La casa del conde Graystone

Eran las nueve de la noche y apenas el auto gris estaba cruzando la gran entrada del hermoso jardín que conducía a la casa del conde. Había una gran casa en el fondo de un inmenso jardín lleno de árboles y en medio una fuente tan grande que parecía una pequeña laguna. La casa era blanca con detallado barroco era muy grande y las luces estaban encendidas en todos las habitaciones que daban hacia la gran entrada. Un camino de árboles rodeaba la gran fuente y conducía a la entrada principal.

Charlotte y Mary estaban impactadas con tanto detallado de la casa y la elegancia de los presentes ahí. Dorian y Diana estaban ansiosos por entrar y ver a la familia Marbleutter. Un auto rojo estaba en la entrada y una mujer alta en vestido negro salió del auto, Daisy Corpseblue y justo después salió un joven de menor estatura cabello castaño claro delgado y sonriente; Ben Corpseblue. Entraron a la gran casa sin siquiera notar el auto gris que estaba detrás de ellos.

Bajaron del auto Mary y Charlotte primero después Diana de la mano de Dorian. Entraron rápidamente a la gran casa admirando cada detalle mientras caminaban a la recepción. Había estatuas de mármol de la familia Graystoney algunos cuadros de condes del pasado y claro cuadros de los reyes y reinas difuntos. Era enorme por dentro llena de muebles y armarios cerrados con llave. Había fácil treinta sirvientes en la recepción y cada uno de ellos acompañaba a un grupo de gente al gran salón donde la fiesta se llevaba a cabo. Un sirviente de amable sonrisa se dirigió a Diana conduciendo a todos al gran salón.

Dentro, todos vestían de gala y en medio del salón había una pista de baile junto a un grupo de músicos, la gente no bailaba solo estaba parada ahí y la mayoría tenía una copa de vino en mano. El conde y la condesa estaban entre un grupo de gente en el fondo del salón. Había algo que llamaba mucho la atención, el decorado que era temático; botánica. Había plantas de diferentes tipos y tamaños alrededor del salón, desde pequeñas rosas en las mesas hasta grandes ramas de bambú, era realmente sorprendente y admirable.

Los cuatro fueron sentados en una mesa cerca de la pista de baile, no se sentaron permanecieron de pie al igual que el resto de la gente ahí, al parecer nadie noto su retraso. Daisy se acerco al grupo y enseguida Dorian y Diana fueron llamados por la madre de Dorian y se fueron. Daisy se dirigió a Charlotte; "¿Cómo es que te dejaron pasar?"

-"También me da gusto verte, Daisy." Daisy sonrió. "¿Quién te acompaña Charlotte?"

-"Ella es Mary Cross, amiga mía de América." Daisy estiró su mano para estrecharla con la de Mary. Mary sonriente tomó la mano y la estrecho fuertemente. "Mucho gusto Daisy."

-"El placer es mío… ¿Mary verdad?"

-"Así es… Daisy." Una sonrisa hipócrita apareció en el rostro de Daisy como era de costumbre hizo una mueca y soltó la mano dándole la espalda a Mary y Charlotte. "No te preocupes Mary, ella siempre es así."

El conde propuso un brindis en honor a su esposa y dio la noticia de que estaban esperando un bebe. El conde invitó a todos a bailar y fue cuando los músicos empezaron a tocar y la pista se llenó de gente, que ahora si bailaban. Mary y Charlotte se hicieron a un lado y caminaron hacia su mesa donde tomaron asiento. La gente bailaba y Diana y Dorian estaban en el centro de la pista de baile. De pronto alguien llegó por detrás de Charlotte y la tomó por la cintura besando su mejilla. Un escalofrío recorrió la espalda de Charlotte, en realidad ignoraba quien era esta persona y se sentía incomoda con lo que acababa de ocurrir.

El joven que la había abrazado ere Ben Corpseblue, quien después de haber hecho esto no pudo evitar soltar una carcajada. "¡Dios mío Ben, estuve a punto de golpearte!"

-"Tú no eres una persona violenta Charlotte." El chico soltó a Charlotte y se volvió a Mary quien ante el muchacho se había sonrojado. "¿Y esta hermosa chica?"

-"Es Mary, Mary Cross."

-"Es un gusto conocerte, Mary Cross. Yo soy Bejamin Corpseblue, pero tu dime Ben." Mary estiró su mano, Ben la tomó y la besó.

Ben se sentó en la mesa junto a Mary, era igual a William pero en miniatura. Mary se volvió a Charlotte ya que no podía ni si quiera hablar con Ben porque se ponía muy nerviosa. "¿Cómo dijiste que se llamaba el chico que conociste hoy?" Ben abrió más los ojos en señal de sorpresa; "¡Cómo se llama, Charlotte!" la chica sonrojada bajo la cabeza y frunció el seño. "Terrence Shinemoon." Ben quedo boquiabierto, Charlotte y Mary no entendían porque la reacción de Ben. "¿Acaso es el hijo del duque Shinemoon?"

