Bueno aquí traigo un capítulo que consideró el que marca el inicio de la trama principal, más que nada espero que no les moleste un poco la temática que se plantea y que sepan disculpar mi atrevimiento pero el omegaverso suele ser así.
Gracias a hikari itzuko mi beta reader por corregirme el capítulo sos una grosa! ( expresión demasiado Argentina je!)
Tensión, esa era la palabra que describía el estado en general de Hanamichi. Ya estaban a punto de entrar al edificio donde su doctora los estaba esperando. Kaede había tomado la precaución de no estar muy cerca de él, ya que sabía que lo pondría nervioso. Y lo que menos quería era que su estrés aumentara.
Era algo muy marcado por su instinto el hecho de querer protegerlo de cualquier amenaza. Y sabía que ahora mismo se sentía amenazado por el inminente encuentro. Al llegar, la asistente de la doctora de Hana noto de inmediato el estado en el que llegaba el paciente y lo llevó a un sector determinado para poder calmarlo.
A Kaede en cambio lo hizo pasar al consultorio de la obstetra. Rukawa entró, no sin antes ver hacia dónde llevaban a Sakuragi, y comenzó a buscar con la vista y el olfato a Sendoh.
_ No encontrara ninguna fragancia de otro Alfa. Este es un lugar, en el que se atienden omegas preñados y por lo que a cada hora se renuevan los aromas del lugar, con neutralizadores de ambiente. Además los extractores y purificadores eliminan las fragancias que no queremos que haya.
Le dijo Tsunade a Rukawa cuando noto que el Alfa estaba a la defensiva en busca de su oponente.
_ ¿Usted es la doctora de Sakuragi?
_ Sí, y ¿me imagino que es usted el primer Alfa que lo marcó, verdad?
_ En efecto, soy yo. – Contestó muy serio Rukawa.
_ Siéntese – Kaede se acomodó frente a ella. Y quedó a la espera de lo que podría llegar a decir esa mujer.
_ En primer lugar me gustaría escuchar de su propia boca como sucedieron las cosas.
_ ¿Acaso no se lo dijo Sakuragi?
_ Sí, lo hizo. Pero me interesa ver su punto de vista. Quisiera por favor dármelo. – Rukawa la observó y noto que no era una broma, en efecto aquella mujer planeaba escuchar su relato
_ ¿Dónde se llevaron a Sakuragi?
_ A una sala donde pueda reducirse su nivel de estrés...
_ No lo llevaron con Sendoh verdad?
_ Para nada, ¿por qué piensas eso?
_ Porque Sakuragi me dijo que lo había elegido como pareja. – Kaede lo dijo bastante enojado, no quería imaginar, que desde ya podría llegar a perderlo antes de siquiera dar batalla por él.
Tsunade vio que en efecto, el Alfa que tenía en frente no parecía ser de los que cedían lo que ya consideraban como suyo, igual que el otro Alfa. Por lo que decidida a hallar de inmediato una solución, le comenzó a explicar lo que había hecho con Sendoh, aunque primero quería conocer el punto de vista de Rukawa.
_ Pues te tengo una noticia que no te caerá muy bien. Hanamichi no puede elegir a ninguno de los dos. Ambos lo marcaron y por más que a él no le guste, se sentirá propiedad de los dos, así es la naturaleza de un Omega marcado.
_ ¿Qué?
_ Antes de que te explique todo correctamente, quiero que me des tu versión de los hechos. Y si puedes decirme cómo fue que te interesó me harías un gran favor. – Le dijo bastante enojada.
Rukawa tomó su teléfono y comenzó a observar la pantalla bloqueada como si fuera lo más interesante del mundo.
_ Hace tiempo que quería salir con él, siempre me pareció atractivo y muy interesante. Pero el jamás me permitió ni que le pague un café. Sino solo socios desde hace más de seis años, en secundaria fuimos compañeros de equipo, cuando se permitió por primera vez que se unificaran los omegas, alfas y betas. Fue ahí cuando comenzó a interesarme, no sé si me enamoré de él o no. Pero siempre me atrajo... Tal vez por ser el un Omega. En aquella época fue cuando vi que era novio de Sendoh. Por lo que no lo busqué nunca, pensando que en cualquier momento sería marcado, aunque eso nunca pasó.
