Advertencia: Los personajes aquí mostrados son propiedad de Dreamworks y Willyam Joyce a excepción de los que no tengan relación alguna con las obras originales, esos son de mi autoría.
Aclaración: Los personajes de El Origen de los Guardianes se quedaran con sus nombres en ingles
Inglés-Español
Jack Frost-Jack Frost
Sandman/Sandy-Meme
Toothiana/Tooth-Hada
Bunnymund/Bunny-Conejo
North-Norte
Pitch Black-Pitch Black
Capítulo 3: La calma antes de la tormenta
28 de diciembre
Jack se despertó muy temprano, aun eran las 7 am cuando se sentó en el borde de su cama, tenía una sonrisa en el rostro, ese iba a ser un gran día. El guardián de la diversión medito un tiempo, pero al final decidió darse un baño con agua muy caliente para evitar que se congelase.
Cuando salió de la ducha se vistió con su ropa habitual y del suelo tomo una pequeña mochila negra que había preparado desde el día anterior.
Jack se dirigió a la cocina, donde encontró al guardián del asombro preparando el desayuno. Jack ya le había confesado a North sus intenciones con Tooth, luego de que el líder de los guardianes, comenzara a sospechar de porque siempre estaban tan juntos.
El joven guardián se sentó en la mesa que había en medio de la cocina.
-Buenos días hijo-Dijo North mientras ponía frente a Jack un plato de huevos revueltos y una tasa de chocolate caliente. El guardián del asombro había tomado la costumbre de llamar "hijo" a Jack, pues consideraba al albino como su propio hijo.
-Gracias North-Dijo Jack antes de comenzar a comer. El joven guardián termino enseguida y estaba por ir a lavarse los dientes, porque Tooth le prometió que si no lo hacía le haría sentir mucho dolor, pero fue detenido por North quien le puso una mano en el hombro.
-Jack, espero que las cosas entre tú y Tooth funcionen. Te deseo suerte-Dijo North con una sonrisa, la cual fue cambiada por una mirada asesina-Pero si la lastimas, juro por la Luna, que te arrepentirás el resto de tu eternidad de haberlo hecho.
Jack se quedó atónito por lo que acababa de escuchar y por el tono de voz tan siniestro empleado por North.
-No lo hare North, todo va salir bien-Dijo Jack sonriente, el guardián del asombro recupero su aspecto bonachón y amable, y le dio unas palmaditas en la espalda al joven guardián logrando dejarlo sin aire.
Jack se cepillo los dientes por un largo tiempo, asegurándose de que no quedara una sola mancha en ellos. El guardián de la diversión reviso el interior de la mochila, y luego de ver todo en orden se la coloco, tomo su cayado, abrió la ventana y emprendió el vuelo al Palacio de los Dientes.
-o-
Tooth se encontraba en el Palacio de los Dientes, revoloteando con nerviosismo alrededor de las numerosas torres que resguardan los dientes.
-Tal vez deba posponerlo-Le decía Tooth a Babytooth, ésta última rodaba los ojos, no podía creer que su madre fuera tan insegura y en cierto modo, cobarde.-Sí, le diré a Jack que hubo un problema y que tal vez debamos hacerlo otro día.
Babytooth frunció el ceño y chillo molesta a modo de reclamo.
-Sí. Lo sé, se lo prometí a Jack. Pero no estoy segura, nunca he salido con un chico desde antes de convertirme en un espíritu.-Decía Tooth notablemente nerviosa. Babytooth pudo ver a lo lejos, algo en el aire, que se acercaba a gran velocidad hacia el palacio. La pequeña hada trataba de advertir a su madre, pero ésta seguía hablándole sin prestar atención a sus chillidos.
-Él me gusta, pero no creo que sea correspondido- Decía Tooth con tristeza, sin darse cuenta de que Jack se le acercaba lentamente por la espalda, escuchando lo que decía.-Es que, ¿Qué podría ver el espíritu del invierno en una criatura primaveral como yo?