-"No hablamos casi nada, solo me dijo su nombre y luego me tuve que ir."

-"¿Era el tipo que esta por allá?" Charlotte voleó la cabeza hacia donde Ben señalaba y ahí estaba Terry. "Est… Sí es él." Mary se volteó y vio al joven. "Oh, es muy apuesto…" Ben se puso serio. "Si lo es pero, no es una buena persona. Es muy egoísta y de hecho siempre está involucrado en peleas y ese tipo de cosas, no sé Charlotte no me gusta para ti. Si quieres yo te presento a alguien pero él no, de hecho lo tienen amenazado; si sigue con esa actitud le quitaran su título de noble. Es todo un rompe corazones, Daisy de hecho está tras él. Ni a William ni a mí nos agradó nunca, pero es todo un Casanova. ¡Vaya tipo!"

-"Charlotte, Ben tiene un punto pero yo pienso que valdría la pena intentarlo. Se ve buen tipo y ha estado sonriendo desde que te vio."

-"¡Ben y Mary! ¡Ni si quiera pienso volverle hablar!"

-"Charlotte… ¿Estás segura de eso?

-"¡Lo digo en serio, estoy muy segura Ben!"

-"Pues viene hacia acá… ¿Si es él verdad Ben?"

-"Si Mary, él es Terrence Shinemoon."

Charlotte y volteó y efectivamente el joven caminaba directo hacia su mesa, Charlotte no pudo evitar ponerse muy nerviosa. La mesa se lleno de silencio, Mary no podía dejar de sonreír y Charlotte no paraba de temblar. El chico caminaba de una manera elegante y siempre con esa sonrisa burlona en el rostro. Charlotte se volteó dándole la espalda a Terry, su rostro se lleno de angustia y emoción. "¿Charlotte?" Era él, con su voz irresistible que hacía que la chica se derritiera ante él. Era demasiado tarde para huir, ya la había visto y ya le estaba hablando. Mary se inclino hacia Charlotte y le susurró en el oído; "¡Vamos respóndele!" la joven clavó sus ojos al suelo. Lentamente alzó la vista y fue volteando para ver a Terry. "Hola."

-"Pensaba en no asistir a la velada, ahora me alegro de haberlo hecho…" Charlotte no dijo nada, Mary intervino en el silencio. "Charlotte; Ben y yo iremos por una bebida… Para que tengan algo de: privacidad."

-"Está bien… No tarden."

Charlotte hizo un intento de de sonrisa mientras Mary y Ben se marchaban. Los dos se habían ido a esconder detrás de una planta que estaba a las espaldas de Terry. Por supuesto fueron a recorrer el salón antes de regresar a su escondite para que Charlotte no los viera. Muchos de los presentes del otro lado de la planta se dieron cuenta que estos dos estaban escondidos detrás, algunos no hicieron más que reírse. Charlotte no sabía que decir así que solo se sentó y Terry a su lado. Terry encendió un cigarro mientras el silencio se alargaba, después de unos minutos de haber estado fumando le hablo a Charlotte; "Tus ojos están brillosos, pareciera que quieres llorar…"

-"Es por el humo del cigarro…"

-"¡Oh lo siento! ¿Te parece si salimos del salón y así podamos hablar?" Charlotte asintió con la cabeza. Terry apagó su cigarro y luego la tomó del brazo y la llevó al pasillo que llevaba al recibidor de la casa. "Bien ya no hay nadie… Solo tú y yo."

-"Eso es evidente Terrence."

-"No me llames Terrence; solo Terry y no uses ese tono de sarcasmo conmigo Charlotte."

-"Terry… ¿Por qué me has estado siguiendo?"

-"Yo no te estoy siguiendo, solo te busco."

-"¿Por qué lo haces?"

-"Charlotte…" Terry se puso serio recargándose en la pared, inclinándose un poco hacia la joven como si quisiera decirle un secreto; "Porque me gustas."

Charlotte dejó salir un suspiro y tomó en sus manos el collar que tenía puesto, era un pequeño corazón de plata que por detrás tenia grabado; Yours for ever. –William. Terry soltó una pequeña risa y agachó la cabeza mirando los zapatos de Charlotte. "Terry yo…" los ojos de Charlotte de nuevo estaban brillosos y las lágrimas ya no se podían contener "¿Vas a decir que yo también te gusto pequitas?" Las lágrimas se regresaron y los ojos de la chica y dejaron de brillar. "Debo regresar, Mary y Ben me esperan."

-"¿Dije algo malo, Charlotte?"