_ Hanamichi es alguien muy reacio y no le agrada la idea de ser dominado por nadie. Creo que por eso término su relación con Sendoh, aunque eso lo supe cuando lo vi en una convención donde muchos inversionistas buscaban nuevas oportunidades de desarrollo. No fue a la universidad, pero se encargó de una manera excelente de la empresa de su padre, nos hicimos socios al ver que teníamos los mismos intereses de desarrollo y las mismas metas.
_ Además mi empresa levantaría la suya y viceversa. Siempre, desde que nos hicimos socios insistí en salir alguna vez con él, pero jamás me lo permitió, jamás lo vi con ningún Alfa y jamás supe que días tenía el celo, o si ya había pasado o no por alguno, ya que, al parece ser siempre supo controlar muy bien todo lo referido a ello. Pese a que siempre recibía la misma respuesta de él, siempre insistí en invitarlo a salir, pero aunque me decía que no, no dejaba de interesarme.
_ Fue hace dos semanas que planificamos la reunión de aquel día. Normalmente cuando estamos trabajando, ambos somos sumamente profesionales y ese día no fue la excepción. Hacia una hora que habíamos comenzado con la reunión, y no podíamos posponer la firma de los documentos que teníamos, además debíamos analizar detalladamente cada punto. Cuando ya casi terminábamos con lo que hacíamos, noté que a cada rato arrugaba la nariz y que hacía gestos como de asco.
_ Pensé que tal vez algo le había caído mal, ya que siempre, después de tanto nerviosismo veo que está tomando esa medicina para la acidez. Pero luego de un rato, vi que observó la pantalla de su teléfono y se puso nervioso, se levantó de inmediato y me dijo que se tenía que ir, que luego nos reuniríamos para terminar, por supuesto le pregunté si sentía mal y cuando escuche que susurró que tenía calor me acerqué a darle agua. Pero cuando ya estaba a unos pasos de él, note en el ambiente un exquisito aroma que...
_ ¿Te excitó?
_ Sí, me excite de inmediato al notar que Hanamichi era el causante de ese olor. – aspire y creo que quede como tildado. Quería acercarme a él para... Ya sabe...
_ ¿Y qué pasó?
_ Él me dijo que no me moviera, ya que iba a irse. Casi fue una orden y lo obedecí; pese a que no es mi naturaleza obedecer, porque no quería aprovecharme de él, y sentía el aroma que me decía que entraría en celo en cualquier momento. Hanamichi se dirigió al ascensor, iba a llamar a mi chofer para que lo llevará a uno de esos lugares donde los omegas en celo son resguardados, si él hubiera salido dos minutos antes lo hubiésemos conseguido.
_ Pero al llegar a la puerta y esperar el ascensor, fue donde sentí que su celo comenzó y soy un Alfa, no pude evitar ir por él en ese momento. Y al llegar ahí lo tomé y lo adentre a mi oficina, que era la de mi madre en el pasado, ella es Omega y su oficina fue diseñada para resguardarla en caso de quedar en celo, por lo que al adentrarme sólo atine a tocar el botón que nos dejaría ahí sin que nadie nos moleste. Si mis empleados pasaron por mi oficina durante el día y medio que estuvimos ahí jamás lo supe y cuando volví a mi actividad nadie me dijo nada, naturalmente ya que soy el dueño del lugar.
_ Entiendo... Dime ¿en qué momento lo marcaste? Hanamichi dice que no lo recuerda.
_ Bueno, creo que fue en una de las últimas ocasiones donde estábamos a punto de culminar. Él… no paraba de gemir y pedirme más, fue cuando acerqué mi rostro a su brazo. Instintivamente quise que no me dejara, luego de que eso pasara por lo que lo mordí a conciencia… - Kaede dijo esto algo, molesto.
_ Si hubiese sabido lo que pasaría después, hubiese llamado a algún empleado a que me subiera algún alimento...