-Podría ver una mujer hermosa, que se preocupa por sus compañeros, podría ver una guardiana responsable, podría ver…-Decía Jack con voz seria, que denotaba seguridad en sus palabras. Tooth se dio media vuelta, con los ojos un poco humedecidos, Jack poso su cayado en el suelo, y tomo las manos de ella entre las suyas y continuo-Podría ver a una bella dama, podría ver a una mujer increíble.
Tooth lo abrazo, escondiendo su rostro en el pecho de Jack. Lágrimas de felicidad resbalaban por las mejillas de la guardiana de las memorias, no se sentía fría en los brazos de Jack, sino cálida y cómoda.
El joven guardián se separó un poco y beso a Tooth en la frente, pasó sus dedos por las mejillas de la guardiana de las memorias para retirarle las lágrimas.
-¿Lista? Tengo algo especial en mente- Dijo Jack con una sonrisa que reconforto a Tooth.
-Sí, estoy lista.
-Vamos a Burgess entonces.
-Espera ¿No es ahí donde vive Jamie?
-Sí, y es donde me convertí en Jack Frost. No te preocupes este día es sólo para los dos.
-Babytooh quedas a cargo-Dijo Toooth, a lo que la pequeña hada asintió- Intenta seguirme el ritmo, Jack.
Tooth vatio sus alas con fuerza y salió del Palacio de los Dientes a una velocidad de vértigo, Jack rio y llamo al viento para que lo ayudara.
Ambos guardianes surcaban los cielos a gran velocidad, atravesando las nubes y dando giros y piruetas. Tooth aún le llevaba la delantera a Jack, cuando, se detuvo en seco y comenzó el descenso, el guardián de la diversión hizo lo mismo siguiendo muy de cerca a Tooth.
Los guardianes aterrizaron en el bosque de Burgess a unos metros del lago congelado.
-Vaya… eres… algo lento Jack-Decía Tooth mientras daba grandes bocanadas de aire
-Fui…caballeroso…eso es todo.
-¡Ha! Si como no.
Ambos rieron mientras se recuperaban, Jack se acercó al lago, lo examino con la mirada unos instantes, y después comenzó a agregarle capas de hielo extra, muy gruesas y pulidas para evitar cualquier tipo de imperfección en la superficie. El joven guardián se quitó la mochila de los hombros, y de ella extrajo un par de patines, color café, para el hielo, que le entrego a Tooth.
-¿Patinar?-Pregunto Tooth sorprendida.
-Así es.
-Jack…yo…no lo sé
-Vamos, será divertido ¿confías en mí?-Dijo Jack tendiéndole una mano a Tooth.
-Sí, confío en ti-Dijo Tooth luego de pensarlo un momento, pero al ver el rostro sonriente de Jack, éste le dio seguridad. La guardiana de las memorias se calzo los patines y le dio la mano al joven guardián.
Jack sostenía con firmeza a Tooth de los brazos para que no se resbalara y cayera. La guardiana de las memorias hacia todo su esfuerzo por mantenerse en pie, mientras se maravillaba por como Jack se movía con total facilidad sobre la superficie helada con sus descalzos pies.
-o-
North miraba detenidamente la Luna, algo no andaba bien, pues el satélite natural no brillaba con su característica luz. En cambio, la Luna, estaba opaca como si algo la estuviese bloqueando.
El guardián del asombro, pronto pensó en activar la aurora boreal, pero al recordar la cita de Jack y Tooth desistió de la idea. North recordó los globos de nieve que había creado hacia poco para la comunicación, y decidió utilizarlos.
El líder de los guardianes se dirigió a su oficina, tomo de su escritorio el globo de nieve y susurro el nombre del guardián de la esperanza. Una imagen se materializo, en ella se podía ver un campo verde repleto de flores, la imagen anterior fu reemplazada por el rostro de Bunnymund.
-Hola compañero ¿Qué sucede?-Dijo Bunny desde el globo de nieve.
-Algo anda mal Bunny, la Luna se ve distinta, ven al taller habrá una junta
-Voy en camino.-Dijo Bunny antes de que la imagen desapareciera por completo.
Esta vez, North susurro el nombre del guardián de los sueños. El globo de nieve rápidamente mostró el confundido rostro de Sandy y un signo de interrogación sobre su cabeza hecho de arena dorada.
