4. Un nuevo amigo

En esa tarde, decidí que lo mejor seria descansar, por eso llame a Jacob para decirle que hoy no viniera.

-alo?-dijo Jacob en el primer tono

-hola, Jacob soy yo, Nessie

-Nessie! Que sucede?- Pregunto expectante.

-no es nada… es solo que en realidad estoy muy cansada y la verdad quería…-Dije un poco decepcionada, en realidad odiaba el hecho de no ver a Jake hoy pero de verdad no me sentía de humor.

-dejarlo para otro día?-dijo adivinando lo que estaba a punto de decir.

-espero que lo entiendas- le conte como disculpa.

-claro que lo entiendo, has tenido un día muy agitado, descansa y mañana hablamos… Por cierto, para mañana tienes que llevar el resumen del primer capitulo de Cumbres borrascosas-Mierda! Hoy no es mi día y aparte tenia que hacer un resumen. La verdad adoraba leer pero en este momento era lo último que quería hacer y menos un libro del que apenas entendía en primer sustantivo. Solo quería descansar y pensar un poco.

-De acuerdo! Nos vemos mañana-y ambos colgamos al mismo tiempo.

Cumbres borras… que? Le preguntare a René, ella debe saber de eso…

Baje las escaleras y vi a mi abuela sentada en el sofá viendo la televisión, en lo que me sintió bajar, se voltio para verme.

-abuela…-comencé.

-si linda?-dijo palmeando el sofá para que me sentara junto a ella.

-bueno, me preguntaba…-dije sentándome-si tu sabias algo sobre el libro Cumbres borrascosas, es que tengo una tarea que hacer con ese libro y no tengo idea de que se trata.

-OH! Cielo… tengo justo lo que tu necesitas-dijo mientras me acariciaba el pelo-recuerdas que ese era el libro favorito de tu madre?

Claro, ese libro era el que mi mama me leía todas las noches cuando tenía 4 años y del que solo me acordaba poco, por lo general me distraía observándola leerme. Se veía hermosa, y solo necesitaba ojear de ves en cuando el libro, porque se lo sabia de memoria. Siempre la admire. El librito no es cualquier cosita.

-espera aquí-dijo y se levanto, dirigiéndose a las escaleras, directo a su cuarto.

Espere más o menos unos 10 minutos. Cuando regreso, vino con una pequeña caja, un poco vieja y desgastada, pero muy elegante de esas antiguas estilo cofre.

-ten-dijo entregándome la caja-quiero que la tengas.

-que es?-dije agarrandola.

-en ella guardo un par de cosas que eran de Bella, entre ellas esta Cumbres borrascosas, sus opiniones de cada capitulo y una carta que escribió para el día que comenzaras a leerlo por tu cuenta-dijo un poco melancólica.

Abrí la caja y saque la carta, le di un par de vueltas buscando algún indicio de que había sido abierta, pero no vi ninguno. Mire a mi abuela quien me miraba con curiosidad

-que dice?-la mire muy extrañada.

-eso no lo se, el contenido solo lo sabia Bella y muy pronto tu también lo sabrás-dijo mientras tomaba mis manos.

Solo logre a asentir, me levante y me dirigí a mi cuarto sin mirar atrás. Abrí la puerta y me senté en mi cama. Abrí la pequeña caja y tome la carta en mis manos, la volví a ojear y la abrí con mucho cuidado, no quería rasgarla, después de todo eran recuerdos de mi madre, recuerdos que me hacían sentirla y me recordarían no olvidarla.

Suspire antes de empezar a leer…

Mí querida Reneesme:

Para cuando leas esta carta, seré la madre mas feliz del mundo, porque esto querrá decir que empezaras a leer aquel libro que por tanto tiempo me ha hecho feliz. Te preguntaras porque te lo escribo en ves de decírtelo, pero es que estas palabras se me ocurrieron cuando tú aun eras una chiquilla. Por favor, apenas la leas ven a darme un fuerte abrazo, así sabré que el día ha llegado. Quiero que sepas que eres lo más grande que tengo en este mundo y que si te perdiera una parte de mi se iría contigo. Y si ese día nunca llega, no va a importarme porque lo mas bello que me ha dado la vida después de tanto sufrir, has sido tu.

Con amor: Mamá

Ya no podía ver nada, las gruesas lágrimas nublaban mi visión. Me quería ir, irme y jamás regresar, Salí corriendo de mi cuarto y de mi casa. No tenia idea de adonde ir, ni siquiera en donde estaba.

Solo sabia que estaba llorando lo que en mucho tiempo no había llorado y que de verdad en ese momento deseaba abrazarle y decirle que yo sufría por haberla perdido, pero obviamente no podía, y este hecho me hizo odiarme y odiar todo.

-Reneesme!-me di vuelta para ver de donde provenía esa voz extrañamente familiar, pero hubo algo que llamo mas mi atención y era un carro que venia a toda velocidad, intente correr pero ya estaba paralizada y pegada al suelo.

Cerré mis ojos fuertemente esperando el impacto, para no tener que ver el momento de mi propia muerte, ya era suficiente con el inmenso dolor físico que sentiría. Pero lo único que logre sentir fueron unos fuertes brazos me sacaban del camino, mientras caía sobre algo que definitivamente no era piso.

