Disclaimer: MSLN no me pertenece, ni sus personajes obviamente, sino que son propiedad de sus propios autores.
El Umbral
Capítulo 4: La Razón de Mi Cruzada
-¿Por qué?- habló esperando respuestas, su voz denotaba su molestia.
Pero solo recibió la mudez de sus compañeros. Los miraba entre furiosa y extrañada pero todavía no alzaba la voz airada, esperando por una buena explicación.
-Escucho- emitió en aparente pasividad.
Los escrutaba a todos en especial a Hayate, sabía que ella tenía algo que ver.
-¿Por qué te importa tanto?- con resentimiento contenido contestó con una pregunta.
-Eso no te incumbe ¿Admites que hiciste algo para que Nanoha se marchara de aquí?
Al despertar en la mañana e ir a la habitación de Nanoha, no la encontró, inmediatamente llamó a sus compañeros y estaban discutiendo lo sucedido. Teana, perspicaz notó el comportamiento extraño de Nanoha al regresar de su pequeña salida el día anterior, sin ánimos de nada lo comentó a pesar de que ese mismo don perspicaz le decía que Hayate tenía algo que ver y de una forma indirecta se lo insinuó a Fate sin que fuera tan obvio.
-Así es. Yo le dije que lo mejor es que no siguiera con nosotros, que alguien como ella no podría sobrevivir en nuestra travesía. Pero se adelantó y decidió marcharse por su propio pie sin decir nada.
-¿Por qué no mejor te vas tú?- secamente se lo dejó ir.
-¿Qué? Fate-chan…- eso no se lo esperaba, especialmente porque no solían discutir, y nunca las que tenían llegaban a ser tan graves. ¿Acaso había ido demasiado lejos con su agravio?
-¡Alguien poco altruista sin bondad ni compasión por los demás no merece ser parte de mi grupo! ¡Acaso te crees que somos personas importantes! ¡No tenemos nada! ¡Solo vamos rebotando viviendo sin un plan sin una meta! ¡No tenemos a donde ir! ¡No tenemos hogar! ¡Lo más noble que podemos hacer en nuestras miserables vidas es por lo menos ayudar a los demás! ¡No es que vamos a ir repartiendo bondad a todos los que encontremos desamparados de los lugares a los que vamos! ¡Pero si nos encontramos a alguien que nos necesita, con gusto YO le voy a ofrecer mi ayuda!- y era verdad, siempre ofrecian su ayuda de ser posible sin cobrar honorarios de vez en cuanto, pero siempre era algo temporal.
-¡Mejor sé honesta Fate! ¡Di que es por ELLA! ¡Por eso lo haces! ¡Porque ella te gusta!
Fate la sujetó por el cuello de su gabardina y la acercó a ella.
-Eso significa que a ti te amo- dijo sarcástica- por eso es que estás aquí con nosotros ahora- lo decía debido a que Hayate también fue rescatada por ella, justo como Nanoha- Pero como ya te cambié mejor lárgate de mi presencia- Fate quería hacerle ver que lo que hizo fue una total tontería.
-Cálmate Fate. Hayate no sigas con esto, Nanoha no te ha hecho nada, y no importa lo que sea podemos…
-¡Ella salvó tu miserable vida!- gritó exasperada no ignorando a Yuuno, simplemente quería acabar con el desprecio de Hayate por Nanoha, injustificado por donde lo viera..
-¿De qué estás hablando?- pregunto incrédula.
-Nanoha es capaz de sentir la presencia de los pasadizos, fue ella quien me guio al lago, y yo se lo pregunté al llegar aquí, me lo confirmó. Ella podría ser de gran ayuda, podríamos encontrar un hogar, un lugar en el que estar…pero tú- sentía la furia bullir nuevamente dentro de ella- solo la desprecias sin razón aparente ¡Esa no eres tú Hayate!- Hayate se quedó impactada y muda con esa nueva información- puede que ella no comprenda muchas cosas, yo solo quería que todos la aceptaran, porque de alguna forma es verdad, he llegado a tenerle aprecio, no conozco el motivo, pero por sobre eso, si Nanoha llega a caer en manos de personas equivocadas, solo la utilizaran y ella sufrirá, y yo no quiero eso…solo te pido que me ayudes- parecía que Fate hablaba de forma desesperada- no quiero que ella se convierta en una esclava, sabes que eso sucederá, ayúdame a salvarla como lo hice contigo…- casi le rogó a Hayate.
