Capítulo 4.–Verdades inéditas saliendo a la luz
Lo volteé a ver, estaba serio y tenía cierto brillo en sus ojos, realmente era apuesto, además de dedicado, responsable y atento. Me aclaré la garganta para poder hablar.
–Bueno, comenzó cuando tenía seis años, empecé a notar que sombras se formaban en las esquinas de mi habitación, al principio no les tomaba mucha importancia pero estos comenzaron a crecer, se lo dije a mis padres y como era de esperarse pensaron que era un problema ocular, me hicieron varias pruebas y me llevaron con diferentes oftalmólogos.
–¿Qué tienen que ver los doctores con las heridas en todo tu cuerpo?
–¡Tu escucha! Bueno, como decía, todo eso no dio resultados y lo dejaron pasar por un tiempo, en ese lapso comencé a escuchar voces, y como las sombras, empezaron a aumentar, al principio murmullos, después empezaron a decir cosas horribles y por último gritos y sollozos desesperados, todo iba creciendo y me atormentaba, mis padres se preocupaban más y más, me llevaron con psicólogos, psiquiatras y neurólogos, a los ocho años empezaron a lastimarme tanto física como psicológicamente y mis padres pensaron que yo me auto infligía las heridas. Una noche…Todo se había calmado, si…mi hermano me estaba contando un cuento, se trataba de un conejo que quería alcanzar las estrellas y antes de que pudiera siquiera tocarlas se caía. En fin, yo no… Yo no se como fue que empezó o como terminó, lo que recuerdo es que vi a mi hermano tirado en el suelo, llorando y suplicando, los demonios gritándome que lo matara y a ellos mismos atacando a mi hermano, él ensangrentado y con los ojos abiertos, mis manos temblorosas, ese horrible líquido carmesí pintando mi ropa, en mi cara, metiéndose entre mis uñas, penetrando mi nariz y atacando mis ojos, el sabor metálico y sobre todo a mi madre con los ojos como platos, sin poder creer lo que pasaba.–Comencé a llorar, cada escena daba vueltas en mi cabeza como una rueda de la fortuna, empezaba a fallarme la respiración–¡Ellos dijeron que yo lo había matado! ¡Pero no fue así! ¡Fueron las sombras, ellos fueron los que desfiguraron su rostro! ¡No yo!
¿Cuánto más tendría que llorar para vaciarme? ¿Cuánto más tendría que sufrir? Pude calmarme un poco para seguir narrando.
–Después de eso los doctores pensaron que era preferible meterme a un hospital psiquiátrico, me denominaron como una de las personas más jóvenes en padecer esquizofrenia severa, de ves en cuando los doctores me daban permiso para regresar a mi casa y así pasó el tiempo hasta la semana pasada que escuché a mis padres hablar acerca de una lobotomía, que resolvería sus problemas y que no necesitarían gastar más en medicamentos y hospitales pero, eso no iba a hacer nada mas que ponerme idiota, además los demonios no desaparecerían, seguiría viviendo el mismo infierno solo que sin asimilarlo tanto, haciendo que me dañaran más–Suspiré– Es por eso que llegué aquí, entenderé si ya no quieres que viva aquí, quiero que sepas que no estoy loca o enferma , que yo no tengo control sobre esto, que si decides que me valla no le digas a nadie que me has conocido.
–No será necesario, quiero que te quedes aquí.
–¿Qué? ¿Por qué?
–Porque se que todos los días despiertas deseando desaparecer, por que vives un infierno, por que yo te creo, por que eres parecida a mi, por que toda soledad ha desaparecido desde que estas aquí ¿Necesitas más por qués?
Negué con la cabeza, estupefacta, un leve plumón rojo iluminó mis pómulos y cambié de tema.
–Y… ¿ No me ibas a contar algo a cambio?
–Es conveniente que te lo diga cuando sea el momento pero, para evitar cualquier cosa que podamos lamentar quiero que cuando veas que mis ojos cambien a una tonalidad ámbar, te alejes de mi corriendo, que te ocultes o algo pero no dejes que me acerque a ti, sabrás cuando haya pasado cuando mis ojos vuelvan a la normalidad o cuando…¿Tienes celular?
–No.
–Okay, mañana después del trabajo te compraré uno, es bueno estar comunicados, reanudando, lo sabrás cuando te envíe un mensaje que diga "Estoy bien" ¿Okay?
–Okay
–Ahora a dormir, que mañana me levanto temprano
–¿Y mientras yo que haré?
–Estoy seguro de que se te ocurrirá algo, pero ya duérmete.
–Si, que descanses.