_ Te comprendo. Es normal que en el estado de celo de un Omega, este se vuelva muy necesitado de… sexo. Y hasta es sabido que querrá más, ya que su cuerpo no está controlado por su razón, pero noto que tú tienes muy buen control de tu propio autocontrol y no logró comprender por qué lo mordiste. Pero me imagino que sería para marcarlo como tuyo, aunque sabes que debiste evitarlo. Pero, ¿por qué no dejaste encerrado a Hanamichi, cuándo fuiste por comida?
_ No pensé que se iría... Yo -bajo la mirada- fui de prisa al sector de la cafetería y tome todo lo que estaba a mi alcance y subí de inmediato, creo que no tarde ni diez minutos. Cuando baje Hana estaba en la ducha y al subir sólo estaban sus pertenencias. De prisa recorrí el edificio, ya que pensé que había ido a buscarme y cuando no lo encontré por ningún lado. Me dirigí al sector de seguridad y pedí que me mostraran si alguien había salido de mi oficina, vi que salió medio vestido y fue directo al elevador. Luego salió a la calle y en la cámara exterior, sólo vi que salió en busca de algún taxi. Creí que había llegado a tomarlo cuando salí a la calle, tome uno y me dirigí a la clínica donde reciben a los omegas en celo, pero me negaron cualquier información
_ Por supuesto, sólo la familia es avisada que está ingresado, ya que si un Omega va allí es para resguardo.
_ Luego me volví a la oficina resignado y comencé a ordenar todo. – No quería que ni la empleada de limpieza supiera lo que hicimos ahí, así que prendí los purificadores y guarde todo lo de Hana en una bolsa, quería devolvérselo y espere a que pasarán las horas que se supone que faltaban. Al otro día después de ese, decidí ir a su casa pero no me permitió entrar, recién hoy por la mañana pude encararlo para hablarle. – Kaede terminó su relato y Tsunade lo miró sería.
Había abierto un mail recién recibido de parte de la asistente que se encontraba con Sakuragi, y no le agradaba lo que leía.
_ Bueno, quisiera preguntarte ¿qué tanta verdad hay en eso, de que lejos de hacer sentir cómodo a Sakuragi lo embaucas diciendo eso de que lo demandaras? – Kaede abrió enormemente los ojos, ya que eso no lo podía saber tan pronto. ¿O sí?
_ ¡¿Contesta?! –le dijo firme
_ No planeaba demandarlo en realidad
_ Ese no es el punto. El punto es que lo amenazaste.
_ Sakuragi sabe
_ En su estado no sabe nada, cualquier cosa que pueda llegar a estresarlo demasiado podría poner en riesgo su condición, dime en verdad quieres a Hanamichi Sakuragi, si es así, al menos déjalo tener un embarazo en paz y si vas a amenazarlo al menos espera que tenga a tu bebé, ¿te parece?
_ Sí… pero recuerde que también está esperando otro bebé
_ Lo sé, lamentablemente sólo existe un camino si no quieres perder a Sakuragi o al bebé.
_ La escucho.
_ Primero –toco un botón para comunicarse con su asistente- tráeme el otro audio. – una asistente; que no era la que se llevó a Sakuragi, apareció con una mini grabadora, luego se llevó otra que le ofreció Tsunade
_ Bien, antes de decirte de que se trata la única posibilidad que te mencioné te voy a hacer escuchar las explicaciones del tema, de parte de Sendoh. – Kaede se tensó y quiso levantarse e irse, pero se contuvo, si lo hacía lo más probable es que en efecto, perdiera la única opción de estar con él pelirrojo que sentía que le pertenecía.
Tsunade lo encendió y de inmediato se escuchó la voz del puercoespín:
_ "… iba conduciendo en dirección a mi casa cuando divise a Hanamichi, si bien nosotros terminamos nuestra relación de adolescentes, todavía tenemos contacto y hasta solemos encontrarnos cada tanto con nuestras amistades que tenemos en común.
_ Por lo que cuando lo vi, frene el auto para saludarlo, el se me acerco y algo preocupado me pidió que lo llevara a su casa. Por supuesto que acepte la petición y él subió a mi auto de inmediato y arranque. Le pregunté cómo estaba y me contestó que no del todo bien. No sabía por qué necesitaba que lo llevara a su casa y pensaba preguntarle, pero comencé a sentir él aroma de otro Alfa en él. Recuerdo que voltee el rostro y note que su bíceps izquierdo estaba marcado y por como estaba, era obvio que fue recientemente.
