Disclaimer: Hola a todos lo que leen esto primero que nada quiero hacer una aclaratoria y el debido reconocimiento. Para esta historia me he basado en el libro que lleva por nombre DREAMOLOGY de Lucy Keating, ahora, quiero aclarar que no he cambiado la personalidad de Sakura ni la de Sasuke para eso, si no que adapte a los personajes del libro para que se convirtieran en nuestros amados Sakura y Sasuke.

Tampoco es un copy/paste del libro. Así que no piensen que soy una plagiadora. Si tienen una consulta al respecto pueden hacérmela y pues también si tienen algún reclamo, todo con el debido respeto.

Han sido muy amorosas con sus comentarios la verdad, me alegra que la historia tenga tan buen recibimiento.

Espero que disfruten la lectura y nos leemos de vuelta al final.


Siento la grama entre mis dedos provocando un cosquilleo agradable, que me recorre desde las punta de mis dedos hasta los codos, erizando mi piel. La brisa mece mi cabello, siento que una parte de mi esta despierta, más despierta que nunca. Sasuke es real. Mi Sasuke.

La cosa es que han pasado dos semanas desde que me entere y no he hablado con el, por que soy una cobarde. Eso, y que he esperado que sea el quien me busque a mi, por que me ha mentido todo este tiempo, ha pretendido que no me conoce, que yo había inventado todo y creo que merezco que sea el quien se acerque a mi.

Pero no lo ha hecho aun y no sé si lo hará.

Mis sueños con Sasuke cada vez son más extraños y no en un buen sentido. Simplemente son confusos y dejaron de ser... bueno, lindos. Anoche estuve durante todo el sueño tratando de perseguir a Sasuke por un laberinto de arbustos y cuando al fin lo alcance ya no era Sasuke, era el doctor Yakushi, que en vez de tener cabello plateado tenia cabello rojizo como el de Karin. Esa es la clases de sueños que tengo por los momentos, es como si ya no pudiera tener a Sasuke de vuelta.

― ¡Sakura-chan!.― Escucho antes de ver una mota rubia lanzarse hacia mi en un eufórico abrazo y termina tendido a mi lado en la grama.

― Naruto.― Saludo después de reponerme de su ataque.

Naruto se ha convertido en mi amigo, él único en Konoha, lo curioso es que el es bastante sociable y parece llevarse bien con todo el mundo, bueno con casi todo el mundo. Aun así para mi no ha sido fácil adaptarme ni entablar amistad con alguien más. En realidad fue Naruto quien se acerco si no hubiese sido así quizá no tuviera ningún amigo en Konoha.

― Este viernes haré una fiesta.― Anuncia.― Mis padres esta fuera del pais...de nuevo.― Dice con cierto tono de tristeza.

― Mi primera fiesta en Konoha.― Digo tratando de sonar entusiasmada.― Supongo que ahora ya soy una ciudadana oficial de Konoha.

Reimos un rato y me acuesto en la grama a su lado. Supongo que desde cualquier perspectiva parecemos una pareja, una linda podría decirse. Naruto me hace reír, me hace olvidar lo malos ratos por los que paso a veces y se muestra realmente interesado en conocerme, en estar cerca mio, el seria el chico perfecto, se que Ino lo aprobaria, pero simplemente no es...

― ¡Uchiha!.― Oigo gritar a Naruto y abro los ojos de par en par, cuando vuelvo a sentarme veo un par de ojos onix mirándome de vuelta, parece curioso pero no estoy segura. Quiero que en ese momento la tierra me trague cuando veo a Sasuke caminar en nuestra dirección. Cuando esta lo suficientemente cerca Naruto agrega.

― El viernes hay fiesta en mi casa.― Lo veo un poco incrédula, por que pensé que Sasuke era la única persona en todo el colegio que no le agradaba.― Sabes que no me gusta toda esa cosa de la exclusividad, todo el mundo esta invitado, hasta tu.

Sasuke, que habia estado todo el tiempo viendo a Naruto, voltea a verme a mi, esperando a que yo dijera algo, pero no lo hago, solo lo veo de vuelta.

― Gracias por tu generosidad...― Dice como si no le interesara.