Esa mirada le recordó a Hayate, el sacrificio que Fate hizo alguna vez por ella, y sus acciones actuales no eran justas ¿Qué había hecho?
En un gran salón oscuro, se escuchaban murmullos de las personas presentes. Entonces, en medio de la oscuridad del lugar, una luz comenzó a surgir del escenario central. Todos admiraron el espectáculo antes sus ojos. Una mujer vestida con túnicas de colores claros con un bebé en sus brazos parecía ser la fuente de la iluminación y todos exclamaron de asombro. A diferencia de la mujer el bebé vestía con una túnica blanca que denota su pureza.
-¡Admiren nuestra nueva adquisición de entretenimiento!- salió un hombre al encuentro del mismo escenario- ¡La pureza de la madre virgen que brilla como los santos antiguos! ¡Claro que de lo virgen no estamos seguros!- dijo y todos rieron-¡Pero ese brillo sí que es un gran espectáculo a la vista que brinda una cálida sensación! ¡Y así es como queremos hacerlos sentir a ustedes! ¡Satisfechos de venir a nuestro circo! ¡A continuación seguiremos con el resto de los actos!
Las luces artificiales se encendieron en el lugar y a punto estuvo de caer la chica cuando el mismo presentador fue a su auxilio. Nanoha daba inicio al espectáculo de la noche.
-Descuiden, esto siempre nos pasa- aclaró- no es algo fácil de hacer, ella siempre se cansa- aclaró.
Otras personas salieron del telón central y la llevaron hacía dentro del recinto y la recostaron en una vieja cama con un colchón gastado y viejo, el suelo era de tierra y la carpilla parecía estar hecha de material gastado y algo mugriento. No era un lugar muy adecuado para una madre y su bebé, pero es ahí donde Nanoha había ido a parar luego de ser vista por el administrador la noche en que brilló en la oscuridad de la noche. En medio de la lluvia la recogió, y se la llevó con él. Nanoha se despertó con la sorpresa de estar en un lugar que no conocía, pensó que despertaría a la sombra del árbol sobre el que perdió la conciencia. Preocupada busco a Vivio, y en que no le hubiese ocurrido nada malo, hasta que un sujeto entro en al sitio con la bebe en brazos, Nanoha la reclamó al instante y no le fue negada.
El hombre le llevó comida, le relató lo sucedido la noche anterior, y…también le ofreció un trato. El sujeto era inteligente y no tardó mucho en confirmar sus sospechas de que Nanoha era una persona desamparada, y para rematar con un bebé a su cuidado, así que le dijo que tendría lo que necesitara, si trabajaba para él, todo lo que debía hacer era brillar como lo hizo la noche anterior. Ella aceptó, sin tener muchas opciones que elegir, por no decir que era la única. Por curiosidad el hombre pregunto por qué era que a ella le sucedía eso, pero ya que ni ella misma sabía, respondió con esa misma verdad, el hombre estuvo conforme y se fue. Lo que le dijo Hayate fue cierto, al parecer, encontró su lugar en que iba ser útil en aquel mundo, aunque en su mente una amable persona de dorado y rubí llenara sus pensamientos. Se preguntaba qué sería de ella, se habrían marchado ya, sostenía a su hija en sus brazos mientras una solitaria lágrima salía de sus ojos para derramarse lentamente llenándola de incertidumbre, de un extraño vacío que no estaba ahí cuando Fate la sostenía de su mano.
Pasaron tres días en los que el grupo de Fate trabajó para conseguirse medios de transporte personales poco sofisticados pero suficiente para desplazarse sobre la llanura- no tan llanura- con numerosos baches de la región. Comenzaron con lo básico reuniendo información, y aunque al inicio no pudieron dar con nada, Fate no se rindió, pero le inquietaba que ella pudiera desaparecer tan rápido en un lugar no tan grande como ese, Nanoha no podía haber ido lejos, en el mismo día creyó poderla encontrar, primero debía arreglar el asunto con Hayate, al menos afrontarla y dejarle claro lo malo de su actuar. Después de media mañana salió en la búsqueda de Nanoha, pero no apareció por ningún lugar de los alrededores, eso le hizo pensar que existía una posibilidad de que se hubiera marchado con alguien más, la sola idea solo le causaba opresión en su pecho.
