Disclaimer
Highschool DxD y sus personajes son propiedad de Ichiei Ishibumi y de toda la sarta de empresas niponas a la que este asociado, este fic es escrito sin ánimo de lucro, con la mera intención de entretener y como complemento a Highscoold DxD – Dishonored.
Fic hecho en conjunto con Bustercall.
CAPITULO 3 "STAIRWAY TO HEAVEN"
– ¡RROOOOOAAAARRRRRRRRRRRRRRR!
Una oleada de fuego negro que se desplazaba errática por el aire poco a poco se enfila sobre su objetivo, un maniquí que se encuentra a poco más de cien metros de distancia mi ser.
BOOOOOMMMMMMMM
Al estrellarse estrepitosamente contra el suelo esta misma engulle al artilugio sin dejar vestigio alguno de su existencia en el mundo, cada particular de su ser fue desintegrado hasta la más absoluta nada, no queda rastro alguno de lo que fue alguna vez y a su vez tampoco queda ninguna evidencia de lo que lo destruyó.
Ese es el poder de la destrucción de la casa de Bael, aquel que puede destruir todo desde su misma estructura molecular haciendo que no queden si quiera cenizas o rastro alguno de lo que sea su blanco, así mismo tampoco queda evidencia de nada de este.
–No es suficiente.
Nuevamente comienzo a canalizar y a moldear tanto poder como los límites de mi cuerpo me lo permiten y un poco más, no hace falta decir que puedo sentir como mis brazos me arden por dentro y espasmos involuntarios recorren mi cuerpo mientras una estática negra realza mi falta de fuerza para controlar mi poder, tampoco hace falta recalcar que el dolor es suficiente para hacerme enloquecer, es casi como si aceite hirviendo estuviera recorriendo mis venas.
FIIIUUUSSSHHHHHH
Cuatro círculos mágicos salen consecutivamente de mi mano derecha ¡perfecto! Esto es mucho más poder del que puedo usar de costumbre, vamos Rias, ya lo has materializado, ahora contrólalo, domínalo y hazlo tuyo.
La esfera negra aparece y el dolor en mi cuerpo se hace insoportable, a tal punto que mi cuerpo reacciona instintivamente y me hace liberar el poder sin condensarlo adecuadamente.
TRROOMMMMMPPPPPPP
– ¡Kyyyaaaaaa!
Por lo mismo lo que debería ser un poderoso ataque condensado se convierte en una serie de erráticas líneas negras que chocan contra mí misma disparándome hacia atrás, dejándome resentida en el suelo unos instantes.
–Ggggrrrhhh…
Siendo peor, no soy capaz de moverme, cada musculo de mi ser esta resentido y el estallido de poder me ha paralizado casi por completo, patético, incluso mi traje de entrenamiento esta rasgado y quemado dejándome parcialmente desnuda y no puedo hacer nada para cubrirme o tratarme, al menos durante un rato.
– ¡RIAS!
Rayos, por eso mismo me preocupaba el no poderme mover adecuadamente.
Rápidamente escucho los pasos de Akeno acercándose a mí para luego tomarme entre sus brazos y revisar mi estado actual.
– ¡Por Dios! ¡¿Qué has estado haciendo?!
Me pregunta claramente preocupada y enojada.
–No es nada que una curación no pueda arreglar.
Le contesto vagamente, quiero sonar a que tengo completa seguridad de todo, pero no creo que sea muy creíble si no soy capaz de verla a los ojos porque incluso mi cuello no tiene la fuerza para girar mi cabeza en estos momentos.
– ¡¿Tantas ganas tienes de morirte?!
Me grita en un exacerbo descontrolado, quiero replicarle, pero no estoy en ninguna posición ni capacidad de hacerlo.
–Solo llama a Asia para que me cure.
No tengo razón alguna o deseos de decirle nada en estos momentos, de algo servirá el hecho de estar actualmente incapacitada sin ninguna libertad de movimiento.
Tras una hora, tanto Asia como Akeno me miran con reproche mientras estamos en el sótano que le pedí a Onii sama que me ayudara a construir debajo del edificio antiguo, necesitaba un lugar donde entrenar a gusto y como es costumbre en él, no escatimo nada a la hora de invertir en gastos en este lugar, es casi de la misma área de la escuela, equipada con distintos implementos de trabajo y con un amplio catálogo de muñecos de madera que destruir.
Cabe decir que el descontento de ellas no es por la construcción de este lugar ni mucho menos, en parte las entiendo.
–Asia, gracias por curarme, me alegra tenerte en mi equipo.
Le digo esperando alguna respuesta, pero su rostro solo evidencia preocupación, en parte no tengo tiempo para esto.
–Bueno, si no tienen nada que decir o si no van a entrenar conmigo, les sugiero que se retiren, no tengo tiempo que perder.
Les ordeno mientras me pongo de pie, el Twilight Healling de Asia es sorprendente, casi me siento como si recién comenzara a entrenar.
–Rias, debes detener esto…
Deja salir Akeno en un hilo de voz obligándome a verla de nuevo, su mirada se debate entre el enfado o la preocupación.
– ¿Qué te está pasando? ¿Por qué te estás haciendo esto?...
Sobre sus ojos comienzan a agolparse lagrimas que amenazan con salir.
–Esto no es entrenar, literalmente te estás destruyendo en vida.
No tengo tiempo que perder con sus tristes moralismos.
–Al contrario Akeno, este entrenamiento está dando resultados maravillosos…
Le respondo sonriendo divertida, mientras alzo mi puño y dejo entrever una considerable concentración de poder de la destrucción.
Nunca en mi vida pensé que podría llegar a ser tan poderosa tan pronto, en unos pocos años podría ser imparable.
– ¡Pero mírate lo que te estás haciendo!
Me grita una vez más asustada.
–Ya no vas a la escuela solamente por quedarte acá, casi no sales de este lugar y muchas veces te has quedado durmiendo en el suelo de la arena ¡¿Por qué estás tan obsesionada con hacerte tan fuerte?!
Finalmente las lágrimas caen de sus ojos.
– ¡¿Es acaso por lo que ocurrió hace dos meses con Kokabiel?!
Su pregunta me hace molestar sobre manera, por supuesto que es por eso ¡¿Qué clase de persona sin inteligencia y que ralla casi lo estúpido no notaria que lo que ocurrió hace dos meses no es excusa suficiente para sentir que tengo que apurarme a crecer mi poder lo más rápido que pueda?!
–Akeno ¿Acaso tú puedes dejar pasar tan fácil lo que pasamos hace dos meses?
Con mi pregunta se puede ver como un escalofrió lo suficientemente fuerte recorre todo su cuerpo haciéndole retroceder, quiere replicar, pero no es capaz de hacerlo.
No es para verlo, la pelea en la escuela que hubo en ese momento nos hizo darnos cuenta a todos de nuestra insignificancia, especialmente a mí.
0o0o0o0
–Así que quien será ¿Sirzech o Serafall?
Nos pregunta desafiante Kokabiel quién resulto ser quién estaba detrás de todo el asunto de las espadas Excalibur con el único fin de destruir a Rias y a Sona-san, haciéndolo volando la ciudad como método principal.
El panorama actual es preocupante en demasía, ya me encargué de avisarle a Sirzech-sama sobre la amenaza actual lo que sus refuerzos deberían llegar en poco más de una hora, la gran pregunta es ¿llegara a tiempo? Todos acá estamos dispuestos a jugarnos la vida por ello, incluyendo las dos exorcistas de la iglesia.
La batalla empieza tan rápido como todos desenfundamos nuestras armas, sin ninguna clase de guardia más que el arzobispo genocida que utiliza para ejecutar su horrible plan, Kokabiel responde a nuestros embates más violentos ignorándolos casi por completo, sin embargo, lejos de perder su interés o aburrirse, parece estar más metido en nuestra batalla que cualquier otra cosa, nunca protegió a su peón principal, solo basto un tajo de la espada de Yuuto-kun para acabar con su existencia y a su vez, destruir todo vestigio de la espada que estaba creando.
Su plan para destruir la ciudad nunca le importo en primer lugar, simplemente deseaba una excusa para sacarnos a flote y encontrarnos a mano para acabar con todos nosotros el mismo, la diferencia de nuestros poderes es igual de abismal que la edad que nos separa. Y sin embargo como si se tratara de un emperador romano regocijándose con el espectáculo del circo, nos utiliza a nosotros como los enviados a morir, invocando desde lo más profundo del averno aquella criatura que debería barrer con todos nosotros.