Naruto revisa la hora en su celular y dice que tiene que ir a invitar a los demás, así que se despide de mi con un beso en la mejilla.

― Nos vemos el viernes Sakura-chan, te espero temprano, así podemos estar un rato...― Y aunque se el final de la frase no la dice por que no estamos solos.― Bueno nos vemos.― Dice mientras se aleja y lo veo queriendo gritarle que me espere y justo cuando voy a hacerlo Sasuke lo impide.

― ¿Por que Naruto esta siempre contigo?.― Pregunto y volteo a verlo. Sus ojos estan mas oscuros y su ceño esta fruncido.

― Tal vez soy yo quien esta siempre con el.― Digo y mi respuesta no le agrada, lo veo fruncir su ceño aun más.

Se forma entonces un silencio sepulcral y una batalla de miradas, mis verdes jades contra sus onix. Quiero gritarle y pegarle por la manera en que me ha tratado todo este tiempo, pero no me atrevo. Entonces Sasuke desvía su mirada y observa el suelo.

― ¿Podemos hablar?.― Pregunta y un sí se escapa de mi garganta.

A esta hora el instituto esta casi vació, pero no lo suficiente según Sasuke así que me lleva a la parte de atrás de la cancha de fútbol, lugar que me era totalmente desconocido. Se sienta en una banca y yo lo imito, sentándome a su lado. Desde aquel lugar podemos ver el sol empezándose a ocultar tras las montañas de Konoha, un instante perfecto para ser fotografiado o pintado. El único sonido que nos acompaña es el de las aves que regresan a sus refugios para pasar la noche.

Juego con mis manos y estoy consciente de ello, no me importa demostrarle a Sasuke que estoy nerviosa, de todas maneras el debería ya saber como soy ¿o no? Estar totalmente sola con él, es algo que no he hecho nunca en vida real y desde hace mucho tiempo en mis sueños, así que me siento hasta cierto punto aterrada por lo que pueda pasar.

― Entonces...― Digo rompiendo la burbuja en la que nos encontramos, y volteo a verlo.

― ¿Entonces que?.― Dice con una sonrisa ladina, mirándome de vuelta, siento que esta jugando conmigo.

― No me hagas rogarte...― Digo y entonces me doy cuenta que ya no estoy nerviosa, este no es el Sasuke Uchiha capitan del equipo de fútbol, el alumno de las calificaciones perfectas, el chico con el que todas quieren estar o el novio de Karin. En realidad es MI Sasuke el chico de mis sueños, el que he conocido toda mi vida y siempre lo he sabido, pero ahora necesito escucharlo de él.

― Esta bien.― Dice relajando se el la banca.― Lo recuerdo.

― ¿Que recuerdas?.― Digo aguantando la respiración.

― Recuerdos los sueños, Sakura.― Dice un poco exasperado, nunca le ha gustado señalar lo obvio, pero esta sonriendo, me esta sonriendo.― ¿Feliz?

¿Feliz? En ese momento podría llorar de la emoción, podría lanzarme en sus brazos, alboratar su cabello y besarlo un millón de veces.

― ¿Podrias ser más preciso?.― Digo guardando la compostura, quiero escucharlo todo de el.

― Bien.― Dice moviendo su cabeza hacia atrás.― Te reconocí desde el momento en el que te ví en el pasillo. No me cupo menor duda que eras tu.― Lo escucho suspirar.―Desde que era pequeño empece a soñar contigo.― Dice y puedo ver ¿rubor? en sus mejillas, es leve, pero ahí esta. Tenias el cabello corto y rosa, tus ojos eran tan brillantes y grandes y Jack... Jack siempre estaba contigo.― Ahora veo una media sonrisa en su rostro, lo que provoca que yo sonría de vuelta.

― Recuerdo el corte de cabello que traia a los seis.― Digo.― Era un desastre mi padre solía cortarlo y peinarlo el solo, lo que solamente causaba burlas en mis compañeros de escuela.

― No me importaba tu cabello.― Dice volteandome a ver.― Simplemente pensé que eras genial... aun lo hago.―Confiesa. Y siento mis mejillas arder.

Nos quedamos de nuevo en silencio, perdiéndonos en el atardecer frente a nosotros. Entonces veo algo que parece ser una estrella fugaz, demasiado cercana y demasiado clara para ser real, parpadeo y ha desaparecido como si solo la hubiera imaginado. Volteo entonces a Sasuke que parece igual de turbado que yo.