_ No sé porque me inundaron los celos, le pregunté quién lo marcó, se que lo hice con un tono posesivo y Hana se puso nervioso, me explico que estaba en celo y había entrado en ese estado hacia unas treinta horas, ahora estaba en su estado de reposo, y que si no me apresuraba volvería a ser inundado por el estro y sucumbiría. Me puse en estado de alerta, eso era peligroso y estábamos en un auto en medio de la calle. Por lo que no dude en querer llevarlo a su casa.
_ Los semáforos nos hacían tardar, y el ambiente en el vehículo se llenaba por el olor del otro Alfa, sentía que debía inundarlo con mi fragancia pero trataba de ignorar esa fuerza que me pedía hacerlo. De pronto Hana entró en el celo y esa fragancia me inundó por completo. Tuve que frenar el auto, ya que si seguía así chocaríamos porque me estaba poniendo nervioso, cuando reaccione un poco vi que un grupo de alfas se acercaban peligrosamente al auto, sabía que se notaba el aroma de un Alfa que no era yo en él, y que si se acercaban más era para llevarse al Omega que estaba disponible, por lo que casi pidiendo disculpas me acerqué a su hombro derecho y lo marque, luego comencé a inundarlo con mi aroma. Esa sola acción logró que los que venían a por él se fueran y me calmó un poco. Pero como mi casa estaba más cerca que la de él, y fue inevitable que lo llevará ahí, lamento mis acciones ya que pude haber hecho otra cosa pero no se me ocurrió en ese momento".
Tsunade apago el aparato y miró fijo a Rukawa
_ Notaras, que lo que hizo fue más bien para proteger a Hanamichi verdad Rukawa –la miró serio y asintió, por supuesto que sabía por qué Sendoh hizo lo que hizo, ya que los omegas en celo que andaban por la calle eran considerados 'regalados' y no importaba mucho si querían o no, los alfas que se acercaban lo tomaban sin ninguna consideración.
Muchas muertes de omegas así, se veían a diario en todo el mundo. Por lo que en el fondo se dijo a si mismo que él hubiera hecho lo mismo. La otra opción era salir a pelear, pero si había más de dos alfas lo más probable es que alguno aprovechará la pelea del defensor y tomará al Omega que estaba cegado por el estro. Una última opción sería arrancar el coche, pero si arrancabas de repente y otro auto se cruzaba chocaría y de igual manera los alfas hubiesen tomado al Omega, los hubieran perseguido hasta alcanzarlos. Si un Alfa huía en esa situación sin marcar al Omega, era porque ya estaba enlazado con otro Omega o porque era un familiar de sangre; o un simple cobarde. Así que Rukawa se hallaba con un conflicto interno. Aunque no quería renunciar a Hanamichi.
Preguntó resignado
_ ¿Cuál es la opción que tiene para esta situación? – Tsunade lo vio sería. Lo que le iba a plantear iba en contra de la naturaleza de cualquier Alfa.
_ Custodia compartida...
_ ¿Qué?
_ Digo que deberás compartir a Sakuragi con Sendoh, ya que el está marcado por ambos y necesita satisfacer, tanto su cuerpo como su estado de ánimo, junto con el padre del bebé y Hana tiene al menos un bebé de cada uno – Tsunade parecía hablar en serio.
Pero Kaede se veía horrorizado con semejante propuesta... ¿Acaso estaba loca?
_ No es posible que eso se pueda hacer – le dijo bastante molesto
_ Mira –con extrema paciencia- se puede hacer y se ha hecho, te garantizo que no es la primera vez que esto sucede en el mundo y por lo que he leído e investigado la mejor y única opción es esa.
_ ¿Cómo? –pregunto intrigado
_ Hay muchos casos en los que amigos han pasado por esa situación en particular con un Omega que tuviese este problema, o con personas que conviven en el mismo ambiente laboral. Incluso en las casas donde hay un Omega recibido por alguna razón, donde todos olvidan que no es un familiar de sangre y en el primer celo, incluso hermanos se lo disputan o se lo turnan, y por increíble que suene la única solución que no lleva a la muerte por depresión de un Omega es la convivencia entre los tres.