GRRRRWWWWWOOOOOLLLLLLLL
Cerberos, perros guardianes del infiernos criados en el Cocitus enviados a proteger las entradas a los distintos territorios demoniacos, uno solo de ellos es suficiente para calcinar una ciudad entera en cuenta de unos pocos minutos, y frente a nosotros hay no menos de cinco.
Nos dispersamos en nuestros equipos para enfrentar todas las amenazas de la manera más efectiva posible, Rias y yo nos enfrentamos a uno, Koneko asistida por la magia de Asia responde por el segundo, Yuuto-kun con su voluntad de batalla encendida se enfrenta al tercero el solo y el cuarto es recibido por Xenovia y por Irina, ambas exorcistas luchando de nuestro lado no deja de causarme repelús, pero cualquier ayuda es bienvenida por ahora.
Y sin embargo, todos nosotros, las bestias del averno e inclusive el mismo Kokabiel, miramos con cierta aprehensión lo que ocurre a nuestro costado, con el peón enviado por Riser y la última de las criaturas, más salvaje que el resto de sus hermanas, sus instintos deben estar respondiendo en la misma medida de su amenaza.
GRRROOOOOOOOOWWWWWLLLLLL
El enorme monstruo de casi seis metros de alto ruge bestialmente antes de disparar una fuerte llamarada contra Issei quien con sus ojos brillando con intensidad recibe el fuego del infierno de lleno en su garra, dispersando los hilos de la llamarada a sus costados destrozando todo a su paso estremeciendo el lugar haciéndonos recordar con suma claridad la escala de nuestro enfrentamiento y recordándome que el mundo mágico y humano depende en este momento de Kaicho y la capacidad de su sequito de contener estos estallidos de poder.
– ¡Issei!
Grito alarmada, aun siendo el con todo lo poderoso que pueda ser en este momento no puedo concebir que pueda con algo así solo por lo que rápidamente volteo a mirar a Rias esperando a que dé la orden de que nosotros lo ayudemos, sin embargo, lo que veo me inquieta sobremanera, Rias esta cruzada de brazos con una expresión de completa frialdad en su rostro, sus ojos afilados miran totalmente concentrada a Issei sin que haya ninguna otra clase de reacción pese a la brutal arremetida que de la que él está siendo blanco.
Sacudiéndome inmediatamente dejo eso de lado, si Rias no va a dar la orden de ayuda, yo iré a auxiliarlo.
– ¡No lo hagas!
Me ordena Issei con un tono terriblemente pasivo para el volumen con el que habla, pareciendo casi que este enfrentamiento casi no tiene importancia para él, saliendo de la llamarada, avanza solo con los daños en su ropa, siendo que su chaqueta actualmente se consume crepitándose débilmente sobre él.
–Me estorban.
Corriendo para luego proceder a sacar sus alas se embate contra el perro del infierno hundiendo su garra en su pata pasando luego de este dejando un profundo corte en el monstruo haciéndole aullar al cielo furioso.
Aquel aullido pareció sonar como una llamada de guerra de este para con sus hermanos quienes pasan a ignorarnos a nosotros para enfocarse en Issei quien sin detener su marcha toma con la garra de su Sacred Gear una de las espadas Sacro demoniacas de Yuuto para luego abalanzarse contra el cerebro que viene frente a él.
De un solo tajo acaba con la vida de este, pero no lo corta limpiamente, el filo de la espada y el poder de este aumenta imprimiendo el poder de un usuario digno y apto, el dueño de la espada propiamente dicho y es evidente que Issei no es este, por lo que lo que el empuña no lo usa como la espada bastarda que pudo romper una espada sagrada, a la manos de Issei es simplemente un trozo de metal con un borde delgado el cual resulto perfecto para aplastar el cráneo de su enemigo y matarlo instantáneamente con su propia fuerza bruta.
BOOST BOOST BOOST BOOST
Las potenciaciones de su SacredGear no se detienen ¿esto no le está pasando factura en su cuerpo? Esto definitivamente es mucho más poder que el que uso en su enfrentamiento contra Riser, pero en esta ocasión solo puedo ver sus mejillas tensas como única muestra de esfuerzo físico.
–Él… ¿Pretende encargarse de todo solo?
Pregunta la exorcista de cabello azul asustada pero impresionada, todos lo estamos.
TRROOOMMMMMPPPP
Dando un enorme salto Issei aterriza en la cabeza de otro de esos monstruos hundiendo la espada en el ojo del monstruo la cual con la fuerza se desquebraja en pedazos. El perro negro ruge violentamente antes de alzarse en dos patas y patear con su garra a Issei disparándolo como un meteoro hacia uno de los muros del gimnasio haciendo que pasase limpiamente su pared.
Aun así, tras su resistencia, el segundo de esos monstruos cae sin vida inmediatamente tras el golpe.
E Issei sale de los escombros como si nada, con una cortada profunda en su brazo derecho pero que para asombro de todos parece no resentir.
GRROOOOWWWWWLLLLL
El tercero se abalanza y al igual que su compañero lanza su zarpa en dirección a la cabeza de su enemigo, quien a tiempo se gira sobre sí mismo para evitar perder su cabeza, pero ese chorro de sangre que se estampo contra la pared nos hiela la sangre a todos.
– ¡ISSEI!
–Estoy bien…
Responde estoicamente, antes de desplegar sus alas nuevamente y comenzar a volar a baja altura rodeando a los tres perros restantes quienes ya se han olvidado por completo de nosotros. Aun cuando él pasa a los lados de nosotros únicamente para tomar otra de las espadas de Yuuto, seguir deslizándose a esa velocidad que casi no puede ser percibida por el ojo nuestro y abalanzarse sobre una pared a la distancia, ¿La razón? Uno de los monstruos pretende arrojar una llamarada como la de sus compañeros, sin embargo, la espada que salió disparada como un arpón al ser arrojada por él se hunde violentamente en el cráneo del monstruo y destruye el costado de su rostro, haciendo que el fuego se escape quemándolo y a otro de ellos, aun así el perro furioso apunta parte de su ataque a Issei destruyendo por completo el edificio donde este estuvo antes apoyado.
Su cabeza explota cuando termina de escupir fuego, a lo lejos Kokabiel simplemente silba fingiendo estar impresionado.
No es para menos, no sé exactamente como lo hace, pero él se desliza a muy baja altura casi como una serpiente para evitar los zarpazos continuos de los cerberos mientras a su vez responde a varios de estos con su propio puño izquierdo haciendo pensar que pese a la diferencia de tamaños ambos tuvieran la misma fuerza.
–Buchou…
Murmura Asia con sus manos en su pecho.
– ¿Qué es esto? Se… sé que Issei-san está peleando por nosotros, pero… tengo miedo.
La entiendo, en el fondo estoy perfectamente igual, esta no es la pelea de un hombre contra cinco bestias caninas, no, esto parece una jauría completa siendo destrozada por un ser aún más bestial que ellos, sus movimientos, sus gestos, el lenguaje corporal completo, delatan la intensión casi bestial y primitiva de Issei en estos momentos.
No, no puede ser bestial ni primitiva, es algo puramente instintivo pero no tan vulgar, un ser vulgar no impondría tanta presencia y terror tanto en nosotros como en su enemigo.
Esta es… la esencia primaria de aquella criatura a la que los otros seres salvajes sobrenaturales consideran su emperador, y este a su vez siendo el emperador de todos ellos.
El dragón emperador rojo.
GRROOOOWWWWLLLLL
Los mismos perros del infierno presienten esto mismo por lo que coléricos pero respondiendo a sus instintos más básicos rugen tan alto como pueden esperando asustar a Issei más de lo que ellos lo están, aun así ninguno de los dos frentes ceden pese a la negativa.
Tras un aullido final ambos monstruos nuevamente se embaten contra Issei quien vuelve a su estrategia de esquivar todos los zarpazos y mordiscos volando a baja velocidad en zigzag, devolviendo de vez en cuando varios de estos con sus puños, sin embargo para ninguno de nosotros es ajeno ver que el enorme poder de la colisión de esos ataques le pasan factura pese a que no lo quiera demostrar, su muñeca derecha está hecha añicos de todos esos golpes que ha dado contra una fuerza superior al choque de un tren.
El mismo comienza a gruñir en cólera, sin embargo, no contra sus enemigos… más bien pareciese que fuera contra sÍ mismo.
–Oi idiota… ¿Esto es todo lo que puedes hacer?
Bufa para sí mismo subiendo la fuerza de su tono al principio tan pasivo y sereno.
