Capitulo 4: ""

Capitulo 4: "Horror"

-¡Kagome!... ¡que alegría verte!-

El abuelo de Kagome saludaba a su nieta muy alegremente dándole un beso en cada mejilla.

-a mi también me alegra mucho verte abuelo…-

Kagome esbozó una pequeña sonrisa a su abuelo, ella que hasta ese momento no conocía en persona a su abuelo ya que solamente lo conocía por fotografías y que de vez en cuando hablaban por teléfono, realmente se encontraba alegre de verlo y conocerlo, le pareció que a pesar del poco contacto que habían tenido hasta ese entonces ellos dos se conocían de toda la vida.

-¡hija! ¡me alegra verte también!-

El abuelo de Kagome dejó a su nieta para luego brindarle un gran y cálido abrazo de padre a la señora Higurashi.

-¿hace mucho llegaron?- preguntó sin romper aún el abrazo con su hija.

-llegamos hace como una hora- respondió la señora Higurashi correspondiendo el abrazo.

-aahhh ya veo…- dijo el abuelo al fin rompiendo el abrazo y observando directamente a los ojos a su hija.

-si es que con los trámites que hay que seguir en el aeropuerto se pasa el tiempo muy rápido…-

Kagome que hasta ese entonces se encontraba observando a su abuelo y a su madre sin decir palabra los dejó conversando para dirigirse a conocer su nuevo hogar… la verdad ella no podía quejarse era una casa muy bonita y acogedora, pero más bien esa casa no era una casa común y corriente sino más bien era un templo…

-¿Kagome te gusta el templo?-

-¿eh?... si claro me gusta mucho abuelo-

No pudo evitar sentir algo extraño… un templo… algo que tenía que ver con poderes espirituales y esas cosa, sacudió la cabeza como intentando convencerse que no que ella no tenía nada que ver con esas cosas.

-Kagome hija… ¿porqué no mejor te vas a tu alcoba a descansar?- dijo la señora Higurashi sacando a kagome de sus pensamientos.

-mmm… si creo que eso sería lo mejor…- caminó unos cuantos pasos pero luego se detuvo en seco, pestañeo rápida y graciosamente recordando que no conocía el lugar.

-eehhh… mamá… jejeje- rió nerviosamente mientras volteaba a ver lentamente a su madre.

-tu habitación está en el segundo piso hija- le dijo la señora Higurashi comprendiendo el motivo por el que su hija se reía nerviosamente.

-¡ah!... gracias mamá…- Kagome se acercó a su mamá y le dio un fugaz beso en la mejilla y luego se fue directo a la que iba a ser ahora su habitación.

Al entrar exclamó un ¡wow! Ya que su ahora habitación era mucho más grande que la anterior, desde el umbral observó todo lo que esta contenía ahí frente a ella había un gran ropero de madera de cedro con finos acabados Kagome jamás había visto uno igual se notaba el trabajo artesanal y la paciencia con la que había sido construido, al lado del ropero había un escritorio también de madera de cedro y con finos acabados y muy bien ordenado al otro lado de la habitación Kagome observó una cama y que le pareció irremediablemente tentadora… entró, cerró suavemente la puerta y sin más se dejó caer en su nueva cama…

-¡aaahh! ¡Que blanda está la cama!- suspiro y se quedó unos instantes recostada, pensando en ¿Qué haría ahora que iba a comenzar una nueva vida?... poco a poco el cansancio fue cediendo y fue cerrando sin poder evitarlo sus castaños ojos quedando profundamente dormida…

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El sol se encontraba ya en lo alto y si no hubiese sido por que la chica se encontraba de espalda a la ventana sus rayos le hubiesen dado de lleno en la cara hacía ya muchas horas, se encontraba dormida completamente, sin embargo en un movimiento involuntario se dio vuelta recibiendo los rayos del sol en su cara, comenzó a abrir lenta y perezosamente sus ojos y en un reflejo los tapó con su mano tratando de hacerles un poco de sombra ya que la luz la lastimaba enormemente, arrugó el ceño ¿cuánto llevaba dormida?, desvió su vista hacía una mesita de noche que se encontraba ahí y vio que había un pequeño reloj, caminó hasta el y lo tomó sus ojos se abrieron de sorpresa.