-Una caravana de circo pasó hace dos días por ésta zona…deben estar en la próxima ciudad de Orife, no está muy lejos de aquí.
Es lo más que pudieron averiguar, preguntando a cada persona que podían.
Acamparon a la intemperie aquella noche. Viendo las estrellas que reflejaba el cielo de aquel mundo.
-Fue divertido ¿no?- dijo Teana teniendo dentro de ella un entrañable presentimiento por los acontecimientos suscitados. Una emoción extraña llenaba su ser. Una emoción nacía de sus entrañas.
-De qué hablas- Yuuno no comprendía a que se refería su compañera.
Ellos se encontraban un poco apartados de Fate y Hayate. Todos ellos se llevaban muy bien, pero Teana era como la niña pequeña del grupo al ser la menor, y la última en haber sido reclutada. A veces era precisamente con Yuuno con quien entraba en conflicto, precisamente por que el chico pensaba siempre en resguardar la seguridad, que no siempre compaginaba con una estrategia riesgosa dentro de un campo, Fate no prefería a ninguno, de acuerdo a la situación, determinaba cual era la mejor opción, y de acuerdo a ello actuaban. extrañamente ellos compartían una relación extraña en la que se respetaban a la vez que eran rivales.
-De esto- remarcó contundente-parece que hemos adquirido experiencia en nuestras aventuras anteriores para esto.
-Sigo sin comprender- su amigo seguía sin comprender pero le sonreirá.
-Parece como que esto es lo que debíamos hacer ¿No te parece? Siento que cuando encontremos a Nanoha-san algo sucederá que cambiará nuestras vidas para siempre.
-Es verdad, me pregunto si cuando eso suceda, Hayate decidirá ir con nosotros, no ha dicho mucho luego de su discusión con Fate, por primera vez no puedo saber lo que ésta pensando- Yuuno no era de los que pudieran manejar las confrontaciones, pero ayudaba en lo que estuviera a su alcance.
-Solo espero que todo salga bien- su amigo asintió con un leve movimiento de su cabeza.
Hayate se cuestionó a sí misma su actitud para con Nanoha, llegando a la única conclusión de que no se reconocía en lo que hizo con la pobre chica, y que no podía ser honesta con Fate porque ni siquiera ella tenía una respuesta.
-Tengan cuidado- escucharon decir- cuando cae la lluvia negra llegan las bestias del cielo.
-¿Hace cuánto que no que no sucede eso?- solicitó Yuuno para mayor precaución, él siempre parecía tener la pregunta correcta.
-Hace más de tres semanas, ya viene siendo hora de que venga de nuevo.
Al terminar de decir eso, la gente se iba de inmediato buscando refugio.
-Parece ser algo peligroso- dijo Yuuno.
-Debemos encontrar pronto a Nanoha- y Fate no hacía más que preocuparse.
Siguieron el sendero marcado por la travesía de los viajeros, ya era el cuarto día que llevaban buscando, la noche estaba nuevamente por llegar, y al parecer no solo la noche, una inmensa densidad de nubes estaba cubriendo el cielo, tenían un color muy peculiar…negro. Fate aceleró todo lo que pudo la máquina que conducía, apretó los dientes, pidiendo más velocidad, más tiempo…
"Definitivamente te encontraré" pensó con decisión.
La lluvia comenzó a caer ya teñir todo de negro a su paso. A unos cuantos metros ya se podían ver la entrada de la ciudad Orife, Fate se sentía demasiado impaciente. Sin esperarlo una enorme ráfaga pasó sobre ellos, una ráfaga que venía desde el cielo y los hizo caer de sus automóviles tumbándolos sobre el suelo. Una enorme bestia negra con alas se mostró batiendo sus alas, y luego de rugir se lanzó sobre ellos.
Fate blandió su espada.
"¡Espérame, Nanoha!" fue su pensamiento mientras fruncía el ceño.