-Hola Sandy-Dijo North jovialmente, a lo que Sandy saludo con la mano para después hacer otro signo de interrogación todavía más grande.-Sandy, algo va mal lo presiento, en mi panza, necesitamos reunirnos.
El guardián de los sueños asintió. La imagen desapareció. North miro nuevamente a la Luna, nunca había presentado un cambio de tal naturaleza, ni si quiera en la Edad Oscura. Lo que sea que estuviese provocando tal reacción en el satélite natural, no sólo debía ser más poderoso que Pitch Black, tendría que tratarse de alguien, pero North, por más que intentaba recordar nada le venía a la mente. El líder de los guardianes pensó en llamar a Jack y a Tooth, pero decidió no hacerlo, no quería arruinar su día juntos.
-o-
Jack y Tooth llevaban más de una hora, sobre la improvisada pista de hielo hecha por el guardián de la diversión. La guardiana de las memorias estuvo a punto de caerse en muchas ocasiones, pero Jack siempre lograba tomarla entre sus brazos, se miraban el uno al otro durante un tiempo pero después uno de los dos se separaba sonrojado.
Tooth ya podía mantener mejor el equilibrio, pero seguía apoyándose en el hombro de Jack para no caer.
-¿Te parece si nos tomamos un descanso?-Pregunto Jack, aunque en realidad no sentía ni un poco de agotamiento, lo preguntaba por Tooth.
-Sí. Ya se me están adormeciendo los pies.-En realidad Tooth si sentía cansancio pues no acostumbraba a usar sus piernas para moverse.
Ambos guardianes se sentaron en una gigantesca roca cercana al lago, Tooth se sacó los patines y los deposito en la mochila de Jack. El joven guardián estaba de espaldas a Tooth, regresando el lago a un estado menos sólido, cuando una bola de nieve lo golpeo de lleno en la nuca. Jack abrió los ojos como platos, estaba paralizado de la impresión, pues nunca nadie había logrado golpearlo con una bola de nieve a él, el espíritu del invierno.
Jack se dio media vuelta, lentamente, sólo para recibir una segunda bola de nieve, pero esta vez en pleno rostro, el joven guardián se quitó la nieve revelando una sonrisa divertida.
-Espero que estés lista Toothiana.-Dijo Jack, mientras daba un suave golpe en el piso con su cayado y se materializaban docenas de bolas de nieve.
El semblante de Tooth se volvió pálido al ver la cantidad de bolas de nieve, de las cuales Jack ya estaba tomando algunas. Así fue como empezó una guerra de bolas de nieve entre ambos guardianes, Tooth en repetidas ocasiones, intento atacar a Jack desde al aire, pero el joven guardián también emprendía el vuelo, con ayuda del viento, y alcanzaba a la guardiana de las memorias con sus proyectiles.
Tooth logro segar a Jack lanzándole una bola de nieve en el rostro, luego de esto voló en busca de un lugar para esconderse, el joven guardián no podía creer que la guardiana de las memorias tuviese tan buena puntería. Jack se sacudió la nieve del rostro y vio a Tooth volando, el espíritu del invierno emprendió el vuelo con rapidez y logro interceptar a la guardiana de las memorias en el aire.
Ambos guardianes cayeron al piso, Jack se colocó debajo de Tooth para recibir el impacto, y así fue, pero el joven guardián no mostró dolor alguno, sino que soltó una carcajada, a la que se unió la guardiana de las memorias, el espíritu del invierno, aun en el piso, tomo a Tooth por la cintura, las risas se apagaron y ambos se miraron a los ojos. Jack disfrutaba del perfumado aroma a yerbabuena, que provenía de la guardiana de las memorias, y ella se refrescaba con el gélido cuerpo del joven guardián en contacto con el suyo.
-Perdón. Te estoy aplastando.-Dijo Tooth notablemente sonrojada. La guardiana de las memorias se puso de pie junto con Jack.
Tooth acerco tímidamente, una de sus manitas a la mano de Jack, ambas entraron en contacto, y para alivio de la guardiana, el joven guardián no la rechazo, sino que la tomo con delicadeza y la apretó suavemente.