-"Ya te había dicho Terrence que no me llames pequitas. Adiós." Charlotte soltó su dije de corazón y se volvía hacia el gran salón. Terry la tomo del brazo fuertemente evitando dejarla ir. "No te vayas." La chica jaló bruscamente su brazo y Terry la soltó. Lágrimas recorrían el rostro de Charlotte; "Por favor déjame ir." Mientras se limpiaba la cara entraba al salón de nuevo y se dirigía hacia la mesa donde Ben y Mary estaban sentados. "No tarden… Eso nos dijiste. ¿Quién se tardo más? ¿Dónde estabas Charlotte?"

-"Lo siento Mary, solo me encargaba del joven Terrence…"

-"¿Acaso quedaron en una cita?" Charlotte suspiro y negó con la cabeza.

Ben observaba a Mary y después de un rato de estar viéndole y sonriendo se animó y le preguntó si le gustaría bailar. "¡Claro!" Mary se sonrojo un poco mientras Ben la tomaba de la mano y juntos caminaban hacia la pista de baile. Charlotte se quedó en la mesa bebiendo vino tinto mientras veía bailar a Mary y Ben. Desde el momento en que se conocieron ambos tenían una sonrisa cuando veían al otro y su rostro se iluminaba. Que lindos se veían juntos, hacían muy bonita pareja. Charlotte sonreía mientras admiraba la escena. Alguien llegó a sentarse junto a Charlotte, era una figura elegante. "¿Andas tras Terrence verdad?" un escalofrío le recorrió la espalda a Charlotte, era Daisy. "¿Por qué dices eso Daisy?"

-"¡Te vi cuando te saliste con él! ¿De dónde lo conociste?"

-"¿Eres su novia o algo por el estilo, Daisy?"

-"No."

-"Entonces no tengo porque responderte." Daisy estaba furiosa, Charlotte le había ganado. No tuvo más remedio que marcharse de la misma manera como había llegado, como una sombra que nadie nunca notó.

Una vez que Daisy se había ido, Charlotte sintió un alivio muy extraño. Había sido como si Daisy estuviera estrujándole el corazón mientras hablaba con ella, algo muy extraño y aterrador. Tras dar un suspiro la joven bebió un gran sorbo de la copa de vino que tenía en frente de ella, de nuevo sintió la sombra detrás. Lo único diferente es que esta vez no le hablaba solo estaba ahí a su espalda, observando. Un escalofrío recorrió el dorso de la chica mientras la mano del incognito la abrazaba por la cintura. Ben era la única persona que hacia eso pero era imposible que fuese él ya que estaba viendo como bailaba con Mary. "Si tú te vas, yo te iré a buscar; siempre." Terry. No había duda, de nuevo queriéndose hacer el gracioso o ¿lo decía en serio? Charlotte no sabía la respuesta. "Terren… Terry."

-"¿A quién esperabas hermosa?" Nunca antes la había llamado así, siempre era pequitas. Que peculiar. Terry acarició el cabello de Charlotte recogiéndolo con los dedos mientras lo peinaba hacia atrás dejando al descubierto la oreja de la chica. Sus labios tocaron la oreja de la chica y dijo; "Bailemos Charlotte."

-"Está bien."

No había duda que Terry era muy buen bailarín, un vals suave. Terry miraba los pies de Charlotte mientras bailaban ella también veía hacia abajo, sus frentes chocaron. Ambos rápidamente subieron la cabeza y sus narices se rozaron, Charlotte enrojeció. Terry soltó una carcajada y luego deslizando su nariz por el rostro de la chica llegó a su mejilla besándola lentamente y con mucha suavidad. Charlotte suspiro y paro de bailar, Terry también se detuvo. "¿Qué pasa Charlotte?" La joven soltó las manos de Terry, y bajo la mirada. "Nada."

-"¿Vamos afuera de nuevo?"

-"Si, me parece bien."

Salieron del salón y Charlotte tomaba a Terry del brazo, una vez que avanzaron por el corredor Terry paro y puso a Charlotte contra la pared y de nuevo sus narices se rozaron. "¡Terry! ¿Qué haces?" La chica intento aventar al joven pero él era mucho más fuerte que ella. "No digas que no te mueres por darme un beso…" Charlotte no sabía qué hacer, recordó que Mary solía molestar a Joe picándole las costillas con la mano. La joven no vio otra salida más que esa y le picó las costillas a Terry enterrándole tres dedos en el cuerpo, él se encogió reaccionando al ataque mientras Charlotte salía corriendo y se volvía a meter al salón. Corrió y se sentó junto a Mary abrazándola fuerte mientras recuperaba el aliento. "Hom…bres… Todos…son igua…les…"

-"¿Qué ha pasado Charlotte?"

-"¡Terrence… quería besarme!" Ben se paro rápidamente de la mesa y grito; "¿Qué hizo qué?"

