- Entonces, lo mejor que puedes hacer es demostrarles que puedes- le espetó Mabel levantándola del sillón, tomándola de las manos.

- Pero, al hacerlo solo les demuestro que siempre pueden hacer y deshacer las cosas a su voluntad, y que yo...

- No Paz, no haces eso- la interrumpió Mabel mirándola fijamente a los ojos- lo que les demuestras es que Pacífica no es una chica fácil, y que no importa los obstáculos que te pongan, tu siempre te vas a levantar, más fuerte que antes.

Pacífica sonrió ampliamente, y apretó fuerte las manos de Mabel.

- ¿Dónde has estado todo este tiempo? - dijo Pacífica casi llorando de felicidad-. Ojalá te hubiera conocido antes, quizá mi vida habría sido más sencilla.