Infundiéndose a sí mismo de valor e ira, vuelva a saltar sobre el cerbero más cercano a él, hundiendo su garra en el cráneo de este y pese a que su mano derecha no debería poder moverse más, hunde la misma en la grieta abierta para luego abrir por completo la cabeza del monstruo de manera visceral, desperdigando sangre por toda el área mientras brama como un animal salvaje.
–Este… ¿Este es el poder de los dragones que destruyeron el balance del poder en la gran guerra?
La exorcista de pelo azul mira la escena totalmente impactada, todos lo estamos, es cierto, pero en su mirar puedo denotar cierto atisbo de admiración, es casi como si todo hubiera algo a través de toda esta violencia que ninguno de nosotros podemos ver pero ella sí.
El último cerbero ataca salvajemente escupiendo llamaradas gigantescas, el tamaño de las mismas es aterrador, pero son fáciles de eludir para él ya que no demora en llegar al cráneo del siguiente perro para luego hundir su puño derecho contra el ojo de este.
– ¡Issei!
Su ojo fue aplastado, pero aun con todo lo bestial que pueda ser Issei en este momento, su brazo derecho se resiente por el esfuerzo puesto, momento que aprovecha el can para ponerse en dos patas y dispararlo al suelo con su zarpa incrustándolo violentamente en el suelo, pero lejos de detenerse ahí, ese monstruo inmediatamente salta a donde esta él con sus fauces abiertas, preparado para destrozarlo con sus colmillos
– ¡Issei!
Grito tan duro como puedo.
Por un momento todos temimos lo peor, sin embargo cuando el monstruo saca la cabeza de los escombros, vemos en el interior de su boca a Issei soportando la presión de su hocico con su brazo lastimado y sus piernas, mientras su brazo izquierdo carga una pequeña esfera en su puño.
– ¡HIJO DE PUTA! ¡ESO HA ESTADO CERCA!
EXPLOSION
El colosal rayo verde atraviesa limpiamente el cráneo del enorme perro desintegrando toda la tapa superior de sus sesos acabando así con el último de estos.
En estos instantes creí que finalmente la batalla tomaría una pausa, pero no podría haber estado más equivocada.
Alzando el vuelo hacia nosotros Issei se acomoda de espaldas a la exorcista de pelo azul quien intimidada da unos pasos hacia atrás sin oponer resistencia cuando este empuña la espada sagrada que ella tenía empuñada, soltándola más por instinto de supervivencia que por aprobación.
–Tomo esto prestado.
Simplemente bufa fastidiado cuando siente como esa espada sagrada, Durandal lo rechaza inmediatamente comenzando a pasarle estática por su garra, sin embargo, como casi todo en esta pelea, lo ignora únicamente con el fin de continuar peleando por lo que se limita a anunciar a su siguiente blanco apuntando la espada contra él, el ángel caído que ha maquinado todo esto y está sentado sobre un trono de piedra flotante en el cielo.
Rápidamente si creía que la batalla hasta este punto se había salido de control…
BOOST BOOST BOOST BOOST
Un instante después se convirtió en algo que estaba lejos de nuestra comprensión actual, como una lanza roja Issei se desplazó hacia Kokabiel en una velocidad que no pudimos seguir y que de lo único que pudimos entender fue el ruido de la explosión del trono y el subsecuente eco de metales sonando en el cielo.
En lo alto, una ráfaga negra y roja chocan entre si apenas dando pocos atisbos de los cuerpos chocando entre sí a una velocidad y poder abrumadora, la onda expansiva del cruce de la espada sagrada y las espadas de luz es suficiente para cortar los arboles circundantes.
Aun así, si yo guardaba esperanzas en mi corazón de poder ayudarle a pelear o de que todos juntos podríamos soportar el tiempo suficiente.
FIUUUUSSSSSSSSSS
TROOOMMMMPPPPPPPP
No eran más que una falsa ilusión de tranquilidad.
– ¡Issei!
Sin poder contenerlo más corro hacia donde quien fue mi compañero que acababa de ser disparado como si fuera un meteoro a la tierra, todos los demás me siguen, tan solo al llegar lo que vemos nos deja aterrados, incluso Asia deja escapar un alarido de terror.
La batalla hasta ahora había ido a favor de Issei contra los monstruos de Kokabiel, pero sin embargo, tras poco más de cinco minutos de batalla él está lleno de cortes en todo su cuerpo, su mano derecha cuelga como si los huesos dentro de su muñeca se hubieran pulverizado y su garra izquierda tiene marcas serias de quemaduras que se ven incluso por encima del metal.
Nuestra única esperanza está ahora totalmente inconsciente, digo inconsciente para no pensar que está muerto pero su estado es horrible.
– ¡Issei!
Rápidamente salto al cráter para socorrerlo, pero no responde…
No obstante.
– ¡ALTO TODOS USTEDES!
Volteando a mirar arriba al borde del cráter, Rias se mantiene cruzada de brazos mirando con completa indiferencia a Issei.
– ¡¿Rias?!
No puedo creerlo ¿Qué es lo que le está pasando a ella? ¡¿Cómo puede estar así luego de ver lo que está haciendo él por nosotros y como esta de herido?! Al parecer no soy la única que esta atónita, Yuuto, Asia, incluso las exorcistas no saben que pensar en este momento.
– ¡Hyodo Issei!
Exclama ella con un tono autoritario que conlleva un claro enojo de fondo.
– ¡Recuerdo haberte dicho que el fracaso no sería permitido y que este conllevaría un claro castigo! ¡Así que deja de perder el tiempo y levántate! ¡ES UNA ORDEN!
– ¡Rias! ¡¿Estas demente?!...
Grito sin importar romper el protocolo que ella y yo establecimos de jamás llamarla por su nombre en público.
– ¡¿COMO PUEDES DECIR ESO?! ¡MIRALO! ¡ESTA AL BORDE DE LA MUERTE POR PELEAR PARA PROTEGERNOS! ¡¿QUE ES LO QUE TE PASA?!
Devolviéndome su mirada con una frialdad que no le había conocido nunca, ella simplemente se limita a estrechar sus ojos con disgusto hacia mí.
–Akeno, cierra la boca.
Me ordena ella con un tono particularmente bajo que no sé cómo interpretar ni como debería hacerme sentir en este momento.
Estoy segura que hay algo que se me escapa, sé que Rias ha estado bastante sensible y su comportamiento ha cambiado desde su matrimonio, pero la Rias que yo conozco jamás nos enviaría a ninguno de nosotros a una muerte arbitraria sin ninguna clase de contemplación, sé que hay algo debajo de todo esto que no puedo captar… Entonces ¿Por qué?... ¿Por qué siento este vestigio de desprecio en su forma de ver a Issei?
–Él nos garantizó que podría encargarse de esta situación por su propia cuenta, por lo que les prohíbo completamente cualquier clase de auxilio que le puedan proveer, el saldrá de todo esto con sus propios medios.
Termina de sentenciar dejándonos a más de uno completamente confundidos, ninguno sabe cómo debe actuar en este momento.
0o0o0o0
–Esta… Oscuro…
No hay nada a mí alrededor más que una infinita oscuridad, toda sensación de calor ha escapado de mí y no estoy seguro si quiera si aún tengo una forma corpórea, no puedo ver o sentirme a mí mismo
–Acaso… ¿Morí?...
Probablemente lo he hecho.
No sé cómo he llegado hasta aquí, pero esto solo puede ser comparado con algo tan contundente como la muerte, la absoluta capitulación del todo y la nada, tampoco puedo pensar demasiado, mi capacidad de hilar ideas también se ha ido y ahora solo queda una sensación de estar a la deriva en medio de la nada.
–Issei, mi lindo sirviente… Lo hiciste muy bien…
– ¿Uh? ¿Qué es eso?
Desprovisto mi yo es llenado con la mirada agradecida de RiasGremory con sus ojos llenos de lágrimas, su piel esta lastimada y el cielo verde etéreo brilla mortecino atrás de ella.
–Este lugar lo conozco…
–Así que descansa y recupérate, vive feliz…
–Es el lugar donde yo fallé, el lugar donde todo se vino abajo como si fuera una hilera de fichas de dominó cayendo una detrás de la otra…
Es extraño ¿Ese siempre fue el rostro de Buchou? Ha pasado mucho tiempo desde que vi su mirada tan sincera, honesta y agradecida; luego de ese día no recuerdo haberla visto expresar nada similar en emociones de la misma manera.
–Les presento a mi esposa, Rias Gremory…
–Vencedor de la batalla, Riser Phoenix…
– ¡No pienso dejar que me alejen de mi Issei!