-"Lo que oíste… ¡No hagan una escena por favor!"

Ben rojo de coraje se volvió a sentar mientras Mary se soltaba de Charlotte y acariciaba la mano de Ben intentando calmarlo. El joven al sentir la mano de la chica soltó un gran suspiro y también acarició la mano de Mary. Charlotte parecía un títere sentado en la mesa desparramándose como si se fuera a caer al piso, Mary no sabía a quién atender, a la gelatina que se derretía o a la olla que estaba a punto de estallar. Ben finalmente se calmo justo antes de que la cabeza de Charlotte desapareciera bajo la mesa. "¿Te quieres ir a la casa Charlotte?" La joven no respondió. "Mary me ofrezco a llevarlas a su casa, Charlotte no se ve nada bien y Diana no creo que se quiera ir aun."

-"Buena idea Ben, acepto que nos lleves a la casa."

El joven se apresuro a ayudar a Mary con Charlotte, la joven se pudo poner de pie y caminar hasta el auto del chico Corpseblue. Una vez dentro del auto Charlotte se quedo profundamente dormida, iba recostada sobre los muslos de Mary quien le acariciaba la cabeza como una dulce madre. Charlotte no se llevaba muy bien con su madre, esa era una de las principales razones por las cuales no regresaba a América. Desde muy chica había sido enviada con su tía abuela Josephine quien vivía en Londres, la señora se había dedicado a criar a la niña para desposarla con un rico hacendado en América. Esta era la razón principal por la cual Charlotte no regresaba a su continente de origen.

El auto llegó a la casa de los Elric, Ben ayudo a Mary a subir a Charlotte que parecía estar más dormida que una roca. Desde que se habían conocido en el instituto Mary sabía que Charlotte era de sueño pesado y una vez que empezaba hablar dormida no había quien la despertase hasta la mañana siguiente. Charlotte aun traía puesto su vestido, Mary decidió bajar con Ben y despedirse para así después poder cambiar a Charlotte a su camisón de cama. Afuera de la casa estaba Ben recargado en el auto rojo, Mary se acercó lentamente hacia él y le dijo; "Muchas gracias Ben, en realidad te lo agradezco."

-"Oh Mary no hay de que, para eso somos los amigos." La chica soltó una risita encantadora. "Eres muy amable Ben…"

-"Mary traerlas fue solo un pretexto para saber dónde te estás quedando y si me es posible venir a visitarte en la semana, claro si tu quieres."

-"Eso me encantaría Ben." Hubo un silencio pero no incomodo.

Ambos estaban parados en la acera afuera de la casa de los Elric, Mary tenía la mirada hacia el suelo y Ben le alzó la cara sosteniéndola de la barbilla. Los ojos cafés de Mary brillaban cuando les daba la luz del farol que estaba junto a ellos, su cabello rizado estaba sobre su frente y Ben suavemente paso sus dedos deslizándolos para quitar los cabellos que cubrían los bellos ojos de la joven. El chico cerró los ojos y se inclinó hacia abajo para besar a Mary, ella volteó la cabeza hacia el farol y Ben besó su mejilla. Sorprendido abrió los ojos y mientras sonreía despegó sus labios de la mejilla de la joven. "¿Pasa algo Mary?"

-"No. No pasa nada, lo siento Ben." El joven sonrojado tartamudeaba "¡Oh no yo lo siento! No quería besarte, bueno si quería besarte pero besarte…"

Mary puso su dedo sobre los labios de Ben haciéndolo callar. Ben besó el dedo de Mary y ella lo quitó, Ben abrazó a la chica por la cintura acercándola hacia él. Mary abrazó a Ben por detrás de la cabeza y la luz del farol alumbraba los perfiles de los jóvenes. Sus narices se rozaban y poco a poco se deslizaron para permitir que sus labios se tocaran. Lentamente sus labios se encontraron, presionándose suavemente. Ese fue el más tierno y dulce beso que Mary había tenido, despacio se fueron separando y Ben fue soltando la cintura de Mary. La joven vio como Ben se subía al auto y desaparecía por la calle. Mary sintió como si una nube hubiera bajado del cielo para llevara a la habitación donde se quedaría, enfrente a la de Charlotte y Diana.

Mientras Mary subía en su nube de fantasía e ilusión por el pasillo iba caminado Charlotte medio dormida, iba camino al baño. "¿Y a ti que te pasa? ¿Por qué hay estrellitas a tu alrededor?" Mary aún tenía esa cara de ida e ignoró a Charlotte, se metió a la habitación y una vez cerrada la puerta se bajo de la nube recostándose en la cama con una sonrisa en el rostro. Y toda la noche soñó con ese beso, ese dulce y tierno beso del caballero inglés y soltaba suspiros de vez en cuando.