con lágrimas en los ojos y abrazando a Leanne que lloraba desconsolada

-¡¿Qué!-Exclamaron Dean y Ginny. Ron pidió a todos sus compañeros que ya no hicieran más preguntas y que se fueran a sus cuartos, ya que estaban muy aturdidos. Ginny junto con su novio y sus amigos se sentaron junto a la chimenea y les contaron todo lo ocurrido aquella tarde.

-¿Entonces ustedes vieron todo?-Exclamo Dean muy triste

-Sí y fue horrible, aún no se me pasa el susto y el coraje-Dijo Harry muy aturdido

-No puede ser, Katie, por qué a ella-Se lamentó Ginny mientras consolaba a Leanne.

Después de varias horas de estar platicando Leanne se levantó y muy triste se fue a su cuarto, acompañada de otras amigas. Un rato después Dean se despidió de su novia y de los demás y junto con Seamus se retiró a su habitación.

-¿Dónde estaban Ginny?, ¿Por qué tardaron tanto?-Pregunto Ron con fastidio

-Perdona hermanito, pero no es asunto tuyo, además ahorita no es momento para discutir-Respondió Ginny.

-No sabes lo preocupado que estaba por ti, pudiste haber sido tú Ginny a la que atacarán

Ron, por favor, no empieces-Exclamo Harry. Ginny agradeció con la mirada a Harry y éste se levantó y se fue aún muy aturdido. Ron no dijo nada más y siguió a su amigo rumbo a su cuarto.

-¿Crees que se salve Herms?-Preguntó Ginny muy triste

-Confiemos en que sí-Dijo Hermione-En San Mungo podrán hacer mucho por ella.

Ginny y Hermione se quedaron platicando hasta muy tarde, hasta que se dieron cuenta que eran las únicas en la sala común. -¿Y cómo te fue con Dean en el salón de té de madame Pudipié?

-Excelente-Respondió Ginny con una sonrisa radiante

-Que bueno amiga, esa sonrisa significa que todo estuvo más que bien

-Sí, fue una cita hermosa. Aunque el lugar es muy cursi, pero lo demás fue precioso

-¿Algo más que contar?-Preguntó la castaña sonriendo maliciosamente

-Sí, mucho, pero ya será mañana-Dijo la pelirroja. Hermione asintió y juntas se fueron a sus cuartos. Ginny se acostó en su cama muy triste, aunque aquel día había sido muy hermoso para ella, la noticia del ataque a Katie la había puesto un poco mal, sin embargo aún recordaba todo lo vivido con Dean aquella tarde, los besos, las caricias y sobre todo que en ella había nacido un hermoso sentimiento hacía aquel lindo chico.

-Herms, debe saber esto-Pensó la pelirroja antes de quedarse dormida.

FIN DE FLASHBACK


Ginny y Hermione habían bajado a la cafetería del campo de Quidditch y estaban en una mesa en un rincón desde donde observaban a las demás chicas del equipo, entre ellas Angelina Johnson, cuñada de la pelirroja, que jugaban y le daban de comer a Rose.

-Ese día fue tan lindo para mí, pero muy triste también-Exclamo Ginny

-Sí, aún lo recuerdo, yo vi todo lo del ataque, fue horrible-Dijo Hermione, mientras tomaba un delicioso café americano y encendía un cigarro.

-¡Puta madre! y yo que ahorita no puedo fumar por el entrenamiento-Exclamo Ginny, tomando un licuado de frutas

-Es cierto nena, lo siento-Dijo la castaña apagando el cigarro

-Sabes que, me vale madres, necesito fumar-Dijo Ginny agarrando un cigarro y prendiéndolo

-No, Ginny, no fumes. Sin embargo la pelirroja no le hizo caso y siguió fumando.

-Aún siento su sabor en mi boca y su olor, ese delicioso olor de su cuerpo Herms, aún no lo olvido

-Nena, ya por favor, para

-Que pare de que, ¿de fumar?, o ¿de pensar en Dean?, porque de una vez te digo que no puedo dejar de hacer ninguna de las 2 cosas-Exclamo con lágrimas en los ojos

-Lo sé, pero Ginny en serio ya no puedes seguir así, me duele verte así.

