Hola, espero que hayan pasado felices fiestas y que ustedes si hayan disfrutado de este pqueño receso, yo tuve que pasar el grito de independencia haciendo un reporte de lectura de 181 páginas, la vida a veces es tan cruel con uno. En fin, pasando a otra cosa, aquí les traigo el cuarto capítulo del fic, espero que les guste, muchas gracias a todos los que lo han leído y han dejado sus comentarios, me suben el animo en verdad.

El Tigre: Las Aventuras de Manny Rivera es propiedad de Jorge R. Gutiérrez y Sandra Equihua.

El Colmillo Plateado

Capítulo 4: El Complot

Esa noche, Sergio se preparó para la que sin duda sería una de sus misiones malignas más grandes. El pequeño villano se puso su impactante traje del Señor Siniestro y se dirigió a la Casa del Macho para robar el colmillo plateado. El niño se regodeaba con la idea de que pronto tendría a Manny Rivera justo en donde lo quería, lo haría sufrir y luego acabaría con su existencia.

Y pensar que el pobre Manny se encontraba durmiendo tranquilamente en su cama, seguramente usando su piyama del queso sarcástico, tal y como le había oído decir a Zoe Aves un día en la escuela. El pobre tonto no sabía lo que le esperaba, finalmente lamentaría el día en que se metió con Sergio.

Una vez ahí aterrizó en la terraza, sabía muy bien que si entraba sin su traje las cosas serían más fáciles. Era la fortuna de no ser tan alto y que prácticamente nadie lo tomaba en cuenta como Sergio. Se quitó su traje y entró a la casa, podía escuchar la respiración de los tres Rivera durmiendo en sus respectivos cuartos. Al principio creyó que lo descubrirían cuando escuchó una extraña voz detrás de el diciendo algo como "Viva pantalones".

El niño se volvió asustado pero descubrió que solo era el loro parlante de los Rivera, el señor Chapi, quien aparentemente se encontraba soñando con… ¿pantalones? En fin, Sergio continuó su camino en busca de la habitación de Granpapi. Primero pasó por la habitación de Rodolfo, sorprendiéndose con el enorme retrato de María arriba de la cama. Luego llegó a la habitación de su odiado enemigo, Manny.

A pesar de que quería terminar con eso de una vez no resistió esperar un momento para ver dormir a su victima. El malvado niño tenía una expresión de profundo odio y tuvo que controlarse para no intentar estrangularlo ahí mismo.

-Jeje, pronto Rivera, pronto, jejeje. Muajajajajajajaja- río Sergio pero tuvo que callarse cuando vio que Manny estaba por despertar. Sergio se colocó debajo de la cama para evitar ser descubierto, afortunadamente para el, Manny siguió durmiendo.

El pequeño salió de ahí y se dirigió lo más rápido que pudo a la última habitación, la de Granpapi. Una vez ahí comenzó a buscar el colmillo de plata cuidadosamente para evitar que Granpapi despertara y le diera una golpiza. Durante unos minutos estuvo buscando algún escondite secreto o alguna caja fuerte, sin éxito. Comenzó a pensar que el colmillo en realidad no existía y que solo habían sido habladurías por parte de Manny y Frida. Entonces, el burro mascota de los Rivera, que dormía al pie del armario, se movió abriendo un poco la puerta de este y dejando salir un pequeño brillo.

Sergio lo vio y comprendió que ahí estaba, era ese. Le extrañó bastante que Granpapi lo hubiera puesto en un lugar tan simple, aunque tenía sentido, era el último lugar en el que algún ladrón buscaría. El niño corrió hasta el armario, tomó el colmillo y huyó de ahí. Subió a su traje robótico y regresó a su casa.

Una vez ahí guardó sus cosas de villano y ya en su cuarto contempló orgulloso su trofeo. Era tan hermoso que comprendió perfectamente el por que Leopardo Negro había arriesgado su vida así para conseguirlo. Ahora solo faltaba la segunda fase del plan, hacer que tuviera contacto con la sangre de alguno de los Rivera…y ya sabía quien era el candidato perfecto.

A la mañana siguiente, Sergio llegó tempranísimo a la escuela para esperar a su victima. Entró a su salón desde donde podía ver, por la ventana, a los alumnos entrando a la escuela. Momentos después vio llegar a Frida, por un momento Sergio olvidó su venganza para ponerse a contemplar feliz la presencia de la niña. No sabía como ni cuando Frida había llamado su atención, la verdad le encantaría acercarse mas a ella. Solo lo había logrado aquella ocasión en la que les había hecho creer a todos que los ayudaría a liberarse del dominio de Manny cuando este comenzó a darles órdenes a todos.

En ese momento, desde la distancia vio a Manny llegando y saludando a Frida, entonces la sangre comenzó a hervirle y su lado diabólico regresó a el. Los dos niños entraron a clases sin darse cuenta de que Sergio los observaba a cada momento. El villano estaba impaciente pero sabía que lo mejor era esperar al recreo, el mejor momento para atacar. Además de que en esa hora había sido cuando Manny lo había ridiculizado tiempo atrás, era perfecto.

