Una vez más dejo esto y escapo. Los escribí desde el viernes solo para publicar y huir pues siempre hay mucho que hacer. Jajaja gracias por sus reviews y por seguir esta locura que según mis calculos cientificos(?) terminará como dentro de 3 meses dios. Que tengan un hermoso Domingo.


Y pasaron más y más días callándome esto pero sabía que algún día se desbordaría. Debo admitir que me aterra un poco pero es necesario decirlo.

-Suga, me gustas…-ahí en la hora de salida lo dije. Los alumnos corriendo para ir a casa, la calma del viento. Vamos, no era el lugar más adecuado pero eso de ser romántico no es lo mío.

-Tú también me gustas, Daichi –me contestaste. Tan natural y tan puro.

-Pero yo hablo de un gustar no como amigos…-oh, me sentía muy nervioso –si no como…¿amantes? –sonaba un poco fuerte esa palabra pero lo definía bien.

-Ya…-tenías un pequeño rubor, no podía verte por mucho tiempo me sentía muy tonto en realidad- es normal a esta edad querer salir con alguien y esas emociones

-Sí, eso dicen…-me gusta incluso esa forma de hablar que tienes como quien habla del clima o de un libro interesante.

-Está bien si Daichi es quien cuida de mi –hiciste una reverencia frente a mí, no entendí que pasaba – por favor, estoy a tu cuidado.

-¿ah? –estaba confundido por esas palabras pero tus manos aferradas a tus rodillas mientras estabas inclinado ante mi temblaban.

-Significa que acepto tus sentimientos…-me sorprendí, reí por lo bajo. Eres encantadoramente anticuado.

-Prometo cuidar bien de ti, Suga – y te incorporaste sonriendo, levemente sonrojado. Ese lugar no era especial ni era el mejor momento pero tú lo haces perfecto a tu manera.

Suga AMO que seas anticuado