-¡¡No puede ser!! ¡¡LA 1 PM!! ¿¡Porqué nadie me despertó?! –

Su grito desesperado resonó en todo el lugar e hizo que algunas aves que se encontraban posadas en un gran árbol levantaran vuelo asustadas x el sonido.

Bajó corriendo las escaleras desesperada, como era su nuevo hogar tuvo que ir adivinando en donde se podía encontrar la cocina, al final luego de tanta búsqueda la encontró en la habitación final del pasillo del templo.

Al entrar encontró a su mamá y a su abuelo tomando una taza de té cada uno y hablando seriamente, su plática se detuvo cuando vieron aparecer en el umbral a Kagome.

-Kagome al fin despertaste- dijo la señora Higurashi cambiando su rostro serio a uno de total alegría y amabilidad.

-Buenos días o… mejor dicho Buenas tardes…- Kagome se detuvo un momento a pensar si reprochar o no el que nadie la despertará… al final decidió hacerlo – mamá ¿porqué nadie me despertó?- el reproche había salido casi como el capricho de una chiquilla.

-por que queríamos dejarte descansar hija… ayer te veías tan cansada- respondió la señora Higurashi con calma y dando un sorbo a su té.

-si Kagome es verdad…- corroboró el abuelo.

Kagome dio un suspiro de resignación, ¿para que se preocupaba? Si de todas maneras no tenía nada que hacer ese día, si no tenía colegio al que debía ir… salió de la cocina, no estaba segura que iba a hacer esos días mientras conseguía un colegio al que ir, pero… de lo que si estaba segura era que no se quedaría ahí encerrada, quería conocer la ciudad, siempre había escuchado a su madre decir que Tokio era una ciudad tranquila y agradable, por eso mismo decidió arreglarse un poco y salir a conocer.

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Llevaba ya algunas horas vagando sin rumbo por la ciudad, caminaba muy lentamente con las manos en los bolsillos de su abrigo, era una ciudad muy bonita y el leve viento que hacia ondear sus cabellos azabaches le daban un toque mágico a la ciudad, de seguro iba a ser agradable dar un paseo de vez en cuando por ella.

El cielo poco a poco se fue tornando oscuro y amenazador, Kagome arrugó el ceño, era extraño que lloviera en esa época del año, apresuró un poco el paso pero luego de unos minutos retomó su paso lento ya que se encontraba un poco lejos del templo después de todo se mojaría aunque se apresurara.

Poco a poco la calle se fue quedando vacía, había una que otra persona caminando apresuradamente, seguramente para llegar rápido a su destino y así evitarse una segura empapada.

Kagome iba caminando observando hacia todos lados, arrugó el ceño confundida de pronto todo ese paraje se le hizo extrañamente familiar, no entendía como es que todo eso, los edificios, las casas, los hermosos jardines le habían dado de repente la sensación de que ya había estado ahí ¿Cómo era eso posible si nunca había estado en Tokio? Kagome meneó la cabeza, no debía estarse volviendo loca o tal vez aún estaba cansada por el viaje cosa un poco ilógica ya que había dormido casi un día entero… apresuró el paso esa sensación de Deja vu la asustó un poco, sentía su corazón latir como loco en su pecho y no podía hacer nada más que apresurarse y tratar de calmar a su loco corazón.

Mientras avanzaba esa sensación se iba haciendo más abrumadora y tenebrosa, en comparación al paso que hacía minutos había adoptado, Kagome en ese momento iba casi corriendo, esquivando todo lo que se le ponía enfrente no podía evitarlo tenía la extraña sensación de que algo malo le iba a suceder, el clima no ayudaba en nada poco a poco un gran tormenta se fue desatando haciendo la situación aun más tensa para Kagome, cuando iba pasando por un estrecho y oscuro callejón que parecía estar solitario sintió un fuerte agarre en su brazo, rápidamente Kagome fue arrastrada al interior del oscuro callejón, ella no sabía que hacer, sentía su corazón latir más asustado aún, la sangre recorrerle vertiginosamente por todo el cuerpo, su rostro era de profundo horror no sabía que o quien la estaba arrastrando poco a poco, no podía ver so rostro se estaba resistiendo enormemente quiso gritar pero su agresor le tapó la boca rápidamente evitando así que la chica diera un grito de auxilio, ella golpeaba y arañaba fuertemente el brazo que la sujetaba pero sin éxito alguno nada parecía hacerle el menor rasguño, Kagome estaba horrorizada intentaba insistentemente sacarse del agarre, el agresor exasperado la lanzó contra la pared, se le abalanzó intentando quitarle la ropa, Kagome abrió grandes sus ojos castaños, no podía creer lo que estaba sucediendo ¡alguien intentaba violarla!, forcejeaba con su atacante, el hombre la tocaba con descaró, ella no sabía que hacer, en un momento de distracción del agresor Kagome logró liberarse, corrió rápidamente hacía la salida del callejón, sin embargo el desconocido fue más rápido y logró sujetarla por un brazo, eso parecía una batalla sin fin, cualquiera en ese momento se hubiese dado por vencido pero no ella no se iba a dar por vencida, no iba a dejar que nada malo le pasase, al sentirse sujetada de nuevo se dio la vuelta dispuesta a enfrentarse a su agresor.

