Mi Melodía
Por Pryre-chan
Los personajes de Naruto no me pertenecen
Capítulo 4
-o-
Llego a la mansión cuando apenas aclaraba el nuevo día, el movimiento en ese momento era solo de servidumbre que preparaba el desayuno para los habitantes de esa gran casa.
Entro a su cuarto sin tener cuidado de sus sonoros pasos y se dirigió directamente a su cama que yacía como el día anterior.
Se cambió de ropa y se hundió en la blanda y fría superficie de su cama que le reconforto al instante dándole un descanso a sus ya agotados músculos.
Su cuerpo se había relajado en instantes, pero en su mente no, aun la tenía recordando la suave melodía de la noche anterior que rondaba su mente, interminablemente hurgando en sus recuerdos.
Y se quedó dormida unos minutos cuando escucho un fuerte golpeteo en su puerta.
¡Pum! ¡Pum! ¡Pum!
Se despertó de un sobresalto.
-Hinata-sama el desayuno está listo-decía la voz de su primo al otro lado de la puerta.
-¿Uhmm?...si ya voy Neji-onisan -contesto con un bostezo después de recuperarse de su agitación.
Otro día que empezar y estaba cansada, pero no se podía quedar a dormir, ya que se suponía que no debería estar cansada porque había dormido toda la noche.
Perezosamente levanto de su confortable y olvidada cama para dirigirse al baño para quitarse el cansancio que arrastraba y recordar a su adormilado cuerpo del entrenamiento que le esperaba después de desayunar.
Lista y con todas las energías que pudo reunir, bajo al comedor donde esperaba que por ser tan temprano, no se encontraba nadie a no ser su primo, al llegar corrió la puerta y de pronto se encontró estática, al fijar la vista en las dos personas que se hallaban sentadas frente a ella.
-Buenos días hermana-hablo con superioridad la menor Hyuga.
Se le tenso el cuerpo al oír a su hermana, pero ya no se dejaría llevar por esos sentimientos nunca más, se puso firme y contesto desinteresada.
-Buenos días "pequeña" hermana-miro a la otra persona y agrego
-Buenos días Padre-
Hiashi miro a su hija con seriedad al igual que ella.
-¿Porque te levantas tan temprano Hinata?, acaso te tomas la molestia de ir a entrenar sabiendo que no te servirá de nada-hablo su padre hiriendo a Hinata en cada palabra
-Si- respondió a secas, no pensaba decir todas esas palabras que tenía en la cabeza porque su aunque molestosa hermana menor, estaba presente.
Se acercó a la imponente mesa de madera, tomo un pan y se puso en camino a la puerta.
-Que tengan buen día padre, hermana- finalizo y salió de una vez al pasillo que llevaba a la puerta principal, que era la salida de esa mansión, como lo era, de su prisión.
Llego al campo de entrenamiento entre rugidos de su estómago, el pan no había alcanzado para saciar la creciente necesidad de su estómago.
-Tengo hambre- susurro
-¡Hinata! –le gritaron
La joven se dio la vuelta de inmediato al oír su nombre, y no se sorprendió al ver a su amigo Kiba como el dueño de la voz que la había llamado, este se acercaba a la carrera por el camino que ella había recorrido hace unos instantes.
-Hinata…-decía entre jadeos al llegar a su lado-No tenemos entrenamiento hoy se canceló, Kurenai-sensei vino a avisarme para que se los dijera a Shino y a ti.
-Ah...-ahora tenía sentido la ausencia de su otro amigo y su sensei en ese campo-Ya veo Kiba-kun- respondió con una sonrisa- Entonces…-dejo la frase para mirar a su amigo
Al darse cuenta de la mirada de su amiga le dijo
-Hinata pero no te preocupes. Yo estoy aquí, y entrenaremos jun…
Pero antes de acabar el grujido del estómago lo detuvo, parándolo en seco, a este solo le salió una gota en la cabeza y agrego
-Pero primero porque no vamos a comer algo para agarrar fuerzas, yo invito que dices-
-Claro Kiba-kun- aceptaba una sonrojada Hinata
En el camino principal de la aldea, lugar donde abundaban negocios de todo tipo, Hinata paro su marcha y Kiba al notar esto la imito.