Entonces empiezo a contarle acerca del CIS, de las postales que descubrí hace poco, de la confesión de mi padre respecto a mis pesadillas y de la visita que hice al doctor Yakushi. Se que todo lo que digo debe de ser demasiado para el, pero no puedo evitarlo. Saber que esta ahí, que es real que puede escucharme y compartir conmigo, Sasuke solo escucha mientras le digo todo.

― ¿Alguna vez escuchaste hablar del Centro de Investigación del Sueño?.― Pregunto volteando a ver y el me ve de vuelta, parece casi incrédulo con todo lo que acabo de contar.

― ¿Es en serio?.― Pregunta con confusión y no se que contestar por que no se a que se refiere.― ¿Tu también fuiste al CIS?

Ahora es mi turno de quedar boquiabierta, si Sasuke y yo soñamos lo mismo, si ambos fuimos al centro de pequeños entonces ese lugar debe de tener respuestas, muchas.

― Esto se vuelve cada vez más extraño.― Dice con seriedad y solo me queda asentir.

Escuchamos unos murmullos cerca de nosotros y vemos a algunos miembros del equipo de fútbol acercándose.

― Tengo que irme.― Dice Sasuke.― Tengo práctica.

― Espera.― Lo llamo cuando empieza a marcharse.― ¿Me acompañarías al CIS hoy en la noche?.

― Pensé que ya habías ido.― Dice con expresión seria.― Y que el doctor Yakushi no piensa en atenderte.

― Sí.― Respondo.― Pero el doctor no sabe que estaré ahí.

Ahora Sasuke me ve con confusión y no puedo evitar sonreír un poco.

― ¿A que te refieres?.― Dice mientras saluda a algunos de sus compañeros de equipo.

Espero a que sus compañeros de equipo se alejen para contestar.

― Tome una tarjeta de entrada.― Digo y me encojo de hombros sin darle importancia.

Sasuke solo suspira.

― Esto también te afecta a ti.― Menciono en un intento de convencerlo.― Ire por la noche, a las ocho.

― Lo pensare.― Dice mientras empieza a caminar hacia la cancha de fútbol.

No puedo evitar ser feliz mientras lo veo alejarse, más feliz de lo que he estado en muchísimo tiempo.


Ya son las ocho y media y no hay señal de Sasuke así que supongo que no vendrá, marco rapidamente el telefono de Ino, por que no hay manera de que pueda irrumpir en un lugar tan extraño como el Centro de Sueños sin tener un tipo de cómplice.

― Hola, pelo de chicle.― Responde después de un timbrazo y aunque si apodo me molestaría en cualquier otro momento ahora estoy demasiado preocupada tratando de localizar alguna cámara de video que pueda descubrirme.

― Estoy en la clínica.― Digo mientras me acerco detras de la camara de video, es buena idea que haya usado uno de mis sudaderas con gorro para así poder cubrir mi inconfundible mota de cabello.

― ¿Hoy?.― Pregunta Ino al otro lado de la línea entrando en su papel de complice.― Pensé que esperarias a que Sasuke hablara contigo.― Sí, Ino ya esta enterada de que Sasuke me recuerda, para algo son las mejores amigas ¿no?

― Hablo conmigo hoy y al parecer el tambien venia aquí, así que aunque el no quiera descubrir de que se trata todo esto yo si y estoy a punto de entrar al...

― ¿Pasa algo?.― Pregunta Ino.

― La tarjeta no sirve.― Digo pasandola por el detector en repetidas ocasiones sin obtener ningun resultado.

― ¡Esperaste mucho tiempo!.― Me reprende Ino.― De seguro la han desactivado.

― ¿Ya probaste darle vuelta?.― Escucho una voz que reconozco al instante. Me despido rapidamente de Ino y me volteo para encarar Sasuke.

― Viniste.― Digo más para mi que para el.

Sasuke no dice nada, simplemente roba la tarjeta de mi mano y le da la vuelta para escanearla por el lado correcto, escucho el sonido de la puerta abrirse detras de nosotros.