Las mejillas de Jack habían adquirido un color azul muy intenso. El joven guardián comenzó a caminar, sin soltar la mano de Tooth, y ésta lo siguió sin dudar.
-o-
Bunny había sido el primero en llegar al taller, luego de él, en una avioneta de arena dorada, arribo Sandy.
North los recibió sonriente en la sala del Globo de la Fe, les ofreció rompope y galletas, las cuales Sandy tomo con gusto, pero Bunny declino la oferta entre preocupado y enojado.
-¿Qué sucede compañero?-Se dirigió Bunny a North, con un tono apresurado.
-Es Manny, algo no anda bien.-Dijo el líder de los guardianes apuntando al agujero en el techo que permitía ver a la Luna con claridad.
Bunny alzo la mirada y no pudo creer lo que sus ojos veían, la Luna no brillaba, y no sólo no brillaba, también el tono blanco que siempre la rodeaba ahora era gris y apagado.
-¿Qué causo esto compañero?-Dijo Bunny un poco alarmado. Sandy formo un signo de interrogación sobre su cabeza.
-No lo sé. Pero algo anda mal, lo presiento en…-North fue interrumpido por el repentino y cegador rayo de luz que entro a través del agujero del techo.
La luz apunto al suelo, y en él unas sombras formaron cuatro siluetas, dos pertenecientes a hombres, y las otras dos a mujeres. La sombra luego de un corto periodo de tiempo cambio a lo que parecía ser una nube, que lanzaba rayos en todas direcciones.
-¿Qué es esto?-Pregunto North sin apartar la vista del suelo. Al líder de los guardianes le tomo un momento, pero luego de analizar las siluetas en su mente, un recuerdo le vino a la cabeza, un recuerdo que lo hizo palidecer de horror.
North corrió frenéticamente hacia las escaleras, mientras era seguido de cerca por los otros guardianes. Los tres bajaron hasta el último piso, en el pasillo se encontraba una única puerta llena de moho y polvo, la cual North abrió de una fuerte patada. El líder de los guardianes entro en la habitación, estaba totalmente oscura y cubierta de polvo, pero aun así, el guardián del asombro se encamino a lo que parecía ser una vieja chimenea, sacudió el polvo de la pared y ahí lo vio, un letrero escrito en letras grandes y negras, que rezaba Sellos, y debajo del letrero se encontraba un contador de tres dígitos, y al verlo a North se le abrieron los ojos como platos.
-¿Estas bien North?-Pregunto Bunny un tanto alarmado por la actitud del guardián del asombro.
North se dio media vuelta lentamente, al verlo, sus compañeros se impresionaron, pues el rostro de su líder reflejaba un horror inmenso, un miedo tal, que el semblante del guardián del asombro tomo una tonalidad tan blanca como la de Jack Frost.
Bunny se acercó a North, y éste le puso una mano en el hombro para apoyarse, fue ahí cuando el guardián de la esperanza se dio cuenta que su amigo, una persona a la que conocía por su rudeza y valentía, estaba temblando, pero no por el frío, el cuarto era bastante cálido, fue en ese momento en que el guardián de la esperanza se dio cuenta, a juzgar por la previa actitud de su amigo, que el guardián del asombro estaba temblando de miedo.
Sandy le deposito a North en las manos, unas galletas que él había traído consigo. El guardián del asombro comió las galletas, las cuales lo tranquilizaron un poco, se dirigió a la puerta y les hizo una señal con la mano a sus compañeros para que lo siguieran. North pasó de caminar a correr nuevamente, hasta detenerse dos pisos más arriba, en el pasillo se encontraban un par de puertas que tenían talladas en letras doradas Biblioteca. El líder de los guardianes entro seguido por Bunny y Sandy, el guardián del asombro se detuvo en uno de los pasillos repletos de libros, tomo uno de bastante grueso y de pasta negra que tenían como título, en letras rojas, Espíritus, Guardianes y Caballeros.
Los tres guardianes regresaron a la sala del globo, y ahí, North abrió el libro por la mitad, lo deposito en un pedestal de madera proporcionado por los yetis, una de las páginas estaba cubierta totalmente por una imagen en la que había dos mujeres y dos hombres, North tomo aire antes de comenzar a hablar.