Supongo que el preguntarme por qué es estúpido, la razón que la llevo a un abismo similar al mío fue mi debilidad, ella desesperada me rogo que la salvara y yo no pude estar a la altura de la situación, no es de extrañar que mi castigo fuera vivir el infierno que he vivido hasta ahora.
"Hay un pequeño demonio dentro de todos nosotros"
Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que pelee en su nombre, si antes no tuve el poder para salvarla, esta vez esperaba poder estar a la altura de la pelea, estoy seguro que Riser-sama no podría ganarme de la misma manera que la última ocasión, mi poder ya está muy lejos de eso, pero ahora, he muerto por no estar a la altura de la situación en la pelea contra este ángel caído, que extraño, si no estuviera desprovisto de mis emociones ahora estoy seguro que me invadiría la sensación de frustración por la impotencia.
Supongo que al final, mi destino únicamente será perder cada vez que ponga algo importante para mí en la línea, eso debió haber sido otra cosa a la que debí haberme hecho la idea en su momento, no obstante, para mi buena suerte parece ser que ya no tendré que pensar en eso.
"Debajo de toda esa falsa percepción que tenemos, de nuestros ideales falsos y pasajeros, hay un instinto corrupto y desastroso"
–Buchou, perdóneme, una vez más le he fallado, sé que este nuevo fracaso mío le quitara más cosas de las que ya ha perdido… Sayori, mí amada Sayori… Soy patético, enviudar tan pronto y tan joven es lo peor que le podría hacer a alguien tan pura como tú…
"Odio, decepción, elitismo… Dudas… Todos tratando de encontrar una manera de escapar a su destino"
Es curioso, me duele realmente haberles fallado a ambas y sin embargo, algo que realmente me está escamando dentro de lo que queda de mi ego…
Es haber perdido, no haber perdido nada que me pudieran arrebatar, es simplemente el haber sido derrotado ¡Ridículo! ¡Estoy seguro que ahora podría con cualquier enemigo que pusieran delante de mí! ¡No importa de quien se tratara! ¡Perder es deshonroso, es sucio, indecoroso, desagradable, patético! ¡Perder es sin duda alguna algo que me desagrada! ¡He perdido tantas veces que conozco la derrota lo suficiente para deplorarla hasta su forma más ínfima!
"Destruyen cada vestigio de su propia voluntad deformando cada uno de sus ideales hasta su forma más primitiva y retorcida desprendida de motivación y deseos"
La sonrisa crápula de Buchou en el baile, esa sonrisa que no es de ella, esos gestos que no son de ella, esa forma de comportarse ¡QUE NO ES DE ELLA!
"En su cotidianidad obligándoles a ocultar sus deseos, ahogar todas sus penas en una fingida indiferencia nihilista o en heridas infringidas en su piel y carne, ocultas únicamente por sus finas y ostentosas prendas de vestir"
Antes de darme cuenta, como si hubiera recuperado mi propio ego me encuentro sentado delante de otra versión de mí mismo, su mirada es la que me ha entregado el espejo durante estos últimos días y sin embargo, su piel tiene todas las rastros de todas las peleas que he llevado hasta ahora, inclusive la Boosted Gear se ve precaria y envejecida por su uso.
Es como si fuera yo y al mismo tiempo fuera alguien más, ¿Es la Boosted Gear en si misma?
" Como ves sin importar si fuera por odio o por amor, todos siempre fueron víctimas de un desastre entrelazado que ya existía dentro de sí, ni tú ni ella fueron los primeros ni serán los últimos… Por eso es que nunca deberás culparte de lo les pase de aquí en adelante"
Extendiéndome su mano con total confianza me dedica una sonrisa desafiante.
"Lo único que tienes que hacer es soltar el nudo"
Sin pensármelo mucho realmente, acepto su invitación y tomo su mano, al hacerlo todo mi ser es invadido por la adrenalina pura.
"Y hundirlos a todos en las profundidades del purgatorio carmesí"
–Lo sé…
0o0o0o0
– ¡Te lo ordeno por última vez Hyodo Issei!
Escucho la orden autoritaria de Buchou aun cuando tengo mis ojos cerrados.
– ¡Levántate y cumple con tu deber, o te obligare a hacerlo a la fuerza!
Es cierto, levántate escoria, le juraste que te encargarías de sus enemigos sin importar la situación y en este momento estás tirado en el suelo perdiendo el tiempo, el dolor, el mareo, el frio y la muerte en sí misma no es una excusa para fallar a nuestro deber.
Peleemos hasta la muerte cumpliendo nuestras órdenes.
Mis pulmones se llenan de aire mientras abro mis ojos inmediatamente, el ojo derecho está teñido de sangre que corre de mi frente y aun así veo todo con claridad.
–Como ordene, Rias Gremory…
Respondo firmemente levantándome como buenamente puedo del suelo, aunque mi cuerpo no responda, si quiera siento que soy capaz de respirar adecuadamente.
– ¡Imposible!
Exclama la exorcista de cabello azul viéndome incrédula.
– ¡Una persona normal no debería levantarse con esas heridas!
"Hay un demonio dentro de todos nosotros"
Mujer estúpida, hace mucho tiempo deje de ser una persona normal.
– ¡Issei! ¡Dime que estas bien!
Me implora Akeno san corriendo hacia mi tan rápido como puede, por mi parte solo dar unos pasos me hizo tambalearme del dolor, viéndome en detalle, estoy cubierto de sangre y huelo a carne quemada producto de los cortes de la espada sagrada y del pedazo de metal sagrado que tuve en mis manos hace unos momentos.
–De alguna manera estoy vivo…
Me limito a responder, doy unos pasos hacia adelante cerrando mis puños, aún puedo hacerlo, puedo respirar, eso también ayuda, mientras tenga eso todo lo demás es prescindible.
–Akeno-san, aléjate, tengo una tarea pendiente que cumplir.
Sus ojos se abren tanto como sus cuencas se lo permiten, obligándola a ver a Buchou tras unos instantes cuyo gesto solo me recuerda mi fracaso pero que, a su vez, me recuerda que aquí lo único importante es ganar.
Ganar lo es todo… Detenerme está completamente descartado.
–Oye, lagarto súper desarrollado, sé que estás ahí…
Bufo para mí mismo hablando con esa criatura que habita dentro de mi Sacred Gear, aquella que está dispuesta a pactar poder por mi vida.
–Estoy seguro que no tú tampoco quieres detenerte aún ¿Verdad?
En respuesta la gema del dorso de mi garra brilla con intensidad.
–Estoy seguro que soy mucho más fuerte que la última vez, así que dame todo el poder que puedas brindarme y llévate todo lo que necesites…
No hay una respuesta verbal de ningún tipo, lo que si ocurre es lo que esperaba, la misma sensación de aquella pelea que tuve contra Riser Phoenix vuelve a envolverme, siento que el poder en mi interior aumenta y todo esto es precedido por una armadura que comienza a cubrir mi cuerpo.
–Ohhh… Bueno, esto acaba de tomar un tinte mucho más interesante, parece ser que contigo no hay ningún momento aburrido Hyodo Issei.
Anuncia Kokabiel sonriendo crapulamente pese a su anuncio indiferente hacia mí y a todos los demás.
Concéntrate, adáptate, sobreponte y explota… No hay un solo gramo de mi ser que no esté ardiendo volátilmente en ganas de destruir a ese hijo de puta arrogante, incluso puedo sentir como parte de mi cerebro ha dejado de funcionar únicamente para favorecer este instinto asesino. Esto es un todo o nada, victoria o muerte y no hay campo para nada que no nos entregue a ese desenlace.
Vamos a ganar, nada fuera de eso importa.
BOOSTED GEAR SCALE MAIL
0o0o0o0
–Issei… Issei…
– ¿Hmmmm?
Parpadeo un poco tratando de acostumbrarme a la luz, todavía puedo oír las sirenas de emergencia aunque cada vez se siente más lejanas, el olor a humo me asalta sin previo aviso no pudiendo evitar toser un poco en lo que me levanto.
– ¿Cuánto tiempo me quedé dormido?
–Si ha pasado media hora es mucho.
Me responde Xenovia poniéndose de pie tras de mí, es curioso, a pesar de que le he dicho específicamente que no me ceda su abrigo ella se las arregló para hacerme de almohada humana quedándose entre medio de mi cuerpo y la columna de concreto en la que recordaba haberme apoyado para descansar.
–Perfecto.
Desde el rascacielos en construcción donde nos ocultamos observo hacia la ciudad que poco a poco se va volviendo presa de las llamas, Moscú se ve inundado de multitud de columnas de humo aquí y allá, de tanto en tanto puedo ver las luces de alguna que otra patrulla yendo a toda velocidad por las calles ya sea buscándonos o tratando de organizar a la población.