–Igualmente.
De alguna forma su presencia me tranquilizaba, su aroma se había quedado impregnado en mi memoria, una combinación de olores única, el olor metálico con la frescura de un pino, a hierba mojada, era tranquilizante, dormí bien lo que restaba del tiempo. Su voz tranquila me despertó.
–Flaky, ya me voy a trabajar, regreso como a las cuatro de la tarde, puedes prepararte lo que quieras en la cocina, pon las películas que quieras, usa el ordenador que esta en mi cuarto o juega en una de mis consolas de videojuegos, diviértete y no salgas de casa.
Asentí y seguí durmiendo. Cuando volví a despertar eran las nueve y media de la mañana y yo tenía hambre. El día transcurrió lentamente, usé el ordenador, pensaba que si iba a vivir ahí tenía que conseguir un empleo y comprarme mis cosas o algo de comida e incluso pagar renta, sentía que sería una carga para Flippy, además de que me sentía inútil. Después de haber consultado varios sitios y buscar referencias me di por vencida, todos buscaban personas mayores de edad bueno, en sí era comprensible pues muchos empleos se limitaban conforme la edad de las personas. Cualquiera en el que me pudieran aceptar estaba bien para mi, el siguiente paso era decirle a Flippy.
Eran las tres y media cuando acabé y decidí hacer de comer para cuando llegara Flippy de trabajar.
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Flippy estaba de camino a su casa, recordaba el por qué le había creído a Flaky y es que en ese momento el asesino de su cabeza mencionó que él había visto a esos demonios, llegó a su casa y un aroma delicioso le dio la bienvenida, entró y cerró con llave, se dirigió a la cocina, Flaky estaba asando algo en la sartén.
–Hola Flippy, hice la comida.
–Huele delicioso ¿Qué es?
–Bueno, cociné con lo que encontré, que por cierto fue muy poco, sopa de lata, carne asada y helado de limón, deja te sirvo.
Flaky sirvió primero la sopa en los platos hondos, el chico de cabello verde pidió otro plato de sopa al finalizar su porción.
–Comes bastante y muy rápido.
–Claro, debo mantenerme en forma ¿No lo crees?
–Si claro…–Dijo Flaky con sarcasmo, viendo disimuladamente los músculos bien torneados del ex–militar.
Llegó el momento de la carne y también la hora para decirle a Flippy acerca de su plan.
–Flippy… Estaba pensando, si voy a quedarme debería buscar trabajo, no quiero ser una carga para ti y tampoco quiero sentirme como una inútil, además de que no tengo otra forma de pagarte lo que has hecho.
–Con tu presencia me es suficiente paga, pero si tu quieres algo de provecho no te lo voy a impedir, de hecho te ayudaré a conseguir uno pero…
–¡Mierda!
–¿Qué sucede?
–Soy tan estúpida, no puedo creer que apenas me acordé…
–¿Qué cosa?
–Al huir de mi casa me llevé una bolsa con documentos además de algo de dinero, yo supongo que ha de estar en el callejón donde me encontraste.
–¿Y qué esperas? Vamos por él despistada– Dijo levantándose de su asiento y yendo hacia la puerta.
–Voy.– Se levantó torpemente y dejó los platos de comida en la mesa
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Flippy daba zancadas largas y rápidas, procurando no ir demasiado a prisa como para dejarme, yo con trabajos podía mantener su paso pues mi condición física no era exactamente buena, al contrario estaba muy deteriorada.
–Por todos los cielos ¿Qué haré si no lo encuentro?–Dije jadeando justo detrás de Flippy.
–Estarás jodida ¿Por qué eres tan lenta?
–Lo siento mucho señor perfección, pero aún sigo adolorida ¿O se te a olvidado todo lo que te conté?
Cuando terminé de hablar él se regresó y me cargó como si fuera un costal de papas con su simple facilidad, eso hizo que me ruborizara de sobremanera.
–No pesas nada–Dijo, lo ignoré y él siguió el camino hasta llegar a una parte de la ciudad muy descuidada donde me bajó y me acercó a él.– Oye, te había dicho que te compraría un celular, bueno aquí esta, espero y te guste.
–Muchas gracias.
–¡Mira! El callejón esta justo enfrente.
Metí el celular en el bolsillo de mi suéter y nos adentramos en el callejón.
–¿Seguro que es aquí?
–Seguro.
Empezamos a buscar con la vista, realmente no queríamos volver a entrar, avanzamos unos metros hacia un cúmulo de basura, nos agachamos para buscar mejor, milagrosamente estaba detrás de una bolsa negra, nos paramos y caminamos hacia la salida, abrí la bolsa y repasé mentalmente lo que había dentro de la bolsa.