-¡SUELTEME!- gritó horrorizada no supo en que momento ni como alzó su brazo para empujarlo pero su mano ni siquiera alcanzó a tocar al desconocido ya que una energía salió de ella lanzando al agresor que fue a chocar hasta el fondo del callejón, Kagome aprovechó esos segundos de de inconciencia de su atacante para salir del oscuro callejón.

Llevaba ya unos minutos corriendo desesperada por las calles de Tokio, corría como si el mismísimo demonio estuviera tras ella, iba corriendo horrorizada mientras el cielo añadía más tetricismo a la escena con enormes rayos que surcaban el cielo horrorosamente gris, ella sentía que debía seguir corriendo no podía detenerse ya que sentía que el hombre estaba tras suyo esperando el momento para volver a atacar, corría viendo hacia todos lados buscando algo que podría ser su salvación o más bien algo que le brindara protección a su alma atormentada, cruzó la calle sin percatarse que el semáforo cambiaba permitiendo el paso libre a los vehículos, de pronto vio un haz de luz demasiado cerca este era su fin se detuvo súbitamente en estado de shock no sabía que hacer simplemente esperando el impactó… sintió como era sujetada con fuerza de un brazo y jalada hacía adelante chocando contra un cuerpo músculo y bien formado, Kagome que había permanecido con los ojos fuertemente cerrados, los entreabrió, extrañamente la angustia que hacía minutos había experimentado se fue disipando poco a poco y por primera vez en mucho tiempo sintió la protección que tanto añoraba sus ojos se nublaron de lagrimas que ella luchaba con todas sus fuerzas por contener y en un arrebato de alegría y emoción abrazó inesperadamente al desconocido que en ese momento se había convertido en su salvador…

To be continue…

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N/A:

Konnichi wa!!

Bueno pues aquí estoy de nuevo jejeje espero que este capitulo les haya gustado tanto como a mi n.n perdón por la demora pero es que estos días he estado un poco ocupada n.nU

Y pues con este capitulo he cumplido a medias con el deseo de KAORU ya que por lo menos en este capitulo comienza a aparecer nuestro Inu bello ;D

Como siempre quiero agradecer a las que leen mi historia (Yatsura, Kisa-Chan-sohma, KAORU, Blacknenita:Kikyo y Jenny n.n) y pues también agradezco a los que leen sin dejar un review n.n

Arigatou!! n.n

Tengo una pregunta:

¿Quién creía que la persona que arrastraba a Kagome al callejón era Inuyasha?

Bueno la verdad yo así lo hubiese creído jijiji n.nU no se ustedes

Este capitulo lo he sentido intenso y emocionante me encantó escribirlo :D creo que se nota no? n.nU

Bueno pues me despido n.n

Sayonara…

Cuídense mucho

Arigatou gozaimasu por tomarse el tiempo de leer esta historia que es escrita con mucho cariño para todos los fans de la linda parejita de Inu y Kag… n.n

Ah! por cierto les deseo un FeLiZ aÑo NuEvO!! Espero que este 2008 les vaya súper bien en todos los aspectos de su vida n.n

Disculpen que anteriormente no lo haya dicho pero es que la verdad estos días mi cabeza a estado en la luna jejeje n.nU

Ahora si…

Sayonara… n.n

Atte: .: Lady Kagome Sweet :.