-Este es Morgan Rage*, la ira, es el líder.-Dijo North posando su dedo en el hombre que estaba en medio, éste vestía un elegante traje negro y tenía una piel rojiza, el guardián de la diversión paso su dedo a la mujer que Morgan tenía a su izquierda.-Ella es Eris, la discordia, a la derecha de Morgan se encuentra Merilia Nasilje*, la violencia, a la derecha de Eris se encuentra Sullivan Osveta*, la venganza. Ello cuatro son los heraldos de Maldad.
Bunny y Sandy examinaron la imagen un poco, antes de que North cerrara el libro de golpe.
-Los sellos han sido rotos, eso quiere decir que buscaran a su señor y lo liberaran.-Dijo North muy preocupado, luego alzo la vista a la Luna con esperanza en sus ojos-Manny ¿Qué debemos hacer?
Hombre de la luna volvió a proyectar una blanca luz, que se posó en el símbolo de los guardianes, que se encontraba en el piso. El símbolo se abrió revelando un cristal azul que estaba sobre una roca lunar.
-Va a elegir un nuevo guardián.-Dijo Bunny felizmente, pues comprendía la amenaza con la que podrían enfrentarse-Espero que sea alguien capaz de ayudarnos.
Una silueta comenzó a formarse sobre el cristal, cada vez más adquiría forma, pero en ese instante, desde el Globo de Fe surgió un relámpago rojo carmesí, que golpeo con fiereza al cristal, cual comenzó a tomar una tonalidad rojiza hasta que estallo en mil pedazos y la luz proyectada por la Luna se apagó; los guardianes no cambian en sí mismos de impresión, seguido de esto un estruendoso golpe se escuchó en el taller. Los guardianes bajaron tres pisos por las escaleras que era donde el golpe se había originado. En el ancho pasillo se encontraban dos enormes puertas de madera que resguardaban la entrada al taller. Una vez más fueron golpeadas con gran fuerza, North se puso en guardia, Bunny tomo sus bumerangs y Sandy formo, en cada mano, un látigo hecho de arena dorada.
Las puertas fueron arremetidas por tercera vez, algunos yetis se reunieron con los guardianes cerca de la puerta, y Phil, el segundo al mando en el taller, le entrego sus espadas a North, quien las tomo con firmeza.
Una vez más las puertas fueron golpeadas, pero la fuerza en éste último ataque fue tal, que una de ellas cayó al suelo y la otra golpeo con fuerza la pared de madera, un par de yetis salieron disparados en dirección al grupo que defendía la entrada, sus compañeros los arrastraron lejos del lugar pues estaban inconscientes y tenían cortadas por las cuales sangraban profusamente.
Cinco personas traspasaron la entrada, los guardianes los reconocieron de inmediato, eran Morgan, Eris, Sullivan, Merilia y el último, y que más los dejo sorprendidos era Pitch Black.
-Mi señor, me postro ante sus pies.-Dijo Morgan dirigiéndose al Globo de la Fe y haciendo una larga reverencia, sus compañeros, a excepción de Pitch, lo imitaron-Hoy es el día en que lo liberamos de esa prisión que usted no se merece.
Lo que paso a continuación dejo atónitos a los guardianes y a los yetis: relámpagos rojo carmesí emergieron del Globo de la Fe golpeando las paredes de madera y creando incendios que se extendían con rapidez, en el globo se formaron grietas que amenazaban con separarse en cualquier momento.
Fin del capítulo. Gracias a todos por leer. Se aceptan comentarios, criticas, sugerencias, etc. Agreguen el fic a favoritos si creen que se lo merece.
Rage: Ira en Inglés
Nasilje: Violencia en Croata
Osveta: Venganza en Croata
Comentarios:
Sasha: Me gustó la idea de que Jack y Tooth fueran sorprendidos en su cita pero no pude incluirla porque habría afectado negativamente la trama principal, espero lo comprendas. Pero creo que en un futuro no muy lejano podría incluir a Jack salir lastimado por defender a Tooth. Saludos :)
Nos leemos luego