Kaede se levantó molesto ante lo dicho. ¿Cómo se atrevía a sugerir aquello?
_ ¡Usted está loca!
_ Lamentablemente para ti, no lo estoy
_ ¡Dijo convivencia!
_ Si eso dije. Pero lo que propuse primero es lo ideal, ya que no creo que tú te lleves bien con el otro Alfa, ¡verdad!
_ ¡No! Jamás me lleve bien con él, éramos rivales en preparatoria, incluso llegamos a serlo en la Universidad y él es actualmente un jugador excepcional, que está en el equipo japonés y ¡logró que Japón ganará las últimas Olimpiadas!
_ Veo que el cumplió sueños que tu no pudiste...
_ ¡Algo así! Pero… no es por eso, siempre lo considere un insoportable, no pude soportar que Hana se fijara en él en aquel entonces, ¿cómo pretende que ahora lo comparta con él?
Kaede estaba muy nervioso, se paseaba por el consultorio como un león enjaulado y Tsunade comprendía muy bien lo que pasaba por su mente, pero la prioridad para ella era su paciente, por lo que tomó una carpeta y se la entregó. Kaede observo que le entregaba una carpeta cerrada con el nombre 'FALLECIDOS' y algo nervioso la tomó. Se sentó y la abrió, ya con la primera imagen se horrorizó y la segunda no lo hizo sentir mejor.
Eran imágenes de omegas disputados por dos alfas, que terminaban siendo tan marcados y brutalmente poseídos que no sobrevivían a semejante maltrato. Claro que siempre supo que los omegas jamás tuvieron buenos tratos en el pasado, la mayoría moría joven por la posesión que le daban los alfas al sólo considerarlos como objetos, pero jamás creyó que en la actualidad ese tema siguiera pasando con los seres humanos.
Inmediatamente recordó la manera con la que se comportó con Sakuragi y tuvo la necesidad de pedirle disculpas.
_ Esas son imágenes de omegas que fueron marcados por dos alfas y que estaban en la misma condición que el esperando dos bebés de padres distintos. No voy a enseñarte las que hay de omegas ultrajados por un número bastante elevado de alfas. Lamentablemente, como te dije antes la única opción que tienes es la de compartir a Sakuragi, de lo contrario tendré que apartarlo de ambos y aún así caerá sumido en una gran depresión, y si eso pasa la pérdida de los bebés será lo que llegara a sucederle. – Tsunade trataba de ser objetiva, aunque sonará fría, y Rukawa estaba completamente en shock.
_ Si pierde el embarazo, jamás volverá a ser el mismo y luego pasara por un estado lamentable, por más fuerte que parezca, el es Omega, y los omegas lastimados sufren mucho para luego fallecer solos.
_ Yo, no sé qué hacer… ¿Qué opina Sendoh?
_ Él cree que la convivencia sería una opción que está dispuesto a tomar, si tu accedes a ella…
Kaede tuvo la impresión de estar entre la espada y la pared, por lo que se calmó y puso en funcionamiento su estado más racional. Y la única respuesta que tenía y que estaba dispuesto a dar era, la de no sacrificar la vida de Hanamichi Sakuragi.
_ Lo haré – le dijo decido y Tsunade se levantó
_ Sígueme... – le dijo y salió del consultorio, comenzó a guiarlo hacia un sector bastante alejado. Atravesaron un par de puertas antes de llegar a una que parecía una sala de interrogatorios.
_ ¿Eso es?
_ Si, es el único lugar donde podrás convivir y acordar pautas con el otro alfa – Kaede se asombro. Detrás de esa puerta estaba Sendoh.
_ ¿Cómo espera que me vea con él tan deprisa?
_ Mira, por lo que he leído en el informe, Sakuragi está en cinta y por tu confirmación y la de Sendoh, ambos lograron dejarlo preñado, tengo que ver con mis propios ojos como está y debo ayudar a estabilizarlo, si no me ayudas a apresurar las cosas le irá mal, ya que por lo que veo ambos han vuelto a marcarlo, si siguen haciendo eso colapsará y en este momento puedo ayudarlo a que no entre en una crisis mientras ustedes arreglan sus diferencias. Tsunade estaba a punto de marcharse cuando lo miró bastante seria.