La campana sonó y mientras todos corrían al patio o a la cafetería, Sergio corrió al cuarto de calderas donde tenía todo lo que iba a necesitar, casi era el momento para que el Señor Siniestro hiciera su aparición. Mientras tanto en el recreo, Manny y Frida se encontraban almorzando conversando sobre lo que harían en la tarde.

-Tal vez podríamos ir a los videojuegos- propuso Manny

-Buena idea, no hemos ido desde…ayer- dijo Frida

-Si, ya pasó bastante tiempo- dijo Manny

-Manny, ¿y tu abuelo ya se calmó por lo de…ya sabes que?- preguntó Frida

-Si, ya está mas tranquilo, gracias a que esa cosa está muy bien guardada donde nadie podría encontrarla- dijo Manny ingenuamente.

Entonces hubo una pequeña explosión cerca de ellos. Manny y Frida miraron al cielo y vieron al Señor Siniestro mirándolos malignamente.

-¡Siniestro!, ¿Qué haces aquí?- dijo Manny

-Oh nada, solo bien a pasar el recreo en la escuela, compañero, jejeje- dijo el Señor Siniestro a la vez que le arrojaba un par de proyectiles a Manny.

El muchacho los esquivó, giró su hebilla y se convirtió en El Tigre. Todos los demás niños veían el espectáculo asustados mientras que ambos contrincantes se enfrascaban en la pelea. Manny trataba de atacarlo con sus garras pero la gruesa armadura de Siniestro le impedía hacerle mucho daño. El malvado villano le lanzó un rayo láser a Manny el cual pudo esquivar sin dificultad.

-Jaja, ¿eso es todo lo que puedes hacer?- se burló Manny sin darse cuenta que ese rayo solo había sido una pequeña distracción. Siniestro acababa de lanzarle otro rayo el cual le impactó en el brazo. Manny cayó al suelo sujetándose la zona herida y gritando de dolor.

-¡Manny!- gritó Frida asustada la ver lo que había pasado. Entonces, el villano se abalanzó sobre Manny para terminar con el, pero afortunadamente el chico logró darle un golpe con todas sus fuerzas rompiendo la dura capa de metal del traje y provocando un corto circuito.

El traje de siniestro comenzó a volar sin control por todos lados hasta finalmente perderse en la lejanía. Frida y los otros niños corrieron a ayudar a Manny y lo llevaron a la enfermería. Por su parte, Sergio acababa de estrellarse contra un árbol y ahora con su traje descompuesto le sería imposible regresar a la escuela antes de que terminara el recreo. Sin embargo, ese detalle ya no tenía importancia, había logrado su objetivo.

El niño miraba triunfante una parte de su traje, el puño para ser exacto, donde una mancha rojiza se destacaba. La sangre de Manny, la pequeña mancha que desataría la destrucción de su dueño y el triunfo de Sergio de una vez por todas.

-Por fin muajajajajajaja- rió Sergio a la vez que sacaba de su mochila el colmillo plateado y lo colocaba junto a la mancha de sangre. No tenía idea de que iba a ocurrir, pero sin duda sería genial.

En el momento en que el colmillo hizo contacto con la sangre comenzó a brillar y a arder. Sergio tuvo que soltarlo para evitar quemarse la mano. Luego retrocedió asustado cuando el colmillo pareció derretirse convirtiéndose en una masa gelatinosa que poco a poco creció de tamaño. La amorfa masa lentamente adoptó la apariencia de un enorme felino con dientes gigantescos y finalmente se convirtió en el temido tigre Traxgot Daroda.

El monstruo miraba a Sergio con expresión amenazante y el pequeño niño se quedó congelado por el miedo. Pero entonces ocurrió algo que lo impresionó aún mas, el demoniaco tigre habló con el.

-¿Eres tu el que me despertó?- preguntó Traxgot

-S…s…i señor- respondió Sergio

-Perfecto, ahora podré continuar con mi reino de maldad y oscuridad- dijo Traxgot –Lastima que mi primera víctima debas ser tú, mocoso-

-¡No!, por favor, no me coma, yo solo quería vengarme de Manny Rivera, por favor- dijo Sergio aterrado ante las palabras del monstruo. Quien al escuchar lo último dicho por Sergio detuvo su ataque a el.

-¿Dijiste, Rivera?- preguntó Traxgot

-Así es- dijo Sergio temblando

-¿Tu también deseas vengarte de ellos?- preguntó nuevamente

-Si señor, de uno de ellos- respondió Sergio

-Maravilloso, puedes serme útil entonces, niño- dijo Traxgot

Sergio se calmó un poco con esto y poco a poco comenzó a tomar confianza con el monstruo.

-¿Habla de formar una alianza contra ellos?- preguntó Sergio

-Exacto, juntos podremos exterminar a esa odiosa familia de una vez y para siempre, y luego dominar este planeta para siempre- dijo Traxgot

-Eso me gusta, de verdad, ¿habría la posibilidad de darle un "trato especial" al mas joven de ellos: Manuel Rivera?- preguntó Sergio

-Por supuesto, solo muéstrame a tu enemigo y lo haremos pedazos, por cierto, ¿Cuál es tu nombre, amiguito?- preguntó Traxgot

-Siniestro, Señor Siniestro- respondió Sergio malvadamente.

Continuará………