Kuina se agachó en lo alto de la pendiente cubierta de la pendiente cubierta de aceite, viendo a Zoro intentar inútilmente subir por décima vez en el último minuto. Apenas llegó a la mitad antes de que inevitablemente se deslizara hasta la base de nuevo. Suspirando, apoyó su barbilla en la mano, preparada para una larga espera.

—Idiota… –murmuró, pero había cariño debajo de su tono y finalmente una sonrisa se curvó irreprimiblemente en la comisura de sus labios.

Una ligera risita tintineante, afilada como el replique de una campana de plata, atrajo su atención hacia la niña que se había materializado a su lado, vestida con un kimono blanco puro bordado con una gruña de marfil. Su sonrisa floreció ampliamente en señal de saludo ante la familiar forma personificada de Wado Ichimonji, que inclinó la cabeza para reflejar la sonrisa.

Como un espadachín entrenado en el dojo de su padre, una de las primeras cosas que le habían enseñado era respetar a sus espadas, verlos como compañeros y no como herramientas. Las espadas tiene corazones, les diría su padre, toda la clase escuchaba embelesada mientras convertía la lección en una historia. Puede que no vivan ni respiren como lo hacen los humanos, pero tiene almas de todos modos.

Por supuesto, fue solo después de que Kuina se convirtiera en un espíritu que pudo ver realmente a esos espíritus espada en su apariencia personificada. Las espadas con larga historia como Wado Ichimonji, reliquias familiares ejercidas por innumerables generaciones sucesivas, tendían a tener formas humanas. También tendían a parecerse a cierta medida a sus dueños, combinando características del pasado y del presente. Cuando Kuina conoció a Wado por primera vez, no mucho después de su muerte, el espíritu de la espada se parecía bastante a la misma Kuina, con cabello oscuro hasta los hombros y la apariencia de una niña. Esta aparente edad y contextura, en su mayor parte, permanecieron inalterables incluso con el paso de los años, pero Kuina había notado con un poco de diversión que el cabello de Wado ahora tendía a ser más hacia un tono oscuro de verde en lugar del propio azul oscuro de Kuina.

Las otras dos espadas de Zoro, por otro lado, no tenían una apariencia olida, más aura que espíritu. Aún así, Kuina pensaba que podía verlos tomando forma gradualmente. Tal vez un día ellos también tendrían una forma humana como Wado, alimentada por el firme corazón del espadachín en el que Zoro se había convertido.

Zoro finalmente, finalmente llegó a la cima de la cuesta, moviéndose con esfuerzo mientras miraba alrededor antes de partir en una dirección aparentemente aleatoria. Kuina lo atrapó mientras pasaba rápidamente, columpiándose sin esfuerzo sobre su hombro mientras Wado hacia lo mismo en el otro lado.

— ¡Estas yendo por el lado equivocado! –le gritó al oído, pero por supuesto no al escuchó. Ella suspiró. La risa como de campana flotaba en el viento con el placer de Wado, y una sonrisa brilló en la cara de Kuina, incluso mientras suspiraba e intercambiaba una mirada medio exasperada con Wado.

Él era un idiota, pero bueno… él era su idiota.


Notas de la autora:

¿Qué piensan sobre incluir espíritus de las espadas en esta serie? ¿Te gustaría ver más de Wado (y más tarde Kitetsu, Yubashiri y Shusui)? ¿O prefieres que me quede con los fantasmas?

Solo una nota aquí, pero aquellos de ustedes que han leído mi serie "Siempre/Always" probablemente habrán notado que algunos de los aspectos de esta historia son diferentes de los que originalmente escribí en "Siempre/Always". Es probable que haya otros cambios y la historia continúe, en su mayoría modificada para permitir un mejor flujo y coherencia con la trama del canon. Entonces, mientras "Desde las cubiertas del Sunny" gira en torno al mismo tema, las dos series no serán totalmente compatibles entre sí.

En cualquier caso, ¡Por favor comentay dígame lo que piensa! (Capítulo 5 - El Legado de un Sombrero de Paja)

Notas del traductor:

Ya saben, ¡Gracias por leer, sus comentarios y favoritos! Me alegra saber que les gusta la historia~

No duden en pasar a la historia original para dejarle un comentario o apoyo a la autora, pueden encontarla aquí como Stelra Etnae.