_ Procura no enfrentarte a él – le abrió la puerta y Kaede entró bastante serio y a la defensiva.
Al entrar Tsunade cerró la puerta y la trabo, claro si llegaban a enfrentarse no podrían salir. La sala tenía un sillón, en un costado una mesa y dos sillas en el centro y un enorme espejo en una de las paredes, claro que no se había equivocado parecía una sala de interrogatorios. Akira Sendoh estaba acostado en el sofá durmiendo. Toda la ira que podría llegar a tener al entrar se incrementó. Lo miro serio pero su razón estaba dominándolo. Debía ser más objetivo y calmarse. Se sentó en una de las sillas y se recostó sobre la mesa.
Quería calmarse, por lo que sabía lo dejarían ahí hasta que se arreglarán las cosas, así que para hablarle a Sendoh debería estar en calma. No era fácil lo que debían hacer, por lo que colocó los brazos sobre la mesa y se acostó sobre ellos. No tardo mucho en caer dormido.
Tsunade observaba su comportamiento. Le parecía bien que no haya decidido increpar al otro Alfa para que despertara, por lo que le pidió a su asistente que en el momento que despertaran se lo comunique. Se fue directamente a la sala donde estaba Hanamichi.
Las marcas las estaban curando para que se sanaran, más que nada porque eso era algo que debilitaba demasiado la voluntad del Omega. Su madre y su hermana estaban junto a él y al verlas Tsunade, no dudo en pedirles que le concedieran una charla. Puso al corriente de la situación tanto a Hanamichi como a Sora y Ayako, les hizo escuchar ambas explicaciones de parte de los alfas y luego les explico lo mismo que a ellos.
El que quedó impresionado al escuchar que ambos alfas aceptaban convivir era Sakuragi.
_ ¿Cómo pretende que viva con dos alfas? Terminarán matándose. ¡O matándome! – dijo nervioso Hana
_ No, te puedo garantizar que no lo harán. Ya ha pasado y los alfas que conviven junto con un Omega tienden a sentirse como compañeros, por supuesto no es de inmediato pero si su motivo en común es el bien del Omega llegan a tener un gran éxito –agregó Tsunade
_ ¿En verdad, es eso posible? – pregunto Ayako impresionada
_ Si, la muerte de los omegas normalmente se da porque se lo viven disputando, en cada encuentro que tienen lo van marcando y sin quererlo se ponen cada vez más agresivos por ver la marca del otro Alfa –Tsunade les enseño la misma carpeta de fallecidos que les había enseñado a los dos alfas- como les vengo diciendo desde que me conocen, no soy alguien que le guste mentir o andar con rodeos. Los alfas sólo son conscientes de su mal accionar cuando el Omega muere.
La otra opción, es separar al Omega de los alfas que los disputan, pero en el 95 % de los casos los omegas se deprimen al punto de perder los embarazos, luego de eso su personalidad cambia radicalmente y llegan a morir no muchos años después, ya que no soportan la carga. El otro 5% trata de volver con alguno de esos alfas y termina siendo tema de disputa en el momento que da a luz a las crías, ya que el que no le pertenece al Alfa con el que está y termina falleciendo tarde o temprano por el odio que tiene el Alfa mayor. Y no les diré más que eso.
La buena noticia para ti, es que los dos alfas han aceptado convivir, y la posibilidad de éxito es muy grande si tu permites que eso pase… además si llegas al parto, ninguna cría sufrirá la desgracia ya que ambos padres están cerca...
_ ¿Tengo que hacerlo?
_ Entiendo que te agrada ser alguien independiente, y no te gusta que te dominen, pero ten en cuenta que ahora hay dos vidas dentro tuyo que dependen de ti. La decisión debe ser tomada de inmediato y espero que sea la misma que dieron los alfas, ya que es la mejor manera de que tu o tus crías sobrevivan.
_ Entiendo. ¡Lo haré!
_ ¡Bien!
_ Aunque, no sé como resultara todo!
Gracias por haber leído, les cuento que el próximo capitulo es más ameno y lo tendré listo para la próxima semana.