-Anoche mientras cuidaba a mi hija, quería que él estuviera ahí conmigo, solo él. Hermione la abrazo tiernamente y no dijo nada más.

De pronto una chica muy sonriente, de cabello rubio y ojos verdes se acercó a ellas. –Hermione deberías traer más seguido a Rose, es tan linda-Exclamo la chica

-Hay gracias Claudia, que linda eres, y bueno ahora traeré más seguido a mi pequeña

-¿Te pasa algo Ginny?-Preguntó Claudia muy preocupada al ver las lágrimas de Ginny

-No, nena tú tranquila todo está bien-Mintió Ginny, mientras se secaba las lágrimas

-Ah, entiendo-Dijo Claudia-Otra vez Dean Thomas. -Ginny no solo soy la guardián del equipo, también soy tu amiga-Exclamo molesta-Puedes contarme ¿sabes?

-Sí nena, lo sé-Dijo Ginny. Hermione se quedo muy sorprendida de que Claudia supiera de Dean. –Todas ellas ya lo saben-Dijo Ginny a Hermione

-Claro que lo sabemos, no hay que ser muy listas para darse cuenta, ya que todo el tiempo en el vaso de su café encontramos escrito el nombre de Dean, en las playeras que usa debajo de la túnica, el dije que usa, la foto que carga de él cada vez que jugamos, esa maldita afición que tiene por ese deporte muggle llamado fútbol y que cada vez que juega ese equipo West Ham nos obliga a ver los partidos y una vez hasta fuimos a verlos en vivo

-WOW, más obvia no pudiste ser amiga-Dijo Hermione divertida

-Por favor Hermione, dile que ya no nos lleve a otro partido de esos, son muy aburridos-Suplico Claudia-Ni a Angelina que vivió un tiempo en el mundo muggle le gusta tanto ese deporte

Hermione y Ginny rieron y Claudia Exclamo:-Sí fuera aurora, no descansaría hasta encontrar a tu Dean, para que dejes de sufrir

-Aún así, te seguiría llevando a los partidos-Dijo Ginny divertida.

Claudia sonrió y antes de irse dijo –Recuerda que no puedes fumar capitana

-En 15 minutos seguimos entrenando ¿ok?-Dijo Ginny

Todas las chicas se levantaron y Caroline y Angelina regresaron a Rose con su madre, Angelina muy sonriente abrazo a Hermione y a Ginny y después de platicar un ratito con ellas se fue a los vestidores con las demás.

-Herms, ¿te podrías quedar más tiempo conmigo?

_por supuesto amiga, aquí seguiremos contigo el tiempo que haga falta, por tu hermano no te preocupes que ya sabe que estamos aquí contigo y además hoy le daré el ray a Angelina ya que su carro se descompuso y George no podrá venir por ella, ya que hoy les llega una nueva mercancía a la tienda y estarán muy ocupados.

-Gracias amiga, no sé qué haría sin ti y sin las chicas. Mientras caminaban hacia los vestidores Ginny cargó a Rose y le hacía cariño.

-Ginny, ¿fue ese día, que te diste cuenta que estabas enamorada de Dean?

-Sí Herms, y desde ese día hasta hoy no he dejado de pensar en él-Dijo sonriente.

Hermione cargaba a su hija mientras seguía viendo el entrenamiento, veía que Ginny volaba muy contenta, aunque aún se le notaba la tristeza, cosa que la castaña no soportaba más, por lo que ahí mismo decidió que haría algo por su amiga, aún no sabía qué pero ya tendría tiempo de sobra para pensar en ello….

CONTINUARA….


¡Listo!, bueno pues hasta aquí finaliza este cuarto capítulo, espero y haya sido de su agrado y que se hayan divertido aunque sea un poquito jejejeje….. Gracias por leer, y prometo que pronto subiré el siguiente… Byeeeeee.

¡TRAVESURA REALIZADA!