-¿Dónde vamos?- Le pregunto
-¿Eh?...Pues…Ya sabes…va…vamos a ¡Ichiraku Ramen! Por supuesto-contesto subiendo la voz al mencionar el negocio y poniendo una pose estudiada como las de su compañero Rock lee.
Hinata solo asintió y se adelantó a su compañero conociendo el camino de memoria, mientras este se secaba el sudor de la frente, dándose cuenta por qué su compañera se limitaba a seguirle, pero lo pensaría mejor en otra ocasión.
Kiba dio alcance a su compañera que le esperaba al frente de aquel negocio.
-Entremos Hinata-dijo al llegar donde su compañera
-Si-
Al entrar el alegre saludo del hombre que atendía no se hizo esperar.
-Buenos días, me alegra ver a mi segundo y tercer cliente del día-
-¿Segundo?- dijo Hinata
-¿Tercero?- dijo Kiba
-Nee…¡Hinata, Kiba vengan siéntense!-
Ambos jóvenes no se habían dado cuenta de un tercero que comía animosamente un tazón de ramen frente suyo y otros dos vacíos a su lado.
-¿Naruto-kun?-dijo Hinata inclinando un poco a un lado la cabeza-
-Hinata ven siéntate-llamo el rubio señalando un taburete vacío al lado suyo.
-Claro-acepto sentándose-pero...Naruto-kun ¿Que haces aquí tan temprano?
-Aquí desayuno, por eso abren temprano-respondió dando el último sorbo a su tercer tazón-¡Oe abuelo tráeme un tazón para mí y para mi amiga Hinata!
-Ok-respondió el anciano a la petición de su mejor cliente.
De pronto Hinata tuvo en cuenta de la ausencia de su compañero.
-¿Kiba-kun?- recorría el local con la mirada-¿Dónde estás?
Entonces lo encontró, en el mismo lugar donde lo había dejado, un poco antes de que hablara con Naruto, en la entrada.
-Kiba-kun… ¿Que haces?-le pregunto a su compañero desde su asiento mientras que este tenía una expresión de asombro con los ojos abiertos como platos y la boca abierta.
-Hi…Hina-balbuceaba
Preocupada como estaba Hinata se levantó de su asiento y se dirigió donde su compañero queriendo verificar su estado mental.
¿Te sucede algo Kiba-kun? ¿Te duele algo?-pregunto a tiempo que le daba un golpecito en la frente.
Pareció funcionar Kiba reacciono sacudiendo la cabeza violentamente, para dirigir luego la mirada a su compañera
-Hinata…-dudo- Acaso tu…ya no –susurro- ¿Sientes nada por Naruto?,
-¿Eh?-
Hace tiempo que su compañero le había pescado espiando al rubio y no tuvo otra que explicar el porqué, aunque después él dijo que ya lo sabía y se ofreció a ayudarla.
-Tú ya no tartamudeas, ni enrojeces a su lado-
Era cierto y no se había dado cuenta, hasta que su compañero lo menciono, había hablado con normalidad, sin tartamudeos, ni sonrojos.
-Yo no se Kiba-kun…-respondió también susurrando
Acaso le había afectado de sobremanera la noticia repentina de su muerte ¿Ya no sentía nada por el rubio que se hallaba sentado a poco detrás de ella?
Su mente se nublaba con preguntas y más preguntas.
-Nee…Kiba, Hinata ¿Se quedaran ahí?. Hinata tu tazón está aquí ¡No dejes que se enfríe !
-Si Naruto-Kun ya vamos- respondió sin alzar mucho la voz-Kiba-kun ven comamos algo-dirigiéndose esta vez a su compañero que parecía ya haber salido de su shock y la seguía hasta sentarse a su lado frente a la barra donde le servían el tazón que seguramente Naruto había ordenado para él.
-Por cierto Hinata-hablo el rubio- ¿Iras a la fiesta de compromiso de Ino con ese rarito?-
La fiesta de Ino-san, la fiesta que seguramente sería más que un acontecimiento en la hoja, ya que la organizadora no se media, en gastos, ni esfuerzos para que sea una fiesta que quedara en la historia. Lamentablemente ella no estaría allí para verlo.