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Dos jóvenes hermanos se encontraban durmiendo entre sacos de basura, silenciosamente para que nadie los viera, a causa de sus escasos recursos vivían del robo que, nunca les duraba pues lo gastaban en drogas o alcohol. Unas voces los despertaron de repente, una masculina, grave y amable y una femenina, dulce e insegura, empezaron a hacerse señas y a comunicarse con los ojos como era su costumbre desde pequeños, habían tomado una decisión, los asaltarían y violarían a la chica, así saciarían su sed perversa de dinero y sexo, en cuanto al chico, lo matarían y lo esconderían en alguna parte.
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–¿Se encuentra todo?– Preguntó Flippy, yo asentí con la cabeza, se detuvo un momento, con la cara en alto y los ojos alerta– Espera Flaky, creo que he escuchado algo.
–A de ser tu imaginación, dudo que alguien entre a este lugar tan…– No acabé pues dos hombres idénticos salieron de detrás de unos cubos de basura, los dos traían antifaces y lo único que los diferenciaba era que uno traía sombrero.
–Vaya Lifty, no sabía que se podían encontrar muñecas así por estos sitios– Dijo el hombre con sombrero.
–Lo se Shifty, menuda suerte que hemos tenido– Respondió el segundo hombre, ambos tenían una mirada llena de codicia, tenía miedo y mi corazón latía como si dentro de él se formara una estampida.
–Par de enfermos, ella viene conmigo.– Dijo posando una mano sobre mi hombro– Vámonos.
–¿Creen que pueden irse así como así?¿Qué se creen?–Exclamó Shifty indignado–Lifty.
El mencionado corrió hacia Flippy, con movimientos rápidos y fuertes intentaba atinarle puñetazos en la cara, el ex–militar los esquivaba gracias a su agilidad desarrollada en la milicia.
–Por favor… No quiero problemas– Flippy se veía extremadamente nervioso, mientras los dos peleaban Shifty me agarró del brazo y me pegó contra la pared, susurraba cosas lascivas e irreconocibles, por cada palabra que salía de sus sucios labios, por cada puñetazo que lanzaba, mi miedo iba creciendo considerablemente.
–¡Flippy!– Volteó a verme, un gran golpe estrelló en su cara.
Cayó al suelo, se agarraba la cabeza como si hubiera algo que lo molestara, se retorcía en el suelo como un gusano, gimiendo o gruñendo parecía que peleaba consigo mismo. Pasaron cinco segundos, los más largos. Los gemelos y yo lo veíamos con extrañeza, se levantó y rió divertido, su cabello tapaba sus ojos pero dejaba ver una sonrisa del tamaño de la luna con colmillos incrustados, algo andaba mal.
–No debiste hacer eso…– Caminó lentamente hacia Lifty– ¿Qué sucede cobarde? ¿No me estabas atacando?¿O es que ya te dio miedo nenita?
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Lifty, encolerizado fue directamente a envestirlo. Al intentar hacerle un gancho al hígado Flippy tomó su puño y en un movimiento rápido lo tumbó en el suelo, sacó una navaja rusa de su bota y la clavó entre la mano del desdichado y el piso. Sus berridos no paraban de sonar.
–¡¿Qué rayos te pasa!?¡Maldito monstruo te voy a..!– La mano de Flippy apretó su cuello dejándolo literalmente sin palabras y lo azotó contra una de las paredes en lo que todos supondríamos una extraña forma de venganza.
–Ojos verdes… Los agregaré a mi colección– Soltó una carcajada y acto seguido metió los dedos a su cuenca ocular, presionando con sus yemas esa esfera blanca y pegajosa, Shifty intentaba gritar pero el resultado era nulo, la fuerza con la que lo sostenía Flippy hacía que solo pudiera escupir gemidos y saliva. El asesino sacó el ojo de un jalón y pateó varias veces al gemelo con gorra en el suelo que terminó por desmayarse, se dirigió al otro chico–Espera, que aún no he terminado contigo.
Lifty quería correr pero por cada movimiento que hacía sentía su piel desgarrarse poco a poco, Flippy se hincó junto a él y le arrancó la navaja, con meticulosa insistencia empezó a cortar su brazo izquierdo. Se escuchaba la carne abrirse por cada movimiento y más tarde ¡CRASH! ¡CRASH! El hueso quebrarse con fuerza, a tal punto Lifty estaba al borde del colapso mental, casi al igual que Flaky, que veía la escena aterrada.