Corriendo de un lado para otro, las personas evitando la lluvia y buscando refugio para cuando llegaran los monstruos alados. En la caravana, algo similar, corriendo de un lado a otro, cargando cajas e instrumentos en los vagones, gritando aquí y allá, cargando las carpas y las sillas del escenario. A Nanoha por ser nueva, jovencita y además madre adolescente no le delegaron ningún trabajo, y además porque luego de convertirse en la atracción principal los últimos dos días, le tuvieron consideración y la dejaron sobre una pequeña carpa para protegerla temporalmente de la lluvia hasta terminaran de cargar todo y partieran del lugar.
Desafortunadamente, no salió como planearon y antes de pensar si quiera en partir, llegaron las bestias al lugar, y derribaron vagones de la caravana, y más de tres fueron capturados por las garras de las infernales bestias, gritos de terror se escucharon esta vez, y Nanoha tomando una túnica salió corriendo del lugar por donde se veía más seguro, para perderse entre unos pocos árboles, que parecían cubrirla de la vista de los monstruos, más no de la lluvia.
Fate y los demás que ya corrían por las calles de la ciudad, enfrentando las bestias, sin poder obtener información, a ciegas buscando la caravana del circo. Hasta que lograron visualizar y campamento por la parte sur. Cuál fue su sorpresa al llegar y encontrar todo destruido los ropajes esparcidos entre sangre, el metal desgarrado dejando grandes agujeros sobre los vagones y los cuerpos inertes de hombre y mujeres.
-No puede ser…- susurro Teana.
-Llegamos tarde…- Hayate…no era la mejor persona para decirlo. El remordimiento surgió en ella.
Fate cayó de rodillas al suelo, sintiendo con más fuerza esa opresión sobre su pecho, acercándose las lágrimas al filo de sus ojos. Yuuno intentó acercarse con cautela, pero no estaba seguro de que decir…y por mucho que le costara decirlo…fallaron, algo que poco sucedía, especialmente ellos como mercenarios que eran. y ahora ¿Qué? Una corta aventura más, una que estaba derrumbando a Fate.
-¡Fuera de aquí!
A lo lejos escucharon el gritó. Eran dos personas mayores de edad, que con una rama encendida con fuego intentaban alejar las bestias, no era mucho pero al menos momentáneamente lograban con la barrera del fuego mantenerlas alejadas. Hayate corrió en su dirección para ayudarles, y no solamente por ayudar a esas dos personas sino porque muy agilmente notó que tras ellos se encontraba Nanoha abrazando fuertemente a Vivio. Hayate alzo su báculo, y con su magia de fuego aumento el tamaño de las llamas.
-¡Fate, rescata a Nanoha!- al escucharle Fate reaccionó y en efecto visualizó a Nanoha, y rápidamente se percató de la situación, sin dudarlo, salió al rescate de Nanoha. Sentía que renovar de nuevo después de su breve desolación.
Los demás la siguieron.
Fate mató a las bestias de un solo tajo si era posible, manchando más la tierra de negro. La lluvia comenzaba menguar.
-Muchas gracias por ayudarnos- dijeron los dos ancianos.
-No ha sido nada- respondió cortésmente Yuuno- ¿La chica se encuentra bien?
-Sí- dijo la anciana- afortunadamente logramos llegar a tiempo para ayudarla, pero no íbamos a resistir por mucho, les debemos la vida.
-No. Nosotros les agradecemos, ella es una persona muy importante que andábamos buscando.
Mientras Fate y Teana se encargaban de las bestias, Hayate se aproximó a Nanoha y cargo a Vivio quien lloraba desconsoladamente en medio de la lluvia "y a pesar de ello, no le hemos escuchado" sin embargo algo extraño sucedió, parecía que un color negro comenzaba a surgir del cuerpo de la pequeña que no parecía ser producto de la lluvia que caía.
-¡Yuuno, ven!- lo llamó, a lo mejor él sabía que hacer- de repente se ha puesto así ¿Qué crees que sea?
-No lo sé, nunca he visto algo como esto- dijo el muchacho afligido.
-Vi-Vivio…- con sumo esfuerzo, Nanoha llamó a su pequeña.
-Aquí esta Nanoha-san- le dijo Yuuno y Hayate se la entregó.