–Qué raro, no recuerdo que hayamos hecho muchos más destrozos más allá del centro de la ciudad.
Comenta una confundida Xenovia al ponerse a mi lado mientras utiliza a Durandal como punto de apoyo para holgazanear un rato.
–No lo hicimos, eso es parte del plan al fin y al cabo, sin importar lo increíbles que seamos tú y yo lo cierto es que no podemos hacer esto solos, incluso siendo simples humanos, esos pobres diablos que se ponen a destruir lo que les rodea ya sea por miedo o por gusto son los que verdaderamente van a hacer que este mundo se ponga de rodillas.
Mi chica simplemente me observa aún más confundida, pero fiel a su costumbre, simplemente se limita a asentir y no preguntar más nada, Xen cariño, a veces esa falta de curiosidad tuya me quita un poco el ánimo.
–En fin ¿Crees que puedas irte de aquí antes de que se arme la gorda?
–No me siento muy cómoda con ello, recuerda que soy tu espada, si desaparezco en el momento de la verdad entonces que yo esté dentro de tus planes no tiene mucho sentido.
–Tú tranquila yo nervioso, estoy más que seguro que Rias y los chicos van a hacer los primeros en llegar aquí, una vez termine mis asuntos con ella también voy a salir pitando de aquí y yo solo basto para eso, puestos así, lo mejor sería separarnos y reunirnos en un lugar seguro más tarde.
En su rostro generalmente estoico se dibuja una mueca de preocupación, lo entiendo, incluso para ella es más que evidente que me estoy arriesgando más de la cuenta permaneciendo aquí, aún así, si dejo pasar esta oportunidad entonces todo este circo sería un mensaje a medias y todas esas personas habrían muerto para nada.
No me mal entiendan, no es que de repente sienta culpa por todo esto, pero siendo sincero y más allá del rollo de la dominación tampoco es que sea partidario de cargarme gente solo porque sí.
Sonrío antes de tomar su mejilla con delicadeza y plantarle un suave beso en los labios.
–No te preocupes, estaré bien… Te llamó en cuanto haya terminado aquí.
Un poco a regañadientes ella acepta, sin embargo eso no evita que me corresponda la sonrisa, apoyándose a Durandal en el hombro como si fuese una simple chapa de aluminio, ella comienza a correr escaleras abajo quedando como último vestigio de su presencia el eco de sus pasos que poco a poco se van perdiendo.
Por mi parte yo voy en dirección contraria comenzado a subir las escaleras camino a la parte más alta del edificio, no puedo evitar pensar en lo irónico que es el hecho de que este sea el lugar que en este momento este aislado de todo el jaleo ahí fuera que ahora mismo apenas si llega hasta mis oídos como si fuese un murmullo.
"Ganar lo es todo"
–Curioso que se me vengan esos recuerdos a la mente justo ahora, pensar que en ese momento estaba luchando por un objetivo completamente distinto, y aún así, mis motivaciones sean exactamente las mismas.
El viento del invierno ruso vuelve a quemarme las mejillas una vez llego al tejado, el lugar está lleno de herramientas y materiales de construcción, incluso no puedo evitar sonreír al ver la grúa mecánica cuya punta esta unos cuantos metros más arriba incluso, que puedo decir, le he tomado algo de gusto a preparar los escenarios en esta clase de situaciones.
–Bien…
Trueno mis dedos mientras siento como una energía tremendamente conocida para mí se hace presente en el lugar, y por cómo se acerca hacia aquí, estoy seguro que ella está tan ansiosa como yo por vernos las caras.
–Ya lo dije aquella vez Rias… Voy a ganar, nada fuera de eso importa.
0o0o0o0
–Nunca creí… Que llegara el momento en el que estos enfrentamientos terminaran por tener esa clase de escala.
No puedo aprobar de ninguna manera lo que Rias se está haciendo a sí misma, sin embargo, no encuentro ninguna forma de refutar sus razones para actuar, en aquel momento donde Issei quedo enfrentando el solo a Kokabiel llegamos a pensar que ese sería nuestro fin tras verlo derrotado, sin embargo, cuando fue capaz de levantarse de nuevo y conseguir llegar a su Balance Breaker… Es como dice Rias, nos dimos cuenta de nuestra insignificancia.
No me quisiera hacer mal entender, es cierto que hay un grado de diferencia entre el nivel de nosotros con el de un ser milenario como lo es uno de los líderes de Grigory, y nosotros, demonios re encarnados que estamos en el apogeo de nuestra adolescencia, esta diferencia puede ser reducida por medios externos como suelen serlo las Sacred Gears o las particularidades individuales de cada uno como puede ser la Espada Sacro demoniaca de Yuuto-kun. Sin embargo, cuando Issei-kun y Kokabiel pelearon sin hacer reserva de sus poderes, ni yo, ni Rias, ni el grupo de Sona ni ninguno de nosotros pudo hacer nada.
El escudo que había levantado Kaicho cedió tras el primer minuto de choque de poderes sin que ella pudiera hacer nada para evitarlo, las explosiones de energía sagrada desfilaban por el firmamento con suficiente potencia para generar estruendos por toda la ciudad y el choque de fuerzas entre ambos generaba corrientes de aire que mecían los árboles y los cables de luz a la distancia.
No siendo suficiente el hecho de que el poder adyacente de ellos hubiera generado un pánico generalizado a la población civil de la ciudad, fue que la escala del enfrentamiento entre ambos llego a un punto donde se habían desplazado de pelear en la escuela… Miento, fue Issei quien atacando sin ninguna clase de contemplación por nada que no fuera destruir por completo a Kokabiel no le importo llevar el enfrentamiento a las calles de la ciudad, barriendo con una parte de esta colindante con las montañas
Aun dentro de todo, para nuestra buena fortuna la pelea final termino relativamente rápido el ultimo estruendo del que fuimos testigos fue ya en los bosques que quedaban subiendo la colina de la iglesia donde ya todo instinto asesino había desaparecido y solo quedaba la cacofonía silente del fin de la batalla mas no la disminución de la tensión.
"Esto es… Interesante…"
Cuando Rias y yo llegamos a donde estaban ambos, encontramos para nuestra sorpresa e incredulidad al ángel caído completamente derrotado, hundido contra los muros de la iglesia con sus carnes completamente magulladas deformando parcialmente cualquier rastro físico que de los que antaño se enorgullecía, sus ropas estaban teñidas de su propia sangre y pese a no haber muerto, su cabeza colgaba hacia abajo goteando de las heridas de su cabeza.
"Un resultado satisfactorio…"
En contra parte, Issei se erigía sobre una pila de escombros imponente, sus heridas se veían disfrazadas por su armadura, pero su rostro sin casco demostraba la demacración de su ser similar a la de Kokabiel, sin embargo, su mirada endurecida era acompañada por una sutil sonrisa mientras apretaba y alzaba su puño izquierdo manchado en sangre, mirándolo complacido.
–Issei…
No pude evitar susurrar, definitivamente estábamos a salvo gracias a él, pero este sentimiento, definitivamente no podía sentir que hubiéramos ganado nada en esta pelea.
– ¡Hyodo Issei!
Por otra parte Rias, no pretendiendo mantener mas nuestra presencia oculta, lo llamaba obligándole a que ahora el la mirase.
–Buen trabajo…
En ese momento no sabía cómo sentirme ¿Cómo podía decir ella que este había sido un buen resultado? La ciudad estaba parcialmente destruida y en caos a tal punto que el grupo de Sona había tenido que pasar de mantener un escudo a controlar a la población del lugar, Issei estaba terriblemente herido y este que estaba de pie victorioso definitivamente no era el mismo Issei-kun que nosotros conocimos ¡¿Cómo puede estar tan… Tranquila y satisfecha?! ¡Por Satán! ¿Qué clase de Pantomima están realizando estos dos?!
–¿Debo ejecutarlo?
Preguntó este sin ningún atisbo de emoción en su voz, volteando nuevamente a mirar a su indefenso enemigo, el tono con el que habló me causo un horrible escalofrió por la sangre fría que destilaba.
–En otro caso sería satisfactorio, pero entregarlo vivo a mi hermano será lo mejor…
Respondía Rias con un tono similar al de él.
–La aparición de este… Sujeto y su plan solamente ha generado tensión en la delicada relación entre las tres facciones, así que él mismo será la solución a este problema.