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Estaba aterrada, realmente no creía que el hombre que estaba frente a mi era Flippy, quería detenerlo, hacer algo, gritar, pedir ayuda pero lo único que pude hacer fue expulsar algo que no era una palabra o una exclamación, si no una aberración de letras y sonidos extraños. El ex–militar volteo a verme, sus ojos ya no eran verdes, si no amarillos inexpresivos, asesinos, que se tensaban al verme.
–Flippy…Detente– Por un milagro pude pronunciar esas dos pequeñísimas palabras, tan pequeñas pero no débiles ya que, cualquiera que fuera la razón hicieron que Flippy se detuviera y repitiera sus movimientos gusanescos que lo hicieron cambiar para al fin regresar a la normalidad.
–¡Lárguense! ¡Lárguense antes de que los mate!– Gritó, los gemelos que apenas reaccionaban a su ensordecimiento salieron corriendo apoyándose uno del otro, se levantó miraba el suelo semi–encorvado, los rallos de sol se extinguían y delineaban su silueta a la perfección, las gotas de sangre se escurrían por el rostro y los brazos de Flippy (Ho mi Goshhh que sexy °Q°), sin despegar su vista del suelo me habló– Esto es lo que soy, ya lo has visto, vámonos.
El camino a casa fue extremadamente, el silencio era incomodo pero ninguno de los dos nos atrevíamos a romperlo, a la mitad del camino paramos a esperar que el semáforo marcara el momento en el que debíamos avanzar.
–Flaky…– Me sobresalté– Todo lo que has visto atrás… Al igual que tú no lo puedo controlar, me sucede desde que tenía quince años y fue causado por un accidente en medio del campo de batalla, es mi demonio.
–Sabes Flippy… Te entiendo perfectamente, se que te sientes incomprendido y podría decirte todo un discurso que no serviría de nada pues ya lo sabrías, no serviría de nada que te diera palabras de aliento ni esperanzas falsas ¡Por que no las hay! Lo único que creo que te serviría es decirte que no estas solo por que yo estoy aquí.
–Flaky…
–Somos más parecidos de lo que crees.
–Ninguno de los tiene las manos limpias.
–Creen que tenemos una enfermedad.
–Y los dos sabemos algo que nadie más sabe, a partir de ahora somos nosotros dos contra el mundo ¿De acuerdo?
–Estoy más que de acuerdo.
Nos tomamos de la mano, formando una promesa que llevaríamos a nuestra tumba.
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Hufff, de alguna manera se me hizo muy pesado escribir, espero y este haya quedado largo, por favor, díganme lo que falta y con todo gusto contestare cualquier duda que tengan, dejen reviews y por favor sigan disfrutando de mi historia.
Ahora las respuestas:
Tiffany GAQ: Tachan! Muchisimas gracias :D
Lena: Hola Lena, muchas gracias por haber leído esta historia, en serio me agrada, ojalá y este capítulo me halla quedado lo suficientemente largo (Me tarde una eternidad haciéndolo u.u)
Sasha: Estoy intentando mejorar la narrativa y lo largo del texto, en serio me apoya mucho que me den estas sugerencias :D, con lo de hacer un capítulo con humor… Lo intentaré pero no garantizo nada pues desgraciadamente nada de lo que escribo me resulta gracioso u.u Pero por ti nena lo que quieras, ok no XD
ICE ICE: La tercera es la correcta jajaja aun que estaba muy tentada a poner tu segunda opción jejeje y lo del trabajo, te prometo que el próximo capítulo lo consigue.
Perlacarroza: Ya me di cuenta n.n , muchas gracias por pasarte a leer, en serio me apoyas en mucho.
Mia: Hola Mia, ¿En serio es de tus favoritas? *Q* Te envío un súper abrazo psicológico, te agradezco un buen esto (¿Sabías que tu nombre es el nombre de una canción de Avenged Sevenfold? (Bueno no en sí el nombre por que la canción se llama M.I.A.) Bueno, es una de mis favoritas (LOL no se a que vino eso))
Sakura: ¿Verdad que sí? Es una de esas películas que ves cuando no tienes nada que hacer XD, se que apenas se conocen, el contexto del tiempo lo llevo algo mal (Y supongo que con esto lo demuestro) pero ya sabes YOLO (¿Porqué uso esa palabra si me caga? Aham… Ignora esto ._.)
Jess: MUCHASGRACIASJESSCREELOPORQUEAQUIESTAELCUARTOCAPITULOTEADOROOOOOO (es extraño escribir así XD)
Sigan leyendo para que este cerebro mío siga ideando cosas para ustedes mis queridas lectoras…y Andrés.
