Capitulo 4: Aprendiendo a cocinar.
- Ichi- Nii. ¿No vas a venir hoy con nosotros? – le pregunto la hermana castaña.
- No, porque me voy a deprimir.
- ¿por eso no quieres ir?
- Le prometí algo a Rukia…
- Ah, ya entiendo…
- Karin, ya sabes, si sucede algo… Toma esto – le dijo a la morocha dándole un localizador en forma de celular.
- Bien Ichi- Nii, gracias - le dijo la morocha tomando el localizador.
El padre y las mellizas partieron rumbo el cementerio, como todos los 17 de junio.
- Kurosaki-kun, ¿no iras con tu familia? – le pregunto la pelirroja.
- No, esta vez no… le prometí algo a Rukia.
- Ah… me parece bien, porque hoy será el ensayo de la comida- le dijo la pelirroja saltando.
El pelinaranja se quedo mudo, con una cara de "soy muy joven para morir por la comida de Inoue"
- E-está bien Inoue… vamos.
Al llegar a la casa de Inoue, Ichigo se encontró con Keigo y Mizuiro cocinando también.
- Hey, ¿Qué diablos hacen ustedes aquí? ¿No tenían que preparar el salón? – le pregunto Ichigo
- Si… teníamos… pero Inoue nos dijo que estaban algo jodidos con lo de la comida… - le respondió Mizuiro.
- Y también… si Inoue está aquí… - agrego Keigo.
- ¿yo qué?- pregunto la pelirroja que había escuchado su nombre.
- Nada Inoue… nada- le respondió el pelinaranja.
- Bien… ¡A cocinar!- grito la muchacha entusiasmada.
En total en la cocina eran 10 (Ichigo, Rukia, Orihime, Tatsuki, Sado, Ishida, Keigo, Mizuiro, Toushiro y Matsumoto.) y aun así no hacían nada bien. A Inoue se le quemo tres veces el pollo, y Matsumoto quemo las papas.
Ni hablar de Ichigo que hizo explotar la hornalla al no apagarla a tiempo, lo cual a Rukia le molesto porque lo único que había hecho en todo el día era eso y mandar. Al fin y al cabo nadie hizo algo bien. Ni siquiera el mismísimo Ishida que es el que mejor cocina. Al explotar la hornalla, se quemo las manos y no pudo hacer nada más.
Eran un desastre.
- Diablos, damos asco – dijo Keigo.
- Es cierto… ¿y si juntamos dinero y compramos la comida?- pregunto Mizuiro.
- Sí, claro… ¿JUNTAR ENTRE DIEZ PERSONAS DINERO PARA QUE COMAN 40 CHICOS? No lo creo- le grito Ichigo.
- Bueno, bueno… tienes razón- le respondió.
- La verdad… no podremos hacerlo, y menos porque ALGUIEN quemo a nuestra única esperanza. – agrego Rukia.
- Gracias Rukia. –respondió Ichigo.
- Pero… debemos hacer algo… el baile es en cinco días… ¿Qué hacemos?- pregunto la pelirroja.
- Un curso de cocina- dijo Matsumoto.
- ¿Qué? ¿Estás bien? ¿En donde diablos haremos eso?- le pregunto Ichigo.
- Haremos el curso de cocina que hay en tu escuela.
- Si… y nuestra dignidad se va a la basura- le dijo Keigo.
- ¿y ahora piensas en tu dignidad? No lo hiciste cuando te vestiste de payaso para poder ir a la fiesta de Tatsuki ahora vas a pensar en tu dignidad…- le dijo Ichigo.
El joven hizo una mueca de disgusto.
- Bien... ¿entonces? ¿Lo haremos?- pregunto Toushiro.
Todos asintieron y lo primero que hicieron fue ir a sus casas a cambiarse, luego se encontrarían en la escuela.
- No puedo creer que vayamos a un curso de cocina. Es lo peor que un chico de preparatoria puede hacer…
- Deja de quejarte Ichigo, que esto lo hacemos para que nadie salga con heridas permanentes en el baile.- le dijo la morocha.
- Si, si… como digas enana.
- Maldito testarudo…
- Bueno, Kuchiki-san, Kurosaki-kun. ¡Vamos!- grito la pelirroja.
- Maldito testarudo… - lo fulmino con la mirada la shinigami.
- Enana del demonio…- el pelinaranja le devolvió la mirada.
- Se dejan de pavear. Entremos de una vez – les dijo cortante Toushiro.
Los chicos entraron a la clase. Para su sorpresa… estaba vacía.
- Te dije que nadie en su sano juicio querría venir a esta clase Inoue- le dijo el pelinaranja al ver la cara de la muchacha.
- P-pero…
- ¿Qué más da? Seremos los primeros- dijo Tatsuki entusiasmada.
- ¡Chiiiiicoooooooss! ¿Vienen a la clase? – les pregunto una señora gordita, algo sorprendida de ver a los chicos ahí.
- S-si, venimos a aprender como cocinar, bah…como cocinar mejor, pero solo tenemos 5 días- le respondió Matsumoto.
- Entiendo, entiendo… ¡pues venga! ¿Qué deben hacer?
- Debemos hacer tres platos. La entrada, el plato principal, y el postre.- le dijo Rukia.
- Muy bien… que tal si la entrada… es…. Mm.… unos Makis. El plato principal obviamente podría ser Sushi y de postre… unos dangos ¿Qué dicen?
- Me parece genial ¿a ustedes? – pregunto la pelirroja.
- Yo estoy conforme- le respondió Ichigo.
- Bien. Hagámoslo. – agrego la Kuchiki.
Los chicos se dedicaron toda la tarde a la clase de cocina… pero lo que menos hicieron fue cocinar, al gritar Tatsuki: ¡Guerra de comida! La cocina quedo hecha un desastre… pero la profesora en vez de echarlos de la clase, les ordeno que limpien todo el desastre que causaron. Lo cual a Toushiro le molesto mucho, ya que debían entrenar.
- Ustedes sabían que tenían que entrenar y aun así se dejaron llevar por Tatsuki – los regaño el capitán.
- Lo sentimos – dijeron a la vez.
- Si, si… pero mañana entrenaran el doble.
- ¿QUE? P-pero…
- Sin peros, esto es en serio.
- Si, pero no hemos visto ni un solo hollow desde que llegaron – le dijo Ichigo.
- Aun así… hay que estar prevenidos. – agrego Matsumoto.
- Bien, bien... como sea.
- ¿prevenir? ¿Hollows? ¿Qué? – pregunto Mizuiro súper perdido.
- ¡Mizuiro! ¿Cuánto oíste idiota?- le pregunto Ichigo aterrorizado.
- Algo de hollows…
- Nada, no es nada que importe Mizuiro – le dijo Rukia.
- E-está bien…Pero espero que no anden en algo rarito…
- Si, si…
- No se tu Toushiro, pero yo creo que mejor hablamos en otro lugar ¿dale? – le dijo el pelinaranja.
- Bien… mañana hablamos, y en la próxima clase… si Tatsuki tira comida y grita, ustedes quietos. ¿Sí?
- Si – dijeron todos y comenzaron a limpiar.
Mañana será un día muy duro, diablos, si la tarada de Tatsuki no hubiera tirado comida y gritado… mañana no estaríamos tan cargados… pero… no puedo decir que no estuvo divertido… La verdad fue el mejor 17 de junio que tuve… gracias… gracias a Rukia.