–Entendido…
Contesta renuente a mostrar alguna emoción, sin embargo, cuando intenta dar el primer paso para descender sus piernas pierden su fuerza y trastabilla temblando, ya antes de entrar en modo Balance Breaker había recibido una enorme cantidad de daño, no sé qué tan herido este en este momento tras haber llevado su pelea a esta clase de escala.
Aun así…
Quien llega a evitar que se desplome bajo su propio peso es Rias misma quien antes de darme cuenta ya estaba a su lado, con una mano en su pecho y la rodeando su espalda permitiéndole a él apoyarse en el hombro de ella, con ese gesto finalmente toda tensión y toda intensión de pelea ha desaparecido del ambiente, Kokabiel difícilmente está vivo y hemos destruido todos sus planes, la amenaza terminó, incluso puedo ver como Rias se permite sonreír en ese momento, no obstante, algo me confundió… Y fue ver como ella llevaba sus labios cerca del oído de Issei susurrándole algo, no sé qué haya sido lo que le dijo pero…
– ¡AAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRGGGGGGGGGHHHHHHHHHHHHH!
Tras unos segundos donde la fría expresión de Issei se comenzó a agrietar poco a poco dejando ver genuina tristeza, un grito lastimero pero potente sale de su garganta mientras recomponiéndose se suelta de Rias y aprieta ambos puños mirando al cielo, mientras las lágrimas caen libres por su mejilla.
0o0o0o0
–Cariño ¿Gustas más?
Pregunta Sayori con una sonrisa brillante en su rostro ofreciéndome un poco más de comida desde la cocina puesto que mi plato está vacío, bueno, una de las ventajas de que nuestro hogar en territorio Phoenix sea algo pequeño en comparación al amplio jardín que este tiene, es que desde la cocina la vista a la sala sea prácticamente obligatoria como si se tratara de una casa promedio japonesa.
–Sí claro, de hecho, tengo bastante hambre.
No miento, tuve la buena suerte de ser esposado a una bella mujer que cocina como los dioses, Sayori querida, algún día de estos tenemos que pasar por casa de mis padres, puede que mi madre pueda aprender una o dos cosas de ti a la hora de cocinar que le ayuden a hacer más llevadero su divorcio.
–Con gusto.
Me responde nuevamente con esa sonrisa tan brillante que hace que la mayoría de nuestras visitas termine desviando la mirada a otra parte por miedo a ser enceguecidos, realmente se le ve especialmente contenta estos días desde que volví del mundo humano luego de mi pelea contra Kokabiel.
–Hemos escuchado de tus logros Issei-kun, excelente trabajo.
–Realmente nos has impresionado, este es un logro digno de la casa Phoenix.
La pelea se salió por completo de control, no esperaba que el conflicto que se entretejía con el asunto de las Excalibur robadas terminase llevándonos a todos a una pelea contra un ser que aparecía como una monstruosidad en la biblia, la misma escalo niveles de peligrosidad tales que temí por mí mismo en ese momento por primera vez en demasiado tiempo. Sali vencedor es cierto, pero hay ciertas cosas de esa batalla que a este momento me siguen dando vueltas la cabeza más de lo que me gustaría reconocer y de las que no me siento muy orgulloso.
"¿No se sintió bien el poder?"
–Aquí tienes.
Dios, esto se ve tan delicioso que no podría parar de comerlo sino hasta que se agotara… Y creo que eso es lo que haré.
–Gracias, buen provecho.
Luego de caer inconsciente en los brazos de Buchou, lo que recuerdo fue haber despertado en el inframundo en la mansión Phoenix, no entendí mucho de lo ocurrido en ese momento, pero solo sé que Asia me estabilizo lo suficiente hasta que llegue a ese lugar y me vertieron lágrimas de Phoenix para volver a la vida.
Si bien el Twilight Healling de Asia siempre me pareció impresionante, la sensación de recuperación instantánea que ofrece una sola de esas cosas es algo que aun escapa a mi comprensión.
Toc toc
–¿Uh?
Es raro, a estas horas de la tarde no solemos recibir visitas, o no al menos que yo recuerde… Claro que tampoco es que llevemos demasiado tiempo juntos Sayori y yo viviendo como pareja en una zona aparte.
– ¿Más condecoraciones?
Me pregunta divertida mi esposa haciéndome sentir cierto arrobo de vergüenza.
Desde mi victoria contra Kokabiel las cosas dieron un cambio radical en lo que respecta al trato que se me daba como sirviente. Si bien el entrenamiento sigue siendo tortuoso y sigo viviendo con relativa comodidad más allá del castigo físico. El trato de los Phoenix pasó de ser netamente protocolario a ser uno más cordial.
"Hyodo Issei, te agradezco de corazón tus esfuerzos realizados durante la última batalla, gracias a ti Rias y Sona no terminaron lastimadas… Me gustaría condecorarte de alguna manera por tus logros"
Si bien eso ya era suficiente para hacerme sentir un tanto confundido y levemente cohibido, no demoraron en llegar los halagos y las concesiones de inclusive los Dai Maous, entre la alta sociedad demoniaca mi batalla contra Kokabiel fue vista como una hazaña y por ende tanto yo como la Casa Phoenix fuimos llenado con una serie de honores que a día de hoy me incomodan más de lo que me gustan.
Pero no puedo negar que es un cambio que me hace feliz, gracias a eso ahora tengo permitido pasar más tiempo con mi esposa y de manera que ella no tenga que estar recibiéndome todos los días con un botiquín en sus manos. De hecho, llevo poco más de cuatro días sin tener que presentarme a ningún compromiso que no sea el que tengo con mis tutores estudiantiles. Puedo decir que en estos momentos mi vida se resume a pasar el tiempo con Sayori en este bucólico espacio del terreno de los Phoenix.
Al abrir la puerta me encuentro delante de Riser-sama quien se encuentra junto a Yubelina-sama, atrás de ellos se encuentra Mihae-san e Isabella-san.
–Riser-sama ¡Buenas noches!
Saludo inmediatamente un poco sorprendido por esto, no es como si no esperase que alguna vez pasase por acá, pero ni remotamente pensé que fuera a ser a estas horas y en compañía que no tiene aspecto de ser nada formal.
–Hola chico…
Me saluda él gesticulando con su mirada para que le permita pasar, por supuesto me hago a un costado dejando que los cuatro sigan, Sayori como si hubiera estado preparada toda su vida ya tenía en el mesón armado un juego de té con su respectivo pastelillo de cortesía.
–Disculpen la interrupción…
Saluda Yubelina-sama con ese tono tan agraciado que suele cargar pese a su extravagante apariencia.
Segundos después, todos nos encontramos sentados en los sillones de la sala principal, nuestros invitados degustando de los postres que prepara Sayori y que me escama un poco no poder comérmelos todos yo solo con ella como lo hacemos regularmente.
–Estos pastelillos están deliciosos, y el té no se queda atrás…
Señala Mihae-san con cierto protocolo pero no ocultando su gusto.
–Sayori-san, ¿Te importaría compartir la receta conmigo?
–Por supuesto, no me molestaría…
Contesta ella encantada por el halago.
–Si encuentras tiempo libre en algún momento no me molestaría compartirte la receta.
Cabe decir que, si bien hay cierta jovialidad en el ambiente, esto no deja de ser la visita sorpresa de mi dueño (Por más horrible que suene esa es mi realidad) a mi hogar, por lo que no puedo evitar sentir cierta tensión de solo verlo aquí.
–Disculparas las horas de visita Moco… Hyodo Issei…
Señala Riser al parecer evitando ser demasiado informal conmigo al menos delante de mi esposa.
–Aunque no lo creas, Mihae y Yubelina solían pasar mucho tiempo junto a Sayori por lo que nos pareció buena idea venir aquí a visitarlos.
–Claro, no hay problema…
Contesto un tanto escéptico, si es cierto que tras unos minutos logrando vencer la tensión que se sentía en el aire las tres comenzaron a charlar animadamente siendo acompañadas levemente por una cohibida Isabella quien poco a poco se dejaba llevar por ellas. No obstante, puedo denotar cierta incomodidad en el rostro de Riser-sama y estoy seguro que por más que trate de disimularlo yo tengo su mismo gesto en este momento.
No voy a negar que no le agradezco todo lo que ha hecho por mi hasta ahora, no obstante, nada de eso puede ocultar el hecho de que básicamente fui arrebatado de todo lo que quería por culpa de él y que de no ser porque esto es algo que únicamente hace por mantener una imagen con su familia o para su provecho a futuro. Estoy seguro que no dejaría de tratarme como lo hacía antes de unirme a él… A estas alturas es una observación casi ridícula, pero no puedo dejar de sentir resentimiento contra él por esto. Más si le sumo lo que también le hizo a Buchou.