Nanoha al tenerla en sus brazos hizo lo ya acostumbrado, descubrió su pecho, cosa que hizo sonrojar a Yuuno, y acercó a la pequeña a él, quien comenzó a succionar de inmediato. Una vez más surgió una luz cegadora. Al voltear Fate luego de acabar con todas las bestias, cubrió sus ojos para darse cuenta de que ahí estaba ella, no le pasó nada malo, eso la alivio de sobre manera, y cansada y agotada sonrió. Al terminar el resplandor Nanoha se desmayó como siempre, Yuuno la sostuvo esta vez, y Hayate tomó a Vivio como parecía estar haciéndosele costumbre, pero ésta vez haría lo correcto.
Unos aplausos resonaron el lugar, todos voltearon para ver de dónde provenía ese sonido. Y al mirar, los sentidos de Fate se alertaron en todo su cuerpo, soltó su espada y sacó su pistola, y dirigiéndose a toda prisa a la nueva persona que había aparecido en escena, dispuesta a obtener respuestas. Nadie comprendía que estaba ocurriendo además de Fate, y se extrañaron ante la repentina actitud de su líder.
-Mira a quien tenemos aquí, el payaso de la otra noche- la rubia le apunto con el arma directo a la cabeza sin bacilar ni un instante en cuanto se acercó a él- No será como la otra vez- retó con furia.
-Tranquila Fate…-chan- dijo con burla mientras alzaba las manos.
-¡Cállate!- gritó Fate mientras presionaba su arma con más fuerza sobre la cabeza del tipo.
-¿Quién es él?- preguntó Teana.
-Es quien me hizo caer sobre un pasadizo tras mis pasos- todo el equipo se impresionó ante la revelación de dicha información.
-Oh, mírate- Habló nuevamente ignorando por completo la amenaza de muerte puesta en su cabeza-haciéndome quedar mal con todos en mi primer impresión, esos no son modales Fate-chan.
-¡No te atrevas a seguir llamándome por ese nombre!- Fate sentía el hervir su sangre, y ese sujeto solo la provocaba ¿No era suficiente con saber que Nanoha estuvo en peligro? Ese sujeto tenía mucho que ver.
-Perdona, olvidaba que solo la dulce conejita de tu novia podía llamarte por ese nombre…- dijo señalando a la chica desmayada en el suelo- lástima qué este muriendo.
-No metas a Nanoha en esto, o te juró que dispararé- amenazó audiblemente- …Nanoha está bien, no corre peligro ¿Por qué dices que está muriendo?...Y ella no es mi novia.- aclaró ocultando su vergüenza, no era momento para ello.
-No todavía- susurró inaudiblemente-¡Pero mira! Aquí estoy, no has disparado, será por qué tienes un buen instinto y en alguna parte de ti sabes que digo la verdad, y que yo sé cómo salvar a la chica- la sonrisa del sujeto no desaparecía.
-Eres un bastardo de mierda- escupió con rabia- pero sí, tú fuiste él que me envió a ese lugar…querías que la rescatará, que la conociera ¿Por qué ibas a hacerlo sino es lo que querías? Por eso mismo sé que me dirás lo que quiero saber ¿No es así? ¿Qué le sucede a Nanoha?
El cuerpo del sujeto comenzó a temblar, en tanto que un sonido de risa y burla comenzó a emerger desde la túnica que le cubría el rostro. La lluvia no se detuvo, dándole a la escena un toque tétrico y tenebroso ¿Acaso todo fue…una trampa?
-No cambias Fate…siempre has sido tan…única- en ese instante Fate aflojó su agarre, y alzando su mano, aquel tipo reveló su rostro.
Cabello negro brillante como diamantina, ojos completamente negros sin la parte blanquecina de su esclera, del que emanaba un leve brillo, y su sonrisa torcida. Algunos contuvieron el aliento, otros como Yuuno y Teana se colocaron en guardia protegiendo a la pareja de ancianos, y Hayate sostuvo fuerte a Vivio en sus brazos, a pesar de que en su pensamiento tuviera la idea de tener a un monstruo frente a ellos, no pudo evitar sentirse a ese nivel al haber llevado a Nanoha hasta dicha situación, si tan solo supiera por un momento por qué dejo que se nublara su mente.
-Pero una parte de ti sabe que no puede ser cierto, yo no podía saber que irías a ese lugar…
-No mientas, si vas a decir que es imposible, ahórrate el cuento, porque yo sé que los pasadizos también son algo imposible ¡Pero mira! ¡Existen!- se burlo también sarcástica- Al igual que una basura como tú…Ahora quiero saber ¿Por qué Nanoha está muriendo? ¿Y qué es lo que debo hacer?
