¡Por fin nuevo capítulo! :D

Lamento mucho la ausencia por… ¿casi tres meses? Wow, sí que es mucho tiempo, y no lamento, eh tenido mucho problemas y no me sentía con ganas de escribir. Pero les prometo que intentare traerles capítulo más seguido en compensación.

En respuesta al Review de la señorita Nuvil Angela, Las descripciones de los personajes están el mí presentación como autora, además, muchas gracias por su lindo comentario, que bueno que le esté gustando :D

Gracias a todos por seguir la historia y por ser tan comprensivos, los aprecio mucho.

Si notan alguna falta de ortografía oh algo que este mal redactado, pueden decírmelo, todas sus criticas serán aceptadas, pues me ayudan a crecer como autora, sin más por el momento, Comencemos.

Capítulo 4: Noche 1 "Reencuentro" (segunda parte).

El temor invadía mi cuerpo, la habitación estaba totalmente a obscuras y se sentían las respiraciones de los viejos animatronicos cerca de mis oídos, tenía tantas ganas de solo olvidar todo, tomar mis cosas y salir corriendo de ahí, pero algo dentro de mí me decía que me quedara, que todo estaría bien y que no me dejase llevar por el miedo.

Cerré mis ojos, solo me quedaba el esperar el ataque que acabase con mi vida, las respiraciones se escuchaban cada vez más cerca de mis oídos, yo estaba llorando, el pensar que mis mejores amigos de la infancia serían los causantes de mi muerte era algo difícil de asimilar.

Entonces Chica encendió las luces y todos gritaron (ah excepción de Bonnie, claro, pues al pobre le hacía falta el rostro como ya sabemos):

-¡Bienvenida de vuelta! -se me acercan y me abrazan- Te echábamos de menos.

Yo no podía parar de llorar, seguía asustada. ¿Quién no lo iba a estar después de pensar que ibas a morir dentro de un traje de animatronico? Seguro la grandísima idea de "sorprenderme" fue de Freddy, ese oso además de cantante se cree un gran comediante y bromista. Chica le da un codazo al oso, el cual sonríe un poco avergonzado.

-Te dije que sería una mala idea, ¡pareciese como si no la conocieras! –dijo chica en un tono molesto-

-Cálmate chica, no fue su culpa, ninguno de nosotros sabía que reaccionaria de esa manera –dijo Foxy poniéndole la mano en el hombro al oso, el cual estaba rojo de la vergüenza-

-Bueno, ¡pero si lo vuelve a hacer, juro que….! -se le acercó a Freddy de forma amenazante-

Bonnie se interpuso entre ambos, no le gustaban para nada las peleas. Yo me le quede mirando unos segundos antes de voltear la vista a la puerta, ¿yareli estaría bien? No se escuchaban ruidos provenir desde el pasillo y me temía que uno de esos animatronicos afeminados pudiese haberla capturado. Pues sé que a pesar de que foxy fue tras ella, él no le aria daño, siempre fueron muy unidos esos dos.

Sin decir nada Salí de partes y servicios y me dirijo a los baños, el que todo estuviese tan obscuro no me tranquilizaba para nada, siempre me había dado miedo la obscuridad desde que tengo memoria.

Llegue a los baños y para mi suerte estaba foxy fuera de estos, gritándole a yareli para que saliese de ahí.

-¡Vamos marinera, no te are daño!

-¡No saldré! ¿Cómo sé que o me vas a atacar y arrancar la piel?

-¿Acaso me crees capaz de hacerte algo así? -dijo algo frustrado-

-Ammm… ¿sí?

Que terca era esa mujer, siempre dudando de todo y todos, aunque hasta cierto punto eso era bueno, aunque en esta situación no lo era para nada.

-¡Yareli, abre de una vez! -digo mientras golpeo la puerta- él no te ara nada, pero si no sales de una vez, ¡seré yo quien te arranque la piel!

Pude escuchar como ella daba un suspiro cansado y entonces abrió la puerta. Foxy la abrazo y le pidió disculpas tantas veces pudo, yareli simplemente se limitó a apartarlo.

-Volveré a la oficina por mis cosas, y creo que deberías venir tú también.

-¿y porque debería hacerlo? -me cruzo de brazos-

Yareli me muestra su reloj de pulsera, el cual marcaba las 5:40am.

-Porque ya casi es nuestro turno de salida, vámonos de una vez.

-Está bien.

Voy junto con ella hacia la oficina dejando atrás al pobre Foxy sin entender nada.

Nos asomamos a la oficina cuidando no llamar la atención de los Toys, los cuales aún estaban siendo regañados por Frederick.

-Si el señor Fredbears supiese lo que intentaban hacer ¡seguro los mandaría ah desmantelar! -decía el oso muy molesto-

-Lo sentimos jefe, no volverá a ocurrir…

Mi prima y yo tomamos nuestras mochilas y salimos de ahí rumbo a la salida. Mi prima tenía una mirada cansada al igual que yo, aparte de que no estábamos acostumbradas a nuestro nuevo horario, había sido un día emocionalmente cansado. Cuando ya casi llegábamos a la salida sonó el timbre del fin de turno. Suspire aliviada y pude ver como los Toys volvían al escenario.

El dueño llego después de unos segundos, alegre como siempre, abrió la puerta y nos saludó.

-Buenos días señoritas, ¿Cómo estuvo su primer día? Espero no allá habido ningún percance.

-Nos fue muy bien, gracias. Y no se preocupe todo estuvo tranquilo.

-Muy bien, pueden irse a casa, deben descansar para el siguiente turno.

-Sí señor, gracias. –Dijo mi prima mientras salíamos tranquilamente del local-

El día era tranquilo y soleado, lo típico de cualquier día de verano, no había mucha diferencia entre este día y el anterior. El camino hacia casa fue tranquilo y callado, Supongo que era porque no había nada que comentar, oh por lo menos nada cuerdo con respecto al turno.

Mi prima y yo nos despedimos y nos dirigimos a nuestras respectivas casas. Abrí la puerta, subí las escaleras y me dirijo directamente a tomar un baño, seguro eso despejaría mi mente.

El agua fría en mi espalda es el mejor remedio para quitar la tensión, además de que el baño es un buen lugar para reflexionar. Qué bueno que Freddy y los demás aun nos recuerdan, además siguen siendo los mismos de hace 10 años. Que feliz estoy.

Salgo de la ducha y me pongo la pijama, la cual solo es una camisa larga y ancha de color azul claro con el estampado de un pato en la parte de enfrente. Me dirijo a la habitación, me acuesto en la cama y me dispongo a dormir para estar puntual y despejada en mi trabajo.

-Espero que no intenten matarme de nuevo…

Me digo a mi misma en voz baja y poco a poco me quedo dormida.