CAPITULO IV

Alma gemela

Caminando por los pasillos se encontraban Tomoyo y Sakura. Por fin irían a su primera clase en la escuela.

Llevaban el uniforma de la Universidad LUZAC que consistía en una falda tableada poco arriba de la rodilla y una playera con el escudo de la escuela.

- Y yo que pensé que Syaoran no te caía bien – dijo Tomoyo con una sonrisa.
- Cambio de mi opinión hace unos días – dijo Sakura imitándola.
- ¿Y eso? – Se detuvo para verla a los ojos – Es extraño que tú cambies de opinión.
- Algo sucedió – dijo mientras seguía su camino -. Eso es todo.
- Ya veo – susurró Tomoyo mientras retomaba el camino. En su mente estaban pasando muchas ideas.

Llegaron al aula y entraron nerviosas. Primer día de clases.

- ¿Entonces? - preguntó el chico de lentes.
- ¿Entonces qué? – dijo secamente su acompañante.
- ¿Sakura? – Una sonrisa burlona apareció en su rostro – Pensé que no te caía bien.
- Las opiniones cambian. – Se sentó cruzando los brazos molesto.
- Si tú lo dices – dijo mientras divisaba entrar a las chicas -. Ya llegaron.

Eriol se levantó invitando a Sakura y Tomoyo acercarse a ellos y tomar lugar en las bancas de enfrente.

- Hola Eriol – dijo Tomoyo viéndolo -. Hola Syaoran.
- Hola Sakura y Tomoyo – mencionó el aludido inclinándose ante ellas.

- Buen día – dijeron Sakura y Syaoran al mismo tiempo, para lo cual se vieron a los ojos sonrojándose.

Ella no podía sacar de su mente las palabras de Tomoyo.
La clase comenzó de una manera normal, matemáticas para desgracia de la chica de cabellos cortos.

- ¡Odio las matemáticas! – Lloriqueo Sakura en cuanto termino la clase.
- ¿Por qué? – dijo Syaoran mientras se acercaba a ella -. Son interesantes.
- Para ti que les entiendes. – Se volteó para ver frente a frente al chico – Yo no les entiendo nada.
- Ya verás que con mi ayuda te gustaran.
- Me conformo con pasar – dijo nerviosa.

Los dos chicos iban conversando, la primera semana de clases había finalizado y la materia que más odiaba Sakura eran las matemáticas. Sobre todo porque el profesor creía que ya sabían como hacer los problemas y solo explicaba un poco... así que Sakura quedaba igual.

Sakura y Syaoran llegaron a un lugar entre los árboles, escondido de las miradas, lo habían encontrado entre la semana y ahora era su punto de reunión.

- Cuéntame más sobre ti Syaoran – dijo Sakura mientras se sentaba en el césped.
- ¿Para qué? – La imitó.
- Pasaré algún tiempo aquí junto a ti. – Sonrió – Además nos hemos vuelto amigos, me gustaría conocer sobre mi amigo.
- Mejor tú cuéntame sobre ti – carraspeo el chico.
- ¡Eso no se vale! – reclamó la ojiverdes -. Bueno, hecho, pero tú después.
- Hecho – respondió Syaoran con una sonrisa.

- Bien – dijo -¿qué quieres saber?
- ¿Desde cuando conoces a Tomoyo?
- Desde la secundaría. – Sonrió – Al principio me caía mal, íbamos en la misma clase.
- Creo que tienes una debilidad – decía Syaoran mientras ella ponía cara de no tener idea alguna de que hablaba -: tienes la costumbre de que las personas que te caen mal terminen siendo tus amigos.
- Eso creo – Y sonrío.

Siguieron conversando por horas, contando detalles de la vida de ella pero no de la de él, cosa que Sakura no noto.

Sakura le confeso a Syaoran sobre ese primer gran amor, la voz se le quebrada y los ojos se comenzaron a llenar de gotas saladas: lagrimas.

- ¿Aún te duele? – preguntó un serio Syaoran.
- Yo más bien creo que aún lo amo. – Y suspiró.
- A pesar de lo que te hizo – La vio a los ojos -¿aún puedes amarlo?
- Cuando amas a alguien lo demás no importan. – Fingió sonreír.
- Yo no creo en el amor – dijo mientras volteaba a ver el cielo.
- ¿Por qué? – le tomó la mano.
- Es una pérdida de tiempo y de energías. – Le tomó la mano con fuerza – Solo te distrae de lo básico de la vida.

- ¿Y para ti que es lo básico de la vida?

- Por el momento estudiar y tener una carrera, eso es todo.
- Yo creo que una vida sin amor no existe – susurró.
- Me da igual – dijo mientras se ponía de pie -. Mientras más lejos de mí, mejor.
- ¿Sabes? – Se puso de pie a un lado de él – El amor llega cuando menos lo esperas. – Sonrió.

Syaoran la miró sorprendido.
A pesar de todo lo que Sakura le había contado, del dolor que había sufrido y del daño que aún le provocaban los recuerdos de aquel amor, hablaba y sonreía de una manera tranquila. Sus ojos soñadores lo embriagaron por momentos indicándole que era verdad lo que le decía.

- Uno no puede evitar amar a alguien. – Susurró con la voz quebrada – Cuando alguien importante llega a tu vida muchas veces ni siquiera lo notas.

Sakura comenzó a llorar repentinamente. Syaoran se acercó a ella y le abrazó susurrándole palabras de aliento hasta que se detuvo.
Al poco tiempo él la acompañó hasta su habitación.

- Gracias – dijo Sakura mientras se sonrojaba -, gracias por traerme a mi cuarto. También por lo de hace rato. – Bajo la mirada.
- No te preocupes – dijo mientras sonreía encantadoramente -, sólo que ahora no se como quitaré. – Comenzó a reír.

- Eres un malvado Syaoran. – Le golpeó el pecho mientras reía.
- Yo no soy malvado – mencionó mientras se defendía.
- Sólo travieso – dijeron los dos al mismo tiempo.

El silencio reinó por unos segundos mientras analizaban la situación¿habían dicho lo mismo?

- Buena noche – dijo el de pronto -. Nos vemos mañana.
- Buena noche, si…

Sakura cerró la puerta y se recargo en ella. El corazón le latía fuertemente.

- Es que son almas gemelas – susurró alguien frente a ella.

- ¡¿Qué?! – pregonó Sakura mientras veía sonreír a Tomoyo.
- Nada – mencionó antes de caminar a su habitación.

¿Almas gemelas¿En realidad existe eso?


¡Hola!

No andaba desaparecida, solo cumplía con mis labores como hija/nieta/sobrina y eso, fui a visitar a mi familia paterna a un lugar donde no conocen el internet, se los juro... eso fue algo divertido pero algo traumático. Y ahora voy con mi familia materna... por lo que les dejo el capítulo cuarto de la historia, el cul arregle con mi lap allá donde andaba. Ya tengo hasta el sexto listo, pero de poco en poco.
Les recuerdo que el fic está basado en una historia real (?) que paso entre el que era mi mejor amigo y yo, por lo que cosas como el "boo" o cosas varias que pasarán son cosas que él y yo vivimos en ese tiempo.
Sin mas, nos vemos en unos dias.