Abrí los ojos de golpe y vi algo, mejor dicho a alguien que no esperaba ver. Nada mas y nada menos que al profesor 'Edward Cullen' quien me ayudo a levantarme. En ese momento no se porque, pero solo quería abrazarlo-y lo hice-. El me regreso el abrazo, fue un abrazo calido y tan extrañamente lleno de amor, que hasta me confundió.

Pero no quería pensar en eso en estos momentos.

No sabia que era lo que me había impulsado a abrazar al tal Edward, pero lo que mas me extrañaba, era todo aquello que había sentido en ese momento, solo sabia que eso que había sentido, solo lo había sentido en los abrazos de mi madre.

-estas bien?-dijo con tono de preocupación, una ves que se había soltado de mi agarre.

-no… no lo se-dije entre sollozos intentando calmarme un poco, la verdad me estaba comenzando a sentir un poco avergonzada.

-quieres que te lleve a tu casa? O a algún otro lado?-continuaba su tono de preocupación.

-no!-dije violentamente-A casa no, lléveme a donde sea pero no quiero ir a la casa.

-me contaras que paso?-pregunto sin querer saber el motivo por el cual yo no quería ir a la casa-ven-dijo mientras me daba su mano-ya se a donde llevarte para que te calmes.

Solo le di la mano y asentí, no me importaba a donde fuera con tal de que no fuera a mi casa. Nos montamos en su carro y fuimos a un pequeño prado-al que no fue fácil llegar-él tenia razón, era un lugar en donde cualquiera se podría calmar, era armonioso, tranquilo y muy iluminado. Era hermosísimo y perfecto. Me hacia sentir en casa.

Me tumbe en el suelo mientras las lágrimas y los recuerdos volvían a mí.

Edward

Cuando llegamos al prado, ella se sentó en el suelo mientras comenzaba a llorar, me mataba verla así y ni siquiera sabia porque. Me senté junto a ella a esperar a que se calmase, pero nunca paso, duro llorando como media hora, hasta que al fin se tranquilizo. En ese momento me miro y dijo:

-gracias.

-no hay de que… pero explícame una cosa-me miro desconcertada-que es lo que te ha pasado como para que estés así?

Lo dudo por un segundo pero a la final me respondió. Toda mi atención estaba sobre ella, quería saber que le pasaba, quería conocerla.

-es que, la verdad extraño mucho a mi mama y en este momento me hace mucha falta…-decía mientras se secabas las pocas lágrimas que corrían por sus mejillas, me partió su gesto-mi mama siempre me daba un abrazo cuando estaba así pero… ya que ella no esta, solo opte por salir de casa y despejarme un poco.

Ya estaba a punto de llorar, no solo por recordar que Bella ya no estaba, si no también por ver a mi hija así y sin saber que hacer o decir.

-que te pasa?-pregunto de repente-y por favor, respóndeme con la verdad, porque yo estoy cansada de las mentiras que la gente me dice solo para no hacerme sentir mal y se también te duele la muerte de mi madre y…

-tienes razón-dije interrumpiéndola atropelladamente-si fui alguien importante en la vida de tu madre y si sufrí y sufro por su muerte-me miro verdaderamente sorprendida.

-sabe usted como paso lo de mi madre?-pregunto.

-no, realmente me entere de su muerte hace un par de horas-le respondí sincero.

-creo de tiene derecho a saberlo-dijo tomándome la mano.

Comenzó a contarme toda la historia de su vida. Y cuando digo toda quiero decir desde que nació hasta hace unos minutos atrás, me conto todo lo que le decía su madre de su padre-o sea yo-que no fue mucho pero que nunca llego a saber su nombre y no quería preguntar porque sabia que a su madre le dolía un poco hablar del tema, también que era lo que le había causado su profunda tristeza.

-vaya, pensé que estabas así de triste porque habías cortado con tu novio o algo por el estilo

-novio? Cual novio si yo no tengo-esta noticia me alegraba de verdad, ningún padre quiere saber que su hija tiene novio. Pero la verdad me sorprendió, porque cuando los vi, me di cuenta que se miraban de una extraña manera y vi como el se preocupaba por ella esta mañana. Juraría que eran novios.

Bueno, mejor me quedo con la alegría.

-pensé que el alumno Black era tu novio.

-Jacob y yo?-estaba realmente sorprendida-nooooo...- dijoun poco risueña. Tenia una risa muy linda y calida que me recordaba mucho a la Bella.-el y yo solo somos amigos, los mejores pero nada mas.

-mmm, lo siento, pero es que quedan bien-era la verdad, además tenia que sonar mas como un amigo que como un padre, no me podía permitir que se asustara o pensara mal.

Ambos reímos, y así pasamos el resto de la tarde hasta que René me llamo realmente preocupada, y decidimos regresar.

Había sido un gran e importante paso para mi, me había acercado a ella, a mi hija y me atrevería a decir a que ya éramos buenos amigos.


Hola!!

aqui les dejo un nuevo cap.. tal ves tarde en subir el proximo xq me voy de vieje por una semana.. tratare de actualizar por alla como el miercoles.. si no.. pues se tendran que esperar hasta el porx finde

Besos!