-Bien, sin más rodeos te lo diré…recuerdas lo del demonio, eso que ronda por tu cabeza, pero que niegas a querer saber como todos. Piensas que lo de los pasadizos es una coincidencia por "una infracción" del demonio pero no lo es…lo que le sucedió, los pasadizos, lo de tu querida Nanoha, todos son lo mismo, es solo que no lo ves…
-¿Quieres decir que todos están conectados? ¿Y de esa forma podremos encontrar al demonio y al creador de los pasadizos?- se atrevió a interferir Yuuno, creyendo haber acertado.
-Qué hombre tan corto de mente…- dijo decepcionado el sujeto mientras volteaba a ver al rubio con una cara burlona.
-No…- negó Fate a lo dicho por Yuuno y todos la miraron- quiere decir que a todos les sucedió lo mismo ¿Me equivoco? Es una maldición, todos fueron afectados por una misma fuerza…
-¡Din! ¡Din! ¡Din! ¡Din! En verdad me impresionas Fate, hay muchos secretos rondando por esta vida, y sé que tú serás capaz de descubrirlos…
-¿Por qué no solo me los dices?
-Porque así no sería divertido, pero descuida, te iré dando pistas, y te impulsaré al camino correcto…desde las sombras.
-¿Cómo salvo a Nanoha?- más que importarle los secretos, ella solo podía pensar en Nanoha.
-No puedes, Nanoha morirá- Fate lo miró casi habiendo perdido toda esperanza con esa respuesta ¿Por qué se fiaba de las palabras de ese sujeto? No tenía sentido.
-… ¿Qué?- no hubo nada más que pudiera decir.
-Es inevitable, ella morirá. Nanoha tiene una conexión fuerte contigo y con esa pequeña bebé. ¿Por qué crees que brilla cuando le da el pecho? Quien posee la maldición es esa pequeña bebé, su vida es succionada por una poderosa fuerza desconocida, Nanoha solo deseaba salvarla y se involucró, pero no lo recuerda. Ahora cada vez que le da pecho a la pequeña, Nanoha le transfiere su vida para que ella no muera y poco a poco la irá perdiendo, porque la fuente de vida pura es la única cosa que puede salvar a la pequeña y hasta que no haya tomado toda la vida de tu Nanoha ella no se curará, y cuando eso suceda, Nanoha morirá, porque nadie más que ella puede hacerlo. El intento de cerebrito de halla te lo dijo ¿No? Nanoha no ha tenido preñez sin embargo ella deseó salvar a esa niña.
Fate bajó el arma, y apretó sus puños con fuerza. Un quejido salió de sus labios. El silencio de la desesperanza.
-Ella debe amantarla cada vez que su piel comienza a tornarse negra desde sus venas, y su tez se oscurece. Solo hay una forma de salvarlas. Tú eres quien debe protegerlas y salvarlas de morir.
Fate lo miró atentamente con una expresión imposible de descifrar, pero había desprecio en esa mirada.
-Debes encontrar a Aquerium- sonrió son sadismo. Fate sabía lo que eso implicaba "Imposible" es lo que inundaba su mente y la de los demás-...y pedirle que la salve...recuerda esto:...debes dar algo a cambio para poder salvarla cuando lo pidas- Fate bajó el arma y desenfoco la vista de su "enemigo".
El sujeto retrocedió lento y con una reverencia, desapreció tras un salto sobre el aire. Como si se desvaneciera al viento.
La lluvia continuaba cayendo, mientras Fate sentía que le llegaban las lágrimas, por un instante no se creyó capaz de lograr semejante hazaña, nadie más lo había logrado, solo una persona, solo el demonio además ¿Qué podría dar a cambio si lo encontraba? Sobre todo porque se trataba e un ser supremo. Pero de alguna forma consiguió controlar sus emociones, por momento nada de eso importo dentro de ella...
-Entonces supongo…que deberé convertirme en un demonio también- dijo y sonrió al cielo oscuro que mojaba su cara.
.
.
.
.
Notas: Me tardé un poco hoy, pero seguimos en el mismo mes, jejeje. Pero aquí seguiremos.
Que la luz del rayo y la estrella iluminé sus corazones.