-No creo Naruto-kun- respondió neutralmente no queriendo forzar las palabras para que no se notara su tristeza
-¿Porque? ¡Tienes que ir!- exclamaba el rubio
-No creo que eso sea posible Naruto-kun…ese día tengo…planes-Termino de decir la Hyuga
-Pero yo…quería invitarte-susurro el rubio siendo escuchado solo por Kiba que poseía el sentido del oído más desarrollado
-Disculpa Naruto-kun dijiste algo- menciono la ojiblanca al ver que por un momento su amigo bajaba la vista y ¿se sonrojada?, no estaba segura.
-Eh…yo no claro que estoy bien je je-contesto rascado su cabeza en señal de nerviosismo y riendo igualmente.
-Pero-interrumpió el chico perro-Es cierto Hinata ¿No iras a la fiesta?, dicen que han invitado a medio mundo Shinobi-dijo tristemente sabiendo que su intensión de invitar a su compañera no sería posible.
-Es….
A media frase un ninja se presentó ante ellos claramente cansado y le interrumpió.
-Uzumaki Naruto y Inuzuka Kiba-empezó recuperando a poco el aliento-Hokage-sama los necesita con urgencia-finalizo.
-Nee que quera la abuela ahora-dijo Naruto mientras se levantaba de su asiento-Bien. ¿Nos vamos Kiba? -
-Uh...-bufo Kiba mientras él también se levantaba de su asiento-Vamos Naruto. Hinata lo siento comeremos en otra ocasión- alcanzo a decir sin querer mirar en los ojos de ella mientras salía corriendo detrás del ninja a toda velocidad.
-¡Eh! ¡Kiba así no se vale!-gritaba Naruto a la sombra que se alejaba por la calle- Nos vemos Hinata-dijo mientras la volteaba a ver un segundo y se fue con gran velocidad.
Luego de terminar su tazón de ramen había decidido ir a caminar por ahí, donde la llevaran sus pies, porque no quería volver a la mansión a encontrarse con su familia y menos almorzar con ellos. Camino un rato muy largo pasando por toda Konoha, el parque, las cabezas de los Hokages, la torre del Hokage.
Tarde o temprano tendría que volver y no hacer más que esperar ese día en que todo terminaría y en cierto modo le aliviaría las penas. Sin querer se había detenido a pensar en esas palabras y en lo que habría de ocurrir y preguntarse inconscientemente el cómo lo harían ¿Cómo terminarían con su vida? ¿Sentiría dolor?
-¿Ahora me espías?-dijo una voz ronca
Hinata salió de su ensoñación al momento que escucho esa voz frente suyo y alzo la cabeza en un movimiento rápido, donde fijo la vista en ese pelinegro que le había hablado.
-¿Uchiha-san?-pregunto con inocencia, a lo cual solo recibió una mirada fría de respuesta-¿Que hace aquí?
-Vivo aquí-le respondió con tono irónico
-¿eh?-la joven no se había dado cuenta que su paseo por la aldea lo había llevado precisamente a la entrada de los condominios Uchiha
-No era esa mi intención Uchiha-san-se disculpó con una leve reverencia.
-Solo eres otra fan molesta-dijo con tono sombrío
-Yo no s….
Otra vez era cortada por una tercera voz que la obligo a voltear.
-Uhm…Sasuke, parece que ha venido acompañado-dijo mirando a Hinata de arriba abajo- ¿Porque no la invita a pasar?
Ese hombre la ponía nerviosa, no solo por su apariencia tenebrosa con esos ojos oscuros y dientes afilados que le mostro cuando le sonrió, sino porque parecía inspeccionarla como si trajera algo escondido.
-Suigetsu, no vengo con nadie-contesto Sasuke dirigiendo a ese hombre que respondía a nombre de Suigetsu, una mirada fría como el hielo.
Ahora que recordaba su maestra le había comentado, que Sasuke Uchiha había vuelto, pero no solo, si no con tres personas más, miembros de un grupo que había formado y que Tsuname-sama les había dejado quedarse como ninjas de la aldea y vivir en las varias casas desocupadas en el condominio Uchiha.
-Entonces…-dirigió la vista a la Hyuga- Quizá, yo pueda invitar a esta chica tan bonita a pasar y tomar un té.
-Yo…
-Vamos, Vamos…- dijo a medida que agarraba del brazo a la Hinata y la jalaba al interior del condominio con que a lo que la joven pudo deducir la casa de ese chico.
En que lio se habría metido ahora.
-o-
Gracias a:
Kibbiii
Por comentar esta capitulo la primera vez.
Saludos.
Pryre-chan