–Bueno, este parece ser un ambiente para chicas…
Señalo Riser sama tratando de sonar un tanto abochornado pero era claro que solamente era una excusa para irse por la tangente.
–Señora Hyodo ¿Le molesta si le robo un momento a su esposo? Necesito discutir una cosa con él.
Un tanto extrañada por eso Sayori mira a las súbditas de Riser, notando como ellas no parecían extrañadas por la petición, más bien parecían que estaban esperando por eso.
–Claro, no hay problema…
Contesta ella llevando su mano a su pecho con una sonrisa para luego mirarme.
–Cariño, ya escuchaste.
–Hi…
Respondo levantándome del asiento, acción que él imita.
– ¿En el jardín estará bien?
–Sí, será un buen lugar…
Señala él haciendo un ademan con su cabeza para que lo guie hasta este, tras unos segundos dejamos a las mujeres en la sala charlando amenamente mientras que ambos ya estamos a poco más de diez metros de la entrada principal donde ese aire rutinario que había estado causando incomodidad desaparece por completo.
–Bueno, ya estamos a solas…
Señalo buscando romper el silencio incomodo que se había asentado momentáneamente.
– ¿De qué necesita hablar conmigo Riser sama?
Mirándome de reojo pareciese que se quiere tomar su tiempo para acomodar sus ideas, extraño, él siempre ha sido la clase de personas que dice las cosas sin mayores tapujos y ahora pareciese que le incomoda hablar conmigo.
–Supongo que postergarlo más sería tonto…
Finalmente concede él suspirando antes de encararme con el porte superior que suele hacerlo siempre.
– ¿Sabes? No puedo negar que tu potencial explotable es una de las cosas por las que decidí invertir tiempo y recursos en tu formación luego de tomarte como sirviente, debo decir que estoy complacido con los resultados que has mostrado, al derrotar a Kokabiel y evitar el reinicio del conflicto entre las tres facciones el nombre de la Casa Phoenix gano aún más prestigio y eso es algo que para nuestros negocios viene siempre bien, no obstante no dejas de ser un dolor en el culo cada que tengo que tratar contigo…
Debo decir que esta confesión es algo que algo que sabía que tarde o temprano tendría que llegar, podemos pretender tener la relación amo y sirviente más formal del mundo, pero hay una cosa que es clara.
Como hombres somos enemigos, no hay nada que palee esa situación por más que no pueda hacer nada al respecto con ese sentimiento.
No obstante, ese no parece ser el tema de discusión acá.
–Ambos sabemos que nunca podrás perdonarme lo que paso con Rias y de hecho no me puede importar menos. A estas alturas deberías tener atornillado en tu cabeza el hecho de que ambos pertenecen a mundos distintos y el sentimentalismo de un par de niños idiotas jamás primara sobre los intereses políticos y sociales del inframundo. El hijo que ella y yo vamos a tener no solamente es la unión de dos de las casas demoniacas más poderosas del inframundo, sino también uno de los pocos demonios de sangre pura que ayudaran a evitar que la sangre demoniaca se pierda con el paso del tiempo…
Mi mirada se estrecha, él no ha dejado nunca de usar eso como excusa para arruinar la vida de Bucho y la mía, en su momento esto me pareció un abuso que tenía que ser detenido, todo el mundo tiene derecho de escoger con quien estar y ser feliz… O así pensaba antes; habiendo estudiado y vivido en el inframundo durante todo este tiempo, puedo decir que entiendo lo que me dice este imbécil y pese a querer negarlo, es cierto.
La situación de la raza demoniaca es demasiado precaria. Son pocos los demonios puros que quedan y si bien el sistema de evil pieces ayuda a paliar la escasez de población estos jamás ayudarían a mantener las líneas sanguinas demoniacas, ignorar esto sería condenar a su raza a perder eventualmente su genealogía biológica, siendo así ¿Seguirían siendo demonios? No, por supuesto que no.
–Aun así pese a lo que piense, debo reconocer que has trabajado duro y gracias a eso Rias y los demás siguen viviendo tranquilos en la superficie y la guerra no estallo nuevamente, eso merece un reconocimiento adecuado… No solo meritorio sino también personal…
Habiéndome dicho eso, posa sobre mi hombro su mano y me mira con algo que solo puedo interpretar como confianza.
–No te puedo detestar más mocoso y sé que el sentimiento es mutuo, pero puedo garantizarte que tienes mi genuino respeto y agradecimiento… Por eso tengo una propuesta que hacerte.
Aquello me deja un poco patidifuso, inclusive la hostilidad desaparece de mi mirada por un momento.
–Ravel ha solicitado su juego de piezas demoniacas y se lo han concedido, pensando en eso no puedo dejar que cualquier aparecido trate de usar esto para anclarse al noble Clan Phoenix por lo que quiero intercambiarle a ella mis ocho peones actuales y ofrecerte a ti ese lugar…
Parpadeo unas cuantas veces tratando de asimilar la noticia, al principio creo escuchar mal, pero al voltearlo a mirar, me sigue mirando con esa confianza que solo transmite alguien que te ve como familia.
–Sí, quiero que hagas parte directa de mi nobleza.
Parece ser que no estaba escuchando mal, me está ofreciendo dejar de ser un sirviente al uso, un sujeto descartable para pasar a pelear como un miembro genuino de su clan, como un súbdito oficial el cual lo representara públicamente sea en eventos sociales o en Rating Games. Pareciera ser una tontería, pero eso significaría ¿Me está reconociendo como alguien a la altura para representar a su familia?
– ¿Por qué?...
Me limito a preguntar, no es que sienta alguna expectación o alegría con esta noticia, es solamente que hasta este momento he sido arrastrado tantas veces en el lodo por su culpa, he pasado toda clase de humillaciones y más de una vez he estado al borde de la muerte por cumplir sus caprichos…
¿Por qué de repente quiere ofrecerme lo que básicamente es posición política en su familia como si me reconociese como un igual a Yubelina-sama?
–Tsk…
Parece ser que esa pregunta era la razón de su inconformidad, para el también debe ser incomodo esta situación, pese a que me detesta el necesitar o querer que lo represente y darme ese voto de confianza debe incomodarlo.
–Podría obligarte a aceptar, pero limítate a saber que prefiero darte esa libertad de elección.
Parece ser que no se dignara a entrar en demasiados detalles, no obstante, prefiero también dejar así, lo último que quisiera seria escuchar que él me aprecia como a un hermano o alguna insensatez así, prefiero quedarme con la idea de que al parecer tengo suficiente poder como para serle útil como peón en las competencias profesionales.
–Acepto…
Contesto escuetamente alzando los hombros.
–Perfecto…
Contesta este sin mayor entusiasmo, al parecer no esperaba nada especialmente lleno de júbilo ni cosas así.
–Disfruta de los próximos tres días junto a tu esposa. Después del fin de semana haremos el ritual para convertirte en mi peón y comenzaremos con los trámites para su promoción…
Aquello llama mi atención.
– ¿Promoción?
Pregunto extrañado, el término me confunde.
–No puedo dejar que ninguna basura de clase baja sea parte de mi nobleza…
Señala él dándose la vuelta.
–Meritoriamente calificas para ser ascendido a demonio de clase media, lo que haga falta lo arreglaremos a la prontitud ¿Entendido?...
–Hi…
Tras mi aprobación, nuevamente se le ve dudar un poco antes de suspirar y rascarse la mejilla.
–Cuando hagamos eso no me molestará darte una o dos semanas libres para que los inviertas como quieras, te sugeriría que con la paga que vas a ganar ahora como parte de mi nobleza lleves a tu chica a algún lugar elegante como un crucero por el caribe o las playas de Cancún.
Un momento.
– ¿Paga?...
Pregunto extrañado, recuerdo que Buchou me hablaba de que habría una paga por los contratos demoniacos realizados con éxito, como siempre fui un desastre pues tal cantidad casi nunca fue realmente algo destacable.
–SÍ, paga…
Me responde él fastidiado por lo que puedo considerar mi completa ignorancia.
–Como miembro de mi nobleza ganaras una buena paga, te daré un territorio más amplio que este y hare que este cuchitril donde viven sea remodelado a una casa mínimamente digna del prestigio del Clan Phoenix, mis sirvientes no pueden tener nada menos que eso.
Sin decir mucho más, vuelve al interior de mi casa, supongo que para hacer un poco más de presencia antes de retirarse junto a sus chicas tras haberme dicho lo que me iba a proponer.