― ¿Qué estamos buscando exactamente?― Pregunta mientras entramos a la oficina del doctor Yakushi. Sasuke al igual que yo tiene cero recuerdos de este lugar, lo que no me da buena espina.

― Estamos buscando cualquier cosa acerca de nosotros.― Le dijo señalando un archivo cerca de la puerta.― Busca en ese, yo buscare en la computadora.

Después de unos minutos en silencio, me doy por vencida con la computadora, no puedo acceder sin la clave.

― Estos folder no están ni siquiera en orden.― Oigo quejarse a Sasuke. Así que decido acercarme a ayudarlo.

― Déjame ver.― Dijo y abro una de las gaveta de abajo y tiene razón encuentro folder ordenados aleatoriamente y siento que me va a dar un dolor de cabeza. Hay siento, si no miles de casos archivados.― Esto es... imposible.― Dijo sentandome sobre el piso. }

―¿Te rindes tan pronto?.― Pregunta Sasuke al parecer entretenido.

― No.―Dijo encarándolo.― Pero si no encontramos nuestros nombres en una hora, me voy a llevar la computadora.― Digo seriamente.

― Estas loca.― Dice ahora molesto Sasuke.

Me pongo de pie para que vea que no bromeo y me acerco más de lo que estaba consiente.

― A mi si me interesa saber que hay aquí acerca de mi vida, Sasuke Uchiha.― Dijo acusadoramente.

―¿De tu vida?.― Pregunta Sasuke acercándose de vuelta en un intento de intimidarme.― ¿O de nuestras vidas?.― Lo ha conseguido, siento el sonrojo que se forma en mis mejillas a causa de sus palabras. Estamos demasiado cerca, y puedo sentir su aliento a menta en mi rostro, en ese momento lo único que quiero hacer y lo hago es terminar de acortar la distancia entre nosotros, pero Sasuke da un paso hacía atras. Turbado. Veo como peina su cabello hacía atras, desesperado.

― Deberíamos irnos.― Dice empezando a guardar las carpetas que había sacado del archivo, yo me quedo parada sin detenerlo, sin saber exactamente como sentirme al respecto ¿rechazada? siento las lagrimas formarse en mis ojos y me agacho a la gaveta del piso y empiezo a colocar los folder en su lugar, es claro que no encontraremos algo en aquel desorden.

― ¿Qué es esto?.― Escucho mientras la puerta se abre la puerta y el doctor Yakushi aparece en la habitación.― Al principio me ve con desconcierto, hasta recordar quien soy y después ve a Sasuke sin reconocerlo.― Llamare a la policía.― Dice sacando su teléfono.

― ¡Hagalo!.― Lo reto.― Pero eso no va a impedir que siga viniendo.― No me voy a rendir estando tan cerca.

―Sakura.― Escucho a Sasuke.

― ¡No!. No es justo que usted no quiera tomarse el tiempo para hablar con nosotros y compartir la información que tiene acerca de nuestras vidas, cosas que no conocemos y usted si.― Digo con lagrimas en mis ojos, y ya no se si son las mismas lagrimas de hace un momento o son nuevas.

― Sakura.―Dice Sasuke tomándome del brazo.― Disculpe a Sakura doctor Yakushi, ella de verdad esta desesperada al igual que yo por saber que paso en este lugar hace diez años. Ambos venimos a recibir algun tipo de tratamiento a este lugar y desde entonces, hemos estado soñando con el otro sin habernos conocido hasta hace unas semanas.

Veo al doctor Yakushi guardar su celular, mientras nos ve aturdido.

― ¿De verdad han estado soñando con el otro?.― Pregunta y nosotros simplemente asentimos.

― Ha pasado mucho tiempo― dice quitándose sus lentes redondos para limpiarlos― Pero creo que tengo una idea. Tomen asiento.― Dicen con una sonrisa.

Y así, simple como eso Sasuke ha conseguido acercarnos a la verdad.


¡Hola!

Me he tardado un montón lo sé! Espero que no como para que se hayan olvidado de mi o de esta historia, espero poder compensar mi ausencia actualizando lo más pronto posible.

Pueden dejarme un coqueto review y alegraran mi corazón, alma y espiritú, y creanme necesito que me alegren u_u

¡Nos leemos!