Debo aceptar que esto era algo que no me esperaba cuando dijo que quería hablar conmigo, no obstante, no puedo asimilar toda la sorpresa, por lo que un poco pensativo lo sigo también y me regreso a mi hogar, supongo que lo mejor será como anfitrión despedirme adecuadamente.
0o0o0o0
Ya era cerca de media noche cuando Riser-sama y las demás se retiraron, curioso, para tener la apariencia de alguien que quería irse cuanto antes la verdad es que incluso hasta el pomposo de mi dueño se quedo un buen rato sumado a la charla, que puedo decir, supongo que el encanto de mi chica es algo capaz de hasta incluso lograr milagros.
Le conté a Sayori lo que paso en la tarde, obvia decir que su reacción fue la de una niña pequeña a la que le han dado su más grande regalo de navidad. La noticia la entusiasmo a ella más de lo que lo hizo conmigo y por ende celebramos como era debido, hace una hora que ella cayo dormida plácidamente luego de… Bueno, lo que tenía que pasar cuando uno celebra con la mujer que ama.
No obstante, yo mismo me encuentro incapaz de conciliar el sueño, no importa cuánto cierre mis ojos y me esfuerce en no pensar en nada. Soy incapaz de dormir, el pecho me late con demasiada fuerza y mi cabeza está caliente, el solo acto de cerrar mis ojos hace que mis pensamientos vengan a mí sin darme tregua.
– ¿Qué es este sentimiento?
Pensando con sumo cuidado lo que ha ocurrido hoy, puedo decir que, en resumidas cuentas, he asegurado mi vida por completo. He adquirido el suficiente poder para hacerme de una reputación y esto mismo me permitirá vivir económicamente a gusto de tal manera que de humano jamás habría imaginado. También puedo presentarme a cualquier universidad que desee y desarrollarme en el área que mejor crea y tendré los recursos para triunfar en esto. Políticamente ser parte de la nobleza de Riser implica tener un grado de reputación que me permitirá vivir cómodamente y con el respeto de inclusive Sirzech-sama pese a que no pertenezca a su familia. También estoy casado con la mejor mujer que podría desear, hermosa, femenina, dedicada a mí y a mi hogar. Estoy seguro que de tener un hijo sería la mejor madre posible, mucho mejor de lo que fue mi madre conmigo incluso… básicamente no puedo pedir tener una vida más feliz y mas acomodada que esta.
Entonces por qué…
– ¿Por qué siento este vacío en mi alma pese a todo esto?
Esto es algo que me supera en todo sentido, no lo entiendo, no me entiendo ¿Todos estos logros, toda esta oportunidad para una vida feliz no me alcanza para llenar este vacío en mi pecho?
¿Es por causa de Buchou? ¿Es por el hecho de no poder estar junto a ella como tanto lo desee hace tiempo?
Quizás sí…
Quizás no…
No hace falta darle demasiadas vueltas al asunto, tengo todo y más de lo que nunca podría haber soñado antes de ser un demonio y aún así no me llena, siguiendo esa lógica…
Creo que es muy probable que nada lo haga.
"¿No se sintió bien el poder?"
De hecho…
Sí, sí que lo hizo, al igual que haber podido defender el honor de Buchou, fue una victoria completa, una victoria que me ha dado todo cuanto pudiese desear.
Una victoria que incluso ha logrado que el bastardo que arruino mi vida haya tenido que tragarse su orgullo y tratarme como algo más que la basura que pretendía que fuera durante el resto de mi vida.
Humillar a ese cuervo sucio venido arriba, demostrándole incluso a los Dai Maous lo inútiles que son ante una emergencia y lo dudoso de su juicio al depender de un grupo de mocosos recién destetados y un pobre diablo al que han convertido en una maquina que solo sabe luchar.
Perdido en mis pensamientos acaricio el rostro de Sayori arrancándole una sonrisa y profundo suspiro entre sueños.
Puestos así, si me tomo el tiempo de relacionar todo esto con ese único momento, quizás haya algo de significado.
Quizás, si haya algo de significado en todas esas condecoraciones protocolarias y las alabanzas aristocráticas, quizás toda esta prosperidad sea algo más allá que simplemente los de arriba dándome un trozo de carne por haber sido un buen perro.
Quizás no esté tan mal el disfrutar de la compañía y el amor de mi esposa una vez vuelvo a casa luego de haber manchado mis manos con sangre una y otra vez por el nombre de alguien a quien no le intereso más que como potencial de guerra.
Y definitivamente, quizás, no sea mala idea hacer mía a Rias Gremory…
Mía como nunca debió dejar de serlo… Jeh, no, en realidad ella jamás dejo de serlo, y creo que yo, por más que la mujer que está yaciendo a mi lado merezca que me entregue por completo a ella, jamás podre dejar de estar unido a mi señora.
"Lo único que tienes que hacer es soltar el nudo"
Victoria, ganar, dominar en todo aspecto posible, todo, incluso lo imposible, con tal de mantener este calor que estoy sintiendo ahora mismo en mi pecho.
Aborrezco la derrota, lo hago con cada fibra de mí ser, por eso, no pienso perder nunca más.
Ya sea por la voluntad de Rias Gremory o por mi propio egoísmo, hay una sola cosa que puedo asegurar…
"Y hundirlos a todos en las profundidades del purgatorio carmesí"
¡NADIE VOLVERÁ A INTERPONERSE EN MI CAMINO!
A fin de cuentas, la dominación es la senda natural del Sekiryutei, mientras tanto esta no me estorbe ¿Quién soy yo para ir en contra de la naturaleza?
CAPITULO 3 "STAIRWAY TO HEAVEN" FIN
Notas de Autor
Que rápido se pasa el año ¿No? Quiero decir, la última vez que actualicé esto estábamos en Febrero y mi última señal de vida por la página fue en Marzo… Bueno, los hiatus existen para romperlos ¿Verdad? Je je je… Puta mierda.
¡EN FIN! El asunto es que estamos de vuelta, bueno, más bien de "vuelta" con comillas muy explicitas, la entrega de esta ocasión casi que es puro y exclusivo trabajo del buen Buster quien me pasaba fragmentos cada que tenía tiempo y yo que más o menos los acomodaba y agregaba algo como para hilarlo todo, la cosa avanza lento, bueno ya sé MUUUUUUUUY LENTO, pero al menos avanza.
Reviews:
RedSS: Hermano por favor no se muera nunca que sin sus reviews esto estaría desierto, pues sí, todo Dishonored es mi persona con ayuda de buster tratando de darle contraste a la mayoría del cannon DxD así que me doy por servido si la historia es capaz de demostrarlo, y sí, sinceramente no soy de leer traición o cosas que conlleven que Issei sea OP de la nada, así que, aunque a veces peque de un poco tirado de los pelos, la idea es que ese aumento de poder este aunque sea medianamente justificado, como siempre, mil gracias por los comentarios y la paciencia, en serio se los aprecia.
erendir: Otro más al cual le debo mi carrera (?) Pues el objetivo de hablar así era ese, incomodar de alguna u otra forma al que lo leyera, y pues lo del lemon, Buster esta infinitamente más versado que yo en el tema, en este caso fue más bien un experimento de mi parte pero enfocándolo más allá del simple acto y más como algo, no sé ¿Filosófico? La cosa es que fue una experiencia interesante aunque dudo mucho que se repita, como siempre, muchas gracias por el apoyo constante.
Narutodx: Voy a continuarla en tanto no quieras meterle mano por estar abandonada… Lo cual termina siendo un poco redundante si uno lo piensa, en fin, gracias por comentar.
Nota Final
Me gustaría decir algo más, pero es que es lo mismo de siempre, trabajo, estudios, procrastinar como imbécil y un poco de escasísima vida social le chupan la existencia lo suficiente a uno como para que lamentablemente el escribir pase las más de las veces a segundo plano, las vacaciones están a la vuelta de la esquina, si las administro bien y con algo de suerte habrá alguna que otra actualización de las demás cosas que quedaron colgadas, ya esta altura es repetirme a mí mismo, pero si tengo que irme de FF en algún momento preferiría que al menos sea con un par de historias terminadas, así que relajados que tarde o temprano habrá un final… Aún si este llegue para cuando la mayoría ya tengamos bisnietos.
Si fue de su gusto lo que acaban de leer, no se contengan en decirlo, al igual que con las críticas, la regularidad de este fic dependerá de ustedes, a fin de cuentas y como siempre digo, sus concejos me hacen mejor escritor y sus ánimos las ganas para seguir haciéndolo… En cuanto a Bustercall, no sé, pregúntenle ustedes.
Saludos, Suerte y Nos Leemos.
